Resumen:En lo personal Dimitri siempre había pensado que lo tenía todo, una posición estable en su propia compañía, una familia cariñosa y sus amigos de toda la vida. El amor no era algo que estuviese en sus planes, pero lo que no sabia es que una noche su mundo se iba a trastocar por culpa de una pequeña morena. El encuentro de nuestra pareja favorita en "Writed on the skyline" versión DPOV.
La Chica de Rojo
El sonido irritante de una alarma se accionó a las 5:30 AM, exactamente igual que todos los días, aún ni siquiera había salido el sol y ya estaba en marcha, pero para mí hoy no significaba nada especial. Mi rutina comenzó como siempre, ducharme, afeitarme, vestirme y salir por la puerta de mi apartamento que compré hace un par de años.
Todos mis días eran igual, día tras día y nada cambiaba, tengo que reconocer que soy un hombre que amo tener unas rutinas establecidas, cosa que me proporciona un estado de paz mental y la calma suficiente para llevar a cabo mi ajetreada vida de negocios, aunque a veces tengo que reconocer que me encuentro a mi mismo pensando en que quiero ese "algo más", no es que fuese un ingrato que no sabía la suerte que tenía al estar en la posición privilegiada en la que estoy. Mi fortuna es resultado del duro trabajo y el esfuerzo durante años y por supuesto algo sobre estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, pero ahora que tengo todo eso, me gustaría estar con alguien con quien compartir todo eso. Ese alguien especial que te cambia la vida.
Martin mi chofer y una de mis personas de mayor confianza me esperaba café en mano delante del coche a las afueras del edificio, y antes de dar las seis de la mañana ya estábamos deslizándonos por las silenciosas y dormidas calles de camino a mis oficinas en la otra parte de la ciudad, mientras tanto aproveché como cada mañana para responder unas cuantas decenas de correos de trabajo que se acumulaban en mi bandeja cada noche. El tráfico a estas horas era más bien escaso y el viaje hasta allí apenas nos llevaría 20 minutos.
Me encuentro entrando por la puerta del edificio que alberga mi empresa a las 6.20 am y el lugar esta desierto, aún no había nadie en las oficinas, a veces pienso que el mejor momento del día es este, en el que puedo trabajar sin interrupciones y llamadas, me dirigí rápido a mi despacho no sin antes hacer una rápida parada en la mesa de mi secretaria, ¡Dios amaba a esta mujer! Dejaba cada noche mi agenda actualizada hasta el más mínimo detalle, esta mujer es el orden y la eficacia en persona e hice una nota mental para recordarme que debía aumentarle el sueldo.
Leyendo por encima encontró un par de reuniones a lo largo del día, una cita con Iván un par de horas mas tarde para desayunar y por la noche la gala anual en el museo que una de las muchas asociaciones benéficas daban para recaudar dinero, odiaba esas galas, no por la causa que es verdaderamente algo importante si no por el jaleo y la excesiva apariencia de las cosas, la prensa por todos lados y toda el grupo de la alta sociedad intentando lucir sus mejor cara a pesar de que se matarían unos a otros, pensó seriamente en ignorar la invitación a la gala pero eso iba a ser un foco de rumores y atención no deseada que ahora mismo no necesitaba.
Ya en mi despacho recojo los periódicos del día que alguien había dejado allí mucho más temprano y comienzo a leer las noticias en la sección financiera, algo sobre la Dragomir Holdings me llama la atención, la noticia comenta algo sobre la vuelta a la ciudad de las herederas y que acudirán esta noche a la gala, eso me despierta la curiosidad, mi empresa hace negocios con Dragomir Holdings pero jamás me he reunido con ellas en persona, llevo meses interesado en intensificar mis negocios con ellos y emprender un par de proyectos de investigación, pero desde la muerte de Eric Dragomir fundador y director, se había vuelto una empresa bastante cerrada y conservadora, tal vez podría conocer esta noche a las hermanas y ver si estaban cortadas por el mismo patrón o llevaban algo de aire fresco a la empresa.
Dejo los periódicos y me pongo a trabajar con el ordenador mientras veo como amanecía desde los grandes ventanales del despacho y antes de que ni siquiera me dé cuenta la oficina es un hervidero de gente y teléfonos sonando y mi amigo de toda la vida entraba por la puerta con su típica sonrisa arrogantemente jocosa.
-Buenos días chico grande, ¿listo para desayunar? Porque yo estoy hambriento, una nena me ha tenido toda la noche haciendo horas extra, y... - dijo Iván mientras se sentaba en una de sillas en frente de mi mesa.
-En serio Iván, para! Es que siempre tienes que hablar así sobre tus líos- respondo cortándolo divertido. Iván es mi mejor amigo de pero no entiende de límites y si los conoce tiende a saltárselos – ¿Que hemos hablado sobre el exceso de información? No estoy interesado en conocer cada detalle de tus actividades nocturnas.
-Oooh vamos tío, los hombres hablan de esto ¿no? Ahora en serio muévete, lo que no es una broma eso de que estoy hambriento...- me contesta Ivan al ver que había decidido ignorarlo y seguía enganchado ante una pila de documentos y la vista fija en la pantalla del ordenador.
El desayuno con Iván es uno de mis rituales favoritos, algo que hacemos casi a diario, Iván y yo hemos sido amigos desde que íbamos al colegio, y aunque en carácter y personalidad somos totalmente polos opuestos nos complementamos y hemos conseguido permanecer juntos a través de los años, Iván
Que había nacido en una familia rica había optado por no seguir los pasos de su padre y entrar en medicina, consiguiendo graduarse el primero de su clase y consolidarse como uno de los médicos más respetados del país. Quién diría que el fiestero y mujeriego de mi amigo tenía ciertos valores y cabeza suficiente para ser un gran doctor. Yo sin embargo había optado por el sector empresarial.
- Nos veremos esta noche en la gala con Eddie ¿verdad?- me dice Iván con la boca llena mientras devora su desayuno. –No irás a rajarte?-
-Claro que iré, las Dragomir estarán allí y quiero echarles uno ojo, estoy interesado en un par de proyectos con su empresa- dije totalmente serio.
-Ooh vamos tío, ni siquiera puedes dejar de pensar en trabajar ni un segundo, es una gala se supone que tienes que pasar un buen rato, ligar y esas cosas, ya sabes es una fiesta. Espera no creo que sepas lo que es eso..- Iván dice de repente serio ante la actitud tan profesional que le estoy dando. -¿Por cierto hace cuanto que no sales con una chica? ¿Desde aquella loca del pelo oscuro como se llamaba.. Thassy.. Tash…?-
-Natasha, Iván se llama Natasha y no está loca.. No mucho al menos- digo riendo al fin las gracias de mi amigo, aunque la verdad es que tenía razón y hacia ya bastante desde que había salido con una mujer y acordándome entre escalofríos de la loca de Tasha.– Al contrario que tú, que no sabes cómo parar.-
-Eeeh.. Yo solo quiero saber que hay ahí fuera antes de elegir una definitiva que sea la señora Zeklos- dijo con un mohín Iván. - ¿Por cierto?- dice de repente bastante serio.- ¿Crees que las Dragomir estarán buenas?-
No puedo evitar más que poner los ojos en blanco ante las estupideces de Iván, es cierto que también me picaba cierta curiosidad sobre las hermanas, no era precisamente su belleza lo que tengo en mente en este momento, aunque es verdad que apenas nada sobre ellas, los Dragomir habían protegido muy bien a sus hijos de estar en el foco de atención a pesar de que ellos mismo estaban bastante expuestos y colaboraban en diversas asociaciones benéficas. A parte nadie sabía de ellas desde el accidente que mató a los Dragomir. Su vuelta era algo que había armado bastante revuelo en mi círculo social y todo el mundo estaba ansioso por conocerlas.
El sonido del móvil de Iván me saca de lleno de mis pensamientos sobre las dos chicas, resulta ser el móvil de trabajo de Iván, que haciendo gala de unos modales que misteriosamente solo aparecen a la hora de trabajar, responde rápidamente, apenas un minuto después cuelga el teléfono y sé que nuestra reunión ha terminado.
-Eey D! Me tengo que ir, una urgencia, pero hablamos luego ¿vale? No creas que te has librado de la conversación sobre una novia solo porque algunos tengamos que trabajar.- me suelta mientras se burla de mi falta de compañía femenina y sale por la puerta del establecimiento.
-Hasta esta noche colega- se despido mientras dejo algo de dinero sobre la mesa y me pongo la chaqueta de traje. No puedo dejar de reírme, otro de los misteriosos talentos de mi amigo es encontrar alguna urgencia a la que acudir y esquivar la hora de pagar.
.-.-.-.-.
La mañana había pasado tan rápidamente entre reuniones de trabajo y llamadas que ni siquiera he podido despegarme de la oficina, hasta que mi secretaria asoma la cabeza por la puerta y me obliga a marcharme a casa con la excusa de que tengo que prepararme para la gala. Gimo mentalmente ya casi había olvidado esa maldita fiesta. Llego a casa cuarenta minutos después y me pongo a prepararme para el circo que me espera, no es que yo sea una persona tímida, pero desde luego no me gusta que mi vida sea analizada a fondo por la prensa, todo esto me hace muy celoso de mi intimidad. Mantener una relación con una persona se vuelve imposible y el constante acoso de la prensa no es algo que facilite las cosas a una pareja. Las chicas que conocía o salían espantadas ante aquel show o bien solo se pegaban a el por puro interés personal. Otro de los motivos que lo mantenían soltero. Con un rápido movimiento de mis manos termino de atarme la corbata y doy por finalizada mi sesión de pensamientos deprimentes y salgo por la puerta de casa.
Ya en el coche a las afueras del lugar observo el despliegue de cámaras y focos y suspiro, doy un último vistazo a su reloj que me confirma que Iván ya debería estar dentro y al menos ir por su segunda copa, salgo por la puerta del coche y subo las escaleras del lugar tan rápido como puedo apenas deteniéndome los segundos de cortesía necesarios ante la prensa y salir corriendo de allí sin parecer grosero. Probablemente no lo haya conseguido.
Ya dentro del lugar y a salvo de flashes y preguntas, reviso con un rápido vistazo el lugar para encontrar a mis amigos, cosa que no me resulta muy difícil con mi altura, ventajas de ser alto supongo pienso mientras me encamino hacia la terraza donde los veo charlar animadamente.
Saludo a Eddie e Iván que por lo que capto estaban hablando de trabajo, bueno.., más o menos.
-Hey Dimitri, ¿sabes a quien he ido a ver esta mañana?- dijo Iván mientras cogía una copa de champagne que un camarero servía en bandejas y dejaba otra vacía. –Las Dragomir, y están buenas, tío.-
-Iván..- Me quejo junto con Eddie al mismo tiempo ante sus palabras, jamás iba a madurar, Iván no tenía ni siquiera un tipo ideal, cualquier chica guapa estaba dentro de su radar y no sé como lo hace pero todas caen rendidas a sus pies.
-Vamos no empieces Iván, Solo tengo un interés en hacer negocios con su empresa no en ligar con ellas.- digo y mientras intento desviar la conversación que se está formando de nuevo sobre mi nula "vida sentimental" con algunas preguntas a Eddie, que empieza a hablar sobre sus planes del fin de semana y el resultado de un partido de baloncesto, cuando noto que Iván es interrumpido por un par de chicas.
Una joven rubia que dice algunos rápidos saludo y menciona unas disculpas antes de salir corriendo a saludar a alguien que pasaba cerca de nosotros. Pero lo que me llama la atención y me deja momentáneamente sin palabras es la pequeña preciosidad morena que tengo ante mis ojos, sus ojos marrones, sus suaves formas y sus labios llenos me tienen hipnotizado. Joder Dimitri reacciona me digo a mi mismo desde algún lugar de mi cerebro pero sigo paralizado. Veo como ella se dirige a Iván y caigo en que ellos ya se han conocido esta mañana. De repente oigo algo que me saca de mi conmoción, ¿Está Iván intentando ligar con ella? Y algo que se asemeja demasiado a los celos asoma su cabeza dentro de mí. No sé de donde viene eso pero no me gusta pensar en Iván cerca de ella.
"...creo el sorprendido de verla aquí soy yo, pensé que guardaría reposo como le ordené." – y siento la curiosidad de saber que le ocurre a este ángel, que requiere los servicios médicos de mi amigo.
-"Entonces me temo que tu tendrás que llamarme Rose, y sobre lo de estar aquí.. Bueno ya has conocido a mi hermana Vasilisa, ella nunca acepta un no por respuesta."- le dice a Iván que asiente con una sonrisa.
Y con una gran sonrisa ella se gira para saludarnos a Eddie y a mí.
-"Disculpad por la intromisión, mi nombre es Rose."- dice mientras yo me quedo mirando con su nombre sale de sus perfectos labios.
Iván mientras me mira y veo como con sus ojos me suplica que deje de hacer el idiota y empieza por presentarle a Eddie primero dándome unos segundos para recomponer lo que seguro es mi cara de idiota.
-"y este de aquí…"- dice Iván mientras me señala. -"Es mi gran amigo, socio de negocios, y soltero de oro de la ciudad Dimitri Belikov"
Oír sus palabras me hace rodar los ojos, por supuesto que Iván iba a decir alguna de sus típicas tonterías. Agarro la mano de Rose y me inclino dejando un ligero beso en su mano.
.-"Encantado de conocerte Rose"- Digo con voz suave y una sonrisa.
Y ella parece que se queda en blanco, me hace pensar momentáneamente en la posibilidad de que ella haya tenido una reacción similar a la mía cuando la he visto. ¿Podría yo tener tanta suerte?
-"Estas bien?". Comento con algo de preocupación, igual no se encuentra bien y yo estoy aquí fantaseando con la posibilidad de que Rose y yo podamos conocernos, ella se ruboriza y retira su mano rápidamente de la mía mientras asiente afirmativamente.
- "Tendréis que disculparme por mi comportamiento, estoy bastante agotada del viaje y la falta de comida decente en este sitio junto con los medicamentos puede que me tengan bastante fuera de onda esta noche." – dice junto con una suave sonrisa.
No puedo apartar mi vista de ella pero por el rabillo del ojo veo como Iván que se ha dado cuenta de mi reacción ante Rose empieza una conversación con Eddie y me deja sutilmente espacio para estar con ella.
Su piel color almendra me tiene totalmente hechizado y me pregunto si será tan suave al tacto como me lo estoy imaginando.
-"Y que es lo que te trae a la ciudad Rose?"-le pregunto, a pesar de que los rumores son que han vuelto para encargarse de los negocios, siento curiosidad de saber el porqué de la repentina vuelta. No es que la empresa fuese mal sin ellas al cargo. Probablemente podrían haber vivido toda su vida cómodamente sin tener que hacerse cargo de la empresa.
-"Negocios familiares, Lis.. Vasilisa y yo acabamos de graduarnos y fuimos reclamadas por el deber."- bromea aunque en sus ojos noto cierta tensión cuando habla de su "deber". Claramente puedo ver que no fue su idea el volver.
-"Y a ti Dimitri?" Qué te sacó de la congelada Rusia?- me dice y su pregunta curiosa me hace reír.
"América es la tierra de las oportunidades ¿no Rose?."- le contesto, suavemente dándome cuenta de que no pretendía ofender y que sus palabras parecen motivadas por una sincera curiosidad que veo en sus ojos.
-"Mi familia se trasladó aquí al cumplir yo dieciséis años, ellos viven a las afueras de la ciudad todos juntos en una gran casa.- le digo sonriendo, a pesar de que no vea todos los días a mi familia los amo y intento ir al menos un par de veces a la semana por casa y pasar tiempo de calidad con ellos.
-"Debe ser genial, toda la familia unida."- Comenta Rose aunque su tono es frio y ligeramente triste. Puedo entender porque el tema de la familia aún es un punto sensible para ella. Y aunque siento curiosidad por saber más me callo. -"Genial Belikov"- pienso, solo tú sabes deprimir a una chica nada más conocerla. No me gusta ver a esta preciosa chica triste así que con una suave risa intento desviar sus pensamientos y contesto a su pregunta.
-"Desde luego mi infancia nunca fue aburrida con tres hermanas, siempre había alguien gritando, peleando por algún vestido, o algo de maquillaje, pero lo mejor de mi hogar son las cenas familiares de mi madre, esa mujer sí que sabe como cocinar.. "- digo y antes de terminar soy interrumpido groseramente por un hombre al que apenas conozco.
Rose y yo nos separamos rápidamente, apenas me he dado cuenta de la escasa distancia que había entre nosotros. Había algo en ella que había hecho como si solo estuviéramos ella y yo aquí. Y este imbécil acaba de romper eso.
El hombre sigue hablándome sobre negocios, ¿es que no se da cuenta de lo grosero que está siendo? Por desgracia para mí, no puedo echar a este hombre a patadas como me gustaría, mantengo algunos negocios con su empresa y un mal gesto por mi parte podría suponerme importantes pérdidas, pero tampoco quiero dejar la conversación con Rose, su cara parece estar de repente pálida, y antes de que pueda hacer nada por solucionar este y librarme de este hombre, veo como ella se despide murmurando sobre no encontrarse bien y disculparse por acaparar mi tiempo y huye corriendo.
Sigo con mi mirada el lugar por donde se ha ido, saliendo de la terraza donde nos encontrábamos y entrando al gran salón. Miro al imbécil que tengo delante que sigue hablando sobre cifras y "no sé que mas" y me hierve la sangre, por suerte Eddie y Iván se han dado cuenta de lo ocurrido hace unos segundo y se acercan al hombre y a mí.
Eddie lo distrae con una pregunta mientras Iván me mira y dice. –"Vamos D, ve a por ella."- y no tardo ni un segundo en agradecérselo mientras salgo corriendo en busca de ella.
Llevo más de veinte minutos recorriendo el salón y tratando de esquivar gente y estoy empezando a desesperarme, se habrá ido de la fiesta pienso con ligero pánico. Pero entonces veo a mi izquierda a su hermana hablando con un Ozera y me relajo, ¿No se habrá ido sin ella, no?
Mi caminata me lleva hasta el último lugar donde podría estar, los servicios. No es como si pudiera entrar dentro del lavabo de señoras así que me decido por esperar fuera y escasamente un minuto después una señora mayor sale por la puerta.
-"Disculpe señora, no habrá visto a una chica morena con un vestido rojo por aquí"- digo intentando sonar casual.
La mujer me mira con una media sonrisa. –"Ooh.. Su chica salió hace unos minutos de aquí, sabes parecía bastante desorientada y pálida. Murmuraba algo sobre llegar a casa joven." Me dice.
Oír aquello me acelera el corazón, ¿Desorientada?¿Pálida?, mi urgencia por encontrarla es aún mayor. Y sin más me doy la vuelta y me dirijo hacia la puerta de salida para ver si ella está allí, mientras cojo el móvil y marco el número de Iván, que me responde al segundo tono.
-"Iván, no la encuentro y al parecer una señora se ha encontrado con ella en los servicios dice que estaba pálida y desorientada, necesito que me ayudes a encontrarla." Digo rápidamente.
-"Estamos en ello colega"- y sin más, corto la línea.
Estoy dándome la vuelta para ir adentro a buscarla cuando algo ligero y suave se estrella contra mí, instintivamente me giro para agarrar a la persona que no parece haberme visto y evitar que se caiga cuando me doy cuenta de que es ella.
Alivio atraviesa todo mi cuerpo, la sostengo entre mis brazos y empiezo a decirle. -"Rose! Estas bien? Te llevo buscando un rato, te fuiste muy rápido.."- Pero es entonces cuando al tenerla tan cerca me doy cuenta de su piel pálida y el sudor pegajoso que hay en su cara y cuerpo. Algo no va bien y sé que tengo que llamar a Iván ya mismo. Veo como intenta decir algo pero antes de ni siquiera llegar a pronunciar algo comprensible, su cuerpo va flojo y se desmaya en mis brazos.
La recojo estilo novia y me dirijo hacia mi chofer, que está en la cola junto a los demás coches frente al lugar, me ve llegar con Rose en mis brazos y rápidamente me abre la puerta de la parte trasera, me mira con asombro y le digo que me lleve a casa rápidamente. No suelto a Rose en todo el camino pero me las apaño para alcanzar mi móvil de la chaqueta del traje y llamar a Iván.
-"Iván, la tengo. Se ha desmayado, vamos de camino a mi casa. Trae tu culo volando aquí ya, y dile a Eddie que busque a su hermana y le diga lo que ha ocurrido y que está con nosotros."- digo con un tono autoritario que no admite contestaciones o dudas.
-"Estoy allí en diez minutos Dimitri."- contesta seriamente y sé que estoy hablando con el Doctor Zeklos no con mi amigo de toda la vida.
Y mientras vamos cruzando la ciudad a toda velocidad camino a mi apartamento no puedo dejar de preocuparme por Rose, parece tan fuerte y débil a la vez.. Y en ese mismo momento me doy cuenta de esta mujer, mi Roza me va a cambiar la vida radicalmente.
Por: Vaana
Y aquí esta mi one-shot, primero que todo decir que mejor tarde que nunca ¿No?, lo tenía escrito hace semanas pero como mis grandes amigas Jcastillo y Asideilogica21 saben he estado un poquito enferma y tuve que centrarme un poquito en mi primero. Segundo de todo y no menos importante es que he disfrutado enormemente leyendo los one-shot de mis compañeras, son realmente geniales y me hace una especial ilusión haber compartido esto con ellas. Yo creo que podría leer sus historias una y otra vez sin cansarme.
Y por ultimo quiero dedicarle el capitulo a mi amiga Jcastillo porque siempre consigue dejarme alucinada con lo superwoman que es y lo mucho que me hace reír.
