Cohete a la Luna
Capítulo Seis
Dicen que Dicen


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"¡Buenos días, solecito!"

El primer indicio del amanecer de un nuevo día fue la cantarina voz de Claire y el contacto húmedo de sus labios. Arnold se quejó aclarándose la garganta, un poco incómodo a causa del posible mal aliento matinal, y luego parpadeó varias veces por la luz que se filtraba por las cortinas. La sintió moverse en la cama hasta poner todo su peso sobre él.

Arnold finalmente abrió los ojos para ver sus ojos castaños justo en frente de los suyos. "¿Dormiste bien?"

Ella estaba de muy buen humor hoy. Sus ojos chispeaban.

"Grandioso..." Arnold se aclaró la garganta otra vez; luego le dio un rápido beso en los labios y ella soltó una suave risa, levantándose de la cama. Él estiró su brazo para alcanzar su mano "Dormí como un tronco. ¿Qué tal tú?"

"¡Maravillosamente!" regresó de nuevo y se inclinó sobre él. "¡Guau, Tigre! ¡Anoche estuviste impresionante!"

"¿Yo?" Los recuerdos de la noche anterior vinieron a su mente. La atrajo hacia sí "Pensé que habías sido tú" Ella se rió de nuevo y volvió para darle un beso apasionado.

"¿Quieres almorzar?" preguntó cuando finalmente lo dejó ir.

"No lo sé. ¿Qué hora es?"

"Las siete y... algo. Todavía tienes tiempo. ¡Pero date prisa! No quieres llegar tarde a tu último día en el trabajo, ¿verdad?" se enderezó y salió de la habitación. "Huevos, tocino y café estarán listos en quince minutos. ¡No nos hagas esperar!" gritó desde la cocina. Arnold arrojó las mantas a un lado y corrió al baño.


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Cuando se metió bajo el agua, recuerdos completos de la noche anterior llenaron su mente. Abrió los ojos bajo la ducha. ¡Dios! ¡Fue algo salvaje! Habían hecho el amor como animales. Se habría sonrojado si sus mejillas no estuvieran ya enrojecidas debido al agua caliente. Claire y él nunca habían sido tan apasionados; ni siquiera en las primeras etapas de su relación. Ayer por la noche no parecían ser ellos mismos.

Arnold tarareó una vieja melodía mientras extendía sus músculos bajo la ducha, disfrutando de la sensación del agua cayendo sobre su piel. Exhaló. Nunca pensó que la noche del Baile terminaría así. De hecho, había pensado que una vez volviendo a casa tendría que lidiar con una muy celosa y enojada Claire debido a todo lo que había transpirado en el día, y sobre todo después de la desfachatada declaración de Helga. Pero para su sorpresa los últimos minutos que pasaron con los Muellers fueron un delirante frenesí de acontecimientos que terminaron dándole un resultado completamente diferente.


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Recordaba que su cabeza era todavía una maraña de confusiones debido a la sorpresa de encontrarse con Helga tan inesperadamente; que ella estuviera delante de él riendo tan abiertamente mientras hablaba con sus amigos y respondía a un comentario hecho por Dave donde se burlaba de ella por haber sido alguna vez una niña romántica y sentimental -parecía que era un comportamiento habitual entre estos dos el molestarse el uno al otro- cuando de repente una vieja canción de Dino Spumoni comenzó a sonar y Henry se la llevó a la pista de baile. Helga apenas tuvo tiempo de despedirse con un rápido movimiento de su mano antes de seguirlo; esa gran sonrisa que lucía nunca dejó sus labios. Arnold mantuvo su vista en ellos mientras comenzaban a balancearse al ritmo de la música. No sabía cómo sentirse. Todavía estaba anonadado porque acababa de ver a no otra que a Helga Pataki: y estaba apenas dándose cuenta de que no había tenido la oportunidad de decirle nada más que 'Hola Helga'.

"¡Oh, Dios! ¿Habla en serio?!" En ese momento fue cuando la excitada voz de Claire llamó su atención. "¿Qué le parece el próximo viernes?"

"¿El próximo viernes? ¿Estás segura?" Dave había levantado las cejas, sorprendido. "Mira que me refiero a un trabajo completo de verdad. Queremos ver algo más que meros planes. Necesitamos ver alcances, costos, recursos humanos involucrados, cantidad de gente que planeas alcanzar en el corto plazo, sobre ese presupuesto. Toma todo el tiempo que consideres necesario para prepararlo". Él terminó su parte.

"No hay necesidad." Pero la emoción de Claire era tenaz "Tenemos casi todo listo. Todo lo que tenemos que hacer es, digamos, actualizar nuestra información y adaptar los números al nuevo presupuesto. Luego tomar decisiones sobre lo que se queda y lo que se va. Creo que va a estar listo para el próximo viernes. "

"¿Estás segura?"

Arnold parpadeó dos veces. ¿Qué diablos acababa de suceder? ¿Acaso no acababa Dave de decir que no tomaría una decisión aquí? ¿De qué más se perdió?

Se dio cuenta de que Brenda estaba ahora a su lado, observando con la misma confusión el intercambio entre Claire y Dave, y, también, como él mismo, lanzando miradas a la pareja que despreocupadamente presumía sus habilidades en la pista de baile.

Arnold se volvió hacia su novia cuyo espíritu se había elevado en los últimos minutos. Luego dio un paso adelante y se dio cuenta de la chica de pelo oscuro quien había llegado con Helga antes todavía estaba allí. Ahora que pudo verla de cerca se dio cuenta de que era mayor que inicialmente pensó. Ella debía estar en sus treinta y tantos, o incluso tal vez llegara ya a los cuarenta. Ella le dirigió una sonrisa, y parecía que estaba a punto de hablar cuando alguien más llamó su atención y la hizo darse la vuelta.

Un tipo alto que parecía un villano recién salido de una película de James Bond se acercó a ellos y se detuvo a su lado.

"¿Dónde está todo el mundo?" preguntó.

Arnold reconoció inmediatamente la voz. Observó al hombre de aspecto rudo que estaba de pie casi en frente de él. Extremadamente descortés, el tipo ni siquiera miró hacia ellos; toda su atención estaba fija en ella. La mujer se encogió de hombros y miró a su alrededor.

"Supongo que fueron a hacerse cargo de sus asuntos," luego se volvió para verlo, y añadió "Henry y Helga están en la pista de baile."

El chico levantó la vista y le lanzó una mirada de fastidio a la disímil pareja.

"Espero que él no termine con un ataque al corazón," se burló; luego le echó una mirada desinteresada a Arnold y las chicas.

"¡No seas así!" su compañera se quejó. "Déjalos que se diviertan un poco. Se lo merecen; sobre todo después de esta semana que acaban de pasar."

"¡Hey!" él protestó "¡Yo también estuve allí!"

"Sí, sí, también estuviste allí, ¿y qué?" ella agitó la mano con languidez "Todos sabemos que tú no acostumbras relajarte y disfrutar un poco."

"¿Relajarme?" Él se mofó "¿Cómo? ¿Haciendo el ridículo como tío Henry?"

La chica de pelo oscuro sacudió la cabeza y suspiró con cansancio.

"Dick... Dick ... No todo lo que sucede en este mundo tiene que ver contigo."

El tipo suspiró y echó un vistazo a su reloj. "Lo que sea," luego se dio la vuelta para ver en torno.

"¿Buscas a tu chica?" preguntó la mujer, ocultando una sonrisa. "Fue a los baños para retocar su... eh... maquillaje, creo."

"¿Todavía está por aquí?" él levantó sus cejas.

"¿Por qué no habría de estarlo?" preguntó ella con interés.

"Pensé que le dolía la cabeza," se encogió de hombros con indiferencia. Arnold frunció el ceño.

"¡Awww!" la chica no ocultó su sonrisa burlona en esta ocasión "¿Mala suerte otra vez?"

Dick dibujó una sonrisa torcida. "¡Ya quisieras!" luego se echó a reír con un sorpresivamente mejorado estado de ánimo "¿Qué hay de ti, Deb?" miró a su alrededor y se encogió de hombros otra vez "Vamos a hacer el ridículo un poco. David, ¿me prestas a tu chica?"

La chica llamada Deb pareció sorprendida, mientras David se volvió para mirarlo.

"Mientras yo pueda pedir prestada la tuya también," respondió el hombre.

"Ella es un agente libre", contestó mientras guiaba a Deb a la pista de baile "Deberías hacer el intento antes de que alguien más te la gane."

David sonrió al observarlos irse y, a continuación, se volvió resueltamente hacia Claire para establecer finalmente una cita. El próximo viernes. A las tres p.m.

Arnold suponía que Claire no tenía idea de todo lo que acababa de suceder, pero no podía estar más contenta.


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Arnold dejó la ducha y se puso una camiseta y unos pantalones cortos y entró a la cocina que olía delicioso. Según lo prometido, café, huevos y tocino estaban esperándolo. No se había dado cuenta de que tenía tanta hambre, pero de nuevo, no es que fuera tan sorprendente después de la noche que acababan de tener. Claire se sentó a su lado y empezó a contarle sus planes para el día, mientras también comía de su propio plato. Ella tenía el día libre; lo había pedido con antelación, lo que resultó ser una decisión acertada.

"Hay algo que no entiendo," Arnold la interrumpió mientras ella seguía hablando alegremente "¿Dave en realidad prometió su ayuda?" hizo una pausa "¿O sólo dijo 'tal vez'?"

"Bueno ..." Claire se detuvo "Dijo que nos ayudarían; como si fuera un hecho. Incluso dejó en claro que tendríamos que trabajar muy duro.".

"Bien ..." Arnold asintió mientras tragaba un bocado, pero luego volvió a preguntar con el ceño fruncido. "Pero ¿por qué?" dejó el tenedor a un lado y se volvió hacia ella "¿Por qué cambió de opinión cuando dijo que no daría una respuesta de inmediato?"

"No lo sé, Arnold" ella también dejó su tenedor a un lado "Tú también estabas allí."

"Pero todo pasó en un segundo. ¡No me di cuenta de nada!"

"Por supuesto que no te diste cuenta de nada. ¡¿Cómo podías haberlo hecho?!" Dijo con voz tensa, pero se recompuso casi de inmediato "¡Estabas viendo tan embobadamente a tu ex novia que me sorprende que Henry Mueller no te haya dado un puñetazo en la boca!"

"Eso no es ..." Arnold se contuvo, a continuación, armándose de paciencia y con la intención de parar en seco cualquier posible sospecha, añadió. "... cierto. Ella nunca fue mi novia. ¡Nos dejamos de ver cuando teníamos catorce años, por el amor de Dios!"

"Estoy bromeando, ¿no lo entiendes?" respondió con rigidez "Y sólo te digo esto porque, al igual que sus amigos, Brenda no va a dejarte salir vivo de esto." Claire sonrió. Arnold estaba a punto de decirle que no le parecía nada gracioso cuando de repente exclamó. "¡Oh, Dios mío! ¿Dijiste catorce?" Claire lo miró con incredulidad "¿En serio? ¡Ahora entiendo por qué no parecías reconocerla!"

Arnold suspiró, feliz de que ella no se lo tomara por el lado equivocado, y sorprendido a la vez, de que se hubiera dado cuenta de que no había reconocido a Helga Pataki de inmediato.

"No, yo..." Hizo una pausa "bueno... en realidad la vi hace unos años, en la boda de Phoebe y Gerald, ¿recuerdas? Pero en esa ocasión hablé con ella tan sólo unos minutos." Explicó a la vez que se encogía de hombros; y luego se tocó la nariz con el dedo índice "Creo que se operó la nariz o algo así. Se ve muy diferente."

"¿En serio? ¿No era tan bonita en ese entonces?"

"No," Arnold negó con la cabeza, "Ella era esta torpe y desgarbada chica, ¿sabes? Medio marimacha..."

Claire miró hacia adelante, como si estuviera pensando. Luego le preguntó.

"¿Crees que estén juntos?" titubeó. "Quiero decir ella y Henry. Me parece demasiado viejo para ella. Podría ser su padre."

Arnold se encogió de hombros. No tenía ni la más mínima idea.

"No traía ningún anillo por lo menos."

"¿No?" Claire negó con la cabeza. Arnold añadió a continuación, "No lo sé, pero supongo que la edad no tiene nada que ver con esto. Si no pregúntale a Brenda. Estoy seguro de que saldría con Henry, no le pondría ningún pero."

"¡Hey!" Claire se burló "No sólo Brenda. La mayoría de las chicas saldrían con él."

"¿También tú?"

"Bueno..." su sexys labios se curvaron en una sonrisa extraña. "Podrá ser aún muy guapo, pero es muy viejo para mi gusto." Tomó un sorbo de su café "Pero ¿por qué diablos saldría yo con él cuando estoy contigo; el chico más guapo de alrededor?" le tocó la nariz con su tenedor y sonrió.

"No lo sé ... ¿Porque es rico?" Arnold sonrió, inclinándose hacia ella.

Claire rodó los ojos y siguió comiendo.

"¿Quieres decir que crees que ella está con él sólo porque es rico?" preguntó después de un rato "... ¿O estás también suponiendo que... que ella es… una acompañante... o algo así?" soltó con mucho cuidado, como temiendo su reacción.

A Arnold le hubiera gustado responderle '¡Por supuesto que no lo es!' de inmediato. Pero tenía que admitir que no sabía nada acerca de la Helga de hoy en día, y, que, aunque sólo lo reconocería a regañadientes, la idea ya había llegado a su mente. La noche de anoche él había presenciado algunas cosas extrañas que le habían abierto los ojos a la realidad de la gente de clase alta que habitaba la ciudad. Pero antes de que pudiera pensar en una respuesta adecuada a su pregunta, hubo un golpe en la puerta. Claire fue a ver quién era mientras Arnold puso su plato en el fregadero y se sirvió otra taza de café.

"¡Hey!"

Arnold casi se atragantó al ver Brenda entrar a la cocina todavía vestida con su vestido largo, y con los zapatos colgando de su mano. La rubia tomó asiento y dejó los zapatos al pie de la mesa. Se veía muy cansada, pero al menos tenía la cara sin todo ese maquillaje de la noche anterior.

"Hey!" Arnold respondió a su peculiar saludo. "Estaba a punto de preguntarte acerca del baile, pero creo que la noche aún no ha terminado para ti, ¿eh?"

"¡Si tan sólo supieras!" Brenda dejó escapar una cansada burla "Me quedé con Jenna y sus amigos. ¿Sabes a qué hora esas personas terminaron su trabajo?" como de costumbre, ella no esperó por sus deducciones "¡A las tres y media de la madrugada! ¿Pueden creerlo? ¡Tres y media de la madrugada! Pobres chicos, ¡Vaya trabajo que tienen! Por suerte, parece que a pesar de la desorganización inicial, el Baile terminó siendo un éxito. Esperan repetirlo el año que viene ".

"¿En serio?" Preguntó Claire.

"Eso es muy bueno de escuchar... supongo" Arnold dejó escapar.

"Muchos compromisos se hicieron anoche. ¿Y sabes qué? No fuimos los únicos que consiguieron un patrocinador." Brenda se detuvo para tomar un sorbo del café que Claire le ofreció y luego añadió. "Hubo varios; creo que me dijeron que hubo unos diez. Pero nosotros fuimos los más jóvenes y los más novatos. ¿Qué tal, eh?" hizo un gesto de triunfo y siguió "Jenna dijo que no podía creerlo. Estaba muy feliz por nosotros. También dijo que tenía la sospecha de que los Mueller no iban a cooperar; que asistieron sólo porque no pudieron negarse. Porque, deben ustedes saber, corre el rumor de que Henry Mueller quiere crear su propia fundación, pero resultó ser sólo eso, rumores ".

"Bueno, estoy feliz de que fueran sólo rumores al final." Claire dijo mientras llevaba su plato al fregadero. "¡Y si queremos ver ese el apoyo necesitamos ponernos a trabajar de inmediato!"

"¡Por Dios!" Brenda se quejó "¡Dame un poco de descanso, chica! ¡Acabo de salir de con Jenna!"

"¡Bien, bien!" Claire se rió; parecía que ni siquiera las quejas de su mejor amiga iban a estropear su estado de ánimo. "Puedes tirarte en el sofá mientras yo hago algunas llamadas, arreglo algunas citas ..."

"Eso suena muy bien." Brenda murmuró mientras se volvía para verlo "Espero que no te importe, Arnold"

"No, en absoluto. 'Mi casa es tu casa', amiga." Dijo mientras se levantaba para ir a cambiarse. "Además, hoy voy a estar fuera hasta tarde." Esta noche iba a festejar en una bar, una fiesta de despedida organizada por sus amigos.

"¿Por qué te fuiste hasta ahora de con Jenna, por cierto?" Claire le preguntó a su amiga.

"¡Oh, chica!" Brenda gritó "Había tantas- tantísimas cosas de qué hablar. ¡Vaya que hubo algunas PERSONALIDADES ayer por la noche en la fiesta, ¿eh? ¡Fue la noche más interesante que he vivido! ¡En serio!"

"Parece que conociste algunos Príncipes Azules, ¿eh?" Arnold se burló de ella al recordar su reacción al Sr. Mueller; y se preguntaba si también había reaccionado de esa manera ante otros hombres.

"¡¿Y tú me lo dices?! ¡Vaya hombres guapos que hay por allá, ¿eh ?! Pero eso no es nada comparado con todo el drama que hay detrás de ellos. Si sólo supieras de lo que me acabo de enterar! ¡El Centro está que arde, mis amigos!"

"¿En serio?" Claire se sentó de nuevo y miró ansiosamente a su amiga "¿Chisme?" levantó sus cejas "¡Por favor, dime que tienes chisme fresco y jugoso para mí!"

"¡Chisme fresco y sangriento, diría yo!" Brenda dejó escapar una risa entre histérica y nerviosa. Arnold frunció el ceño al ver a Claire frotándose las manos y riendo excitadamente. No lo podía creer

"¡Chicas!" las regañó y se dirigió al dormitorio.

"¡No tan rápido, Arnoldini!" Las palabras de Brenda lo detuvieron. Le hizo recordar ese viejo nombre que se había puesto a sí mismo hacía mucho tiempo. "Tengo cierta información que podría ser interesante para ti."

"¿Para mí?" se dio la vuelta.

"Sí, para ti." Lo miró fijamente, lo que hizo a Arnold rodar sus ojos. "Resulta que tuvimos esta oportunidad gracias a ti, pero me supongo que ya lo sabes, ¿verdad?" ella no dejó de mirarlo con fijeza en todo ese tiempo. "¿Quién lo hubiera dicho?"

"¿Gracias a mí? ¿Por qué?" preguntó llanamente en vista de que la chica no retrocedía a pesar de que él la estaba enfrentando.

"Por tu ex-novia," contestó rotundamente.

"Novia... bien" exhaló, volviéndose a Claire quien tenía esa pequeña sonrisa de 'Te lo dije' en sus labios.

"O tal vez debido a Henry... ¿Sabes que Helga Pataki -ese es su nombre-" Brenda le informó a Claire "... se ha convertido en el mayor peligro para la estabilidad de Mueller Enterprises?"

"¿De qué demonios estás hablando?" le preguntó Claire.

"Estoy hablando de los Muellers..."

"Está bien... te sigo..." Claire anunció.

"¿Es este es el chisme del que estaban hablando?" Arnold la interrumpió "Porque si es así, creo que paso."

"No puedes simplemente pasar, Arnold" Claire lo detuvo "David nos espera este viernes. Dijo que los tres. Estás incluido."

"¿Qué?" preguntó.

"¿Qué?" Brenda se volvió también hacia ella y luego hacia Arnold. "¿Acaso Dave te pidió específicamente que Arnold estuviera allí?"

Claire frunció el ceño y luego asintió. "¿Por qué?" le preguntó ahora a Brenda.

"Por qué, también me lo pregunto…" Brenda se puso meditativa.

"¿Qué tiene esto que ver con nada?" Preguntó Arnold. Brenda estaba a punto de preguntarle algo más a Claire pero Arnold le insistió. "¿Por qué tenemos que saber algo sobre los Muellers... y sobre Helga?"

Brenda parecía muy molesta por la interrupción, pero luego se limitó a sacudir la cabeza y comenzó a hablar, de todos modos.

"Yo ..." se detuvo "¡Mira que sabes cómo echar a perder un chisme perfecto, Arnold! ¿Ves? ya ni sé cómo empezar de nuevo!..." ella resopló "… vamos a ver ..." entonces se tomó su tiempo para seguir "ya ambos saben que Mueller es una empresa familiar, ¿verdad? Fundada por su abuelo, quien la fundó hace como cien años; empezó como una tienda de muebles o algo así, quien luego la pasó a su hijo y este a su vez a Henry, quien fue quien la llevó a las grandes ligas y comenzó su expansión internacional ... "

"Expansión internacional que se ha vuelto muy agresiva últimamente..." Arnold complementó "por eso es que es tan conocido..."

"¡Eso dímelo tú! Es el campo donde eres experto" Brenda le espetó. Arnold no le hizo caso.

"Ah, sí, ¡qué bueno!... ¿Y luego?" el mohín demandante de Claire hizo reír a Brenda.

"¿Por qué tan curiosa hoy?" Brenda soltó una risita; su agria actitud desapareció. Arnold sacudió la cabeza con impaciencia.

"Tal vez también está interesada en Henry Mueller," Arnold se encogió de hombros, burlándose de las dos "¡Ten Cuidado, Brenda!"

"Como si Henry Mueller fuera a prestarnos atención a cualquiera de nosotras dos," Brenda se burló "… cuando Helga Pataki le tiene enrollado a su dedo meñique."

"¿En serio? ¿lo tiene?" Claire preguntó

"Bueno, eso es lo que se rumora. Pero la verdad es que nadie sabe si en realidad están saliendo, o si simplemente están llevando su relación de maestro-discípula a un nivel muy particular y muy sospechoso. Lo que tiene a TODO mundo expectante, de hecho, es saber si esta nueva dinámica entre ellos afectará la sucesión en Mueller Enterprises. Todo mundo ya está tomando posiciones".

"¿Qué quieres decir?" Arnold frunció el ceño.

"Pero Dick Mueller es el sucesor natural, ¿no?" Preguntó Claire.

"¿Sabes acerca de Dick?" Arnold frunció el ceño. Claire se encogió de hombros. "¿Cómo? ¿Desde cuándo?"

"Es cultura general, Arnold; Dick es el segundo de a bordo. Es la mano derecha de Henry. Todos lo saben." su novia se estaba exasperado "Además él estaba anoche allí. ¿No lo viste?"

"¡¿No lo viste?! ¡¿Cómo pudiste no verlo?!" Preguntó Brenda, malentendiendo su silencio. "¡El hombre más sexy que he visto en mi vida!"

"¡Por el amor de Dios!" Arnold resopló y se volvió hacia Claire esperando encontrar apoyo de su parte, pero cuando la vio vacilar simplemente no podía creer lo que veía "¿Sexy? ¿Él? ¡Por Dios!"

"No estoy diciendo que me parezca atractivo" Claire aclaró con voz áspera.

"¿No lo encuentras sexy?" Brenda se sorprendió.

"¡Pensé que considerabas a Henry atractivo!" Arnold la interrumpió

"Bueno, Henry es muy guapo, pero no es nada comparado con Dick."

"Estamos hablando del mismo Dick, ¿verdad? El tipo que luce como el villano de una película de acción" Arnold sacudió la cabeza "Chicas," comenzó, de repente dándose cuenta de que este era el chisme del que estaban hablando y del que disfrutaban tanto. Simplemente no podía entenderlo "... ha sido un placer estar con ustedes."

"¿Ya te vas?" Claire se quejó.

"Se está haciendo tarde, tengo que arreglarme."

"Te vas a perder el final de la historia." Brenda murmuró.

"¿Es historia ahora?" Arnold se rió entre dientes "Dijiste que era puro chisme."

"Historia, chisme, cuento... ¿dónde está la diferencia?" la chica rubia preguntó.

Arnold se encogió de hombros y se marchó. Había un mundo de diferencia, pero él ya no iba a perder su tiempo un segundo más.

"Es acerca de Helga," agregó Brenda y Arnold se maldijo a sí mismo cuando se detuvo en seco justo cuando estaba tocando la perilla de la puerta del dormitorio. "¿Sabías que trabajaba en Mueller?"

"No," Arnold suspiró y se dio la vuelta, apoyándose en la puerta "No tenía la más mínima idea. No la he visto ni he oído hablar de ella en años." Mintió "¿Trabaja allí?"

"Sí," Brenda asintió "Parece que ya ha estado allí por un tiempo. Empezó como asistente personal del Sr. Mueller y luego comenzó a escalar posiciones hasta hace cuatro años, cuando hubo una reingeniería en la empresa. Después de eso se convirtió en la flamante Chief Financial Officer de Mueller y en el brazo izquierdo de Henry. "

"Escuché que Dick lo era,"

Brenda sonrió

"Dick, mi amiga, es el Chief Operating Officer, y también es el sobrino de Henry, su heredero, y hasta hace muy poco se le había señalado como su posible sucesor..." habló calculadamente, disfrutando de la atención que estaba recibiendo "Pero parece que ahora todo eso está en el aire, desde que este nuevo asunto entre Henry y Helga salió a la luz".

"Pero Dick es familia. ¿No debería ser su primera opción, lo correcto; lo que se debe hacer?" Claire frunció el ceño

"Helga podría convertirse en su mujer." Brenda se encogió de hombros.

"¿Cuál es la diferencia entre sus puestos?" Claire preguntó a Arnold.

"Dick está a cargo de la operación... Supongo que es el jefe de todo, hasta del último rincón de cada empresa individual que forma parte del conglomerado. Pero Helga está a cargo de las finanzas. Tiene otro tipo de poder..." Arnold se dio cuenta de muchas cosas entonces. Si todo esto fuera cierto, Helga Pataki había estado labrando su camino en el mundo corporativo todo este tiempo, y lo había hecho tan bien que ahora era parte de la C-Suite de Mueller. Exhaló. Ahora entendía porque ella no dijo nada de lo que realmente hacía para ganarse la vida hacía cuatro años. No podía simplemente decir: Soy la chingona CFO de Mueller Enterprises, bola de perdedores!"

"¿Quieres decir que no está bajo las órdenes de Dick?"

"No," él negó con la cabeza "Es usual que las funciones cambien de empresa en empresa, pero eso debe significar que ella reporta sólo al CEO y al Consejo, no al COO... Dick y ella están en el mismo ranking. Si acaso, Dick podría necesitar su aprobación algunas veces".

No había duda ahora de por qué él la detestaba, pensó Arnold.

"¿En serio?"

"¿Ves por qué te dije que había mucho drama sucediendo en las oficinas generales de Mueller?" Brenda gorjeó. "No puedo esperar para ver cómo se desarrolla esta telenovela."

Arnold las dejó, entró en el dormitorio y cerró la puerta. Aún allí, todavía se podía oír su conversación.

"No puedo creerlo. Que alguien como Henry Mueller pudiera elegir a una extraña por sobre su propia familia."

Claire comenzó, a continuación su amiga continuó.

Sí, pobre Dick!" Brenda suspiró "Podría ir hasta allí y tomarlo en mis brazos para consolarlo."

Ambas chicas se rieron. Arnold sacudió la cabeza decidiendo ignorarlas, luego abrió el armario para empezar a cambiarse. Se observó a sí mismo en el espejo de cuerpo entero. ¿Qué había estado haciendo él mientras Helga Pataki estaba escalando a los puestos más altos de una de las empresas más importantes de Nueva York? ¿Criticando los usos y costumbres de los ricos y poderosos? ¿Quejándose de su trabajo? ¿Ayudando a los pobres?

Esa Helga Pataki es una perra!"

Parecía que Claire y Brenda ya habían tomado posiciones, como el resto de la gente. Mientras se ajustaba la corbata Arnold se preguntó qué lado tomaría él, si se diera el caso. ¿El de Helga o el de Dick?

"Sí, lo es...Pero ¿sabes? Según Jenna, algunas personas piensan que ella es muy buena en lo suyo, y que por el bien de la empresa es una mejor opción que Dick."

"Pero es su empresa, la compañía lleva su sangre ¿Quién podría ser una mejor opción que un Mueller?"

Brenda murmuró una respuesta. Claire continuó entonces. Así que esta era la manera cómo las mujeres charlaban, y como extendían las noticias, luego hacían como si hubieran llegado a formar parte de ese mundo, Arnold reflexionó.

"Aun así, dijiste que es sólo la mano izquierda de Henry. Pero por lo que todo el mundo dice Dick es su mano derecha, ¿verdad?"

"Sip" Brenda respondió "Eso es lo que dice todo el mundo...pero yo estoy en posesión de algo que sólo sus conocidos más cercanos están enterados, ¿sabes? Otra causa de preocupación para el pobre Dick."

Arnold salió de la habitación, entonces. No quería interrumpir así que se despidió de Claire con un ligero agitar de su mano en su camino a la puerta principal. Tomó las llaves de su coche antes de salir.

"¿En serio?" Claire asintió con la cabeza en respuesta mientras Brenda se acercaba a la cafetera. "¿Y qué es?"

"Henry Mueller es zurdo."

Arnold cerró la puerta y se acercó a la esquina donde solía aparcar su Camry. Tomó el asiento del conductor y lo sacó a la calle con un estado de ánimo incierto para enfrentar el día; su último día en el trabajo. El último día de una parte de su vida...

El primer día del resto de su vida.

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No soy dueña de Hey Arnold!

No soy dueña de Toyota Camry o cualquier otra MR. Soy dueña de esta historia y los PO.

Chief Financial Officer o CFO es algo así como el Director de Finanzas.

Chief Operating Officer u COO es el Director de Operaciones.

Chief Executive Officer o CEO es el Director General. Los menciono así debido a que es la manera en que son conocidos actualmente en todas partes.

Gracias a todos por leer. Mil gracias a todos los que se toman el tiempo para dejar reviews: José Ramiro, Sweet-sol, hagotapia, Amelie, Nova por siempre, un invitado, GRIMMM, MarHelga y MimichanMC. ¡Ustedes son los mejores, chicos! Como siempre, saben que responderé personalmente a sus comentarios.

Espero que también hayan disfrutado de esta entrega.

Como comentario final hay algo más que me gustaría ampliar y creo que aquí es el momento y lugar para hacerlo. Es acerca del nombre de Dick. En inglés su nombre se presta para hablar en doble sentido, para ofender y para hacer chascarillos dado su significado y su uso coloquial. Urban Dictionary seguramente es más claro que yo al describirlo, pero haré el intento.

Dick es tanto un nombre personal (es el diminutivo de Richard), como también es un adjetivo calificativo que puede ser tanto ofensivo como halagador, depende del contexto en que se diga (cretino, maldito, idiota, imbécil, listo, abusado, chingón), y finalmente, también es una manera vulgar de llamar al miembro sexual masculino. Bien, en esta historia se usará varias veces en todos los sentidos que mencioné arriba. Aunque no siempre se puede, trataré de adaptarlos al español para que conserven la connotación adecuada, como ya hice en el capítulo 5, pero cuando no se pueda simplemente pondré entre paréntesis la intención o chiste. Espero que no haya problema. Gracias por llegar hasta aquí en esta nota.

Hasta pronto.

05 de septiembre de 2014.