"Sonrais, ojalá te guste y disculpa demorarme en subir otro capítulo; te lo dedico, si me permites el atrevimiento. Otra cosa, me gusta releer mis historias y editar en la marcha, así que hasta una sexta lectura no les vendría mal."
Aún me quedas a medio camino, pero sigo queriendo alcanzarte.
Capítulo VII
Hermione se sentía fatal; debatiéndose entre reprender a Harry e ir a ver a Draco.
Su amigo había llegado cubierto de sangre y agitado; ella se enojó, ¿qué le costaba emplear un conjuro para limpiarse?
Cada año sucedía y en vez de actuar con sensatez para no darle paso a las murmuraciones, ahí venía él, como si se hubiera enfrentado a un monstruo. Y claro, un grupo de idiotas lo había seguido, lo que impedía que pudiesen hablar con tranquilidad.
Haciendo uso de su insignia de prefecta los echó raudamente; llegando inclusive a amenazar con la varita a Neville.
-Harry, ¿por qué diablos usaste un hechizo desconocido? Voldemort estaría feliz de saberte expulsado; se supone que debes aprender sobre él, no sobre como irte a entregar a sus brazos.
Harry parecía exhausto: -Ya te dije, Hermione, él me atacó primero. Todo, ¿por qué? ¿por qué lo vi llorando con Myrtle?
Ron soltó una risita de burla, pero la chica lo atajó: -No me extraña que Myrtle y Luna hagan hincapié en tu falta de sensibilidad, Ronald.
-¿Qué? - Vociferó - ¿Vas a defender a Malfoy? ¿En serio, Hermione? Es un Slytherin, por si lo olvidas, y ¡pudo dañar a Harry! Seguro hasta lo habrías preferido...
-¡No te atrevas!
-Acabo de hacerlo. - Tomó su insignia - También te puedo quitar puntos, lo sabes.
-¿Por qué? - Herida, apenas pudo sostener su mirada.
-Por desleal y por...
-¡Ya basta, Ron! ¡Ambos! - Harry se cruzó de brazos, luciendo más miserable que antes. - ¿Creen que no me siento mal? Todo fue tan rápido... Snape me ayudó sin quererlo, de no ser por él, Malfoy... - No dijo el "estaría muerto", pero cada uno lo agregó en su mente. -No la cargues contra Hermione, tiene razón.
Ella suavizó su semblante:
-Tranquilo, todo estará mejor, no te culpes. Sería fatal que festinaras eso, - dedicó una rápida mirada furiosa a Ron - pero te preocupas, Harry, eso te hace muy diferente a los demás. - Sostuvo sus manos de forma protectora.
Ron los observó con expresión agria.
-Claro, no es como yo, ¿ver...
-Ron, y luego soy yo el que centra todas las cosas en sí mismo. - Su amigo parecía muy cansado - Déjala ya o ¿es que te gusta?
-¡Si ni siquiera hablábamos de eso!
-Tranquilo, RoRo, no creo gustarte. Me falta "pasión" para ser de tu tipo. ¿Saben qué haré? Iré a preguntar por Malfoy, así Harry dejará de sentirse fatal.
-No es necesario, de verdad.
-Fuiste mi primer amigo sincero, Harry... Aunque podrías ayudarme y no dejar los deberes para último momento, que también necesito descansar. - Le cerró un ojo y se marchó de la habitación de los chicos.
-¿Ves? ¡Algo le pasa con Malfoy!
-Y conmigo, con su sombra y básicamente, con todo lo que se acerca o está cerca de ella. - Sacudió la cabeza. - Por idiota terminaste junto a Lavender, y sabes que Hermione es mejor chica. ¡No me vengas a llorar cuando te la roben! - Gritó, viendo que su amigo se iba siseando como un basilisco.
...
-Tú puedes, Hermione, sólo espera... Espera a que salga... Sí, eso es buena idea... Entonces, pregunto cómo está... ¿Por qué motivo lo iba a preguntar?
Draco observaba a Hermione paseándose cerca de su sala común, sintiendo un fuerte deseo de reír, porque de pronto, sentía mucha ternura hacia Granger. ¿Una sangresucia preocupándose por él? Vaya cosa, eso podría acabar con su padre mucho antes que el Señor Tenebroso decidiera vengarse.
-¿Cómo está Potter? Siendo el favorito de Dumbledore, me imagino que aún sigue en el colegio.
Ella se dio media vuelta y lo que vio Malfoy lo dejó... En verdad, no supo cómo, no en ese instante.
-¿Por qué lloras, Granger? - Titubeo, no sabía si acercarse o simplemente, huir.
-Tú fuiste, ¿verdad? Tú me hechizaste. ¿Por qué? ¿sólo por descubrirte llorando con Myrtle? ¿sólo por eso borraste parte de mi memoria?
-Negarlo sería absurdo y cobarde, pero no fue ese el motivo; no el principal, al menos. - Susurró, bajando la mirada.
-¿Entonces? - Exigió
Draco sonrió, como nunca había imaginado que fuese capaz de hacerlo.
-Sé lo que sientes, Granger y por eso, debí borrar mucho más de tu memoria, pero incluso cuando eres un imbécil amigo de lo tenebroso necesitas que alguien te quiera, ¿no? Así que no pude y sólo quité ese día en particular.
Hermione no se acobardó y avanzó hacia él; de repente, el suelo se sentía como arena movediza.
-No haré nada, sé del asco que sientes por los hijos de muggles como yo.
-Dime algo, sabelotodo, ¿por qué te hechicé? ¿Por qué no simplemente me burlé de ti con mi pandilla? A Pansy le habría encantado.
-Seguro planeas algo más...
-¿Humillante? ¿Macabro? - Ella se giró, arrepentida de haberse preocupado. - Me gustas, Granger, con todo y sangresucia, me gustas.
Hermione sintió a Draco acercándose, y se sobresaltó cuando él puso una mano en su hombro. - El asunto es... Que no puedo, no ahora; aún así, te agradezco... ¡Por Abraxas! Cómo cuesta...
-¿Sentir? ¿Expresar tus sentimientos? - Continuó sin volverse, y Draco la rodeó con sus brazos, de forma tal que le quitó sus nervios iniciales.
-Gracias, Granger. - Musitó, con un tono medio suave, medio triste. - Aunque yo sea un amargado, un idiota absoluto, un mor... Gracias.
Hermione finalmente se dio la vuelta, echándole los brazos al cuello y mirándolo con una emoción largo tiempo contenida.
-No es que te ame; no abuses, Draco. - Le dio un cálido golpe en la nariz, ambos se rieron y el beso se dio de forma natural, tan suave y definitivo.
-Granger, sólo es de una vez. - Murmuró.
-Eso basta. - Susurró, mientras se abrazaba a él como si la vida se le escapara de las manos.
