FAQS

¿Qué mierdas acabo de ocurrir?

Sobre advertencia no hay engaño. Tanto la sinopsis, como la aclaración antes de iniciar al fic son extremadamente claros; no obstante los invito a seguir leyendo la historia, que si bien, no tendrá una trama tan compleja como Original Sin, sí que tiene una trama romántica a desarrollar.

¿Por qué hiciste esta historia?

Lo cierto es que esta pregunta me la hizo el que debo considerar mi fan N.1… porque supo leerme a la perfección. No, no es porque haya tenido una experiencia homosexual (no soy gay, lo dice en mi perfil); no obstante si es cierto que cada vez que algún suceso importante acontece en mi vida, comienzo a escribir un fic. Esto no es reciente, y no tiene demasiada importancia para otras personas. Simplemente tenía ganas de escribir algo "diferente" y el personaje de Jack Savage sí que se ha quedado en mi mente recientemente.

Que puedo decir aparte de ello? Me gusta ver arder el fandom xD…

¿Esto es un Nicudy?

Me niego a responder esa pregunta. No sabrán con quien terminara Nick hasta finalizar la historia. Si eso los desanima, lo lamento, pero nunca he dado spoiler de los finales de mi historia ¿Habrá escenas Nicudy? Sí, eso sí lo puedo asegurar; pero también habrá escenas con Jack Savage. Tómalo o déjalo.


Antes de Empezar:

La obligada auto publicidad. Un nuevo fic publicado.

Tierra de Sueños

"Y si... Nick fuera realmente padre de Finnick?" A. U. Humano. Chicago 1950-60. La oficial Judy Hopps se ha convertido en la primera oficial mujer de policía, pero nadie está contento con ello. En una ciudad llena de prejuicios y racismo, ella conocerá a un astuto alemán, padre soltero, que la cautivará; y pronto una amistad casual se convertirá en amor real.


02- Ese Incomodo Momento

-¡Y entonces tomó el brazo del lobo y lo tumbo de una forma espectacular!

Judy platicaba emocionada la situación a Nick, quien apenas si le ponía atención mientras seguía bebiendo su café con tranquilidad. La hembra hacia pantomimas mientras seguía hablando con su compañero zorro, por lo cual no le era fácil ignorarla de todo, pero hacia su mejor esfuerzo. Al menos si no podía del todo ignorar sus palabras, su compañera interpretaría su silencio de la manera adecuada… o eso esperaba.

Y no estaba del todo equivocado, pues tras unos minutos de una carente participación de su compañero, Judy tomó asiento a su lado en silencio. Tomó su propio vaso de café y dio un sorbo, mirando de reojo al zorro sin pronunciar palabras y nerviosa.

-Disculpa, no quise hacerte recordar a Jack Savage.

-No tiene importancia, zanahorias- replico de forma tajante, lo cual demostraba que si tenía importancia.

-Eh… de cualquier forma, no es tan impresionante- replicó ella con tono de burla.

-¿Ah, no?- Nick volteó a verla interrogativo.

-Si le tiene miedo a un torpe zorro ¿Qué tan impresionante puede ser?

Nick soltó una carcajada y el ambiente se relajó un poco. La coneja le sonrió de forma coqueta al zorro, mientras se estiraba en la banca. Su compañero se recargo contra el respaldo, colocando un brazo flexionado contra el respaldo y volviendo a tomar su café; sosteniendo su propio vaso entre las piernas y sonriendo con ternura al zorro, Judy permaneció en silencio observando a su compañero largo rato.

Habían pasado ya cinco días desde aquel encuentro… cercano, con Jack Savage. La euforia del héroe retornado empezaba a bajar y el señor Savage había sido retirado de la comisaria para volver como instructor a la federación, donde pertenecía. En todo ese tiempo Nick no se había vuelto a cruzar con él, pero su mente… su mente le jugaba malas pasadas. Y Judy tampoco contribuía a su paz espiritual cuando hablaba de los cursos y demostración que el señor Savage impartía. Pero al menos ya estaba lejos de su vida diaria, y eso era una ventaja. Nick sonrió.

-Entonces… ¿Qué has pensado al respecto?- inquirió Judy sonriendo.

-¿Disculpa?- Nick volteó a ver a su compañera, confundido ante la repentina pregunta.

-Una cena, en mi casa…- dijo ella sonrojada-. A manera de disculpa por todo el asunto de Jack Savage y… haber estado lejos de ti.

-No necesitas disculparte, zanahorias- replicó Nick encogiéndose de hombros-. Entiendo que el señor perfección altere tus hormonas fácilmente…

-¡No fue eso lo que paso!- replicó sonrojada.

-¿No?

-¡Jack Savage no me gusta!- dijo ella con enojo desviando la mirada.

-¿El señor liebre perfecta no te gusta?- preguntó Nick con escepticismo-. No te creo…

-A veces puedes ser un verdadero imbécil, Nick- Judy ni siquiera volteó a verlo.

-Y sin embargo adoras esa parte de mí…

-No que la uses conmigo- replicó la hembra mirándolo con rencor.

Nick se inclinó hacia ella y la tomó de su barbilla, haciéndola alzar la mirada.

-¿Y hay alguna parte de mí que quieras que use contigo?- preguntó el zorro con tono seductor.

-Tu cola, para sacudirme tus estupideces de encima- respondió ella sonriendo.

-Tuche…- rio Nick.

Pero el zorro no le soltó la barbilla, sino que se acercó un poco más.

-¿Y es lo único?

-¿Qué más p-podría querer de ti?- pregunto ella nerviosa y sonrojada.

-Cierto- le soltó la barbilla y sonrió-. Olvidaba que el señor Savage no es el único que le tiene miedo a los zorros.

-¡Yo no le tengo miedo a los zorros!- replicó ella con tono neutro.

-¿No?

-No.

-Demuéstralo.

-¿Cómo?

-Bésame…

Nick pensaba agregar una jugada astuta, o una burla tras ver reaccionar a su compañera; pero la jugada tal vez le salió demasiado bien. El titubeo en Judy solamente duro unos segundos antes que se girara y se pusiera de pie en la banca; se arrojó contra Nick y tomándolo de la nuca lo beso apasionadamente. Sus labios se juntaron de forma imprevista para Nick, sobresaltándolo un tanto. El zorro cerró los ojos y abrió su boca, para fundir en un abrazo sus lenguas mutuamente; sintió la succión que ejercía Judy, mordiendo un poco sus labios con delicadeza, tragando su saliva, mientras acariciaba su nuca. Su mente se nubló mientras la caricia se volvía mas intima. Abrazó con fuerza a Judy, tomándola de la cintura, ansioso de recibir más, anhelando más de lo que la hembra le ofrecía, intoxicándose en su aroma y percibiendo sus latidos acelerados.

Su respiración se volvió agitada, y su cuerpo temblaba completamente; un calor intenso invadió su cuerpo cuando Judy se separó jadeando de sus labios. Al abrir los ojos pudo ver a la chica con los ojos entrecerrados y su rostro sonrojado; sus labios temblando, ligeramente separados, desde donde un pequeño hilo de saliva caía al suelo. Ella bajo sus manos desde la nuca del zorro hasta sus hombros, abrió un poco más los ojos y sonrió avergonzada.

-Boom…- dijo con tono seductor-. Es una treta tesoro…

Nick agachó la mirada sintiendo su cara sonrojarse increíblemente. Tratando de recuperar el control, sonrió nervioso y se encogió de hombros.

-Doble Tuche…- comentó el zorro riendo.

-Ahora ya lo ves…- dijo ella desviando la mirada y volviendo a sentarse-. No le tengo miedo a un torpe zorro como tú.

-Puede que yo le tenga algo de miedo a una conejita tan salvaje.

-Y haces bien- Judy sonrió de forma coqueta-. Puedo ser muy salvaje…

Judy se puso de pie, le guiño un ojo a Nick y se dio media vuelta, alejándose hacia la patrulla. Su corazón palpitaba, su respiración era agitada, y su entrepierna había empezado a humedecerse; no podía creer que se hubiera atrevido no solo a darle un beso a Nick, sino darle uno tan atrevido y pasional como aquel. Pero estaba cansada de andar con rodeos con el torpe zorro, que no parecía coger una; aun así, no se había atrevido a ser sincera en el final, y había dejado las cosas en ese tono intermedio entre una broma demasiado atrevida o una verdad mal disimulada.

Sea como sea, Judy tenía la certeza de que esa noche sería una muy agitada en su cama, a solas. Y se moría de ganas de llegar a casa para ese momento de intimidad.


Al volver a la comisaria, Judy bajo en la entrada para entregar unos pendientes; se habían cruzado brevemente palabras desde el beso, ambos sintiéndose nerviosos. Nick tomó el asiento del conductor e ingreso por el estacionamiento, para dejar la patrulla antes de retirarse a su casa; condujo hasta que encontró un espacio vacío y bajo del auto. Mientras iba caminando por el lugar, se preguntó si debería insistir en el tema con Judy, o simplemente dejarlo pasar ¿Hacer más bromas y retos al respecto? ¿Qué tan lejos estaría Judy dispuesta a llegar? Lo cierto es que no pensaba del todo que fuera una treta, sino que en el fondo simplemente pensaba que Judy sentía lo mismo que…

Al dar la vuelta en un pilar, percibió la presencia de alguien más y volteó; a pocos metros, Jack Savage hizo lo mismo. Ambos se quedaron petrificados viéndose fijamente. La liebre estaba guardando algunas cosas en la cajuela de un auto; vestía una playera holgada y un pantalón deportivo, un conjunto bastante más casual de lo que tenía acostumbrado a verlo. Solo fueron unos segundos de contacto visual antes que Jack se cubriera su sonrojado rostro con sus orejas y le diera la espalda a Nick. El zorro titubeo unos segundos entre irse o… dio la vuelta y se acercó unos pasos a Jack Savage.

-Tu no le tienes miedo a los zorros…- comentó Nick guardando su distancia.

-Por favor, vete…- susurró Jack nervioso.

-No te hagas el imbécil conmigo- replicó Nick furioso acercándose-. Todo ese maldito teatro ¿Para qué? ¿A qué mierda estás jugando, Savage?

-Wilde, solo aléjate…- suplicó la liebre recargándose contra su coche, aun dando la espalda a Nick.

-No le tienes miedo a los zorros, deja de fingir conmigo- advirtió Nick furioso-. Y más te vale que… que no se lo digas a nadie…

-Vete y no se lo diré a nadie…- las piernas del conejo empezaron a temblar.

Furioso, Nick tomó a Jack de los hombros, lo obligo a darse la vuelta y lo estampo contra el auto nuevamente; Jack soltó sus orejas y miró directamente a Nick, con la sorpresa reflejada en sus ojos.

-¡¿Cómo pueden considerarte un héroe?!- exclamó Nick molesto- ¿O porque un héroe se burlaría de los zorros, como tú lo haces?

-¡No soy un puto héroe!- replicó Jack sonrojado- ¡Yo nunca pedí ese título!

-¡¿Qué es lo que pretendes jugando al idiota?!- preguntó Nick con indignación.

-No es un juego…- replicó Jack con los labios temblando. Cerró sus ojos y su respiración se volvió agitada e irregular.

-No me vengas con tonterías.

-¡Me gustas, Nick!- gritó Jack volteando a ver a Nick- ¡¿Qué mierdas quieres que haga?!

Nick guardó silencio y retrocedió un paso, soltando a Jack.

-Estas de broma…- aseguró el zorro sintiendo su rostro sonrojarse.

-Solo vete…

Jack se dio media vuelta y abrió la puerta de su coche; ahora no solo sus piernas, si no que Nick alcanzaba a percibir un temblor generalizado en todo su cuerpo.

-¿Quieres decir que no es una especie de broma?- inquirió Nick nervioso.

-No. No lo fue…- dijo Jack agachando las orejas-. Solo déjame solo y…

Nick titubeó unos segundos. Recargado sobre la puerta del coche, Jack inclino su cuerpo. Sus orejas caían sobre su espalda, que medio inclinado y tembloroso como estaba, le daban un aspecto tierno y delicado. Su espalda amplia no dejaba de ser varonil, mientras debido a las mangas cortas de la playera, Nick podía ver perfectamente los brazos musculosos de la liebre; su pantalón remarcaba lo que, con toda sinceridad, no se podía calificar más que como un perfecto trasero del cual asomaba, por una apertura, un pequeño rabo esponjoso. El zorro trago saliva y retrocedió en silencio. Se dio media vuelta, dispuesto a irse sin agregar nada más.

-Nick…- el zorro se detuvo en seco cuando escuchó la conocida voz de Savage. Volteó a ver a Jack con el corazón palpitando aceleradamente.

-¿Savage?

La liebre no estaba viéndolo, sino que estaba exactamente en la misma posición que lo dejara segundos antes; sus piernas seguían temblando y su cuerpo seguía ligeramente inclinado, como si estuviera a punto de partirse.

-Haría cualquier cosa…- dijo Jack volteando a ver a Nick y sonriendo. Su rostro estaba sonrojado de una forma casi preocupante, y su nariz se movía agitada-. Cualquier cosa que me pidieras…

Nick guardó silencio y desvió la mirada, sin ningún pensamiento concreto en mente. Jack empezó a acercarse, con pasos cortos y temblorosos.

-Y nadie necesita saberlo, si te molesta…- sonrió de forma seductora.

-Savage… solo cállate- replicó Nick sonrojado.

-Lo que sea, Nick- Jack se giró con una mirada suplicante en el rostro-. Por lo menos una vez…

-No…

Nick retrocedió unos pasos alzando las manos. Se paró en seco al golpear contra un pilar; su primera reacción fue voltear solo para confirmar que no podía seguir retrocediendo, pero ese pequeño descuido fue suficiente para que Jack lo alcanzara. Al girar de nuevo su mirada al frente, Jack se le echó encima; recargo su cuerpo contra el pecho de Nick y colocó su mano en la cintura del zorro. Alzó la mirada y sonrió de forma seductora, agachando sus orejas en una pose sumisa y anhelante.

-Jack…- Nick se quedó sin palabras, estirándose para intentar estar lo más lejos posible de la liebre.

-Nick…- susurró Jack sonriendo. Su rostro sonrojado y sus ojos brillantes…

Un auto pasó a toda velocidad detrás de ellos. Jack titubeó y fue la oportunidad de Nick para quitárselo de encima; empujo a la liebre con sus antebrazos y acomodo su ropa, quitándose del pilar. Jack volteó a ver a Nick con la decepción dibujada en el rostro; el zorro agachó las orejas, se giró y se alejó sin decir nada. Jack no lo vio, pero las manos de Nick temblaban.


-¿Pasa algo, Nick?

-Nada- replicó el zorro con seriedad.

-Te ves… agitado…- comentó Judy pensativa.

-Me pones un poco nervioso- dijo él sonriendo.

-Oh… pues es eso, tal vez deba alejarme un poco…

-Quisiera… tenerte más cerca en realidad- comentó Nick con tono seductor.

-Y yo a ti.

-¿En serio? ¿Qué tan mas cerca?- preguntó con una amplia sonrisa en el rostro.

Caminaban por los pasillos de la comisaria, aunque estaban prácticamente vacíos. Judy volteó alrededor y empujo a Nick a una puerta abierta, un salón vacío; se apretujo contra el zorro y tomó su mano, colocándola sobre su entrepierna.

-Adentro de mí…- respondió ella sonrojada.

-Me tomaste una vez con la guardia baja, zanahorias- dijo Nick sonriendo con malicia-. No podrás volver a hacerlo…

Nick empezó a acariciar la entrepierna de la hembra mientras la veía fijamente a los ojos con la satisfacción reflejada en su rostro. La respiración de ella se volvió más agitada, pero aparte de ello, su rostro permaneció inalterable; por su parte, solo una parte en el cuerpo de Nick reaccionó, y sabía con certeza que ella lo notaria fácilmente.

-No es una treta, tesoro…- susurró ella de forma coqueta, agachando sus orejas con inocencia.

-¿Hoy?- preguntó Nick con voz temblorosa.

-Hoy…

-Bien…

Y por segunda vez sus lenguas se encontraron.


Corenote:

La verdad es que no esperaba que la historia tuviera seguidores tan pronto. Digo, ya es favorita de unos cuantos y eso es un verdadero alago.

Sobre el lemon. Inicia en el siguiente capítulo y será JODIDAMENTE EXPLICITO, para ambos géneros… Aunque empezare por Judy.

Las actualizaciones serán todos los viernes, aunque esta tuvo un retraso importante debido a que decidí cambiar una escena que no me dejo conforme, y la mayor parte de los otros días estuve ocupado. Esta semana ha sido… compleja. Pero este es un fic que tengo el compromiso de actualizar semanalmente.

Pueden dejar sus comentarios, regaños, rituales paganos o pajas mentales! Saludos!