"Hermione tiene una linda charla con Harry en el gran comedor; mientras Draco, poco a poco, se enfrenta a sus sentimientos. Él observa, como cada vez, manteniendo la distancia, ¿podrá seguir así?"

Para ti, Didi, y para sonrais777, quien fue mi primer nuevo comentario en el capítulo I (que no la conozco como a ti, Didi... Siento que debería preparar a mi juvenil e inocente mente, ¡coño! Que dos tú me aterran XD)

Capítulo II

Hermione se limitó a salir de la cama, no así a limpiarla; de todos modos, sin varita no podía hacer mucho, ¡vamos! Si ni siquiera Parvati podría negar lo que habían estado escuchando desde dos cursos atrás casi cada noche.

Se durmió, algo inquieta pero muy relajada ya, con el alma danzando sobre una nube de algodón.

La brillante y aguda señorita Granger olvidó el detalle, sin pensar que tendría que darle la cara a Draco por la mañana.

Despertó por los grititos agudos de Lavender, quien al ver a la chica levantándose se calló tal como habría hecho de tratarse de McGonagall regañándole en clase por andar de cotorra y no hacer caso a la lección del día.

-¿Por que esa expresión? ¿se me ha quedado un pedazo de pastel en los incisivos? - sonrió ante la visión de esas inseparables amigas - Por cierto, felicidades. Ron y tú hacéis un buen dueto - se habría echado a reír de poder, parecía que esas dos habían escuchado a una Banshee - No lo lastimes, andará de idiota, pero no es mal chico.

Salió de la habitación deseando acabar lo más rápido posible con aquella escena de: "acepto sus gilipolleces, chavales, vivan su acaramelada relación."

Ron parecía un híbrido entre un zombi y una ciruela pasada, su expresión no era de dicha. Harry, en cambio, lucía todo conciliador, dispuesto a ser el mediador en una batalla campal.

-Pero, ¿qué le pasa a la gente esta mañana cada que me ve? Harry, relájate, no voy a lanzar otro Oppugno a tu mejor amigo, ¿que no has tenido mala puntería con la varita alguna vez? Hasta yo puedo cometer ese error - El aludido se ruborizó - Ron, - éste dio un saltito; Hermione escuchó la risa ahogada de Ginny, quien iba saliendo de la sala común - acabo de hablar con LaLa, le felicité y amenacé con darle una buena sacudida si no va en serio contigo. - Harry fue incapaz de disimular la risa nerviosa, ni siquiera cuando ella le echó una cara de pocos amigos. - Voy a comer, si quieres vienes conmigo, Harry Potter, porque LaLa y RoRo no querrán despegarse - lo tomó del brazo, y Ron siguió ahí inmóvil, sin dar crédito a lo que había sucedido.

-Hermione... - Dudó unos segundos - ayer parecías diferente y...

-Mal, herida, lo sé, Harry, no debes protegerme; de verdad, estoy bien - sonrió con alegría -¡Qué buen amigo eres! Verás, - suspiró - Ron si solía gustarme...

-¿Gustarte? Hermione, puede que sea el "sin buena puntería", pero no soy tan idiota, dame algo de crédito - le dio un apretón en el hombro.

-Está bien, Harry, quería a Ron, pero... ¡Tú lo viste! Parecía el calamar gigante intentando reproducirse; ni tú querrías a Ron después de eso, no finjas.

-Vaya, Hermione, si no te conociera, creería que haber salido con Krumm te volvió frívola.

-¡Harry Potter! - rieron juntos, cómplices, casi como una pareja.

-Pero si son Granger y Potter - dijo Pansy con voz inyectada de veneno - Hermione, te imaginaba inteligente, mira que andar tan pegada con el frente partida. Qué mal gusto - Draco ya estaba sentado en la mesa de Slytherin. Hermione sintió... Vaya si sintió.

-Claro, Pansy, tener buen gusto sería fijarme en Draco. Ten cuidado, porque podría quitártelo - Harry quedó desconcertado.

-¡Ja! Una sangresucia como tú dándose esos aires. Draco se partirá de la risa cuando se lo cuente - La vieron moverse como una cobra, para después observar como se inclinaba hacia Malfoy para susurrarle.

Hermione se sentó aprisa para evitar al Slytherin, quien ya estaba alzando la vista hacia ella, y al mismo tiempo, su amigo preguntó lo que pasaba, de forma inquietante, por su cabeza.

-¿Qué ha sido eso? Acabas de arruinarme el apetito, ¿sabías? No tienes compasión, ¿eh? Iré donde los Dursley por vacaciones, recuerda eso antes de... Diablos, Hermione, dejarme un día sin comer - ella compuso una expresión de disculpa - Bromeaba, ya quisiera ver a Malfoy quitándome el hambre.

-Oh, Harry, ¿qué haría sin ti?

-Estarías embobaba mirando a Malfoy - dijo Ginny, robándole una tostada al chico - Recuerdo cuando me gustabas, Harry - él se movió, algo incómodo - Serás el niño que sobrevivió, amigo, pero ningún amor no correspondido puede sobrevivir a la indiferencia. Eso te pasó a ti, ¿a que sí, Hermione? Ron puede ser un idiota cuando se lo propone, y es mi hermano - sacudió la cabeza, no sin antes cerrar un ojo a su amiga.

-Demasiado directa para mí - Harry suspiró - Sólo quiero una chica simple, dulce, que no sea brillante como tú, eso intimida y que no me vea por quien soy, el famoso Harry Potter.

-¿Hablas de Luna? - él se echó a reír.

-Luna me encuentra aburrido, de mente simple, pero debo reconocer que me hace sentir menos... ¿importante? La gente debería saber; soy el chico de la alacena, no un superhéroe, y bien que pude ser Spiderman, hubieras visto las arañas de mi alacena, Hermione, las hubieras visto - abriendo mucho los brazos, su mejor amigo soltó su suave y tímida risa.

-Eres un encanto, Harry, cualquier buena chica te querría.

-Menos tú, ¿no? - fingió tristeza - Y ahora me quedé sin Ginny - sonrió. - Seré como Filch, está claro. Tal vez visite a la profesora Trelawney esta tarde para que me dé la triste noticia de que acabaré en el lavabo de Myrtle.

-Claro, Harry, menos yo. Y ya deja de decir tonterías, o no podré concentrarme en la comida. Ron es el payaso, no tú - le abrazó sin poder evitarlo.

Draco escuchó eso último y vio ese abrazo; ciertamente, se quedó con él lo que duró el día.

Y justo cuando creía que algo había cambiado entre Granger y él, volvían esas dudas, esa inseguridad.

Algunas veces deseaba callar a Pansy; fingir quererla era tan cobarde como mantener su credo de Sangre limpia. Lo era.