Aquí os traigo un nuevo capítulo, este incluye una sorpresa que ni yo tenía pensada, una salida de guión inesperada. Espero que lo disfrutéis.

Va perdiendo energía así le veo, creo que mi plan está funcionando, los fallos técnicos que ha tenido parecen no haber importado en el transcurso de mi broma, creo que todo va bien y me estoy preparando para lanzar a mi siguiente invitado, un reto más mental he de decir, no puedo dejar que mi amiguito se canse antes de que llegue el momento perfecto.

Mando a algunos de mis chicos a recoger a Lawton de la pista, y llevarlo a donde los otros villanos batidos.

Batman se levanta del suelo, y lanza una mirada cortante hacia donde me encuentro.

-¿Quieres dejar de jugar ya Joker? Devuelve al autobús de niños y entrégate, no haces más que hacer perder el tiempo a todos - me dice intentando hacer que me retracte

-HAHAHA, pobrecito, pobrecito murcielaguito, parece que aún no sabes con quien estás tratando…

Cortando mi discurso se escuchan unas ruedas chirriar, y un coche Rolls Royce negro entra dentro de la carpa, rajando uno de los laterales de esta y rompiendo muchos de los espejos que formaban el laberinto donde se llevó a cabo la lucha anterior. El vehículo es totalmente reconocible por su estatuilla, un pequeño pingüino de plata preside el coche, este para en un lateral de la pista, junto a las escaleras ocultas de mi cabina, y de el bajan cuatro hombres musculados, los típicos guardias de seguridad de las joyerías y por último del asiento del copiloto se baja un viejo y conocido amigo, mi predecesor, Oswald Cobblepot.

-Anda, ¿Pero que tenemos aquí?, parece que el mamífero alado ha vuelto a caer en una de las trampas del payaso más patético del circo, quien parece ser no me ha invitado a su cumpleaños…. ¿Sabes lo que hacen los niños que no son invitados a los cumpleaños? Van y destruyen a quien les despreció, así que Joker, tu broma acaba aquí – dijo tratando de intimidarme, pero ¿Quién se cree?, a mi no me asusta un semi-enano con los dientes de piano desordenado.

-Oh… pequeño y Lord Cobblepot ¿Qué modales son esos?, acaso no te enseñó tu mamá que hay que ser educado con el anfitrión de la fiesta, por no nombrar que has interrumpido el juego de mi invitado de honor, no todos son capaces de provocar así al rey de Gotham – Dije regodeándome en mi ego, dándole a entender en su propio idiolecto quien manda aquí.

El murciélago simplemente escuchaba nuestra conversación, decidí permitirlo así, merecía coger aire para todo lo que faltaba además de para, ahora, enfrentarse a esa nueva sorpresa.

-¿¡ El Rey de Gotham!? Por favor, no me hagas reír, un bufón con los pelos pintados de moho no puede ser un rey, ¡Jamás! – Otro objetivo fácil, por eso yo llevo la ciudad, se jugar con todos y cada uno de sus habitantes, incluso con los más selectos, y salirme con la mía siempre.

-Claro, siempre que ese verde significa el infierno, el final de la broma, la epifanía de la muerte… Por eso mismo mi no-volador amigo yo soy el Rey y tu simplemente un repudiado, tanto que ni siquiera te invitamos a las fiestas de la alta sociedad HAHAHA – Me reí triunfal, estas conversaciones eran más divertidas que las que tenía con el huraño de Batsy.

-Claro que no hace falta invitarme, controlo la ciudad y se donde son tus tristes celebraciones- dijo muy seguro de sí mismo.

- Si, así es, lo has pillado, todos nos inclinamos ante el poder y control del rey y soberano de la ciudad, al que simples ciudadanos irritan y sacan de quicio dándole bañitos a sus cargamentos de tabaco ilegal, triste negocio para un trajeado de sangre azul – digo fingiendo un gesto de tristeza, mi ironía solo hace que el Pingüino se encienda más y más.

- Maldito payaso, no voy a perdonarte nunca que me intentes hundir el negocio, por eso mismo, voy a devolvértela, y vengo a hundirte la broma – Una sonrisa maliciosa se dibuja en su cara, da un silbido y se dirige a sus hombres – Ya sabéis lo que tenéis que hacer, mis cargamentos, por su paranoia, a por el murciélago, ¡ACABAD CON EL!

Los hombres de Oswald van a por Batman, y al principio ni me inmuto, Batsy está más que acostumbrado a vencer a mis hombres, que son el doble de grandes y rastreros que estos que trae él. Por eso ni me preocupo, sé que va a poder vencerlos, incluso estando cansado siempre lo hace.

Un puñetazo es el que empieza toda la diversión que hay ahora en la pista entre espejos rotos, los restos de la pelea con Deadshot, el murciélago esquiva este golpe sin problema, al igual que los siguientes, uno de los hombres del pingüino le lanza a Batman una patada, este la agarra y barre a ese hombre, dejándolo en el suelo, y tras un codazo en la cara lo deja fuera de combate. Bien, tal y como quería, confío en él, puede vencer a los debiluchos y cabezas huecas del Pingüino.

A Cobblepot esto parece no hacerle mucha gracia, saca su paraguas y lo apunta hacia el murciélago, de el sale una de sus clásicas bolas de humo, con la confusión el murciélago recibe un par de golpes, pero en cuanto recupera la visibilidad continúa luchando con la facilidad que antes tenía.

Sigue siendo un fastidio para el Pingüino el no resultar un incordio en mis planes y mucho menos para Batman. Consternado por la inutilidad de su momentánea intervención Cobblepot se va hacía el maletero del coche y saca un pequeño pingüino de juguete, lo reconozco al instante es una de sus bombas, la que si no se para causará un gran daño y si joderá el transcurso de mi broma. Me remango mi camisa color vino, estoy entre la espada y la pared, dudo que el cabeza hueca del murciélago me escuche, y aunque me cueste hacer algo por él si quiero continuar mi broma tengo que hacerlo.

-Harley, levántate, vamos – me mira con miedo- tranquila, papi va a tener que ayudar al tonto de Batsy para que sus planes no se vayan a la basura, ponte en la mesa de mandos y haz lo que te vaya pidiendo, volveré en breve.

Ella se levanta y se pone en la silla donde yo me encontraba, a pesar de todo, sé que es capaz de hacer lo que le ordene, por tanto, nada irá mal. Le pongo unos auriculares que yo llevaba y me meto un pinganillo en la oreja.

-Todo lo que necesite te lo iré diciendo por aquí, tu solo obedece, diamante- Le ordeno y ella asiente conforme con mis instrucciones.

Salgo de la cabina tan rápido como puedo, sin ser visto, y desde la barandilla de la escalera salto hacia Oswald Cobblepot, y cayendo desde el aire le propino una patada en el mentón, la que le hace soltar su juguete y caer de espaldas.

Aprovechando que el pingüino está en el suelo le doy instrucciones a Harley.

-Harls- digo por el pinganillo- échale una mano a Batsy. Pulsa el botón morado que hay en la segunda fila, en la pantalla verás una vista aérea y un círculo, cuando vaya a haber un hombre del desgraciado este debajo, lo vuelves a pulsar, y diviértete con ello.

Me respondió con una de sus risitas infantiles.

-Jugar sucio no es lo tuyo, olvidas que estás frente al mismísimo comodín- Digo mirándolo desde arriba con aires de grandeza

-ufff, quieres pelea, ¿No?, pues vayamos a ello- Me respondió muy seguro de sí mismo

Sabía de sobra que no tardaría mucho en vencerlo, por algo era yo el mayor enemigo de Batman, y no precisamente por ser un rival débil, si no por saber cómo luchar física y mentalmente a la perfección.

El Pingüino se levanta e intenta darme una patada, saltando lo esquivo y le respondo lanzándole una carta explosiva que le da en la nariz, levanta su paraguas y en el último momento lo esquivo y se lo quito.

Mientras tanto Batman ya había casi derrotado al segundo hombre del pingüino cuando lidiaba con los otros dos, le empuja, y justo cuando lo hace, suena un estruendo, un yunque enorme cae sobre este y al murciélago solo le quedan dos hombres contra los que luchar.

-Bravo, muñeca, buen trabajo – digo a Harley

-Gracias, Puddin, todo por ti- me responde risueña y orgullosa.

Averiguo cómo funciona el paraguas del pingüino y le lanzo dos de sus propias bombas de humo, este empieza a toser, y yo empiezo a dar paraguazos entre la nube de humo, y cuando esta se disuelve veo al Pingüino en el suelo, derrotado, apenas me ha costado esfuerzo, he ahí porque es el fuerte quien controla la ciudad.

-Qué fácil ha sido Cobblepot, varios golpes con tu propia arma y ya te tengo fuera de juego, es por eso que yo mando aquí, y no tu, ahora terminaremos con tus hombres y os echaremos de aquí, ahora además de estar sólo el Gotham te has quedado sin paraguas HAHAHAHA- me regodeé en mi victoria, ahora iba a ayudar al murciélago, puesto que ya se había cansado lo suficiente como para seguir con todo el reto.

Voy hacia donde está el, que ha cogido a uno de los enemigos restantes del brazo y lo lanza hacia donde vengo corriendo, aprovechando ese impulso golpeo al infeliz en la cara, haciendo que le vuelen un par de dientes, pero aún no está fuera de combate.

-Joker, este es mi problema, devuélveme a los niños y todo habrá acabado- me dice, mientras me encuentro a su espalda luchando contra el enemigo que yo había golpeado previamente.

-No, también es mi problema, nadie va a herir a mi querido invitado, que no sean mis amigos, por supuesto- le dije

El hombre del pingüino que se encontraba junto a él fue a atacarle. Aprovechando este movimiento di una orden a Harley.

-Harley, ten listo el botón rosa, es una herramienta para que yo salga de aquí antes de que la lucha termine siendo contra mi solo, si Batsy me ataca pulsa el amarillo que hay justo al lado.

Mientras le daba esa instrucción, un puño pasó junto a mi cabeza desde la espalda y el hombre del pingüino venía hacía mi de frente, me di la vuelta dando una patada hacía adelante y tras de mi encontré al murciélago, para mi sorpresa este había vencido ya a quien le correspondía y había decidido que era el momento de cargar en mi contra.

Después de mi patada al atacante solo le faltaba un golpe para caer, volví a esquivar un rodillazo de Batman y juntando mis manos di un mazazo en la cabeza del enemigo.

-¡HARLS YA!- Le di la orden y ella pulso los dos botones.

El rosa me lanzó desde el techo una cuerda para escapar y volver a la cabina, mientras que el amarillo le dio una descarga al murciélago distrayéndole.

Llegué de nuevo a la cabina y volví a ocupar mi lugar.

-Batsy, Batsy, Batsy, ¿Nunca te enseñaron tus papas que no está bien atacar a tu aliado?, pero bueno, no te preocupes, ahora nos espera más diversión y vas a pagar por esto.

¿Qué os ha parecido?, La verdad es que no tenía pensado incluir a este villano, pero dada la historia que hay detrás de rivalidad entre el y el Joker por la de bromas que le gasta lo incluí. Volvemos a leernos en breve :3