Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto.

Aclaraciones: Universo Alternativo (AU), Mucho Ooc, Posible lenguaje vulgar.

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Consúmeme por completo

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Tu corazón se arreglaba con pequeños pedazos de cinta, aunque sabías que al final, nada de eso servía por mucho tiempo.

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Fragmento II

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Dolía recordar su pasado con ella, aquello era simplemente despiadado.

Debía olvidarla, eso era lo mejor. Ninguno de los dos sufriría más, ninguno de los dos seguiría conservando esos sentimientos.

Que estúpido era el corazón.

Que estúpidos eran los sentimientos.

Qué estúpido era él.

Ahora lo único que quedaba era, cerrar los ojos y tratar de volver a experimentar la felicidad, que por mucho tiempo, tuvo con ella.

Tan tonto… Tan idiota… Tan enamorado.

—Suigetsu— él la miró por encima de su taza de café— ¿Cómo te fue en el trabajo?

—Normal— dió un sorbo pequeño a su bebida— Ya sabes, gente viniendo a hacerse tatuajes. Nada fuera de lo común.

Karin sonrió un poco decaída, cosa que percató su acompañante.

—Y a ti— miró fijamente su rostro— ¿Saliste bien en tu presentación?

En ese breve instante, Suigetsu pudo ver el brillo de anhelo que se formó en los ojos de ella. Aquello era simplemente hermoso, pero jamás lo admitiría en voz alta.

Nunca. Primero muerto que decirlo.

—Nos fue excelente— comentó revisando su celular— Kiba es muy buen expositor… Sin embargo, no ganamos.

— ¿Por qué?— dejó la taza sobre la mesa— Se supone que ustedes eran una de las parejas que estaba entre los candidatos a ganar.

—Ellos nos ganaron— y con esa simple frase, Suigetsu supo que había sucedido.

Se paró enojado de la mesa, agarró a Karin de la mano y antes de salir de la cafetería, fulminó a las miradas curiosas del lugar.

Caminó rápidamente, aun aferrándola a ella a su mano.

Llegaron al dormitorio que compartían juntos. No malentiendan nada, ellos no tenían un lugar donde hospedarse y entre el dinero que los dos ganaban, la renta era más cómoda para sus bolsillos.

Abrió la puerta, soltó la mano de ella y se encerró en su cuarto.

Ese par de personas siempre buscaban joderle la vida a Karin, los detestaba por eso. Si bien conocía a la implicada mujer, quien había sido su amiga por años, aún no creía que fuera capaz de hacer eso.

No justificaba los actos que la pelirroja había cometido, todo se pagaba en la vida. Pero ¿Todavía no les era suficiente?

Le quitaron su casa, casi hacen que la boten de la Universidad, hablaron pestes de ella, y terminaron lastimando a su familia.

Ellos sin duda eran seres sin corazón, capaces de hacer de todo, gracias a su dinero.

No supo cuánto tiempo estuvo golpeando la pared de su cuarto, solo hasta que ella entró bañada en lágrimas.

Dejó que limpiara sus nudillos, ya lleno de sangre. Odiaba verla llorar… Odiaba ser el causante de su dolor.

Una vez que ella terminó su trabajo, la empujo suavemente y se recostó en su cama, hecho un ovillo. No quería verla, no necesitaba verla en esos momentos. No después de haberla hecho llorar.

—Lo siento— se disculpó ella— Siempre te traigo problemas.

Suigetsu se mordió el labio inferior. No dijo nada, ella tampoco volvió a hablar.

Segundos después, la puerta de su dormitorio se cerró.

Ella se había ido… Ahora eso era lo mejor.

Despiadado y estúpido corazón.

Su mente era un caos, su partida lo seguía atormentando.

Ella tenía la culpa de todo, él no le había mentido nunca… Él siempre fue sincero y eso la destruyó poco a poco.

Suigetsu la odiaba, se odiaba a sí mismo. Odiaba lo que ella había hecho en su corazón.

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Nota de la Autora:

¿Review? ¿Estrellitas?

Hey, me alegro de poder haberles traído un nuevo capítulo.

Como lo prometí, éste es más largo que el anterior.

568 palabras, para ser exactos.

En fin, espero les haya gustado.

No olviden dejarme sus opiniones sobre el Fragmento de hoy.

Shizu Night