Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo utilizo a sus personajes para darle vida a mi dramática imaginación.

Advertencias: SNS

…::::::::::::::::::::::::….

.

.

.

Solo los dos

.

.

Habían transcurrido más de seis meses desde el día en que Sasuke se marchó.

Cuando él le dijo que se marchaba de Konoha, sinceramente, Naruto no supo cómo reaccionar. Una sensación pesada, como el vacío absorbiéndolo, se había alojado en su pecho y la repentina angustia quería mostrarse a través de las lágrimas que no había permitido salir al principio. En cambio, había intentado sonreír para evadirse de lo que sentía. Él mismo lo había dicho, que si Sasuke lo rechazaba por fin, él se alejaría, sin embargo, todo dio un vuelco extraño cuando este reveló que creía que lo quería.

Que lo quería a él, no a su hermano.

En ese momento no podía asimilar del todo que Sasuke quisiera irse, pues eso significaba que había comenzado a superar lo sucedido con Menma. De alguna incompresible forma, se sintió traicionado, pero aún así quiso comprender todo lo que Sasuke le decía estando afirmado sobre su hombro. La sensación del toque de la mano de Sasuke contra la suya había permanecido en su piel durante días, al igual que sus frentes unidas.

Con el pasar de las horas fue capaz de entender al fin el por qué había decidido marcharse, y el paso de los días y los meses, se lo continuaban reafirmando. Sasuke no había querido seguir lastimándole y para eso, necesitaba dejar su pasado atrás…Cambiar.

Naruto también había cambiado durante el último tiempo.

Fue algo completamente inevitable, tras comenzar a prestar atención a los detalles que había dejado pasar tiempo atrás. Comenzando por sus sentimientos encontrados entre la felicidad y la culpa, y terminando con todo aquello que una relación como la suya podría provocar. Kakashi se lo había comentado pocos días después de la partida de Sasuke, que tal vez, la lejanía fuera lo mejor para ambos después de verle perdido en sus pensamientos, melancólico y también -aunque Naruto no quisiera admitirlo-, herido.

Naruto no se había percatado de que Kakashi también estuvo preocupado por él durante todo ese tiempo, ni que estaba enterado de su relación con Sasuke desde el inicio. No se había percatado de eso, ni de muchas cosas más, hasta que forzosamente se presentaron frente a sus ojos.

A pesar de que cada una de sus conversaciones con Sasuke girara en torno a Menma, sin darse cuenta, estuvo distanciándose del recuerdo de su hermano para evitarse un mayor sufrimiento. Eso incluía, claro estaba, el no haber ido a visitar su tumba en bastante tiempo. Algo en su interior le impedía adentrarse nuevamente en el cementerio, de recordar el día lejano en que se enteró de su muerte y la de su madre, aquel día en que la primera oportunidad de evadir sus memorias, fueron los ojos de Sasuke.

Lo que nació en él tras observar los ojos negros era un asunto aparte…

Cuando por fin estuvo frente a las sepulturas que llevaban los nombres de su familia, se sintió profundamente avergonzado de sus acciones y por eso, no fue capaz de permanecer allí por mucho tiempo. En cambio, la segunda vez que se dio valor para ir hasta allí fue diferente, y mucho más fácil de afrontar que la primera vez. "…perdón por no venir antes…" había dicho. Y ese fue el pie para liberar todo el pesar que guardaba dentro.

Se le hacía extraño permanecer allí por largo tiempo, hablando sobre su vida internamente, como si el alma de Menma y la de su madre, Kushina, estuvieran allí y lograsen escuchar sus pensamientos. Les contó todo lo que había vivido desde que debieron separarse, hasta todo aquello que vivió con Sasuke.

"Menma, lo siento… no pude evitarlo", había dicho en voz alta un día, mirando directamente al nombre de Menma inscrito sobre la sepultura. Esperaba que donde sea que estuviese, pudiese comprender lo que sentía por Sasuke… aún en ese momento.

Ya habían trascurrido tres meses desde que confesó sus sentimientos por Sasuke frente a la tumba de su hermano, y Naruto podía decir con seguridad, que lo que sentía por él se había quedado en su interior, latente, aguardando hasta ese momento. Sabía que aquellos sentimientos no se habían extinto, que solo estaban esperando que algo sucediera para encenderse una vez más.

Aunque no hubieran hecho ninguna promesa.

El día en que se vieron por última vez Sasuke no le pidió nada y Naruto tampoco lo hizo. Aún así, él decidió esperar para ver a Sasuke una vez más antes de pensar en desechar sus recuerdos, antes de comenzar a olvidar el toque suave de este sobre su piel. Esperaría hasta tener certeza de que toda posibilidad de estar a su lado se hubiera esfumado con el tiempo. Pero, si lograba ver un destello de anhelo en los ojos contrarios cuando lo viera, se aferraría a ello con toda la fuerza de su corazón, con todos los sentimientos que aún guardaba por él.

Suspiró con fuerza para deshacerse de la presión repentina en su pecho. Acababan de pasar frente al restaurante donde Sasuke lo había invitado a comer por primera vez. Estaba junto a Sakura, Kiba y Hinata dando vueltas alrededor de la ciudad, mientras pensaban en cómo pasar el tiempo antes de comenzar el nuevo semestre de carrera.

―Podríamos ir al karaoke de la otra vez, hace meses que no vamos allá. ― comentó Sakura. ― ¿Verdad, Hinata?

― No creo que…

― ¿Acaso no recuerdas por qué ya no vamos allí? ¡Le causaste un trauma a Hinata! ― reclamó Kiba, recordando la noche en que Sakura besó a su amiga de improvisto.

Naruto solamente soltó una carcajada mientras veía como Sakura y Kiba comenzaban a discutir más arduamente. Hinata solo los veía, nerviosa, intentando calmar a su amiga y a su ahora novio. Solo por un segundo, Naruto se dejó llevar por la idea de un Sasuke aliviado por ellos dos y el avance en su relación. Últimamente, sus deseos por verlo iban en aumento, Naruto sabía que sus sentimientos todavía estaban aguardando su regreso, sin embargo, necesitaba comprobarlo mirándolo a los ojos aunque fuera una vez más. A final de cuentas, daba lo mismo lo que hiciera, no quería olvidarlo.

Soltó un suspiró al ver como Sakura tomaba del cuello de su camisa a Kiba con intenciones de golpearlo y detuvo sus pasos para poder detenerlos, pero algo se lo impidió.

― ¿Qué diablos hacen en un lugar público?

Los cuatro, de manera instantánea, voltearon hacia el propietario de aquella voz. Naruto se tensó de pies a cabeza al ver a Sasuke parado justo detrás de él. Ninguna palabra salió de su boca ahora entreabierta, teniéndolo tan cerca, no sabía qué hacer.

― ¿Sasuke? ― dijo Sakura, sorprendida por verlo allí. ― ¿No te habías ido?

― Y yo que pensaba que nos libraríamos de ti. ― dijo Kiba, con una sonrisa irónica y aprovechando el momento para alejarse de su agresora.

― Lamento decepcionarte, pero no me pienso volver a ir.

Kiba bufó, fingiendo desagrado.

La siguiente conversación pasó para Naruto como un eco extraño en la lejanía, lo único que podía hacer era observar cada uno de los movimientos de Sasuke, las muecas que producía al hablar. Intentaba, sin planearlo, descifrar algún cambio visible en él pero no era muy fácil con aquella mezcla de sensaciones nublándole los sentidos. Definitivamente, lo que Sasuke producía en él no había cambiado para nada. La única diferencia era que en ese instante, no tenía el valor que hubiese tenido antes para intentar hacer algo.

Los ojos oscuros no habían volteado a verle en ningún momento mientras hablaba, pero aún así, Naruto no sentía que le estuviese excluyendo. Aún así, se sentía extraño, diferente.

Una voz le sacó de sus pensamientos…

―Sigues igual que siempre, Naruto.

Sasuke le dirigió la palabra por primera vez en meses, y extrañamente, ni él ni su corazón se alteraron más por ello. Era como si el eco de sus palabras hubieses ayudado a calmar el mar de sensaciones confusas que tenía dentro, pero, a pesar de todo, no pudo responder como hubiese querido hacerlo…

― Si…― Fue lo que dijo, sin agregar nada más.

Sasuke le observó fijamente por unos cuantos segundos más, inexpresivo, antes de desviar su oscura mirada nuevamente y dirigirse a todos en conjunto.

― Tengo que irme. Alguien me espera. ― Naruto tragó con fuerza ante sus palabras, no quería que se fuera. Sasuke siguió su camino. ―…Nos vemos.

Naruto solo levantó su mano en señal de despedida a diferencia de sus amigos, algo que Sasuke no fue capaz de ver.

…::::::::::::::::::::::::::::::::::…

No sabía qué pensar.

Naruto creyó, hace tiempo, que su reencuentro con Sasuke se daría de otra manera. Esperaba que, al menos, hubiese tenido la capacidad para decir algo más, algo para poder mantener las esperanzas que tenía resguardadas para cuando se volvieran a encontrar. El recuerdo de sus caricias y sus besos aún permanecían en su memoria, la calidez del cariño que le tenía todavía estaba allí, en su pecho. Estaba seguro de que todavía lo quería. Sin embargo, todo había sido diferente estando frente a él.

Recostado sobre la cama y mirando al techo de su habitación, Naruto arrugó el entrecejo, intrigado por su forma tan aletargada de reaccionar al verlo. ¿Había tenido miedo? Tal vez… ¿Pero de qué? Hizo memoria, intentando dar con una respuesta. No tuvo miedo de Sasuke, no, de eso estaba seguro, sin embargo, habiendo tenido algunas horas para pensar pudo darse cuenta de que, a pesar de que Sasuke luciera exactamente igual que antes, había un detalle casi imperceptible que le inquietaba: Era la distancia dolorosamente cortés que él había interpuesto entre ambos, como si no se conocieran del todo.

Sasuke solo le había prestado atención una vez. Solo una vez. ¿A qué se debía aquello? No sería posible que hubiese dejado de quererlo ¿o sí? Porque él le dijo que creía que lo quería… ¿Verdad? Sentándose de golpe sobre la cama, Naruto sintió como el dolor se expandía poco a poco en su interior ante la idea de que con la lejanía, Sasuke hubiese sido capaz de quitarse las dudas y llegar a la conclusión de que no quería nada con él… de que no sentía nada por él. Al final, seguía siendo igual a Menma, pero aquello no lo mantendría a su lado por siempre. Entonces… ¿Jamás sería capaz de sentirlo de nuevo, de besarlo… de quererlo?

Bajo un impulso, se levantó de la cama con solo su celular en las manos y se dirigió hasta la puerta de entrada. Estaba a punto de abrirla para ir en busca de Sasuke cuando recordó que no sabía si él había regresado a casa con sus padres o si estaría en otro lugar. Maldijo por lo bajo. Le dio un vistazo a su teléfono y se frustró más al recordar que Sasuke no había vuelto a contestar una llamada suya desde el último día que se vieron, hace más de seis meses. Seguramente, hasta pudo haber cambiado su número de contacto.

― ¿Qué haces, Naruto? ― La voz de Kakashi lo alarmó, volteándose a verlo. Tenía la duda plantada en la cara. ― ¿Saldrás?

― Yo…

Naruto quería decir que sí, pero no sabría donde ir. Aunque todavía no comprendía por qué Sasuke había reaccionado tan distante frente a él, sabía, sentía que tenía que hablar con él lo más pronto posible y ver si aquello que había guardado tan bien durante los últimos meses, tenía chances de seguir viviendo o si debía olvidarlo para siempre. No quería que sus anteriores pensamientos lo atormentaran por más tiempo.

Una alerta de mensaje llamó su atención y cuando vio el remitente presionó más fuerte el pomo de puerta en su mano. Era Sasuke. En ese instante podía decir con seguridad que sentía el corazón en la garganta por los nervios ¿Qué diría el mensaje? Rápidamente presionó la pantalla para poder visualizar lo.

Ya sabía dónde ir.

…::::::::::::::::::…

La noche estaba un poco más fresca de lo que esperaba, o tal vez, fuera solo el efecto de estar corriendo por las calles casi vacías a esas horas de la noche. Era sorprendente para Naruto como cambiaban las cosas al ser un día laboral, casi no había gente rondando por las calles un día miércoles por la noche. Aún así, Naruto lo agradecía. No quería que nada lo distrajera hasta llegar al parque donde Sasuke lo estaría esperando por unas tres horas. También agradecía poder creer que el ritmo acelerado de su corazón se debía a que estaba corriendo, y no a los nervios que estaba claro que tenía.

Cuando distinguió su silueta en la lejanía, Naruto por fin desaceleró la marcha. Sasuke estaba de pie, junto a una de las farolas que alumbraban las dos bancas ubicadas a cada uno de sus costados. Estaba viendo la pantalla de su celular antes de encontrarse con su mirada mientras se acercaba.

Naruto tragó con fuerza para darse valor.

―Pudiste haber llamado… ― le dijo, recordando el contenido del mensaje que Sasuke le había enviado.

―Sabes por qué no lo hice. ― Sasuke respondió con tranquilidad. ― Y… no lucías muy cómodo con mi presencia horas atrás.

―Eso fue… ― Naruto quiso explicar su forma de actuar pero luego, recordó la lejanía cortés de Sasuke. ― entonces…te podría decir lo mismo.

Un silencio intranquilo los envolvió por varios segundos, hasta que Sasuke -un tanto dubitativo- lo interrumpió.

―Sinceramente, no creí que vendrías.

― ¿eh? ¿Por qué?

― Han pasado más de seis meses, Naruto…muchas cosas pueden cambiar en ese tiempo. ― dijo.

Naruto estaba de acuerdo con él. Mucho podía cambiar en ese lapso de tiempo, sin embargo, había otras cosas más que solo se transformaban, pero que en escencia seguían siendo lo mismo, o incluso, se desarrollaban en algo mucho más fuerte que antes. Con esa idea en mente, Naruto le respondió:

― No sé si haya sido así para ti, pero para mí, las cosas no ha cambiado mucho…por eso estoy aquí, Sasuke.

Sasuke le sonrió casi imperceptiblemente y luego desvió la mirada hacia donde los juegos para niños se encontraban. No dijo nada por varios segundos, pero parecía satisfecho con las palabras de Naruto. Y Naruto, por otro lado, estaba más que intrigado por el mensaje que el otro le había enviado. Este hablaba sobre el paso del tiempo y la lejanía, sobre las promesas que no se habían hecho, y la posibilidad de encontrarse el uno al otro aún después de todo lo que había pasado. Sasuke le había dejado decidir, y Naruto, sin pensárselo mucho realmente, había elegido ir con él para descubrir que tenía por decir.

― Creo que… para mí, si han cambiado algunas cosas, Naruto. Aunque no tan rápido como hubiera deseado. ― le oyó decir.

― Al final, ¿qué estuviste haciendo? ― Le preguntó Naruto, tomando asiento en una de las bancas vacías junto a Sasuke. Este, a su vez, se apoyó sobre el farol que estaba detrás de él con uno de sus hombros. ― Kakashi solo me dijo que estabas en un programa de intercambio.

― Si… solo, estuve reparando algunas cosas. Y debo seguir con ello pero, ya no es necesario que esté lejos para hacerlo. No quiero volver a irme en mucho tiempo. ―Naruto no necesitó voltear a ver a Sasuke para saber que lo estaba mirando fijamente. Juntando ambas manos e inclinándose hacia adelante, afirmó los brazos sobre sus piernas en un intento de alejar el nerviosismo creciente. Sentía que si le miraba también, haría o diría algo inapropiado y no quería apresurar el ritmo de las cosas. ― ¿Y qué hay de ti? ― Continuó Sasuke ante su silencio. ― Veo que las cosas han mejorado, al menos para los demás…

― ¿Lo notaste? Lo de Kiba y Hinata…

― Si. ― Respondió Sasuke. Naruto sonrió. ― Tú también te ves más animado.

― Lo estoy. ― Seguramente, Sasuke estaba comparándole con el estado de ánimo que tuvo durante los últimos días que estuvieron juntos. La verdad, era que no se había percatado de lo mal que estaba hasta que Sasuke se marchó de su lado. Al igual que con los otros detalles que descubrió con el paso del tiempo, este también había permanecido oculto. Tanto así fue su asombro que llegó a temer por sí mismo. ― He estado haciendo cosas que antes dejé de lado sin darme cuenta…como ir a ver a mi familia, por ejemplo. ― agregó, algo temeroso.

Algo grande se abrió paso en su interior al decir aquellas palabras. Naruto lo sintió casi como una confesión que no debía ser dicha, un tema implícitamente prohibido entre ambos, pero que si dejaba pasar, jamás sabría si algo había mejorado para él en su vida y de paso, saber si la lejanía de Sasuke había servido de algo para el otro.

― Eso…está bien. Yo también… volví a visitar a Menma hoy. ― Naruto se giró hacia Sasuke por primera vez desde que se sentó en aquella banca. Ahora, éste era quien no le miraba. En cambio tenía sus ojos puestos en la lejanía, parecía melancólico, envuelto en sus propios pensamientos. ― Fue después de que nos encontráramos, hace unas horas.

Recordando lo que Sasuke dijo esa misma tarde antes de despedirse, Naruto supo a quien se refería cuando dijo que le estaba esperando.

― Así que fuiste a verlo…

― Tenía que contarle algunas cosas, al igual que hice antes de irme. ― Sasuke seguía sin verlo a los ojos. ― Como mi mejor amigo, tenía derecho a saber la verdad de las decisiones que he tomado desde hace muchos años, y también, lo que quiero hacer de ahora en adelante… ― suspiró. ― ¿puedo suponer, que has hecho algo similar cuando fuiste a verlo?

Sasuke le miró directamente esta vez para preguntarle aquello. Naruto rió un poco, antes de contestarle, nervioso.

―Algo así…

― ¿Hn?… ¿Esperas que esa respuesta me deje satisfecho, Naruto? ― Sasuke sonrió también.

― ¿…No?

― No. Así que sería mucho mejor que me cuentes esto de una forma más clara...

Naruto formó una mueca de disconformidad.

― Tú… ¿Por qué solo yo debo contarte sobre eso?

―Bueno, Naruto. Si logras saciar mi curiosidad, como pago, te contaré todo lo que le dije también…

Ambos sonrieron ante ello.

Dirigiéndose hacia un puesto de ramen cercano -lo único que encontraron abierto a esas horas- Naruto se dispuso a hablarle acerca de todas aquellas cosas más importantes, que logró compartir con su hermano durante todo ese tiempo. Detalles sobre lo que podía recordar de su infancia juntos, de su tiempo en Suna y los amigos que hizo allá, además de todas las veces que recibió regaños de Kakashi por no querer seguir las órdenes de él ni de nadie más.

De vez en cuando, Sasuke reía ante sus ocurrencias y agregaba algunas cosas que vivió junto a su propio hermano tiempo antes de conocer a Menma. En ningún momento, Naruto le contó a Sasuke sobre su confesión ante las tumbas de su madre y hermano, al menos de ninguna que tuviera que ver con la relación que mantuvo con él meses atrás.

En ese estado, los dos parecían los mejores amigos en una salida casual sin pensar en ninguna preocupación externa, se sentía como si aquella lejanía de seis meses no hubiese significado nada para ninguno de los dos. Pero internamente, ambos sabían que aquellos vacios en lo que se decían significaban algo muy importante y que, de igual manera, más temprano que tarde debía de ser aclarado.

Tras pagar la cuenta, Sasuke y él se abrieron paso entre las calles de Konoha sin tener una idea clara de a donde quisieran llegar. Solo se dedicaron a deambular por los alrededores durante bastante tiempo, hasta que un silencio extraño entre ambos les hizo detener sus pasos justo donde habían comenzado su travesía aquella noche.

Era aquel parque algo alejado del centro de la ciudad.

― ¿Alguna vez viniste aquí de niño, Naruto? ― preguntó Sasuke, mientras se adentraba en el sector de juegos. Naruto lo siguió.

― Lo hacíamos, Menma y yo. Mamá siempre nos regañaba por eso. ― Al visualizarla, Naruto no pudo evitar sonreír. Estaba tan llena de vida en ese entonces.

―Ya veo. Él…adoraba venir a este parque en específico, pero nunca supe por qué… ahora puedo entenderlo. ― Acercándose hasta el armazón que sostenía dos columpios hechos de madera, Sasuke continuó. Siempre que se deprimía por algo venía hasta aquí, incluso cuando no me forzaba a acompañarle…

― Ustedes fueron siempre unidos… ― dijo Naruto, pero esta vez, no se refería solo al tiempo en que fueron una pareja.

― Lo éramos…― Sasuke esbozó un sonrisa que se desvaneció al instante. ― Menma fue quien se acercó a mi primero, y me ayudó cuando sentía que mi mundo se estaba derrumbando. En ese tiempo tenía problemas con mi familia, sobre todo con Itachi. Muchas de esas cosas cambiaron después de conocerlo…

Naruto se mantuvo quieto, de pie frente a Sasuke, pensando en todos los nuevos detalles sobre su vida que le estaba contando. Una parte de sí mismo le dijo que aquello era solo el principio de una serie de confesiones que no habían querido ser formuladas, y se atemorizó solo un poco por ello. Sintió un leve temblor en sus manos cuando lo vio acercarse hacia él nuevamente, con lentitud. Después, permanecieron ambos allí, en medio del parque en esa noche solitaria que sería el único testigo de lo que estaba a punto de ocurrir.

― Naruto, tú… sabes que yo amé a Menma por mucho tiempo. ― Comenzó, y Naruto solo permaneció escuchándolo tras asentir a esa pregunta no formulada, sin querer pensar en nada más hasta que terminase de hablar. ― Y parte de ese sentimiento nació debido a todo lo que hizo por mí. Cuando tu madre falleció, yo solo… yo solo quería ayudarlo, aunque no sabía cómo. Cometí un error al ofrecerle mis sentimientos como un consuelo y, volví a cometerlo al culparte a ti por mi propia incapacidad de salvarlo. ― Naruto inspiró profundamente ante la fuerza de sus palabras. Era como si estuviera reviviendo sus primeros encuentros, la distancia y frialdad que Sasuke ponía en ellos. Ahora, sin embargo, se notaba el arrepentimiento en los ojos ajenos. ― Yo… dejé de amar a Menma como una pareja mucho antes de que se fuera. ― Naruto abrió más los ojos ante la sorpresa. ― Solo quería que lo supieras.

― ¿Eh? Pero…

Sasuke rió con ironía.

― No me di cuenta de ello hace mucho, Naruto, pero ya lo he asimilado. ―Todo sentido del humor abandonó su rostro nuevamente. ―Esa fue una de las cosas que fui a decirle hoy al cementerio, como una forma de respetar su memoria… aunque tengo la sospecha de que él ya lo sabía.

― Ya veo ― Naruto no sabía muy bien como tomar todo aquello, por lo que, decidió que lo mejor para ambos sería continuar por otro camino. ― Entonces… ¿Qué más le dijiste?

― Le conté sobre ti. Sobre cómo te conocí y… cómo quiero volver a conocerte ahora…

Sasuke se acercó solo un paso más hacia él, disminuyendo la distancia entre ambos pero sin llegar a sobrepasar su espacio personal. Aún así, Naruto podía percibir el tacto ajeno sobre sus hombros como una sensación fantasma, impidiéndole huir aunque su corazón latiera como un loco deseando escapar. De alguna forma, tenía miedo, miedo de que algo fuera a salir mal…

― ¿Qué se supone que significa eso, Sasuke? ― Preguntó con toda la entereza que le quedaba tras ver la intensidad de la mirada contraria sobre sí mismo.

― ¿Recuerdas la razón que te di cuando me preguntaste por qué me marchaba?

Naruto solo fue capaz de asentir, expectante.

― Naruto, eso es lo único que no ha cambiado para mí en todo este tiempo. ― Declaró. Naruto tragó con fuerza. ― Así que…

― ¿Así qué…?

Sasuke se tomó un momento para encontrar la fortaleza que le hacía falta, antes de volver a hablar.

― Permíteme conocerte una vez más Naruto, déjame aprender a quererte como debí hacerlo hace mucho tiempo…

En ese instante, Naruto solo podía sentir el latir de su corazón bombear como nunca antes. Las manos, antes temblorosas, cesaron sus movimientos errados bajo un fuerte impulso de querer tocarlo, de abrazarlo, acercarse hasta él e incluso besarlo, pero sin hacerlo. Sasuke no hacía nada, simplemente se mantuvo allí, de pie frente a él, esperando por una respuesta.

Y esta no fue una que se esperara…

Naruto no había dicho una sola palabra, solamente comenzó a reír largamente con los ojos cerrados. Era feliz, estaba siendo inmensamente feliz en ese instante.

― ¿Qué clase de respuesta es esa, Naruto? ― Escuchó decir a Sasuke momentos después, y se atrevía a asegurar que se oía un tanto nervioso.

Naruto dejó de reír, pero mantuvo su sonrisa en todo momento. Incluso cuando esta vez, si alzó ambas manos y las posó sobre las mejillas de Sasuke antes de acercarlo hacia su rostro y unir sus frentes, en un gesto cariñoso.

― ¿Acaso no te diste cuenta de que mi respuesta sería "si" desde el momento que me viste aparecer en este parque?

― No… como dije antes, ha pasado mucho tiempo.

― No lo suficiente para cambiar lo que siento, Sasuke.

Por primera vez desde que se conocieron, Naruto vislumbró un leve atisbo de esperanza en los ojos ajenos, y también, un poco de felicidad. Soltó un pequeño suspiro aliviado, que más pareció una carcajada disimulada. Cuando percibió un leve movimiento en Sasuke, quien se aproximaba aun más a él, sintió su rostro arder antes de dar un paso atrás, separándose. Sasuke lo miró con sorpresa.

― ¿Qué crees que haces, bastardo? ― le preguntó, divertido ante la idea de un Sasuke desesperado por besarlo. Este, por su parte solo frunció levemente el ceño ante su comentario. ― ¿No se suponía que estabas conociéndome de nuevo? No dejaré que me beses todavía, Sasuke…

― Ya veo. Así que será de esta manera…

― Si.

Sasuke suspiró, resignado, para luego formar una sonrisa altanera en sus labios.

― Bien, ya veremos quién aguanta de esta forma más tiempo, Naruto. ― dijo, inclinándose levente hacia él, otra vez.

― Eso está más que claro. Yo seré el ganador. ― dijo Naruto, antes de comenzar a caminar hacia fuera del parque para ir a casa. Sasuke le siguió, con una sonrisa divertida en la cara. ― No puedes resistirte a mis encantos.

Tienes razón. ― Escuchó decir a Sasuke, tan cerca de su oído que le causó un revoltijo de sensaciones.

Continuaron discutiendo por ello gran parte del camino de regreso a casa. Desde esa noche, muchas posibilidades se abrían frente a los ojos de ambos. Lo que sentían el uno por el otro podría acabarse cuando menos lo esperaran, tanto como podría simplemente seguir creciendo y fortaleciéndose día a día. Podrían continuar siendo simplemente Naruto y Sasuke, o podrían darle un nombre único a aquello que lo dos tendrían… Aún no lo sabían, ya que en ese momento solo eran ellos dos, escribiendo parte de su nueva historia. Una historia de un mundo que estuvo plagado de dolor por muchos años, pero un mundo en el cual -a final de cuentas- solo ellos dos existirían.

.

…:::::::::::::::::::::::…

.

¡Y hasta aquí llegó esta historia!

Si, aunque no se pudo ver claramente, nuestro Sasuke estuvo en terapia para poder reconciliarse con su pasado, y volver a Naruto como alguien mejor ^-^

Como siempre, Muchas gracias a todos aquellos que leyeron la historia en silencio y también a aquellos que tomaron parte de su tiempo y dejaron un hermoso review~ (lamento no haber podido ir contestándolos uno por uno como hacía antes, pero los valoro a cada uno inmensamente ~me hacen feliz~)

¡Espero que hayan disfrutado de esta historia hasta su final!

Adios~ (por ahora)