La joven se trató de acomodar en su silla de trabajo, su cuerpo dolía y eso solo le hacía recordar la forma tan brutal como ese mesero peli negro la había tomado la noche anterior con el frío pegando contra su piel y el calor de su cuerpo haciendo un escudo para que no le afectará. Había avanzado en sus diseños la noche anterior, ya satisfecha en una de sus necesidades podía concentrarse con semejante motivación.
Se sentía agotada y podría jurar que su hermosa cara tenía horribles manchas moradas debajo de sus ojos, se maldijo al ver su reflejo en su computador que había quedado en modo de suspensión. Se movió un poco y recordó de nuevo a Gray por el dolor. ¡Mierda! ¡La vas a pagar meserito! Se acordó de la forma tan primitiva en la que ese imbécil la trato, pero luego sonrió al acordarse como lo había cabalgado, definitivamente le gustaba ejercer el control sobre él y más porque así podía ser ella la que tuviera un ritmo frenético y sentir un placer increíble.
—Juvia-sama no olvide que su reunión con los de publicidad es en media hora -De nuevo su asistente la sacó de sus pensamientos, volteó fulminándola con la mirada, luego vio su reloj, "las 12. Perfecto, podrás buscarlo a la 2 si te deshaces rápido del pesado de Sting". Maldijo otra vez en su mente, ¿Cómo podía volver a pensar en encontrarse con él sabiendo que había perdido el control y la había lastimado? No quería entablar una aventura con nadie, sus encuentros solo eran encuentros de una noche con la única excepción de Lyon, pero eso era únicamente por conveniencias.
—¿Se siente bien? ¿Juvia-sama, le traigo un café? -Asintió, necesitaba probar algo, no había comido nada en el día.
—¿Quiere donas también? -Juvia abrió los ojos de la sorpresa, su boca se abrió y aunque la peli rosada era nueva conocía muy bien esa mirada. Iba a comenzar a echar fuego por la boca cual dragón.
—¿Eres estúpida? Las donas engordan niña imbécil. Tráele a Juvia un café sin azúcar. -La joven salió corriendo de la oficina de la peli azul tratando de salvar su vida y por el camino sintió un escalofrío y unas ligeras ganas de vomitar. "¿Café sin azúcar? ¿Qué clase de monstruo toma café sin azúcar bueno aparte de los diabéticos? Si, Cruella di Vill". Se río de sus pensamientos tiernamente mientras bajaba a comprar el café.
Mientras que Juvia veía como Meredy se alejaba de su escritorio como un instinto abrió su cajón y vio el dibujo que había hecho del mesero, se mordió los labios y pasó el dedo por la sombra negra de sus cabellos, no le importaba estándose muriendo del dolor iba a ir a esa dirección que le había dado, por fin podrían hacerlo en una cama y tendrían más libertad de moverse. Pasó saliva ante el rumbo que estaban tomando sus pensamientos y gritó al escuchar una voz masculina desde la puerta de su oficina.
—¿Lista para la reunión con los de publicidad? -Cerró el cajón atropelladamente y se machucó el dedo en el intento.
—¿Te hiciste daño? -la joven llevo el dedo a su boca después de decir una grosería, cerró el cajón empujándolo con rodilla y no dejó que Lyon le mirará el dedo.
—¡Solo quiero ver que estés bien! –Protestó al ver que ella era esquiva y no le dejaba ver su herida.
—No es tu asunto Lyon, ¿Qué demonios quieres?
—Sólo quería preguntarte por la reunión, es algo raro que publicidad tenga reunión con nosotros sabiendo que los diseños aún no están listos.
—Mirajane es el demonio en persona, seguramente quiere aplastar a la competencia desde ahora. Le gustará llamar la atención con campañas extravagantes y deslumbrante pero será como arrancarse un cabello para ella porque en dos días recuperará esa inversión con lo que se gana robando los diseños de Juvia…"!mierda! –La peli azul maldijo en su mente, Dios, no confiaba ni en su propia sombra y estaba hablando de más con el peli plateado.
—Jamás me habías dicho lo que pensabas Juvia, yo también pienso que se aprovechan de ti, tienes demasiado talento para vivir en las sombras –le acarició suavemente el dedo lastimado mientras ella lo veía asombrado —Para vivir debajo de las faldas de Mirajane Strauss. No te da todo el protagonismo que mereces, sí lo acepto eres famosa, pero no como te lo mereces.
—No digas nada, jamás repitas lo que Juvia dijo ni eso que acabas de decir en voz alta, no es asuntó tuyo es la vida de Juvia ¿Lo entiendes?
—Solo me alegro de que hayas confiado en mí, sabes que siempre estaré para ti.
—¡Ya suelta a Juvia! Ella no necesita de nadie, no le importa que alguien esté ahí para ella, Juvia solo puede confiar en ella misma y en nadie más. —Acá esta su café Juvia-sama –la practicante nerviosamente se acercó al escritorio de la Loxar, su respiración comenzó a agitarse y su voz no salía con el tono que ella esperaba que lo hiciera.
—Buenos días, Meredy –Por un segundo vio los preciosos ojos de Lyon y luego, nerviosa miró al suelo respondiendo tan bajito que ni si quiera ella pudo oírse, salió de la oficina haciendo una pequeña reverencia y en su mentecita una pequeña joven de cabello rosado y ropa atrevida apareció susurrándole cosas que la lastimaban en su oído "Él está enamorado de Cruella, no tienes la más mínima oportunidad Med" Respiró y se concentró en las hojas que tenía sobre el escritorio, lo que menos quería ahora era que su propia conciencia le dijera que no podía estar con la persona que amaba, todo ese trabajo la haría olvidar lo que sentía por ese tal Lyon, claro momentáneamente.
—Siempre es un placer hacer negocios con usted señorita Loxar –Ignoró la mirada de lujuria que Sting, el jefe de publicidad le profesaba y vio su reloj exasperada, aunque en toda la reunión no hizo más que verlo ya sabía perfectamente que horas eran, 1:49, si no se apresuraba llegaría tarde y no quería por nada del mundo perder una oportunidad de ver a ese sexy peli negro.
—Sí disculpan a Juvia se ira a almorzar, no puede comer en horas diferentes a su horario –Se despidió cortésmente de su jefa y le dedicó una mala mirada a su hermanita que en toda la reunión no hizo más si no interrumpir con sus estupideces, gracias a esa altanera la reunión se había alargado más de lo previsto y ahora iba tarde para verlo. Su elegancia le evitaba correr, desde que era una adolescente no corría eso era para los niños o para gente sin clase, apretó fuertemente el botón del ascensor para que no se abrieran las puertas en todos los pisos deteniéndose y robándole tiempo. Con una sonrisa camino apresuradamente a la calle para coger un taxi, hizo memoria para recordar la dirección, pero no la recordaba muy bien, su deseo por ese hombre era tanto que no la dejaba pensar bien.
—¿A dónde la llevo señorita?
—Quinta avenida con 110, no espere Eehm… "Vamos Juvia acuérdate, no puedes perder tiempo ahora, Claro si quieres" Recordó su sexy y mandona voz y su interior comenzó a volverse líquido.
—La llevaría hasta el fin del mundo si quiere, está tan buena señorita y en sus revistas esta tan rica –El taxista se relamió los labios y ella sintió ganas de vomitar con sus palabras.
—Cierre la boca si no quiere que Juvia le clave un tacón en el ojo. –Sus fríos ojos azules se posaron en el conductor amenazándolo sin miedo —¡Ya se acordó es 110 con segunda avenida 2851! –Su mal humor hizo que le llegará la información como por arte de magia —y rápido porque ella va tarde –Chasqueó los dedos y el conductor vio hacía el frente ignorando la estúpida actitud de esa mujer. En todo el camino la peli azul miraba por la ventana, sin embargo, su atención no estaba en las hermosas calles de la ciudad, sus pensamientos le traían a ese hombre ¿Qué tenía para encenderla de esa manera? ¿Por qué estaba tan desesperada por encontrarse de nuevo con él? ¡Jamás le gustó el sexo! No entendía porque ahora actuaba como una adolescente que se calentaba por todo y que hasta ahora estaba descubriendo su sexualidad. Se registró disimuladamente, traía medias de ligero que se abrochaban a su pequeña y sensual tanga morada con arandelas negras igual que su sostén de juego que tenía un hermoso moño en el centro de sus pechos. Se mordió el labio y cruzó las piernas para suprimir tanto deseo experimentado.
—Llegamos señorita –Su voz la sacó de sus pensamientos y vio el edificio con desconfianza, él no le había dicho ningún piso, ningún apartamento ¿Cómo fue a olvidar ese pequeño detalle?
—¿Seguro que es acá?
—Claro que sí señorita, esa librería de ahí es la que corresponde a la dirección que usted me dio–Extrañada Juvia le pagó una cantidad de dinero exorbitante —Usted jamás trajó a Juvia a este lugar ¿Entendió?
—Si señorita.
—Gracias por su comprensión –desconfiada bajó mirando a todos los lados comprobando que nadie la siguiera, Gray ya se lo había advertido, alguna estúpida estaba detrás de ella con la intención de hacer una historia e inventar vulgaridades, si Mirajane se enterará… respiró profundo no era bueno pensar en eso ahora que estaba tan cerca de entregarse al placer y a momentos de felicidad. La librería tenía solo un cristal en el cual se exhibían una lista de los libros más vendidos en la época con sus respectivos precios, la joven leyó los títulos con interés y sin más auto control para esperar entró en el lugar, quería saber de él y en esa pequeña tienda podían darle una pista.
Sin más hizo sonar la campanilla al abrir la puerta, pasó el umbral de la puerta y en el lugar de la registradora vio al pelinegro que tenía la atención puesta en un libro, sus ojos se levantaron por un milisegundo y se dio cuenta de la presencia de la diseñadora, pero decidió darse importancia y volvió a su lectura, dos segundos después dos hermosas chicas fueron a registrar sus libros, una con su largo cabello castaño estaba seduciendo al joven riéndose como una tonta quinceañera y enroscándose un rulo entre el dedo. Mientras que la otra con cabello plateado se agachaba dándole una perfecta vista al escote de sus pechos. Juvia mordió su labio a tal punto de hacerse daño, no le gustaba compartir…Eso era lo que más odiaba en el mundo y más a esa segunda tonta que se parecía a la estúpida de Lisanna. Las jovencitas salieron del lugar y al hacerlo Gray les pico el ojo con una sonrisa coqueta, Juvia entró moviendo sus caderas de un lado a otro provocándolo, no lo determinó estaba demasiado furiosa para soportarlo.
Sus ojos pasearon por los innumerables títulos de los libros exhibidos, se perdió por los corredores del lugar sin darse cuenta, jamás pensó que el mesero tuviera otro trabajo y menos que fuera un maldito mujeriego, su ira llegó a niveles insuperables, estaba fastidiada y se encontraba al borde del berrinche. "¿Eres estúpida o qué? Es un maldito mujeriego Juvia, puede contagiarte algo peligroso ¡Corre! No seas tonta" Movió la cabeza afirmando, por fin estaba de acuerdo con su otro yo y decidida dio un paso hacia adelante para irse, pero fue agarrada violentamente del antebrazo, su cuerpo delicado voló por el aire y sin darse cuenta se encontraba arrinconada entre una estantería y un cuerpo musculoso.
—Pensé que no te atreverías a venir modelito. –Sus manos viajaron directamente debajo de su falda y las subió hasta jugar con su pequeña tanga.
—Suelte a Juvia, imbécil. –Violentamente la peli azul aparto la mano del Fullbuster de su cuerpo y lo miró desafiante.
—¿Ahora no quieres? ¿Para qué ha venido hasta acá si no quieres follar?
—Juvia se dio cuenta que le sobran mujeres para follar, así que permiso, ella se va.
—No, no no linda, no te equivoques, no puedes controlar con quien follo y con quién no.
—A Juvia no le gusta compartir así que ella cree que esto se acabó. Además alguna de esas perras puede tener enfermedades y Juvia no permitirá que usted la contagie.
—¿Qué se acabó? –preguntó con una media sonrisa dibujada en su rostro.
—Tiene razón, no se puede acabar algo que nunca existió, suelte a Juvia. –La joven forcejeó pero Gray no la soltó ni siquiera aflojo su agarre.
—Ni mierda, no vienes hasta acá para tentarme con este insulto a la decencia –Tocó su falda y en un movimiento rápido la haló haciendo que los botones volaran por todas partes y que el trozo de tela bajara por sus piernas hasta caer al suelo, su zona intima cubierta solo por la pequeña tanga le hizo relamerse los labios.
—Juvia le dijo que no –Trató de agacharse para recoger su falda pero él se lo impidió, Gray puso los brazos de la Loxar bruscamente arriba de su cabeza aprisionándola para que no se moviera, su cuerpo sufrió el mismo tratamiento, el Fullbuster con sus piernas la aprisionó y ella sin escapatoria sintió el miembro del peli negro duro y necesitado. Ferozmente el oji gris se apodero de su boca, Juvia jadeó al contacto y al abrir la boca sintió la lengua intrusa de Gray proporcionándole una guerra por el territorio, ella no quería ceder por un demonio no podía hacerlo, no después de ver que hacia todo eso con todas, la peli azul al despegarse se apartó y se trató de zafar pero él era demasiado fuerte, igual de fuerte cuando la sometió en el baño de aquel restaurante.
—Juvia no quiere acostarse con usted sabiendo que toca a otras mujeres –atinó a decir entre esfuerzos y empujones.
—Tú te acuestas con quien te da la gana ¿Qué mierdas te digo? –Resoplando Juvia se trató de soltar de nuevo pero él se lo impidió.
—Juvia ya no quiere, no puede obligarla ¡Suéltela ahora!
—¡No!
—Juvia no quiere maldito salvaje.
—Claro que quieres tonta modelito, deja de hacerte la digna y deja que te folle como te gusta. –Sus labios bruscos se apoderaron de ella, Juvia volteó la cara y no dejó que la besara. El peli negro estaba actuando demasiado raro y ella solo quería librarse, Gray se apartó lo suficiente para que ella le diera un cabezazo y al hacerlo el muchacho sintió como un dolor fuerte se adueñaba de su frente, al tocarse el lugar afectado libero a Juvia que solo veía como todo su mundo giraba alrededor de ella. Trató de alejarse, pero al hacerlo perdió el equilibrio y cayó al suelo sin golpearse fuertemente gracias a que puso sus manos. Cabreado Gray iba irse en contra de ella, pero la vio en el piso y sintió un estrujón en su corazón, no entendía porque esa mujer lo hacía perder el control, jamás en la vida había tratado a alguien como a ella, tan salvaje, tan estúpido, tan fuerte y cruel. Los segundos pasaban y él estaba como una estatua viendo a la nada tratando de encontrar algo coherente que le indicara el porqué de su comportamiento, pero sencillamente nada pasaba por su mente. Exactamente había sido un cerdo pero quería, necesitaba tener sexo y descargar toda la frustración que estaba sintiendo con ella. Como un reflejo vio que ella por fin se podía levantar y corrió atrapándola entre sus brazos, la joven forcejeó para liberarse, sin embargo, su voz la acalló.
—No puedes salir de este corredor tonta, las cámaras te grabaran en ropa interior y creo que el de seguridad se pajeara viéndote. Estás a salvo acá este es un punto ciego –la peli azul se mordió el labio y sin razón aparente grito con dolor, su desesperación se escuchó por toda la librería, sus ojos se llenaron de lágrimas y susurró bajitico "los hombres son iguales, son peligrosos, son dañinos, solo eres tu Juvia, ¿Cómo lo olvidaste? ¿Cómo? ¿Cómo pudiste dejar que la barrera se derribará? ¿Cómo?" Gray ladeó la cabeza al escucharla hablar, estaba hablando sola con la mirada perdida, susurrando cosas fuera de sí. El oji gris nervioso le beso la frente despacio, con ternura y culpabilidad. Poco a poco le beso el pequeño chichón que se le estaba formando en la frente. Era fuerte de eso no tenía dudas, se hizo daño ella misma con tal de soltarse de un maldito animal.
Enseguida el peli negro pasó los dedos suavemente por la herida y luego los deslizó por sus suaves mejillas, no lo miraba no volvía a la realidad, algo muy malo estaba pasando con ella pero el desconocía el porqué de su reacción.
—Lo siento, nunca me había pasado, nunca había perdido el control con una chica. No soy agresivo, no soy un animal, lo siento –Desesperado la abrazó y la alejo para verla más tiempo, la peli azul llevó sus ojos azules a los de él y se lanzó en sus brazos con desesperación, con anhelo, con deseo, empezó a besarlo, a tomarlo y a adueñarse de todo su cuerpo pasando sus suaves manos por él, Gray desconcertado le siguió el juego y le arrancó la suave blusa dejándola únicamente con la sexy ropa interior que había elegido. Por unos segundos se apartó para admirarla y esa imagen logró encenderlo más de la cuenta.
—Chúpamelo –se desabotonó y bajó su pantalón con sus boxers tan rápido que Juvia no tuvo tiempo de asimilarlo. ¿Le estaba pidiendo que se le hiciera sexo oral? ¿Qué demonios le pasa?
—¡Hazlo! ¡No tenemos mucho tiempo Juvia, cualquier inoportuno puede llegar!
—Claro que no, eso es asqueroso, Juvia jamás ha hecho algo así. –Gray se rio irónico pero al fijarse en la reacción de la Loxar se dio cuenta que no estaba mintiendo.
—¿Jamás se lo has mamado a alguien?
—Claro que no, es de mal gusto. –Esa última frase basto para subir el morbo del peli negro que ya muy acalorado le arranco las medias de la tanga negra y le quitó ese pedazo de prenda para penetrarla de una sola estocada, la peli azul gimió pero por alguna extraña razón desconocida para ella le encantaba que fuera duro. No necesito de juegos preliminares, ya con sus pensamientos en el taxi estaba más que lista para que él entrará en ella. Juvia se subió en él con ambas piernas poniendo todo su peso en él, algo que el peli negro no esperaba y con risas ambos cayeron al suelo, el joven se sentó y se apoyó su espalda en la estantería de libros mientras la acomodaba, ella se sentó entre sus piernas y se metió la erección del peli negro en su lugar, jadeantes empezaron el ritmo, mientras ella salía y entraba de él, el pelinegro se movía para recibirla gustoso invistiéndola con ferocidad.
—¡Bésame! –Reclamó Gray acercándola a sus labios.
—Los besos no deben interferir en la penetración.
—¡Cállate y hazlo! –al pronunciar la frase Juvia gimió de placer perdiendo el ritmo.
—Es aquí ¿no? –la joven la miro extrañada con las mejillas sonrojadas y al sentir otra descarga de placer gimió más fuerte.
—Tu punto, lo he encontrado. –Se movió en círculos sobre ese lugar y frenéticamente comenzó a lamer su cuello saboreando la vainilla de su esencia combinada con su sudor.
—Ahí….ahi….ah…aaahh…no….no pare…por favor.
—Te ves tan linda pidiendo el favor.
—¡Cállese! –La peli azul se adueñó de la boca del pelinegro y se adentró en el usando su lengua, extrañamente con él no sentía ningún tipo de vergüenza, podía ser una atrevida y a él le encantaba y lo encendía, de un jalonazo Gray subió las copas del sostén y se adueñó de sus pechos tomándolos con la boca mientras ella se arqueaba disfrutando la sensación con gozo.
—Gray…Gray…Aaaaaaaaaahh…..más, más, maaas.
—¿Más que linda? –Jadeo y mordió su clavícula volviéndole a dejar una herida en el cuerpo a la modelo.
—No marque a Juvia –Protestó sin fuerzas ya que toda su atención estaba puesta en el orgasmo que se aproximaba, lo podía sentir, su vientre estaba doliendo y todo en ella se estaba entumeciendo.
—¿Más que linda? –Repitió jadeante y ella le respondió moviendo sus caderas más rápido. Gray se dejó llevar por su ritmo y dejo salir todo sabiendo que ella yacía escondida entre su cuello y pecho teniendo espasmos de placer.
—Juuuvia –gritó su nombre cuando su eyaculación la lleno y luego se dejó caer encima de ella, tratando de volver a recobrar el aliento.
Sus pechos subiendo y bajando con sus frentes llenas de sudor no eran sino una muestra del acto de pasión que acabaron de cometer esos dos, habían estado acostados en el piso por más de dos minutos sin decir nada, solo se miraban con complicidad.
—Juvia quería hacerlo en una cama, pensó que la había invitado a su apartamento.
—¿No te basta con esto? ¡Qué mujer tan insaciable!
—¡Ja! Un burro hablando de orejas. -Por cierto motivo su comentario no le gusto para nada y se levantó del piso acomodándose su ropa. Juvia lo notó no estaba nada feliz, no podía perder su fuente de placer, no podía hacerlo enojar entonces trato de desviar el tema, algo que pudiera servir pero palabras tontas salieron de su boca —En la casa de Juvia no se puede, alguien puede verlos. Mmmm un motel menos, lo único que queda es su casa.
—Ni lo sueñes, mi casa no es a lo que la princesa está acostumbrada.
—No pueden seguir cogiendo por ahí en cualquier lugar, pueden descubrir a Juvia.
—¿Y qué?
—¿Y qué? –lo arremedo totalmente exasperada —Pues que ambos se meterían en un problema, no creo que sea bonito para usted caminar por la calle y que una multitud de paparazzis lo ataquen.
—Por mí no hay problema. –"estúpido arrogante, claro te jodería eso y matarías a todos".
—¿Dónde vive? –Tenía que sacarle información, sus encuentros públicos tenían que acabar o bueno por un tiempo hasta que las cosas con esa paparazzi se calmaran.
—No te incumbe, no lo haremos en mi apartamento.
—¿Acaso vive con alguien? ¿Está casado? –Esta vez fue Juvia la que se levantó y se vistió para hacerle frente.
—Claro que no tonta, solo que me niego a hacerlo en mi apartamento.
—Solo dígale donde vive, ya pensarán en algo.
—Vivo acá ¿Contenta?
—¿En la librería?
—Ay obvio no –se tocó su frente en frustración.
—¿Entonces en dónde? –ladeo su cabeza y habló con voz inocente para poder sacarle información —En el segundo piso –Juvia sonrió y termino de vestirse pero al ver su falda le recriminó con la mirada a Gray. El peli negro alzo sus hombros y cejas riéndose de ella y de sus instintos animales y ella negó con su cabeza. Se sacó un gancho del cabello y como un hada madrina arregló su falda ante la mirada del Fulbuster que no se le despegaba en ningún momento, Gray se alarmó al escuchar la campanilla que le mostraba que había un cliente, rápidamente se acercó a ella, la miro y por instinto le beso el pequeño bulto en su frente que había resultado del golpe y le acomodo el cabello para que no se le viera.
—Fue todo un placer follar con usted señorita Loxar.
—Lo mismo dice Juvia señor Fullbuster.
—No salgas sin un libro del corredor, si alguien ve la grabación y pregunta diré que estábamos buscando un libro.
El joven se alejó y ella se demoró un poco para que nadie sospechará al volver escuchó la voz de una mujer y se sorprendió demasiado.
—Que no Nano, Sabes que no repito con ninguna mujer y no me desesperes que estoy trabajando.
—Esta noche en tu casa ¿sí? –Juvia mordió su labio inferior y se devolvió para traer un libro que había visto antes de su arrebato pasional, traviesa lo paso por la registradora y Gray levanto una ceja al ver el título de este.
—Está noche en tu apartamento, podrán practicar una de estas posturas –le señalo el libro y Juvia le paso el dinero guiñándole el ojo, salió del lugar dejando a ambos con la boca abierta, Gray dejo a Nano en la librería y salió detrás de ella.
—¿Qué mierdas crees que haces?
—Hago lo que es correcto y que te quede claro…Juvia no comparte con nadie –esa frase la habló lento haciendo énfasis en cada una de las silabas para que el joven entendiera.
—Lo que hiciste está mal, no puedes meterte en mi vida así.
—Pues nalguea a Juvia por mala –Se rio de su comentario a distancia y se subió en un taxi dejando a Gray peor de sorprendido.
—Si eso es lo que quieres, eso haré.
Hasta aquí capitulo, Juvia lo decía como burla pero Gray lo tomo de otra manera waaaa. Respondiendo sus sexys reviews:
Noriko Ishida: Ya sabes que me encanta que te encante y yo sé porque te gusta :D estas pillada, ok no enserio espero que te haya gustado este cap :D te mando un besote y un abrazo psicológico.
Angela li marvell: Jajaja sexo salvaje everywhere, el lado pervertido es demasiado sexy, únete a la oscuridad conmigo, ok no te quiero y te mando un abrazo y un beso psicológico bye :D
Juviadelasoledad: Bueno si ambos tienen sus traumas pero poco a poco se irán descubriendo cada una de las cosas ocultas, me gusta que te guste… ME ENCANTA. Bueno pasando al manga weee Mashima se alimenta de nuestro dolor y se hace inmortal con nuestro sufrimiento, creo que deme tener nuestras lágrimas en una lacrima alimentándose de ellas. Bueno no creo del todo que gray se haya vuelto malo, no es posible el ama a su familia y a Fairy Tail obviamente aún hay esperanzas para el gruvia, algo tiene que pasar en un mes eso fue lo que me dijeron algo en Ice Trail o en el manga, solo hay que ser pacientes y si no pasa golpeare al que me dijo eso. Claro yo sabía que ellos tenían que conocerse desde peques, aunque no se vieron el destino los vuelve a juntar ¿A que es romántico? Bueno te dejo y te mando un beso con un abrazo psicológico bye.
Chachos: Pinche Gray insensible, es demasiado insensible y un poco loco controlador pero así lo amamos, creo que si es la fasti de Lucy ya me decidi pero hará su aparición después. Espero que te haya gustado el cap y ya sabes e próximo habrá sexo pero más duro aún, eso último que dijo Juvia le costara. Ti quiero :D bye
Serena Sailor Moon: jajajaja No te traumes disfrútalo, aunque el sexo es duro y Gray a veces es un insensible creo que todas queremos uno así, los dos se sacarán del hueco te lo aseguro toca esperar y ya sabes me encanta que te encante :D bye te mando un beso y un abrazo psicológico.
Dobe Pandita: Jajajaja acá te traigo tu sustento de ideas pervertidas, solo espera el próximo será más pervertido y duro aún, espero que este cap te haya gustado como el otro y ya sabes me encanta los reviews testamento, te quiero bye :D te mando un bezote y un abrazote psicologicote. Jajaja.
Anonimous: Jajajaja Ese Gray es un animal, domador, sexy, arrogante y sobre todo un poco desiquilibrado, pero neee yo sé que todas queremos uno así, que nos haga sentir vivas y que lo haga duro y locamente. Espero que te haya gustado el cap. Te quiero bye :D
Taty Hyuuga: Jajajaa espero que el gatico siga vivo, yo también sinceramente me haría más caprichosa y créeme que después del próximo capítulo a Juvia le encantarán los castigos, tanto físicos como sexuales. Te mando un beso y un abrazo y mandale mis saludes al sexy gatico, te quiero bye.
