TsubaHono

El sol de la tarde comenzaba a pintar de anaranjado el precioso celaje, las hojas del mismo color comenzaban a caer de las débiles ramas de los árboles como pétalos de una rosa que muere lentamente. Así es como se sentía ella, como algo que abandonas tristemente detrás de una flor hermosa. Honoka caminaba lentamente por las calles de Akihabara, las luces de neón que cegaban a la gente comenzaban a eliminar el hermoso celaje que más de una vez admiró en su camino hasta acá.

Era diferente, por algún motivo Honoka sabía que algo estaba pasando a sus espaldas, pero hasta ayer ella no sabía qué era eso, pero hoy en la mañana las cosas cambiaron radicalmente. De un día para otro, las chicas de μ's comenzaron a unirse una a la otra, y no como las subunidades que estaban decididas, o como las canciones que habían escrito, sino que de una manera más intima. ¿Cómo lo había notado? Pues resulta que ella pasaba por un pasillo en camino hacia el club, hasta que en otro pasillo cercano escuchó algo extraño, pero a veces dicen que la curiosidad mató al gato, y así sucedió. Acercándose a una pared, Honoka vio a Umi en una posición muy comprometedora con Kotori, la peli azul sostenía las manos de su amiga contra la pared y con una pierna entre las de la dominada. Ambas sumidas en un beso muy apasionado. Ese era el sonido.

Honoka se escondió detrás de la pared para no ser vista, llevando una de sus manos hasta su boca para evitar que algún sonido que la delate salga de esta. Era una vista que jamás se hubiera imaginado, sus dos mejores amigas intimando de una manera muy profunda, ni siquiera cabe llamarlas solo "amigas" en ese momento. Tratando de no interrumpir en tales acciones, Honoka regresó por donde venía y entró al baño.

Dejando su bolso junto a ella en el lavabo, Honoka no podía dejar de ver aquella escena que se repetía varias veces en su mente, incluso pensaba si serían capaces de llegar más lejos.

"Umi-chan... Con Kotori-chan... Ellas... "

¿Ellas tienen ese tipo de relación? Honoka aún o creía lo que había visto, viendo su reflejo en el espejo frente a ella, pensó en las posibilidades de que esto sucediera, las veces que ellas habían pasado juntas a solas, algún mensaje que le pudieran haber dado sin que ella se diera cuenta, o siquiera alguna señal que ella olvidó notar… pero nada venía a su mente ¿cómo no pudo darse cuenta de algo así?

Respirando hondo, Honoka se lavó el rostro con el agua fría de la llave frente a ella, ya que sentía su cara arder y sus mejillas estaban del color del cabello Maki. Tomando su bolso de nuevo, salió del baño un poco mareada, y se dirigió al salón del club. Al entrar por aquella puerta, Honoka vio a las otras ocho integrantes del club, nada parecía extraño, lo único que la molestaba era que no podía ver a Umi ni a Kotori a la cara. Las cosas parecían seguir su curso, Umi y Kotori discutían sobre el tamaño de la falda del siguiente traje ya que Umi no se sentía muy cómoda aún con las faldas cortas, Nico y Maki se ignoraban aún estando sentadas una junto a la otra, Rin abrazaba a Hanayo como siempre y Nozomi discutía sobre algo con Eli. Todo era…

"…Ah…"

El aire se atascó en sus pulmones, ¿cómo podía ser tan inepta e ilusa? Las pistas estaban en todo el lugar, Hanayo y Rin estaban sonrojadas por el simple hecho de estar cerca una de la otra, Eli temblaba y cubría su boca con un libro mientras Nozomi la abrazaba por detrás, pareciera como si algo le sucediera a Eli. Nico y Maki seguían sin verse, pero eso no convencía a Honoka por algún motivo, así que vio debajo de la mesa, allí se escondía la verdad, ellas sujetaban sus manos mientras Maki acariciaba con su pulgar el dorso de la mano de Nico. Ya ni siquiera era necesario mencionar algo sobre Umi y Kotori.

Poco a poco Honoka se dio cuenta de la realidad que había estado ignorando todo este tiempo, cada chica de μ's tiene una pareja, excepto ella… la cruda realidad azotó a Honoka muy fuerte contra el suelo, ella estaba de más, después de todo no tienes que ser un genio para saber que nueve es un número impar.

Desde que vio la escena protagonizada por sus dos compañeras de grado, Honoka se volvió sensible a estas muestras de cariño, no podía ignorarlas, en cambio, ella comenzó a sentirse ignorada.

"Emm… ¿chicas?"

En un intento por evitarlo, Honoka llamó a sus amigas, pero estas no la escucharon.

"¿Chicas?"

Nuevamente fue ignorada…

"¿Kotori-chan?"

Incluso ella no despegaba su mirada de Umi.

Al parecer todas estaban sumidas en sus propias conversaciones… y lo que sea que Nozomi le esté haciendo a Eli, así que por lo visto hoy no habrá práctica. Honoka tomó su bolso y guardó un cuaderno que había sacado para anotar algunos de sus fallos que sus amigas le señalaran, ya que siempre los tomaba en cuenta, tomó su blazer de color azul oscuro y se levantó lentamente, no sabe cuánto tiempo soportó así, pero por la ventana ya comenzaba a caer el sol, una vista hermosa que disfrutaría de regreso a casa mientras trataba de digerir todo lo que había visto hoy. Antes de salir por la puerta le dio un último vistazo al salón en dónde las chicas seguían, todas se veían felices, y por consiguiente, ella también.

Así fue como terminó vagando sin rumbo por Akihabara, su plan original era ir a casa, pero estar encerrada en su habitación solo la haría recordar más lo que acaba de ver, y ya está tan acostumbrada a ayudar en la tienda de sus padres como para que eso la distraiga lo suficiente. Viendo las luces, y varios locales y restaurantes de comida, Honoka comenzaba a preguntarse si aún tendría algún lugar en μ's, sentía como si estuviera de más, las sobras, pero las chicas se sienten a gusto como está todo, así que no importa, simplemente no dirá nada y tratará de acostumbrarse a la nueva situación, aunque…

"¿Kousaka-san?"

Una voz fuerte dijo su nombre, buscando de lado a lado a la dueña de la voz, Honoka solo veía a un mar de gente caminar junto a ella, ¿cuándo se había llenado tanto la ciudad?

"Kousaka-san"

Nuevamente su nombre fue llamado, esta vez logró identificar a alguien a lo lejos, usaba un uniforme de color blanco. El escudo que condecoraba la tela tan blanca como la nieve no era nada más y nada menos que el de UTX, la escuela más tecnológicamente avanzada en Tokyo y una de las más populares del país. Quién llamaba a Honoka era Kira Tsubasa, líder del mejor, bueno, segundo mejor grupo de idols del lugar, ya que μ's las había eliminado hace poco de la competencia del Love Live!

"¿Kira-san?"

Honoka dijo el nombre de la chica de cabello marrón y ojos esmeralda mientras se acercaba a ella, viendo un poco más de cerca, la chica estaba junto a una limusina blanca con un polarizado muy fuerte en las ventanas.

"¿qué haces aquí?" preguntó Honoka.

"Eso debería preguntártelo yo, ¿qué haces vagando en Tokyo como si no tuvieras a donde ir? ¿No deben practicar para la final?"

"Bueno, han pasado algunas cosas…"

Honoka se rascó detrás de la cabeza mientras le daba una sonrisa algo forzada a la chica.

"de acuerdo… ¿te llevo a casa?"

Al parecer Tsubasa entendió que Honoka no quería tocar el tema, así que simplemente hizo el ofrecimiento, al que Honoka accedió con gratitud.

"C-Con permiso…"

Honoka subió a la limusina, pero no había nadie más. Tsubasa entró por la otra puerta y tomó asiento frente a su invitada. La limusina era muy lujosa, incluso tiene un mini bar que está lleno de refrescos y varias copas, al fondo podía escucharse uno de los éxitos de A-Rise, Shocking Party.

"Disculpa el desorden, Anju y Erena lo dejaron así."

"N-No hay problema"

Vieras por donde lo vieras, el lugar no estaba desordenado, incluso brillaba, ¿lo habrá dicho por educación o sus estándares de limpieza son tan altos?

La limusina comenzó a moverse y lo único que evitaba un silencio incómodo era la música de fondo que sonaba con un volumen moderado, Honoka miraba por la ventana las tiendas que pasaban rápidamente frente a sus ojos, se sentía mal por no hacer conversación con Tsubasa, pero no estaba de ánimos por algún motivo, es como si se sintiera vacía, como si algo le faltara.

"Kousaka-san, ¿sucede algo?"

La mencionada giró a ver a Tsubasa.

"¿S-Si? Esto…"

"¿Por qué tartamudeas cada vez que hablo?"

"¿eh?"

"No importa, ¿pasa algo entre tú y tus amigas?"

Por lo visto Tsubasa es lo suficientemente inteligente como para darse cuenta que Honoka no está de los mejor ánimos.

"Bueno, no es que sea importante… ¿Por qué lo dices?"

"Porque he visto esa mirada antes… en un espejo"

Honoka clavó sus ojos en los de Tsubasa, sorprendida por lo que acababa de decir.

"Kira-san… tú…"

"Si… esas dos, Anju y Erena, se volvieron pareja desde hace un tiempo, creí que nada cambiaría entre nosotras. No podía estar más equivocada…"

Al parecer Tsubasa comprendía cómo se sentía Honoka al respecto con sus amigas, ambas eran la pieza sobrante de cada grupo.

"… Kira-san…"

"No sabes lo que sentí en esos momentos. Daba por sentado que saldríamos las tres a varios lugares, las típicas salidas amigables a las que estaba acostumbrada, pero poco a poco me di cuenta que no era así. Estando sentadas en una mesa, la conversación siempre era entre ellas dos, no encontraba un lugar para mí. Siempre era la tercera rueda… hasta que por fin me harté, dejé que ellas salieran por sí solas y poco a poco me alejé de ellas, ahora solo nos miramos cuando ensayamos o en los conciertos…"

Tsubasa bajo los ojos hacia el suelo afelpado de la limusina con tristeza, con su mano derecha sujetó su brazo izquierdo, como si estuviera herida.

"Luego de eso comenzaron a ignorarme, como si se hubieran enojado conmigo por darles su espacio…"

Tsubasa cerró los ojos, como si recordarlo le doliera. Honoka escuchó cada palabra que la líder de A-Rise dijo, así que debería devolver el favor.

"… verás, me di cuenta hasta hoy…"

Tsubasa levantó la vista para ver la cara de Honoka, era igual a ella, la misma mirada de abandono que ella tenía en esas épocas.

"… Las chicas… bueno, ellas están en la misma situación que Toudo-san y Yuuki-san, ellas encontraron… no sé si llamarlo amor, pero es alguien especial para ellas, que logra distraerlas fácilmente… y yo solo estoy ahí, sentada e ignorada como si fuera un estorbo."

"Kousaka-san…"

Honoka bajó su cabeza, igual que Tsubasa. Ambas chicas estaban hundidas en la misma situación con respecto a sus amigas.

Ser olvidadas por sus amigas es algo que frustra a cualquiera, tanto Tsubasa como Honoka se sentían mal por hablar de sus amigas de esa manera, pero también les ayuda un poco desahogarse una con la otra. Honoka vio de nuevo a Kira Tsubasa, los ojos distantes de la chica daban a entender que, aunque ya haya pasado tiempo, aún sigue herida por haber sido ignorada.

Luego de un tiempo, la Limusina se detuvo frente a un callejón iluminado, era un área residencial en la cual hay casas de estilo clásico japonés junto a algunas otras un poco más modernas. El silencio reinó dentro de la limusina por unos segundos.

"… Llegamos…"

"Eso parece" dijo Tsubasa con algo de decepción.

Ninguna de las dos chicas movía un solo músculo. En realidad, había algo que ambas pensaron en ese momento, el tener que separarse y seguir con sus vidas cotidianas, ambas se habían sentido cómodas hablando, lograron decir lo que en realidad sentían ya que vivían una situación parecida, esto llevó a un pensamiento más, curiosidad. ¿Por qué sus amigas se habían enamorado de esa manera unas de las otras? ¿Qué sentían al verse? ¿Cómo es ser amada?

Tsubasa levantó la vista y se encontró con los profundos ojos azules de Honoka, inmediatamente su corazón comenzó a latir un poco más rápido y su estómago comenzó a cosquillear, pero ninguna bajó la mirada, era como si ambas hubieran pensado lo mismo y esperaran a que la otra tomara la iniciativa. Así se mantuvieron durante unos minutos hasta que la puerta del lado izquierdo de Honoka fue abierta, el frío de la noche abrazó sin piedad a las chicas y se dieron cuenta que la hora había llegado. Tsubasa esperaba poder decir algo, pero increíblemente las palabras se quedaron atascadas en su boca, solo miraba como Honoka tomó su bolso y se acercó a la limusina. Su oportunidad se esfumaba, o mejor dicho ¿desde cuándo ella era su oportunidad? Tsubasa se resignó y giró hacia el otro lado para ver la ventana, no quería ver como Honoka se alejaba sin decir nada, aunque fue inútil ya que esta también reflejaba a la chica del pelo jengibre. Al final, cerrar los ojos fue su única opción, pero de nuevo la vio, esos ojos azules que acababa de apreciar hace solo unos pocos minutos.

"¿Kira-san?"

Incluso podía escuchar como dice su nombre, solo eso hacía que su corazón diera un vuelco. ¿Acaso fue envenenada sin darse cuenta? ¿Quizás una toxina en el ambiente?

"… ¿Kira-san?"

Son solo juegos de su mente, por supuesto que no es real.

Finalmente, la puerta de la limusina fue cerrada suavemente, fue ahí cuando Tsubasa abrió de nuevo sus ojos, exhaló fuertemente y relajó su cuerpo, pero había quedado muy decepcionada, esa chica sí que es muy densa.

"Rayos… pensé que… ella…"

El sonido de una ventana que bajaba interrumpió sus pensamientos en voz alta, el rostro del conductor de la limusina apareció, usando una gorra y unas gafas de color negro, habló con un tono algo preocupado.

"Kira-sama, por favor disculpe si me entrometo pero, ¿por qué ignoró a la chica al final? ¿Sucede algo malo?"

. . .

¿Qué ha dicho?

"Espera, ¿A qué te refieres con que la ignoré?"

"Así es, la señorita Kousaka deseaba decirle algo antes de bajar del transporte."

Entonces no fue una alucinación.

"¡Detente ahora mismo!"

Acatando la orden de Tsubasa, el conductor detuvo la limusina y estacionó la limusina junto a la acera. Tsubasa salió corriendo del lujoso transporte y vio de lado a lado en el frío de la calle, la vida nocturna de Tokyo es muy animada, así que le fue imposible hallar aquel callejón que había visto antes.

"…. Demonios…"

Tsubasa regresó a la limusina con tristeza, pensó en lo que habían hablado durante el camino a casa, la pobre chica había sido ignorada por sus amigas, luego ella misma piensa que su mente le estaba jugando una broma cuando en realidad Honoka quería decirle algo ¿qué clase de monstruo es? Incluso cuando ambas se habían abierto la una a la otra, su sentir más profundo. Tsubasa se recostó en el asiento en donde ella estaba, pensando maneras de disculparse con ella, ¿había sido cautivada por ella en solo unos pocos minutos, o es tan solo la falta de cariño? Con un suspiro algo pesado, Tsubasa estiró sus manos sobre su cabeza, allí sintió algo que parecía tela, lo levantó para poder verlo mejor y se dio cuenta de lo que era.

"¿Su uniforme?"

Ella había olvidado su blazer, la tela de color azul que caracterizaba a la escuela preparatoria Otonokizaka contrastaba con el color blanco de la Limusina, dentro de este, junto a la etiqueta de la talla, había un solo Kana bordado del mismo color que el resto de la vestimenta "Ho" (ほ) junto a un osito. Tsubasa no pudo evitar que una sonrisa se formara en su rostro al ver esta costumbre tan infantil. Ella admiró el Blazer de Honoka durante un momento hasta que sintió algo curioso.

"… Aún esta tibio…"

Tsubasa abrazó la prenda suavemente, podía sentir el calor que Honoka había dejado en esta, se acurrucó un poco más para poder sentir el calor en la prenda, pero rápidamente comenzó a ser reemplazado por el suyo. Entonces tuvo otra idea, Tsubasa acercó el Blazer a su rostro e inspiró suavemente, solo por curiosear. Un olor fuerte y dulce invadió la nariz de la líder de A-Rise. Inmediatamente su estómago se estrujo, su corazón comenzó a latir u poco más rápido.

"¿Qué… Qué es esto?"

Respiró nuevamente el olor que emanaba del Blazer, esta vez un poco más profundo. Sintió que su cuerpo comenzaba a quemarle. Lo que estaba haciendo no era decente, pensó un poco en lo que estaba a punto de hacer, y si lo hacía no había vuelta atrás, pero necesitaba una respuesta concreta.

"Itsuka-san…"

"¿sucede algo, Kira-sama?"

Tsubasa cerró sus ojos y dio las órdenes antes de arrepentirse.

"Sube la ventana y no la bajes… también apaga el micrófono de aquí atrás, y toma la ruta larga."

"Como ordene"

Así como Tsubasa lo ordenó, El conductor, Istuka, subió la ventana polarizada y la bloqueó, bajó el switch del micrófono de los asientos de atrás y sacó el auricular de su oído, en el semáforo siguiente tomó un desvío hacia la derecha.

Kira Tsubasa, mejor conocida como la líder del grupo de idols más popular de Tokyo, A-Rise, es una chica centrada y fuerte a la vista de todos, un ejemplo a seguir para cualquiera que la vea hacia arriba. Sus amigas y compañeras de agrupación, Yuuki Anju y Toudo Erena, le dieron a conocer su relación antes de la primera presentación para el Love Live! A Tsubasa le alegró tal noticia ya que pensó que mejoraría la relación entre las tres chicas, y lograron ganar el primer torneo, fue aquí cuando Tsubasa decidió darle su espacio a la pareja. Luego de eso pensaron que ganarían con facilidad el recientemente anunciado segundo torneo del Love Live!, pero un grupo de una academia muy antigua estaba ganando una cantidad de popularidad exorbitante en un tiempo muy corto.

Fue aquí cuando Tsubasa notó a Honoka y a μ's, ellas ya habían participado en el primer Love Live!, pero por un desafortunado accidente, el nombre de la agrupación fue borrado de la lista, ahora habían regresado mucho más fuertes. En un ofrecimiento amistoso, Tsubasa le ofreció el escenario en el techo de UTX para que A-Rise y μ's se presentaran para las preliminares, el encuentro fue muy cerrado, con canciones que llenaban las expectativas para ambos grupos. Fue durante esa presentación, que Tsubasa prestó más atención a Honoka, su motivación, su energía, la manera en que resaltaba sin dejar a ninguna de sus compañeras detrás creando un equilibrio, moviendo a cada una y dejando ver fácilmente que ella es el corazón de μ's. Al final, ambas agrupaciones pasaron la primera preliminar, pero con un riesgo muy grande para A-Rise. A partir de esto, Anju y Erena comenzaron a evadir ligeramente a Tsubasa, ya que fue su culpa que ellas hayan tenido algo más de impacto al prestarles el mismo escenario.

La gota que derramó el vaso fue durante la segunda preliminar, cuando finalmente A-Rise fue eliminado del Love Live!

Desde ese entonces Tsubasa anda por sí sola a todas partes. Deprimida y privada del cariño de sus amigas, no sabía qué hacer. Fue entonces que recordó que Honoka fue la culpable de esto, pero no podía odiarla, la chica denotaba que no importaba cuantos obstáculos tengas frente a ti, debes seguir adelante y dar lo mejor, aunque todo esté en tu contra, entonces Tsubasa envidiaba a Honoka, al tener amigas que la apoyen en las buenas y en las malas, como ellas dicen de vez en cuando "Amigas para siempre."

Pero hoy Tsubasa se dio otro golpe contra la realidad al ver que Honoka también pasaba por situaciones similares a ella, ambas sufrían de la misma manera silenciosa y oculta de la luz.

Decidida, Tsubasa apagó las luces y nuevamente llevó el Blazer de Honoka a su rostro, esta vez respiró profundamente el olor de Honoka. A primera instancia te puedes dar cuenta que la chica no usa perfume, este olor tan dulce es su olor natural, toda ella huele a esto, es como oler una flor de primavera en su apogeo.

Tsubasa continuaba inhalando fuertemente la esencia que desprendía El Blazer, su corazón latía fuertemente mientras millones de mariposas explotaban en su estómago, con cada respiración el cuerpo de la chica se calentaba más y más, su visión comenzaba a nublarse al igual que su mente. El calor que la abrazaba se tornaba insoportable, pero adictivo al mimo tiempo, comenzó a retorcer su cuerpo mientras abrazaba la prenda azul.

"… Aah… Honoka…."

Su voz, casi irreconocible, escapó de sus labios sin que ella supiera. El olor de Honoka se había convertido en lo mejor que Tsubasa haya sentido en mucho tiempo, y si así era su Blazer ¿Cómo sería tenerla a ella? ese pensamiento tan simple calentó más a Tsubasa, que ahora solo podía ver como las luces de los postes de luz del exterior iluminaban el interior de la limusina en un ritmo peculiar, ese color anaranjado le recordaba a su cabello. Tsubasa no dejaba de inhalar el olor del Blazer aunque su propia respiración sea completamente errática hasta este punto.

"Aah Honoka… ¡Honoka!"

Tsubasa respiraba como si su vida dependiera de ese olor, y "ese" lugar comenzaba a picar con ansias. Con su cuerpo tan caliente y sus deseos al extremo, Tsubasa no tuvo más opción que dejarse llevar por el placer. Hábilmente deshizo el nudo de su corbatín y se sacó su propio Blazer, desabotonó su blusa dejando expuesto el sujetador de color blanco que llevaba puesto, mientras olía el uniforme de Honoka, Tsubasa usaba su mano para acariciar su propia piel tan blanca como la nieve, llevando una de sus manos por debajo de su sujetador, comenzó a jugar con su propio seno, no era de los más grandes, pero era suficiente para mostrar su sensualidad en el escenario. Ahora encontró una protuberancia en el centro del pecho con el que jugaba, comenzó a acariciarlo frecuentemente lo cual le disparaba choques de placer por todo el cuerpo.

"¡Aah~! ¡Honoka!"

Diciendo el nombre de la dueña del Blazer fuertemente, Tsubasa continuó respirando la prenda y jugando consigo misma, gimiendo cada vez más frecuente.

¿Te gusta mi olor?

Tsubasa comenzó a escuchar la voz de Honoka, pero ella lo aceptaría, después de todo, era esclava del placer que esta simple pieza de tela le proveía, no le vendría mal tener una fantasía con ella, sería aún más estimulante.

"¡Sí! ¡Me encanta!"

Tsubasa respondió con todo el gusto e indecencia que podía, el simple hecho de recordar su voz la excitaba aún más, pero faltaba algo, este no es el límite de Tsubasa.

Te ves tan linda cuando te tocas, esa cara es… excitante…

"¡N-No me digas eso! ¡Aah~!"

Entonces… ¿qué tal si juegas aquí?

Imaginando como si fuera Honoka quién tomara su mano, Tsubasa bajó hasta su falda y la abrió en un segundo, al tocar su ropa interior estaba completamente húmeda, y el simple hecho de haber tocado sus propios labios envió un shock muy fuerte a través de toda su espalda. Esto era lo que le faltaba. Deshaciéndose de sus panties con un movimiento rápido, Tsubasa sintió sus labios completamente mojados. Un sonido húmedo escapó de ese lugar, lo cual solo hizo que otro shock la atravesara sin piedad.

¿Con que así te pones solo con mi olor? Qué lindo.

"¡Aaah~~!"

Frotando rápidamente, Tsubasa continuó con la inhalación de su droga mientras los sonidos ya no solo salían de su boca, sino que varios sonidos muy estimulantes eran provocados por la interacción que se llevaba a cabo al sur.

¿Qué tal esto?

Imaginando que fue Honoka, Tsubasa introdujo sus dedos dentro de sí misma.

"¡AAH, INCREÍBLE!"

Dejó de importarle que el conductor escuchara sus gritos, ella era una tan esclava del placer como una perra en celo.

Sus dedos entraban y salían frecuentemente mientras ella gemía y gritaba el nombre de la dueña del Blazer. Varios golpes de electricidad recorrían su cuerpo entero y el ritmo de sus caricias solamente aumentaba. Tsubasa tapó su cara con el Blazer y usó su mano libre para seguir acariciando su pecho. La combinación de ambos era mejor que el mismísimo cielo, ondas de placer y contracciones fuertes pasaban por la mente en blanco de Tsubasa.

"¡ Honoka~~! ¡ Estoy a punto de-!"

Un último shock, el más fuerte de todos, consumió el cuerpo de Tsubasa mientras la chica comenzaba a convulsionar fuertemente y sus propios jugos del amor salieron cuan fuente recién inaugurada. Un grito desgarrador salió desde lo más profundo de su corazón, conteniendo todo el placer que pudo. Luego de unos pocos minutos, el cuerpo de Tsubasa continuaba convulsionando hasta que por fin logró calmarse. Con su respiración aún errática, trató de recuperar su compostura inútilmente, luego de lograr vestirse y dejar el Blazer de Honoka a un lado, Tsubasa vio hacia afuera. Ya estaba en casa. Con algo de vergüenza, la chica salió del la limusina, El conductor miraba hacia el horizonte para evitar la mirada de la chica.

"Derramé algo de soda… será mejor que le lleves a lavar…"

"Por supuesto, Kira-sama"

Tsubasa agradeció desde el fondo de su corazón que Itsuka no dijera nada y haya jugado al ignorante con ella.

La noche de Tsubasa fue intranquila ya que no tendría el valor para ver a Honoka a los ojos al siguiente día, cuando le devuelva el Blazer, pero iría personalmente por ella.

A la misma hora que ayer, Kira Tsubasa estaba frente a las puertas de Otonokizaka, varias chicas parecían reconocerla y a veces se le acercaban para tomarse una foto con ella o simplemente por un autógrafo, luego de un rato vio a Honoka salir del edificio, completamente sola, como la había encontrado ayer, pero sin el Blazer del instituto.

"¡Kousaka-san!"

Tsubasa llamó a la chica de ojos azules, la cual la vio con una mirada un poco triste.

"Kira-san, ¿qué haces aquí?" dijo Honoka algo cortante.

Tsubasa ignoró esto y sacó de su bolso el Blazer azul doblado de manera muy profesional.

"¡Mi uniforme! ¡Gracias!"

El cambio de humor repentino hizo que Tsubasa se sonrojara, ver sea sonrisa al recuperar su uniforme la hizo muy feliz, pero al mismo tiempo recordó lo que hizo en su limusina ayer, lo que provocó un sonrojo muy notorio en su rostro.

"A-Además, quería hablar contigo… ¿puedo?"

"… Claro…"

Tsubasa le explicó lo que había pasado en realidad dentro de su mente, y encubrió sus acciones indecentes con el título de "Meditación profunda." Honoka estaba completamente sonrojada luego de escuchar tales cosas y trató de comprender. Ahora sabía que Tsubasa estaba a la ofensiva, así que ella no podía quedarse atrás, viendo detrás de Tsubasa, una limusina negra estaba estacionada esperando el regreso de su dueña.

Honoka tuvo una idea.

"Kira-san… ¿me llevarías a casa de nuevo?"