Hola hermosuras!
Vengo acá con un capítulo nuevo para que no digan que no los amo, disfrútenlo.
Sus delgadas y pequeñas manos cubrieron su boca intentando ocultar su enorme sorpresa mientras el teléfono que yacía en el piso sonaba insistentemente demostrando que la llamada había sido cortada de repente.
— Ahora no eres tan valiente, ¿No es así, Ocean? –Los ojos de la peli azul se llenaron de lágrimas inmediatamente y por todos los medios posibles intentó que sus manos dejaran de temblar, pero solo era un manojo de nervios y no podía controlarse, Juvia estaba a punto de dejarse vencer por el miedo y la locura. Su horrible pasado que siempre intentó enterrar sin que nadie se enterará, en ese momento llegaba de repente, cuando ni siquiera estaba mínimamente preparada para afrontarlo.
— ¡Deje de nombrarme así! –La joven no escatimó en alzar la voz, ganas de cogerle esas falsas extensiones y tirarla al piso no le faltaban, pero debía respirar y calmarse, no podía dejar que más gente se enterará de aquellos aspectos de su vida que jamás debían ser contados.
— ¡Espera! ¿No era que hablabas en tercera persona? Definitivamente solo eres una mentirosa.
— ¿Acaso importa? ¿Quién diablos le contó sobre mi? –Golpeando el escritorio se levantó y la miró fuertemente, no se iba a dejar vencer de su enemiga, porque claramente eso era lo que Nano representaba para ella, una amenaza por haberse juntado antes con Gray.
— Sigues siendo una altanera aún sabiendo que no eres más que una rata arrinconada contra la pared, pequeña. De una vez te advierto que bajes la voz porque te tengo en mis manos, niña. –Juvia mordió su labio inferior y negó con su cabeza, no entendía cómo era que esa mujer sabía su verdadero nombre si ni siquiera Lucy Heartfilia había podido encontrar algo sobre ella.
— ¿Dónde escuchó ese nombre? ¿Qué es lo que sabe? –La peli castaña sonrió y se echó algunos rizos de su cabello tras su hombro en señal de superioridad.
— No estás en condiciones de exigir, Juvia...Quiero decir, Ocean. Cierra tu maldita boca y escucha lo que tengo que decir o el primero en ver el vídeo que tengo aquí será Gray o ya que estoy aquí se lo mostraré primero a tu jefa, ¿Te parece? –Los ojos azules de la joven se abrieron como platos y su respiración se corto sin remedio.
— ¿De qué vídeo está hablando? –La carcajada que emitió Nano heló a la peli azul, no había duda, sabía de antemano a que vídeo se refería pues no había otra explicación para que ahora ella la llamará por su verdadero nombre y con la confianza que emitían sus ojos sabiendo que podía destruirla.
— Ese maldito vídeo ya no existe, la policía lo desapareció de la web. –La Loxar se apoyó fuertemente en la lámina de madera porque de un momento a otro sintió como las fuerzas desaparecían de su cuerpo sin poderse sostener en pie.
— Tú sabes que una cosa así jamás desaparece de la web, por algo estoy aquí, ya sabes que si le pasó esta información a los medios estarías pérdida. –La joven cerró los ojos y con la expresión en su rostro era obvio que solo quería que todo fuera una pesadilla, sin embargo estaba sucediendo y era descubierta por una de las mujeres que más odiaba en la vida.
— No entendería el contenido de ese vídeo, solo era una niña ingenua y nada de eso ahora está en mi vida. Fui engañada, yo ahora soy Juvia Loxar.
— No nos engañemos, Ocean. Tu pasado siempre te encontrará donde quiera que estés, el contenido de este vídeo es lo menos relevante, tontita. Lo que tengo aquí demuestra que toda tu vida ha sido una farsa, que Juvia Loxar no existe y que quién sabe cómo hiciste para conseguir este puesto y los papeles de identidad.
— ¿Cuánto quiere para cerrar la boca y largarse de una vez por todas de mi vida? –La joven se dirigió a su bolso para buscar su chequera y rápidamente sacó todas sus cosas para que esa mujer se fuera lo más pronto posible de la casa de modas, de su vista y claramente de su vida.
— Por fin estamos hablando el mismo idioma, Ocean. Desafortunadamente el dinero no es lo único que deseo. –Juvia se detuvo en seco y posó sus hermosos y algo llorosos ojos azules en la chica que sonreía con descaro.
— Le daré una buena suma de dinero, no hay nada que no pueda comprar con ese dinero. –Nano se sentó en el sillón de la oficina de la chica poniendo sus piernas en él, creyéndose la dueña del lugar sonrió nuevamente y le negó con el dedo índice a Juvia que estaba tremendamente asustada aunque no lo demostrará.
— Hay algo que el dinero no puede comprar, linda. –Y en ese instante Juvia sintió un feo dolor en su corazón, sabía que era lo que le iba a pedir aunque su corazón intentará negarlo, estaba completamente en la fase de negación porque nunca imaginó que le podían quitar así a la única persona con la que le interesaba pasar todo el tiempo que tenía disponible, aquel hombre que la escuchaba, la aconsejaba, la protegía, pero también él que era todo un animal en la cama para complacerla.
— Ni piense que dejaré a Gray, eso no lo haré. –Nano al escuchar su respuesta sacó su teléfono celular del bolsillo de su jean y al empezarlo a manipular llamó la atención de Juvia.
— Vamos a ver qué piensa Gray después de que vea esta preciosura que le voy a mandar, ¡ah! Sé que se sorprenderá al ver cómo eras antes, dime ¿Más o menos cuánto te costaron todas las cirugías para volverte así?
— ¿Cirugías? Nunca he pasado por el quirófano, lo que soy ahora lo logré con esfuerzo, ejercicio, sacrificio y ¿Sabe qué es lo mejor? Que usted ni con millones de intervenciones quirúrgicas logrará que le cambien esa cara y cuerpo de chimpancé que tiene. –Totalmente enojada la joven se levantó de su puesto y caminó hacia ella, con un simple movimiento de su mano golpeó la mejilla de Juvia tan fuerte que un hilillo de sangre se escurrió lentamente por la piel blanquecina de la joven.
— Vamos a dejar algo claro, perra. –Inmediatamente Nano tomó del cabello a Juvia para halarlo y golpearla contra el escritorio en un golpe seco, Meredy inmediatamente se levantó de su puesto al ver lo que estaba sucediendo, era una total suerte para la peli azul que todos estuvieran almorzando y ellas fueran las únicas en la oficina.
— ¿Qué hace? ¡Suéltela! –Juvia a punto de romperse a llorar vio a la peli rosa que salía en su defensa, la Lief estaba haciendo tanta fuerza en su nuca para humillarla ante ella que estaba lográndole hacer daño y claramente la inmovilizaba, Juvia no podía mover ni un solo músculo.
— ¡Dile a esa rosadita que se largue de aquí! –La peli azul dudó un poco, pero sabía que su futuro y todo lo que era estaba en manos de Nano, su carrera no se recuperaría después de un escándalo como ese, prácticamente dependía totalmente de la mujer que odiaba con todas sus fuerzas.
— Esta bien, Meredy. Por favor déjanos solas. –Los ojos verdes de la chica la vieron con horror, nunca había visto a Juvia en una situación como esa, la peli azul era su modelo por ser una mujer que no se dejaba aplastar de nadie y prácticamente estaba siendo maltratada por ese intento de mujer elegante sin hacer absolutamente nada para defenderse.
— ¡Chu! –Como si fuera un perro Nano quiso que con su expresión Meredy saliera de la oficina, impotente la joven salió del lugar y resopló intentando calmarse y dejar que Juvia controlará la situación.
— Desde que apareciste en mi vida todo se complicó, Ocean. Y ahora que te tengo en mis manos el mundo vuelve a brillar. Tú eres mi único impedimento para poder tener a Gray, aún no sé que te vio a ti, pero claramente nunca se hubiera fijado en ti como la cerdita que solías ser. –"¿Estás a gusto en tu ambiente, cerdita? Oink, Oink, Oink". Y como una lanza las palabras de Nano con los recuerdos de su niñez atravesaron su pequeño y agrietado corazón. Ya no tenía fuerzas, no había sentido por el cual luchar, volvía a ser Ocean, aquella niña que fue maltratada por todas las personas que se suponía que debían amarla.
— Lo cerdita se me bajó con ejercicio, pero realmente usted ya quedó así por vida. Dudo que Gray le ponga cuidado cuando solo puede tenerlo haciendo este tipo de cosas. –Juvia sonrió, no se cansaría de insultar a Nano y no podía perder la oportunidad.
— Vamos a ver quién gana, claramente tú ya lo perdiste para siempre. Tienes menos de dos horas para terminarle de la peor manera posible, no quiero que vuelva a pensar en ti, quiero que te odie y que por supuesto después de esto vaya corriendo a mis brazos. Si vuelves a hablar con él, si lo llamas, si siquiera lo miras, no dudaré ni un solo segundo en llevarle este vídeo a los medios y contar que solo eres una Americana con una falsa identidad francesa llena de mentiras. Ahora firma el maldito cheque.
— Usted es una perra detestable. –Nano río por las palabras de Juvia y delineó sus labios con su lengua en una despreciable expresión cuando vio como la firma de la joven era estampada en el pequeño papel.
— Me halagas, linda y lo último que quiero que hagas es que me pidas perdón. –Sin ninguna delicadeza lanzó a la joven peli azul al piso, puso su tacón en su espalda y con ese movimiento vio como Juvia estaba arrodillada ante ella.
— Nunca perdonare esto, ojalá se muera y se queme en el maldito infierno, no me humillare ante usted, zorra. Puedo renunciar a Gray, pero él nunca se fijaría en una perra como usted –La joven alzó sus hombros, ya estaba muy satisfecha con todo lo que había logrado.
— Te refregaré a Gray cuando sea completamente mío, cuando comparta la cama conmigo y cada una de sus caricias sea para mí.
— Estoy segura que él nunca dejará de pensar en mi, aunque este en la cama con usted solo me deseará a mi. –Y con una patada Nano terminó de maltratarla, la peli castaña tomó su bolso y caminó a la puerta.
— Puedes darle las gracias a Bora –Un escalofrío recorrió todo el cuerpo de Juvia al escuchar ese nombre. — El borracho que dice que una modelo francesa fue suya, nadie le cree o al menos en Estados Unidos no te conocen, muñequita, pero el mundo es muy pequeño, justo estaba visitando a mis padres en América y fui a un bar, el idiota soltó la información en la cama y ahora gracias a eso tengo lo que quiero.
— ¡Maldito! –Por instinto la Loxar golpeó en repetidas ocasiones el suelo mientras repetía esa palabra.
— Cuando se me acabe el dinero volveré, no te sientas mal, Ocean. Si te portas muy bien podrás seguir viviendo esta vida que llevas, claramente sin Gray. –Y por fin una lagrima hizo aparición para resbalarse por la suave, dolorida y roja mejilla de la joven Loxar. Lo único que le daba tristeza en lo más profundo de su corazón era el pensar que ya nunca más iba a poder tener a Gray y eso era catastrófico para ella.
— ¡Muérase! –Nano salió de la oficina haciendo sonar sus tacones en un ritmo no tan armonioso, Meredy le dedicó una mala mirada y cuando se aseguró que esa mujer se había ido en el ascensor salió corriendo a auxiliar a Juvia.
— ¿Estás bien? –La joven en el suelo estaba intentando recuperar el aliento, el golpe en el costado de su vientre había sido doloroso. La peli rosa levantó a Juvia y le sirvió de apoyo para enseguida llevarla a su cómodo sillón y ayudarla a acostarse.
— ¿Qué sucedió? Por favor cálmate. –Meredy le prestó su pañuelo y lentamente le limpió la cara, la chica derramando lágrimas de repente abrazó a la oji verde, acción que sorprendió a la peli rosa de sobremanera.
— Toda va a estar bien, juntas la destruiremos, tus problemas son los míos, Juvia. –La peli azul se refugió en el pecho de la joven, lentamente Meredy acarició el largo cabello de la peli azul para darle consuelo y aunque no tenía ni la menor idea de que era lo que estaba sucediendo, consideraba a la Loxar como una amiga, ella la conocía un poco más que nadie y por eso la defendería.
— ¿Conoces a alguien que mate personas? –Meredy la separó un poco de su cuerpo y la vio a los ojos, no había mentira en ellos, Juvia estaba hablando muy en serio y estaba completamente decidida a matarlos a todos.
— No puedes hacer eso, Juvia. Te ensuciarías las manos y sería en vano porque el Karma solo se encarga de traer las cosas malas a los que han sido malos y en forma contraria a los que han sido buenos. –La joven ladeo sus ojos intentando buscar una respuesta.
— Pero no entiendo, ¿Por qué todo esto me pasa a mí cuando jamás lastimé a nadie? ¿Por qué me pasan todas estas cosas malas? ¿Por qué tengo que renunciar a Gray? –Con su frase rompiéndose con su llanto, Juvia logró conmover a Meredy. La chica intentaba descifrar que era lo que estaba sucediendo.
— Vamos a llamar esto una prueba, Juvia. Aún no has perdido a Gray.
— Ella tiene el vídeo, ya no hay nada que pueda hacer, solo matándola podré estar con Gray.
— ¿Realmente crees que Gray quisiera estar al lado de una asesina? –La joven ladeó su cabeza y negó llenándose de inseguridades y miedos.
— ¿Dime entonces que puedo hacer?
— Habla con él, cuéntale que esa mujer te está amenazando, estoy segura que entre los dos podrán pensar en una mejor solución.
— No, no hay nada que hacer. Si le cuento porque me está amenazando de todas formas me dejará, ya no hay nada que hacer. –La peli azul como una niña volvió a refugiarse en los brazos de Meredy para seguir llorando. La oji verde no sabía exactamente qué hacer, pero claramente la apoyaría y la consolaría.
— Lo mejor es que te vayas para la casa, no pueden verte de esta manera. –La chica se limpió la cara y asintió con la cabeza, ya no tenía ánimos, ni cabeza para dedicarlo a su trabajo.
— Invéntate cualquier enfermedad por si el demonio pregunta.
— Llámame no importa la hora ¿Si? –La joven asintió y se limpió el maquillaje del rostro que se le había corrido. Se miró en el pequeño espejo personal intentando aguantar las insoportables ganas de llorar y respiró hondamente, debía separarse de Gray aunque le doliera en el corazón y supiera que su vida se iba a destruir nuevamente.
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— Le confirmo su compra, tres libros y dos revistas especial edición. ¿Todo está correcto?
— Todo de maravilla, guapo. –Gray hizo como si no fuera consciente de la forma tan descarada en la que esa desconocida le coqueteaba, solo se hizo el inocente y pidió a alguna fuerza divina que esa mujer saliera rápido de la librería, la tentación era algo con lo que vivía a diario.
— Entonces son trescientos ocho dólares y cuatro centavos. –La chica que solo era pestañas largas sonrió e inmediatamente buscó el dinero en su bolso, pero no sólo habían billetes en lo que le entregó al peli negro, el joven vio un pequeño papelito con algo escrito.
— Llámame, guapo. –Gray contó el dinero en la registradora, segundos después le entregó el cambio a la joven con la factura y aquel papelito blanco que le había dado.
— Lo siento, tengo novia. –La joven puso sus ojos en blanco y sonrió coquetamente.
— Vamos no me digas que tú novia te pega, solo será una vez. –Gray sonrió y negó con su cabeza.
— De hecho si me golpea y a mí me encanta cuando lo hace. –La mujer levantó su ceja sin comprender una sola palabra.
— Loco –la joven tomó su paquete alejándose prontamente de la librería mientras Gray sonreía como si hubiera cometido una diablura.
— No cambiaría a Juvia por alguien como ella. -Su celular en ese momento vibró y rápidamente lo saco del bolsillo para contestar la llamada entrante, se le hizo demasiado extraño ver que era la Loxar quien lo necesitaba ya que ellos básicamente se comunicaban por medio de mensajes cuando estaban trabajando.
Él Fullbuster deslizó el dedo en la pantalla del aparato y puso el celular en su oreja. — Hola, ¿Cómo estás? –Pasaron cinco tortuosos segundos para que alguien al otro lado de la línea contestará, Juvia tenía que tomar toda la fortaleza de cualquier fuente porque estaba a punto de romperse a llorar y decirle que no quería que nunca se separaran.
— Vaya al café que queda a dos cuadras de la casa de Juvia, ¿Recuerda cuál es? –Gray ladeó su cabeza por el tono y lo cortante que estaba siendo con cada frase.
— ¿Estás enojada? ¿Qué sucede?
— En media hora. Juvia y usted tienen que hablar. –Y ese última frase hizo que el corazón se le arrugara como una uva pasa, repasó velozmente por su cabeza sus últimas acciones y no entendía que era lo que había hecho mal.
— ¿De que quieres hablar? ¿Hice algo malo? –Juvia mordió su labio inferior y sus ojos se llenaron de lágrimas.
— Le quedan veintinueve minutos.
— Sabes que estoy trabajando. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Es algo urgente? –Y la mejor decisión que pudo haber tomado fue cortar la llamada antes de que el nudo que se posaba en su garganta la delatará ante él, se miró en el espejo y se maquilló sus ojos azules para ocultar la manera en la que había llorado, buscó su ropa de incógnita e inmediatamente se visitó para poder ir a encontrarse con él, necesitaba respirar hondamente para poder actuar.
Gray intentó llamar de nuevo a Juvia, pero no hubo respuesta ya que le mandaba a buzón de mensajes, su comportamiento era muy extraño para él y francamente no iba dudar ni un solo segundo cundo estaba tan preocupado por ella, pensaba que le había podido pasar algo grave y no tardaría en ayudarla.
Rápidamente buscó el número de Levy en sus contactos y oprimió la pantalla cuando lo halló.
— Por favor contesta, por favor. –Al escuchar la voz de Levy un ligero alivio se apoderó de él, pero no estaba completamente feliz, Gray estaba tan asustado porque sabía que venía después de la frase "Tenemos que hablar" y más con Juvia que a veces no sabía que esperar de ella.
— Hola Levy.
— Hola Gray, ¿Cómo estás?
— Bien, Levy o eso supongo, tú que eres tan buena vecina y amiga... — No puedo ir a la librería, Gray. Hoy es el día de descanso de Gajeel y quiere que esté a su lado.
— Por favor, Levy. Solo serán máximo dos horas, te pagaré todo el día. –La pequeña peli azul respiró profundo y vio al hombre que dormía a su lado plácidamente.
— Déjame adivinar, ¿Es tu novia otra vez? –Gray frunció su ceño, no entendía porque todos averiguaban rápidamente todo lo que él hacía que era referente a Juvia.
— Está enferma y quiere que la recoja. –Mintió, pero no podía quedarse con la duda mucho más tiempo.
— No te preocupes, bajo en seguida.
— Gracias, sabes que tienes un lugar en el cielo asegurado. –la joven sonrió.
— Lo sé, ya bajo. –Colgó el teléfono y se arrimó a su peli negro para acariciarle suavemente el rostro.
— ¿Quién era, enana? –Levy estiró el labio en signo de protesta, detestaba que le dijera "enana".
— ¡Ya te he dicho que no me digas enana!
— Te pregunte quién era, camaron –La joven sonrió al escuchar uno de los miles de apodos que su novio le tenía. Levy se negó en contestarle e inmediatamente Gajeel dio un bote en la cama dejándola abajo completamente vulnerable a cada una de sus acciones.
— Es Gray, quiere que lo cubra porque su novia se enfermó.
— Ese idiota y su noviecita empiezan a fastidiarme. –El joven gruñó y suavemente pero sobre todo con mucha posesión empezó a besar el cuello blanquecino de la joven.
— Gajeel necesita que baje ya, no hay tiempo.
— Si hay tiempo, será rápido. –Levy jamás se podría resistir a aquellos ojos rojos tan inexpresivos para todo el mundo, pero que ella conocía a la perfección. Su mirada pícara sobre ella la hacía desearlo sin remedio y permitir que la amara.
Sintió la mano áspera de Gajeel recorrerle una de sus piernas, no era para menos ya que su duro trabajo en una metalúrgica le volvía completamente secas sus palmas, pero con todo y eso la McGarden lo amaba con todas sus fuerzas. Gimió involuntariamente cuando el Redfox levantó la falda de su vestido a una velocidad descomunal y en un hábil movimiento la pequeña mordió el lóbulo de la oreja del joven con piercings en su rostro.
— Juraría que estás celoso. –susurró coquetamente en su oído a lo que él respondió con una risa socorrona.
— ¿Celoso yo? No, yo cuido lo que me pertenece. –Y sin una palabra más se apoderó de los labios de Levy ferozmente, con su corazón latiendo a gran velocidad la McGarden metió su dulce y tierna lengua en la cavidad del peli negro. Gajeel usó su otra mano para acariciar suavemente el sexo de su mujer y ayudarla a que todo fuera más excitante
Ella se acomodó dándole espacio a su chico para que el se moviera en la posición que a él le gustaba, él por instinto la haló a su cuerpo para dejarla sentada en la cama, no importaba cuantos años pasaran, Gajeel nunca dejaría el miedo de lastimar a su mujer, ella era todo lo contrario a él y temía que pudiera aplastarla o lesionarla con su fuerza.
— ¿Lista? –Preguntó el Redfox toqueteando sus pechos por encima de la blusa, deseaba deshacer esa ropa, volverla añicos, no había nada más satisfactorio y excitante para él que ver a su novia completamente desnuda, pero no quería retrasarla ya que sabía que a Levy le apasionaba trabajar en ese lugar y además Gray tenía afán, lo entendía perfectamente, es como si a él le dijeran que su enana está enferma, cruzaría cualquiera océano para verificar que todo anduviera bien con ella.
— Yo siempre estoy lista –Y sin meditarlo entró en ella de una sola y perfecta estocada, retrocedió lentamente y cuando sintió las piernas de Levy aferrarse a su cintura la envistió con más velocidad y seguridad.
— Te amo, Gajeel. –La joven mordió suavemente el labio del chico para estirarlo y saborearlo.
— Deberíamos casarnos de una maldita vez por todas. –La joven sonrió, no era la primera vez que su novio le proponía matrimonio, ella no era de legalidades, no necesitaba un papel para saber que Gajeel y ella eran una pareja porque eso era lo que eran, los dos ya habían vivido muchos años como para saber que eran el uno para el otro.
— Necesitaremos unos testigos, ¿pero a quien le decimos?
— Que no sean ese par de escandalosos e indecentes de al lado. –La joven negó con la cabeza con una hermosa sonrisa y estiró su espalda para sentir mejor el vaivén de sus cuerpos.
— Entonces esta decidido, nos casaremos, ¡Gee hee!. –El joven sonrió y se tiró en la cama para dejar que su sensual vaquera lo cabalgará un rato llevándolo a la gloria con sus expertas y hermosas caderas.
— No sé qué hubiera sido de mí si no te hubiera conocido. –Sus movimientos rápidos y precisos hicieron que Gajeel prontamente llegará al extasís en un delicioso orgasmo. Levy se acostó en el pecho del peli negro gimiendo levemente y por un segundo se olvido de todo a su alrededor, su mente se puso en blanco y disfrutó de los segundos de placer que su "rápidito" le pudo proporcionar.
— Ve entonces, ese idiota debe estarse pegando del techo porque no bajas. –La joven asintió y le dio un beso fugaz en los labios a su hombre, fue al baño a asearse y cuando estuvo lista salió del lugar, vio que Gajeel había quedado profundamente dormido, le gustaba verlo descansar ya que era consciente de que él Redfox trabajaba fuertemente.
— Adiós Lily –El gato de Gajeel se refregó en la pierna de la peli azul y ella salió de la casa después de darle una tierna caricia al gato negro.
Prontamente la joven bajó por las escaleras y saludó a Gray cuando lo vio.
— Gracias, Levy. Te dejé todo anotado. –La chica asintió e inmediatamente Gray salió del local, vio su reloj, le quedaban aproximadamente quince minutos para llegar al lugar donde Juvia lo había citado.
Su estómago estaba revuelto y su corazón estaba latiendo de una manera descomunal, tenía un mal presentimiento y solo quería saber de qué se trataba. Dudó en sí irse en su camioneta o corriendo, no había tiempo para lidiar con su caprichoso vehículo que lo dejaba botado en cualquier esquina de lo viejo que era, así que tomó el primer bus que le servía para llegar a casa de la peli azul.
Revisó su celular cuando pagó el pasaje y se ubicó en un lugar de pie dentro del bus, respiró profundamente al no tener noticias de Juvia que era lo que más lo desesperaba, ¿Por qué quería verlo en un lugar público? ¿Por qué cuando ambos estaban trabajando? ¿Qué era lo que estaba sucediendo? Y millones de preguntas más rondaron por su mente, las conclusiones a las que llegaba eran dolorosas para él, solo podía imaginar que Juvia quería dejarlo.
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Llevaba quince minutos de retraso y el tráfico estaba hecho un caos para ser temprano en la tarde, maldijo fuertemente al saber que ningún carro avanzaba, le quedaban cuatro cuadras, podía ir caminando así que se bajó. Corrió por las pequeñas calles de París y respiró hondamente cuando llegó al lugar, con su mirada busco a la joven y después de unos segundos reconoció aquella peluca negra que usaba para no ser reconocida.
Caminó a la mesa y se acercó a ella para abrazarla, la joven simplemente se corrió para no permitírselo y vio como él la miraba con desconcierto.
— ¿Qué te sucede? –Como un niño asustado se sentó en la silla y vio el golpe en el labio de su chica. — ¿Qué te pasó? –Intentó alcanzar la herida con su mano, pero Juvia lo detuvo en el aire y devolvió la mano en su lugar en acto brusco.
— No fue nada, Juvia lo llamó a este lugar porqué tiene algo muy serio que contarle. –El mesero llegó a tomarles la orden interrumpiendo la conversación.
— Un vaso de agua por favor.
— Yo quiero un capuchino, gracias. –Cuando el rubio se fue Gray puso sus penetrantes ojos grises sobre la joven y ella por medio de las gafas oscuras que traía puestas miró hacia otro lado.
— ¿Qué te pasa? Estás muy rara, dime que es lo que tienes que decirme. –Claramente la mujer estaba sacando fuerza desde cualquier lugar, no quería separarse de él, no deseaba que todo lo que habían vivido desapareciera de un momento para otro, Juvia tenía un gran sentimiento por él que abarcaba más de la mitad de su corazón.
— Juvia lo citó acá porque quiere terminar con lo que tienen. –Y eso fue como un balde de agua fría para el peli negro, negó con la cabeza y sonrió pidiendo que solo fuera una broma.
— ¿Hoy es el día de los inocentes? Sabes que las bromas no son tu fuerte. –Era demasiado difícil para Juvia, pero no se imaginaba que iba a ser tan doloroso y no poder demostrar lo que en realidad estaba sintiendo era lo más difícil.
— ¿Cree que bromearía con esto? Se acabó, Gray.
— ¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué fue lo que hice mal?
— Ya, Juvia solo quiere que se acabe. No pregunte. –E inmediatamente Juvia agarró fuertemente el mantel de la mesa para controlar ese odioso nudo en la garganta.
— No, dame razones por las cuales quieres terminar esto. -¿Razones? Claramente no había ni una sola por parte de ella, el único motivo era Nano y su vídeo, sin embargo eso no se lo podía contar a él.
— Este es el celular que Juvia usa para comunicarse con usted, haga lo que quiera con él. –Y velozmente deslizó el celular por la mesa hasta el cuerpo de Gray.
— No me cambies el tema.
— Saque sus llaves y dele a Juvia el duplicado que tiene del apartamento de ella. –Gray estaba congelado, no sabía qué hacer, no podía hacer dos cosas al tiempo, aguantar su dolor y hacer lo que ella le demandaba.
— ¡Hágalo ahora! –Gray negó con su cabeza, no movería un solo dedo sin obtener una respuesta por parte de ella.
— Quiero que me digas por qué, ahora. –La joven mordió su labio inferior suavemente, debía decirle mentiras para que esa situación no se alargará más de lo necesario, sabía que no podría resistir si eso pasaba.
— Juvia ha tenido sexo con otros hombres para aumentar el morbo de este juego. Se acostó con Lyon el día de su cumpleaños y en el estreno de temporada dos modelos la compartieron, además esta tarde el publicista la puso sobre su escritorio. ¿Quiere seguir sabiendo por qué? –Gray cerró sus ojos tratando de controlar su ira y al mismo tiempo las lágrimas que querían salir. Él confiaba en ella, quería creer que todo era mentira, pero era un hombre y ella estaba lastimando su orgullo de macho.
— Juvia se dio cuenta que usted la amaba y quiso destruirlo como a ella la destruyeron, quería hacerle entender que el amor no existe, que usted es un idiota y que es el hombre más manipulable de todos. –Gray levantó su mano y se detuvo justo antes de golpearla, estaba enojado, dolido y sobre todo la odiaba, pero ella era una chica y los hombres no golpeaban a las mujeres.
— ¡Cierra la boca! ¿Cómo te atreves a hacerme esto?
— Nunca significó nada para Juvia, ella solo quería ver hasta dónde llegaba por "amor" y mire que está en el pantano, pero esto ya es aburrido, Juvia ya consiguió a alguien más con quien jugar. –La joven rió burlonamente y él se tragó todas sus lágrimas para no darle gusto en que ella lo viera llorar.
— ¡Muérete! –Rápidamente puso las llaves y el celular que ella le había dado sobre la mesa, su mirada de odio estaba destruyendo a Juvia.
— Nunca encontrarás a alguien como yo, Juvia. Estás loca y ningún hombre va a aguantarte como yo lo hacía. –Y yéndose del lugar porque sabía que podía gritarle un millón de cosas más horribles sintió como un crack venia de su corazón, era su pequeño músculo rompiéndose en pedazos, por primera vez había amado a alguien tanto que no entendía porque le estaba haciendo eso a él.
— Vuelve –Susurró Juvia cuando se dio cuenta de lo que había hecho, ya no había marcha atrás, se había quedado sin Gray y como él bien dijo no iba a conseguir a nadie como él.
— ¿Está bien, señorita? –El mesero sirvió la orden en la mesa y la peli negra temporal se quitó las gafas oscuras para limpiarse las lágrimas que no querían cesar.
— Sí, me trae la cuenta, por favor. –El joven asintió y Juvia siguió llorando sin importarle las miradas de los clientes de la tienda. Sacó el celular de su bolso y marcó el número de Meredy.
— Hola, ¿Puedes venir por mí? –Y sin decir otra palabra más se rompió a llorar sin poder controlar sus lágrimas.
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— Y eso fue lo que dijo.
— Te dije que esa mujer era mala desde el principio, ¿Pero me hiciste caso? No, obviamente porque te dejaste llevar por sus piernas y trasero tonificado, pero como yo no tengo nada de eso, ¿Verdad?...Eso quiere decir que ya no habrá dinero para salir con Lucy.
— Me temo que si.
— Vamos ya deja esa cara, Gray. Lo mejor que te pudo haber pasado en la vida es deshacerte de esa mujer, las cosas pasan por algo. Y he llegado a la conclusión que lo mejor será dejarle de insistir a esa rubia. Vamos, siendo honestos solo sale conmigo porque quiere saber de la anorexica esa. Lo mejor será no perder mi tiempo, realmente no quiero terminar como tú, con todo el respeto. –El Fullbuster cerró sus ojos, juró que no derramaría una sola lágrima por Juvia, pero se estaba volviendo una tarea sumamente complicada.
— Lo mejor será volver a nuestra antigua vida, Natsu. Follar mujeres para jamás volverlas a ver, porque ninguna de ella sabe valor lo que uno está dispuesto a hacer.
— ¡Eso! ¿Esta noche nos vamos de putas?
— Vámonos de putas.
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— ¿Crees que él está con otra mujer? Porque lo entiendo, pero a Juvia le duele mucho. –La peli azul en medio de lágrimas intentaba calmarse y dejar de llorar, pero nada funcionaba.
— No lo sé, Juvia, pero sabemos que te ama y que debe estar sufriendo igual que tú.
— ¿Crees que siga amando a Juvia después de lo que ella le dijo? –La joven asintió y acarició suavemente el cabello de la joven que en ese momento parecía una niña indefensa y muy triste.
— Él no puede borrar lo que siente de un día a otro, así que claramente te ama, pero le duele lo que le dijiste.
— ¿Crees que él pueda sentir lo que Juvia siente por él a la distancia? –La peli rosa sonrió, le llevaría el juego hasta al final para subirle el ánimo.
— Tal vez tenga un sexto sentido y puede sentir que lo amas mucho, que estás sufriendo. Si lo deseas con todo el corazón tal vez podrán comunicarse y él sabrá que lo quieres mucho.
— No, Juvia no lo ama, solo que...Al principio él era un bruto, un animal que no controlaba sus acciones, pero después de que Juvia lo logró conocer, después de todo lo que ha compartido, protegido y acompañado a Juvia, solo duele perderlo, que no esté al lado de ella. –Meredy resopló, era un caso perdido tratar de que la Loxar aceptará lo que sentía.
— Los dos tienen un lazo muy fuerte y si le cuentas la verdad puedes fortalecerlo y tenerlo junto a ti.
— Los dos ya no pueden estar juntos, la verdad sobre Juvia es más horrible de lo que ella le dijo esta tarde...¿Sabes? Este lugar le recuerda demasiado a él, ¿Quieres ir a tomar algo?
— No sé que tan buena idea sea esa, pero si eso te anima, vamos. –Juvia se levantó y se limpió su cara, los pañitos en su apartamento estaban en vía de extinción. De repente el timbre sonó y Juvia vio a la oji verde.
— ¿Esperas a alguien? –La Loxar negó con su cabeza y emocionada sonrió.
— Debe ser Gray. –Juvia revisó su aspecto en el espejo, no podía volver con él, pero deseaba más que nada en el mundo volverlo a ver y saber cómo estaba.
— ¡Abre, Meredy! No lo hagas esperar. –La chica se dirigió a la puerta y al abrir se llevó una grande sorpresa, era un hombre, pero no era precisamente el peli negro que estaban esperando.
— Hola Meredy, ¿Está Juvia?
— Claro que si, Lyon. –La oji verde se hizo a un lado y dejó que el peli plateado pasará.
—¡Juvia tienes visita! –La decepción en el rostro de Juvia fue notable al ver que no se trataba de Gray.
— Juntas estaban de salida, Juvia lo siente pero no puede recibirte.
— ¿Estás de salida? Te fuiste del trabajo porque estabas enferma y ¿Ahora estás de salida?
— Sí, el doctor dijo que Juvia tiene el azúcar bajo y como no puede comer dulces por su figura pues se va a ir a tomar unos tragos con Meredy.
— ¿Y por qué salir cuando tienes alcohol acá? No dejaré que te vayas de tu casa. –Juvia dejó su bolso en el sofá, a veces detestaba que Lyon se metiera en sus planes.
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El Fullbuster tomó otro tragó de un solo sorbo, movió su cabeza para intentar controlar el ardor en su garganta, en su corazón, en su vida.
— ¿Nos vamos? –La jovencita a su lado lanzó su cabello hacia atrás, Gray buscó a Natsu para avisarle que se iba y lo halló ligando a una desconocida.
— Ok, déjame orinar. –Y el joven llevó la botella a su boca para terminar todo el contenido, legalmente había tomado mucho más de lo que podía soportar su cuerpo. Caminó hacia el baño tambaleándose de un lado a otro, cuando por fin logró nivelar su hidratación fue al lavado para lavarse las manos.
El joven sintió un feo dolor en su estómago, vio el espejo y por un segundo pudo ver a Juvia en el reflujo.
— ¡Estoy muy borracho! –Y aunque su intención durante toda la noche fue acostarse con esa mujer que había conocido en el bar, sus bellos se erizaron, claramente no podía pensar con claridad, pero no quería traicionar lo que sentía por Juvia así ella lo hubiera engañado de la manera en lo que lo hizo.
Lentamente se deslizó en la pared hasta quedar sentado en el sucio piso del baño, una lágrima se escurrió por su mejilla y como si pensará que Juvia era la que hablaba en su mente, contestó por instinto.
— Yo también te amo, Juvia. ¿Por que me hiciste esto?
— ¿Que haces allá hermano?
— Quiero ir a casa, bro. Yo pensé que podía hacerlo, pero no deseo a otra mujer que no sea ella. –Natsu puso sus ojos en blanco, ver a su amigo de esa manera tan deplorable no le agradaba ni un poco.
— Entonces vamos a casa, muy pronto serás el mismo de siempre, lo sé.
Y prestándole su hombro ayudó a Gray a salir de ahí, era una ventaja que el bar quedara a pocas cuadras del apartamento del joven, sin decir nada a las mujeres que los esperaban afuera caminaron a casa, por esa noche no habría sexo.
Natsu abrió prontamente la puerta y Gray cayó en el sillón completamente dormido, el peli rosa sonrió con un deje de tristeza.
— Esa peli azul la pagará, nadie se mete con mi mejor amigo.
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Lentamente Meredy abrió sus ojos verdes perezosamente, se alertó al descubrir que no estaba en su habitación y que claramente no conocía ese lugar. Intentó recordar lo que había sucedido la noche anterior, estaba con Juvia en su apartamento y bebió demasiado al darse cuenta como Lyon se preocupaba por la Loxar, pero ya no se acordaba del resto de la historia.
Velozmente pasó sus ojos por la habitación y descubrió que era de un hombre, miró su cuerpo y se dio cuenta que estaba completamente desnuda, su corazón se detuvo de golpe y aunque no quería voltear a ver con quien estaba compartiendo la cama debía saberlo.
Identificó una cabellera plateada y su alma abandonó su cuerpo, gritó entrando en pánico y vio claramente el rostro de Lyon cuando este se levantó asustado.
Listo hermosuras, final de los finales. No se preocupen mucho por Gray y Juvia, ellos saben cómo arreglárselas. Bonus Gale aunque no me salga tan bien esta pareja, lo siento si deshonre mi vaca XD.
Contestando sus sexys reviews:
Lightkey27: Hola! Nano es muy mala con Juvia y de una manera u otra hará confesar a la pobre chica todos sus secretos, Gajeel y ella son tan ciegos que no se ven que están tan cerca, pero muy pronto sabremos qué sucede con ellos, y bueno con ese final ya sabrás lo que pasa entre Meredy y Lyon, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Lymar Vastia: Holis! Lamento mucho hacerte esperar con mis actualizaciones pero a veces soy muy malvada. Sip, Gray siempre es el último en enamorarse, pero este fic es bizarro y por eso es que el peli negro ha caído. Claro, a nadie le gusta que lo dejen plantado, pero Gray perdona y sabe que él no es oficial y Juvia no pudo decir que iba a casa con su novio. Acá vengo para cumplirte, no me demore mucho, contestando tu segundo review, Juvia vivió una vida horrible, pero poco a poco se ha venido recuperando, ya veremos qué pasará :3 espero que te encante, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Natt: Hola! Gray solo sufrirá un poquito, te lo juro. Todo es culpa de Nano, espero entonces que este caso te haya gustado mucho, gracias a ti por tomarte el tiempo de apoyarme con tus hermosas palabras y no siendo más te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
CMR: Holis! Bien la buena noticia es que Juvia vivió y no vas a estar tan deprimida, Gray no sufrirá mucho, te lo prometo. Ahora solo toca ser pacientes, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Yoxitha94: Hola! Bien te valido este review que vale por doce, la nena era la que estaba obsesionada con Gray y que juro vengarse de Juvia y pues logró separarlos, vamos a ver ahora qué sucede. Gracias por tus hermosas palabras, te mando un besote y un abrazo psicológico, Bye.
LFBC: Todos odiamos a Nano, pero como dijo Meredy el karma existe, me encanta que te encante, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Rirukassabe: Hola!Creo que todos quedamos así al ver que Nano sabía sobre el pasado de Juvia. Me encanta que te encante y acá vengo con un nuevo capítulo, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Airyz00: Hola! Tenías millones de preguntas y espero que con este CAP hubieras podido resolver algunas cuantas. Gray es un encanto y claro que Juvia sabe que él la ama, pero debido a todo lo que ha vivido todavía no se la termina de creer. Gajeel y Juvia se encontrarán en su debido momento y pues aquí estoy con un nuevo cap, te mando un beso y un abrazo psicológico esperando que te guste mucho, bye.
Guest: hola! Nano solo fue una mujer suertuda que logró conseguir algo con que extorsionar a la pequeña Juvia, creo que todos amamos ese momento en el que Gray le dio en la cara a Invel, fue como ¡Tómala perro! Querías tu demonio, aquí tienes a tu demonio. Gracias por tu review y espero que este CAP te guste, te mando un beso y un abrazo psicológico, Bye.
Kaede Hiwatari Blueriver: Hola! Que bien que ya te adelantaste para que puedas disfrutar de este capítulo también, exacto! Gray siempre pensaba en ella, pero por no tenerlo de oficial no pudo escaparse de esa fiesta, mi pobre Gray negado por su novia. Gajeel si está relacionado con Juvia, pero Nano solo es una loca obsesionada por Gray y juro destruir a Juvia, entonces por eso se ensañó con mi pequeña. Gracias por tu review. Te mando un beso y un abrazo psicólogo, Bye.
