Hola hermosuras aquí estoy actualizando esta historia que les encanta, sé que suelo actualizar por la noche pero como estoy en semana de receso aproveché para publicar un nuevo capítulo.

La recomendación es la misma, este fic es demasiado fuerte y puede herir su sensibilidad, los personajes pertenecen a Hiro Mashima.

Disfrútenlo!


Su corazón amenazaba con salirse de su pecho y la adrenalina corría por su cuerpo como agujas que le hacían mucho daño. Solo había una pregunta en su mente y básicamente el alcohol era la respuesta, ¿Cómo había pasado eso? Meredy entrando en pánico solo pudo gritar, era cierto que desde que entró en la casa de modas solo tenía ojos para Lyon, le encantaba cada parte de su cuerpo, su sonrisa, la manera en la que trataba a las personas, pero esto ya pasaba todo lo que se imaginó con él.

El joven se despertó bruscamente y muy asustado empezó a gritar cosas sin sentido que había combinado con el sueño que estaba teniendo, se limpió su boca retirando el hilillo de saliva que tenía en el mentón al reconocer a la peli rosa y ladeó su cabeza sin entender porque ella estaba gritando de esa manera.

— ¿Qué te sucede? –Buscó con sus ojos por todas partes para conocer cual era la fuente que había asustado a la joven, pero no encontró nada, ni siquiera un animal que la aterrorizará, solo halló sus ojos verdes viéndolo con horror.

— ¿Por qué estás gritando? –Y cuando la cobija que cubría la desnudez del apuesto peli plateado se resbaló un poco, Meredy solo atinó a sonrojarse sin remedio y mirar hacia otro lado, aunque debía hacerse a la idea que los dos estuvieron juntos, simplemente era difícil para ella asimilarlo.

— ¿Qué pasó anoche? –Después de tortuosos segundos la joven se atrevió a preguntar, Lyon sonrió porque le parecieron muy obvias sus palabras, los dos habían estado juntos la noche anterior.

— ¿Como que que pasó anoche? Meredy, pasó lo que los dos queríamos. –La oji verde levantó su ceja y negó con la cabeza.

— ¿Lo que los dos queríamos? ¡Tú te aprovechaste de mi! –La joven lo señaló con su dedo índice acusadoramente para enseguida morderse el labio inferior, ni siquiera se acordaba de lo que había pasado y eso era lo que la estaba matando lentamente.

— Tú me besaste primero, ni siquiera me dejaste salir de la habitación cuando te iba a dejar durmiendo acá. –Sabía que ella no haría algo así, nunca tuvo el valor suficiente para decirle lo que sentía mucho menos se iba a aventar a él para besarlo y tentarlo. Tenía que ser mentira o eso era lo que ella quería pensar.

— ¡Descarado, mentiroso! Yo debería estar en mi apartamento, no aquí en primer lugar. –Los ojos del joven se posaron en ella, en ningún momento tuvo una mala intención, solo siguió lo que sus instintos de hombre le demandaban y podía jurar que la noche anterior ella también quería que eso pasara.

— Te traje acá porque estabas muy bebida, podía pasarte algo. –Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas y sin poder aguantar la incómoda situación que estaba viviendo, se levantó de la cama, inmediatamente se arrepintió porque le mostró su cuerpo desnudo al joven, tomó la sabana completamente avergonzada para cubrirse el cuerpo y recogió su ropa que estaba regada por toda la habitación.

— Meredy, espera. –Lyon se levantó de la cama, no quería que ella se llevará una idea errónea cuando su intención no era aprovecharse de ella.

— ¡No me toques! –Sus mejillas se colorearon de nuevo cuando vio al joven completamente desnudo, simplemente su cuerpo era muchísimo mejor a como se lo imaginó, ese peli plateado era simplemente perfecto.

— Anoche me pareció que si querías, no soy del tipo de hombres que se aprovechan de las mujeres. Créeme por favor. –Rápidamente la joven se acomodó su ropa, jamás imaginó que la llamada de Juvia terminará en semejante cosa.

— ¿Sabes que es lo más denigrante? Que me tocaste mientras pensabas en Juvia. –Los ojos del Vastia se abrieron de sobremanera para luego fruncir el ceño.

— ¿De qué diablos estás hablando? Puede que mis sentimientos por Juvia sean unos, pero anoche solo éramos tú y yo. –Huyendo salió de la habitación mientras intentaba hallar la puerta de salida, ni siquiera recordaba cómo entró y mucho menos sabía cómo salir del apartamento enorme del muchacho.

— ¿A donde vas? ¡Por lo menos déjame llevarte a tu casa! –Y suspiró aliviada cuando vio la puerta de madera, abrió con rapidez y escapó de Lyon, de esa espantosa situación, del dolor enorme en su cabeza y de los vacíos de información gigantescos que tenía en la memoria, se prometió a sí misma en ese momento no volver a tomar jamás. Solo esperaba que Juvia tuviera más información de la que ella tenía en ese momento.

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— Estaba preocupada por ti, hace dos días he intentado comunicarme contigo y no lo había logrado. –La rubia sonrió cuando vio al peli rosa frente a ella, pero su sonrisa desapareció cuando identificó la seriedad en el rostro de Natsu, sabía que él no era así y que había algo muy extraño en su actitud.

— ¿Sabes Lucy? No tienes porque fingir que yo te intereso, ya me canse de hacer de él que no me doy cuenta que sólo sales conmigo porque quieres información de Juvia. –La rubia tomó un sorbo de su vaso de agua para posar sus ojos chocolate en Natsu nuevamente, no podía negar que si deseaba conocer sobre Juvia para ascender, pero le gustaba salir con Natsu, de otra forma no hubiera aceptado seguir aceptando sus invitaciones.

— Lo que dices no es del todo cierto... — No mientas más. Te voy a dar lo que quieres. Sí, Juvia y Gray eran amantes, no tengo otra prueba más que esta fotografía. –El Dragneel deslizó lentamente por el vidrio de la mesa la pequeña fotografía que había sobrevivido a la quema extensiva de la peli azul de evidencia, eso fue lo único que había podido encontrar el peli rosa en la casa de Gray mientras que este dormía por la fuerte resaca que tenía. Lucy que en ese momento estaba confirmando sus sospechas sonrió inconscientemente y sus ojos brillaron.

— ¿Esto es lo único que tienes? –La imagen era lo suficientemente válida para incriminar a Juvia y crear toda la historia sobre ella, pero Lucy necesitaba más pruebas para estar completamente segura y no hacer las cosas mal, un error y podría perder su trabajo sin remedio.

— La colección de bragas que Gray tiene de ella, pero podrían ser de cualquier mujer. Ambos se cuidaban demasiado para no ser descubiertos. –La rubia sonrió y alzo sus hombros, podría hacer muchas cosas con lo que ya tenía, pero frunció el ceño de repente al haber algo que no le cuadraba del todo.

— ¿Por que haces esto? Estas delatando a tu mejor amigo. –Natsu asintió con la cabeza. — No, me estoy vengando de esa mujer, ahora tú eres la que tiene que tomar la decisión, me importa muy poco lo que publiques de esa perra, pero si pones a mi amigo que es como mi hermano en evidencia sabré que solo estabas conmigo por interés y no te volveré a ver en la vida. –La rubia se enderezó, estaba completamente segura que no estaba enamorada de Natsu y solo salió con él porque quería información, pero no entendía el porqué de esa fea sensación recorriéndole el cuerpo.

Natsu se levantó bruscamente de la mesa y caminó lejos de Lucy, él no era un mal hombre o alguien rudo con las mujeres, pero estaba realmente cansado de lo caprichosas que pueden ser las mujeres, detestaba la manera en la que la rubia jugaba con él para lograr un objetivo y después de lo que pasó con su casi hermano Gray quedó completamente convencido que las mujeres son bastante peligrosas y definitivamente no se iba a arriesgar a que algo así le pasará, por eso cortar con el problema de raíz era mucho mejor, aunque no podía negar que estaba bastante ilusionado con que algo llegase a suceder con la rubia.

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— A eso de las dos de la mañana Juvia ya estaba cansada de los dos, así que dijo que iba a dormir, Lyon se ofreció a llevarte y ella pensó que estaría bien porque no quería que te fueras con un taxista loco a la madrugada, ella te jura que nunca imaginó que las cosas terminarían de esta manera. –La peli rosa puso sus codos en el escritorio de Juvia para cubrirse la frente y gritar internamente, no sabía ahora que hacer, se moría de vergüenza por lo que había pasado.

— ¿Pero acaso eras virgen? ¿Por que estás tan preocupada? ¡Espera no me digas! ¿No se cuidaron? –La muy apenada peli rosada cubrió la vergüenza de su rostro con sus delicadas y suaves manos para luego negar con la cabeza.

— No, mi periodo está a punto de llegar y solo por eso no estoy a punto de aventarme por el balcón, pero el verdadero problema es que no me gustan las cosas así, soy de las que hacen el amor y no el sexo. –Juvia con sus ojeras fuertemente marcadas y su rostro sin brillo respiró profundamente, sonrió ladeádamente para finalmente hablar con sarcasmo.

— Meredy, Juvia era así al principio, ella también hizo el amor, ¿Pero adivina que? Él ni siquiera quería sexo con ella, todo lo que deseaba era burlarse y lo consiguió, así que debes aprender que el sexo es lo único que los hombres desean. –Un horrible pensamiento se pasó por su mente y Juvia solo pudo morder su labio inferior para soportarlo, a veces sentía que no había logrado superar las cosas de su pasado.

— Es hermoso intimar con alguien que amas, Juvia. Tal vez ya lo sentiste pero no eres consiente de eso. –La joven negó con su cabeza, ya no podía amar a Gray cuando él tenía que desaparecer de su vida y esa era una razón más para no creer en el amor.

— Juvia solo se ama a sí misma. –La joven sonrió y revisó de nuevo la agenda en su mesa, tenía que hacer muchas cosas y debía apresurarse si quería terminar ese mismo día, pero aunque no lo aparentará le importaba mucho lo que había pasado con Meredy. Primero porque si esa relación funcionaba por fin se podía quitar de encima al joven y segundo, pero no menos importante él tenía que responder por sus acciones ya que no quería ver sufrir a su amiga peli rosada.

— Lo peor es que lo tengo que ver todos los días y ni siquiera puedo verlo a los ojos. –Y en el rango de visión apareció aquel peli plateado que se dirigía a la oficina de Juvia.

— Cállate, ahí viene. –Y muy asustada se irguió, su rostro se enrojeció rápidamente y lo único que sus reflejos le indicaron fue que de nuevo debía huir.

— ¿Entonces necesitas la falda roja con cuadros azules? –Juvia le siguió el juego y asintió con la cabeza.

— ¡Ah! Y no olvides la pashmina de hilos plateados. –Meredy movió su cabeza afirmando y sin siquiera mirarlo por vergüenza salió de la escena.

El muchacho se sentó en la silla donde anteriormente estaba Meredy y la vio alejarse por los vidrios de la oficina.

— Juvia está muy ocupada y no te puede recibir, así que por favor di que quieres rápidamente.

— Solo quería explicarte lo que pasó anoche. –Juvia subió sus hombros y posó sus ojos azules en la pantalla de su Mac dispuesta a volver al trabajo.

— Tu vida sexual no le interesa a Juvia en lo más mínimo, pero hay una cosa que si hay que dejarte muy claro. –La mirada fría y asesina de Juvia hizo aparición para atravesar a Lyon con feroz crueldad. — Meredy es la primera y única amiga de Juvia y por tanto si la lastimas, ella misma se encargará de destruirte a tal punto que el amor que dices que sientes por Juvia se convertirá en odio y dolor... ¿Entendido?

— Lo que pasó con Meredy anoche estuvo genial, pero mi intención no es lastimarla y ahora se que me equivoqué, ella es una chica linda y mi intención no es dañarla. No cuando estoy enamorado de ti, por favor dime porque estabas triste anoche, cuéntame que fue lo que te pasó. –La joven resopló para pedir paciencia de cualquier fuente. Vio los ojos del joven y negó.

— Son cosas de mujeres, Lyon. Ayer ella estaba extremadamente sensible. Nada malo está sucediendo, ahora sí le permites ella necesita terminar su trabajo y tú debes arreglar tu situación con Meredy. –el muchacho estiró su labio y salió del lugar, debía pensar muy bien en lo que haría para mejorar las cosas con la peli rosa.

La Loxar respiró en alivio al sentirse sola, por fin podía concentrarse en su trabajo y no recordaría lo que pasó con el Fullbuster porque se centraría tanto en los eventos y diseños próximos que se aseguraría de no tener ni un segundo libre para pensar en Gray.

Lisanna entró en su oficina de repente asustando a la oji azul y automáticamente la joven puso los ojos en blanco, en el número dos de la lista de sus enemigos claramente se encontraba esa chica y prácticamente no soportaba verla o estar en el mismo lugar.

— Está temporada ganaste, Loxar. Pero la próxima no tendrás tanta suerte y ya que soy tu amiga te hago una recomendación, sigue cuidando tus diseños.

— Para tu desgracia eso es lo que hará, no volverás a poner ni una mano en un solo de los diseños de Juvia, ahora lárgate, arruinas el aura en este lugar.

— Iré a Inglaterra por unos días, aprenderé de la moda del país y así mejoraré, espero que estés preparada para cuando Mira ya no te necesite más porque yo voy a estar ahí.

— Ojalá el avión en el que viajes se caiga. –La Loxar se despidió con un gesto de la mano y rió sarcásticamente.

— ¡Muérete Juvia! –Y escuchó esas palabras con la voz de Gray, sacudió su cabeza al entender que él no estaba ahí y soportó sus lágrimas, la muerte era una gran opción que no había contemplado, tal vez esa decisión acabaría con su dolor. La mujer salió de la casa de modas y Juvia volvió a ver su pantalla, pero la concentración duró menos de cuatro segundos pues Meredy la estaba llamando nuevamente por el teléfono.

— ¿Que sucede, Meredy? Juvia necesita concentrarse.

— Hay alguien abajo que te busca. Dice que se llama Natsu Dragneel. –Y ese nombre le produjo un escalofrío por todo su cuerpo, no podía identificar que quería y por tanto no lo recibiría en su oficina.

— Dile que Juvia no está.

— Dice que si no lo recibes va a hacer un escándalo.

— Lo que le faltaba a Juvia, que ese idiota viniera acá. Dile que pase entonces. –Y rápidamente la joven peli azul bajó los blackouts de su oficina para que los demás empleados no vieran lo que sucedía, con prontitud volvió a su silla y aunque quería controlarse no podía evitar que su mano dejará de temblar.

Esperó los cinco tortuosos minutos que Natsu se tardó en subir hasta su oficina y cuando lo vio entrar en su oficina tragó toda la saliva que tenía en la boca. Los ojos verdes del muchacho estaban enfurecidos, se notaba que estaba muy enojado y que era capaz de hacer cualquier cosa.

— Entre y cierre la puerta tras de usted. –La joven mandona señaló la lamina de madera y el joven sonrió para luego cruzarse de brazos.

— No me tomará tiempo y no me encerraré con usted, con lo ramera que es no quiero que me involucren con usted. –Y aunque no le importaba lo que pensará Natsu de ella sus palabras dolían y mucho.

— No se preocupe, Juvia jamás se fijaría en un hombre como usted, una mezcla de perdedor y metiche, obviamente usted no es el tipo de Juvia. –El peli rosa rascó su nariz buscando controlarse.

— Usted destruyó a Gray y ahora yo soy el que tomó venganza, en este momento Lucy Heartfilia sabe sobre su ex relación con Gray, prepárese porque mañana todos los medios estarán en un usted. –Y lo que quedaba de corazón de Juvia se quebró en ese instante, su vida estaba totalmente acabada o por lo menos sería bastante doloroso hablar de algo que ya no existe.

— Juvia solo tiene una pregunta para usted. ¿Qué se siente traicionar a su mejor amigo? Porque claramente él será el más afectado con todo esto.

— ¿Qué que se siente traicionar a Gray? No sé, dígamelo usted que se acostó con más de cuatro hombres cuando decía estar con él. –Y aunque quería gritarle que ella nunca traicionaría a lo que era lo más importante en su vida no podía, prácticamente debía dejar que Natsu pasará por encima de ella arruinando su vida en el intento.

— Esto era un asunto entre Gray y Juvia, lo único que ella espera es que él lo perdone por esto, porque claramente Gray no está enterado, él no sería capaz de poner lo que ambos tenían en evidencia.

— ¿Y aún tiene el descaro de pronunciar su nombre? Al final yo gané, Juvia, logré alejar de Gray a una mujer como usted, alguien que no le conviene y que solo jugó con él. –Tenía unas inmensas ganas de preguntarle como estaba Gray, saber aunque sea un dato menor, pero aguantó y solo rió como si ella fuera la villana.

— Es divertido jugar con los hombres, esto Juvia lo predijo y en vez de una venganza, pequeño Natsu Dragneel parece un juego de niños. Si mueve otro dedo contra Juvia, ella no lo pensará dos veces para verlo tres metros bajo tierra. Así Juvia hará la vida de Gray más miserable.

— No le tengo miedo, zorra. Haré lo que sea para defender a Gray. Ojalá su vida sea miserable, una persona como usted lo merece. –Y Juvia se quedó viendo un cuadro en la pared, pero realmente su mirada estaba perdida. No supo en qué momento su vida se volvió a arruinar tanto, pero ya no había marcha atrás, solo debía afrontar las cosas con seriedad y fortaleza.

Mordió su labio inferior, tal vez merecía lo que le estaba sucediendo, puede que su madre tuviera razón, ella solo era un objeto en el mundo y los objetos nunca podían ser felices porque dependían de las acciones de otros, Juvia odiaba ser un objeto que todos usaban y desechaban, detestaba que pensaran que no tenía sentimientos y sobre todo odiaba estar en el mundo.

Las lágrimas se detuvieron en seco cuando se dio cuenta que sus problemas se podían solucionar con un cuchillo, unas pastillas o simplemente un veneno para ratas, solo debía encontrar el valor suficiente y todo acabaría, pero ese no sería el día, ella no era capaz de hacerlo por esa frase. "Los niños que se hacen daño o se suicidan irán al infierno donde se quemaran por siempre"

El teléfono volvió a sonar y la joven levantó la bocina. Natsu ya no debería estar por la casa de modas y Juvia no esperaba a nadie hasta después del medio día, así que debía ser Meredy que solo quería hablar de lo sucedido.

— Dime Meredy.

— Hay alguien más que quiere verte, Juvia. Prepárate. –Y una mujer con ropas extravagantes y extremadamente costosas entró en su oficina, la joven estaba a punto de gritar porque no soportaba más lo que estaba sucediendo y verla a ella de nuevo en su lugar de trabajo era demasiado para la Loxar.

— ¿Qué mierdas hace acá? –Nano sonrió con despreció y caminó lentamente hacia el escritorio de Juvia.

— Necesito más dinero. –Los ojos de Juvia se abrieron escandalosamente.

— Pero lo de ayer fue mucho dinero.

— Pues necesito más dinero o mira lo que voy a mostrar, linda. –Con descaro la Lief le mostró el celular, acto que fue lo suficientemente convincente para Juvia, la joven sacó su chequera y nuevamente firmó un cheque con una cantidad exorbitante de dinero.

— Buena niña, así nos entendemos. ¿adivina dónde voy? Sí, donde Gray. –Y burlándose salió del lugar dejando a una Juvia a punto de entrar en una de sus crisis, cosa que evitó Meredy que supo como consolarla.

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El sonido del cantar de las aves parecía martillarle el cerebro, su cabeza dolía a tal punto de querérsele explotar y la luz colándose por sus ventanas no ayudaban en lo absoluto, Gray estaba intentando manejar su resaca de la mejor manera posible, pero el sueño ya no era una opción, así que optó por despertarse y ver la hora en el reloj.

Pegó un brinco al darse cuenta la tan avanzada hora y supo entonces que si no se apresuraba Juvia no era lo único que iba a perder. Se dio cuenta de inmediato que se durmió en el sillón de la sala y el dolor en su espalda se lo confirmaba, vio la nota grande de Natsu sobre una de las sillas y la quitó rápidamente. "Ya llamé a Levy para que te cubriera en la librería, te deje una bomba encima del mesón para el dolor de cabeza, la próxima vez no llores en los baños, te veías mas estúpido de lo que ya eres".

Gray arrugó y lanzó la nota con fuerza, recordó en ese momento a Juvia y se llenó de rabia, estaba seguro de que nunca olvidaría aquellas palabras dolorosas que le había dicho. Estaba completamente seguro que nunca le perdonaría tal cruel tradición.

Gray había empezado el juego sin darse cuenta, poco a poco aquel trato de solo sexo con aquella modelo, rica, famosa y sin corazón, solo fue una careta, una trampa, un cruel sabotaje que lo hizo caer, el Fullbuster había perdido y únicamente porque dejó que su corazón ganará. El dolor en su pecho era lo que obtenía por dejarse influenciar de aquellas hermosas mejillas rosas, de su larga cabellera azul, de esos ojos azules que escondían una gran tristeza y de aquella niña tierna e indefensa que estaba escondida tras la Juvia Loxar fuerte que juraba no tener sentimientos.

Su cuerpo había sido un veneno bastante sutil, algo que lentamente fue envenenándolo cada vez que probaba aquel deleite que en una manera en contra de la naturaleza se presentaba, si, no era normal lo que ellos tenían, no era algo ordinario que ella le pidiera golpes cuando estaban en la intimidad, que fueran bruscos en la manera de amarse y que de cierta manera eso les gustará. Pero aún así Gray seguía consumiendo aquel veneno que logró asesinarlo, porque cada conexión traía lujuria y maldición, cada sensación al lado de Juvia lo hacía rendirse ante ella y volver a caer, subestimó al rival por ser una mujer delicada, sin embargo nunca imaginó que pudiera ser tan letal, un animal que lo único que planeó fue devorarlo y él solo fue un pobre conejillo que dio todo por ella.

Y el cielo lo abandonaba en ese momento, nunca pensó que fuera tan difícil vivir sin ella, no pensó que una mujer logrará tales sentimientos en su cuerpo, pero estaba sucediendo y conocía entonces que enamorarse era lo peor que le había sucedido en la vida.

Tragó aquel líquido fuerte que Natsu le había dejado y suspiró hondamente, ese vacío en su corazón era horrible, pero así debería ser hasta que la superará y estaba decidido a hacerlo, no le importaba todo lo que tendría que pasar para conseguirlo.

Fue al baño perezosamente y se quitó la ropa que traía puesta, olía asqueroso, tal vez se había vomitado en el camino, lo único que recordaba de la noche anterior era que tomó demasiado y que finalmente no se acostó con esa mujer que conoció, ni siquiera recordaba cómo se llamaba.

Procedió a asearse y en la ducha los pensamientos lo bombardeaban como aquellas gotas que caían en su cuerpo. Algo no le terminaba de cuadrar por completo, sentía que las cosas habían pasado muy rápido, ella no lo había dejado hablar absolutamente nada y el golpe en los labios de la chica era lo que más le inquietaba.

No entendía porque ella le había pedido que se vieran en un lugar público para hablar de algo tan delicado, se exponía a que alguien la reconociera y a hacer un escándalo, su mente traicionera solo le quería dar esperanza, pero muchas piezas no encajaban en el rompecabezas.

Terminó su ducha y se secó rápidamente, su alma era altamente masoquista, pero necesitaba algo fuerte para dejar de luchar, necesitaba hablar más con ella así Juvia se negará, al menos si todo era cierto le diría algunas cosas que le faltaron por decir, pues solo fue capaz de desearle la muerte, aunque eso era muy fuerte considerando que Juvia era capaz de quitarse la vida y la imaginación de Gray muy activa.

— ¡Iré allá quieras o no, Juvia! –No se daría por vencido y si Juvia le decía nuevamente en la cara que le había sido infiel no iba a dejar las cosas así, no le importaba perder su dignidad, iba a romperle la cara a cada uno de los que osaron acostarse con su chica.

Se vistió rápidamente con su uniforme de mesero, iría a la casa de modas y no debía levantar sospechas. Escuchó a alguien golpear en su puerta y frunció el ceño, tal vez podía ser ella dándole la explicación que él buscaba, así que velozmente corrió a abrir la puerta.

— Hola, Gray. –La ropa demasiado sugerente de Nano hizo que Gray ladeará su cabeza, estaba decepcionado porque quería ver a Juvia y esa mujer frente a él solo le causaba desesperación y frustración, lo único que deseaba era que se fuera y lo dejará ir tras Juvia.

— ¿Que haces acá?

— ¿No me vas a invitar a pasar?

— La verdad tengo afán y creí que te había quedado claro que tú solo fuiste cosa de una noche. –La joven sonrió y acarició coquetamente la mejilla del joven causándole repugnancia.

— No Nano, es suficiente. –Y mordiéndose el labio la joven sonrió.

— Estas reacio porque esa flacucha te dejó, pero yo te entiendo, llámame, este es mi nuevo número, compre un celular de alta gama. –Nano le mostró aquel celular que había comprado con el dinero de la peli azul, vio como se retiraba después de dejarle el papel en las manos de Gray.

El oji gris se quedó viendo aquel papel blanco y una pregunta surgió en su mente, ¿Cómo es que ella sabía que los dos habían terminado? ¿Por qué la ropa nueva y el celular que no podría comprarse ni vendiéndose mil veces en ese bar de mala muerte donde trabajaba? ¿Por qué el labio inferior de Juvia estaba herido? ¿Por qué el repentino cambio en la actitud de la Loxar? ¿Por qué lo había citado en un lugar público? ¿Por qué jamás lo miró a los ojos mientras hablaban? ¿Por qué no fue ella la primera en irse cuando era una caprichosa y altanera que cuando no estaba de acuerdo con algo simplemente hacía berrinche y se marchaba? ¿Por qué el seguía ahí parado cuando era obvio que tenía que resolver esas preguntas?

— ¡Me está mintiendo! ¡Juvia me está mintiendo! –Una sonrisa se formó en sus labios y salió de su casa corriendo como si su vida se fuera en ello.

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— Entrega especial para la diseñadora Juvia Loxar. –Meredy abrió los ojos grandemente y se quedó congelada por unos segundos al ver al peli negro con una caja en sus manos.

— No es un buen momento, Juvia ha recibido visitas inesperadas. –Susurró la joven.

— Mi visita es lo único que necesita ella, no me anuncies. –Meredy sabía que era lo mejor para Juvia y sonrió, no quería ver más a la Loxar tan triste, decaída y dejándose manipular por esa mujer.

Gray ni siquiera golpeó en la puerta, entró y halló algo que una mujer que engañó a su pareja obviamente no haría, Juvia estaba observando esa rosa azul que él le había dado en su primera discusión, ya estaba marchitada pero para ella era lo más hermoso que había visto, sus ojos llenos de lágrimas se dirigieron a Gray que en ese momento cerró la puerta.

— ¿Que-que haces acá? –Su lengua se trabó y su alma se fue al piso, aunque su corazón se aliviaba de verlo en ese lugar estaba segura que no aguantaría que él también viniera a insultarla.

— Vengo a decirte que se que estás mintiendo.

— No, Gray. No sigas engañándote, entre los dos no hay nada.

— ¿No? –Peligrosamente comenzó a acercarse, Juvia sintió como su respiración se corto y sintió como el Blackout pegaba contra su espalda indicándole que ya no había donde huir.

— ¡Lárgate! ¡Las cosas ya están muy claras entre los dos! –Y sin previo avisó Gray dejó caer todas las cosas que tenía en sus manos al piso para agarrar suavemente a Juvia de las mejillas y aprisionar sus labios con los suyos.

Al principio opuso resistencia para seguir con su actuación, pero no pudo luchar con lo que su corazón le decía, una lágrima se deslizó por su mejilla mientras sus labios reaccionaban lentamente para unirse a aquel ritmo glorioso que éñ estaba llevando.

— ¿Me vas a decir que es lo que pasa? –Totalmente expuesta y con un terrible miedo a que él supiera porque la estaban amenazando prefirió callarse.

— ¡Lárguese! Por favor váyase. –Y cubriendo sus ojos esparció las lágrimas por todo su rostro retirando el maquillaje que tenía. Gray vio aquel golpe en la mejilla de Juvia, su rostro había quedado con un parche morado cuando Nano la había estrellado contra el escritorio.

— Confía en mi, dime que está sucediendo. ¿Quién se atrevió a tocarte? –Juvia quitó la mano de Gray de su rostro y se dirigió a la puerta.

— Por favor vete, no vuelvas a buscar a Juvia. Piensa en lo mejor para ti. –Y abriendo la puerta esperó que él se fuera, Gray iba a conseguir las respuestas que buscaba, pero no quería que la gente sospechará más de la cuenta.

— Estas equivocada si crees que me voy a apartar de ti. –Gray salió de La Oficina de Juvia y caminó a la salida, en uno de los corredores que llevaban a las escaleras vio a Meredy. Ella iba a hacer lo que fuera para que Juvia fuera feliz.

— Juvia está amenazada.

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Gray estaba intentando controlar su ira, respiraba profundamente y apretaba sus puños para calmarse un poco, el timbre sonó y era su hora de actuar.

Caminó velozmente a la puerta y cuando la abrió vio a esa mujer, a la misma que había golpeado y extorsionado a Juvia.

— Sabía que me ibas a llamar tarde o temprano. –Gray la entró a su apartamento y dejó que Nano lo tocara. El por su parte puso sus manos en la espalda de la joven para bajar lentamente por su cuerpo.

— No sabes cuánto espere este momento. –Ilusionada sonrió y se apoderó de los labios del muchacho, Gray sonrió cuando sintió un bulto en el bolsillo del pantalón de la chica y sacó el celular sin que ella se diera cuenta.

— Dime que me amas, Gray. –Despegándose de los labios de la joven sonrió para en seguida lanzar el aparato al suelo, con sus pies lo piso una y otra vez para que no quedará una parte servible mientras que Nano lo veía sin entender la situación.

— ¿Qué diablos estás haciendo? –La Lief intentó recoger su celular pero fue inútil.

— Todos mis datos estaban aquí, ¿Que hiciste, ¡Demonios!? –Con fuerza Gray agarró a Nano con una mano de los cachetes y así con su palma le cerró la boca.

— ¿Creíste que en realidad me iba a acostar contigo? Me das asco Nano, pero te metiste con ella y eso no lo puedo perdonar.

— Me estás haciendo daño. –Los ojos de Gray se veían sombríos y la expresión en su rostro daba mucho miedo. — Tu lastimaste su rostro y la pateaste, te juro que si no fueras una mujer estarías arrepintiéndote de tus acciones.

— Ella es una mentira, todo lo que te dice, su ver...— No me interesa saber, cuando se sienta preparada me lo dirá, pero lo que hiciste fue tan bajo. ¿Creíste que saldría corriendo a buscarte? No te confundas, jamás serás como ella.

— Tengo copias del video. Arruinaré a esa mujer.

— No eres la única que tiene un vídeo, Nano. ¿Recuerdas cuando Bickslow te ofreció un dólar por si te acostabas con él? Pues estabas tan borracha que no te diste cuenta que te estaba grabando. Le dije que lo mejor sería borrarlo porque ninguna chica se merecía eso, afortunadamente no lo borró y ahora tengo una copia en mi celular.

— ¿Y que? No me interesa que publiquen el vídeo mientras que yo si voy a destruir a esa idiota.

— ¿Estas segura que no te importa? ¿Que dirán tus padres sobre eso? ¿Ellos saben que trabajas en un bar? Realmente creo que después de esto no te cuidarán a tu hijo y se acabará tu libertad, ¿Cómo es que se llama?

— ¿Cómo sabes de mi hijo?

— En el bar se corren todos los rumores, Nano. Ya entiendo porque te abandonó su padre, eres tan despreciable.

— ¿Cómo puedes hacerme esto? Yo te amo, Gray. –El joven sonrió y volvió a apretar a Nano para verla con desprecio.

— Yo no te amo Nano, en cambio te metiste con lo más valioso que tengo y eso jamás te lo perdonaré, si te vuelves a acercar a ella o a mi, te juro que no vuelves a ver a tu hijo porque tus conservadores padres lo alejaran de ti y creo que le harían un gran favor. –Las mejillas de la joven se enrojecieron, Gray también podía jugar el juego de la extorsión y aunque quería vengarse de esa mujer por lo que le hizo a su chica no la lastimaría.

— lárgate ahora.

— Te arrepentirás.

— Tú serás la que te arrepentirás si no nos dejas en paz. –enojada la joven tiro la puerta y Gray respiró profundo para calmarse, tomó sus cosas y se dirigió a casa de Juvia. Ya no habían cosas que los separaran.

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La joven abrió la puerta, sus ojos estaban hinchados de llorar y cuando lo vio nuevamente su corazón dio un brinco.

— ¿Qué haces acá? Juvia te dijo que no quería volver a verte.

— ¿Por qué? ¿Por Nano? –La chica abrió sus ojos grandemente y ladeó su cabeza. — ¿Creíste que iba a dejar que me abandonaras? Soy extremadamente terco, pensé que ya me conocías.

— ¿Viste el vídeo? Juvia entiende que no la quieras volver a ver, porque... — No vi nada y no te preguntaré hasta que no me cuentes, solo quiero escuchar la verdad de ti. –La joven sonrió para volver a romper a llorar, pero esta vez era diferente, podía llorar en su pecho y estaba con él, su vida parecía volver a tener sentido.

— Gracias, gracias por entender. –Abrazándola y cobijandola en su pecho el joven cerró la puerta.

— Confía más en mi, pudiste hablar conmigo antes de terminar todo. –Y ahora entendía porque su amiga le había dicho que hablará con Gray, el la iba a entender.

— Juvia tenía mucho miedo. Perdón –Claramente tenía que contarle todo, pero necesitaba tiempo para prepararse, no era fácil aceptar ante el sus innumerables errores.

— Pues ya no tienes porque temer, ella no nos volverá a molestar.

— ¿No volverá a pedirle dinero a Juvia? –Gray negó con su cabeza y aspiró el aroma que tanto le encantaba del cabello azul de la joven.

— Esa loca no volverá a tocarte y si lo hace yo mismo me encargaré de ponerla en su lugar.

— Eres el héroe de Juvia. –El muchacho sonrió y acarició las mejillas de la joven para limpiar las lágrimas del rostro de Juvia.

— ¿Harías algo por Juvia?

— Lo que sea –La Loxar fue directamente a su habitación, buscó en su bolso algunas hojas y cuando las halló se las mostró a Gray.

— Este hombre puede representar un problema para Juvia, él fue el que le pasó el vídeo a Nano, pero es un don nadie que no tiene importancia, ¿Podrías fingir que eres de la mafia italiana y asustarlo? –Y muchas más cosas se le sumaron a la lista de cosas que necesitaba saber de Juvia, pero no preguntaría como lo prometió, básicamente la ayudaría en todo lo que ella le pidiera.

— A ver. –La joven le volvió a dar el celular a Gray y las llaves de su casa, el muchacho marcó el número de teléfono y esperó que contestaran al otro lado de la línea.

— Hola, ¿Quién habla?

— Usted no me conoce, pero yo sí a usted, falso Salamander. Soy el líder la peor y más peligrosa mafia Italiana, soy gato gris y el que me hace enojar suele arrepentirse.

— No estoy para bromas.

— Y mi mujer tampoco, mi preciosa modelo fue molestada por usted y nadie se mete con mi Juvia, está es una llamada de advertencia, pero la próxima vez que intente algo contra ella mato a su mamá, a su papá, a su hermanito y si su abuela está muerta la desentierro y la vuelvo a matar. No le alcanzará la vida para arrepentirse, perro y espero que a los peces le guste su carne. ¿Capisci? –Y Juvia tuvo que contener su risa, verlo tan serio y hablar tan duramente le causaba gracia. Gray puso su dedo en su boca para que no lo hiciera reír.

— Juro que mi intención no era molestar a Juvia... — Pues ella se ofendió mucho, recuerde mirar debajo de la cama cuando duerme, no vaya a ser que la muerte llegue por usted cuando menos se lo espera, lo estamos observando. –Y colgando el teléfono soltó su risa.

— ¿De dónde sacaste todo eso?

— Lo vi en una película, muy probablemente se orinó en los pantalones, Juvia... Ven acá. –La chica se acercó lentamente a Gray, el joven la besó aliviando el dolor en su corazón, su alma volvía a sonreír pues ella lo tenía a su lado. Rápidamente la alzó para llevarla a la cama e intensificando su beso lentamente le bajó el tirante de su blusa.

— ¡Espera! Juvia está en sus días. –Con un poco de ira Gray puso su frente en la de Juvia respirando suavemente.

— Empiezo a odiar "tus días" –Pero en ese momento era una buena señal para él, se convenció al cien por ciento que Juvia le era fiel y que solo eran mentiras para que Nano la dejará en paz.

— No eres el único que los odia, no sabes cuánto te desea Juvia.

— Yo te deseo muchísimo más, pero por ahora solo vamos a dormir. –La joven asintió y se acomodó en el pecho del joven cuando este se acostó en la cama.

— Nunca me vuelvas a hacer eso. De ahora en adelante solo háblame con loa verdad.

— Ella te jura que así será. -Juvia se escondió bajo las cobijas y se refugió en el pecho de Gray.

— Juvia necesita que te prepares para manejar a la prensa, Natsu le contó a Lucy sobre lo que tienen los dos. –Gray abrió grandemente sus ojos azules para enseguida ver a Juvia.


Hasta aquí capítulo hermosuras, ya vieron que no me tarde. Aquí contestando sus lindos reviews:

Natt: Hola! Si fue bastante gracioso, pobre de Meredy que es algo inocente y Lyon aprovechó el momento. ¿Viste? Gray no sufrió demasiado, ellos pueden superar sus adversidades. Nano recibió una cucharada de su propia medicina, aunque se merecía muchísimo más. Me alegra que te gusten mucho mis historias y espero que este CAP te haya gustado bastante. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye :3

Kaede Hiwatari Blueriver: Hola! Tienes toda la razón, Juvia es extremadamente terca porque todo se hubiera solucionado si hubiera hablando con Gray. Natsu odia profundamente a Juvia, pero es lo que un amigo que haría cualquier cosa por su mejor amigo. Fue un momento de pasión el cual Meredy no se acuerda, todo fue obra del alcohol, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lymar Vastya: Holis! Nano es una bitch con todo el sentido de la palabra, pero le llegó su merecido. Todos molestan a la pobre Juvia, pero ahí está su Gray para protegerla. Se que odias a tu Lyon con alguien pero todo fue culpa del alcohol, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye. Te quiero mucho.

Nekonekodesu:3 : Hola! Tienes toda la razón, Nano es una bitch que no entiende razones, pero Gray la ha dejado en su sitio. No eres la única que quiere coger a chanclazos a Nano, de hecho voy a tomar mi correa también. Juvia ha sufrido muchísimo durante su vida, afortunadamente conoció a Gray que la ayuda poco a poco. Ay pobre Meredy pero si se acordará sabría qué lo disfruto muchísimo. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye. Te quiero muchísimo.

Rirukasabe: hola! Espero que tu corazón se haya compuesto con este capítulo, a veces puedo ser malvada si me lo propongo aunque no tardé mucho y estoy orgullosa por eso. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lightkey27: hola! Los dos sufrieron un poco con esta situación, pero juntos pudieron solucionarlo. He deshonrado a mí vaca, a mi familia, lo siento, solo pensé que sería lindo escribir sobre ellos dos. Ya casi esos dos se encontrarán, muchas gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Ayriz00: Holis! Lo único que puedo decir de los hombres es que son simplemente impredecibles, Lyon ama a Juvia pero tiene sus necesidades como hombre y pues Meredy es hermosa, pero pues tienen que arreglar sus cosas entre ellos. La pobre Meredy está muriéndose de la vergüenza. Ya viste que el que actuó fue Natsu, se vengó de Juvia y eso fue cruel con ella. Fue bastante dura la ruptura de ellos y más que todo porque fue dolorosa la manera en que se separaron, pero ahí están juntos nuevamente. A Gray ni siquiera le parece atractiva Nano y no la volteo a ver. La atracción que Gray siente por Juvia si es una mezcla entre sexo y ganas de protegerla, pero hay otra razón que solo se conocerá en los últimos capítulos y está ligado con el pasado de Gray y sus acciones. Gracias por tu review, no sabes cuánto me encanta que me dejes tus opiniones porque desarrollas cada punto. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye. Te quiero.

Florecita1008JG: Hola! No sabes cuánto amo tus reviews, aún no lees el capítulo anterior y Nano intentó algo contra ellos, espero que la descuartices, ok no. Pero Juvia y Gray sufrieron bastante. Voy a buscar la historia, es que en realidad hace mucho no leo FF, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicologico esperando que te actualices pronto, Bye.