Capítulo 8: Poder de convicción.
Lleva una de las manos a su miembro, tocándolo suavemente, dando largas caricias por este de arriba hacia abajo, mientras se mordía el labio inferior para no gemir. Lleva la otra mano a sus labios, introduciendo los dedos en su boca poco a poco, lamiéndolos con cuidado, mientras cerraba los ojos, dejando escapar algún leve gemido. Después de haber humedecido bien cada uno de sus dedos, baja lentamente su mano rozando su cuerpo, hasta llegar a su trasero, jugando en su entrada con la punta de los dedos, mientras seguía con el ritmo sobre su miembro, sintiendo como se le aceleraba la respiración. Mete poco a poco uno de los dedos en su interior, gimiendo alto al sentirlo completamente dentro, moviéndolo en círculos mientras gemía. Introduce el segundo, notandolo algo justo todavía, moviendo ambos dedos libremente, sintiendo como se excitaba y se iba acostumbrando poco a poco bajo la intensa mirada del militar, a quien se le veía también muy excitado por aquello.
- A-ah~ -gime al mover ambos dedos con diferente ritmo en su interior, abriendo los ojos y cruzando la mirada con el peli verde- F-flippy… nng~ -cierra los ojos, excitándose más al ver como lo miraba tan fijamente, acercando un tercer dedo a su entrada.
- Tsk! –siente perder el control al oírlo gemir su nombre, agarrando su mano y apartándola de su trasero- ya no lo aguanto más…
- E-espera, ¿¡que estas ha-
Se abalanza sobre él y lo besa en los labios, mientras introducía el miembro en su interior bruscamente y de una sola vez, haciendo que el peli azul rompiera el beso para gemir de dolor, agarrándose a las sabanas con fuerza.
- ¡A-aah! N-no… e-es demasiado… grande… s-sácalo idiota.
- Ugh~ eres realmente estrecho aquí –mueve un poco su cadera.
- ¡Aah! ¡No te muevas!–le da un golpe con la mano en el pecho, cerrando el puño después- d-duele… aún no… había terminado –siente un escalofrío por todo su dolorido cuerpo, notando como empezaban a caer las primeras lagrimas de sus ojos.
- ¿Acaso te crees que me importa? Acostúmbrate… y hazlo rápido, porque no me pienso contener –ríe leve y retira un poco su miembro, introduciéndolo de nuevo- mngh…
- ¡Ah! Nng… -se muerde el labio inferior, sintiendo que no podía frenar sus lágrimas.
Baja una de las manos a su miembro, acariciándolo desesperadamente, queriendo dejar de sentir aquel profundo dolor. Mientras, el militar baja la cabeza, lamiendo las lágrimas de uno de sus ojos, bajando después hasta su oreja mientras empezaba a embestirlo lentamente al principio, dejando escuchar sus gemidos claramente con cada movimiento, haciendo que el héroe se excitara aun mas, mientras aumenta el ritmo poco a poco, haciéndolo cada vez más rápido y profundo.
- ¡A-aah~! –gime alto arqueando la espalda al sentir como el militar alcanzaba aquel placentero punto en su interior- a-ahí… no… nng~
- ¿Aquí~? –levanta la cabeza y lo mira, volviendo a embestirlo de la misma forma, haciendo que el peli azul gimiera alto de nuevo- realmente lo estas disfrutando, ¿eh? Y con un hombre como yo… -ríe leve, mirándolo de aquella lasciva forma- quien iba a decir que eres un degenerado y asqueroso pervertido –lame el corte de su mejilla.
- N-no, yo s-solo… ¡aah!
Cierra los ojos con fuerza, llevando ambas manos a la espalda del militar, agarrándose fuerte a él y clavando sus uñas con cada embestida. Notaba como placer y dolor se fusionaban en su interior, sintiendo poco a poco que el placer empezaba a ser mayor que el dolor, haciendo que aquella nueva sensación se volviera demasiado excitante para él, queriendo sentirlo más.
- ¡Aah! M-más… ah!
- Yo te daré más~ -le susurra, aumentando aún más el ritmo.
- Aah, F-flippy… mngh~
El militar se estremece al oírlo gemir su nombre, notando como a cada embestida el interior del héroe se sentía más húmedo y caliente, haciendo más fácil y placentera la entrada en él. Por otra parte, el peli azul sentía que no podría aguantar ese ritmo por mucho más tiempo, notaba como quemaba su interior con cada movimiento, con cada roce y cada embestida que el militar le ofrecía, sintiendo que estaba por romperse.
- ¡Aah! N-no puedo… F-flippy no aguanto… más…
- Yo… tampoco… aah~
- ¡Aah! Y-yo… -se abraza más a su espalda, arqueando la suya al sentir que iba a terminar- t-te amo… -le susurra al oído, gimiendo alto después, manchando sus cuerpos al soltar su esencia.
El militar se sorprende por su repentina declaración sin poder responder a ella y terminando justo después que el, llenando con su esencia el interior de su amigo. Mira cansado como el héroe retira sus manos, dejándose caer sobre la cama con los ojos entreabiertos aún inundados en lágrimas, mientras jadeaba fuertemente.
- ¿Acaso crees… que puedes jugar conmigo…? estúpida rata –frunce el ceño mirándolo molesto y llevando la mano a su cuello.
- Hablo en serio… Flippy yo… te quiero desde hace tiempo –dice aún con la respiración agitada.
- ¡No me jodas! –aprieta la mano, estrangulándolo levemente.
- ¡Ugh! –lleva las manos a la de su amigo, intentando soltarse- ¡escúchame, por favor! ¿Es que ya no recuerdas todas las veces que dije que te quería, todos los momentos que dije que me gustabas?… nunca mentí sobre eso, no eran bromas… siempre he ido en serio contigo… y no como un amigo, sino de la misma forma que tu lo haces.
- ¿A si? ¿Realmente quieres a una persona que te desea muerto? Que conmovedor, jaja –aprieta mas la mano, con una sonrisa macabra en su rostro, queriendo desgarrar sus cuerdas vocales una por una.
- F-flippy… -habla entrecortado, sintiendo como le va faltando el aire.
- ¡CÁLLATE! –le grita enfadado.
- N-no me importa la personalidad… si eres tú o él… sois la misma persona… -lleva una de sus manos a su mejilla, acariciándola dulcemente- ambos sois Flippy… el Flippy al que yo amo –le sonríe como puede al decir aquello.
El militar suelta su cuello repentinamente, apartando la mano y bajando la mirada atónito, como si aquellas palabras realmente hubieran tenido algún efecto sobre él. El héroe desvía la mirada, aprovechando para coger aire, mirándolo después y sorprendiéndose por lo que veía.
- ¿E-estas… llorando?
Tenía los ojos llorosos y una triste mirada, empezando a derramar las primeras lágrimas que corrían por sus mejillas. Se lleva la mano a la cara, sonriendo y empezando a reírse a carcajadas, mientras el héroe solo lo miraba. Después de un rato de risas descontroladas, ya más calmado aparta la mano de su cara, mirándolo sonriente con lágrimas en sus ojos.
- Parece que has tocado su corazón, ¿eh? Jajaja… me encantaría arrancarte yo el tuyo mientras agonizas.
- Flippy… ¿está llorando?
- ¿Es que acaso te crees que yo lloraría por semejante cursilería? qué iluso… tus palabras solo me dan ganas de vomitar –se seca las lágrimas con la mano y lo mira molesto, colocándose encima de él de nuevo.
- ¿Q-que haces?
- ¿Es que no te lo imaginas? haré que se te quiten las ganas de volver a decir algo así –le sonríe, colocando las piernas del héroe por encima de sus hombros.
- ¡Ah! –siente que aumenta el dolor por aquella posición- ¡no! Para… no aguantare algo así otra vez… -coloca ambas manos sobre su pecho, intentando empujarle mientras lo miraba asustado.
- ¿Desde cuándo acepto ordenes tuyas~? –se relame y acerca los labios a su oído, susurrándole- haré que no puedas volver a andar –ríe leve.
- ¡No! ¡Espera! ¡A-aah!
Y muy a pesar de los deseos del peli azul y de su condición física, el militar jugó lo que quiso con su cuerpo, sin descanso y durante toda la noche.
