FAQS
Estas avanzando todo demasiado rápido.
El planteamiento siempre fue de una trama ágil y simple; además, quiero un fic corto. Por un lado la idea era poderosa, por el otro, también es un experimento. Si modifico algo de esto, el experimento se va a la mierda, y carece de sentido continuar; es un gran cumplido que la trama les haya envuelto lo suficiente para que quieran ver un triángulo amoroso más persistente, pero no tengan miedo: la historia les gustara.
Antes de Empezar:
La siguiente historia tiene un alto contenido de escenas de contenido erótico. Las mismas serán tanto heterosexuales como homosexuales. Si de alguna forma esto te hace sentir incomodo u ofende tus creencias, es recomendable que dejes la lectura. Si decides proseguir, espero que disfrutes de la historia. Saludos.
03- Sin Compromisos
Judy se mantuvo mayormente callada durante el viaje hasta llegar a su departamento; se había mudado de la pequeña habitación de los fangominios hace un par de meses atrás, tras la captura del alcalde Leodoro en ese terrible malentendido. Nick observaba a la coneja de reojo, que mantenía sus manos en su entrepierna y evitaba cualquier contacto directo con el zorro. Al llegar ella simplemente le dedicó una sonrisa con un rostro totalmente sonrojado, antes de que entraran al pequeño departamento: no tan pequeño como el anterior, pero aun así notablemente individual.
Judy se recargó en la pared más cercana, soltó un suspiro y cerró los ojos. La expresión de su rostro mostraba un abatimiento que preocupo un tanto al zorro. Este se acercó sonriendo y acaricio la mejilla de la hembra.
-¿Estas bien, Judy?
-Si…- respondió ella acariciando la pata del zorro y abriendo los ojos.
Su mirada reflejaba deseo y lujuria, algo a lo cual Nick no estaba acostumbrado. Titubeó unos segundos, nervioso por la situación; ella le dio un beso tierno a su pata y le sonrió ampliamente a Nick.
-Gracias…- susurró ella acariciando la entrepierna del macho.
-¿Gracias?- pregunta él sonriendo confundido, mientras se recarga sobre el cuerpo de Judy.
Nick colocó su pata en el vientre de ella, recorriendo su cuerpo en silencio; estrujando sus senos con delicadeza, le plantó un beso en el cuello mientras ella soltaba un gemido de excitación. Su pata bajo entonces a la entrepierna de ella, mientras la hembra seguía acariciando su hombría por sobre la ropa.
-Es vergonzoso, pero contigo lo es un poco menos…- susurró ella cerrando los ojos.
-¿Vergonzoso?- preguntó el zorro mientras pasaba sus dedos por debajo del pantalón de ella.
Bajo sus dedos hasta llegar a la intimidad de ella, cálida y ya húmeda, que lo recibió sin ninguna protesta; ella soltó un suspiró mientras Nick disfrutaba también de sus caricias. Ella abrió los ojos solo para desabrochar su pantalón y liberar su miembro. Lo tomó con delicadeza con una pata y lo apretó, haciendo al zorro estremecerse de placer.
-No calcule bien los días…- dijo sonriendo-. Y es horrible quedarse con las ganas…
-Con las…
Nick se petrificó al escuchar las palabras de Judy y volteó a verla.
-¿Estas… estas en celo?- preguntó Nick confundido.
-Si…- admitió ella sonrojada-. Por eso ocupo tu ayuda…
-¿Mi ayuda?
-Ya que tú no puedes dejarme preñada…- dijo ella sonriendo-. Realmente te voy a agradecer que pases la noche conmigo. Normalmente me encierro por dos o tres días hasta que me siento mejor, después de todo no quiero quedar embarazada…
Nick se quedó pensativo unos segundos. Judy lo miró preocupada.
-¿Nick?
-Yo… no sé qué decirte…- dijo Nick pensativo.
-¿No lo habías notado?- preguntó ella sorprendida-. Bueno, en la mañana yo tampoco lo sabía pero mi olor y mi comportamiento… ¿Por qué otro motivo creíste tu que yo…?
-No, no, claro que lo había notado- replicó Nick sonrojado tratando de ocultar sus sentimientos e intentando recuperar algo de dignidad-. Es solo que… tal vez una coneja en celo es más de lo que yo puedo manejar…
-No te preocupes, Nick- se burló ella acariciando el miembro del macho-. Tu virilidad promete mucho, y cualquier ayuda es buena…
Nick le sonrió de forma seductora y continuó acariciando la intimidad de la hembra, haciéndola soltar un gemido de placer.
-Vamos a tu habitación, entonces…
Por un lado era un duro golpe pensar que solo se acostaba con Judy porque esta última estaba en celo y "necesitaba" satisfacer sus deseos; pero por otro lado… no dejaba de ser acostarse con Judy, lo cual era una idea que tenía tiempo dándole vueltas en la cabeza. Y una oportunidad perfecta para llevarla a cabo. Además, si se retiraba en ese momento quedaría bastante obviado el hecho de que no había notado el celo de su compañera, y por tanto que él era quien tenía algún sentimiento hacia ella. Vale, que ella había admitido que se lo pedía a él por ser su amigo, pero ¿Acaso sus amigos anteriores le habían hecho el mismo favor? Decidió que era una pregunta sobre la que no quería una respuesta.
Llegaron a la habitación y ella comenzó a besar apasionadamente al zorro, mientras el correspondía los besos acariciando el cuerpo de su compañera, poniendo especial énfasis en su trasero y el rabo de la conejita. Ella se sonrojó y abrazo fuerte al zorro, mientras soltaba suspiros.
-Gracias, lamento pedirte esto…- susurró ella cerrando los ojos.
La tomó de la cintura y bajo su pantalón, junto con las bragas, en un solo y rápido movimiento. Ella tembló levemente, pero se dejó hacer.
-Está bien, no tengas vergüenza…- susurró él sonriendo-. Es algo natural.
Aunque en realidad nunca le había pasado; la mayoría de las hembras eran capaces de controlar ese instinto… o menos distraídas que Judy, y llevaban sus cuentas de forma perfecta. Se acercaron a la cama, mientras Judy seguía acariciando el miembro de Nick, sonriendo de forma coqueta. No pudo aguantar más; la hizo alzar una pierna y colocarla en la cama, mientras él acomodaba su duro miembro en la intimidad de ella, sintiendo como resbalaba en la humedad de la chica hasta llegar al lugar indicado.
-Gracias…- susurró ella dándole un beso apasionado. Lo tomó del trasero y lo obligó a acercarse, haciendo que la penetrara suavemente.
-Así… tranquila…- dijo metiendo su miembro hasta el fondo.
La calidez y humedad de Judy lo hicieron soltar un suspiró mientras comenzaba a besar su cuello. Tomándola del trasero, comenzó a moverse lentamente, entrando y saliendo de ella con un ritmo suave; ella cerró los ojos y se recargó suavemente contra el pecho del macho, acariciando su espalda mientras suelta un leve gemido. No tardó mucho en aumentar algo el ritmo, sintiendo su miembro humedecerse más y más, con Judy soltando pequeños gemidos contenidos.
Ella alza la cabeza y acaricia la mejilla de Nick, dándole un beso pequeño y viéndolo directo a los ojos. Su rostro sonrojado, su corta estatura, y sus orejas agachadas en una posición de total sumisión enloquecieron al zorro. Se sentía como un verdadero depredador con una débil presa, y de cierta forma eso lo excitaba terriblemente.
-Quítate la playera- pidió él sonriendo-. Quiero conocer tus senos…
Ella se quitó la playera sin decir nada, simplemente gimiendo de placer; con los labios levemente separados, y un rostro sonrojado, quedó totalmente expuesta. El zorro la observa con satisfacción mientras ella se volvía a recargar contra su pecho y besaba su cuello.
Recorriendo con su mano el cuerpo de ella de forma apasionada, aumentando el ritmo de la penetración y empezando a gemir de placer. Cerrando los ojos, abrazó a Judy, dejándose llevar por la pasión. Las piernas de la chica temblaban; sabía que estaba cerca del orgasmo, y se recargo completamente contra Nick, exhausta e invadida por el placer, soltando gemidos más sonoros y evidentes.
-Quiero que me llenes toda, Nick…- dijo sonrojada mientras abraza con fuerza al zorro.
-¿P-puedo terminar dentro…?- preguntó él con dificultad.
-Claro…- susurró ella-. Quiero sentirte…
Ella soltó un fuerte gemido, dejando evidente que estaba teniendo su propio orgasmo. Arqueó la espalda y Nick la tomó con fuerza, sintiendo como las fuerzas la abandonaban; la abrazó con firmeza y continuó penetrándola, mientras ella soltaba gemidos de placer. Su intimidad se contraía, apretando involuntariamente su miembro y enloqueciéndolo de placer.
-Ah… ah…- Nick estaba en su propio límite-. Te voy a llenar toda…
-S-si…- fue lo único que ella pudo articular entre gemidos de placer.
Ella muerde suavemente su cuello. Él suelta un gemido y explota en el interior de ella; su miembro tiembla en el interior dentro de Judy, soltando largos y cálidos chorros que la chica pudo sentir. Apretó sus nalgas y empujó con fuerza, llegando hasta lo más profundo que le fue posible, causando otro orgasmo en ella, que se estremeció de placer, gritando contra el peludo pecho del zorro. La satisfacción, junto con el orgasmo, fueron intensos.
-Se sintió tan bien…- exclamó ella tras unos segundos de largo silencio.
Nick soltó un suspiró, aun sintiendo el placer de estar en el interior de la chica; su miembro aun tiembla esporádicamente, haciéndolo soltar uno que otro gemido.
-Te he marcado…- comenta sonriendo con malicia-. Y ahora eres mía. Y si ocupas ayuda, siempre estaré ahí para ti.
-Gracias por esto, Nick- responde ella sonrojada, satisfecha y exhausta.
-Fue un placer… Un verdadero placer.
-Torpe zorro- se ríe ella avergonzada.
Ella lo besa apasionadamente mientras saca su miembro de su vagina.
-Ahora déjame ayudarte un poco…
-Judy…
Antes que él pudiera opinar al respecto, Judy se puso de rodillas frente a él. Alzó la mirada y le sonrió, lamiendo la punta de su miembro que ya empezaba a perder firmeza; al sentir el contacto, se estremece de placer y suelta un gemido. Sin perder más tiempo, Judy lo mete en su boca y mueve la cabeza de adelante hacia atrás.
El sabor no es del todo agradable, pero la idea es tan excitante que ella continua haciéndolo. Siente al zorro acariciar sus orejas, mientras gime de placer; el miembro en su boca empieza a volverse más y más duro, mientras ella continua recorriéndolo con su lengua. Alza la mirada para cruzarse con la del zorro y sonreír con malicia. Ahora ella tiene el control y lo sabe. Lo hace más rápido, mientras él cierra los ojos y aprieta los dientes; es obvio que está a punto de terminar. Era la primera vez que recibía una felación, cosa que obviamente nunca había compartido con Judy, y la situación lo excitaba notablemente.
-Ya casi termino… ah…- advierte el zorro mientras se estremece de placer. Ella lo saca de su boca.
-Solo déjalo salir- pronuncia antes de que continuar con su labor.
Hace que la punta de su miembro llegue casi hasta la garganta; él la toma de la cabeza y empuja su miembro, mientras suelta un largo gemido. Su miembro tiembla en la boca de ella y suelta sus últimas reservas de semen mientras sus piernas tiemblan. Se arquea y se recarga contra la cama. Judy al sentir la última embestida, casi se atraganta, pero logra contenerse mientras traga el semen que el zorro vacía en su boca. Escucha al macho suspirar satisfecho.
-Buena chica…- susurró acariciando sus orejas.
Ella sacó el miembro de su boca y sentándose en el suelo, voltea a ver a Nick sonriendo. Sus ojos aún están un poco vidriosos, y su rostro terriblemente sonrojado.
-Gracias- respondió ella sonriendo.
-No sé si pueda dar más de mi…- admitió el zorro avergonzado.
-Seguro que si…- comentó mientras se pone de pie; besa los labios del zorro con tranquilidad, de forma corta y espontanea-. Ya marcaste tu territorio, y ahora debes cumplir.
-Debo reponer energías.
-Vamos a cenar algo- respondió ella sonriente. Acercándose, acaricia nuevamente la hombría de Nick-. Y después volvemos.
-Seguro…- asintió él nervioso-. Toda la noche si es necesario…
-Seria lindo- dijo ella de forma coqueta poniéndose solamente las bragas y caminando hacia la puerta-. Ya veremos si lo puedes cumplir…
-Me gusta mucho, es solo que… es torpe zorro- exclamó Jack con pesar.
De mal humor apuro una copa de tequila mientras agachaba la mirada.
-Tal vez es heterosexual- comentó su compañero sonriendo. Era un macho hiena, de gran altura y fornido.
-No lo creo, realmente lo vi titubear…- comentó él-. La primera vez que lo tuve de frente… Su olor, su calidez ¡Estúpido y sensual Nick! ¡No pude resistirme! Me lance a sus brazos y lo bese… ¡Pero tú sabes que yo soy un uke, no un seme! Yo no sirvo para…
-Sí, sí, lo entiendo- su compañero apuro su propia copa, soltando una carcajada-. Aun así a veces eres… intenso…
-Estuve casi un año sin actividad sexual- replicó la liebre poniéndose de pie sobre su asiento- ¡Un año! Yo… maldita sea, incluso me acostaría contigo.
-No sé si eso es una ofensa o un halago, pero paso…
-No lo sé tampoco yo- dijo Jack de mal humor.
-Aun así, puede que hayas sido demasiado… intenso para el zorro.
-Me desespera, te lo juro…- declaró Jack cubriéndose el rostro-. Me enloquece tanto, quisiera sentir su cálido pecho contra mi rostro; sus manos grandes en mi trasero, mientras su miembro…
-Jack, estamos en público.
-L-lo siento…- dijo Jack sonrojado encogiéndose de hombros.
-Tranquilo. Solo… creo que tendrás que mejorar tu coqueteo…
-Estoy acostumbrado a que me tomen por la fuerza a la primera señal- replicó Jack riendo-. Creo que tal vez con la ropa adecuada…
-Tal vez…- dijo su compañero sonriendo y poniéndose de pie-. Debo irme, suerte con eso chiquito.
-Gracias- respondió con una amplia sonrisa.
La hiena le acarició las orejas a Jack antes de darse media vuelta. Jack soltó un suspiro y volvió su atención al bar.
-Mañana será otro día…- dijo con firmeza.
Corenote:
Seguramente fue perverso hacer uso de un recurso como ese para justificar el lemon… pero supérenlo, después de todo hago algo parecido en Original Sin XD
Lo cierto es que en unos comics (Bernielover) se hace uso de muchos elementos "animales" comunes, que en conjunción con el universo de zootopia resultan entre interesantes… y desagradables. Decidí que usare algunos de esos elementos, dejando otros de lado (después de todo será un fic corto).
Espero hayan disfrutado del Nicudy en este episodio debido a que siento que Jack ha tenido demasiado protagonismo últimamente; no obstante volverá a aparecer en el siguiente capítulo. Saludos!
Pueden dejar sus comentarios, regaños, rituales paganos o pajas mentales! Saludos!
