Honestamente, estoy un poco decepcionada de como me ha salido este capítulo, aunque después el final si me ha gustado como me ha quedado, y prometo que al próximo me esforzare más (aunque no puedo prometer tenerlo pronto).
Gracias por leer mi historia y un saludo a mis dos primeras seguidoras:
-sakura tsukiyomi lefey
-Alexa G. Salvatore.
Este capítulo está dedicado a vosotras. :)
No poseo ''The Vampire Diaries'', solo a Amaya y algún giro en la historia que no salga en la serie.
Electric Love
Capítulo 3- Mordeduras del viernes noche.
-No estoy diciendo que no salgas con el chico, sólo digo que te lo tomes con calma.- Amaya estaría de acuerdo con Bonnie, si Stefan no haría tan feliz a su gemela. Era cierto que su relación se estaba moviendo demasiado rápido para haberse conocido hace cuatro días, pero Amaya los apoyaría, porque le encantaba como Elena brillaba de felicidad.
-Tú fuiste la que dijiste que lo haga.- Recordó Elena señalando a Bonnie.
-Ahora te estoy diciendo que te lo tomes con calma.- Bonnie se encogió de hombros intentando sonreírles a ambas gemelas mientras se alejaban de su coche.
-¿Qué te ha hecho cambiar de opinión sobre Steffy?- Preguntó Amaya con confusión, ella pateó una piedra antes de volverse a su mejor amiga con las cejas alzadas.- Pensé que te gustaba su mirada de novela romántica.
-No he cambiado de opinión.- Le aseguró a Amaya, quien se burlo en voz baja, y se volvió a Elena.- Estás soltera por primera vez desde que empezaste la preparatoria. Es el momento perfecto para salir con varias personas.
Las cejas de Elena se elevaron y sonrió negando con incredulidad.- Porque soy esa clase de chica.- Ella y Amaya intercambiaron una mirada haciéndose saber que ambas se habían dado cuenta del extraño comportamiento de su amiga y se volvieron hacía Bonnie listas para interrogarla.- En serio, ¿qué no nos estás diciendo?
-Es estúpido.- Bonnie trató de alejarse de ellas, pero el brazo de Amaya la detuvo al instante, ella le dirigió una mirada suplicante y Bonnie rindiéndose empezó a hablar.- Toqué accidentalmente a Stefan y tuve una sensación extraña.
-¿Eso es todo?- Se burlo Elena, pero Amaya estaba pensativa.
Amaya contemplaba las posibilidades de que fuese verdad, la visión de Bonnie cuando le toco había sido cierta, tal vez era verdad que era una bruja, pero si era verdad y la sensación que había tenido también lo era, ¿significaba que Stefan era malo y tenía malas intenciones? Ella negó con la cabeza. Ella confiaba en Stefan y sabía que no iba a lastimar a su hermana o al menos no lo haría apropósito.
-¡Fue muy extraña!- Exclamo Bonnie después de que Elena la detuviese cuando intento alejarse otra vez.
-¿Otra vez lo de que eres una bruja?
-¿Sabes qué? Solo estoy preocupada. Está soy yo expresando mi preocupación por el nuevo novio de mi mejor amiga.- Dijo Bonnie sonriendo, aunque Amaya noto como intentaba convencerse a sí misma.
Elena puso sus manos sobre los hombros de Bonnie con una sonrisa de felicidad y la miro fijamente a los ojos mientras hablaba.- Y te amo por ello, pero me siento bien. Ha sido un año difícil...- En lo último le lanzó una mirada rápida a Amaya que ahora estaba mirando al suelo pensativa.-...y estoy comenzando a sentir que las cosas están volviendo a la normalidad. ¿Y sabes qué? Stefan tiene mucho que ver con ello.
-¿Stefan? ¿Y yo qué?
-Y Amaya.- Añadió Elena riéndose junto a Bonnie mientras Amaya asentía satisfecha.
Juntas volvieron a caminar hacía la cárcel de adolescentes, o así era como a Amaya le encantaba llamar a la escuela. Bonnie y Elena iban hablando animadamente y Amaya asentía cuando le hacían preguntas, aunque no supiese ni de lo que estuviesen hablando, ella estaba metida en sus pensamientos sobre que dibujar. Hacía bastante tiempo que no lo hacía y ya era hora de que volviese a hacer su hobby favorito. Stefan apareció de la nada y las detuvo con una sonrisa, o Amaya estaba demasiado distraída para darse cuenta de él, que era lo más probable.
-Buenos días, Elena.- Stefan y Elena se miraron con amor, la sonrisa de Bonnie desapareció nada más ver a Stefan y Amaya, bueno, Amaya estaba burlándose de los tortolitos con gestos a sus espaldas, él se giro y soltó una pequeña carcajada al ver a Amaya.- Buenos días, Maya.- Amaya detuvo sus gestos de burla y le sonrió enormemente, Stefan se tambaleo de la sorpresa cuando los brazos de ella rodearon su cuello, pero le devolvió el abrazo con una sonrisa.
-¡Buenos días, Steffy!- Exclamo Amaya consciente de la mirada divertida de Elena sobre ellos, discretamente se acerco al oído de Stefan y susurro unas palabras sin darse cuenta de como Stefan se tensaba ligeramente al sentir su aroma tan cerca.- Le haces daño a mi gemela y estás muerto.- Amaya le palmeo el hombro cariñosamente y se separo de él.
-Buenos días, Bonnie.- Stefan asintió amablemente.
-Hola.- Saludó con frialdad y se volvió a Elena y a Amaya.- Tengo que encontrar a Caroline, no contesta el teléfono. Así que, nos vemos.- Bonnie se excuso rápidamente y dio una última mirada vacilante a Stefan.
-No le gusto mucho.- Afirmo Stefan.
-No te conoce. Es mi mejor amiga. Solo me está cuidando. Pero cuando te conozca le encantarás.- Tranquilizo Elena y Amaya asintió ofreciéndole una sonrisa reconfortante. Stefan se dio cuenta de como la sonrisa de Amaya, sus palabras alentadores e incluso su presencia, podía calmar los ambientes incómodos, era increíble y le hacía preguntarse a Stefan si Amaya era realmente humana.
-¡Tengo una idea!
-¿Otra idea para dominar el mundo?- Se burlo Elena haciendo que Stefan sonriese y mirase a Amaya con una ceja alzada.
-Nop. Eso ya lo tengo planeado desde hace tiempo, solo tengo que esperar el momento perfecto.- Ella le restó importancia y se volvió hacía Stefan.- ¿Estás libre esta noche?- Stefan alzó la ceja aún más, pero asintió.- Perfecto. Cena en nuestra casa, a las 8:00. Tú, yo, Elena y Bonnie. Los dos podrán pasar más tiempo juntos, ella verá que eres un buen tipo y yo conseguiré beber Coca-Cola. Misión cumplida.
-Es una buena idea.- Admitió Elena sonriendo enormemente.- Excepto por la Coca-Cola.- Añadió para disgusto de Amaya y Stefan se rió cuando ella se cruzo de brazos y puso mala cara.
Amaya observo como el idiota de Tyler lanzaba el balón directo hacía Stefan y justo cuando estaba a punto de advertirle e incluso de apartarlo, él se dio la vuelta como si hubiese estado esperándolo y lo cogió sin esfuerzos, sorprendiendo a ambas gemelas. Él alzo un poco el balón burlándose haciendo que Amaya sonriese enormemente, Stefan observo con satisfacción cuando Tyler se tambaleo al atrapar el balón que le había devuelto lanzandolo, y su sonrisa aumento al escuchar las carcajadas de Amaya y el suspiro impresionado de Elena.
Definitivamente Stefan se había convertido en el nuevo mejor amigo de Amaya.
-La segunda guerra mundial terminó en... ¿Alguien lo sabe?- Mientras Amaya garabateaba en su libreta absolutamente aburrida se pregunto si el Sr. Tanner sabía que eso lo habían dado en sexto de primaria. Se suponía que tenía que enseñar cosas nuevas, no cosas que ya habían dado unos cursos atrás, luego le preguntaba porque nunca atendía en su clase.- ¿Señorita Juan? En 1945.
Con desinterés miro al rededor de la clase buscando algo con lo que entretenerse en vez de malgastar hojas, aunque no era como si la libreta la fuese a utilizar en esta clase, notó como Bonnie también estaba garabateando en su libreta y como Stefan y Elena susurraban entre sí sin que nadie se diese cuenta, cosa que hizo que las cejas de Amaya se alzarán, la clase estaba en completo silencio, ¿cómo no se daban cuenta de ellos? O tal vez ella los escuchaba mejor ya que estaba sentada justo al lado de Stefan.
-¿Señorita Gilbert? ¿Pearl Harbor?- Pregunto Tanner y Amaya levanto la vista para ver como Elena movía sus manos nerviosamente.
-7 de diciembre de 1941.- Respondieron a la vez Stefan y Amaya, ambos se miraron y sonrieron con diversión.
-Gracias, señorita Gilbert.- Dijo sarcásticamente el Sr. Tanner a Stefan, sin siquiera darle una mirada a Amaya.
-En cualquier momento, profesor.- Amaya saludó burlonamente junto a Stefan quien asintió con la cabeza con una sonrisa, la clase se rió y el Sr. Tanner miro a ambos.
-Muy bien. La caída del muro de Berlín.- Desafió.
-1989.- Volvieron a responder ambos.- Soy buena con las fechas, señor.- Añadió Amaya y Stefan asintió.
-¿Lo sois? ¿Qué tan buenos? Una pregunta cada uno y solo el año.- Ambos asintieron y el Sr. Tanner sonrió con superioridad.- Ley de derechos civiles.
-1964.- Respondió Stefan.
-Asesinato de John F. Kennedy.- Volvió a preguntar, pero esta vez a Amaya y ella respondió inmediatamente sin dudar.
-1963.
-Martín Luther King.
-1968.
-Lincoln.
-1865.
-Roe contra Wade.
-1973.
-Brown contra Board.
-1954.
-La batalla de Gettysburg.- Sr. Tanner estaba justo en frente de las mesas de ambos esperando a que fallase, pero ellos seguían respondiendo inmediatamente.
-1863.
-Guerra de Corea.- Pregunto a Amaya.
-Desde 1950 hasta 1953.- Respondió ella con seguridad a pesar de tener al Sr. Tanner justo en frente de ella.
-¡JA!- Exclamo haciendo que Amaya casi saltase del susto y que lo mirase como si estuviera loco.- Terminó en 1952.- Él se volvió a caminar hacía la pizarra con una sonrisa de superioridad al haber ganado el pequeño concurso.
-De hecho, señor, fue en el 1953.- Lo detuvo Stefan después de haber compartido una mirada confusa con Amaya. El Sr. Tanner se volvió hacía ellos y vio como ambos asentían con la cabeza firmes con su respuesta.
-Que alguien lo busqué. Rápido.- Espetó, algunos estudiantes comprobaron en sus libros y apuntes, y otros lo miraban en el móvil. Amaya se recostó tranquilamente en su silla mientras daba vueltas a su bolígrafo sabiendo perfectamente que Stefan y ella tenían la razón.
-Fue 1953.- Dijo un chico de primera fila que había revisado su móvil, la clase aplaudió impresionada y divertidos al ver la cara del Sr. Tanner, algunos incluso les dieron palmadas en la espalda a Amaya.
A Amaya siempre le habían gustado las clases de historia, pero ahora con Stefan las amaba, ella estaba segura de que su nuevo mejor amigo y ella podrían irritar a Tanner demasiadas veces en el futuro.
Elena sonreía alegremente mientras se despedía de Amaya para ir a la prácticas de animadoras. Amaya bajo la mano nada más que su hermana empezó a alejarse y miró a su alrededor, sonrió al ver como Stefan estaba sentado en las gradas observando al equipo de fútbol americano jugar, poniendo su mochila en su espalda empezó a caminar hacía él.
Stefan estaba dudando, era un vampiro, podía descontrolarse e herir a alguien, pero también tenía suficiente control y esta mañana lo había demostrado, miro dubitativo su anillo que lo protegía del sol y suspiro.
-¿Por qué dudas tanto?- Stefan levanto la cabeza de golpe viendo como Amaya estaba de pie a su lado con una sonrisa burlona, ella dejo la mochila en el suelo y se sentó a su lado. Ambos se volvieron a mirar al campo donde el entrenador Tanner estaba dando ordenes a los jugadores.- Ambos sabemos que te gusta el fútbol y no pierdes nada por probar, no importa que todos te odien o no. No puedes no probar algo que quieras hacer por la opinión de otros, es tu opinión, tú decides que hacer con tu vida, sea malo o bueno, sea un error o no. Además, ¿cómo puedes saber que no puedes hacer algo, si ni siquiera lo has probado?
Stefan sonrió, era increíble como con unas simples palabras Amaya te podía alegrar, con un suspiro asintió con confianza y empezó a caminar hacía el entrenador dejando a Amaya sonriendo en las gradas.
-¿Dónde está Caroline?- Pregunto Bonnie desde la prácticas de animadoras. Caroline era la líder de las animadores y sin ella no podían empezar, por lo cuál algunas animadoras estaban hablando mientras otras estiraban.
-No lo sé. Ella no es así. Intenta de nuevo.- Respondió Elena y Bonnie asintió agarrando su teléfono.
Justo en ese momento un coche se detuvo en frente con Caroline dentro y ella beso al conductor.- Ese debe ser el hombre misterioso del Grill.- Dijo Bonnie observándolos, pero Elena negó con la cabeza al reconocer al hombre.
-Ése no es un hombre misterioso. Es Damon Salvatore.- Le informo Elena y ella noto como Damon miraba hacía los lados como buscando algo o a alguien.
-¿Salvatore? ¿Cómo Stefan?- Pregunto con incredulidad Bonnie a Elena mientras se levantaban y Elena asintió en respuesta justo cuando Caroline se bajo del coche y empezó a caminar hacía ellas.
-Me quedé con el otro hermano. Espero que no te moleste.- Caroline sonreía enormemente con superioridad mientras pasaba a Elena, le encantaba ser el centro de atención, pero sobretodo le encantaba haber ganado en algo a las gemelas Gilbert.
-Lastima que a él le gusta Amaya.- Murmuró Elena por lo bajo, pero Bonnie lo escucho y se volvió hacía ella con los ojos abiertos.
-¡¿Qué?!
-Debiste de haberlo visto, prácticamente parecía que la iba a devorar en cualquier momento.- Elena explicó y ambas se volvieron a mirar a Damon.
Él ya no las estaba observando, ni siquiera estaba observando a Caroline o a cualquier animadora, él tenía sus ojos fijos en las gradas, justo donde Amaya estaba sentada dibujando tranquilamente en una libreta. Amaya sintiendo que alguien la observaba levanto la vista y vio como Elena y Bonnie la estaban observando, ella las saludó alegremente, pero su sonrisa vaciló al ver a Elena con ceño fruncido y a Bonnie con los ojos abiertos mirándola con incredulidad, alzó una ceja cuestionandolas y ambas señalaron con la cabeza en la misma dirección. Sus ojos se detuvieron al toparse con los ojos azules de Damon, esos ojos que se estaban volviendo familiares y que parecía que nunca podría olvidar.
Ambos estuvieron mirándose durante unos segundos hasta que Amaya levanto la mano y lo saludó con una sonrisa. La sonrisa de Damon aumento y asintió a modo de saludo, resistiendo las ganas de ir hacía ella. Esa sensación tenía que acabar, por esa misma razón había elegido a Caroline como distracción y como bolsa de sangre, lo que él no sabía es que inconscientemente había elegido a Caroline para saber más de Amaya y aunque lo supiese o lo sospechase él nunca lo admitiría.
Él solamente estaba en Mistic Falls para Katherine y nada más. Con ese último pensamiento Damon arranco el coche y se fue, tratando de ignorar las ganas de echar una última mirada a Amaya, porque sabía que si lo hacía él sería capaz de intentar convencerla de que se fuese con él o en el peor de los casos quedarse él con ella. Y él no podía permitirse más distracciones, tenía que olvidarse de Amaya Gilbert.
Amaya sacudió la cabeza tratando de aclarar sus pensamientos y se volvió a mirar como Stefan jugaba, ella se levanto y aplaudió animando a Stefan haciendo que él sonriese por debajo de su casco.
Stefan se puso su camiseta mientras sonreía pensando en la cena de esta noche. A él le gustaba la idea de pasar más tiempo con Elena y Amaya. Su sonrisa desapareció completamente al ver a Damon casualmente en su habitación leyendo un libro, pero dando una mirada más de cerca se dio cuenta que era uno de sus diarios y él apretó la mandíbula con rabia. ¿No podía librarse por un momento de Damon?
-¿Cómo estuvieron las pruebas? ¿Entraste al equipo?- Pregunto Damon intentando hacer que su voz mostrase interés, pero su habitual sonrisa de lado lo delataba. Al no tener ninguna reacción de Stefan excepto los puños apretados, se volvió hacía el diario y sonrió aún más con burla.- Muy a lo Emerson como revelas tu alma con tantos...- En un segundo Stefan apareció a su lado y le quitó el diario.-...adjetivos.- Terminó Damon.
Como siempre la satisfacción al ver a Stefan enfadado lo inundaba. Damon no podía, ni quería evitarlo. Stefan se merecía ser miserable y él se encargaría de eso, no tenía el derecho a ser feliz y menos después de todo lo que él le hizo.
-¿Qué haces aquí?- Pregunto Stefan y Damon rodó mentalmente los ojos, ¿no sabía otras palabras?
-Vine a disculparme.- Damon se enderezo en la silla y puso una postura de completa seriedad.- He estado pensando, revisando mi alma, y quiero que empecemos de nuevo. Tenemos que dejar el pasado atrás.- Stefan mantuvo el rostro sin expresiones mientra estudiaba como su hermano mayor se levantaba de la silla y caminaba hacía él.- Eres mi hermano menor y si quieres vivir una vida humana feliz y normal, entonces yo quiero eso para ti.- Ambos hermanos ahora se miraban y Stefan estaba empezando a romper su rostro vacío.- Tal vez yo también pueda hacerlo. Podría aprender a ser un ser vivo siendo uno no-vivo.- La voz llena de Damon estaba llena de seriedad y Stefan cada vez estaba dudando más y más.- Quizás haya esperanza para los dos.- Añadió Damon dramáticamente e intento mantener su cara seria, realmente lo hizo, pero al ver el rostro de su hermano exploto en carcajadas.
-Esto no tiene que ser así, Damon.- Intentó Stefan, él tenía la esperanza de que su hermano recapacitase.
-Claro que no.- Damon se volvió hacía Stefan y jugueteó con una pluma que acababa de coger.- Hoy vi a Elena, estaba en las practicas de animadoras, parecía tan apetecible en sus pantaloncitos cortos. También vi a Amaya, ella era increíblemente irresistible y su aroma...- Él suspiro bajando la cabeza con un suspiro antes de volver a levantarla con una sonrisa.-...su aroma me vuelve cada vez más loco.- Stefan empezó a caminar amenazante hacía él provocando que Damon se burlara, ¿en serio creía que él podría hacerle daño?- Cálmate, no me acerque a ellas, ya tengo a mi propia chica. Eso me recuerda que tengo una cita. Me sudan las manos, deséame suerte.
Él retrocedió hacía atrás disfrutando de la expresión de su hermano y salió de la habitación con la mirada de Stefan ardiendo en su espalda. Regresar a Mistic Falls había resultado ser más divertido de lo que había esperado, sobretodo gracias a cierta adolescente que no podía quitar de sus pensamientos. Era cierto que él tenía que olvidarse de Amaya para que no hubiese distracciones en su plan, pero Amaya era demasiado divertida y él aún tenía tiempo para que su plan se llevase a cabo, por lo cuál podría divertirse un poco con Amaya.
Amaya observo con expresión divertida como Elena entró en la cocina con la comida que habían encargado del Grill, los dejo en el mostrador y empezó a dar vueltas por toda la cocina sacando cuencos y platos. Ella era la única que sabía cocinar en esa casa y en otras circunstancias habría cocinado la cena, ya que le encantaba cocinar, pero como la cena había sido idea suya le tocaba a Elena hacer los preparativos. Así era como funcionaba. Elena preparaba todo con responsabilidad y Amaya tal vez cocinaría o se quedaría mirando como ahora.
-Explicádmelo. Anoche, estaba mirando la tele, aparece un anuncio y yo apuesto a que era ese anuncio del teléfono. Y, en efecto son ese chico y la chica con el banco, él vuela hacía París y vuelve. Sacan una foto.- Explico Bonnie. Si, Bonnie también estaba mirando como Elena se movía por toda la cocina nerviosamente.
-Siempre he querido ir a París.- Murmuró Amaya pensativa.
-¡Por favor! Ese comercial lo ponen siempre.- Elena se rió negando con la cabeza, para ella Bonnie no era una bruja, es más, para ella ningún ser sobrenatural existía.
-Bueno. Entonces, ¿qué te parece esto? Hoy estoy obsesionada con los números, tres números. No dejo de ver el 8, el 14 y el 22. ¿No te parece raro?- Bonnie las miro a ambos, Amaya se apoyo en el mostrador pensativa y Elena se volvió hacía su mejor amiga con todo su rostro serio.
-Quizá deberíamos jugar a la lotería.- Elena volvió a reírse y Bonnie sacudió la cabeza irritada, aunque ella se sentía mejor al ver como Amaya si parecía creerle.- ¿Has hablado con tu abuela?
-Sólo me dirá que es porque soy una bruja.- Bonnie puso la comida en un cuenco junto a Elena y Amaya siendo la maravillosa persona que era decidió ayudar alcanzándoles los tapes de la comida del Grill.- No quiero ser bruja. ¿Tú quieres ser bruja?
-No quiero ser bruja.- Respondió Elena con una mueca.
-¡Sí!- Exclamo alegremente Amaya a la vez que Elena, su queridisima gemela la golpeo en el brazo demasiado fuerte y ella hizo una mueca. ¿Por qué siempre la violencia iba hacía ella?- Ponerlo en un lindo cuenco no engañará a nadie.- Señalo Amaya como venganza y Elena le lanzo una mirada echándole por completo la culpa.
-Bueno, cucharas de servir. ¿Dónde están las cucharas de servir?- Pregunto mirando por la cocina.
-En el cajón de tu izquierda.- Respondió inmediatamente Bonnie y ambas gemelas se miraron cuando Elena abrió el cajón y saco las cucharas.
-Bueno, has estado en esta cocina como mil veces.- Razonó Elena y Bonnie se burlo en voz baja junto Amaya que estaba a su lado mirándola. Justo en ese momento sonó el timbre indicando que Stefan acababa de llegar.- Ya llegó. No estés nerviosa. Solo se tú misma, amorosa como eres.- Animo a Bonnie y Amaya alzó una ceja, realmente parecía que se estaba dando ánimos a si misma.
Mientras Elena fue a abrir la puerta, Amaya con rapidez recogió los platos y los cubiertos y preparo en unos segundos la mesa. Así Elena luego no se quejaría de que no ayudo y tal vez le daría Coca-Cola. Stefan entro junto a Elena y en unos minutos la comida estaba servida y todos estaban sentados. Amaya resistió las ganas de moverse en su silla, sentía que si movía un músculo todos la mirarían esperando romper la tensión y ella sabía que Elena sería capaz de hacer eso, así que en su lugar mastico su comida lentamente mientras Elena y Stefan observaban a todos, Bonnie miraba solamente a Amaya y a Elena y Amaya miraba a su plato como si fuera lo más maravilloso del mundo.
Aburrida ella empezó a silbar una melodía ganándose una mirada de reproche de Elena y unas divertidas de Stefan y Bonnie, pero eso fue lo suficiente para romper la tensión y que Elena empezase a hablar.
-¿Tanner te hizo pasar un mal momento hoy?
-Bueno, me dejó entrar en el equipo, así que debo haber hecho algo bien.- Le respondió Stefan sonriendo suavemente.
-Bonnie, deberías haber visto a Stefan hoy. Tyler le paso una pelota y...-
-Sí, lo escuche.- Corto Bonnie y Amaya frunció el ceño a su comida, otra vez estaba el silencio incomodo. Tal vez volverían a cantar si silbaba otra melodía, por probar no perdía nada, pero antes de que hiciese un solo sonido Elena volvió a hablar.
-¿Por qué no le cuentas a Stefan sobre tu familia?- Elena sonrió a Bonnie dándole una mirada e ignorando por completo el puchero de Amaya.
-Padres divorciados. Sin madre. Vivo con mi padre.- Bonnie forzó una sonrisa tensa y Stefan asintió con torpeza haciendo que Amaya ahogase sus risas en su vaso.
-No, sobre las brujas.- En eso las cabezas de Stefan y Amaya se levantaron de golpe realmente interesados.- La familia de Bonnie tiene un linaje de brujas.- Le explico Elena a Stefan.- Es realmente genial.
-''Genial'' no es la palabra que usaría.- Se negó Bonnie con amargura.
-Cierto, yo usaría increíble.- Amaya asintió y recibió una amable patada de parte de Bonnie. Era la última vez que hablaba si iba a estar recibiendo golpes por cada palabra que decía.
-Es realmente interesante, sé que hay una historia de los druidas celtas que migraron aquí en 1800.- Bonnie le devolvió la mirada a Stefan, realmente interesada en lo que decía y las gemelas sonrieron y chocaron los cinco por debajo de la mesa.
-Mi familia llego desde Salem.
-¿En serio? ¿Brujas de Salem? Yo diría que realmente es genial. Las brujas de Salem son ejemplos heroicos del individualismo y el inconformismo.- Con esa última frase Stefan se había ganado por completo a Bonnie.
Estuvieron unos segundos en silencio mientras comían, pero esta vez el silencio era agradable y todos tenían pequeñas sonrisas en sus rostros. El silencio fue roto cuando el timbre retumbo por la casa, haciendo que Amaya y Elena se mirasen confundidas, que ellas supiesen no habían invitado a nadie más y no esperaban visitas hoy. Con curiosidad y confusión Elena se levanto y fue a abrir la puerta dejando a los tres allí sentados mirándose. Desde donde estaban se escuchaba la voz de Elena y... ¿Caroline? ¿Qué hacía Caroline aquí?
A Amaya casi se le resbalo el vaso cuando sintió la urgencia de ir hacía la puerta, era como si necesitase estar allí sin importar nada más. Dejo el vaso con un poco de brusquedad y se levanto a la misma vez que Stefan, solo que la silla de Stefan crujió con la rapidez en la que se levanto.
-Espero que no te importe.- Se disculpo Damon con amabilidad y Elena asintió vacilante notando como él mantenía su mirada en la dirección en la que estaba el comedor y en donde hace unos segundos estaban terminando la cena.
Damon sentía la mirada de Elena bastante lejana, él estaba más centrado en la urgencia de entrar directo hacia ese comedor. No entendía porque, pero nada más haber aparcado en frente de la casa su cuerpo se había tensado y sus pasos se habían vuelto más rápidos. Tal como sospechaba su hermano apareció nada más escuchar su voz y se detuvo en frente de él con una mirada de preocupación, pero Damon no esperaba que su cuerpo se relajase cuando Amaya entro después de Stefan.
-¿Qué haces aquí?- Inmediatamente pregunto Stefan, rompiendo el concurso de miradas que Amaya y Damon estaban teniendo.
-Espero a que Elena o Amaya me inviten a pasar.
-Sí, puedes...-
-No, no, no. No puede quedarse, ¿cierto, Damon?- Negó rápidamente Stefan interrumpiendo a Elena, él no podía permitir que Damon tuviese acceso a la casa, si lo invitaban a entrar todo el que viviese en la casa correría peligro.- Estábamos terminando.- Intento otra vez lanzandole una mirada de pánico a Elena, ella no se dio cuenta pero por suerte Amaya si y miro entre los dos hermanos con confusión y curiosidad.
Amaya parecía haberse dado cuenta que algo andaba mal y parecía ser la única que no caía por la falsa fachada de Damon. Ella es demasiado inteligente para su propio bien. Pensaron ambos hermanos, Stefan casi con una sonrisa de alivio y Damon con una mueca. Las palabras de Elena hicieron que Damon sonriese, que Stefan se pusiese aún más pálido que antes y que Amaya se removiese incomoda.
-Está bien. Entra.
Damon le sonrió a su hermano con superioridad y entró lentamente. Su cuerpo rozó el de Amaya cuando pasaba y ella se removió incomoda otra vez al sentir la misma electricidad que las otras veces. Ella sabía que había sido apropósito y le lanzó una mirada mientras se alejaba lo más que podía de él. No le gustaba la sensación de necesidad que tenía cuando él estaba cerca.
-Tenéis una casa hermosa, Amaya, Elena.- Elogió Damon mirando las fotos que estaban colgadas en la pared y sonrió al ver una de Amaya y Elena en la playa cuando eran pequeñas.
-Gracias.- Amaya asintió agradecida dándole igual si estaba fingiendo o no, y Damon volvió a mirarla al escuchar su voz, lo que provoco que Stefan lo mirase con curiosidad. ¿Por qué parecía tener tanto interés en Amaya?
Unos minutos después todos estaban sentados en el salón con tazas de café, excepto Amaya que tenía un vaso de Coca-Cola. Bonnie estaba sentada en un sillón sola, Elena, Stefan y Amaya compartían un sofá juntos y Caroline y Damon estaban sentados juntos en otro sillón. Amaya estaba medio escondida detrás de Elena, pero aún así podía sentir la mirada de Damon ardiendo sobre ella y le resultaba increíblemente incomodo.
-No puedo creer que el Sr. Tanner te dejó entrar en el equipo. Tyler debe estar que explota. Pero bien por ti. Esfuérzate.- Caroline hablaba mirando hacía Stefan.
Amaya se burlo en voz baja de las palabras de Damon, pero logró ocultarlo con una tos y estaba confundida sobre porque Damon sonreía como si en realidad la escuchase.- Siempre le digo eso. Tienes que poner dedicación. No puedes simplemente sentarte y esperar a que la vida venga a ti. Tienes que enfocarte.
-Sí, Elena no tuvo tanta suerte hoy.- Asintió Caroline y Amaya rodó los ojos ante su evidente desesperación por la atención.- Es sólo porque te perdiste el campamento de verano. Dios, no se si llegarás a aprender las rutinas.
-Entrenaré con ella. Las aprenderá.- Bonnie aseguro con una sonrisa tranquilizadora a Elena quien se la devolvió.
-Supongo que la podríamos mandar atrás.- Continuó ella como si Bonnie no hubiese hablado y ante lo siguiente que dijo Amaya casi se atraganta.- Tal vez podríamos unir también a Amaya.
-¿Sabes? No pareces una animadora, Elena.- Damon miro a Elena que inconscientemente estaba ocultando a Amaya detrás suya.- Y ciertamente no veo a Amaya como una.- Aunque se vería bien en el uniforme. Pensó él lamiéndose un poco los labios.
-Es sólo porque sus padres murieron. Quiero decir, ellas acaban de pasar por una etapa muy pesada. Solían ser más divertidas, Amaya lo fue más, pero se aisló del mundo y ahora es bastante antisocial.- Bonnie le lanzó una mirada a Caroline notando como Elena bajaba la cabeza con tristeza y como Amaya apretaba con fuerza la taza de café y se mordía el labio, seguramente para no decir algo que dañaría a Caroline.- Y lo digo con mucha sensibilidad.- Añadió ella, pero el daño ya estaba hecho y Amaya se levantó bruscamente recogiendo las tazas vacías y desapareciendo en la cocina ignorando por completo las palabras de Damon llenas de falsa simpatía que único propósito tenían era molestar a Stefan.
Amaya se agarró con fuerza al fregadero apretando los labios y tragándose las lagrimas. Ella era fuerte y no se iba a dejar derrumbar. No importaba que los recuerdos del accidente la inundasen o que el dolor le impidiesen respirar, ella tenía que ser fuerte, suspirando se giro y salto un poco cuando vio a Damon de pie detrás de ella tendiéndole un vaso.- Uno más.
-Gracias.- Ella le sonrió y tendió el brazo, justo cuando estaba a punto de agarrarlo el vaso se resbalo y Amaya observo fascinada como antes de que cayese al suelo Damon lo agarró y se lo volvió a tender con una sonrisa.- Buena salvada.- Se rió Amaya y él inclino la cabeza hacía un lado observándola fijamente.
-Me gustas. Sabes como reír. Y me haces sonreír, algo que no he hecho en mucho tiempo.- Admitió Damon. Y por alguna razón era absolutamente cierto, nunca había sonreído tanto desde hace cientos de años.
-¿En serio? Porque siempre que te veo estas con una sonrisa.- Bromeó Amaya y Damon se encontró riendo suavemente, él iba a hacer un comentario coqueto solo para ver su reacción, pero ella habló antes que él.- Te entiendo. Desde el accidente de mis padres me es difícil sonreír sinceramente y lo peor de todo es que con el tiempo fingir es mucho más fácil.- Damon asintió de acuerdo a pesar de que ella no podía verlo porque estaba de espaldas a él.- Supongo que a ti te habrá pasado lo mismo con Katherine, ¿no?- Preguntó suavemente y él la miro sorprendido.- ¿Cómo murió? Si no te importa...
-En un incendio. Un trágico incendio.- Respondió él distante.
-¿Cómo era ella?
Damon se volvió hacía Amaya y vio como en sus ojos brillaban la curiosidad y la comprensión, unas expresiones tan inocentes, él no podía evitar preguntarse si lo seguiría mirando de esa manera si supiese que él era un monstruo que no dudaba en matar.- Hermosa. Se parecía mucho a Elena en eso.- Amaya jadeo dramáticamente y se llevo una mano al pecho como si estuviera ofendida haciendo que Damon sonriese.- Ella era muy complicada, egoísta y no muy amable, pero muy sexy y seductora.- Amaya asintió pensativa antes de mirar hacía la puerta del comedor vigilando que su hermana no viniese, con rapidez cogió una taza y se echo Coca-Cola ante la expresión divertida de Damon.- ¿Adicta al azúcar?
-Mas o menos. El azúcar es mi droga, dame azúcar y te perdonaré por mucho que te odie.- Ella se encogió de hombros y bebió un gran trago y se volvió a Damon.- Creo que lo entiendo. Stefan y tu salisteis con la misma chica y os odiáis por eso, tal vez por algo más.- Damon la miro impresionado. Amaya realmente era demasiado inteligente para su propio bien.- No quiero que Elena salga herida, así que te agradecería que la dejases fuera de tus planes malvados con Stefan.
-¿Qué te hace pensar que tengo un plan malvado?- Pregunto realmente curioso.
-Todos tenemos planes malvados.- Damon alzó una ceja y ella sonrió infantilmente con sus ojos prácticamente brillando.- Por ejemplo, mi plan malvado es dominar el mundo y tener toda la Coca-Cola del universo para mí.
-¿Dominar el mundo?- ¿Cómo alguien como ella podría tener esos pensamientos? Se pregunto Damon a sí mismo, aunque tenía que admitir que Amaya se estaba volviendo cada vez más interesante.
-Sí, desde pequeña he pensado que si dominaba el mundo podría ser libre y hacer lo que quisiese.- Amaya sonrió tristemente y Damon lo entendió. Ella siempre se había sentido enjaulada y su mayor deseo era ser libre, hacer lo que quisiese y despreocuparse por completo de todo, pero no podía por su preocupación por su familia. Amaya sería una perfecta vampiresa. Ese pensamiento se quedo grabado en el fondo de su mente sin poder evitarlo junto a las imágenes de ellos dos divirtiéndose toda la eternidad.- Lo siento.- Susurró de repente ella sacándolo por completo de sus pensamientos y le dirigió una mirada confusa.- Lo siento por haberte hecho recordarla y lo siento también por su perdida. Nunca me he enamorado, pero entiendo la sensación de perder a un ser querido.
A Damon ni siquiera le hacía falta mirar a la cara de Amaya para saber que decía todo eso con sinceridad, él podía notar como su voz se había suavizado en esas palabras como si no quisiese hacerle daño, como si se preocupase por él. Y él sintió una calidez desconocida por todo su pecho cuando la mano de Amaya se poso en su hombro intentando reconfortarle. Ambos se miraron fijamente a los ojos y se perdieron en la mirada del otro.
-Oye, ¿necesitáis ayuda?- Pregunto Bonnie entrando a la cocina con Elena siguiéndola.
-Claro, ¿por qué no?- Damon forzó una sonrisa y Amaya asintió aún parpadeando aturdida.
oo
Media hora después Amaya estaba tranquilamente tumbada en su cama mientras leía su libro favorito, sintiendo que alguien la observaba levanto la vista y vio a Damon sonriendo en frente de su cama. Jadeando ella se levantó y lo miro aturdida.
-¡¿Damon?! ¿Qué estás haciendo aquí?- Pregunto asegurándose de bajar el volumen de su voz, no quería despertar a Jenna o a algunos de sus hermanos.- ¿Eres un acosador psicópata?- Le pregunto y él se rió.
Ella empezó a empujarlo hacía la puerta, pero él la detuvo besándola y ella se dio cuenta que no podía impedirlo. Con un grito de sorpresa cayó a la cama con Damon encima de ella, aún con sus labios moviéndose en sincronía. Él le quito la camisa mostrando su sujetador morado y la volvió a besar. ¿Qué estaba sucediendo? Damon se alejo de ella y Amaya aprovecho para respirar. Él se lanzo de nuevo a ella, pero esta vez al cuello y ella grito cuando sintió como algo atravesaba su cuello, las almohadas y las sabanas se estaban volviendo completamente carmesís por su sangre y su visión se volvía cada vez más borrosa.
-Damon.- Susurró, su brazo cayo inerte en la cama y su libro golpeo el suelo, pero no escucho el golpe, ella solo podía escuchar el ruido de succionar.
Amaya se incorporo en la cama con una mano lanzándose a su cuello y soltó un suspiro de alivio al no sentir nada. Solo había sido una pesadilla. Se levanto de la cama y salió de su habitación a por un vaso de agua, sin darse cuenta de un cuervo que estaba en su ventana observándola. Un cuervo que si hubiera mirado de cerca se daría cuenta de como sus ojos brillaban de un azul hielo.
A la mañana siguiente Elena observaba su uniforme de animadora con duda. Antes le había encantado ser animadora, pero ahora sentía que no era lo mismo. Amaya entro en su habitación y le arrebató el uniforme de las manos para tirarlo a la basura. Su gemela le sonrió descaradamente y Elena sin poder evitarlo le devolvió la sonrisa. Al parecer ya tenía una decisión clara.
Tiempo después ambas estaban en el aparcamiento hablando con unas animadoras, o Elena estaba hablando con ellas, Amaya estaba centrada en mirando a su alrededor con curiosidad. Ella le dio un codazo a Elena cuando Stefan se acerco con su uniforme puesto. Stefan sonrió a ambas gemelas y Elena lo miró con una mirada coqueta.- Mírate. Te ves bastante bien con tu camiseta.
-¿Qué sucede? ¿No más animadora?
-Lo dejé. Me rindo fácilmente.
-No, tú no te rindes tan fácil. Sufriste una gran perdida. No eres la misma persona.- Animo Stefan cogiéndole de las manos y mirando hacía ambas gemelas agregó con una suave sonrisa.- Debéis mirar hacía delante. Comenzar de nuevo. ¿De acuerdo?- Ambas asintieron con sonrisas y Stefan soltó las manos de Elena para agarrar dos pequeñas cajas metálicas.- Espero que no creas que esto es demasiado pronto o extraño, pero quiero que tengáis esto.
-Dios mío. Es bellísimo.- Jadeo Elena al ver el collar y Amaya asintió recogiendo el collar, era igual que el de Elena, solo que el suyo tenía un zafiro.
-Es algo que he tenido siempre y nunca lo había querido dar a nadie, hasta ahora. Me agradaría mucho si lo usas para mí para la buena suerte.- Elena asintió, pero Amaya se negó y le tendió el collar, haciendo que Stefan lo recogiese y se lo abrochase.- También me gustaría que usases el collar de agradecimiento por animarme a participar en el equipo, Amaya.- Sin más remidió Amaya asintió y Stefan sonriendo también le puso el collar a Elena.
-Yo dejo, tú comienzas.- Amaya dio un paso atrás sintiéndose completamente ignorada.
-Estamos progresando. Lo resolveremos.- Ellos compartieron una mirada completamente empalagosa y se besaron haciendo que Amaya hiciese arcadas, ambos se separaron riendo suavemente y miraron a Amaya quien se encogió de hombros inocentemente.
Ella vio como Caroline empezaba a caminar hacía ellos mirando con furia a Elena y Amaya inmediatamente se despidió de ellos. Ella amaba a su gemela, pero no estaba dispuesta a sufrir también de la ira de Caroline.
Amaya estaba tranquilamente apoyada en un coche junto a Jeremy observando como Tanner pedía atención desde el escenario, ella inmediatamente lo ignoro. ¿Por qué debía escucharlo cuando ni si quiera lo escuchaba en sus clases? Ella negó el vaso que Jeremy le ofrecía sabiendo perfectamente que llevaba alcohol y él encogiéndose de hombros tomo un gran sorbo. Negó con la cabeza ante él, pero no dijo nada y Jeremy agradeció inmensamente eso.
Por eso él prefería mil veces a Amaya que a Elena, Amaya le entendía mientras Elena ni si quiera lo intentaba y lo único que hacía era juzgarlo. Jeremy se levanto al ver como Tyler se acercaba a él furioso con Vicky detrás intentando detenerlo.- No te sientas mal. Puedes tenerla cuando acabe con ella. Tal vez incluso también vaya a por Amaya.- La cabeza de Tyler fue bruscamente hacía el lado cuando el puño de Jeremy impacto en su rostro.
Con furia Tyler arremetió contra él y a Amaya apenas le dio tiempo de apartarse. La multitud que antes había estado escuchando y observando a Tanner se giro y se acerco a los dos adolescentes que ahora estaban en el suelo lanzándose puñetazos entre ellos. Amaya le dio una mirada de incredulidad a Vicky que estaba observando a ambos sin saber que hacer y gritándoles que se detuviesen, con una repentina ola de protección ella intento separar a Tyler de su hermano pequeño y cayó al suelo con un golpe sordo.
-¡Suficiente!- Grito Stefan separandolos, Tyler se volvió y con más furia que antes le dio un puñetazo en el estomago a Stefan, pero se tambaleo al ver como él ni si quiera se movió o se estremeció.
Un gemido de dolor llamó la atención de todos y se volvieron a ver como Amaya se levantaba del suelo con una mano en el labio que le estaba sangrando. La vista de Jeremy se volvió completamente roja y agarró una botella rota lanzándose contra Tyler. Nadie podía hacerle daño a Amaya. Absolutamente nadie. Tyler quedo apartado del camino justo a tiempo y Jeremy corto la mano de Stefan.
-¡¿Qué te sucede, Jeremy?!- Grito Elena empujando a Jeremy.
Stefan se quedo mirando como por su mano se deslizaba la sangre y como en cuestión de segundos ya estaba sanada. Él limpió la sangre que pudo y se volvió a Amaya preocupado, aunque se aseguro de mantener la distancia para no distraerse con el aroma de su sangre.
-¿Estás bien?- Ella asintió distraídamente y se acerco a su hermano asegurándose de que estuviese bien.
Y Stefan sacudió la cabeza con incredulidad. Aún le sorprendía la preocupación y protección que tenía Amaya con su familia. Era increíblemente sorprendente como ella se preocupaba más por sus hermanos que por ella misma, que su labio aún seguía sangrando. Él se acercó a ella para asegurarse de que fuese a la enfermería, porque estaba segurisimo de que si ella iba por su propia voluntad sería para que atendiesen a Jeremy. Pero se detuvo bruscamente cuando Elena empezó a hacerle preguntas mientras agarraba su mano, intento despreocuparla y distraerla, pero le salió más duro de lo quería y la culpabilidad lo inundo. Observo por encima del hombro de Elena (que seguía haciéndole preguntas) a los dos hermanos que habían empezado a alejarse.
-Ahora vuelvo, ¿vale?- Jeremy asintió vacilante, no queriendo que su hermana se alejase de él, y se apoyó en una pared y observo con cautela como Amaya se alejaba hacía su coche. Elena que había estado había estado hablando con Bonnie, al ver a Amaya empezó a seguirla.
Cuando llego, no tardó en abrir el maletero y buscar algo para curar las heridas de Jeremy. Su labio ya había dejado de sangrar, por lo cuál no necesitaría nada, lo importante era Jeremy. Sus brazos se envolvieron en si misma cuando la brisa de la noche golpeó sus brazos desnudos y se maldijo por no haber cogido su chaqueta. Cerró el maletero del coche teniendo cuidado con el botiquín, por una vez la sobre-precaución de Elena había servido de algo. Reprimió un grito cuando al girarse se topo directamente con Damon.
-Tenemos que dejar de reunirnos así.- Dijo él y Amaya bufo, sabiendo perfectamente que esta vez él lo había hecho a propósito.
-¿Qué estás haciendo aquí?- Interrogo, pero segundos después lo miro a los ojos y sonrió descaradamente.- ¿Tan aburrida es tu vida que has venido a ver como unos adolescentes hormonales se pasan un balón por todo el campo? ¿O Caroline te ha arrastrado?
Damon se rió un poco en voz baja e inclino un poco la cabeza hacía el lado.- He venido por mi propia voluntad y no ha sido por Caroline.- Amaya alzó una ceja con curiosidad y él se acercó más a ella.- Tal vez tenía a alguien que quería ver desesperadamente.
-¿En serio?- Cuestiono Amaya empezando a sonreír y Damon asintió, tal vez no necesitaría usar su compulsión en ella ya que parecía que en realidad si caía en sus actos.- Bueno, entonces todas mis condolencias irán a la pobre persona que tenga tu interés. Seguro que será el infierno para esa persona.- Amaya suspiro dramáticamente mientras sus ojos brillaban con diversión y Damon se encontró sonriendo ampliamente, por alguna extraña razón mas satisfecho con esta reacción que cualquier otra.
-Hieres mis sentimientos.- Él puso una mano en su corazón mirándola como si estuviera realmente ofendido y ella se rió.
Amaya recordó el botiquín en su mano y miró hacía la dirección en la que lo esperaba Jeremy.- Me tengo que ir.- Le dijo Amaya sonriendo con leve tristeza, se estaba divirtiendo con Damon, pero su hermano la necesitaba.
La mano de Damon la agarro por el brazo e hizo que se volviese para mirarlo directo a los ojos.- Me deseas.- Afirmo Damon suavizando su ceño, él se había sentido inmensamente decepcionado cuando había visto como ella se iba y al ver en sus ojos que no daría marcha atrás le obligo a usar su compulsión en ella.- Te hice sentir algo. Te sientes atraída hacía mí. Piensas en mí aún cuando no quieres pensar en mí. Apuesto que hasta soñaste conmigo.- Amaya se congeló completamente en la última frase y se quedó mirando a los ojos de Damon aturdida, haciendo que él sonriera y que sus iris se dilataran.- Y ahora mismo me quieres besar.- Él se inclino hacía ella con impaciencia e hizo una mueca cuando la mano de Amaya lo detuvo, pero desapareció enseguida cuando ella se inclino hacía él.
Damon fue inmensamente sorprendido cuando Amaya susurró suavemente en su oído.- Ni en tus sueños.- Ella finalmente pudo separarse de él y camino a la dirección de Jeremy con los ojos aturdidos de Damon ardiendo en su espalda.
-¿Damon?- Él estuvo unos minutos mirando a la nada y abrió un poco los ojos sorprendido al oír la voz de Katherine, pero por supuesto que no era Katherine, si no su copia. Damon observo el collar que Elena llevaba, dándose cuenta que era parecido al de Amaya e hizo una mueca al oler la verbena. Seguramente así Amaya había sido inmune a su compulsión. Él empezó a caminar hacía donde oía a su hermano ignorando completamente a Elena.
Stefan sonrió mientras miraba como Matt se alejaba. Había entrado en el equipo, había hecho las paces con Matt, Elena y Amaya estaban protegidas, su relación con Elena iba mejorando y era el mejor amigo de Amaya, por fin le estaba yendo bien. Pero por supuesto su felicidad fue arruinada cuando pequeños aplausos inundaron el silencio y dándose la vuelta vio a Damon sonriendo sarcásticamente.
-¿No es lindo? Stefan se une a un equipo y hace un amigo. Es tan, ''¡ra, ra, vamos equipo, sí!''- Damon levanto los brazos con falsa alegría mientras seguía medio oculto en las sombras.
-Esta noche no. Me canse de ti.- Stefan se dio la vuelta y en un segundo Damon estaba delante de él.
-Buen truco el de Amaya y Elena.- Dijo Damon sonriendo. A pesar de no haber hecho nada con Elena, él tenía que añadirla para que Stefan no se diese cuenta de su interés por Amaya.- Déjame adivinar. ¿Verbena en el collar? Admito que me sorprendió un poco.- Eso era cierto, la reacción de Amaya lo había dejado sin palabras.- Hacía mucho que alguien se resistía a mi compulsión.- Stefan asintió lo más tranquilo que pudo y el rostro de Damon se puso serio, aún manteniendo su sonrisa de lado.- ¿Dónde lo conseguiste?
-¿Importa?
-Supongo que podría seducirlas a lo tradicional. O simplemente podría comérmelas.- Se dio la vuelta para mirar la reacción de Stefan y se sorprendió cuando vio a Stefan sonriendo con seguridad.
-No. No las lastimaras, Damon.- Aseguro Stefan.
-¿No?- Alzó una ceja el Salvatore mayor.
-Porque muy en tu interior, hay una parte de ti que siente algo por ella. Estaba preocupado de que no quedara humanidad dentro tuyo. Que realmente te hayas convertido en el monstruo que pretendes ser.
-¿Quién esta fingiendo?
-Entonces mátame.- Desafió Stefan.
-Bueno, estoy tentado a hacerlo.- Mintió Damon. Él podría torturar a su hermano durante toda la eternidad, pero nunca sería capaz de matarlo sin una buena razón.
-No, mientes.- Se dio cuenta.- Tuviste mucho tiempo para hacerlo y aún sigo aquí. Sigo vivo. Y allí estás tú. Aún sigues persiguiéndome después de 145 años. Katherine está muerta.- Damon rodó mentalmente los ojos en eso, él tenía un plan para recuperarla.- Y me odias porque la amaste, y me torturas porque aún la amas. Y eso, hermano mío, es parte de tu humanidad.
-¡Salvatore!- Grito Tanner.- ¿Qué demonios haces? ¡Tienes un partido que esta por empezar!- Volvió a gritar, cada vez más cerca de ellos y Stefan se volvió a mirar a Damon con pánico.
-Si esa es mi humanidad, ¿entonces qué es esto?- Antes de que alguien pudiese parpadear o moverse Damon estaba mordiendo la garganta de Tanner con fuerza y a pesar del grito de Stefan no se detuvo hasta que el entrenador cayó al suelo muerto, se volvió a su hermano con la boca manchada de sangre y mostró sus colmillos.- Cualquiera, en cualquier momento, en cualquier lugar.- Stefan observo a Damon y al cuerpo de Tanner con horror, todo lo que él había pensado era mentira. Su hermano no tenía ninguna humanidad. Damon era un monstruo.
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-¿Estás mejor?- Le pregunto Amaya a Jeremy mientras caminaban.
Jeremy se burló.- ¿No debería de hacer yo esa pregunta?- Amaya se rió un poco y él la miro con preocupación.- En serio, ¿estás bien, Aya?
-Perfectamente.- Aseguró con total seriedad.- El mundo necesitará más de un puñetazo para librarse de mí.- Ella sonrió con arrogancia y le guiño un ojo juguetonamente haciendo que Jeremy estallase en pequeñas carcajadas.
Jeremy se relajo completamente, le gustaba estar con alguien que no lo juzgase o que le mirase con desprecio, por eso cuando le contó a Amaya todo y ella no lo juzgo o lo regaño, él se sintió liberado y por eso ahora en cuanto podía estaría con ella, porque su hermana le tranquilizaba y lo desconectaba de todos sus problemas. Era cierto que tenía a Vicky, pero ella parecía que le traía más problemas y en esos problemas acababan arrastrando a Amaya como hoy. Y él se sentía inmensamente culpable al ver el labio roto de Amaya, Jeremy nunca había querido que ella resultase herida por sus líos amorosos y por eso se prometió a si mismo distanciarse un poco de Vicky, o al menos evitar que su hermana fuese arrastrada con él.
-¿Habéis visto a Tanner?- Pregunto Matt cuando se acerco a ellos, ambos negaron confundidos y los tres se separaron para buscarlo, Matt y Amaya fueron en la misma dirección y Jeremy fue por el lado opuesto.
Amaya se puso las manos en su boca ahogando su grito que amenazaba con salir al ver el cuerpo de Tanner tendido en el suelo y Matt también se detuvo completamente. Los dos adolescentes se quedaron congelados observando una especie de mordisco en el cuello de su profesor. Matt fue el primero en reaccionar y empezó a gritar pidiendo ayuda, Amaya por otro lado no era capaz de escuchar nada, sus ojos estaban fijos en los ojos sin vida y empezó a retroceder.
Choco con un cuerpo y pensando que era Matt no se alejo, ella seguía con la mirada fija en Tanner. Esa mirada... ¿sus padres también tenían esa mirada cuando murieron? Unos brazos rodearon su cintura sujetándola con suavidad pero con firmeza cuando sus piernas fallaron y casi cayó al suelo. Cerro los ojos e intento tragarse las lagrimas, ella no podía llorar, no ahora, ni nunca. Abrió los ojos cuando Matt empezó a arrastrarla lejos del cuerpo y a una esquina donde estaban ocultos por las sombras, confundida levanto la cabeza y vio como unos hombres venían con una camilla y Matt detrás de ellos.
-Está bien.- Susurró la persona que la estaba sujetando antes de que pudiese entrar en pánico, su voz le era familiar, pero no podía reconocerla con las voces de otras personas.- Todo esta bien, May.- Ella se relajó y cerro los ojos tratando de ignorar a las personas que hablaban, a las sirenas de los policías y a la ambulancia que se llevo el cadáver de Tanner.
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Creí que había esperanza. Que en algún lado, muy en lo profundo aún había algo humano en Damon. Algo normal. Pero me equivoqué. No le queda nada de humano a Damon. Nada bueno, nada de amabilidad, nada de amor. Sólo es un monstruo que debe ser detenido.
Stefan cerro su diario y busco un lugar donde esconderlo, esperando que su hermano no lo encontrase.
Él no podía cogerle cariño a nadie y menos a Amaya, él solamente necesitaba a Katherine, a nadie más. Pero a pesar de que él intentará convencerse a sí mismo de eso, ahora mismo se encontraba observando la casa de los Gilbert. Por lo que podía oír todos estaban durmiendo, así que él aprovecho y sin esfuerzos entro por la ventana de la habitación de Amaya. No sabía porque estaba aquí, él simplemente había tenido la necesidad de venir después de haberla visto tan indefensa antes, y sin poder evitarlo se dejo dominar por esa sensación.
Y aquí estaba, observando como Amaya se removía en su cama, seguramente teniendo una pesadilla. Suspirando Damon se acerco a ella e inconscientemente alzo la mano rozando suavemente las mejillas de ella, sus dedos rozaron por su labio sintiendo el corte que tenía, un corte que solamente podía tenerlo de un golpe bastante fuerte, y él estrecho los ojos prometiéndose a si mismo encontrar al responsable. El rostro de Amaya se suavizo y su mejilla se presiono a la mano de Damon, logrando que él se congelara preparándose para huir si despertaba, pero en cambio ella se relajo completamente en su sueño y murmuro unas palabras incoherentes, algo sobre chocolate y helado, o al menos eso creyó escuchar Damon.
Damon negó con la cabeza sonriendo suavemente y le acarició una última vez su rostro, disfrutando de la electricidad que recorría todo su cuerpo.- Buenas noches, May.- Susurró y maldijo mentalmente cuando se dio cuenta que le había dado un apodo, quería distanciarse de ella para que no interfiriese en sus planes y le daba un maldito apodo. Aunque él tenía que admitir que alejarse de Amaya era mucho más difícil de lo que parecía, sobretodo con la necesidad de verla a cada momento. Damon se obligo a si mismo a saltar por la ventana y desaparecer entre la noche.
Stefan se había equivocado, porque en lo más profundo de Damon había una pizca de humanidad, esa pizca que durante siglos había estado desvaneciéndose y ahora sin que Stefan o Damon se diesen cuenta empezó a crecer en el momento en el que Amaya y Damon se miraron a los ojos, y ahora mientras él se alejaba su humanidad creció un poco.
Me gustaría saber vuestra opinión, así que no dudéis en comentar. Cualquier duda que tengáis podéis comentarla y yo encantada la responderé.
Tengo pensado hacer que en la primera temporada empiecen siendo amigos, pero conforme pase el tiempo su relación se fortalecerá y alguno de ellos dos se de cuenta antes que el otro sobre sus sentimientos y la ''tensión'' comience.
Básicamente ya lo tengo todo planeado y espero que os guste tanto como a mi me gusta escribirla.
Pregunta para vosotros: ¿Qué os parecen los momentos de Damaya (Damon y Amaya)? ¿Cuál es vuestro color favorito? (Se que no tiene nada que ver, pero me gustaría conocer los gustos de mis seguidores, así si no os molesta al terminar un capítulo pondré una pregunta para vosotros).
