Hola hermosuras, vengo a traerles un capitulo pero antes, bueno sé que no lo había hecho antes pero esta historia puede traer escenas que hieran su sensibilidad y que puedan ser demasiado fuertes por el tipo de material que decidí manejar en este fic, así que les recomiendo no leer si creen que es demasiado para ustedes.

Kazuki: Hola! Claro que no me voy a enojar, mira este fic no lo hago con intensión de lastimar a nadie, ni con ánimo de degradar a los personajes porque los amo demasiado para hacerlos sufrir. Tome este proyecto como un reto de una escritora que quiero mucho, ella me dio especificaciones y yo deje volar mi imaginación, en ningún momento quiero que pienses que es violación aunque hago este fic con ánimo de demostrar las fantasías de la mayoría de las chicas que dicen que les gusta el sexo duro, claro hay un porcentaje que está de acuerdo y un porcentaje que no lo está en dichos estudios, imagino que estas en esa parte que no y respeto que no te agrade esto. Créeme que hice este proyecto con la mayor inocencia del caso, nunca pensé en lastimar fans y aunque mi ánimo no es que dejes de leer mis historias, creo que si no puedes soportarlo no deberías hacerlo, en realidad ellos comienzan al revés y en este momento la relación es algo dura y vendrán muchas cosas más, así que si no te sientes en capacidad no lo hagas por favor. Te mando un abrazo y un beso psicológico. Bye.

Jbadillodavilla: Lo sé es extraña pero pronto muy pronto llegara el amors. Te mando un abrazo y un beso psicológico.

Chachos: O sea lo sé, soy genial ok no pero sabes que me encanta Lyon y Meredy en la misma oración, claro que quiero Juvia's work aunque no he podido leer tus actualizaciones perdóname la vida por favor. Esos taxistas son re zafados pero total toca sonreír para que no lo violen a uno y Juvia lo encaro eso me encanto. Espero que te haya encantado el cap ahorita seguimos hablando.

Angela Li Marvell: Jajajaja pues no sería una mala idea, Juvia secuestrándola y encerrándolo en un cuarto haciéndole quien sabe cuántas porquerías jajaja. Este lado no es tan oscuro, no somos pervertidas solo con imaginación sexy. Te mando un abrazo y un beso psicológico, te quiero bye.

Viry3fick: Lo sé somos demasiado masoquistas y eso es…bueno creo que es bueno, sabes que me encanta que te encante y sí, sinceramente amo la actitud de Gray porque no se la deja montar de Juvia y la deja en su lugar, una persona fastidiosa odio las personas altivas y él quiere traerla al lado bueno mediante ciertas prácticas. Te mando un abrazo y un beso psicológico bye te quiero.

Juviadelasoledad: Juvia reclama lo que es de ella, yo haría lo mismo y espero que este cap te haya encantado. Con respecto al manga Gray está fingiendo porque reconoció a Natsu, no puede ser malo solo espera obtener información ahí y no se irá con Natsu. Solo espero que le diga Natsu que Juvia está muy mal por su culpa para que se le afloje el kokoro un poco. Te mando un abrazo y un beso psicológico bye.

Nole-chan: jajajaja ese Gray es gay pero posesivo y me encanta, espero que te haya gustado mucho este cap. Te mando un abrazo y un beso psicológico bye.

Taty Hyuuga: ¿Sabes? Le mostré la amenaza a una amiga y me dijo Dany dile que odias los gatos y estuve tan tentada a decirte eso pero en realidad temí por la vida del gatico jajajaja espero que siga sano y salvo. Bueno ya te imaginas las cosas, tienes la mente algo macabra como la mia y si te doy una pista el primero en caer será el sexyno porque Juvia es más dura y está llena de traumas. Espero que te haya encantado el cap, te mando un beso y un abrazo psicológico.

Oni no ao: jajaja pos inspírate o te mato por no dejarme review. Ok no tu sabes que yo soy toda dulzura y corazones. Te quiero Miki bye.

Anonimous: A mí en cierta manera me encanta esa forma de ser de Juvia pero mira que para una mierda hay una peor y Gray la está domando y sabe cómo tratarla, jajaja si lo leí y casi muero total estaba leyéndolo con una amiga y veo el momento Gruvia y casi muero pero luego a Gray convertido eso me dejo mucho trauma. ¿Mashima por qué me hace esto? ¿Se alimenta de nuestro sufrimiento? Jamás le perdonare eso porque mi Gray es demasiado que te encante el cap y te mando un beso y un abrazote psicológico.

Bien acá va el cap.


Abrió la puerta y sin ganas lanzó las llaves encima del sillón, el día había sido una mierda en el trabajo, corre corres y el maldito restaurante lleno hasta el tope, se fue directamente al refrigerador para encontrar algo con el que sobrevivir esa noche y se aflojó el corbatín del uniforme tirando los zapatos para relajarse y sentir el frío del piso, sintió un pequeño placer y sonrió al recordar su encuentro con la peli azul, definitivamente eso había sido lo mejor de aquel día. Se sirvió un poco de la comida que había preparado en el almuerzo y llevo el plato al comedor pero algo no estaba bien. Tomo con apuro el dibujo de encima de su mesa y luego tomó otro. Habían unos cinco dibujos perfectamente coloreados encima de su mesa y sabía perfectamente que él era una bola para dibujar.

— ¡Mierda! ¿Quién anda ahí? -Tomo su bate de béisbol colgado en la sala, camino lentamente por el pasillo de su pequeño apartamento y abrió la puerta de su habitación de un sólo tirón.

— ¿Juvia lo asustó? -Tiro el bate al suelo y se quedó petrificado al ver a la peli azul encima de su cama con un exótico conjunto que dejaba mucho a la vista. ¿Cómo no reaccionar ante tal mujeronon que estaba encima de su cama?

— ¿Cómo diablos entraste? -Se dirigió a su armario ignorándola y sacando su pijama, la reacción en su miembro había sido inmediata y no quería que ella se diera cuenta.

— Su portero se motivó con un poco de billetes verdes y hasta le dio las llaves de su apartamento -Con una sonrisa triunfante hizo mover las llaves y lo siguió con los ojos a todas las partes a las que iba. Mordió su labio al ver como Gray se deshacía de su camiseta blanca impecable botón por botón y se ponía una camisa simple de los Yankees.

— Maldito, si estuviera en mis manos lo despediría. Te dije que no podías entrar a mi casa.

— Pero acá esta Juvia y se demoró mucho en llegar. Tuvo tiempo de hacer más de cuatro diseños.

— El trabajo es duro, salgo a las diez y para relajarme fui a un lugar después.

— ¿A dónde? -Sintió como la altanera voz de la peli azul le cuestiono con posesividad.

— No te importa. -Se quitó su pantalón dándole la espalda a Juvia para que no notara su erección.

— Claro que le importa a Juvia -sin que el peli negro se lo esperara lo empujó y lo arrinconó contra el armario. — Esto -Bruscamente agarró el miembro de Gray arrancándole un gemido de dolor al peli negro. — Es sólo de Juvia, ninguna perra puede tocarlo mientras entré en el cuerpo de Juvia.

— Te dije que mi vida no te incumbía, nunca prometí sólo acosarme contigo, lo mío contigo es sólo una aventura niña caprichosa y no voy a ceder ante tus demandas.

— Tiene razón, hay millones de hombres que se mueren por estar con Juvia, ni que usted fuera algo especial, sólo mire este pedazo de "casa" -Las mejillas de la peli azul se pusieron rojas de la rabia, claramente ese lugar no era a lo que estaba acostumbrada y fue una total estúpida al rebajarse estando en esa parte solo por un rato de sexo. Cuanto trabajo le costó diseñar en una mesa de comedor sabiendo que en su estudio tenía todas las comodidades y eso la hizo enojar más ¿Qué no veía su maldito esfuerzo por estar con él? Liberó del agarre a Gray y tomo su abrigo y su celular.

— ¡Lárgate, vete a tu maldita mansión eso sí no es un pedazo de casa!

— Hola Lyon-san -Gray se dio cuenta que ella había ignorado su última frase y tras del hecho se había atrevido a llamar a un hombre delante de sus narices. No iba a permitir eso, por una mierda que no.

— ¿Estas sólo?

— ¡Juvia cuelga el maldito teléfono!

— ¿Dónde estás?

— ¿No me escuchaste? Cuelga o te hago colgar -Juvia fulminó con la mirada a Gray y se dirigió a la sala del comedor para recoger sus trabajos y guardarlos con sumo cuidado en su porta planos mientras sostenía el teléfono con el hombro y con su oreja.

— No, no importa Juvia va a tu casa quiere sexo. -Sin ninguna razón aparente Gray le arrancó el celular de la mano y lo estrelló contra la pared.

— Te dije que colgaras el celular. –El chico respiró con sus puños fuertemente apretados viendo la expresión de horror de la peli azul. Del celular nada que hacer había muerto en millones de pedazos. Ignoró a Gray y al tener guardado su último dibujo giró la perilla y trato de salir.

— ¿A dónde mierdas crees que vas? –apresuradamente se puso su pantalón de pijama y se plantó en la puerta para impedirle el paso.

— A usted no le incumbe la vida de Juvia -Con todo el enojo que tenía en ese momento le lanzó las llaves que había adquirido de su apartamento al pecho del Fullbuster y salió sumamente enojada. Gray estaba peor de enojado que ella. Sin importarle nada abrió dándole una patada a la puerta y la agarró de la cintura alzándola en el corredor de su edificio, Juvia pataleó como una niñita — ¡Suéltela! ¡Juvia dijo que la soltara! -Gray empezó a caminar de vuelta con ella.

— ¡Ni mierda! ¡Vas a terminar lo que viniste hacer acá!

— Juvia le dijo a Lyon-san que iba ir a su casa y eso es lo que hará.

— Te follare bien duro por tu comportamiento a tal punto que no te quedarán ganas de encontrarte con nadie que no sea yo. -De repente se abrió la puerta vecina y la joven se sorprendió al ver como Gray sostenía a la chica y la trataba de entrar a su apartamento.

— Hola Levy, no te preocupes sólo es una jueguito con mi novia.

— Hola Gray -Con una sonrisa volvió a entrar para darles la privacidad que necesitaban. Él aprovechó el desconcierto de Juvia con las palabras anteriores y la entró cerrando la puerta con llave.

— Deje salir a Juvia.

— Mientras estés conmigo ningún hijo de puta te puede tocar.

— ¿Ya ha follado a su vecinita?

— ¡Cállate, estúpida! ¡Todo se escucha en estos malditos apartamentos!

— Juvia le hizo una pregunta –Sus ojos azules se clavaron en sus ojos grises y el frunció el ceño, ninguno de los dos iba a ceder eso estaba claro pero ya estaba bastante excitado y no la lastimaría como lo hizo esa tarde, no se pudo controlar y eso en él era bastante raro, ya sabía lo que iba a hacer con ella y sonrió de lado con aires de villano.

— Levy no es de mi tipo y menos me acercaría a ella con el noviecito que tiene, me mataría al instante.

— Está bien, ábrale la puerta a Juvia.

— Me gustaría mejor abrir tus piernas –Juvia abrió los ojos, ¿No que ambos estaban enojados?

— Qué comentario tan fuera del lugar y aún más sabiendo que Juvia no se acostará con usted estando con otras mujeres. Préstele el teléfono necesita llamar a Lyon-san.

— ¿Qué le vas a decir?

— Qué tienen a Juvia secuestrada porque el imbécil con el que se acuesta le exige pero no da nada a cambio.

— Solo me he acostado contigo ¿Contenta?

— Contenta pero préstele el teléfono.

— ¿Qué le vas a decir?

— Juvia no sabe.

— Dile que te acabo de bajar la regla. –Juvia lo miro con cara de póker — Claro que no, eso es asqueroso -centró su mirada al horizonte para pensar.

— Pásale a Juvia el celular –Gray le mostró su humilde celular y ella lo tomo en sus manos, necesitaba empezar a hacer cambios y más si él era su amante, aunque para ella fuera demasiada extraña esa palabra considerando que no quería ningún compromiso. Buscó en su bolso la libreta donde anotaba los números de teléfono por alguna emergencia y marcó de nuevo a Lyon.

— Hola Lyon-san….bien bien….a Juvia le acabo de llegar un correo de Mirajane, hoy no se podrá, le dejo bastante trabajo, Juvia lo siente…..no tranquilo no es necesario….bien…..gracias….adiós. –Gray no la dejo colgar cuando se abalanzó sobre ella y se apodero ferozmente de sus labios, la chica abrió la boca para que él explorará toda su cavidad y jugará con su rosada lengua. — Juvia pudo sentir su erección en su culo mientras usted la alzaba –se burló del joven y se adueñó de los labios del peli negro duramente. Gray la empujó y con sus dedos dibujo el contorno de los labios de la joven.

— Esa boca, tengo que castigarla porque solo dice cosas sucias.

— ¿Como la va a castigar? –emocionada y ya excitada por la voz del joven sonrió ante la declaración y se quitó su abrigo de un solo tirón para que el admirara su hermoso cuerpo.

— Vamos a quitarle la virginidad a esa boca –Sonrió maliciosamente.

— Pero Juvia ya ha besado. –Se burló más fuerte al escuchar la pequeña frase que había sonado demasiado inocente para él.

— No de ese tipo de virginidad –Juvia quedo en shock mientras él la guiaba a la habitación agarrándola de la mano.

— A juvia le da asco, no puede hacerlo. –Gray suspiró hondamente ¿Qué mierdas? Aún no se creía que una modelo así nunca se la hubiera chupado a nadie.

— Bien, entonces primero lo haré yo pero esto hará peor tu castigo. –la empujó suavemente a su cama y sin ganas de jugueteo le quitó sus hermosas bragas color rosa de arandela negra, estaba sumamente cansado pero se relajaría al follarle la boca a esa tonta boqui suelta.

— Si gimes te daré duro, no me gusta que los vecinos escuchen cuando follo –las paredes delgadas de su apartamento transmitían cualquier mínimo sonido ¿Darle duro? Juvia amaba cuando ese hombre le daba duro y que fuera todo un salvaje pero le preocupaba bastante eso de chupárselo ¿y si lo hacía mal? ¿Si sabía asqueroso y si vomitaba? Sus pensamientos desparecieron al sentir la lengua del pelinegro entrando dentro de ella y jugueteando en su interior, con su brazos le abrió más las piernas cumpliendo su amenaza en la puerta y con los dedos jugó con su botoncito rosado, sonrió cuando empezó a sentir los suspiros de Juvia.

— ¿Ves? No hay asco, esto eres tú, la parte más hermosa de tu cuerpo –Puso toda su lengua plana y la lamió profundamente, lo que le hizo soltar un pequeño gemido de placer a la joven.

— ¡Cállate! Cierra la boca o no dejare que llegues. –Juvia asintió con sus labios pegados fuertemente para no emitir ningún sonido. — Así está mejor. –Siguió con su trabajo haciendo torbellinos sobre su clítoris y luego embistiéndola cambiando de técnica, bien sabía que Juvia estaba cerca por lo húmeda que se encontraba y eso le encantaba, ese sabor era tan delicioso y diferente, sabía a ella y eso le encantaba al peli negro encendiéndolo de una manera descomunal.

— Juvia, no…no aguanta más.

— Tranquila nena, yo recibo con gusto tu orgasmo –Y con esas palabras Juvia llegó de la mejor manera posible, Gray bebió el líquido que salió de ella mientras convulsionaba en la cama guiada por el placer.

— ¡Es tu turno! –posesivo y altanero se subió a la cama mientras ella ni se había alcanzado a recuperar, mientras aún su cuerpo se removía de placer se quitó su pantalón y bóxer hasta quedar desnudo de la cintura para abajo ante ella. La chica con la visión borrosa trato de levantarse y él se sentó en la cama encima de sus propias piernas.

— ¡Comienza! –Juvia se quedó mirándolo y aunque las palabras del peli negro le desagradaban ese enorme miembro erecto y a la espera de sus caricias le hizo elevar el morbo.

— ¿Juvia que hace? Nunca lo ha hecho.

— ¿Nunca has visto porno? –Juvia negó con una mirada tenebrosa.

— Bien, primero lámelo. Pruébalo. –indecisa se fue hacia él, apoyó sus codos en la cama y se acostó mostrando sus enormes nalgas, le pego un tímido lengüetazo.

— ¿Aún sigue tu lengua en su lugar o se te cayó?

— ¡Cierre la boca imbécil! Juvia tiene en su poder tu parte más sensible –rio como villana de película y paso su lengua por su labio inferior mostrándola más de la cuenta, con eso había contestado a la pregunta de Gray haciéndolo pasar saliva.

— Pórtate bien y no te cogeré la boca tan fuerte, has círculos en la punta. –Endureció su lengua e hizo exactamente lo que él le había dicho. — Buena chica. Ahora por todo el tronco linda –Juvia lo hizo y traviesamente con su mano empezó a jugar con esas dos bolas que colgaban de él. — No seas traviesa –no se lo dijo por jugar con él sino porque había sacado su cola y la hacía ver más grande y deseable. El joven se dedicó a ver sus hermosas nalgas mientras la chica poco a poco tomaba confianza y experimentaba con su miembro. — Nena, perfecto, sigue así. –Después de jugar un rato se lo hecho a la boca y comenzó a succionar de él, un gruñido ronco salió del peli negro — Cuidado con los dientes Juvia, juega con tu lengua, ahh no quites las manos maldita sea, sigue jugando con ellos — Como ordene –la chica sintió una gota salada en sus labios y se dio cuenta que estuvo equivocada toda su vida, no era para nada asqueroso, la hacía mojarse más y sentirse muy realizada al ver la cara de placer del peli negro.

— Linda mueve tu boca como si fuera tus caderas, como si fuera tu vagina que está dándole placer a mi falo –Con un ritmo lento y tortuoso hizo lo que Gray le ordeno, adelante y atrás, era tan grande que no se lo podía meter todo a la boca, mientras jugaba con una mano en sus partes con la otra sostenía la raíz de su miembro para no ahogarse. Gray la sostenía para que no se hiciera daño y sin pensar comenzó a tocar su segunda entrada. — Cuando hagas algo demasiado malo te cogeré el culo, así que nunca hagas que me enoje demasiado linda. -La joven sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo y siguió con su trabajo sintiendo como empezaba a vibrar y crecer dentro de su boca. Cuando se sintió muy complacido la miro con superioridad, sus ojos azules se reprimieron y ella sintió un mal presentimiento.

— Vamos a follarte esa boca nena, aquí empieza el castigo –Esperó que Juvia lo soltará completamente y la alzo dejándola apoyada en la cabecera de la cama, ya dejándola sentada, se arrodilló quedando a la altura de su boca, en la posición perfecta y apoyó las manos en la pared. —Coloca las manos en mi cadera, si no puedes resistirlo empújame y te daré por el culo cambiando el castigo. –Juvia sintió como Gray entraba de una sola estocada en su boca, el joven gimió al sentirla tan húmeda y deliciosa, Juvia podía soportarlo solo si no empujaba hasta el fondo, no podía contenerla toda. Se deslizó lentamente para volver a entrar en ella de una sola estocada, los ojos azules de la chica lo hicieron tranquilizarse, lo estaba disfrutando y entonces empujó más y más deleitándose con la boca de la peli azul, tenía cuidado pero iba aumentando el ritmo de sus embestidas. Juvia cerró más su boca para apretarlo y satisfacerlo. — Linda que hermosa te ves así. –Siguió así por unos segundos, la chica se había acostumbrado a recibirlo y eso no era un castigo para ella, aunque quería que ya se metiera dentro de ella. Quería algo duro, algo típico de él.

— Nena ¿Quieres mi semen? –Gray ya se encontraba en su límite, no sabía si ella estaba lo totalmente preparada para recibir todo su líquido así que se contuvo hasta escuchar su respuesta. Juvia movió la cabeza extasiada por lo que le hacía, siempre se consideró fuerte y que todos hacían lo que ella quería pero él podía, él sabía cómo ganarle y tratarla, él sabía cómo domarla.

— Me vengo linda abre bien la boca y trágatelo –termino la frase y repentinamente Juvia sintió un líquido que se escurría por su garganta, al principio tosió, no se esperaba tanto pero luego se recuperó y lo saboreo gustosamente, era salado y delicioso, ese maldito mesero era delicioso en todo sentido. Gray trató de acostarse en la cama para relajarse pero ella se lo impidió, chupo de él para sacarle hasta la última gota y cuando se dio cuenta que no había más lo soltó y lo empujó encima de la cama subiéndose juguetonamente en su cuerpo y sacando su gigantesco trasero.

— ¿Cómo lo hizo Juvia? – le ronroneó jugando con el lóbulo de su oreja y ese pequeño toquecito volvió a encender a Gray.

— Mmmm ¿Pues qué te digo linda? Nada mal para ser tu primera vez. –Juvia sonrió de satisfacción y se sentó en su zona intima, sus manos viajaron por debajo de la camiseta de béisbol del chico y poco a poco se la quitó para poder admirar ese hermoso torso.

— Bien sigamos –Gray le desabrochó el sostén y libero sus pechos para poderlos admirar, sin penetrar Juvia restregó su zona intima en la de él con ganas de revivir a ese amiguito que tanto le encantaba y que la hacía gritar de placer volviendo la loca. Gray en un movimiento rápido la puso debajo de él y verifico que estuviera lo suficientemente lubricada para lo que iba a pasar después.

— Si haces un mínimo sonido, te doy durísimo ¿Entendiste? –la chica asintió con su cabeza, eso era lo que quería y cuando lo sintió dentro de ella gimió muy fuerte. —Shhh –Gray retrocedió con lentitud y volvió a entrar en ella haciendo que la respiración de Juvia comenzara a descontrolarse. En ese instante sonó el timbre y ambos se sorprendieron, ni mierda Juvia no se quedaría con las ganas así fuera el mismo rey lo dejaría esperando hasta que terminaran con ese sexo tan delicioso. Lo aprisionó con sus piernas de la cadera y con sus brazos de la nuca.

— Gray soy yo, Nano, abre la puerta. –El apartamento era lo bastante chico como para que escucharán quien estaba en la puerta.

— ¡Mierda! –Gray maldijo mientras volvía a envestir a Juvia, la peli azul sintió como su sangre empezaba a hervir por sus venas. Ya le había dicho que no compartía con absolutamente nadie lo que era de ella y ahuyentaría a esa puta que estaba detrás de su maldita fuente de placer.

— ¡Aaaaah Gray! –gritó con todas las fuerzas que tenía y con la voz más sexy que tenía.

— ¡Juvia cállate! –la peli azul lo desafío con la mirada y él aceptó su desafió, la envistió con fuerza arranándole un gemido de placer puro. —Te dije que cerraras la boca.

— ¡Es tan grande! ¡Mételo todo, todo! –Nano puso la oreja en la puerta del joven, tenía que ser mentira lo que acababa de imaginarse.

— ¿Piensas que todo lo que haces está bien niñita? –No le cubrió la boca, Nano para él solo era una arrecha que no lo dejaba en paz ni un solo segundo, ni siquiera le gustó su única sesión y si Juvia seguía gritando él tenía todo el derecho de ser rudo.

— ¡Todo lo que hace es tan rico Gray! –tonta, bien si eso quería, lo haría, Nano se cansaría de tocar, con semejante alarido de placer de la peli azul ya era más que claro que se encontraba ocupado y que no le abriría.

— ¿Quieres jugar? ¿Sabes que le pasa a las niñas malas como tú? –La envistió con más fuerza para retroceder lentamente y despertar todos los sentidos de la joven.

— ¿!Les dan duro!? ¡Juvia necesita más! ¡Más…más…más! –No sabía si estaba actuando pero eso lo estaba encendiendo demasiado y entonces más fuerte y más la invistió, Juvia estaba en las nubes, él era todo lo que necesitaba.

— ¿Crees que está bien comprar un maldito libro de kamasutra?

— ¡Siiiii ahhhh! ¡Siiiii! ¡Sii para hacerlas con usted! –Nano estaba pasmada en la puerta, eso había sido demasiado, Gray solo era de ella y se iba a vengar de la estúpida esa.

— ¿Y si la estúpida de Nano te hubiera reconocido? –le susurró mientras la torturaba con el ritmo tan fuerte que estaba llevando.

— Es una estúpida no lo hizo.

— ¿Crees que está bien llamar a un hombre delante mío?

— Usted se lo busco –Su respuesta lo hizo enojar tanto que le dio más fuerte arrancándole un gemido de dolor mezclado con placer, le apretó las manos para que no las moviera mientras el simplemente entraba y salía produciéndoles una hermosa sensación.

— Ahora te largas haciendo pataleta y mi vecina te ve ¿Está bien eso?

— No –respondió mientras lo sentía más fuerte, por cada cosa que decía más fuerte era, pero a ella no le importaba le encantaba, la calentaba, le producía algo que jamás en la vida había sentido y no iba a desaprovechar eso.

— ¡Gritas mientras tenemos sexo y ahora hasta la viejita del 2c nos está escuchando! ¿Eso está bien?

— No, no hay que tentar a los que no tienen –Gray sonrió por su natural respuesta, sus mejillas rosadas, la frente mojada de sudor y los pechos de la peli azul rebotando por la rudeza con la que estaba entrando en ella y él no podía estar más excitado. ¡Joder! La modelito que parecía una muñeca de porcelana le encantaba que se lo hicieran duro y a él le encantaba complacerla ¿Qué estaba sucediendo con él? Jamás habían tenido este tipo de ritmo con nadie, jamás había sido tan brusco pero a él le gustaba tanto que rompió la regla de oro jamás repetir con ninguna mujer.

— ¡Y tras del hecho pareces disfrutar el castigo!

— ¡No es ningún castigo, esto! ¡Ahhhh más más! –Gritó de nuevo y Gray siguió con su ritmo, no iba a aguantar mucho más, ya lo sentía llegar y tenía que esperar a Juvia, que maldita tortura. Aumento la profundidad y ella gimió al sentirlo.

— ¡Ya viene! ¡Ya lo siente! ¡Aaaaahhh! –Gray llegó de la mejor manera mientras ella lo apretaba con sus paredes, sonrió y él al recuperarse le robo un beso, se salió y cayó rendido en su cama. Juvia se quedó un rato más en la cama, no era tan grande como la suya pero ambos cabían muy pegados el uno al otro.

— Temo volverte caprichosa –susurró rendido, quería dormir, había sido un largo día y entonces sus ojos vieron como la peli azul se levantaba y se vestía.

— ¿A dónde vas?

— A su casa, Juvia no duerme con nadie.

— ¿Eres tonta? Son más de las doce de la noche, una mujer no puede andar sola a estas horas, sería un maldito suicidio.

— Esa perra que lo busca estaba sola, además Juvia cogerá un taxi.

— Ni mamando te dejare ir sola.

— ¿Ni mamando? –Juvia se acercó peligrosamente a él y su boca comenzó a jugar con el miembro de Gray nuevamente.

— Te quedo gustando ¿no?

— Solo saldrá de acá mamándosela.

— Juvia entiende que no te dejare salir de acá, mañana tomaras un taxi temprano pero no ahora –sin escucharlo Juvia siguió jugando con él y él por instinto le acaricio sus cabellos azules y le guiaba el ritmo con la cabeza. Al terminar de nuevo le quitó el abrigo y le amarró las manos con su camiseta de los Yankees. — Duérmete ahora –la amarró a la cabecera de la cama para que no se fuera y apagó la luz para que ambos durmieran. Juvia respiró profundo y trato de calmar la respiración agitada que tenía, odiaba dormir con alguien.

Al despertar sus muñecas estaban desatadas y él no estaba en la habitación, entró en pánico y empezó a llorar.

— ¡Gray! ¡Gray! ¡Gray! –sus gritos eran de desesperación pura y cuando lo vio entrar sumamente apurado lo abrazó y se escondió en su pecho, se calmó y trato de volver a la realidad.

— ¿Qué sucedió? ¿Por qué gritaste así?

— ¿Dónde estaba?

— En la cocina preparando el desayuno, dime que mierdas pasó.

— Nada, no es nada, vaya. –Se acostó en la cama, vio el reloj despertador y se relajó, aún era muy temprano, se tapó la cara con las cobijas y se dispuso a seguir durmiendo, Gray se sorprendió demasiado ¿Qué le había pasado? Cuando entró vio a una mujer totalmente indefensa y asustada, todo lo contrario a ese ser fuerte y altanero que solía ser. Trató de no pensar en eso y se devolvió a la cocina para seguir con el desayuno, al terminar y servir llamó a Juvia.

La Loxar quedó con la boca abierta, había demasiada comida y todo pintaba delicioso.

— Siéntate come.

— Juvia no se comerá nada de esto, ¿Sabe cuanta grasa tiene todo esto?

— A la mierda la grasa, come.

— No. –El peli negro la halo y la sentó encima de sus piernas para que no huyera, se llevó un pedazo de tocino a la boca y lo llevo a la boca de la peli azul y aunque se negó al principio recibió el pedazo de tocino que fue conducido a su boca por la lengua del Fullbuster. Cerró los ojos al masticar, hace mucho no probaba cosas tan deliciosas, su desayuno solo era leche y cereal o jugo y fruta. Dejo así que el pelinegro metiera toda la comida en su boca y al terminar se levantó y se alarmo.

— ¿Sabe cuántas calorías tiene esa mierda? –Juvia corrió al baño y antes de poder vomitar fue halada mientras unos ojos grises totalmente furiosos le recriminaban.

— Te prohíbo vomitar lo que te comas, ¿Qué no piensas en tu salud? No quería decirte esto por respeto a ti y tu trabajo pero estas demasiado delgada.

— ¿Qué quiere? Que Juvia sea una gorda.

— No seas estúpida, esto que haces es una maldita enfermedad. Estas muy delgada mucho para mi gusto. ¿No entiendes que lo importante no es lo de afuera?

— No te metas en los asuntos de Juvia, no te interesan.

— No soy como los que sueles tratar, a mí no me tratas como se te da la gana. –La halo de las muñecas y la tiro a la cama, violentamente le dio la vuelta y le levantó la cola bajándole su braga.

— ¡La comida no se desperdicia! –le dio una nalgada que a Juvia le produjo mucho placer aunque no era esa la intención de Gray, quería reprenderla. — ¿Sabes cuantas personas no tienen nada que comer? –Otra nalgada — ¡Me esforcé haciéndote el maldito desayuno! -Tercera nalgada —¡Le haces daño a tu cuerpo vomitando las cosas! –Cuarto golpe — ¿Sabes cuánto dinero me costó la comida? –Quinta nalgada y le dio una sexta para quedar totalmente satisfecho.

— Más fuerte, pégale más –Gray se sorprendió al escuchar sus palabras, por un momento tuvo miedo ¿Qué mierdas le sucedía a esa mujer?


Hasta acá capitulo hermosuras espero que lo hayan disfrutado como también espero sus sexynos reviews. Los quiero mucho bye.