Hola hermosuras!

¿Cómo están? Yo estoy prácticamente reponiéndome y superando las lágrimas, estoy tan triste que no sé cómo expresar lo que estoy sintiendo, lo que le pasó a Juvia me duele, pero sé que algo tiene que pasar así que debemos ser pacientes y si no pues no volveré a ser la misma.

Yo les traigo otro capítulo para que su corazón se alivie un poco y deje de doler.

En esta actualización conoceremos más cosas sobre Juvia y su pasado, sin más aquí está su capítulo. (Las mismas advertencias de siempre, este fic es bastante fuerte y puede herir su sensibilidad).


Una gran cantidad de malas palabras pasaron por su mente en ese momento, no haber llegado a tiempo la irritaba y la sacaba de quicio, pero lo que más odiaba era que las cosas se le salieran de su control, todo debía estar bajo sus planes y definitivamente esa fiesta sorpresa no la vio venir. Por la estúpida idea de Lyon ahora estaba metida en ese problema y si Meredy aún estuviera detrás de él, observando cada una de sus acciones, la peli rosa le hubiera podido haber dicho, pero claramente fue una sorpresa para ambas.

La relación o "el trato" como ella llamaba a lo que tenía con Gray estaba en perfecto equilibrio, habían logrado organizar sus horarios y comprenderse entre los dos para que él hiciera semejante berrinche diciendo que debían "hablar", pero sabía que lo había hecho sentir mal al no llegar cuando se esforzó tanto por ella, así que en parte tenía mucha razón, Gray tenía todo el derecho en enojarse, pero ese era el problema precisamente, que no quería perderlo ya que nadie en el mundo se había esforzado tanto por sorprenderla.

— ¡Merde! ¡Merde! –Rápidamente subió por las escaleras con la leve esperanza de que Gray estuviera durmiendo en su cama, pero no estaba en ningún lugar del apartamento y estaba más que claro que estaba bravo con ella. — Tout est la faute de la sale chienne, de la fête aussi.

Tomó la nota otra vez entre sus manos temblorosas para releerla, "creo que es necesario que los dos volvamos a nuestros mundos" eso claramente era un final para ella, pero no quería aceptarlo. No entendía porque Gray decía eso cuando prácticamente la línea divisoria entre sus universos se estaba borrando, a Juvia no le importaba ir hasta el barrio peligroso de Gray para verlo y básicamente eso ya era hacer parte medianamente de su mundo.

Final, soledad y de nuevo ese silencio en lo que volvería a ser su aburrida vida, Juvia dejó de pensar permitiendo que el miedo se apoderará de su mente, inmediatamente su respiración comenzó a fallar y si no hacía algo pronto para intentar calmarse entraría en una de sus crisis.

Sabía que no era su culpa porque su intención era volver a casa pronto, más bien lo deseaba con todas sus fuerzas porque estar en esa aburrida fiesta no se comparaba en absolutamente nada en pasar su cumpleaños con Gray, ese muchacho que hacía que todo fuera más interesante y colorido, ya que lograba sacar las cosas buenas de la vida, ver lo mejor cuando los demás lo daban por perdido, como lo hizo con ella. ¿Pero entonces porque tenía tanto miedo en ese momento?

Se sentó en el suelo intentando callar esas voces en su cabeza que la atormentaban, puso sus manos en sus oídos como si intentará que aquellas frases que se apoderaban de su mente se detuvieran, sus lágrimas empezaron a salir y sintió que estaba en ese lugar, aquel oscuro sótano donde nadie la escuchaba gritar.

Sola, de nuevo estaba sola después de casi medio año con Gray y era el único que la entendía, su héroe, aquel que la rescataba cuando nadie podía escuchar el silencio de su tristeza. Juvia estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua porque ni siquiera había ido a hablar con él, pero era una joven con traumas y altamente pesimista, así que era imposible para ella no crear finales fatalistas donde era la única perdedora.

Asustada se acostó en el piso mientras cerraba sus ojos y dejaba que las lágrimas consumieran su tristeza, aunque la luz de la sala estaba encendida sus ojos lo único que le mostraban era oscuridad y otro lugar en el que no se encontraba, su mente como en muchas ocasiones anteriores volvía a jugarle malas pasadas y Juvia solo quería escapar.

"Golpéala hasta que aprenda la lección, no debe tomar comida de la cocina, ya está lo suficiente pesada para avergonzarme como para que siga subiendo de peso".

"¿La alberca está bien?"

"No, si sigue tragando agua se inflará como globo, veremos si no aprende con el látigo, déjala tres días abajo y no le des comida"

"Perdón madre, no quería hacerlo, juro que no lo volveré a hacer, con el látigo no, no por favor, mi espalda aún duele y me da miedo estar abajo. Por favor"

"No me llames madre, Ocean, no lo repitas de nuevo o te ira peor".

"Te lo suplico, por favor dile que no me golpeé."

"Con veinticinco latigazos estará bien"

"Entendido, ama".

Cediendo ante la locura tomó una cadena que veía enganchada a su pie y empezó a halar en el aire fuertemente para soltarse.

"Apesta aquí abajo, hay mierda por todo lado, ¡eres tan repugnante, niña! ¿Estás a gusto en tu ambiente, cerdita? Oink, oink, oink...¿No vas a contestar? ¡Hey, Ocean! Despierta inútil.

"¿Por qué no me matan?"

"Porque tú eres la heredera de la fortuna Phantom y esa es la razón por la que no me puedo deshacer de ti"

"Yo no quiero dinero, te lo regalo todo"

"Eso harás cuanto tengas la edad, levántate, es tiempo de que recibas algo de sol"

"No-no puedo"

"¡Definitivamente eres un estorbo! Aunque te ves más delgada, ¿Cuántos kilos habrás bajado en cinco días? Creo que es la única manera. Tú limpia toda esa mierda y quítale ese olor, su padre no puede verla así"

"¿Padre va a venir para mi cumpleaños?"

"¿Es tu cumpleaños? Hoy hace nueve años me volviste millonaria ¿o fueron ocho? Ya no recuerdo."

"Te voy a matar cuando tenga la oportunidad, madre".

"Eres una niña que solo sabe comer, no te tengo miedo"

— Solo es la mente de Juvia, eso es lo que es, estás en casa, huiste, eso fue lo que hiciste. –Entre sus ruidosos sollozos se levantó y vio todo claro, las fotografías de ella y Gray fue lo primero que sus ojos enfocaron cuando la oscuridad desapareció. No, no lo permitiría, no perdería a lo único que le daba sentido a su vida.

Se limpió las lágrimas y vio sus manos, las tenía rojas y algo amoratadas, respiró profundo y se las acarició suavemente, no entendía porque en medio de sus crisis se lastimaba sus manos, pero debía parar de una vez o Gray lo notaría y ahora lo que menos quería era que preguntará cosas a las que ella debía responder con mentiras.

Corrió hasta llegar a la cocina, tomó una bolsa y unas tijeras y nuevamente llegó a la sala, bomba por bomba las reventó y puso todas las fotos dentro de la bolsa, la amarró y puso la comida que estaba servida en los platos dentro de contenedores de plástico. Cogió el pastel poniéndolo encima de los contenedores e hizo todo mientras intentaba comunicarse con Gray, lo cual fue inútil porque el mismo había apagado su celular.

Llamó un taxi ya que era peligroso y demasiado evidente usar su auto y mientras esperaba que llegará fue a su habitación, al verse en el espejo vio que parecía la viva imagen de la operación Raccoon e inmediatamente entró al baño a lavarse la cara, se vio al rostro y se reprendió por su propia debilidad, francamente había cedido ante sus fantasmas y se sorprendía porque habían pasado meses desde su última crisis y ya no quería volver a vivir una así. No quería que esos recuerdos volvieran porque en ocasiones creía cada una de las palabras de esas personas que la lastimaron y ella solo quería luchar contra eso.

Sabía que a Gray no le importaba si llevaba maquillaje y ya que estaba tan cansada decidió dejarse como estaba, se puso ropa más cómoda con la peluca negra y respiró profundamente. Tomó su celular y revisó los mensajes de Gray, le gustaba hacer eso cuando él no estaba a su lado.

Gray 8:30 am: "No me di cuenta a qué horas saliste de casa, ni siquiera me dejaste desearte el feliz cumpleaños, no es justo".

Juvia 8:31am: "Estabas cansado y el cumpleaños de Juvia no tiene relevancia".

Gray 8:32am: "¿Cómo puedes decir que no es importante? Fue el día que te trajeron al mundo". — Y desde ahí comenzó el infierno, Gray. No puedes ni imaginártelo.

Juvia 8:33am: "Juvia odia cumplir años, solo es eso".

Gray 8:33 am: "Pues después de hoy esperaras cada cumpleaños con ansias, feliz cumpleaños, Juvia. Hoy a las seis ¿Si?"

Juvia 8:34am: "A las seis"

Gray 7:00pm: "Hola, ¿Sucedió algo? Ven rápido porque nuestra cena se puede enfriar.

Gray 7:30pm: "¿Juvia? Te sigo esperando".

Gray 8:00pm: "No quiero parecer intenso pero por favor dime si te tardas".

Gray 9:04pm: "Estoy hambriento, no tardes"

Gray 12:04pm: "Debes dormir para que te vaya bien en el lanzamiento de temporada, sonríe al lado de Lyon, se verán perfectos en los medios" –La joven mordió su labio inferior, Gray estaba manifestando los principales puntos que le molestaban de estar con Juvia y ella era egoísta al pedir que escondieran su relación, pero quería protegerlo de los medios, porqué él no podría llegar a imaginarse a qué tal punto se podían meter en su vida y le gustaba ese respiro que podía tener a su lado, cuando estaba con Gray solo eran dos personas normales.

Su celular vibró avisándole que su transporte había llegado, tomó todas las cosas que Gray había hecho para ella en sus manos y teniendo especial cuidado salió, caminó algunos metros desde su edificio y tomó el taxi cuando se aseguró que nadie la estaba viendo.

Le dio indicaciones al conductor y luego se dedicó a ver por la ventana durante todo el viaje, vio su reflejo en el vidrio y trató de sonreír, pensó que tal vez era cierto eso que decía su madre, "Ningún hombre va a querer a alguien como tú, vas a estar sola toda tu vida". Se abrazó a sí misma y negó con su cabeza, podía lograrlo, algún día podría superar todo aquello.

— ¿Quién necesita el amor? El amor no existe.

— Disculpe, ¿Dijo algo señorita? –La joven negó con su cabeza, el amor no cabía en sus planes porque eso era una mentira para ella, algo irreal, una ilusión que nunca tuvo porque nadie había demostrado amor verdadero por ella, ella no conocía otra cosa que no fueran golpes, malas palabras, humillaciones y actos degradantes. Para ella una compañía que la distrajera de su vida era suficiente y por eso necesitaba a Gray, buen sexo e innumerables vivencias nuevas, eso era lo que ella quería.

Bajó del auto y caminó saludando al portero que era el fiel confidente de la pareja, subió las escaleras y tomó todo el aire disponible para llenar sus pulmones y tener toda la fuerza, lo único que deseaba era que él no la dejará como ya muchos habían hecho anteriormente.

Dejó todo en el suelo y enseguida intentó abrir la puerta de Gray, giró la llave y empujó la lamina, sin embargo esta no abrió porque el pasador estaba puesto. La joven abrió la pequeña puerta y antes de poder abrirla por completo la cerraron desde adentro.

— Deja entrar a Juvia, Gray. –No hubo respuesta del otro lado y la chica se resbaló en la puerta hasta quedar sentada en el piso al lado de la comida.

— Te comportas como si fueras un niño. –El chico no respondió y ella puso sus ojos en blanco.

— Por favor abre. –Después de segundos de silencio la Loxar tuvo una idea, tomó una foto de la bolsa y sacó un esfero. Escribió tras la fotografía y en seguida la envió bajo la puerta. El joven que quería mantenerse fuerte y hacerse un poco del rogar se sorprendió al ver como algo entraba en su apartamento. Recogió la fotografía y sonrió ladeadamente, volteó la imagen y vio que había algo escrito.

"Juvia lo siente, ¿La perdonas? Te jura que cada segundo que pasaba deseaba escapar e ir a casa contigo"

Gray escribió en la fotografía y se la envió de nuevo.

"No te creo, vete porque no te voy a abrir"

"¿No? Pues Juvia dormirá acá afuera con este frío y con el pastel sin la refrigeración adecuada".

Gray sonrió y se cruzó de brazos, sabía que era débil y que no podía dejarla ahí afuera como si nada, resopló y quitó la tranca para luego abrir la puerta con su ceño fruncido. Juvia sentada en el piso sonrió y se levantó rápidamente.

— Hola –La peli azul esperó que él cambiará su semblante para hacer cualquier movimiento, pero no duro ni tres segundos en ver cómo el rostro enojado de Gray se cambiaba por uno repleto de preocupación y con un deje de culpa.

— ¿Estabas llorando? ¿Qué pasó? –la chica se tocó sus ojos negando con la cabeza, pensó que había sido suficiente el trayecto desde su casa para que sus ojos dejaran de estar rojos, pero fue inútil porque él se había dado cuenta, no quería preocuparlo y explicar porque había llorado, pero Gray vio las heridas en sus manos.

— ¡Tus manos! ¿Qué sucedió? ¿Te hicieron algo? ¡Dime! –Juvia volvió a mover su cabeza en una respuesta negativa ya que no deseaba admitir lo de su crisis y porque prácticamente ahora entendía que estaba exagerando porque él era una buena persona y no la dejaría por algo así.

— No pasó nada, no te preocupes. ¿La ayudas a entrar las cosas? –Gray tomó las delicadas manos de Juvia y suavemente las beso como si con ese acto mágicamente se sanaran.

Juvia no despegó sus ojos de Gray y sintió un alivio al sentir los labios del muchacho en su dolorida piel.

— Lo siento, sé que no debí haberte escrito eso, pero me dejaste plantado, Juvia. –La peli azul dejó que Gray la abrazara y sonrió al sentir que todo había sido solo un mal entendido y una serie de pensamientos paranoicos por parte de ella.

— No, Juvia solo se estreso un poco y... — Tuviste una crisis. –La joven asintió y luego sé despegó para señalarlo.

— ¿Estás loco o que? Esto es una clara violación a la operación Raccoon. –Juvia arrastró la bolsa y la lanzó a los pies de Gray para cambiar el tema. — ¿Dónde mandaste revelar esas fotos? ¿Te imaginas que pasaría si alguien toma tu celular y encuentra las fotos? Has puesto a Juvia en peligro y por tanto tu obligación es quemar y borrar todas las copias que tengas.

— Pero seré cuidadoso. –La joven negó y se fue directamente a la cocina con la bolsa, encendió el fogón y lentamente empezó a quemar las fotos.

— No, no las dañes. –Gray intentó detenerla, pero ella sabía que corría mucho peligro y aunque tuviera que hacer algo que no quería, las arruinaría todas.

— Tú borra las de tu celular –El joven resopló y se metió la foto que tenía sus palabras de arrepentimiento escritas dentro del bolsillo esperando que Juvia no se diera cuenta, escuchó un ruido en la puerta y ya que esta seguía abierta vio entrar a Gajeel y a Levy en su respectivo apartamento con muchas bolsas de compras.

— Buenas noches, Gray. –Sonrió Levy y Gajeel solo levantó su cabeza para saludarlo. — Dile a tu novia que cuando quiera puedo hacerle otro favor. –La peli negro entró con todos los paquetes y Juvia se asomó para saludar a la pequeña peli azul que hizo de doble perfecto.

— Gracias por lo que hiciste, ten buena noche.

— No fue nada, descansen. –Juvia salió levemente al corredor con Gray y juntos entraron la comida que estaba afuera, al cerrar la puerta Gajeel salió y ayudó con las bolsas restantes a Levy.

— No te involucres con ese idiota, ya no quiero que tengas nada que ver con él.

— ¿Estás celoso? ¿Desconfías de mi? -La chica sonriente se subió a la espalda del joven y él sonrió mientras la entraba a la casa, era pequeña y delgada, podía cargarla como un ligera pluma.

— No lo estoy, pero no conocemos a esa mujer y me parece que esconden algo.

— Bien, pero necesito saludarlos o dirán que soy una maleducada.

— Solo dile hola y ya, en fin, vamos a dormir.

Gray vio como las fotos se consumían en el fuego mientras las llamas iluminaban el rostro de Juvia, la joven sintió esos ojos grises penetrantes sobre ella y ladeó su cabeza para mirarlo con algo de tristeza en sus ojos.

— Tal vez algún día los dos puedan tener fotos sin miedo a ser descubiertos. –Gray asintió ante las palabras de Juvia y tomó la comida que había en los contenedores para servirla en la mesa.

— Listo, ahora bórralas de tu celular. –Las fotos de Juvia durmiendo, hablando, tal vez leyendo o trabajando que fueron tomadas sin su supervisión desaparecieron del teléfono que ella le regaló a Gray por la regla número cinco de la operación Raccoon y así parecía que los recuerdos solo quedaron en la mente de los dos.

— Tendrás que compensar el haber roto las reglas de seguridad, Gray. –El joven sonrió y sin ánimos de refutarle nada alzó sus hombros, nada mejor que el sexo de reconciliación.

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Suavemente Gray acarició el pecho desnudo de la joven hasta bajar a sus costillas marcadas por su piel, él sabía que ella era bella, pero odiaba el problema que tenía con la comida y soportar ver cómo sus huesos se marcaban, eso era simplemente doloroso y horrible para él.

Juvia se removió en la almohada ante el contacto, sin embargo estaba tan cansada que no abrió sus ojos azules, ni siquiera se dio cuenta que era él el que perturbaba su sueño, simplemente continuo durmiendo tranquilamente, porque cuando estaba a su lado las pesadillas desaparecían y si acaso las tenía él se encargaba de decirle que todo estaba bien, que solo había sido un mal sueño.

Nuevamente delineó cada una de las costillas visibles de Juvia y puso su frente en el pecho de la joven sin poder conciliar el sueño, no entendía porque cuando debía dormir y descansar de sus pesados días por su doble trabajo los pensamientos lo bombardeaban, la evaluación de su vida y las conclusiones a las que llegaba a veces le daban miedo. Pero sobre todo necesitaba dejar de sentir esa necesidad de tenerla cerca, temía por todo aquello que ella provocaba en él y además lo que más miedo le daba era no volverla a ver, a sentir, a besar y acariciar. Gray nunca pensó poder necesitar tanto a una persona y allí estaba, aunque las condiciones que ella le presentaban eran horrorosas, aquel trato que cualquier hombre aceptaría, tener todo el sexo que se quería sin citas románticas, corazones y palabras bonitas, sin embargo tal vez eso era lo que él quería, tener una relación en serio con ella como cualquier pareja normal.

La alarma del celular de Juvia sonó, pero la chica aún no se había percatado de ello, Gray la apagó y con suavidad la tocó para que despertará.

— Parece que ya tienes que despertar, Juvia. –La joven entre sueños negó con su cabeza y se arropó para continuar con su hermoso y preciado sueño.

— Tienes que hacer muchas cosas hoy, ¿Lo olvidas? Hoy es el lanzamiento oficial de temporada. –La joven quedó sentada prácticamente en la cama y vio a su alrededor, tenía millones de asuntos empezando por arreglar su apariencia y eso demoraba horas con su estilista personal.

— Juvia llamará a Meredy, todo tiene que salir perfecto.

— Lo saldrá. –La joven sonrió y se acurrucó en el pecho de Gray. — Juvia puede tomarse diez minutos más. –Y así el joven suspiró y acunó a Juvia entre sus brazos, puso su mentón en la cabeza de la chica y lentamente se quedó dormido, esos actos de ella hacía a él relajaban sus nervios y alejaban los malos pensamientos, ella en sus brazos era lo único que le daba paz y funcionaba de perfecto somnífero.

La alarma sonó después de veinte minutos que se tomaron juntos, la joven llamó un taxi y se fue del apartamento viendo como su mesero peli negro dormía plácidamente, iba a ser un día bastante largo para ella y solo esperaba los aplausos y las mejores críticas, en cada lanzamiento se ponía nerviosa porque su talento era probado y aunque siempre la ovacionaban no había manera de siempre estar segura de que sus diseños iban a gustar. Se puso una cita con Meredy para empezar los preparativos y así comenzó su agitado día.

Gray a duras penas sintió cuando Juvia se fue, durmió de corrido hasta que la luz del sol en su cara lo molestó a tal punto de despertarlo y así se levantó. Revisó la hora en su teléfono celular, todavía tenía una hora para abrir la librería así que decidió arreglar y limpiar.

Con algo de flojera levantó las cosas en el suelo para organizarlas en su armario y vio que Juvia había dejado su sostén, ese que le mostró la noche anterior mientras jugaba a ser la dominante, lo agregó a la colección guardándolo en el cajón que empezaba a destinar para ella y revisó con sus manos las otras prendas que pertenecían a Juvia, no pudo evitar esbozar una pícara sonrisa al acordarse de todas sus aventuras y cerró el cajón para seguir con sus actividades diarias.

Fue a la cocina y recalentó los sobrantes de la comida de anoche para desayunar, encendió el televisor y se acostó en el sillón con el plato para empezar a comer, vio imágenes de Juvia y Mirajane donde anunciaban el lanzamiento de temporada, odiaba que su peli azul fuera tan cotizada por muchos hombres, pero no podía dejar de sentirse orgulloso por ella. Juvia era como su heroína, admiraba su talento y la forma cómo trabajaba tan duramente, su peli azul era una chica lista y no podía sentirse más feliz, solo deseaba que todo le saliera bien.

Apagó el televisor cuando dejaron de pasar vídeos de ella sonriendo, modelando y en eventos y llevó los platos al lavadero para en seguida lavarlos y dejar toda su vajilla limpia, fue a su habitación y terminó de limpiar haciendo la cama. Inmediatamente fue a la ducha para darse una ducha rápida y se alistó rápidamente para abrir la librería.

Bajó prontamente y abrió el negocio, organizó los libros y cuando ya no tuvo nada que hacer tomó un libro para empezar a distraer su mente, no quería llenarse con ideas tontas porque sabía que Juvia era hermosa y que esas fiestas estaban llenas de hombres ricos y apuestos, algo con lo que Gray básicamente no podía competir. No era que el Fullbuster no le tuviera confianza, pero tenía miedo que alguien más apareciera, un hombre que le robara lo que le pertenecía por derecho.

Escuchó la campanilla que anunciaba un nuevo cliente y llevó sus ojos a la puerta, se sorprendió al ver a esa mujer de cabello castaño y ondulado vistiendo una ropa demasiado sugerente. Era claro que Juvia y él no tenían una relación declarada, pero no quería meterse en problemas por esa mujer que se estaba acercando a él haciendo sonar el piso con sus grandes tacones.

— ¿Qué haces acá, Nano? Creí que fui claro al decirte que ya no quiero nada contigo. –La joven sonrió y se sentó en el mostrador mientras cruzaba su pierna sin protección porque traía una falda demasiado corta.

— ¿Crees que esa es la manera de saludarme? No nos hemos visto desde hace muchos meses. –Gray puso sus ojos en blanco pidiendo paciencia de alguna fuente divina.

— La verdad no me interesa saber dónde te habías metido o saber sobre tu vida, pero te pido en este momento que te vayas o la dueña del lugar me reprenderá por tu culpa. –La joven negó con su dedo índice y sonrió.

— Es por ella ¿No es así? Desde que conoces a esa modelo te volviste más aburrido, ¿Sabes? Ella te va a abandonar y es mejor que me tengas cerca para cuando eso suceda.

— Si me abandona o no eso a ti no te interesa, ahora lárgate, no estoy interesado en tus servicios. –La joven alzó su ceja y se cruzó de brazos aguantando su ira.

— Te tragaras tus palabras cuando te deje, al fin de cuentas solo eres un mesero para ella. –Sin más la joven salió de la librería dejando a un Gray muy confundido, negó con su cabeza y respiró profundo, debía dejar que esa loca se fuera.

Atendió todos los clientes, las ventas estuvieron buenas y esperó algún mensaje o llamada de Juvia, pero sabía que ella estaba muy ocupada así que desistió de la idea, a las horas de la tarde se puso su uniforme y salió directamente para el restaurante y así empezar su segundo trabajo.

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— Soy la peor persona del mundo, Natsu. La hice llorar y en su cumpleaños. –El peli rosado hizo cara de poker para luego negar con la cabeza.

— Vamos, el problema es que Juvia es una demente y llorando te manipula. No puedo ni imaginar qué pasaría si en realidad la dejaras, se suicidaría esa loca. –Gray tomó el trapo y detuvo su movimiento limpiando la mesa.

— No digas eso ni en broma, no puedo ni imaginar lo que pasaría si ella decidiera algo así, además estoy prácticamente seguro que yo no soy el que terminaría con esto, es obvio que ella me va a dejar en algún momento y debo hacerme a la idea.

— Y antes de que eso suceda debes conseguir que ella nos de nuestro restaurante.

— Creo que ya habíamos hablado al respecto, Natsu, más bien con la cantidad absurda que ella te da para distraer a esa rubia deberías ahorrar una cantidad para que podamos poner nuestro restaurante, porque de aquí a que consigas algo con ella creo que estaré jubilado.

— No seas idiota, ella es la que se resiste, pero estoy seguro que cuando conozca a Salamander jamás va a querer separarse de mi.

— Suerte con eso, yo empiezo a odiarla, me fastidia que meta sus narices en lo que no le interesa, debería dejar a Juvia en paz de una vez por todas. –el peli rosado levantó sus hombros. — A mi Juvia no me interesa en lo más mínimo, esconde muchas cosas y Lucy solo la necesita para ascender, creo que yo haría lo mismo.

— La defiendes porque te la quieres comer, hermano. Juvia podrá ser muy odiosa, mandona y todo, pero ¿Sabes cuál es la diferencia entre ella y Lucy? Qué ella me lo da cuando se lo pido, mientras que tú pobre Salamander solo sufre de abstinencia.

— Eres una mierda, Gray. –El peli negro sonrió mientras Natsu solo maldecía entre dientes. Su celular vibró y velozmente lo saco del bolsillo del pantalón.

Juvia 8:30pm: El desfile está a punto de comenzar, deséale suerte a Juvia.

Y esas pocas palabras fueron suficientes para que una boba sonrisa se le formará en los labios.

Gray 8:31pm: La suerte está demás cuando Juvia Loxar muestra su trabajo, tus diseños gustaran tanto que nuevamente serán la mejor casa de modas del país.

— Gray ya sabes que no puedes sacar el teléfono en el trabajo. –Los ojos grises del joven vieron a su jefe e inmediatamente el chico guardó su celular.

— Lo siento, no volverá a pasar.

— Ya luego podrás hablar con tu novia. –Gray ladeó la cabeza y vio como lentamente el anciano se retiraba, no podía ocultarle nada a ese hombre ya que sabía de antemano que Gray estaba completamente enamorado.

— Iré a su casa, no puedo esperar hasta mañana para saber cómo le fue. –Y más motivado que nunca atendió con rapidez y cordialidad a los clientes.

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Los cuatro días que le dieron a Juvia de descanso pasaron bastante rápido ya que todo el tiempo lo pasó con Gray, hasta lo acompañó a la librería cuando Levy no pudo cubrirlo.

La temporada había sido todo un éxito y Mirajane le dio algunos días de relajación a su mayor y mejor diseñadora, ahora Juvia solo quería estar en casa durmiendo, podía jurar que se había vuelto más perezosa en esos días.

Vio su dibujo y sonrió porque le estaba encantando como estaba quedando, puso algo de sombra y siguió con la figura del muchacho, noche buena se acercaba y eso sólo era una parte de la sorpresa que había ingeniado para Gray.

Escuchó un ruido y vio a través de los cristales de su oficina a la mujer que demandaba verla, abrió los ojos al reconocer a Nano en su oficina y un fuerte dolor se apoderó de su corazón por el miedo que estaba sintiendo. Si esa mujer hacia un escándalo delatándola sería el fin.

Con fuerza la mujer abrió la puerta de la oficina de Juvia y la peli azul solo se quedo viéndola sin articular palabra, sentía mucho miedo pero no podía demostrarlo. — Hola Juvia, ¿Cómo estás?

— Le intenté decir que estabas ocupada, sin embargo ella insistió.

— No te preocupes que ella misma va a salir sola. –La peli rosada asintió y salió de la oficina de su jefa no sin antes dedicarle una mala mirada a la intrusa.

— ¿Qué hace acá? Juvia no puede verla ahora, esta muy ocupada. Este no es lugar para vagabundas. –Y como si no hubiera pasado nada Juvia siguió con la mirada puesta en su dibujo.

— ¿Vagabundas? Solo quería hablar contigo como amigas y proponerte un trato.

— ¿Amigas? ¿Trato? Juvia llamara de inmediato a los de seguridad. –Nano esbozó una sonrisa para acompañarla con fuertes carcajadas.

— Cuelga el teléfono, será mejor que hablemos las dos ¿o quieres que los de seguridad nos escuchen...Ocean? –La peli azul al escuchar como Nano la nombro soltó el teléfono y pasó toda la saliva que tenía en la boca.


Fin del capítulo hermosuras, aquí respondiendo sus sexys reviews.

Natt: Hola! Pues si tienes razón, esta Juvia es algo Edoras pero con una serie de traumas y dolores, gracias por tu review y pues ya las cosas se van destapando en la vida de todos, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

LightKey27: Hola :3 Ya muy pronto sabrás lo que pasó con Gajeel y Juvia, Gray es muy inteligente y todo lo referente a Juvia le interesa mucho. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Airyz00: Hola! Me alegro que te encante y te ponga muy feliz mis actualizaciones. Gray está perdidamente enamorado de Juvia y la peli azul está muy feliz a su lado, Lucy está muy obsesionada con Juvia, pero Natsu lo está con ella y no se dará por vencida. Gray puso la mayoría pero lo de no enamorarse la puso Juvia y si ella no tuvo la culpa de lo de la fiesta y Gray lo entendio. Están súper cerca pero nunca se encuentran, es un poco frustrante, ya luego se descubrirá todo. Gracia por tu review, te mando un besote y un abrazo psicológico. Bye, te quiero.

Florecita1008JG: Hola, sí me encanta hacerte sentir muchas emociones por medio de mis fics, yaaaay me encanta, Juvi está intentando superar todas sus heridas y lo que le hicieron, pero con Gray lo está logrando, Gray es un santo en este fic y por eso no lo puedes odiar. Juvia está teniendo una amiga por primera vez en su vida y todo es un proceso, Lucy seguirá hasta el final y pobre Natsu. No he leído tu fic así que tienes que decirme cuál es, por lo pronto vas a sufrir un poco o bueno más de lo que ya pasó en el fic. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Nekonekodesu 3: Holiwis, lo publique súper rápido para no dejarlos en suspenso, Juvia quiere conocer la verdad pero parece que alguien le ha ganado, ya poco a poco se van descubriendo las cosas del pasado de Juvia, espero que te haya gustado mucho, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lymar Vastya: hola corazón de Melón, aquí estoy con un capítulo más para no dejarte con la intriga, Gray esta perdidamente enamorado de Juvia, pero no lo quiere aceptar, sin embargo él para Juvia no es indiferente. Bueno espero que te guste mucho y muchas gracias por tu review, bye.

Vamos a hacer una cadena de oración por Juvia, para que este bien y sea traída de vuelta y el gruvia pueda ser canon y tengan sus 30 hijos.

Adiós los quiero demasiado