Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto.
Aclaraciones: Universo Alternativo (AU), Mucho Ooc, Posible lenguaje vulgar.
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Consúmeme por completo
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Cada parte de mi corazón se quebraba con el tiempo.
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Fragmento VI
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Lamento millones de cosas que cometí en ese tiempo.
Lamento haberte arrastrado conmigo.
Lamento haber dicho que te odiaba.
Lamento haberme enamorado de ti.
…
—Lo siento— Suigetsu rascó su nuca un poco avergonzado— La otra vez te deseché como un trapo viejo… Lo siento tanto.
La chica frente a él, suspiró para luego mostrar una radiante sonrisa.
—Suigetsu— pronunció con falsa tranquilidad— En ese momento…— pareció pensar algo— Todo eso no era verdad. Estaba confundida y eso hizo que me declarara.
— ¿Qué?— murmuró el peliblanco. La pelirroja agarró las manos de él.
—Esos no eran mis sentimientos— sonaba tan segura— Por eso regresé… Debía aclarártelo.
Un silencio se formó entre ambos. El sonido de sus respiraciones hacía eco en la habitación.
—Qué alivio— fue lo único que salió de los labios de Suigetsu.
Karin hizo una mueca de dolor pero seguida lo cambio por otra sonrisa. Lo soltó, alejándose un poco.
Tomó asiento en el mueble que se extendía en la sala. Su compañero de cuarto la imitó.
—Entonces… ¿Todo cómo antes?— preguntó, encendiendo la televisión.
—Todo como antes— le respondió. Observó de reojo, negó con la cabeza y miró hacia el frente.
Empezaron a ver una película, fue un alivio saber que nada de eso había sido verdad.
…
Recorrió con sus manos todo el filo del barandal del malecón, esa noche tenía una reunión con sus amigos. Al final, se emborracharon demasiado, volviéndose quisquillosos.
Suigetsu se había cansado y como buen amigo, los dejó en el bar. Ya sabrían ellos como regresar.
Se recargó contra un poste, observando cada rincón de la calle. Las parejas caminaban agarradas de la mano, ese acto le hizo recordar la vez en la que la pelirroja había hecho eso.
Frunció el ceño al darse cuenta de que su pecho palpitó en aquella ocasión. Él no la amaba, de eso estaba seguro. La reacción de su cuerpo debe haber sido por otra razón.
El amor estaba fuera de discusión.
Suspiró exageradamente, al mismo tiempo que sostenía su cabeza entre sus manos. La noche recién estaba comenzando y los idiotas que se hacían llamar sus amigos, ya se había embriagado con unas cuantas botellitas.
De Bee esperaba el hecho de que cayera antes que todos, pero ¿Itachi? ¡Joder! Ese hombre ya no tenía resistencia.
Llamar a otros era algo ilógico. Utakata tenía examen en la Universidad, Kabuto trabajaba toda la noche ese día, dando la excusa de que Orochimaru lo había llamado de imprevisto.
¡Patrañas!
Ahora sospechaba -mucho más- sobre la inclinación sexual de su amigo de lentes.
Suspiró nuevamente, dándose cuenta de que había suspirado como tres veces por minuto, durante esas dos horas. Un nuevo record en su vida.
Rió sin gracia, no quería estar solo, eso le hacía recordar todo lo malo que había cometido. Por eso se empeñaba en estar rodeado de personas, de esa manera, mantenía ocupada su mente.
La sangre chorreaba por su boca, las lágrimas del chico que la agarraba, se estrellaban contra su frío cuerpo.
—N-No llores…— dijo la mujer en un susurro casi inaudible. Su novio la apretó fuertemente, temiendo que ella lo dejara.
— ¡Una ambulancia! ¡Demonios!— gritó totalmente desesperado. La gente a su alrededor lo observaba con lástima y algunos buscaban objetos que lograran retener el sangrado de la mujer pelinegra.
—La ambulancia está en camino— le informó un hombre de la multitud. Él agradeció, tratando de calmar sus lágrimas.
La chica tosió con fuerza y sus ojos se aguaron, ella sabía que ya no tenía salvación. Cada parte de su cuerpo ardía.
—S-Suigetsu…— él intentó callarla— T-Te… a-amo.
— ¡Yo también!— una mujer de cabellera rosa se acercó a detener el sangrado— No me dejes, Suzume.
Maldijo en voz baja, llamó a un taxi y emprendió rumbo a su departamento.
La muerte de ella nunca lo dejaría en paz. Pero eso era justo.
Él la mató… Él era un desgraciado.
Por esa razón… Suigetsu Hozuki tenía prohibido amar, al final, solo traería dolor.
Ese era su castigo.
Ese era su pecado.
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Nota de la Autora:
¿Nuevo capítulo? ¡Sí!
Espero les haya gustado este Fragmento.
Aprovechando este espacio, les hago una invitación a que se unan al Editorial Editorial_AniManga
Buscamos personal y de paso, pueden visitar las secciones que tenemos.
Sin más que decir, nos vemos en la próxima.
Shizu Night
