Cohete a la Luna
Capítulo Catorce
Viaje de Negocios Parte Dos

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AN. Muy bien, me prometí a mí misma que iba a publicar hoy y aquí estoy. Este capítulo era más largo pero lo corté en dos partes porque no pude terminar de editarlo. La tercera parte estará aquí el primero de Abril, y me refiero a April's Fool Day (Día de los Inocentes) pero lo digo en serio. La mayoría de ustedes sabe que soy una especie de contador y que a finales del mes tengo la cabeza metida en el papeleo. Si termino antes tal vez publique antes. Gracias por su comprensión.

¿En qué nos quedamos?

¡Ah, sí!


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"¡Eres tan abrazable!" ella se rió con voz ronca casi contra su oreja "Oh Arnold, me tengo que ir ya, pero no quiero hacerlo sin decirte adiós." Él se tornó de un color rojo intenso cuando lo besó. "Que tengas un buen viaje, Cabeza de Balón. Nos veremos entonces."

"Yo..." Arnold reunió todo su autocontrol para contenerse y ser capaz de soltarla, para no besar sus labios en su lugar. Sus compañeros en los otros escritorios estaban mirándolos, lo supo por todas esas risitas que se oyeron. "G... gracias."

"¿Vas a estar bien?" preguntó ella; su cara todavía estaba demasiado cerca. Él asintió con la cabeza.

"Sí," exhaló, tratando de controlar su respiración. Ella era casi de su misma estatura. Esos increíblemente ojos estaban llenos de chispitas. "Por supuesto que voy a estar bien."

Ella le dio golpecitos en la mejilla entonces.

"Es bueno escucharlo."

Sabía que estaba sonriendo como un idiota, pero luego se sintió como un idiota de verdad cuando ella dio un paso atrás y pudo ver a Henry de pie al final del pasillo, quien lo miraba con una expresión divertida. Saludó a Arnold con un solo movimiento de su mano en lo que Helga se acercaba a él. Luego se fueron juntos; él puso su mano en el codo de ella. Arnold los vio irse sintiéndose abrumado, triste, sabiendo que no la vería por un tiempo. Y preguntándose también quién sería el que compartía la cama de Helga; ¿Henry o Luke?

¿O ambos?


- "Entonces... ¿qué hora es allá?"

Letras blancas aparecieron en la parte superior de la pantalla de su teléfono. Arnold sonrió. La adorable Claire. Estaba en el trabajo y aun así se daba tiempo para mantenerse comunicada con él cuando sus alumnos estaban en su hora de recreo. Él realmente apreciaba sus esfuerzos. Tomó aire y se volvió para ver el reloj de la pared, y luego contestó.

... "Ocho y ...
... Cuarto
... PM ".

Un segundo más tarde llegó la respuesta.

- "Aquí son las diez y cuarenta y cinco AM.
- Creo que nunca conseguiré acostumbrarme a ese desfase de media hora"

... "Dímelo a mí!" Arnold resopló
... "Aunque la verdad es que sólo me acuerdo de ello cuando es hora de hablar a los Estados Unidos"

- "¡Algo que no haces muy A MENUDO, por cierto!"

Arnold hizo una mueca. No estaba cumpliendo su promesa de llamar todos los días.

... "Hemos estado muy ocupados."
... La próxima vez que oiga a alguien decir que se va de viaje de negocios
... Voy a mostrar mi respeto.
... No son vacaciones,
... En lo absoluto".

Tal vez debería añadir que no era fácil mantenerse alejado del resto de los chicos cuando compartía la mayor parte de su tiempo y espacio con ellos.

- "Si tú lo dices...", respondió ella.
Hubo una larga pausa entonces. Arnold entendía. Ella estaba en el trabajo por lo que estaba probablemente ocupada. Sin embargo un par de minutos más tarde reanudó la conversación.

- "Por cierto,
- ¿No es un poco tarde para estar todavía en la oficina?"
- Quiero decir,
- Todavía hay gente trabajando allí
- O
- ¿Ustedes sólo están perdiendo su tiempo?"

Arnold levantó la vista para ver que Woody también se concentraba en su teléfono celular. Luego miró a su alrededor. La verdad era que eran sólo seis de ellos y un par de chicos locales lo que estaban 'perdiendo su tiempo' aquí. En realidad estaban esperando que Dick y Stan se unieran a ellos.

... "Bueno, la planta está ya cerrada.

… Acabamos de terminar nuestro trabajo,

… pero todavía estamos esperando a los demás para que el chofer nos lleve de montón al hotel".

La parte de atrás de su cuello le picó y él se rascó suavemente. No estaba siendo realmente sincero.

- "¿Es ese Dick otra vez, verdad?" le preguntó.

Arnold casi podía sentir el resoplido de Claire vibrar a través de la comunicación inalámbrica.

- "¡¿Ese hombre nunca voltea a ver su reloj o qué?!" Terminó la línea con una carita roja furiosa.

Allí estaba otra vez. A veces se preguntaba por qué le contaba tantos pormenores de su trabajo. Sintiéndose culpable por su indiscreción se sintió obligado a defender al jefe.

... "Me atrevería a decir, -
... Que es él el que trabaja más duro".

Se sintió como tonto justo acabando de enviarlo. ¿Se estaba convirtiendo en uno más de los cachorros? Claire hizo otra pausa. Arnold preguntó si estaba enojada o si estaba a punto de ponerse a trabajar de nuevo.

- "Han estado allí por más de dos semanas." Ella respondió finalmente después de dos largos minutos.
- No me digas que la carga de trabajo no ha disminuido ni un poquito".

Arnold tomó aire.

... "Bueno..."
... Ha cambiado,
... Pero creo que no haya disminuido,
... Ni siquiera un poquito... "

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Arnold evocó cuando llegaron por primera vez a Tiruppur. Era un miércoles después de mediodía. Alguien los estaba esperando por las Llegadas Internacionales sosteniendo el clásico letrero con 'Mueller' inscrito en él; luego fueron llevados directo a la locación.

No tuvieron tiempo para recuperarse del largo viaje de veintidós horas de duración; nadie les mostró la ciudad; nadie les preguntó si estaban bien; si el jetlag los estaba afectando; nadie los colmó de ninguna amabilidad. No había tiempo para eso. No era la primera vez que Arnold hacía un largo viaje, pero definitivamente era su primera vez en irse derechito al lugar de trabajo sin hacer pausa.

La planta a la que llegaron estaba siendo renovada en el exterior. Alrededor de dos docenas de trabajadores con chalecos de seguridad y cascos estaban cambiando la antigua fachada. Afortunadamente el interior estaba intacto y la actividad habitual no se veía afectada. La gran cantidad de personas en el lugar y su natural curiosidad acerca de los visitantes no pasó desapercibida por el rubio.

Sus compañeros observaban todo con ojos de evaluación, pero para Arnold todo era nuevo, colorido, impactante. Era la primera vez que entraba en un espacio industrial, y sobre todo, en uno extranjero. Lo que vio fue un lugar lleno de actividad y de gente que iba para todos lados y regresaba. Fue hasta que los chicos empezaron a mencionar esto y aquello que él empezó a prestar atención a los detalles. Sí, era cierto que el lugar estaba atestado; y sí, también era cierto que parecía que el Departamento de Higiene, Seguridad y Medio Ambiente no seguía a la letra las normas internacionales, pero al menos la febril actividad hizo que se olvidaran de la fatiga.

"La orden de Helga fue muy clara." Leo Nielsen dijo a Dick más tarde cuando él, Stan y Arnold recorrían el lugar. Los otros ya se estaban encargando de sus propios asuntos. Leo era la mano derecha de Helga. "Ella me pidió que limpiara esto un poco antes de que ustedes llegaran."

Por 'limpiar' Arnold supuso que se refería a que el lugar era un desastre aún peor antes. Arnold entendía que el principal problema que enfrentaban era que a pesar de su tamaño, hasta el momento la empresa había sido gestionada por una familia, por lo que carecía de un manejo competente. Tomando en cuenta las reacciones de los jefes parecía ser que ellos ya estaban conscientes de esto.

Arnold también se dio cuenta de que había cierta sensación de sospecha en el aire, procedente de ambas partes, pero una vez que empezaron a trabajar juntos todos se dieron cuenta de sus temores eran infundados. Puede que todavía hubiera algunas personas que veían los extranjeros como invasores, pero la mayoría de ellos le daban la bienvenida a su presencia y experiencia. Antes de trabajar con este equipo él había supuesto que la Pandilla de Dick eran una especie de invasores; un grupo de personas que no solía ser bien recibido porque estaban allí para conquistar, para avasallar; pero en realidad no eran más que los tipos que hacían el trabajo, y eso era todo. También se dio cuenta que aquí era donde todo comenzaba; en las plantas. Mueller podría ser una corporación financiera y multinacional, pero al final de cuentas sus cimientos estaban establecidos en lugares como éste.

También comprendió que a pesar de todo lo que había aprendido acerca de ellos, sus compañeros de viaje eran profesionales de cabo a rabo... al menos en la oficina. Actuaban como caballeros. Marty y Stan, que solían ser desconsiderados ahora eran amables, gentiles y serviciales; Mike, quien no podía dejar de coquetear aunque la vida se le fuera en ello, ahora era respetuoso, incluso con todas esas chicas que lo miraban con sus brillantes, hermosos, y coquetos ojos. El más cambiado parecía ser el mismo Dick. A pesar de todo lo que le había visto anteriormente, una vez que llegaron a la India su peculiar temperamento estuvo bajo control. Parecía haberse transformado en una persona completamente diferente; alguien más agradable y accesible. Era como si el Mueller dentro de él se destacara y lo hiciera convertirse en la imagen del jefe perfecto. Incluso físicamente era más atractivo. Él era el que atraía la mayor cantidad de miradas. Arnold se rió recordando que los chicos habían comenzado a hacer burla de Mike diciendo que estaba celoso.

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- "Por cierto amor," Su teléfono se sacudió de nuevo
- ¿Cómo está tu estómago?
- ¿Estás mejorando ya?"

Arnold sonrió pero su estómago se revolvió de todos modos.

... "Creo que sí
... Ya empecé a comer de nuevo".

- Me alegro "

Como activado por el último mensaje de Claire, Woody irrumpió:

"A propósito, ¿dónde vamos a cenar esta noche?" Se escucharon unos cuantos gruñidos.

"¿En el bar?" Kyle ofreció. Incluso Arnold puso los ojos en blanco. ¿El chico no aprendía o qué?

"Tal vez podríamos conseguir unos sándwiches en el hotel." Ben, el pelirrojo respondió.

"¡No vamos a pasar por el hotel, hombre!" Woody negó con la cabeza.

"Güey, eres el único que piensa acerca en comida en esta noche." Mike se burló.

"Ya me di cuenta..." respondió Woody con sarcasmo.

"Debimos haber pedido a la gente de la cocina un poco de Pollo Mueller para llevar." Marty señaló justo lo que Arnold estaba pensando.

Pollo Mueller era pechuga de pollo a la cacerola con aceite, sal y nada más. Verduras al vapor como guarnición, y ya. Todo un manjar. El Pollo Mueller y sándwiches eran todo lo que los había mantenido con vida después de la segunda semana. La gente de la cocina en la empresa lo inventó para ellos después de que se dieran cuenta que no estaban comiendo.

Todos se habían enfermado para el final de la primera semana después de entregarse con placer a los exóticos y fuertes sabores del 'masala'. 'Sin especias, por favor' era la plegaria colectiva después de eso.

"¡Te juro hombre! ¡Lo primero que voy a hacer de vuelta a casa es ir por una Big Mac y papas fritas extra grandes!"

Arnold se rió al ver la expresión de profunda privación en el joven rostro de Ben. Más le valía no decir nada acerca de su propia necesidad de engancharse a cualquier acorde de Spears Britney / Miley Cyrus / o cualquier otra canción pop que llegara a sus oídos. Nunca pensó que la nostalgia pudiera sentirse así; como una sensación extraña que le estremecía las entrañas.

La peor parte era que el final del viaje aún se sentía tan lejos. La intensa carga de trabajo no era el problema ya. Arnold se preguntaba si el Pollo Mueller iba a seguir siendo recibido con beneplácito por sus estómagos por una larga semana más. Luego se preguntó por qué este tipo de cosas todavía le pasaba a tipos que viajaban tanto...

Una idea repentina le vino a la mente, tomó su teléfono y abrió el Facebook Messenger de nuevo. Dudó por un par de segundos antes de seleccionar a Helga Pataki de su lista de chats. Había está haciéndolo desde hace días. Siempre queriendo iniciar una conversación con ella; buscando una excusa sólo para preguntarle cualquier cosa. La excusa de hoy parecía mejor que de los otros días.

Pero luego cambió de idea y abrió Whatsapp mejor. Parecía una mejor opción, ya que su última conversación en Facebook databa de hacía unos dos meses.

... "Hola Helga" tecleó y envió.
... ¿Cómo estás? "
... Sólo quería preguntarle algo
... ¿Cómo le haces para mantener el estómago calmado cuando viajas?
... Me siento muy mal...

Hizo una pausa. Luego volvió a leer toda su arenga.

... No estoy tan mal,
... No te preocupes.
... Pero comer está convirtiendo en un dolor en el trasero".

Entonces se detuvo. Las marcas de verificación eran dos ya, pero que no se habían vuelto azules todavía. Decidió que esperaría por su respuesta antes de empezar a escribir de nuevo, pero en ese momento se abrió la puerta y Stan apareció allí, palmeando sus manos una vez.

"¡Vámonos, hijos de la chingada!" Llamó con su vozarrón y una gran sonrisa dibujada en su rostro. "¿Listos para divertirse?"

Mientras se apuraban hacia la puerta Arnold no pudo evitar pensar que parecían un grupo de escolares al sonido de la última campanada del día; casi como si nunca antes hubieran visto una puerta. Todos se pusieron de pie y se apresuraron a salir de la planta y luego hacia la furgoneta caminando y conversando alegremente. Pero en lugar de ser un grupo de niños que iban a ser entregados en sus hogares, este grupo de adultos completamente crecidos sería llevado a... un club de striptease.
...


...

Era la segunda vez que lo hacían. Leo sugirió el lugar dado que ya llevaba más tiempo en la ciudad y sabía bien lo que buscaban. La semana anterior algunos de ellos fueron escoltados por el nuevo director general y uno de los chicos de producción, pero esta noche el grupo estaba completo y la fiesta era sólo de ellos.

Arnold era un adulto y había estado en clubes de caballeros antes, así que no iba hacerse el remilgado. Él estaba de acuerdo con disfrutar de algún tipo de entretenimiento después de una dura semana de trabajo; también estaba de acuerdo con que al llegar a su mesa se acercaran las chicas y bebieran un trago a sus costillas. Estaba de acuerdo incluso con platicar de trivialidades con tales mujeres que vestían vaporosas ropas a la usanza de la India o simple y escasa lencería sexy. Incluso aceptaría sus atenciones por un rato. También accedería a pagar por una segunda copa. Pero miró alrededor en busca de una manera de escapar cuando los bailes eróticos sobre el regazo comenzaron a brotar a su alrededor. Vio a Woody tomando asiento en otra mesa justo frente al escenario.

"Disculpa..." murmuró y corrió a su lado. Desde su nuevo asiento al lado de Woody volvió la cabeza. La chica que había despreciado estaba ahora con Stan quien no parecía tener problemas para manejar dos chicas al mismo tiempo. El resto de los chicos parecían estar bien también con una chica sentada en su regazo cada uno, aunque –la verdad sea dicha- no todos ellos estaban teniendo una participación tan activa como el mencionado Stan o Mike hacían. Marty y Kyle miraban como estúpidos a las chicas que "bailaban" sobre ellos. Dick y Ben fueron más lentos; aún se estaban entreteniendo con sus pequeñas charlas coquetas, con sus bebidas y simplemente dejándose mimar.

"Supuse que ibas a portarte mal esta noche." Dijo Woody con una mirada divertida, girándose luego hacia adelante para ver la actuación de las chicas en el escenario. "Aunque me alegro de que ver que no tenemos otro Ralph entre nosotros. Sería una pena".

"Sabes que no me gusta mucho todo eso," le dijo: "¿Así que ese fue el problema de Ralph?" preguntó después de que una chica le trajo una nueva cerveza. Ya había supuesto algo por el estilo, pero nunca caviló demasiado en ello.

Woody encogió sus voluminosos hombros. "Algo así..." pero luego resopló "En realidad creo que era incluso peor que esos dos juntos." Señaló a Stan y Mike con un movimiento de cabeza. Arnold se volvió a ver a los chicos de nuevo y sacudió la cabeza. Se veían como esos políticos atrapados in fraganti de los tabloides. Luego miró a su alrededor, con cautela, esperando que ninguna de las personas presentes en esta sala mal iluminada fuera un paparazzi o algo peor, pero luego lo descartó. Ellos no eran tan importantes. La visión trajo de vuelta las palabras de Helga a su mente entonces.

"Pórtate bien, Cabeza de Balón..."

Woody siguió hablando de sí mismo y su resolución de precisamente "portarse bien" mientras que al igual que él seguía los movimientos eróticos de las chicas en la plataforma. Sus pensamientos eran similares a Arnold. Tenían todo lo que querían en casa. No creían que ser hombre significara que tuvieran el derecho a tener sexo casual donde quiera y sin ningún tipo de restricción.

Bueno, aunque él miraba a las chicas comoquiera. Siempre se maravillaba de su flexibilidad. Arnold pensó al verlas retorciéndose contra los postes. También era sorprendente que la belleza pudiera ser tan diversa y tan específica al mismo tiempo. Eran principalmente chicas indias, pero había de todo tipo también. Europeas, asiáticas, africanas, latinas. Chicas para todos los gustos. Había clientes de todo tipo también.

Woody le dio un codazo y señaló a la mesa de los chicos. Algunos de ellos habían desaparecido, pero Woody estaba sin duda alguna refiriéndose a Stan quien estaba desapareciendo entre provocativas cortinas que se encontraban detrás de una puerta secreta, con al menos cuatro chicas rodeándolo. Arnold resopló y rodó los ojos. Se volvió a su enorme amigo cuyos labios mostraban una sonrisa burlona.

"No has conocido a Stan hasta que realmente lo ves en acción." Dijo y tomó un sorbo de su cerveza. "Ralph era igual..." y luego se volvió a la mesa otra vez "Y Mike", agregó "pero a ese ya lo conocías."

Eso era cierto. La semana pasada habían estado también aquí en el mismo club, pero fue una visita corta. Algunos de los chicos también desaparecieron detrás de la puerta oculta por un rato, pero a la media noche estaban todos de vuelta en el hotel. Tenían toque de queda. Dick y Stan no habían podido acompañarlos. Ellos dos y Leo tuvieron que asistir a una reunión social con los antiguos propietarios de la planta. Pero hoy era otra historia. Los jefes estaban aquí y seguro que sabían cómo disfrutar de la vida. Ben vino a la mesa y les hizo compañía durante un rato. Tenía la edad de Arnold, era el más joven del grupo, y parecía que todavía no había tomado una decisión acerca de portarse mal o no. Le preguntaba a Arnold si iba a contarle a su novia todo lo que había pasado aquí.

"Lo que sucede en la India se queda en la India." Él respondió con una sonrisa y luego Bob le dio un último trago a su cerveza y volvió a la mesa de los chicos. La mesa de los chicos era sólo un decir. Sólo eran Kyle y Ben ahora... y las chicas, por supuesto.

"Parece que somos los únicos que no se están divirtiendo, ¿eh?" pronunció, no muy seguro de que no sonaba como un zopenco. Woody sonrió con indulgencia y señaló discretamente detrás de él. Arnold volvió la cabeza. Dick estaba a unas pocas mesas de distancia, por su cuenta, bebiendo de su whisky; los ojos fijos en la chica que bailaba delante de él.

"No lo vi regresando." Arnold murmuró tomando otro sorbo de su cerveza y moviendo su asiento para que no le estuviera dando la espalda. "¡Es rápido!" No pudo dejar de añadir un toque de sarcasmo. Woody no dejó de mirar a las chicas. Arnold también las miró. La chica a la que había estado observando particularmente ya no estaba en la pasarela. Se dio la vuelta, pero no encontró por ninguna parte a la hermosa rubia de pelo largo.

"Ha estado allí todo el tiempo." Woody finalmente complementó.

"¿Quién?", frunció el ceño "¿La rubia...?"

Woody se rió.

"Dick". Él respondió. "Tu rubia se fue detrás del escenario."

"Oh," Arnold soltó, decepcionado. Luego miró a su alrededor. Tal vez ella saldría en un rato. Vio al jefe de nuevo. Miraba su whisky con ojos ausentes. "No se ve feliz."

Su compañero siguió su mirada. "Dick nunca está feliz."

"¿Por qué?" Preguntó. Woody se encogió de hombros.

"Siempre ha sido así."

Arnold asintió, volteando a verlo; estaba mirando a las chicas de nuevo. Terminó su bebida y dejó el vaso sobre la mesa y levantó la vista para encontrar a Arnold y Woody observándolo. Dick sostuvo sus miradas, pero Arnold se volvió hacia el escenario de nuevo. No quería retar su suerte esta noche.

"Es un tipo extraño." Arnold murmuró. Luego contuvo el aliento; nunca pensó que lo diría en voz alta; a uno de sus amigos incondicionales, nada menos.

"Nah!" Woody desestimó sus palabras "Simplemente es diferente."

Arnold se encogió de hombros. Pero luego abrió ampliamente sus ojos y se volvió a su amigo de nuevo.

"¿Diferente?", Preguntó, más alto de lo que pretendía.

"¡Shhh!" Woody le golpeó la parte trasera de la cabeza mientras trataba de ocultar su sonrisa. "¡No es esa clase de diferente, idiota!"

"¡Hey!" Arnold se tocó la nuca donde todavía se sentía el golpe. Woody se reía abiertamente ahora.

"¡Mírate nada más! ¡El Sr. Perfecto sacando conclusiones apresuradas!"

"¡Estamos hablando de chicas aquí!" Arnold protestó "¡Dijiste que era diferente! ¡Hel-lou!"

"¡Bueno, ciertamente no me refería a esa clase de diferente!" Woody tomó otro trago mientras lo miraba fijamente con ojos divertidos.

"Está bien. Gracias por señalarlo así de claro para mí. Él es derecho; sólo diferente. Gran cosa." Arnold gruñó "¿Por qué tengo que saberlo de todos modos?" rodó los ojos y se tocó la nuca de nuevo.

"Correcto".

Pero entonces recordó lo que "ser diferente" significaba hoy en día y se volvió rapidísimo hacia su compañero de nuevo. "Oh, ¿quieres decir "diferente"?" hizo comillas en el aire y se volvió para ver a Dick bajo una nueva luz. Él estaba levantando su vaso en el aire pidiendo una nueva bebida. "Como que le va."

"No. Te equivocas de nuevo," Woody sólo negó con la cabeza, nada divertido esta vez. "¡H'mbre!" Se dio una palmada en la frente, inclinándose sobre la mesa. "¿Qué tan difícil puede ser?" Se quejó.

"Está bien. No es que me importe de todos modos." Arnold se encogió de hombros, con indiferencia. El chico rubio se volvió a ver la escena dejándolo en paz. Parecía que a su amigo el alcohol le hacía efecto bastante rápido.

"De hecho sí importa." Woody levantó la cabeza luciendo reflexivo. "No quiero verte más tarde diciendo cosas que yo no he dicho; o teniendo la impresión equivocada. Estamos aquí y vamos a estar aquí por una larga semana más, así que..." Se dio la vuelta para ver a Dick y luego se inclinó para decir en voz baja.

"Sólo para dejar esto en claro, el jefe no es gay." comenzó "Y no, él no es ningún sádico tampoco, - no que yo sepa, - él sólo es..." vaciló.

"¿Diferente?" Arnold ofreció, burlón. Woody resopló, luego miró hacia arriba como a punto de darse por vencido.

"Escrupuloso..." Finalmente pronunció.

"¿Escrupuloso?" Arnold levantó la vista, mostrando su confusión. "¿Te refieres...?"

"... Acerca de los bichos, las enfermedades," su amigo terminó. "Ahí lo tienes." Woody se reclinó en su silla y tomó otro trago de su cerveza. "Es muy selectivo. Nunca toma riesgos".

"¿En serio?" Arnold volvió a mirar al tipo en la otra mesa. Bajo una nueva luz. Estaba bien. Todavía era medio extraño ante sus ojos, pero esa rareza ahora tenía sentido.

"Él... ¿no sale entonces?", Preguntó. Pero luego recordó el Baile donde lo vio por primera vez, y a su impresionante acompañante. Eva.

"Oh – claro que sale," Woody dejó la botella casi vacía en la mesa. "Pero tiene sus 'novias'." Arnold lo miró curioso "Quiero decir que hay varias... elegidas... chicas que ve." El enorme tipo reveló "Hermosas chicas, te puedo decir."

"¿En serio?" El tipo asintió. "Creo que conocí a una, alguna vez..." Arnold pronunció casualmente "¿Eva?"

Woody abrió expresivamente sus ojos. "¡Oh, Dios mío, Eva! ¿Cómo olvidarla?! "se dio la vuelta para buscar una camarera. "Aunque ella ya es historia ahora."

"¿Lo es?" Arnold frunció el ceño. ¿Por qué estaba siendo tan curioso? ¿Acaso el destino de Eva le preocupaba? Porque no era como si realmente se preocupara por la vida amorosa de Dick. ¿Qué tendría que decir Claire si supiera que él estaba preguntando por ella?

'Lo que sucede en la India se queda en la India'. Pensó Arnold para sí mismo. Entonces se acordó de su dulce novia. Dulce... Arnold suspiró. La verdad era que su "dulce" novia estaba muy lejos de ser realmente dulce. No es que fuera una mala persona; de ningún modo; ella era genial, de hecho. Pero su relación era diferente. Se había transformado. Ellos no eran los mismos. Arnold no podía creer que hacía seis meses planeó proponerle matrimonio... en seis meses precisamente... ¡Dios! ¿Habían pasado seis meses ya?

Había estado tan celoso al presenciar la felicidad doméstica de Gerald que la había querido para sí mismo. Pero la Claire que compartía su cama ahora no era lo que le venía a la mente cuando pensaba en niños y felicidad doméstica. Claire había cambiado. El tiempo que pasaban juntos ella solía permanecer perdida en pensamientos. Siempre había sido él mismo un soñador por lo que el que su novia soñara despierta no le molestaba, pero debía confesar que eso en ella era inusual. La mitad de las veces no sabía lo que estaba pensando. Y luego estaba esta extraña pasión recién descubierta en sus vidas, algo se sentía fuera de lugar. ¿Por qué se sentía de esa manera? Bueno, tal vez porque cuando no estaban haciendo el amor como animales el resto del tiempo su interacción era como la de un compañero de piso; sino es que casi como la de hermanos.

"Bueno, esa es de la que más me acuerdo; Rachel era el nombre. Ella incluso iba a buscarlo al trabajo sólo porque 'se aburría'. Pero eso fue hace mucho tiempo. Creo que fue cuando le perdió el gusto porque después de eso dejó de traer chicas por completo," Woody seguía hablando "Incluso dejaron de venir a visitarlo luego".

"¿En serio?" Arnold preguntó poco interesado.

Woody asintió. Pero luego se rió. "Es por eso que nuestros viajes duran máximo tres semanas." Woody se dio la vuelta, buscando una camarera de nuevo. "Los chicos dicen que es lo más que aguanta."

Arnold imitó su carcajada. Se volvió a ver al tipo antes mencionado y vio que estaba siendo abordado por una chica que le traía un plato y una nueva bebida. Arnold se esforzó por ver el plato. ¡Dios, tenía hambre! Por un segundo Dick miró con desconfianza el platillo, pero luego sonrió. La chica sonrió también. Luego se despidió de él y se acercó a ellos.

"Cortesía de la casa", ella sonrió dejando sus platos delante de ellos "¿Otra cerveza?" Preguntó con su fuerte acento.

"Por favor." Arnold respondió copiando su bonita sonrisa.

"¡No dejes de traerlas, preciosa!" Woody se veía muy contento. Por un segundo Arnold pensó que le iba a dar una nalgada a la chica. Afortunadamente no lo hizo. Fueron directo al plato. Salmón a la plancha; una pizca de pimienta. Estaba delicioso; le supo a carne asada. Parecía que el bar tenía mejores chefs que el hotel. Arnold cuestionó en voz alta cómo un bar podía permitirse ofrecer salmón cortesía de la casa a los clientes y Woody dejó escapar una risotada que le salió de muy buen humor como toda respuesta.

"Me parece que no has visto el precio de las bebidas, ¿verdad?"

En realidad no. Él nunca supo quién fue el que pagó la última vez, pero no había sido él, eso era seguro. Preguntó a Woody entonces. Woody señaló con el tenedor a su izquierda.

"¿Tenemos un jefe chingón o qué?!" respondió con otra carcajada, y agregó que las chicas iban - por supuesto- por cuenta de cada quien. Se entretuvieron felices comiendo y deleitándose con el show.

"¿Dónde estábamos?" Woody preguntó después de un rato. Su plato había sido dejado a un lado; él era un gran comilón. Arnold comía sin prisa. Todavía temía que se fuera a enfermar de nuevo.

"Las chicas van por nuestra cuenta." Dijo sin pensar; luego se rió. Tal vez el alcohol estaba empezando a pesar en él también. Se rió más fuerte con ese simple pensamiento. "¡El jefe es el mejor!" exclamó con efusividad.

"¡Por el jefe!" Woody brindó, levantando la botella. Dick estaba mirando su teléfono, pero levantó la vista ante ese sonido; una mirada interrogante apareció en su rostro, pero luego sonrió con una mueca, volviendo a su teléfono.

"¿Elige su teléfono en lugar del espectáculo?" Arnold se burló "Los bichos no se propagan a través de la vista." dijo con burla. Woody le dirigió una mirada de desconcierto, pero luego lo ignoró. No sabía por qué estaba siendo tan desagradable. A él medio le simpatizaba Dick después de todo. Además, tener cuidado por las infecciones era una decisión muy sensata.

Échale la culpa al alcohol.

"Puede que sea su novia," el hombre de pelo oscuro pronunció, exhalando largamente.

"¿Hay una novia en particular?" Preguntó. Eso era una novedad.

"Esa es una forma de decirlo." Woody se encogió de hombros. "¿Regina Brennan?" Lo miró con las cejas levantadas.

"¿Pariente de Glen Brennan?" le preguntó a su vez.

"Su hija." Woody asintió. Arnold silbó. Glen Brennan era uno de los principales accionistas de la compañía. El segundo a bordo de hecho; iba justo detrás de Henry, aunque Henry casi duplicaba su parte.

"Así que todo queda en familia, ¿eh?"

"No estoy tan seguro", Woody se volvió para ver a Dick nuevo. Estaba mirando a las chicas pero su iPhone color plata todavía estaba en sus manos. "Ellos han estado saliendo desde hace años, pero la relación no parece progresar. Tengo la impresión de que a Dick no le gustan las..."

"¿Imposiciones? Tengo esa impresión también."

Woody asintió con un amplio movimiento de la cabeza. "Eso y el hecho de que él sigue viendo a otras mujeres."

"Interesante..." Arnold abrió grandes sus ojos y movió sus cejas mientras asentía. Luego resopló, dándose cuenta de que esa sería exactamente la expresión de Claire si alguna vez llegara a saberlo... Si alguna vez...

"¿Dónde está la prisa cuando tu nombre es Dick Mueller, no crees?" Woody preguntó mientras levantaba su mano para pedir otra cerveza. Casi de inmediato, una joven llegó con una doble provisión. Arnold se puso de pie. Tenía que deshacerse de un poco de líquido antes de continuar.

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Como les dije ahí arriba, tenía que cortar alguna parte. He aquí un adelanto del próximo capítulo


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Miró la decoración de los baños con ojo crítico. Era excesiva. Las telas, colores, diseños, cada detalle era sugerente; trataba de ponerlos en el estado de ánimo adecuado; como si la pura visión de las chicas no fuera suficiente.

Después de secarse las manos en una toalla Arnold sacó su teléfono celular. Whatsapp le mostraba un diminuto tres en un círculo rojo. Los nombres de Greg, Claire y Helga estaban en negritas en la parte superior de la lista. Leyó a Greg primero; le deseaba un feliz fin de semana. Arnold solía mantenerse en contacto con Greg; al menos dos veces al día hablaban entre sí, ya fuera relacionado al trabajo o no. Arnold escribió deseos similares al vicepresidente de Legal y continuó.

Claire ... ella envió la foto de una enorme y grasosa hamburguesa y una leyenda. '¿Te acuerdas de la Memphis? - ¡Está de regreso! - Sólo por tiempo limitado... - ¡Y no van a traerla de vuelta en un millón de años!' Arnold sonrió. La Memphis era como una leyenda urbana. Carl's Jr. La sacó una vez hace unos tres años y nunca más fue vista. 'Estoy seguro de que volverá a salir", escribió de regreso, pero se detuvo antes de enviarlo. Cuando ella lo leyera se daría cuenta de que estaba despierto y ya pasaba de medianoche. Lo pensó dos veces. Pero, bueno, ella lo sabría de todos modos por esas condenadas palomitas azules. Lo envió de todos modos. Luego añadió: "Me voy a la cama. Nos vemos mañana." Para asegurarse de que ella se quedara con la impresión de que él estaba ya en la cama. Debería tener en mente no leer más mensajes de Claire esta noche. Pero releyéndolo sintió que algo faltaba y añadió "Te extraño".

Sin querer pensar demasiado en ello, o en por qué dejó el mensaje de Helga hasta el final por fin respiró profundamente. Su dedo índice tocó el nombre de Helga. Volvió a leer sus últimos mensajes.

... ¿Cómo se hace para mantener el estómago calmado cuando viajas? ...

...

...

...


.

Ahora sí, esto es todo por ahora.
Disclaimer: No soy dueña de Hey Arnold! Iphone, Facebook, Facebook Messenger,Whatsapp, Big Mac, Carl's Jr, Memphis y no recuerdo cuantas MR más mencioné. Sólo están aquí para ilustrar el mundo actual.
Nos vemos en un par de días.
30 de marzo 2015.