Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto.

Aclaraciones: Universo Alternativo (AU), Mucho Ooc, Posible lenguaje vulgar.

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Consúmeme por completo

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Mentiras azotaban nuestros corazones.

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Fragmento VII

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Trataba de borrar todo lo que ella dejó impregnado en su piel…

Trataba de eliminar cualquier rastro de ella… Todo era realmente doloroso.

En ese mismo instante podría haberse pegado un tiro, tomarse el veneno para ratas que se encontraba en su repisa inferior o saltar desnudo por la ventana y salir del mundo como vino.

Sin embargo, lo único que pudo hacer fue mirar con susto y dolor el cuerpo de su conviviente, tapado por una fina sábana blanca.

Con su mano temblorosa, acarició el rostro de Karin, lucía tan pulcro, en paz. Rápidamente se alejó y empezó a buscar con la mirada en dónde se encontraba su ropa, a lo lejos divisó sus pantalones y calzoncillos.

Sin perder más tiempo, los recogió y se encerró en el baño.

Minutos después, salió del departamento como alma que lleva el diablo.

No quería verla… no quería recordar lo que hicieron la noche anterior… Se arrepentía por completo.

Maldita la hora en la que aceptó ir a la estúpida fiesta de Sai, ese malnacido le había puesto vodka mezclado con puro. ¿Quién no se emborracha con eso?

Pequeños fragmentos de esa noche llegaron a su cabeza, tensando la mandíbula deseo nunca haber hecho aquello con su amiga.

Él no la amaba, de eso estaba seguro… Nunca se enamoraría de nuevo.

Tras unas horas caminando sin rumbo, se detuvo frente a la casa de su ex cuñada, al darse cuenta del lugar donde estaba, su cuerpo se paralizó por completo.

Dio media vuelta dispuesto a marcharse lo más rápido posible. Pero cómo el destino nunca está de su lado, la voz de ella lo detuvo.

— ¿Suigetsu?— Shizune cerró tras de sí la puerta—. ¡¿Qué haces aquí?!

—Ya me iba— se limitó a decir, caminando de inmediato.

— ¡Eres un asco de persona!—la escuchó gritar—. ¡Tú la mataste! ¡Asesino!

Apretó los puños y se perdió de la vista de aquella mujer al momento de dar la vuelta por la esquina. Odiaba todo eso…

Se odiaba a sí mismo, odiaba todo lo que pudiera considerarse ese sentimiento destructor… por eso odiaba a Karin por permitir que él sea quien le quitara lo más importante para una mujer.

¿Cuánto odio podía sentir?

Despertó completamente sola, apretó su cuerpo desnudo contra la almohada.

Sus ojos empezaron a botar pequeñas lágrimas hasta que rompió en llanto. Ella era una estúpida.

La noche anterior había estado con Suigetsu, todo era como siempre lo había deseado, él le correspondía en todo el acto, no lo alejó para nada.

Una pequeña esperanza creció en ella.

¿Podría tener los mismos sentimientos?

La felicidad que sentía en ese momento, se esfumó al escuchar con claridad el nombre que salió de los labios de su amado.

—Suzume.

¡Esto era demasiado! Ella se había entregado a él, le había dado lo más importante que tenía y Suigetsu nombraba a aquella mujer desconocida.

En ese momento había llorado, lo había hecho por un buen rato, engañándolo al decir que era por el dolor que había sentido al dejar de ser virgen.

Esa noche… Karin pensó en rendirse.

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Nota de la autora:

Hace un largo tiempo que no actualizaba, tranquilos, no los dejé abandonados.

En serio, espero les haya gustado.

La linda portada fue un regalo de una de mis lectoras, quién se inspiró y me la creó.

¡Está bella!

De aquí, no actualizaré por unos días ya que me iré de viaje mañana.

¡Dulces vacaciones!

Sin embargo, les traeré cositas virtuales y fotos del paisaje.

Shizu Night.