HOLA GENTE! QUÉ TAL ESTÁN? SIENTO MUCHO EL RETRASO, PERO EL TRABAJO ME HA TENIDO BASTANTE OCUPADA Y HE IDO ESCRIBIENDO A RATITOS. HE ESTADO TENTADA DE HACER EL CAPI MÁS LARGO, YA QUE ESTE TAN SOLO SE CENTRA EN EL PRIMER ACERCAMIENTO SEXUAL DE NATSU Y LUCY, PERO CREO QUE EL DEJARLO ASÍ HA SIDO MEJOR, PUESTO QUE HE QUERIDO CENTRARME EN ENLAZAR LAS EMOCIONES DE ESTOS DOS . ES NECESARIO PARA LA HISTORIA QUE ELLOS SE CONOZCAN MÁS Y SE UNAN MÁS EMOCIONALMENTE Y BUENO, TAMPOCO ES MALO REGALAROS UN LIME, CIERTO?

Que disfruten la lectura!

CAP.7. – BENEFICIOS.

Un jadeo entrecortado escapó de sus labios hinchados y entreabiertos cuando Natsu la tomó del cabello de su nuca y tiró decididamente de su cabeza hacia atrás para lamerle el cuello. El tirón, lejos de dolerle, la excitó aún más y bajó sus manos por toda su ancha espalda hasta encontrar el trasero del mago y apretarlo con decisión contra ella. Lo sintió sonreír contra su piel y el resuello de su cálido aliento hizo que sus vellos se erizaran y sus pezones se alzaran aún más, deleitando a su compañero, quien notándolos contra su propia piel, apegó aún más sus caderas, permitiendo a la maga estelar sentir cómo su erección alcanzaba ya niveles sobresalientes.

Lucy gimió en voz alta al notar la excitación de Natsu contra su vientre. El hecho de que estuviera desnuda y él tuviera los pantalones húmedos hicieron que pudiera sentir su tamaño y su forma de una forma más palpable y no pudo negar que eso la había satisfecho sobremanera, pues tal parecía que el envidiable físico de su novio no iba a dejar de sorprenderla con cada parte de su anatomía que fuera descubriendo.

Sintiendo cómo el hambre por él se apoderaba de todos sus sentidos, buscó ansiosa de nuevo su boca. Sus lenguas batallaron furiosas la una contra la otra mientras que el respirar se convertía en una tarea difícil. Cuando sus pulmones ardieron, ambos se separaron profiriendo un jadeo, inhalando y exhalando como si acabasen de correr en una maratón. El Dragon Slayer volvió a saborear la piel de su cuello apenas recuperó el aliento y, guiado por sus instintos, empujó sus caderas de nuevo contra Lucy.

Enardecida, mordió con deseo uno de sus duros pectorales mientras que sus manos comenzaron a provocar en él un pequeño balanceo. Natsu gimió y dejó de lamer su pulso para volver a reclamar su boca, devorándola con fervor. Sin separarse de ella, dio un par de pasos entre besos, obligándola a retroceder hasta que su espalda chocó contra una de las paredes del baño. Cuando Lucy gimió por el contacto del frío azulejo contra su piel, él aprovechó para introducir de nuevo su lengua, ardiente, húmeda y tentadora, para robarle el aliento y todo lo que tuviera para ofrecerle. Y por Kami que ella tal y como estaba ahora le ofrecería todo con tal de que siguiera besándola así.

Lucy alzó su pelvis y se rozó con él de nuevo, intentando provocar el balanceo de antes, lo que incitó a Natsu a tomarla por su muslo derecho y a elevarlo sobre su cintura para crear una apertura y apretarse contra ella. Ambos gimieron por la maravillosa sensación de sus sexos haciendo contacto y rompieron el beso, jadeantes, mientras que sus frentes quedaron unidas y sus miradas, tan enlazadas como sus cuerpos.

-"Oh, Dios, me provocas cosas que jamás creí que sentiría…." Le dijo ruborizada aunque esbozando una sonrisa.

Él correspondió su sonrisa, pero sus ojos la miraban de forma intensa y sus irises estaban oscurecidos por el deseo. Se acercó a su oreja y mordió suavemente el lóbulo, dejando que su respiración volviera a acariciarle la sensible piel del cuello.

-"Y eso es malo?" la tentó, volviendo a apretar su erección contra ella mientras que le sonreía provocativamente.

Malo? Estaba de broma? Lo que realmente impactaba a Lucy era la forma en la que él le hacía perder el control. Lo pudo comprobar desde el primer momento en el que le besó y dudaba que todo ese deseo que se prendía en sus entrañas y la arrasaba por dentro tuviera que ver sólo con que estaba enamorada de él; no, aquello era químico, hormonal, primario….o sería mágico? Sería por la unison soul?

-"Claro…ah…claro que no" respondió, enterrando sus manos entre su pelo y tirando de él para volver a reclamar su boca "es sólo que esto, tú y yo estando así, me parece tan irreal" logró expresar entre jadeos, reanudando el suave balanceo de sus caderas, uniéndolas a las de él en lo que comenzaba a ser un rítmico vaivén.

-"Esto te parece…irreal?" le preguntó, entre los cada vez más intensos roces de sus sexos. La mano que la sostenía de la pierna se liberó tan sólo para ir subiendo por su cremoso muslo, apretar su ancha cadera, deslizarse por la curva de su estrecha cintura y subir por sus costillas hasta alcanzar su pecho. Lucy enroscó la pierna en su cintura cuando lo sintió tomar y comprimir su pecho izquierdo con decisión.

-"Ah! No, está claro que no" balbuceó, cuando el mago tomó su rosado botón entre sus dedos y lo apretó levemente, provocando que ella arqueara la espalda y se rozara contra él de una forma mucho más demandante.

Fuera efecto de la magia que los enlazaba o no, Lucy apartó sus pensamientos para centrarse en el hombre que tenía entre sus piernas. Su mejor amigo, su compañero, la persona que le había cambiado la vida por completo y que le había enseñado tanto sin pretenderlo. Un joven vital y alegre, que había sufrido mucho a pesar de nunca demostrarlo y que sin embargo, nunca se rendía. Natsu merecía ser amado y ella se juró a sí misma que siempre la tendría y que se entregaría a él con el mismo fervor cada día del resto de su vida si él la dejaba permanecer a su lado.

Sus delicadas manos comenzaron a retirar su chaleco con impaciencia, tironeando de la prenda. Él la ayudo a quitársela cuando ésta quedó atascada en sus anchos hombros sin separar su boca de la de ella y cuando por fín quedó desnudo de cintura para arriba, volvió a apretar contra ella sus caderas y a comprimir de nuevo su pecho, mientras que ella se deleitaba acariciando sus pectorales.

Natsu entonces gruñó de satisfacción y la tomó en peso, alzándola por debajo de los muslos y aguantando el peso de ambos con sus piernas y la pared. Su mano derecha siguió acariciando su seno mientras que su mano izquierda la tomaba fuertemente de su nuca, prohibiendo que la maga pudiera escapar de sus demandantes besos. Sin embargo la nueva postura había provocado que Lucy no pudiera rozarse contra él como antes y el pequeño camino en ascensión al placer que había comenzado a recorrer gracias a su continuo roce contra su clítoris se borró, frustrándola.

El pelirrosa la notó inquieta e insatisfecha. Para él todo aquello era nuevo y estaba improvisando y aprendiendo sobre la marcha. Sabía que lo que había estado rozando a través de la ropa era la zona que ayudaba a una mujer a alcanzar el orgasmo, pero desconocía que Lucy estuviera ya tan excitada como para encontrarse en ese punto.

-"Como te dije, eres una impaciente, Lucee" bromeó, dándole a entender a la rubia que había descubierto el origen de su frustración.

-"Lo…lo siento. Sé que vamos…que voy demasiado rápido" admitió, huyendo de su mirada y mordiéndose el labio inferior. Su vientre pulsaba de deseo, sus piernas temblaban y sentía sus pechos más sensibles que nunca. Sabía que había sido ella la que lo había provocado, aún a sabiendas de que ambos eran inexpertos y que era la primera vez que tenían este tipo de intimidad. Y es que aunque ambos ya se hubieran visto desnudos con anterioridad debido a todas las locas y desastrosas situaciones en las que sus aventuras los habían metido, el sentir sus cálidos labios sobre los de ella, el enredar su lengua contra la suya, el beber de su boca y el respirar de su aire, el tocar su ardiente piel y comprimir su maravilloso y cincelado cuerpo contra ella, lo hacía todo totalmente distinto, permitiéndole ver a Natsu de otra forma y descubrirlo como hombre borrando su imagen de inocente nakama.

Ahora él era su idiotizante y sexy novio, un embriagador ejemplar del género masculino cuyo potencial sexual la abrumaba y, al igual que adoraba su forma de ser, quería adorar por igual cada centímetro de su cuerpo.

Natsu suspiró y la bajó de sus piernas, rompiendo la unión de sus cuerpos y dejándola posarse de nuevo en el suelo. Ella lo miró con tristeza. Lo había presionado? Sintió el frío invadirla cuando su cálida piel se separó de la de ella y su mano dejó libre su seno. Se sintió vacía, avergonzada y culpable. Cómo se había enfriado todo tan de golpe? Qué había hecho mal? A caso él no la deseaba como ella a él?

Natsu suspiró enternecido y la besó con suavidad. Empezaba a cogerle el tranquillo a la magia de vínculo que los unía ya que le sería de mucha utilidad en su relación con Lucy, la cual estaba empezando y era totalmente nueva para ambos. Se preguntó con curiosidad cómo ella podía experimentar tantas emociones seguidas y tan dispares. Había escuchado de nuevo su declaración de amor hacia él en su mente, había sentido la idolatría hacia él, el deseo ardiente por él y luego, vinieron las dudas…realmente las mujeres eran tal montaña rusa emocional?

Sus manos la tomaron del rostro y su boca volvió a fundirse con la de ella, esta vez en un beso mucho más profundo y demandante. La oyó gemir complacida contra sus labios mientras se centró en enviarle sus emociones a través de la magia para calmarla y demostrarle que no tenía que dudar de nada con respecto a ellos y que sí, que él siempre querría que ella permaneciera a su lado el resto de su vida.

-"Piensas demasiado, Luce. Nosotros marcamos nuestro propio ritmo" le dijo para luego dirigir sus manos al cinturón de su pantalón y desabrocharlo. Ella abrió sus ojos sorprendida y luego lo miró a la cara, tan sólo para encontrarse con su sexy sonrisa ladeada.

-"Natsu qué? Espera! No hace falta que…lo hagas por….mí " pero tuvo que guardar silencio cuando observó cómo él desabrochó la hebilla, provocando que sus bombachos descendieran sobre sus oblicuos, desvelando su bajo vientre. Podía observar el nacimiento del bello rosa cuya función era cubrir sus genitales y Lucy tragó con dificultad, sintiendo de nuevo su pulso acelerarse y sus mejillas enrojecer. Su piel era menos morena en esa zona, dándole a Lucy el privilegio de saber que estaba viendo parte de su cuerpo que jamás mostraba de forma intencionada a nadie.

-"Qué? Estoy mojado e incómodo" le respondió, divertido, encogiéndose levemente de hombros mientras sus dedos desabrocharon el botón de su pantalón.

-"Oh…kami" jadeó, incapaz de retirar sus ojos y siguiendo como la más ferviente fan, el movimiento de sus manos. Cuando el sonido de la cremallera deslizándose hacia abajo invadió sus oídos, su pulso se disparó y su boca quedó entreabierta, respirando de forma acelerada por los nervios. Pegó un leve saltito cuando el pantalón resbaló por las piernas del mago, lo que provocó una sonora carcajada en Natsu.

-"Lucy heeentaaii" bromeó, alargando las sílabas como su compañero gatuno.

-"Deja de burlarte de mí, maldito stripper!" Se defendió, inflando los mofletes. Al instante, Natsu se acercó a ella y volvió a besarla, dejándola totalmente descolocada. Tomó sus delicadas manos y las dirigió al filo de sus boxers, una a cada lado de sus tentadores oblicuos.

-"No seré un stripper si eres tú quien me desnuda" le susurró sobre sus labios, reforzando su erótica petición con una mirada profunda y desafiante que hizo que Lucy jadeara y que su vientre se contrajera de nuevo, ávido de él. Sí, ya lo había visto desnudo, pero nunca con una erección! Y es que, a pesar del pequeño laxus de tiempo, la firmeza del miembro del Dragon Slayer no había disminuido lo más mínimo, mostrándose así potente y contenida bajo aquella negra tela, pulsando por liberarse.

-"Nee? Cómo haces para estar tan tranquilo?" volvió a preguntarle, como otras veces desde que su relación había cambiado y es que no lograba comprender cómo alguien tan impulsivo e impaciente como él se mostraba tan calmado en estas situaciones, tal y como si fuera un experimentado amante cuando sabía que el pelirrosa era tan virgen como ella.

El joven le sonrió y acarició su rostro, dándole un suave beso en los labios.

-"Porque eres Luce y contigo nada puede ser malo o ir mal. Soy tuyo y tú mía, para qué ponerse nervioso si ambos los sabemos?" le respondió, haciendo que su cálida voz la llenara de emoción e hiciera vibrar su corazón y palpitar su alma.

-"Oh, Natsu" suspiró enamorada, mientras que sus manos tiraron de la prenda con decisión y comenzaron a descender junto con la tela sobre su piel. Justo cuando liberó su pene, ambos jadearon. Esta vez fue Lucy quien buscó sus labios, besándolos con dulzura pero con entrega, emocionada y abrumada por el íntimo momento que ambos estaban compartiendo. Sus manos detuvieron el descenso de la prenda para dedicarse por entero a ese beso cuya misión era transmitirle a Natsu todo el amor que le profesaba y lo felíz que se sentía en ese momento.

Cuando lo estimó oportuno, dejó de besarle y se separó de él tan sólo para reanudar la marcha de sus manos. Él suspiró complacido, observando como ella lucía mucho más calmada, vibrando ahora en la misma honda que él, una en la que no había prisas, ni inseguridades; sólo amor, compenetración y calma.

El joven sintió su pulso acelerarse cuando ella se arrodilló ante él, colocando su rostro a escasos centímetros de su miembro. Ahora sí, Lucy se permitió observar aquello que le era entregado con detenimiento y la boca se le hizo agua al instante. Ella había visto porno, si, debía admitirlo, y también había leído alguna que otra historia erótica por lo que había podido adivinar cuál era su preferencia en cuanto a forma y aspecto de un pene….y lo que ahora observaba era justo su tipo: Era grande y grueso, pero no tanto como para asustar o abrumar. Lucy había comprobado como a menudo un pene grande mostraba una forma fea, pero el de Natsu tenía una forma preciosa. Su glande asomaba orgulloso y proporcionado, luciendo un atractivo color rojizo, casi como el color de un caramelo de cereza, incitándola a querer lamerlo y saborearlo con la ventaja de que nunca se gastaría.

Sus satisfechos ojos buscaron los de él para demostrarle al mago de fuego su más que sobrada aprobación por lo que veía y él le sonrió, orgulloso desde arriba, acariciando su pelo rubio y evitando que la erótica posición en la que ella se encontraba le nublara el juicio y le hiciera agarrarla de ese mismo pelo para obligarla a abrir la boca y tomarlo por entero con ella. No, él no había visto porno, pero era el mejor en cuanto a seguir instintos y los suyos lo estaban comenzando a enloquecer.

La rubia notó en sus ojos el oscurecimiento provocado por el deseo y supo leer en él lo que se le había pasado por la cabeza. Sonriendo con malicia, ahora percatandose ella también de que la unison soul que los conectaba mentalmente les haría disfrutar en muchos sentidos, se acercó a la zona tan sólo para desviarse finalmente y propinarle un beso en el muslo mientras que sus manos siguieron bajando sus boxers hasta que por fín toparon con sus tobillos. Sus jugosos labios le propinaron una húmeda caricia de nuevo y sonrió sobre la morena piel cuando lo sintió dejar pasar el aire entre sus dientes y jadear. Notaba el intoxicante calor que sus genitales despedían y su bajo vientre pulsó de nuevo, humedeciendo su entrada.

-"Lucee" le advirtió, apretando los puños.

-"Natsu" le respondió, juguetona, desde abajo, alzando sus generosos senos para que él los viera perfectamente desde su ángulo. Él se liberó de la prenda, levantando un pie y luego el otro y luego apoyó una mano contra los azulejos, demasiado aturdido. Su pecho subía y bajaba a un ritmo acelerado y la anticipación lo estaba hundiendo en una dulce agonía. Si ella lo hacía, si ella había leído bien sus pensamientos, le aguardaban sensaciones que difícilmente podría soportar sin ayuda de la pared.

La rubia sentía su pulso martillear en sus oídos por lo que estaba a punto de hacer. Casi notó los ruegos mentales de Natsu al volver a entregarle un húmedo beso cerca de su ingle y entonces sus propios deseos tomaron el control, haciéndola agarrar con firmeza el miembro pulsante del pelirrosa entre sus manos. Sin retrasarlo más, sacó su lengua y lamió tortuosamente despacio el glande, provocando que Natsu jadeara. Cuando repitió la acción, el joven gimoteó, alentándola más aún. Con decisión, se acercó más hasta introducirse el glande por completo en su cavidad oral y sonrió para sí cuando las rodillas del mago temblaron. Entonces, inició un leve vaivén en el que poco a poco fue tomando más de él, deleitándose con su textura y con su salado sabor.

-"Joder!" fue lo único que el pelirrosa atinó a decir. Siempre había pensado que los tíos exageraban cuando describían una felación, pero ahora que lo comprobaba en sus propias carnes, no sabía lo equivocado que había estado. Su mano libre acarició sus dorados cabellos mientras que observó anonadado como ella hacía con él lo que se le antojaba. La muchacha fue cada vez adquiriendo más soltura y él tuvo que apretar los dientes cuando ella se atrevió a engullirlo casi por entero, comenzando esta vez con un ritmo mucho más acentuado, combinando boca con manos y haciendo que el mago perdiera la compostura y echara la cabeza hacia atrás, mientras que empujaba sus caderas contra ella.

Lucy gimió con él dentro y su vagina volvió a pulsar, lubricándola de una manera que hizo que el líquido resbalara por sus muslos cuando Natsu perdió el control y la agarró de la cabeza para comenzar a empujarla contra él. Al poco era él el que dominaba la situación, aumentando el ritmo y follándola, literalmente, por la boca. Una estocada demasiado profunda le provocó una arcada y se separó abruptamente de él, haciendo que el ardiente mago volviera a la realidad.

-"Lo…siento…perdóname…." Se disculpó, jadeando, apoyando su frente contra su antebrazo. Ella volvió a buscar sus ojos, indicándole con una mirada llena de ternura, que aquello no le había importado lo más mínimo y que estaba disfrutando de masturbarle oralmente tanto como él.

Un hilillo de saliva había quedado conectado entre sus jugosos labios y su hinchado glande y Natsu jadeó de nuevo ante tan incitadora visión. Lucy sonrió y retomó la actividad, esta vez lamiendo de nuevo su glande, succionándolo y acariciándolo, tentandolo de nuevo a penetrar su boca. Sus testículos se contrajeron, enviando su carga al conducto seminal, provocando en el pelirrosa una sensación que ya conocía. Su vientre pulsó, endureciendo más su miembro y él apretó los dientes. Deleitada, la rubia lamió con más ímpetu, saboreando las gotitas de líquido pre seminal que bañaron su lengua y que le indicaron que Natsu estaba cerca del orgasmo.

-"Luce, si sigues así, esto acabará pronto y no quiero que te quedes insatisfecha" le confesó, respirando acaloradamente. Su erección pulsaba dolorosamente con la imagen de la boca de la maga engullendo su pene grabada a fuego en su mente. Joder! Era un maldito virgen, así que eso es lo que habría si jugaba más con él: un intenso pero corto momento que los dejaría a ambos con ganas de más.

La mirada de Lucy se enterneció al comprender a qué se refería y empatizó con la presión que los hombres sentían a la hora de hacer una buena actuación sexual la primera vez. Enternecida, se incorporó y se fundió con él en un abrazo.

-"No tienes por qué hacerme el amor hoy, Natsu. Estoy muy agradecida tan sólo con que me hayas permitido saborearte".

Sus palabras, directas y claras, hicieron al joven mago sonrojarse y es que sabía que lo que ella le estaba agradeciendo era el haber compartido una acción tan íntima y que para él en un principio había sido más una muestra de confianza hacia ella que algo sexual. Ella lo conocía muy bien.

-"No te preocupes por cuánto durarás o por cuántas erecciones me podrás regalar, tan sólo déjame sentirte y siénteme. Quiero disfrutar de tí y que tú disfrutes de mí" le pidió, sonrojándose ella también mientras que tomaba ambas manos de su compañero con las suyas y enlazaba sus dedos.

Él entendió lo que ella había querido decir. Una sesión de masturbación mutua sería un buen comienzo y el pelirrosa asintió, deseoso de sumir a Lucy en un estado de embriaguez continua al provocarle un orgasmo detrás de otro. La mera idea de explorarla hizo que su miembro pulsara deseoso y entonces supo, a pesar de lo que ella le había dicho, que sería capaz de tener más de una erección y que, por Igneel, que cuando le hiciera el amor, iba a romper la marca y a eliminar el estigma de las primeras veces y a hacerla gritar su nombre.

-"Lucy, estoy encendido" le susurró, de nuevo posando su frente contra la de ella mientras que su corazón latía desbocado. Ella sonrió en un principio, pero luego sus labios se suavizaron al encontrarse con aquellos irises oscurecidos, que casi habían perdido el verde por completo y la miraban ardientes y desafiantes. Aquello había sido una advertencia? Una excitante advertencia de lo que le haría más adelante…

-"Y ni se te ocurra apagarte" le pidió, besándolo con intensidad. Quería tocarlo, se moría por verlo gemir y sentirlo temblar entre sus manos.

-"Ven a la bañera conmigo" le pidió, entre intermitentes besos "siempre he querido bañarme contigo" le aclaró cuando la vio mirarle con una ceja alzada y una mueca divertida. Lucy sabía que era verdad, él siempre la invitaba a bañarse juntos como si fuera lo más natural del mundo y ella luego formaba un escándalo durante horas por su descarada petición.

-"Pero el agua ya estará fría" puntualizó, abrazándole íntimamente, apretando su erección contra ella y provocando un gemido en ambos.

-"Yo me encargo" le respondió, guiñándole un ojo. Luego la tomó de la mano y la hizo seguirle hasta la bañera. Por el camino Lucy se deleitó con el firme trasero del Dragon Slayer y justo cuando él se inclinó para tocar el agua, ella le propinó una palmada en una de sus redondas nalgas.

-"Hey!" exclamó, divertido. Ella sonrió encantada, disfrutando de la química entre ambos mientras que observaba cómo él calentaba el agua con su magia ígnea tan sólo introduciendo un dedo en la superficie y esperó paciente, mientras que acariciaba la piel de su espalda y le daba besitos por el largo de su columna.

Cuando Natsu supo que la temperatura del agua era la idónea, la tomó en brazos y se metió en la bañera con ella. La verdad es que era bastante amplia, lo suficiente para albergarlos a los dos y permitirles moverse libremente. Sin embargo, Natsu no dejó que ella se alejara, puesto que la colocó de espaldas a él, abrazándola desde atrás y dejando que ella se apoyara en su pecho. Ambos gimieron de placer al sentir el agua caliente relajarles el cuerpo y la piel de ambos haciendo contacto. El olor de las sales de baño invadió las fosas nasales de Natsu, haciéndole suspirar encantado y durante unos instantes, se olvidó de cualquier referencia sexual tan sólo para disfrutar del momento. Lo mismo le ocurrió a Lucy, dejando reposar su cabeza en su pecho mientras que sentía sus fuertes brazos envolverla. El aura del deseo aún estaba ahí, flotando, esperando el momento en el que volvería a nublarles el juicio, pero ambos sabían que no había prisa.

Sumida en aquella paz y calidez y en aquella sincronicidad de latidos y pensamientos, Lucy se sintió desbordada de amor y fue incapaz de callarse lo que su alma le revelaba de forma cristalina.

-"Te amo, Natsu" su trémula e inesperada confesión, pronunciada a media voz, le hizo sonreír como un niño y tomarla del mentón para que ella mirara hacia arriba y pudiera encontrar su labios.

-"Yo también" le respondió, besándola con suavidad, apresando sus labios sin profundizar el beso y deleitándola con suaves caricias. Ella entonces gimió sobre sus labios al recuperar contacto con su aliento y alzó la mano izquierda para tomarle de la nuca y obligarle a bajar más, introduciendo con avidez su lengua en su ardiente boca. Su espalda sintió el pene de Natsu pulsar contra su piel y ella se presionó de nuevo contra él, con cuidado de no hacerle daño. Él gruñó en su boca y llevó sus manos a sus pechos, tomándolos con decisión.

-"Natsu!" rompió el beso, sorprendida por la agradable posesión de sus senos. El besó su cuello mientras que comenzó a trazar círculos en el aire con sus pechos. Los movía y los masajeaba con suavidad, haciendo que ella suspirara complacida. Pronto, sus dientes apresaron el lóbulo de la oreja y su lengua lamió por encima de su pabellón auditivo, creando sonidos que comenzaron a enloquecer a Lucy, evocándole pensamientos sobre él lamiendo en otras zonas de su cuerpo. Él la notó excitarse más así que rodeó sus pezones con los dedos, girándolos levemente y pellizcándolos.

-"Ahhh" gimió, sintiendo como de nuevo un líquido cremoso descendía del interior de su vagina para humedecerla.

-"Lucee, son increíbles. Me vuelven loco" le confesó en el oído, con su voz dos octavas más baja debido al deseo. Su tono varonil, sus caricias y la sensación de su potente miembro contra su espalda la hizo gemir en voz alta y abrir las piernas bajo el agua.

-"Natsu…acaríciame….por favor" le suplicó, volviendo a besarle con ansiedad. El mago de fuego no dudó y bajó su mano derecha mientras que con la izquierda siguió torturando su pezón. Lentamente, la pasó por su bajo vientre y luego por su monte de venus, tan sólo para sonreír sobre sus labios al notar el montículo de bello que allí crecía. Ella alzó las caderas por la anticipación, lo que lo apremió a bajar más la mano hasta colarla por sus suaves pliegues. Oyéndola jadear, avanzó por ellos, separando los labios hasta que las yemas de sus dedos índice y anular toparon con un pequeño montículo que hizo a Lucy jadear su nombre y arquear más la espalda.

Al principio, sus caricias fueron descoordinadas, sin saber bien si mover sus dedos en sentido circular o de forma ascendente y descendente. Sin embargo Lucy no se impacientó, sino que lo dejó hacer y lo ayudó moviendo sus caderas en sentido circular, indicándole a él que esa era la forma correcta.

Él sonrió aliviado al comprenderlo y besó su cuello en agradecimiento.

-"Ven…lubrícate los dedos" le susurró, tomando su mano y llevándola hasta la entrada de su feminidad. Natsu entonces descubrió la diferencia entre la lubricación por el agua y la lubricación por estimulación sexual, puesto que apenas empapó sus dedos en el líquido cremoso y los volvió a refregar contra el clítoris de Lucy, notó en seguida como sus caricias eran más fluidas contra la suave y delicada piel y cómo su compañera lo recibía con más ardor, abriéndose más para él.

-"Joder, Luce…" gimió, anonadado.

-"Natsu…hazme correrme" volvió a pedirle, tan introducida en la situación que de nuevo dejó salir la frase de sus labios tal y como su mente la había formulado. Esas palabras le arrancaron un gruñido del pecho y, enardecido, volvió a reclamar su boca mientras que su mano trazó círculos en su clítoris de forma eficaz e implacable.

-"Ahhhh!" gimió ella, sacando la lengua de la boca e invitándolo a hacer lo mismo. Él la imitó y pronto tanto sus dedos como su lengua sincronizaron movimientos, torturando tanto el clítoris como el pezón de Lucy, mientras que ambos se lamían fuera de sus bocas, jadeando.

Su pene palpitó y su glande le mandó descargas de placer por la mera excitación a la que Lucy había logrado sumirle. Su espalda volvió a apretarse contra él y él empujó contra ella, para recordarle lo que le esperaba después.

-"Ohh, Dios, Natsu…Natsu…" comenzó a balbucear, sintiendo cómo su liberación estaba tan cerca que casi podía tocarla con los dedos. El camino de ascenso que antes había perdido, había sido trazado de nuevo, esta vez con mayor precisión y con carteles de neón, que la guiaban de forma inexorable hasta el orgasmo más esperado de toda su vida.

-"Córrete para mí" le ordenó, sintiendo lo cerca que ella estaba para luego morderle el cuello; un acto de posesión más animal que humano que justo fue el último empuje que Lucy necesitó para que su vagina se encogiera bruscamente tan sólo para luego liberar su interior, haciendo que todo su cuerpo se contrajera de forma espasmódica mientras que su clítoris palpitaba y su vagina temblara con contracciones de placer.

-"Natsuuuuuuuuuuuuuuuu!" gritó, dejándose arrastrar por el tremendo orgasmo que su novio le había provocado. Él apretó la mandíbula, evitando que el saberla tan excitada y complacida gracias a él lo llevara también a la liberación sin haberle dejado a ella opción de volver a acariciarle siquiera.

Tras unos instantes, ella se desplomó completamente sobre él, agotada mientras sentía las últimas olas de placer abandonar su cuerpo.

-"No ha estado nada mal…aprendes tan rápido que dá miedo" logró bromear, cuando su respiración se calmó lo suficiente para dejarla hablar. Al no tener respuesta, se incorporó y se giró para mirar a su compañero a los ojos. Él le sonrió, aunque le notaba acalorado e incómodo, tenso, como frenando algo.

-"Natsu…" le acarició el rostro, enternecida por la momentánea vulnerabilidad de su adorado dragón.

-"Dame un minuto, si me tocas ahora yo…" le confesó, respirando con dificultad. Sin embargo ella se acercó y lo besó apasionadamente, arrancándole un leve lloriqueo al pelirrosa.

-"Tú vas a correrte también…y ahora mismo" le informó, bajando su mano con decisión hasta rodear su miembro firmemente.

-"Oh, joder, Lucy!" exclamó, echando la cabeza hacia atrás. Ella sintió su vagina contraerse de nuevo al sentir aquel maravilloso miembro entre sus dedos. Era suave y duro al mismo tiempo y no pudo frenar la necesidad de comenzar a subir y bajar por su envergadura, al sentirlo temblar y palpitar bajo su tacto. El joven comenzó a empujar sus caderas contra ella, lo que la hizo desechar su idea de acariciarle lentamente. Natsu estaba muy cerca de su límite y no quería fastidiar su orgasmo. Ya tendría tiempo en otras ocasiones de masturbarle a su antojo, pero por ahora, se concentró en llevar el ritmo que sus caderas le marcaron hasta que unos sonoros gemidos escaparon de sus labios, rogándole que fuera más rápido. En una de sus subidas, acarició el glande con su dedo pulgar y volvió a besarle, anonadada por la tremenda suavidad de aquella parte tan sensible.

-"Natsu, me encanta" le alabó, volviendo a agarrarle firmemente y a masturbarle con mayor intensidad. Tenerlo bajo su dominio la hizo sentirse sexy y poderosa y no paraba de pensar en cosas que quedaban muy lejos del decoro. Estaba descubriendo su faceta como amante y estaba resultando que ella se convertía en algo parecido a una gata en celo estando con él. Quien se lo habría dicho? Pero no podía evitarlo y mucho menos quería, ya que el sentirse así con respecto a Natsu era una prueba más de cuánto lo amaba y cuánto babeaba por él. Sonrió excitada y lamió su cuello de forma sensual, deleitándose con la piel del muchacho, provocando que el ritmo de su mano se descompasara con el errático de las caderas de él.

-"Lucy, no pares, no pares!" le rogó, volviendo a recuperar el ritmo de la mano de ella. Ella lo acarició con más ímpetu, observando como él contraía todos los músculos de su cuerpo. Miró cómo su cuello mostraba los tendones y como sus pectorales se endurecían. Sus hombros se tensaron alrededor de la bañera y sus manos se afianzaron en el borde, como si estuviese a punto de caer.

-"Estoy deseando ver lo que harás conmigo cuando me la metas" le susurró en el oído, con un erotismo y una sensualidad que hizo que el pelirrosa gruñera y la mirara a los ojos, desafiante. Casi pudo leer en ellos que se le había pasado por la cabeza montarla sobre él y penetrarla de una estocada. Lucy entonces se detuvo por unos instantes cuando vió como sus irises comenzaron a cambiar de color haciendo que el verde jade comenzara a mutar en rojo, un rojo intenso… qué demonios?

Pero sus pensamientos se detuvieron cuando lo oyó gemir de forma diferente, una mezcla entre un alarido de dolor y de placer que la hizo volver a masturbarle sin piedad, sabiendo que estaba a punto de verlo correrse. Entonces Natsu sintió como sus testículos se endurecieron y subieron, su pene palpitó y todo su interior se contrajo para luego empujar hacia afuera y provocar que explotase en olas de placer, liberando su semen de una forma tan potente que si no hubiese estado bajo al agua habría salido disparado hasta el techo. Gritó de placer sin vergüenza alguna mientras que se agitaba de forma espasmódica, dejando a Lucy totalmente anonadada mientras que lo miraba deshacerse bajo su dominio, regodeándose en su rostro deformado por el placer mientras que sus caderas aún empujaban su pene contra su mano.

Ella había provocado que el gran Natsu Dragneel se derritiera hasta gemir su nombre y ella se quedó observándole, satisfecha, sintiendo como su pene iba menguando en su mano.

Tras unos instantes, él no articuló palabra, se quedó agotado y tan sólo atinó a mover sus brazos bajo el agua y a acariciarle los muslos. Su pecho subía y bajaba aun demandando ingentes cantidades de aire.

-"Lucee" logró llamarla, volviendo a alargar la "Y" hasta sonar como una doble "E". Lucy así descubrió que en el sexo él la llamaba por su nombre de forma correcta, al igual que cuando quería hacerle entender algo o le hablaba en serio. Natsu incorporó su cabeza para buscar su rostro y ella sonrió aliviada de que sus ojos volvieran a ser verdes. Quizá había sido su imaginación?

-"Mm?" le respondió, acariciando sus pectorales y sus deliciosos abdominales.

-"Cuando deje de ser un maldito virgen, te vas a enterar" le amenazó, para luego volver a dejar caer su cabeza hacia atrás.

Lucy rompió en una sonora carcajada y flotó de nuevo hacia él, dejándose caer en su pecho y colocándose entre las piernas abiertas de él. Sus brazos le rodearon y le plantó besitos en el cuello, en el mentón y por último, en las mejillas. Él también se rió y la abrazó de vuelta, aceptando sus mimos.

-"Me ha encantado bañarme contigo" afirmó, pasando sus dedos por los labios de él con absoluta adoración.

-"Ya te decía yo" coincidió, besando con cariño las yemas de sus dedos y luciendo una gran sonrisa.


Y hasta aquí la actualización! debo decir que me ha encantado poner por fín a estos dos en una situación calenturienta, jejejee; aunque en realidad, quería describir la química entre ellos y los beneficios que la unison soul les traerá como pareja, de ahí el título del chapter. Pero...será realmente beneficioso más adelante?

A Natsu se le tornaron los irises rojos en el momento de excitación máxima...evidentemente no ha sido una alucinación de Lucy pero...será algo que tenga que ver con los dragon slayers, por la unison soul o por algo más? qué pasará cuando ellos intimen más y hagan el amor?

si estais al dia en el manga, creo que tal y como se están desarrollando los acontecimientos, no vamos a ver a END liberado. Sin embargo, en mi historia queda muy poquito para que lo conozcáis, aunque hubiera querido ver qué personalidad le daba Mashima...

En fin, muchas gracias por leerme y por los reviews y deciros que las cosas no serán como os hago parecer. ^^

Cuídense y que viva el Nalu! por cierto, si no lo conocen (cosa que dudo), les recomiendo que vean "Shingeki no kyojin", cuya segunda temporada en anime ha empezado por fín! me tiene loca esa serie, me encanta! y lucho contra mí misma todos los días para no spoilearme y leerme el manga para saber de dónde cojones vienen los titanes!

Hasta luego, Hadas!