"Perfil bajo, sin presión".
Ese era mi lema, me lo repetía una y otra vez. Aunque, joder, sabemos que no sirve para nada.
Soy una powerpuff, y no cualquiera, la powerpuff girl azul. El mundo espera una imagen la cual puedan admirar de mi, la tipica chica vegana que ama a los animales y a todo ser humano en la tierra. Pf, si se enteraran de las hamburguesas que he tragado a escondidas.
Realmente, no podia creer como lo hacia, como podia ser tan positivo.
Lo escuchaba haciendo todo ese ruido, gritaba acerca del mundo que deseaba ver. Dios, me irrita tanto, ¿que no se da cuenta de que acabo de matar la ultima parte optimista de mi?
Tenia que detenerlo, en serio, me estaba poniendo muy nerviosa.
Quiero que dejes de insistir que no soy una causa perdida, una chica "medio vacía". He pasado por mucho, todo lo que me queda es permanecer molesta... o al menos contigo, porque tu actitud me está sacando de mis casillas.
Retiré los lentes de mi cara y lo miré fijamente. Las guerras se desencadenaban una por una, y el reía con tanta fuerza que... ¡Joder, no me hagas reír, vas a hacer que me ahogue!
Solo sal conmigo y mi ambiente, y podrás ver que no todos somos color rosa.
"Boomer, déjame aquí, quiero quedarme en el carro". -Le dije con la voz quebrada, el me miró con sus ojos azules compasivo. No quería que me vea llorar, quería que me deje hacerlo un poco más.
"Vamos Bubb, tus ojos se están oscureciendo mucho, ¡Tenemos que ver el lado brillante!".
Lo dices tu, que no has visto mi mente.
"Claro, si lo que quieres es quedarte ciego".
¡Basta, no voy a sonreír si no quiero! Quisiera también ser color rosa, pero no puedo, ¡No puedo!
Pero como no sonreír, con aquella risa, aquellos dientes, aquellos ojos...
"Oh, como te amo, mi chico color rosa".
