Hola hermosuras!

Sí, soy la que tarda en actualizar millones de años, pero aquí estoy nuevamente llenando el vacío en sus corazones que causa está historia cuando no está, ok no.

Advertencia: Este fic es demasiado pesado y a continuación encontrarán mucho Lemmon. No lean si son demasiado sensibles.

Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Hiro Mashima.

Ahora sí a leer.

En el silencio de la amplia habitación vio a la chica que dormía plácidamente a su lado, casi como una roca, solo inhalaba y exhalaba de manera natural para estar perdida en el mundo de los sueños. Juvia estaba tan feliz de que Gray ya no estuviera enojado con ella que lo único que necesitaba era estar a su lado, recibir de su calor para así descansar tranquilamente. Claramente estaba cansada de todo el ajetreo y trabajo del día. Por primera vez en todo lo que estuvo separada de Gray podía dormir con tranquilidad, dejando que sus miedos y traumas se fueran por al menos una noche.

Por su parte, Gray se encontraba viéndola en la oscuridad de la noche, como si el sueño hubiera desaparecido drásticamente de su cuerpo. No era para menos, pues tenía muchas cosas en las que pensar. Él, teniendo dudas sobre su amor por ella durante los días anteriores cuando sabía que Juvia era hermosa y que podía dejarlo cuando ella quisiera.

— Tú no puedes dejarme –Afirmó casi con miedo, la joven se revolvió entre las sábanas quejándose por la perturbación de su sueño para luego adquirir una cómoda posición, todo sin despertarse completamente. Ella y Lyon habían tenido una especie de relación o al menos era el único hombre que Gray conocía que había intimado con su chica y ella simplemente podía volver con el peli blanco, esa idea rondaba en su cabeza una y otra vez, simplemente odiaba ese estúpido viaje donde estarían más tiempo juntos.

Si ella lo dejase se volvería completamente loco a tal punto de matarlos a todos y luego acabar con su vida, negó con su cabeza para sacar esas ideas estúpidas de su mente algo paranoica, no sería un asesino de nuevo, de eso estaba seguro, pero una persona con rabia no piensa con claridad y es capaz de hacer cualquier cosa. De lo único que estaba seguro era que su vida no sería igual si ella no estuviera más a su lado.

Suspiró profundamente y con ternura acarició su suave rostro para enseguida acercarse a milímetros de ella y admirar su belleza. Le apartó unos cabellos que se habían venido a su cara para ponerlos tras su oreja y luego cerró los ojos profundamente pensando en lo que ella le hacía sentir día tras día.

Supo entonces que Juvia se parecía demasiado a Molly, pero sabía que esa mujer había quedado en su pasado, que estaba enamorado de la chica que estaba a su lado y que no iba a permitir que sus inseguridades lo terminaran alejando de ella, porque realmente eso era lo que más temía, que Juvia se alejara de su vida como todas las personas importantes lo habían hecho.

— No dejaré que te vayas –Finalmente la acercó más a él sin ánimo de despertarla, la tomó entre sus brazos y vio como la joven abría sus ojos descubriendo que él no estaba durmiendo y que en cambio la estaba acosando mientras dormía.

— ¿No puedes dormir?

— No es eso, solo tenía frío. –No quería preocuparla o demostrarle que se moría de celos por ese idiota.

— Es invierno y tú duermes sin camiseta. — No me regañes –Fingió enojo para luego ver cómo ella sonreía.

— Ven acá entonces –la mujer se movió para pegar su pecho al de él y entre cruzar sus piernas para finalmente abrazarlo. — ¿Así está mejor? –Gray asintió para luego susurrarle en el odio muy suavemente y con un deje de picardía. — Tu pierna me está excitando.

— ¿Esta? –Con falsa inocencia preguntó mientras señalaba su pierna haciendo más presión en la zona íntima del Fullbuster.

— Sí, esa.

— Pero Juvia no está haciendo nada, esto si debería excitarte. –Y moviendo su pierna de arriba a bajo sonrió, él no la apartó, el Fullbuster dudaba que su cuerpo aguantara otra ronda, sin embargo se apoderó de los labios rojos de la peli azul para besarla con pasión, devorando sus carnudos labios para así aspirar de su esencia.

— ¿Sabes? –Gray pasó saliva al sentir como la peli azul detenía su sensual movimiento y apretaba sus labios en un sensual gesto.

— ¿Qué quieres que sepa? –Impaciente se subió encima de la Loxar para enredar sus dedos en su largo cabello. La joven gimió suavemente para tentarlo y luego sonrió con malicia.

— No lo harán hasta que no te reconcilies con Natsu. –Y rompiendo el ambiente sexual que se había formado lo apartó de su lado para arroparse y darle la espalda yéndose a un lado de la cama.

— ¿Qué? No me gustan tus bromas. –Rió creyendo que Juvia estaba jugando con lo que le decía, pero al intentar seducirla se dio cuenta que hablaba muy en serio.

— Juvia, por favor, no me reconciliare con ese idiota. –La joven se volteó rápidamente para quitarse su blusa y su sostén.

— No es un idiota, bueno, si lo es, pero es tu mejor amigo y los mejores amigos no deben estar enojados. Además tú eres el que se pierde todo esto. –Y acariciando su propio cuerpo de una manera sensual abrió ligeramente su boca provocando en Gray una fuerte reacción. Sin embargo lo dejó completamente encendido para volver a taparse y sonreír como una niña traviesa.

— No puedes hacerme esto.

— Claro que Juvia puede, tienes cuatro días para arreglarte con él ya sabes que ella se va a Inglaterra al quinto día. –Y Gray pegándose en la frente varías veces con la almohada maldijo su suerte.

— ¿En realidad tienes que ir? –La peli azul se movió esquivando la caricia de Gray para no permitirle siquiera acercarse a su piel ni un poco.

— Es trabajo, Gray. Como máximo serán solo dos días. –Y el miedo volvió a apoderarse del corazón de Gray, simplemente no deseaba que su chica se fuera tan lejos y que quedara a solas mucho tiempo con su ex pareja.

— Dos días con ese idiota, eso es inaceptable, soy yo el que no debería acostarme contigo. –Y dándole la espalda, Juvia abrió los ojos y trató de atraparlo acariciándole suavemente el brazo. — Pero Gray no digas eso, no te enojes...¡Un momento, Juvia no va a caer en tu juego! –Gray hizo un puchero adorable al ver que su plan de confundir a Juvia para lograr su objetivo no iba a funcionar, se acomodó en la cama y respiró profundo, el orgullo a veces era tan fuerte como para dañar lazos de muchos años, negó con la cabeza y se quedó mirando fijamente al techo.

— No quiero que te metas en nuestros problemas. –Su intención no era sonar grosero, pero le molestaba que ella hiciera todo lo posible porque volvieran a ser amigos cuando Natsu era el que le insistía porque la dejara a su suerte.

— Pero se supone que tus problemas son los de Juvia, ¿No? Ella quiere que juntos solucionen todos los asuntos para que se puedan concentrar solo en darse placer.

— Solo piensas en sexo ¿No? –Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de la joven para luego negar con la cabeza, aunque lógicamente estaba mintiendo, a Juvia le fascinaba los momentos con su sexy peli negro.

— Juvia aún no termina de comprender porque se pelearon tan fuerte, al limite de que los sacarán del restaurante. –rápidamente la discusión llegó a su mente, no podía decirle en ese momento que se pelearon porque Natsu dijo que no la amaba y que solo estaba con ella por su parecido físico con Molly. Respiró profundo para llenarse de valor y poderle confesar todo, era tiempo de contarle todo su pasado y las cadenas que lo unían inevitablemente con el infierno.

— Nos peleamos porque yo...antes...no era una persona buena.

— ¿De que hablas? No te sientas mal por pelear con tu amigo, no eres una ser malvado por eso, Juvia te ha gritado, pero eso no significa que no pueda volver a estar a tu lado, solo dile que lo sientes. –Negó con la cabeza sabiendo que esa no era la idea que quería transmitir y que Juvia lo había malinterpretado, quería hablar sobre su antiguo yo, sobre aquel periodo oscuro de su vida, en ese que Molly habitaba. Sin embargo por más que lo intentó no pudo pronunciar palabra, tal vez tenía miedo que ella lo dejará por sus errores cometidos, que de la nada pensara que en realidad no lo amaba. Sabía que necesitaba tiempo para confesar todo y eso iba a hacer, pero cuando se sintiera preparado.

— Solo es que él detesta la relación que tenemos, me dijo que debemos separarnos. Cada día es lo mismo y yo ya no lo soporto. –la joven asintió para luego ver un punto fijo, casi perdida en sus pensamientos.

— ¿Por qué no le haces caso? Yo no soy buena para ti, él solo quiere advertírtelo. –Gray puso sus ojos en blanco para luego arroparla y así arroparse él con el exageradamente costoso cubre cama de plumas.

— ¿Quién dice que yo no soy peor? –El joven sonrió sarcásticamente para luego recordar algunas escenas borrosas de su pasado.

— Tú eres un santo, Gray. Eres un ángel que intenta rescatar a una pobre miserable como yo. –El silencio absoluto reino en la habitación, Gray sabía que había cometido errores, que nunca podría ser un ser de luz para ella, él solo temía volver a la oscuridad y arrastrarla con él. La abrazó y en silencio trató de quedarse dormido, no tenía el valor suficiente para confesarle sus pecados así fuera el momento preciso para hacerlo y ella entendió que debía dejarle su espacio, por lo tanto solo se acurrucó en sus brazos para seguir con su preciado sueño.

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Con sensuales y habilidosos movimientos de su cadera una rubia sonreía con un deje de malicia en sus labios, sabía que tenía el control, conocía mejor que nadie que su cuerpo era un arma letal contra los hombres y en ese momento se sentía victoriosa al conocer, por sus expresiones y acciones, que ese hombre que mordía su labio inferior con una ligera sonrisa mientras ella lo cabalgaba, estaba totalmente en su poder, bajo su total control y eso le agradaba demasiado.

Claramente necesitaba la historia de Juvia Loxar, obviamente Natsu sabía demasiadas cosas que podía agregar a ella, sin embargo tenía que hacer una decisión, ascender clavándole un puñal en la espalda a Natsu o olvidar su puesto de editora para quedarse con el peli rosa, la balanza se inclinaba por publicar una gran historia, pero iba a disfrutar del sexo mientras durará su relación.

La jovencita tomó uno de sus pechos para apretujarlo y luego deslizar sus manos por arriba de su cuello, sonrió de nuevo al ver como el peli rosa pasaba toda la saliva que tenía acumulada en la boca porque le encendían los movimientos de la rubia y finalmente tomó el control, sin delicadeza y con gran velocidad, casi dejándose llevar por el instinto que llevaba dentro la dejó en cuatro sobre el colchón, bajó la espalda de la rubia para darle un aspecto mucho más vulnerable y así la invistió salvajemente.

La Heartfilia gimió de frustración y puso sus ojos en blanco al escuchar de nuevo el insistente sonido proveniente del celular de Natsu.

— ¡Te dije que apagaras ese maldito celular! –Dijo frustrada mientras sentía el fuerte vaivén de sus cuerpos.

— ¡Debe ser ese idiota otra vez!

— Solo contéstale, lleva más de dos horas llamando como si no hubiera un mañana. –La rubia mordió su labio para gemir levemente y apretar sus brazos capturando un poco de la sabana de su cama.

— No entiendo su maldita insistencia –Y cuando claramente el teléfono dejó de sonar ambos volvieron a lo suyo, sin embargo dos segundos después el teléfono sonó demostrando la gran irritación que Lucy empezaba a sentir.

— Debo seguir escribiendo –Dijo enfadada, intentó liberarse moviéndose entre las cobijas revueltas para suprimir la pose de sumisión, sin embargo Natsu no se lo permitió apretándola más fuerte de la cadera.

— No te irás de acá hasta que terminemos. –La Heartfilia emitió un pequeño grito al sentir como Natsu la sometía completamente, estaba enteramente a su merced ya que él había aplicado fuerza para dejarla acostada contra el colchón, para enseguida acostarse encima de ella mientras los rítmicos movimientos que realizaba le producía una hermosa sensación.

— Natsu, es-espera –Se quejó para luego abrir su boca ligeramente de placer.

— El estúpido de Gray se debió haber dado cuenta que solo quería sexo de la anorexica y que perdió a su mejor amigo por andar detrás de sus huesos, pero ahora estoy ocupado y nadie me interrumpe mientras tengo sexo. –La joven tomó un respiro para luego cerrar sus ojos, de nuevo esa sensación se apoderaba de su cuerpo, cada vez que el peli rosa mencionaba a Gray no entendía porque pensaba que el sexo se iba a acabar con Natsu, tenía que hacerse a la idea de que lo que tenía con el Dragneel era temporal y que debía alistar el cuchillo para dejar en evidencia a Gray y así aplastar a Juvia.

La rubia perdida en sus pensamientos escuchó un sonido de alivio provenir de Natsu mientras al mismo tiempo un líquido caliente se resbalaba en su interior. Intentó que su respiración se nivelara y se incorporó en la cama para ver a Natsu directamente a los ojos, no era el primer hombre con el que estaba y por tanto no podía apegarse tanto a él porque el mesero había sido bastante claro con ella. Si Lucy publicaba algo de Gray el sexo se acababa.

— Publicaré la historia de Juvia en unos cuantos días. –Dijo con determinación para empezar a recoger su ropa regada por la habitación. — Y Gray también saldrá en ella. –Declaró para meterse en el baño y dejar a un Natsu completamente estupefacto.

— ¿Estás terminando conmigo? –Dijo entre risas para luego tomar su celular y acostarse cómodamente en la cama. — Después de que las chicas prueban a Salamander no quieren alejarse de mi.

— Tienes mucha autoconfianza, no eres el único hombre que coge rico. –Dijo entre risas la rubia para empezar a vestirse.

— No, pero estoy seguro que soy el mejor de todos con los que has estado. –Natsu desbloqueó su celular para ver las numerosas llamadas perdidas que tenía de su amigo, respiró profundo, sabía que Gray recapacitaría.

Buscó entre los contactos de su antiguo y nada costoso celular, respiró profundo y esperó que contestaran al otro lado de la línea.

— ¿Quieres acabarme el celular con tanta llamadera? –Estaba completamente enojado con Gray, pero le agradaba que volvieran a hablarse al fin de cuentas eran amigos.

— Idiota, ¿Por qué diablos no me contestabas? Es de vida o muerte. Necesito hablar contigo.

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Natsu llegó después de un buen tiempo vestido con su uniforme de mesero, Gray se encontraba terriblemente impaciente, pero no lo demostraba ya que su postura relajada, esa en la que apoyaba su espalda contra la pared del callejón del restaurante donde antes habían trabajado, lo hacía verse totalmente calmado.

Vio el reloj en su muñeca y cerró los ojos con rabia, Juvia debía estar yendo al aeropuerto y por culpa de Natsu no iba a alcanzar a despedirse de ella, aunque sabía que el único culpable era él, pues había pospuesto hablar con Natsu hasta el día en el que por fin ella se iba a ir y lamentablemente iba a viajar sin que los dos tuvieran un encuentro sexual.

Nunca imaginó que la determinación de Juvia fuera tan fuerte, cuando decía que no iba a tener relaciones con él hasta que se disculpara hablaba muy en serio y ahora estaba tan necesitado que estaba dispuesto a arrodillarse si con eso podía estar entre las piernas de la peli azul de nuevo.

— ¿Dónde está tu uniforme? –Gray frunció su ceño para sacar las manos de sus bolsillos apenas escuchó la chillona voz de Natsu.

— Ya no trabajamos acá, ¿Se te acabó de quemar el cerebro o qué? –Dijo con algo de precaución, la tensión entre los dos se podía sentir en el aire.

— ¿Luego que fue lo que pasó? ¿Nos echaron?–Natsu fingiendo que había olvidado lo sucedido caminó lentamente hasta a él para hacerse a su lado.

Le tomó algunos segundos a Gray entender lo que estaba pasando, suspiró profundo para luego ver hacia el horizonte.

— Nos peleamos hasta llegar a los golpes. –Natsu abrió grandemente sus ojos fingiendo sorpresa. — ¿En serio? Tal vez fue porque hablé de más. –Suspiró el Dragneel sabiendo que quería lo mejor para él, pero conociendo que no debió haber hablado de Molly.

— ¿Acaso no fue porque nombraste a Molly?...Sabes bien que ella quedó en mi pasado, no estoy con Juvia porque se parezcan, Juvia es el polo opuesto de Molly y no pienso perderla, como tampoco quiero perder a mi mejor amigo.

— Sabes que esa anor…— Natsu detuvo sus palabras al ver como Gray le dedicaba una mala mirada. — ...Ella no es santa de mi devoción, pero parece quererte. No la apruebo, pero lamento lo que pasó.

— Yo lamento haberte golpeado –ambos se quedaron en silencio con las palabras de disculpas atoradas en su garganta, Gray estiró su labio para luego relajar su semblante. —¿Amigos? –Preguntó presentando su respuesta, Natsu sonrió grandemente para levantar sus hombros sin darle mucha importancia a la situación.

— El viejo nos dio trabajo de nuevo, si no vienes mañana remplazarán tu inmundo trasero. Los ojos de Gray brillaron en esperanza, se encontraba tan asustado por no poder encontrar otro trabajo o una fuente de ingreso fuerte que esa noticia fue un alivio para su alma.

— El viejo siempre ha estado allí para nosotros.

— Exacto, ahora ve tras ella. Se te nota en tu horrorosa cara la desesperación por tener sexo. –Gray ladeó su cabeza tratando de descifrar como su amigo se había dado cuenta de ese pequeño detalle. El jovencito sonrió para luego caminar a la puerta del restaurante dándole la espalda a Gray.

— No preguntes, sé que ella te convenció para que vinieras, al menos esa flacucha logró algo que los dos no hicimos. –Cerrando la puerta tras de sí dejó a Gray con una ligera pero sobretodo muy sutil sonrisa dibujada en su rostro.

De repente salió corriendo por las calles de París al recordar que el avión de la joven saldría pronto, usando sus piernas a toda velocidad intentó llegar rápidamente a un autobús, no podía pagar un taxi y solo esperaba poder llegar a tiempo para poder alcanzar a verla al menos antes de que se fuera por todo un fin de semana.

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— En serio no lo deseo, por favor no quiero ir. Este viaje será demasiado incómodo. –La peli azul vio directamente a la joven peli rosa, sonrió con algo de malicia para luego alzar sus hombros, en seguida siguió escaneando todos los rincones del Charles de Gaulle con su mirada, buscando rastros de un peli negro en particular en alguna parte.

— Vamos, que no te afecte. Juvia se acostó varias veces con él y no se siente intimidada por eso, Med, esto es trabajo y tienes que poner tus límites, además debes estar concentrada totalmente. Aprenderás muchas cosas. –La oji verde sonrió al saber que era una oportunidad para crecer profesionalmente, pero no quería que Lyon estuviera allí.

— ¿Y si vamos solo las dos? –Sugirió con su voz en un tono muy bajo.

— Si fuera posible no viajaríamos con él, durante estos cuatro días Gray no hizo más que insistirle a Juvia que no se fuera y ella no quiere crear ninguna desconfianza entre los dos, pero fueron órdenes del demonio. ¡Shhh! Ahí viene, solo recuerda estar calmada. –La peli azul sonrío falsamente al ver a Lyon llegar de su corta ida al baño para luego volver a mirar entre el rostro de los asistentes al de su hermoso mesero.

— ¿Listas chicas? Ya deberíamos entrar a la sala internacional, se nos hace tarde. –La joven vio su reloj, odiaba que Lyon tuviera la razón porque simplemente no quería marcharse del país sin ver a su peli negro.

— Podemos esperar algunos minutos más. –Apoyó la asistente viendo la tristeza en los ojos de su jefa.

— Es mejor entrar de una vez, si perdemos el vuelo Mirajane los sacaría de la casa de modas. –Dijo Juvia con un deje de decepción.

— ¡Allí están! –Unas personas con diferentes aparatos de prensa señalaron a los tres jóvenes que se encontraban en el lugar.

— ¡Diablos! Malditos paparazzi. –Gruñó el peli plateado al ver a numerosos periodistas acercándose como una horda peligrosa a ellos. El primer impulso de Lyon fue tomar a Juvia entre sus brazos para protegerla y así guiarla a la entrada de la sala de salidas internacionales.

— Solo serán unas pocas preguntas… ¿Es cierto que estás embarazada de Lyon?¿Lyon, es cierto que ustedes tres mantienen relaciones sexusles?...Dicen que le vendes diseños a la competencia, Juvia… Lisanna es más bonita que tú…Nuestras cámaras te han tomado pasada de kilos -Miles de preguntas y falsas afirmaciones llegaban a sus oídos mientras se apresuraban a librarse de ellos.

— La señorita Juvia Loxar no responderá ninguna pregunta. –Declaró algo incomoda Meredy mientras corría tras ellos librándose de los periodistas.

Al aproximarse a la sala vieron que había gente haciendo fila para entrar, Juvia intentó pasar pero la mujer encargada le indicó que debía hacer la fila, entonces los habilidosos periodistas habían logrado rodearlos, mientras hacían la fila la joven peli azul se puso sus gafas de sol y respiró profundo pidiendo paciencia de cualquier parte para no quedar como una grosera delante de ellos.

— Ella no contestara ninguna pregunta –La peli rosa se interpuso entre ellos y Juvia, aguantando millones de chismes espero que la fila se terminara, la Loxar al ver que ella era la siguiente para ingresar a la sala no dudó en caminar dejando atrás a los periodistas. De repente se detuvo en seco cuando una voz conocida llegó a sus oídos casi como si hubiera podido reconocer su tono de voz por encima de todos los que se encontraban parloteando como loros.

— ¿Extrañará a alguien importante durante su viaje?–Volteó su rostro de inmediato buscando de donde provenía aquella pregunta, vio aquel teléfono que le había regalado a su sexy mesero y lentamente subió su mirada para encontrarse con un apuesto hombre que llevaba gafas de sol y que hacía un gran papel de periodista.

Inmediatamente sonrió para ver la mínima parte de su rostro que se veía debido a la cantidad de personas que se empujaban por obtener algunas palabras de la famosa diseñadora y modelo. — Juvia extrañará a alguien que se queda en París, no dejará de pensar en aquella persona en ni un solo momento y contará los segundos para que se vuelvan a reencontrar. -Todos los presentes gritaron conmocionados, cambiando la dirección de sus preguntas con el tema central de quién era esa persona que extrañaría si Lyon, que se supone que era su posible pareja viajaría con ella.

— Por favor cuídese mucho –Escuchó antes de que ese rostro conocido se perdiera entre la multitud y Meredy la entrara a la fuerza a la sala donde ya no podían pasar los molestos periodistas.

— Era él –Le susurró emocionada a su amiga peli rosa que se encontraba terriblemente agitada, los paparazzi podían ser molestos, pero eso había sido intenso.

— ¿Quién es esa persona? –Lyon algo enojado la tomó del antebrazo para reclamarle, la joven riéndose y sin ningún tacto lo enfrentó para mirarlo sombríamente.

— Es mi amante y suéltame. No tienes ningún derecho, supéralo, hombrecito. –Y soltándose de su agarre salió elegantemente mientras Meredy sorprendida la seguía, deseaba tener esa fuerza al hablar, quería con todas sus fuerzas convertirse en una mujer como Juvia.

La peli azul caminó para la revisión, pasó sus objetos personales a una bandeja y ella pasó por el detector de metales para finalmente tomar sus cosas que salieron del otro lado de la banda transportadora, respiró profundo al escuchar la amenaza de Lyon. — Nunca dejare que seas feliz con nadie más. –Pudo sentir como su piel se erizó un poco, tal vez Lyon solo hablaba, pero temió por Gray y por revelar la relación que tenía con él.

— Busca tu propia felicidad, Lyon. –Dijo con rabia para luego acomodar sus accesorios nuevamente. — Meredy, apresúrate. –Meredy sosteniendo todos los bolsos que contenían ropa de la joven corrió tras ella mientras con graciosas maniobras intentaba no soltar nada.

— ¿Por qué no puede entender que solo fue sexo para mi? ¡Es un completo idiota! –La joven tomó asiento en una de las sillas de la sala de espera para luego buscar su otro celular entre su ropa.

— Parece que te ama –Afirmó Meredy entre dientes antes de que un muy enojado peli plateado se sentara al lado de ellas.

— Es solo una obsesión. –Concluyó Juvia para enseguida concentrarse en su celular, no tardó en descubrir que Gray le había mandado un mensaje y levantó la mirada levemente para verificar que no alcanzarán a leer sus mensajes.

Gray a J.: Estoy muriendo de los celos, pero estoy extrañamente feliz y también algo enojado. Lo que acabas de decir delante de todos, ¿Es que acaso quieres que nos descubran? Si nos descubren todo será tu culpa...Cuídate, por favor llama cuando estés instalada.

J. a Gray: Tú fuiste el que preguntó, Juvia solo respondió sinceramente. Espero que Natsu y tú hayan superado sus diferencias y ¡Ah! Recuerda que cada vez que hables con una chica será un día en el que no tengamos sexo. –La peli azul sonrió ligeramente para guardar su celular y darse cuenta como Meredy estaba completamente perdida mientras sus ojos veían a Lyon que demostraba con su expresión estar muy enfadado.

— Meredy, revisemos la agenda. –Ordenó la peli azul, pero antes de poder lograr su cometido su teléfono vibró.

Gray a J.: ¿Estás loca? Soy mesero, tengo que hablarle a las mujeres o me sacarían a patadas por discriminación, sí, me devolvieron mi trabajo y todo gracias a Natsu…Recuerda, si el perro te molesta solo échale agua. –Al leer el mensaje buscó una botella de agua, tomó un sorbo y sonrió, ya era demasiado tarde para renunciar, Gray se había metido tanto en su interior que ya era imposible arrancarlo de su corazón.

J. a Gray: Juvia se alegra que los dos ya sean amigos, cuando ella vuelva te dará su debida recompensa. –Con un emoticón de guiño termino su mensaje para escuchar como la voz por medio del micrófono les indicaba que debían abordar el avión.

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Era la primera vez que Meredy viajaba en un avión y aunque no fue agradable la sensación para ella, había sobrevivido y todo gracias a la comprensión y los ánimos que Lyon le brindaba. Aunque el viaje fue extremadamente corto cada uno llegó a su respectiva habitación del hotel más lujoso de Londres para descansar, el día siguiente iba a estar lleno de eventos y no había ni un solo segundo para respirar.

Juvia cayó en la cama como un roca al desvestirse completamente, se sentía relajada al deshacerse de toda la ropa y los accesorios llamativos, velozmente tomó su celular para avisarle a Gray que ya había llegado al hotel.

J. a Gray: Juvia ya está instalada, el hotel es una maravilla y está descansando en la habitación, ¿Qué tal estuvo tu día? -Dejó el celular a un lado para encender el televisor, no quería sentirse sola y el eco de las voces hablando eran una gran compañía, de inmediato recibió el mensaje de devuelta.

Gray a J.: Se que debes descansar, pero necesito verte, conéctate por Skype.

J. a Gray: ¿Acaso estás loco? Alguien puede hackear mi laptop y estaríamos perdidos. –La joven dejó su celular a un lado para enseguida buscar una pijama liviana entre todo su equipaje.

Gray a J.: Usa el de Meredy, en realidad necesito verte –La jovencita mordió su labio inferior y meditó sobre lo peligroso que podría llegar a ser si alguien descubriera su relación, existían personas malas que querían destruirla, pero extrañaba ver su rostro y estaba dispuesta a tomar cualquier riesgo. Aunque solo hubiera pasado unas cuantas horas.

Decidida le pidió a Meredy rápidamente su usuario y contraseña, la jovencita le explicó el motivo por el cual lo necesitaba y la peli rosa no tuvo otra opción que facilitarle esa información.

Con prontitud la chica se sentó en la cama para encender su laptop y así poner el usuario y la contraseña que la chica le había dado, verificó de antemano que la conexión estuviera funcionando correctamente y recibió un nuevo mensaje de su peli negro que deseaba verificar con sus propios ojos que la habitación solo le pertenecía a ella y que Lyon estaba a metros prudentes de distancia.

Gray a J: En realidad quiero verte, estoy completamente aburrido, estoy solo en día de operación Raccoon.

J a Gray: Listo, Juvia está encontrándote en Skype, te llamará.

La Loxar rápidamente agregó a Gray a sus contactos y cerrando los ojos comenzó la vídeo llamada, solo deseaba que nadie los descubriera.

La imagen tardó segundos y Juvia sonrió automáticamente al ver la cara seria de su chico en el monitor de la pantalla, no habían pasado mucho tiempo separados, pero la distancia los hacía sentir algo abrumados, necesitaban saber que estaban bien.

— Hola –Saludó la Loxar para verificar que Gray estaba en la habitación de su pequeño apartamento.

— Hola ¿Qué tal el viaje? –Gray mentiría si le preguntaran si no estaba emocionado al verla en ese instante, le encantaba ver sus ojos azules y escuchar su mandona voz.

— Juvia no se queja, la comida estaba buena y la habitación es la mejor del hotel, Meredy hizo un gran trabajo.

— ¿Y el idiota?

— Lyon dijo que iba al bar a tomarse una copas y Meredy fue a la piscina, hay una fiesta con actividades familiares o algo así Juvia le entendió. –El joven frunció el ceño extrañado.

— ¿Por qué no estás con ella divirtiéndote? –La peli azul negó con la cabeza tiernamente.

— A Juvia no le gustan las piscinas, además quiere descansar porque mañana será un largo día. –Decir que no le gustaban no era lo correcto, de hecho les temía por culpa de su madre, cada vez que se encontraba cerca de una piscina recordaba la sensación de estar ahogándose y eso era algo que no había podido superar.

— Nunca me lo habías dicho. –La joven le guiñó el ojo. — Nunca se lo habías preguntado.

— Buen punto, señorita Loxar. ¿Podría usted darme un tour por su habitación? –La joven sonrió ante el tono de voz tan amable y político del joven para tomar el computador y darle un pequeño vistazo de su habitación.

El peli negro solo pudo silbar ante tanto lujo y hermosura. — Es más grande que mi apartamento y la luz tenue hace verlo más insinuante.

— Juvia te traerá a uno de estos hoteles, te lo promete. –Gray mordió su labio inferior para luego ver los grandes pechos de la joven que resaltaban en el recuadro de la pantalla.

— No puedes imaginarte todo lo que pasa por mi mente para hacerte en ese lugar. –La joven se sonrojó violentamente y cambió el tono de su voz a uno más seductivo y necesitado. — ¿Cosas como cuales, Gray?

— Te amarraría a la cama, las cuatro extremidades a cada uno de los postes para que quedes totalmente abierta y a mí merced. Aunque al ser esa cama tan grande usaría mejor unas esposas no sin antes darte unas nalgadas. –la joven juntó sus manos en señal de sumisión y mordió su labio inferior para mostrar las ganas que tenía de Gray y lo mucho que la excitaban sus palabras.

— ¿Fuerte o suave? –Preguntó para acariciar su cuello en un movimiento oscilatorio que terminaba en sus pechos.

— Fuerte, como te gusta, pero después de chuparte y estimularte.

— ¿Chupar a Juvia dónde?

— Entre tus piernas, te penetraría con la lengua para ver como doblas las piernas –Las conversaciones calientes y pervertidas se habían vuelto normales en la vida de la pareja, en un momento podían hablar de las cosas más tiernas del mundo y luego sin saber cómo llegaban a esas conversaciones para adultos.

— Mientras Juvia sostendría tu cabeza para que jamás te apartaras de mi.

— Juvia, tócate. Quiero que te toques en frente mío-Inmediatamente la chica abrió sus ojos como platos ante la exigencia del joven mesero.

Era la primera vez que iba a intentar algo semejante, nunca había hecho eso en frente de un computador, pero no era como si su voluntad fuera muy fuerte para no hacerlo y ya estaba algo caliente como para negarse.

Mordió su labio inferior y sonrió para dirigirse a la puerta y asegurarse de que estuviera bloqueada, aunque sabía perfectamente que nadie interrumpiría porque estaban en sus respectivas ocupaciones.

La peli azul dejó el portátil al final de la cama para luego subirse encima de ella y cuadrar los detalles en cuanto a la inclinación se refería. Se acomodó en la cama y llevó su mano a su zona íntima para dejarla sensualmente allí.

— No tan rápido, Gray. Juvia quiere que la acaricies primero. –Cerró sus ojos por un momento, sabía que debía meterse en el papel, pensar que el estaba allí con ella tocándola.

Gray respondió al estímulo inmediatamente, sus pupilas lograron dilatarse aunque él ni siquiera lo notara, se acomodó en la silla abriendo las piernas y puso sus codos en la mesa entrecruzando las manos para ponerlas a la altura de su cara y así lucir más enigmático.

La joven lentamente jugó con la tirilla de su vestido de pijama, la bajó de su hombro derecho para mirar a Gray con una mirada sensual, sus sensuales jugueteos y su rostro comenzaban a afectar al joven.

— Descubre tus pechos –Ordenó el peli negro que no había cambiado de posición. La chica asintió obediente y bajó lentamente su otra tirilla para inmediatamente bajar su vestido a la altura de su vientre, al no llevar sostén sus pechos rebotaron en un movimiento sutil y sumamente atrayente.

— Amo apretarte los pechos, lamerlos, chuparlos, estirar hasta que te duela. –La joven rápidamente tomó sus pechos para apretarlos y toquetearlos, realizando tiernos círculos sobre su botón rosa comenzó a sentir placer mientras exploraba su cuerpo.

— Abre las piernas y bájate las bragas muy lento. –Con sus mejillas enrojecidas dejó de darse placer para con sus dos manos bajar sus bragas y lentamente abrir las piernas.

— Tienes la mejor vagina que haya follado. –La peli azul lamió su labio inferior demasiado atrevida para acercarse lentamente a la pantalla.

— Juvia te lo mamaria si estuvieras aquí. Muéstraselo, ella quiere ver lo preparado que está para entrar aquí. –Tocando su zona intima comenzó a estimularse con sus largas uñas, se corrió más hacia el computador para mostrarle una vista total de su parte prohibida mientras se tocaba, estirando su cabeza vio como Gray movía la cámara para mostrarle su muy excitado amiguito.

— No se cuando te convertí en esto. –Gruñó Gray, en cierta parte sabía que ella antes era tímida en la cama y que era virgen de muchas experiencias que con él experimentó, pero ahora pensaba que su chica era completamente adicta al sexo o más bien al sexo con él.

— Toma una almohada –La chica eligió rápidamente una y se la mostró a él para recibir su aprobación. — Perfecto, ponla entre tus piernas y voltéate. –No necesitaba tener mucha experiencia para saber qué hacer después, cuadró la cámara para que Gray tuviera una vista perfecta de su trasero y con sensuales y delicados movimientos se revolvió en la cama quedando boca abajo, se deshizo rápidamente de la única prenda que la cubría y levantó su trasero para acomodar la almohada entre sus piernas.

— Sabes que a Juvia le encanta como perrito. –Y diciendo eso movió sus caderas de arriba abajo para hacer fricción con el material de la suave almohada en su botón rosa.

— ¿Le gusta así, Gray-sama? –Le fascinaba que Juvia le dijera de esa manera, lucia tan inocente y tierna que lo encendía de una manera terrible. Tomó una de sus manos para apretar su miembro, de arriba abajo en un ritmo que creía conveniente y sincronizado con el de Juvia, comenzó a darse placer mientras su chica lo complacía.

La peli azul gimió descaradamente tratando de llamar la atención de Gray, el pelinegro concentrado en su acción no apartó la vista ni un solo segundo de la pantalla.

— ¿Quieres que te de duro? –La chica asintió para dejar a un lado la almohada y nuevamente acomodarse boca arriba en la cama dejando al descubierto ante la cámara su zona íntima. –Llevó una de sus manos a su zona íntima y esparció aquel líquido que salía de ella para prepararse.

— Por favor sea gentil con Juvia.

— Lo seré, voy a entrar. –La joven asintió e introdujo en si misma uno de sus dedos, retrocedió para darle pasó a un segundo y finalmente se atrevió a meter tres dedos para empezar con el movimiento de sus caderas, fuerte, rápido y sobre todo siguiendo recuerdos anteriores donde pensaba como sería si Gray estuviera personalmente.

— A Juvia le gusta mucho. –Sonrió casi dejando escapar un hilillo de saliva, movió con ferocidad su mano para satisfacer sus necesidades, gemía nombrando a Gray en repetidas ocasiones, buscando su punto de placer máximo.

— Voy a llegar –Declaró el Fullbuster, nunca había hecho eso antes, pero Gray ahora no estaba de mal humor ya que la tenía a ella y Lyon estaba en un segundo plano. La Loxar escuchó como Gray había terminado y lentamente dejó de tocarse para mirar la pantalla mientras recuperaba el aliento.

— Me encantó - susurró Gray al mismo tiempo que ella lo miraba con una sonrisa en los labios.

— Guarda energías para cuando Juvia llegue, porque no se levantaran hasta que batan un récord mundial. –La jovencita sonrió mientras disfrutaba del color rosado de las mejillas de Gray y de las ligeras gotas de sudor que podía percibir por medio de la pantalla.

— ¡Hey idiota! El viejo me dejó salir temprano así…¿Qué haces? –El gritó de la joven se pudo escuchar hasta París, inmediatamente cerró el computador para desconectarse al ver como mágicamente un peli rosado aparecía tras Gray en su pantalla, con una vergüenza insoportable trató de cerrar los ojos, solo deseaba que no hubiera alcanzado a verla desnuda.

— ¡Son unos asquerosos! –Gritó Natsu intentando salvar su vida mientras corría por todo el apartamento perseguido por un muy abochornado Gray.

Bien hermosuras, fin del capítulo. Lamento decirles que se acaba el final, lamento demorarme pero ando con trabajo de final de carrera así que pues saco un tiempo para venir. Les tengo una noticia, tal vez buena o mala, pero se las diré. El fic está llegando a su recta final.

Bueno, contestare sus sexys reviews:

Doramassilvi: Hola! Tienes tanta razón, los problemas se huelen a kilómetros de distancia y más porque soy muy clichesuda. Gray debe proteger lo que es suyo y ese mensaje lo hizo reaccionar. Espero que este CAP te haya gustado, gracias por tu review. Besote enorme.

Kaede Hiwatari Blueriver: Hola! Voy a comentar tus dos reviews aquí, primero gracias por dejar review, me encanta. Molly es solo una chica del pasado de Gray, pero luego sabrás porque no le gusta que la nombren, Juvia y Natsu son como una pareja explosiva. Son un peligro pero al final los dos quieren lo mejor para Gray. Aún no pasa nada en Inglaterra pero ya Lyon sospecha de que Juvia tiene una amors, Gajeel ayudó demasiado a Juvia en su momento, son muy lindos. Trataré de escribir tus sugerencias, muchas gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Guest: Hola! No es que no la quiera, solo está algo confundido por la chica de su pasado, en algunos capítulos lo entenderás y bueno Juvia si está vulnerable a sufrir. Gracias pro comentar, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

KassFromVenus: Hola! Ya sabes que me encanta que te encante, Juvia confesará todo muy pronto y Gray también, espero que este CAP te guste y muchas gracias por tu review. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Rirukasabe: Holis, lamento hacerte esperar, aquí te traje la conti y espero que te haya gustado. Te mando un beso, bye.

K: gasghshsjajaka :3

Yoxhita94: Holis! Si, definitivamente yo veo a Gajeel y a Juvia más como un BroTP, el tipo que la lastimó es un idiota y todo lo que pasó la hizo cometer muchos errores. Gracias por tu comentario, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Ayriz00: Holis! Comentaré aquí tus dos súper reviews que me encantan, si me debías algunos comentarios pero me encanta que te actualices aunque sea tarde. El encuentro Juvia-Gajeel era el más esperado, las preguntas que surgieron pronto se van a resolver y acertaste al pensar que Gray tiene un pasado oscuro. Porque en realidad lo tiene, Juvia tuvo un pasado duro y la vida siempre la ha golpeado, por eso tiene sus problemitas mentales aunque no lo acepte. Fuiste como la única que entendió que Gray se separó de ella porque no quería lastimarla, ese era su objetivo porque temía estar por ella pensando en otra mujer, pero el tiempo sin ella le ayudó a aclarar algunas dudillas. El viaje acaba de comenzar y claramente Lyon intentará algo. Me encanta que sea tu gruvia favorito, te mando un beso y un abrazo psicológico esperando que el CAP te haya encantado.

Mj: Hola! Lamento hacerte esperar, esto se pone bueno. En realidad lo siento hacerte esperar demasiado, pero espero que encuentres la actualización cuando lo publique. Te mando un beso y un abrazo psicológico agradeciéndote por el review.

Guest: Hola! Lamento hacerte esperar, pero aquí estoy esperando que sigas pensando que mis historias son interesantes, gracia por tu mensaje, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Seyram Asakura: Hola! Espero que hayas podido trabajar con normalidad ese día que te desvelaste, pero me encanta que te hayas clavado con la lectura. Gracias por dejar un review y siempre suelo actualizar tarde por la cantidad de palabras y mis ocupaciones, pero aquí te traigo un nuevo CAP. Exacto! Yo no encuentro mucho fic Gruvia edolas y es muy chevere porque se cambian los papeles. Jajaja y esos dos que les encanta coger como conejos en primavera. Juvia tiene sus problemitas mentales por todo lo que le pasó, trata a Gray como alguna vez la trataron a ella, pero el peli negro intenta entenderla. Muy pronto allá relación se volverá más amorosa, lo primero, por lo pronto te mando un beso y un abrazo psicológico agradeciéndote por tu review. Ten una linda noche.