SALUDOS GENTE! AQUI ESTOY PARA TRAERLES EL SIGUIENTE CAPI DE ESTA ENTREGA. LA DISFRUTO Y ME DEJO LLEVAR Y BUENO, ESPERO QUE LES GUSTE. NO HE RECIBIDO MUCHOS REVIEWS Y EN PARTE ME ENTRISTECE, PERO ES LA PRIMERA VEZ QUE REALMENTE NO ME HA IMPORTADO, PORQUE QUIERO SEGUIR Y VER HASTA DONDE LLEGA LA HISTORIA.
* Anilegnadragneel: Gracias por tu review y aquí tienes la continuación. Como ves, no me he retrasado tanto, jejeje. Espero que te guste.
* KuroAmi: Jamás digas que la historia de alguien es mejor que la tuya, simplemente son diferentes! Pero de seguro le pones el mismo cariño y entusiasmo, y eso es lo que un lector debe valorar. Aún no he leído tu historia, pero pronto de dejaré un review y compartiremos opiniones, te parece? ^^ gracias por tu review!
UN SALUDO Y QUE DISFRUTEN LA LECTURA, ME LO HAGAN SABER O NO ;P
CAP.2- OBSIDIANA
Las semanas posteriores a la derrota de Zeref habían sido muy duras, pues no sólo el mundo material estaba destruido, sino que también había grandes agujeros en las almas de todos aquellos que habían perdido a alguien en la guerra; y eran muchos….
Los soldados del reino de Fiore habían logrado mantener a salvo a la familia real y en cuanto la princesa Hisui supo del estado en el que Fairy Tail había quedado, destinó los primeros presupuestos de reconstrucción al gremio que salvó a todos de la calamidad. Por su puesto, apenas recuperaron fuerzas, todos los del gremio se ofrecieron a ayudar en la reconstrucción. Elfman, Erza y Laxus estuvieron trabajando día y noche. Querían una enfermería apropiada para ayudar a todos los compañeros e incluso a cualquier ciudadano necesitado, puesto que el hospital de Magnolia había quedado reducido a escombros; pero también querían volver a erigir lo que aquel edificio simbolizaba: el hogar que Makarov había creado para sus mocosos.
De todos los que sufrían por la pérdida del maestro, la que peor estaba era Erza. Para ella, el maestro había sido literalmente como un padre y honraría cada segundo de su existencia protegiendo su legado. Jellal se había quedado para ayudar en la reconstrucción del gremio y cuidar de Erza. Tras la muerte de Zeref, la misión de Crime Sorciére había concluido y el atractivo mago había sopesado la idea de volver a unirse a su gremio original…quizá no como Mistogan, sino simplemente como el Jellal que por fín había pagado por sus pecados y que por fín podría ofrecerse a Erza, la mujer que siempre lo había amado con todo lo que fue, para ahora darle todo lo que era.
En una pequeña habitación, situada en el sótano del gremio, se encontraba una joven cuya sonrisa nunca llegaba a sus ojos. Con cuidado, había dejado sus muletas apoyadas en el cabecero de la cama que había custodiado apenas sin descanso durante las últimas semanas. Estaba cansada y pálida, pero nada de eso le importaba. Inspiró profundamente y expulsó el aire por la nariz lentamente. Como cada día, se repitió su mantra diario: Está bien, despertará.
Sabiéndose sola en la habitación, llevó sus manos, al principio tímidas, al rostro del joven que allí descansaba. Con cuidado delineo los suaves y alborotados mechones rosas, apartándolos de su frente. Su índice se paseó por su mejilla, contemplando con pena la cicatriz. Otra más… y es que Lucy pensaba que Natsu era demasiado joven para portar tantas cicatrices y esas, eran solo las que se veían pero…¿y las que no?
Todo había pasado tan deprisa que no había podido hablar con él y preguntarle cómo le había sentado la noticia de que era el hermano de Zeref, de que había muerto hacía siglos, de que había sido revivido gracias a la magia de un demonio y que él era END, cuyo liderazgo de los Etherías lo había convertido en el ser más poderoso y terrorífico jamás creado.
Cada vez que tenía estos pensamientos y los compartía con sus amigos, todos le decían que Natsu era un chico sencillo y que eso no le habría afectado tanto, que se habría centrado en el presente, en lo que él sentía que era y no en lo que le decían que debía ser; y Lucy sabía que estaban en lo cierto, al menos en parte, pero ellos confundían la sencillez de Natsu con simplicidad y el joven mago ignífugo era más inteligente y complicado de lo que parecía. Ella era observadora y a lo largo del tiempo había podido comprobar que Natsu, consciente o inconscientemente, se mostraba diferente en su presencia. Eran leves detalles, como pequeñas señales, pero suficientes para que ella hubiese deducido que la inteligencia de su - aparentemente- descerebrado compañero iba mucho más allá de lo que él decidía mostrar y es que, si el dolor te hace madurar, en eso Natsu les llevaba ventaja. ¿Qué niño supera el abandono de su padre?
Sólo el hecho de ser siempre alegre y escandaloso ya demostraba cuán fuerte era sin necesidad incluso de encender sus puños.
Con un triste suspiro, tocó su piel. Comprobó que estaba demasiado caliente y que volvía a transpirar, así que retiró con cuidado las sábanas, dejándole descubierto hasta la cintura. Al lado de la cama había una mesita con una palangana llena siempre de agua fresca y una toalla. Tras escurrir la tela, comenzó a humedecer la piel del muchacho para refrescarle. Notó como sus mejillas se encendían y como el pulso le tembló cuando comprimió la tela en sus pectorales y luego bajó por el abdomen. Se recriminó a sí misma por no entender por qué reaccionaba así. Había visto a Natsu con el torso descubierto prácticamente desde que lo había conocido, incluso lo había visto desnudo completamente!. Entonces pensó que quizá las palabras de Zeref eran las causantes de todo aquello. Bufó enrojecida. ¿Es que eso la tenía que convertir en una pervertida?.
Siempre supo que Natsu estaba dotado de un buen físico y que con el paso del tiempo se había convertido todavía en un joven más atractivo que antes. Era la asexualidad con la que él se comportaba y su estrecho lazo, lo que siempre la habían ayudado a evitar cualquier pensamiento hacia él que lo colocasen más allá de la línea "amigos"; pero últimamente ambos habían sido más efusivos a la hora de protegerse el uno al otro, más desinhibidos a la hora de demostrarse cariño y más sinceros el uno con el otro y…por kami, aquel año sin él había sido un auténtico infierno para ella.
Dejó su labor y sus pensamientos románticos a un lado e introdujo sus manos en su falda. Extrajo el llavero estelar y buscó de entre todos aquellos tesoros por los que daría su vida a su última adquisición: La llave de END.
Adquisición….es que Natsu ahora era de su propiedad? Si END estaba unido a él bajo vínculo de vida y ella era la dueña de END, eso le dotaba a ella del poder de decidir sobre su vida y por lo tanto, podría considerarse que era la dueña de su existencia. La idea le provocaba dolor y temor. Aquello era un peso demasiado grande. Si ya el ser responsable de la vida de alguien es duro, peor serlo del ser que podría destruir toda la vida humana. Y más allá de eso… ¿cómo podría esperar que él la amase con libertad?
Zeref había tenido razón al afirmar lo que ella sería capaz de hacer por él y eso la aterrorizaba. Le había dicho a Natsu que le contaría todo cuando despertara, pero el muchacho seguía inexplicablemente inconsciente y a cada día, su voluntad de confesarle todo se iba deteriorando.
Apretó la llave, negra con destellos dorados, entre sus manos. Se maravilló de lo preciosa y a la vez, imponente que era. Los destellos no eran siempre los mismos. Variaban según le incidiera la luz y el ángulo desde el cual la observaras. Tal parecía que la propia llave tenía vida.
-"Es una llave realmente única" escuchó una dulce y juvenil voz a su espalda. El susto la hizo botar en la silla y su pierna, aún escayolada, chocó contra la cama.
-"Primera…" la saludó, en un intento inútil de sobarse la piel bajo el yeso. Mavis le sonrió dulcemente y rodeó la cama para colocar las manos encima del vientre de Natsu. En silencio, consultó su energía vital y comprobó que todo estaba perfectamente. Lejos de sentirse aliviada, observó con pesar el apacible rostro dormido del mago de fuego.
-"Natsu ya debería haber despertado hace mucho. No tiene ninguna razón física por la que estar aquí postrado" afirmó.
Los ojos de Lucy se humedecieron al oírla. Hacía mucho que Dragneel había sanado y ella temía que la llave que sostenía en sus manos tuviera algo que ver. Mavis caminó hacia ella y colocó una mano en su hombro. La nueva maestra del gremio- o vieja según se mire- la hizo mirarle a los ojos y le sonrió con cariño.
-"Sabes qué simboliza la obsidiana, Lucy?" le preguntó, haciendo un gesto con la cabeza, indicando que hablaba de la llave.
-"Así que es de eso de lo que está hecha….de obsidiana" afirmó la rubia, pasando sus dedos por los ornamentos tallados en la piedra, parecidos a los tatuajes que había visto en END. Luego negó con otro gesto a la pregunta de Mavis.
-"Se le conoce como la piedra de la verdad. Tiene el poder de sacar todo lo oscuro de nuestra alma para que nos enfrentemos a ello. Provoca cambios profundos en nuestro interior y eso la convierte en algo peligroso si no estás preparada"
Lucy entornó la mirada, aún clavada en el objeto.
-"Creí que era negra porque encerraba algo oscuro" afirmó, claramente refiriéndose a END.
-"La oscuridad es simplemente profundidad. Incluso en toda esa negrura eres capaz de distinguir los destellos dorados que emite. La unison soul de Zeref ha creado la llave en forma de obsidiana para ayudarte a dar a luz a tus sentimientos. A provocar el cambio".
Lucy volvió a sonrojarse, alzando sus enormes ojos chocolate. Miró a Mavis con miedo de escuchar lo siguiente que iba a decir, pues no era algo que a ella no se le hubiese pasado por la cabeza.
-"Natsu y tú estáis unidos bajo vínculo. Es muy probable que no despierte porque tú temes que lo haga".
Dos lágrimas traicioneras resbalaron por sus mejillas mientras que se mordió el labio inferior para mitigar la angustia. Sentía en su alma que su maestra tenía razón.
-"Yo…quiero que despierte. Quiero escuchar su voz y verle sonreír. Echo de menos sus escándalos y sus locuras" admitió, sollozando. –"Pero me da mucho miedo perderle, que se aleje de mi cuando descubra que guardé a END en una llave y que...no pueda verme más allá...". Un sabor amargo invadió su boca.
-"La obsidiana os empuja a sacar todo lo que tenéis guardado. Lucy, Natsu no despierta porque nota tus dudas y no quiere que sufras por su culpa; y si hace eso, ¿no crees que él ya ha aceptado sus sentimientos y tomado una decisión?. Temes que no te corresponda cuando claramente ya lo hace".
La joven maga jadeó y sus ojos enfocaron al joven yacente a su lado. Un hombre maravilloso y fuerte que era capaz de doblegar a su cuerpo por ella.
-"Natsu…" le llamó, con emoción contenida, tomándolo de la mano.
-"Cuando despierte, desconocerá todo esto. Pero cuando llegue el momento y le cuentes la verdad, su alma recordará su decisión. Ganbatte, Lucy-chan"
La pequeñaja de pelo rubio abandonó la estancia con pequeños pasos alegres. Mavis era sabia, más que incluso Makarov, y se preocupaba por todos ellos al igual que su anterior maestro. Ella no había venido a ver a Natsu. Había venido a decirle a ella que se dejara de tonterías de una vez.
Guardó la llave de obsidiana en donde le correspondía y se inclinó sobre el pelirrosa. Tenía que ser valiente. Natsu merecía que ella fuera valiente.
Apoyó suavemente su frente contra la suya y compartió el leve arrullo de su respiración. Con una sonrisa, rozó su nariz con la de él.
-"Hey…pedazo de vago, ¿cuándo vas a despertar? Tenemos que ir de misión o no podré pagar el alquiler" le susurró con una sonrisa en los labios y los ojos cerrados.
-"Fufufufu! Lucy, eres una pervertida!" oyó de repente. Ese tono jocoso e impertinente por naturaleza sólo podía pertenecer al gatito azul por excelencia tocapelotas del gremio.
-"Qué!? No! Yo no estaba! No es lo que parece, estúpido gato!" se avergonzó, haciendo mohines y apartándose abruptamente del muchacho.
-"Ara, ara…si no llego a aparecer, sabe dios lo que le habrías hecho al pobre. Por eso te pasas aquí todo el día? Para abusar de su mini dragon?". La rubia no pudo soportar tal insinuación y roja como un tomate, intentó atrapar a Happy para hacerle pagar por su descaro e insolencia.
-"Oee, chicos…."
-"Maldito gato! Ven aquí!" ni el yeso podría impedir que agarrase a ese gato por el pescuezo.
-"Oeee…"
-"No huyas! Cómo te atreves a decir todas esas cosas, gato precoz!" el felino volvió a revolotear sobre Natsu y Lucy rodeó la cama.
-"Estas que te derrites por él desde que la vieja curandera te hizo desnudarte y acostarte con él para darle calor"
-"Chicos…."
-"Eso fue para salvarle! totalmente inocente!" se defendió, trastabillando.
-"fufufufufu, teeeeeeee guuuuuuuuusstaaaaaaaa" se burló con las patitas en la boca, inflando sus mejillas.
-"Sólo quería que me escuchara y despertara, imbécil!" y tras un tropiezo, que amenazaba seriamente con romperle la escayola y condenarla a otras dos semanas de cojera, un brazo fuerte la rodeó por la cintura y evitó que se cayera, sentándola en la cama.
-"Y te he escuchado" afirmó ahora el joven Dragon Slayer, dedicándole una gran sonrisa y aún sosteniéndola por la cintura.
Lucy sintió tanta emoción que notó como el corazón le creció en el pecho, inundando todo su ser de calidez y felicidad. Sin dudarlo ni un segundo, se abalanzó al cuello del joven.
-"NATSUUUUUU!" exclamaron ambos sin poder evitar romper a llorar. Mavis tenía razón. No había despertado hasta que ella se lo había pedido. Estúpida idiota cobarde! Había privado a todos de la alegría de recuperar a su amigo y se lo había robado a Happy por puro egoísmo.
El muchacho los apretó a ambos contra sí. La alegría y el alivio de verlos sanos y salvos era mútua. Ellos dos eran su familia.
-"Como te encuentras, compañero?" le dijo a Happy, mientras que acariciaba su cabecita.
-"Estoy genial! Aunque perdí unos días mi magia aera, pero la recuperé y ya puedo ir a volver a pescar! Pero nadie quiere ir conmigo. A Charle no le gusta pescar, Gray está ayudando a reconstruir el hospital de Magnolia y Lucy sólo se pasa el día aquí sentada a tu lado. Me he aburrido mucho!"
Natsu dirigió su mirada a los ojos de Lucy mientras que volvía a recibir a su gatito en sus brazos para consolarlo. La ternura con la que la miró la hizo entender que él le estaba dando las gracias en silencio por cuidar de él. Expresaba cariño y gratitud.
-"Y tú, Lucee, cómo estas?". Ella infló los mofletes.
-"Mooo! Me tenías muy preocupada, idiota!". Él se carcajeó ante la respuesta y apretó su mano.
-"Qué necesitas, Natsu? Te traeré lo que quieras! Tienes hambre, verdad? Iré a avisar a todos de que has despertadoo!" y como un rayo y sin dejarle si quiera responder, el exceed salió volando escaleras arriba, dejando solos a los dos magos.
La muchacha observó sus manos entrelazadas, notando como sus mejillas ardían. Había un extraño ambiente entre ellos. Estaban callados, uno frente al otro, como esperando por palabras que no salían; pero aun así no se sentía incómodo. Esa expectativa, esa tensión era incluso…excitante?
-"Que? Quieres besarme?" rompió el silencio, con una sonrisa ladeada y socarrona. La rubia sintió que sus pulmones se vaciaban de un plumazo sin saber si había sido causado por la pregunta de Natsu o por la atractivo que se veía en ese momento.
-"Que? Qué dices? Por qué? Yo…yoooo!"
-"Después de una situación así, eso es lo que pasa en tus libros" aclaró él, rascándose la mejilla con el dedo, como el que habla del tiempo.
-"Eso es diferente! Y has vuelto a leer mis historias a escondidas!?" comenzó a formar uno de sus tan habituales escándalos.
-"Yo no le veo la diferencia: casi muero y acabo de despertar, sé que me has salvado la vida y que no te has separado de mí en todo este tiempo, oigo latir tu corazón desde aquí, estas toda roja y emites un olor diferente" enumeró levantando un dedo por cada observación esclarecida.
La rubia se quedó sin habla, manteniendo sus ojos en los verde jade de él. Atónita. Entonces ella se percató de algo: él también tenía las mejillas encendidas y se mostraba inquieto.
-"Si fueras una Dragon Slayer, también notarías que mi olor es distinto…" afirmó, ahora un poco más tranquilo. En su interior algo le decía que todo estaba bien, que se dejara llevar. Era Lucy al fin y al cabo.
-"Natsu…qué me estás tratando de decir?" le cuestionó casi en un susurro, acercándose a él de forma inconsciente, como atraída por un imán.
-"Dímelo tú" le respondió, mirando por primera vez los labios de la maga. –"Recuerdo lo que dijo Zeref" afirmó, volviendo a mirarla a los ojos. Oh, dios! ¿Natsu sabía que ella le amaba?
-"Natsu…" paladeó las letras de su nombre, terminando de cortar las distancias con él y quedándose a centímetros de su rostro. El corazón le latía de forma desaforada. Tenía que ser natural, como él lo estaba siendo.
–"Sí. Sí quiero besarte" le admitió. Y se sintió aliviada desde el mismo momento en el que lo dijo. Su loco mago de fuego tenía razón: Hacer las cosas sencillas era lo mejor. Él le sonrió y la tomó suavemente por la nuca.
-"Lo que yo decía" le susurró, acercándola a él. Nerviosos, se volvieron a mirar a los ojos para buscar de nuevo petición y confirmación. Lucy vio emoción contenida en aquellos ojos que nunca habían mirado así a nadie y Natsu contuvo el aliento cuando sintió en ella toda la turbación que el tenerlo tan cerca le provocaba. Siempre supo que Lucy era diferente y especial para él, pero nunca supo qué nombre ponerle a aquellos sentimientos que tenía por ella y tampoco había tenido prisa por entenderlos y afrontarlos….hasta ahora.
Pero antes de que sus labios hicieran contacto, una jauría de gente comenzó a bajar las escaleras. Escucharon su nombre entre vítores y júbilo y ambos supieron que todo el gremio iba a lanzarse sobre él como si no hubiera un mañana para darle la bienvenida. Los dos se separaron y se sonrieron de forma cómplice y se fundieron en un abrazo.
Tendrían tiempo.
^*^continuará^*^
