Con emoción el muchacho observaba cada uno de los productos que Juvia había comprado, ni siquiera quería sacarlo de sus propias cajas originales o tocarlos demasiado porque perderían su brillo y singular olor a nuevo. Si le preguntaban si la Navidad era solo para niños negaría al instante, en ese momento se parecía a un infante que acababa de recibir su colección de figuras de acción favoritas o unos cómics de su adorado superhéroe. Estaba tan sorprendido y feliz a la vez que ya en su mente se posaba la acomodación de cada producto en lo que sería su restaurante y los fabulosos platos que crearía.

Habían artículos que ni siquiera sabía que existían y todo era de la mejor calidad, no cabía duda que la muchacha era tenaz, para no tener ni la menor idea de cómo fritar un huevo había conseguido todo eso sin su ayuda, ni siquiera le había preguntado la marca favorita o la más buena y había hecho un gran trabajo, sin duda Juvia lo sorprendía cada vez más.

Su estómago sonó recordándole que hacía en la cocina, se levantó de la cama con el objetivo de hacer el desayuno, pero juzgando la hora tan avanzada ya debería ser el almuerzo.

Se sentía renovado, feliz y sin tensiones, acababa de estar en la cama con su novia y eso lo hacía estás con un humor especial. Buscó los ingredientes en la nevera haciendo a un lado todas las cajas, sabía que Juvia tenía demasiado espacio en su apartamento pero no quería molestarla con todas esas cosas allí, así que debía idearse alguna forma de llevar todo a su apartamento, claro sin ser descubierto por toda la prensa.

Empezó a silbar una canción mientras cortaba los vegetales, su habilidad y talento para el arte de la cocina era evidente, sin embargo que Juvia estuviera dispuesta a pagarle un curso para convertirse en todo un chef de cuisine era para estar feliz por el resto de su vida. Sabía que cuando su trabajo diera frutos le iba a pagar cada euro a Juvia y luego cuando su restaurante consiguiera nombre entre el medio estaba seguro de poder realizar una vida feliz con la peli azul, el tiempo pasaba rápido, estaba seguro que debía formar una familia pronto, podría hasta pedirle matrimonio a la chica de lo feliz y realizado que se sentía en ese momento.

— ¿Quién es Ultear? –Y la voz de Juvia consiguió que la piel se le erizara, casi como si su cuerpo pudiera percibir el peligro que se avecinaba. No era para menos, Juvia estaba completamente enojada y no le importaba controlarse porque se encontraba totalmente celosa.

— ¿Ultear? –Sorprendido porque Juvia supiera de su existencia dejó el cuchillo encima de la tabla para cortar para darle toda la atención a la peli azul, entonces vio que ella tenía un semblante aterrador, podía jurar que estaba igual de enojada a ese día cuando agarró a golpes a la periodista, pero Gray no tenía que esconderle nada y por eso no estaba asustado.

— Sí, te escribió que quería verte. ¿Quién es esa mujer? ¡Responde! –La ira de Juvia era evidente, por medio del color carmesí que se posaba en sus mejillas, su fruncido ceño y sus brazos cruzados eran señales que le indicaban a gritos a Gray que mejor era salir corriendo de ese lugar mientras pudiera.

— ¿Por qué viste mi celular sin mi permiso? –La chica se acercó mucho más a él para encararlo, se puso en puntillas para estar a su altura y lo señaló con su dedo índice para golpearle con este en el pecho mientras hablaba.

— ¿Sin tu permiso? Juvia tiene todo el derecho a ver con quien hablas, con quien te la pasas, quien quiere verte y más si son perras necesitadas. –Gray no pudo evitar sonreír ladeadamente.

— ¿Qué es tan chistoso? ¿Por que te ríes? ¡Contesta! –El joven levantó su ceja para pararse derecho y parecer con mucha más altura de lo que la peli azul podía llegar en sus vanos intentos por ser más grande. — ¿Celosa? –Preguntó con orgullo, haciéndole sentir en menor medida todo lo que él había experimentado cuando ella estaba fuera del país con su ex.

— Gray, Juvia te hizo una pregunta. –Sí, Gray debía aceptar que era divertido verla celosa, pero ya daba mucho miedo la manera en que lo estaba confrontando. No estaba completamente seguro si iba a perder el control como con Lucy y lo iba a golpear.

— Es mi prima, ¿Contenta? –Juvia río para darle la espalda.

— Juvia se huele las perras a kilómetros de distancia, ella no es estúpida, no le cree ni una sola palabra. –Y así se fue haciendo sonar los pasos que daba en su fino suelo. El Fullbuster volteó los ojos casi poniéndolos totalmente en blanco, se limpió las manos en el delantal para ir tras ella.

— Ven acá –La chica era mucho más rápida y se perdió entre los corredores del duplex.

Al descubrirla sentada en la silla del estudio se acercó a ella con cautela. — ¿Por qué te enojas? –Preguntó como si fuera una estupidez lo que había sucedido.

— Lárgate, Juvia tiene trabajo. –La chica buscó entre sus diseños unas hojas y así con este poder comparar con lo que tenía en su computador.

— ¿Ya te había dicho que te ves hermosa celosa? –La chica estaba completamente segura que no iba a ceder, aunque le costará mucho porque él estuviera en esa actitud de brindarle toda su atención.

— ¿Quién dijo que Juvia estaba celosa? –Trató de negarlo, pero claramente era algo que no podía ocultar.

— ¿Acaso debo explicarte todo lo que hiciste que me demostró que estabas celosa?... Ultear es mi prima, es verdad que hace mucho tiempo no nos vemos e imagino que solo quiere preguntar por mi y por Natsu.

— Dos semanas Gray, dos. Júrale a Juvia por lo más sagrado que tienes que no te acostaste con otra mujer. –Sus ojos estaban llenos de lagrimas aunque quería ser fuerte, ella estaba llena de dudas, de miedos, sabía que Gray era una persona espectacular y que podía conseguir a otra persona rápidamente.

— ¿Sabes que es lo más sagrado que tengo en este momento? –Juvia negó con la cabeza para posar su mirada en la pantalla de su computador, en su fondo de pantalla que contenía una imagen cruelmente robada de una de las redes sociales del peli negro.

— No y a Juvia no le interesa. –Él peli negro se acercó a ella para darle una vuelta a su silla giratoria y obligarla a mirarlo, pues había quedado frente a él, el muchacho se agachó para quedar a la altura de la joven y sonreírle.

— Tú eres lo único y más importante en mi vida. –Gray se acercó a ella para robarle con eficiencia un beso. La joven hizo un puchero infantil para luego cruzar sus brazos.

— ¿En serio es tu prima? –Su voz ya no sonaba tan brusca, sonaba más bien más tranquila por las recientes palabras del joven que hicieron que su corazón se agrandará rápidamente repleto de felicidad.

— ¿Quieres confirmarlo? –El muchacho estiró su mano para con esa señal decirle a ella que le pasara el celular. Desbloqueó el teléfono frente a ella y pulsó en la opción de llamar.

Mientras le contestaban del otro lado de la línea activó el alta voz para que Juvia escuchara cada palabra. Ella se concentró expectante en el timbre repetitivo del celular y en el momento que contestaron frunció su ceño, era una voz que lucía ser bastante joven y eso no le gustaba para nada.

— ¡Hola, idiota! Feliz Navidad. –El joven llevó ligeramente sus ojos grises a la muchacha para verificar su reacción, aún seguía tensa aunque Ultear fuera demasiado informal con él y la relación de primos era algo claramente notable.

— Hola, boba. Feliz Navidad para ti también. ¿Qué hacen? Como están todos allá? –Juvia vio a Gray tratando de identificar si estaba mintiendo, pero no vio nada sospechoso en él.

— Ya sabes, el pueblo sigue igual, frenéticamente aburrido y con las mismas personas. Todos me preguntan por ustedes dos, he escuchado comentarios en los que dicen que son solo perdedores que nunca debieron haber salido de este aburrido lugar. –Juvia abrió sus ojos sorprendida, negó con la cabeza sabiendo que jamás permitiría que nadie se burlará de su chico así solo fueran unos campesinos.

Gesticuló diciendo que le aclarará que ya iban a montar su negocio y que podía cerrarle la boca a todos esos idiotas, Gray sonrió asintiendo con la cabeza, suavemente dirigió su mano a la de ella para apretarla con suavidad y en seguida jugar con sus largas uñas azules.

— No vas a creer lo que pasó –Juvia sonrió levemente, en ese momento quería recibir todo el crédito, estaba tan feliz por Gray que no le importaba que su prima supiera de su existencia.

— ¿Qué? ¿Los dos robaron un banco y ya tienen para su restaurante? Sin ofender, Gray. Sé que ya no eres de esos. –Juvia ladeó su cabeza intentando comprender las palabras de la chica, ¿Robar un banco? Una maldición pasó rápidamente por la mente del peli negro, debía hablar rápido si no quería que la oji azul lo bombardeara con preguntas a las que debía dar respuestas, esas que no estaba preparado para darlas.

— No seas tonta, encontré una patrocinadora, en algunos meses pondremos nuestro restaurante…Es mi novia. –Y los ojos de la peli azul se abrieron como platos. Susurrando le preguntó a Gray porque había dicho semejante disparate, pero olvido por completo la oración anterior de Ultear.

— ¿En serio? Es un alivio, empezaba a creer que a ti y a Natsu se les mojaba la canoa. Es hora de que ya me des un sobrino. –La mujer rió para hacer enojar un poco a Gray, el joven empezaba a olvidar como era el comportamiento de la chica, recordaba entonces que esa mujer podía llegar a ser tan sarcástica y a poseer un cierto grado de víbora que no entendía como la soportaba. Juvia llevó sus manos a su vientre, negó en seguida, los hijos no estaban en sus planes y realmente creía que nunca lo estarían.

— Los niños tendrán que esperar, Ultear. Ella es más joven que yo y aún no está preparada para ser madre, aunque realmente pensé que tú eras la que me iba a dar las buenas noticias. –Un bufido se escuchó al otro lado de la línea. — No hay mucho que ver en este pueblo, son los mismos idiotas y créeme que estoy pensando seriamente en morir sola.

— Porque ni los gatos te aguantan. –Bromeó Gray. — Si, si. Volviendo a lo importante, quiero conocerla, darle mi visto bueno. –Juvia rápidamente vio a Gray para advertirle que no quería. Estaba totalmente aterrada y es que jamás había conocido a la familia de los hombres con los que salía, eso se escuchaba demasiado serio y era algo con lo que no quería lidiar.

— Es una mujer que trabaja demasiado, además sé que no le gustaría ir al pueblo, es una chica de ciudad, linda y refinada.

— ¿Acaso yo no soy linda y refinada? ¿Qué tiene de malo el pueblo? ¿Acaso se cree mejor por venir de la cuidad? No me está gustando esa mujer, Gray, este pueblo es tu origen, tus raíces y no puedes negarlo solo porque la señorita de ciudad es mucha cosa como para venirse a juntar con unos campesinos como nosotros. Si es así entonces creo que deberías dejarla. –Juvia juntó sus labios en una delicada línea, frunció su ceño y el peli negro descubrió que estaba sumamente enojada. Gray olvidaba que las mujeres en cierto aspecto son complicadas, que no debía olvidar que el trato era diferente para cada una de ellas.

— Juvia no se cree mejor que usted, aunque lo sea en muchas maneras. –El peli negro abrió sus ojos al ver como la Loxar se entrometía en la conversación. — Porque ella posea diferentes pensamientos a los de usted no significa que no sea la indicada para Gray.

— ¿Es tu novia, Gray? ¿Por qué tiene esa ridícula manía en hablar en tercera persona? -Y las mejillas de Juvia se colorearon tanto que el color podía llegarle hasta la frente, estaba enojada. Gray lo sabía perfectamente, pero le sonrió y dejó que las mujeres se entendieran para alejarse lentamente de la conversación.

— Sí, Juvia es su novia y habla así porque le da la gana. –Ni siquiera dejó terminar a Gray o al menos que el muchacho respirara, le arrebató el celular de las manos para concentrarse totalmente en la conversación. — Juvia es mucha cosa, eso es verdad, pero no le da asco juntarse con campesinos si con eso puede estar junto a Gray. –El joven aguantó su risa para cruzarse de brazos y ver cómo la joven se defendía tratando de negar que era una mala persona pero aún así hiriendo a Ultear.

— Bien, pues acá te espero, princesita. –La joven mordió su labio inferior para luego respirar en repetidas ocasiones. — Juvia gestionará sus vacaciones, ella es la indicada para estar con Gray. –Y pasándole el teléfono nuevamente a Gray se fue de la habitación no sin antes decir que odiaba a esa mujer.

— Hola de nuevo. –Susurró algo apenado el joven.

— ¿De donde la sacaste? ¿Acaso es la reina de Inglaterra o que? –Gray negó con la cabeza para mirar la puerta y asegurarse de que Juvia ya no estuviera.

— No lo es, es mucho peor. Es una modelo.

— Te jodiste, bobo. Aunque aún tienes tiempo de echarla a patadas y no aceptar el restaurante. Habrá otra forma de conseguirlo. –Gray no entendía porque todos pensaban que estaba con ella por dinero, eso para él no tenía sentido o importancia.

— No estoy con ella por interés, créeme que ella suele ser una bruja con todo el mundo, pero cuando realmente la llegas a conocer y ella te tiene confianza sabe cómo demostrarte su verdadera personalidad. Juvia es una chica espectacular, no la molestes, Ultear o al menos no la juzgues sin conocerla bien.

— No voy a negar que no tiene agallas para enfrentarme, pero sigue sin convencerme del todo. ¿Seguro que tú no eres un capricho de la modelito? –Gray negó para en seguida sentarse en la silla de la joven y descubrir su fondo de pantalla. Sonrió al ver que él era lo que Juvia veía cada vez que encendía su laptop para trabajar.

— Llevamos más de siete meses saliendo y aunque hemos discutido varías veces sé que soy importante para ella, como ella lo es en mi vida.

— ¿Te la aguantaste más de siete meses? Eres de admirar. –La chica sonrió demostrando la broma en sus palabras. — Bien, acá los espero entonces. Al menos que ella sea la excusa para que vengas. Desde hace cinco años no nos vemos, Gray. Pareciera que realmente te olvidaste de nosotros. –El joven suspiró para luego ver cómo de repente cambiaba el fondo de pantalla en una nueva foto suya.

— Tal vez sea verdad, sabes que en el pueblo muchos me odian por lo que pasó.

— ¿Cuántas veces te tengo que repetir que no fue tu culpa? Además, ya pasó demasiado tiempo, deberías olvidarlo y superarlo. Los del pueblo ya lo han hecho ya…Tengo que volver al trabajo, te espero aquí y trae a Natsu, ¿Está bien?

— Iremos cuando Juvia pueda hacerlo, es complicado en realidad.

— Bien, veremos cómo es esa tal Juvia. Adiós. –El joven al colgar se dirigió a la habitación para hallar a Juvia bañándose en la ducha, meditó en la preparación del almuerzo y llegó a la conclusión de que la comida podía esperar, entró en el baño para sorprender a la joven y robarle todos los suspiros y sonrisas que ella estaba dispuesta a darle.

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El peli rosa se revolvió en la cama de Gray aún medio dormido, trató de acomodar las cobijas levantándose ligeramente y buscándolas por todo el lugar, sin embargo todo estaba en el suelo y estaba congelándose el trasero, sus ojos verdes se abrieron por completo y se dio cuenta que ya era más de medio día.

— ¡Happy! –Lo llamó recordando que tal vez debería estar hambriento y que lo más probable era que debía salir a comprarle algo de comida ya que no había llevado la suficiente al apartamento de Gray.

— ¡Happy! –Volvió a insistir y entonces vio como una cobija tomaba forma de bulto en el suelo. — Ahí estás, ven aquí. –Sin bajarse de la cama se deslizó como un gusano por el colchón para llegar al borde y acariciar la pequeña cobija. Con algo de torpeza el gato salió de su escondite y lentamente se subió a la cama para acomodarse al lado de Natsu.

— ¿Aún estás cansado? Durmamos un poco más. –Y tomando las cobijas para medio acomodarlas se volvió a acostar, por un momento se quedó viendo el techo, recordando como Lucy se había ido totalmente enojada. Pensó que si tal vez no le hubiera dicho que se lo merecía por meterse en vidas ajenas hubiera tenido una mejor oportunidad, estaría con ella así como Gray estaba con su chica, se golpeó la frente algo frustrado porque primero estaba su amistad y no podía ceder ante ella, estaba seguro que solo era un juego para Lucy y ella no había hecho nada para demostrar lo contrario.

— Es mejor así, ¿No, Happy? –El gato maulló para acomodarse en el cuello de su amo y así seguir durmiendo. De repente un ruido en la puerta de entrada lo asustó.

— ¿Qué es ese olor tan espantoso? –Escuchó la voz de una mujer y entendió que Gray había llegado con la peli azul.

— Natsu debe seguir aquí. –Susurró cargando todas las cajas para prontamente ponerlas en el piso y ayudar a Juvia con las que ella había subido. — ¡Idiota, Juvia está aquí así que por favor ponte decente y ayúdanos a subir algo! –Los dos jóvenes salieron del apartamento para continuar con su tarea, Natsu maldijo quitando las cobijas de encima de él y teniendo especial cuidado con su gato, buscó rápidamente su ropa en el desastre que era la habitación de Gray en esos momentos para luego ponerse la ropa y finalmente verificar su aspecto en el espejo.

Refunfuñando salió de la habitación para encontrarse con una grata sorpresa, al ver las cajas se agachó instantáneamente para verificar que contenían, silbó al darse cuenta de la marca y de la calidad del objeto para sorprenderse cuando vio llegar a los dos chicos con muchas cosas más.

— ¿Esto que contiene? -Preguntó sin poderlo creer, la jovencita prontamente puso lo que estaba cargando en las manos de Natsu mientras que el joven casi pierde el equilibrio por la brusquedad de sus acciones. — No preguntes y ayuda, idiota. -Dijo la chica para enseguida salir del apartamento y seguir subiendo todo lo que había. Natsu buscó respuesta con sus ojos verdes bien abiertos en su amigo que le indicó con un gesto de la cabeza que bajará con él.

Sin pensarlo dos veces salió casi corriendo para bajar por las escaleras, al salir del edificio se dio cuenta del gran camión repleto de cosas, se tapó la boca con las manos para ocultar su sorpresa y luego se subió en el camión, el paraíso, no podía definir de otra manera todo lo que había en ese lugar. Para un amante de la cocina todo era increíble, ni siquiera el propio restaurante en el que trabajaban contaba con tanta tecnología.

— ¿Este es tu regalo de navidad? -Preguntó totalmente atónito cuando lo vio llegar asegurándose antes de que ella no estuviera en el lugar. — Ya te dije que me ayudes a subir, arriba te lo explicaré todo. -Y sin hacer más preguntas y con una hermosa sonrisa pintada en sus labios, el peli rosa tomó todas las cajas que sus fuertes brazos podían cargar para subir con ellas.

— ¡Con cuidado! -Gritó Gray que parecía tener miedo de que algo se dañara o rayara. — Lo sé -Dijo el peli rosa para subir un único piso, era molesto y sobre todo muy extraño cuando se topaba a Juvia subiendo y bajando las cosas, era real que la detestaba, que no cabían en el mismo espacio porque ambos se consideraban insoportables para el otro, pero no tenía dudas que Natsu empezaba a cambiar la percepción que tenía de Juvia.

Al subir todas las cosas Juvia dio a parar en el sofá, totalmente agotada y muy cansada por el esfuerzo realizado, Natsu y Gray parecían tener toda la emoción del mundo hablando sobre los productos, conversación que Juvia no entendía, pero le agradaba ver la emoción de esos dos, estaba completamente que no cambiaría ese momento por nada del mundo, ella era la causante de esas sonrisas en sus rostros y se sentía bien, empezaba a experimentar que cuando el ser amado está feliz puede llegar a transmitir esos sentimientos.

— Juvia tiene sed -La jovencita interrumpió la conversación, Gray asintió para con la velocidad de un jet ir a la cocina y husmear en su nevera, supo que Natsu tenía de estomago un agujero negro porque había acabado casi con todas las existencias que habían en su nevera.

— Tengo jugo de naranja en botella y cerveza, ¿Qué quieres? -La joven se sentó ligeramente en el sofá para estirar su cuello y ver al chico. — Trae una cerveza, van a brindar. -Gray sonrió para luego destapar tres cervezas y llevarlas a la mesa, el Dragneel agradeció cuando la recibió y los tres se sentaron en la pequeña mesa del comedor.

— Bien...-La chica hizo una pausa dudando de sus palabras siguientes, pero no quería pasar como una maleducada, así que lo dijo. — Primeramente que todo, feliz navidad, Natsu. Juvia no te aprecia lo suficiente como para hacerte un presente. -El joven levantó la ceja, el sentimiento era mutuo. — Segundo, Juvia les va a dar todo el dinero que necesiten para que pongan su restaurante lo más pronto posible. -Natsu abrió tanto su boca que por un segundo Juvia tuvo la tentación de lanzarle un papel a la boca.

— ¿To-do? -Repitió sin podérselo creer a lo que ella asintió con la cabeza, sin embargo Gray lo negó con la velocidad de un rayo. — No, ella nos va a prestar el dinero y luego tendremos que devolvérselo con intereses. -La chica puso sus ojos en blanco para luego poner su mano sobre la de él, estaba segura que no importaba en donde iba a estar el dinero, iba a estar bien en cualquier lugar, pues empezaba a pensar que si los dos progresaban económicamente iban a fortalecer su relación.

— Juvia entonces les dará facilidades de pago, pero ustedes deben encargarse de todo, ella puede ayudarlos con la publicidad, pues ha dirigido a los de marketing en cada una de las campañas, así que el problema en realidad sería que cocinen la comida más deliciosa de toda Francia y así poder ganar clientes y nombre, por eso deben tener todos los títulos posibles en ese aspecto, así que se meterán a estudiar, tendrán que renunciar a uno de sus trabajos de medio tiempo para lograr ese objetivo. -El peli rosa trataba de seguir la conversación, pensaba en ese momento que la sorpresa lo había atontado, pero repasó velozmente las palabras de Juvia en su mente.

— ¿Tendrán? Yo no tengo dinero para pagar el curso -Aclaró Natsu. — Eso Juvia lo sabe. Los dos tendrán que hacer el curso, será lo único que no me tendrán que pagar. -Gray ladeó su cabeza, no entendía porque Juvia era buena también con Natsu después de todo lo que había pasado entre ellos. El Dragneel sabía que no podía aceptar, no quería deberle nada a Juvia, siempre quiso que Gray le exprimiera cada centavo y él le sacaba dinero también para distraer a Lucy, pero ahora se sentía extraño.

— No es necesario -Dijo, no deseaba sentirse como un inútil. — Lo es y Juvia no aceptará un no como respuesta. -Sonrió la peli azul para mirar la espumosa bebida que sostenía en sus manos. — Juvia hace una inversión en los dos, así que deben comportarse a la altura, no deben pelear o hacer malos negocios y juntos deben sacar el restaurante adelante. ¿Entienden? Si esto funciona y Juvia sabe que lo hará porque confía en las habilidades de los dos, lo más probable será que ella deje el modelaje, se siente cansada de ese mundo. -Lo sabía, era la conversación más larga que había tenido con la peli azul, no estaban peleándose como perros ni gatos y estaban en un espacio pequeño y este no había explotado, era raro, sí, pero Natsu había llegado a la conclusión que la peli azul no era tan mala como se lo imaginó. Las palabras de la Loxar eran sinceras y eso impactó a Gray, sabía que la vida de Juvia era el diseño y que si lograba salirse del modelaje podría comer lo que quisiera, sin tener reglas absurdas ni propiedades, serían dos personas normales y eso lo hizo sonreír internamente.

— ¿Entonces es un trato? -La chica estiró su brazo para levantar la cerveza, Natsu y Gray estaban completamente quietos, estupefactos, su sueño empezaba a hacerse realidad de un momento a otro y realmente no se sentían preparados psicológicamente para todo lo que iba a venir.

— Vamos, Juvia será una jefa buena. -Ambos levantaron las cervezas en el aire para estrellarlas suavemente con la de Juvia, bien, pues debían asumir el proyecto.

— Por lo pronto Juvia quiere que empiecen a trabajar después de año nuevo, disfruten sus vacaciones.

— Haremos lo mejor -Prometió Natsu. — ¡Estoy encendido! -Gritó lleno de emoción, Happy lentamente se acercó para rodear y restregarse con su cuerpo en la pierna de Juvia, la chica gritó por la sensación para con miedo subirse en las piernas de Gray. — ¿Qué fue eso? -Dijo casi con la voz en un hilo, el Fullbuster sorprendido miró bajo la mesa para descubrir al gato.

— Solo es la mascota de Natsu. -El peli rosa lo subió a la mesa para que la chica lo viera, con cautela la peli azul se acercó al pequeño que la miraba con sus expresivos y grandes ojos. — Parece que le caes bien y siempre confió en las personas que Happy aprueba. -Finalizó el Dragneel, la chica que jamás había tenido una mascota en su infancia tomó al gato para acariciarlo y sentir el amor de una pequeño ser. Empezaba a experimentar el amor y el cariño y claramente era algo que no quería dejar que se fuera nunca de su lado.

— Suéltalo, me lo entecas -celoso Natsu quitó a su mascota de las manos de la chica para luego volverlo a poner en sus manos. — Era broma, toma. Si lo acaricias más de tres segundos debes alimentarlo. -La chica le sacó la lengua al joven para volver su atención al animal, estaba segura que quería uno de esos.

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— Ya van a ser las doce. -Gritó Gray quitándose el delantal al poner el último plato sobre la mesa, se alejó un poco del gran comedor para cerciorarse de que todo estuviera perfectamente colocado, que ningún detalle se le hubiera pasado, corrió un poco la vela a la derecha y al sentirse satisfecho vio en dirección al segundo piso esperando a Juvia. Miró la hora en su reloj y descubrió que quedaban menos de cinco minutos para que pasaran a un año nuevo.

— Apresúrate, no quiero que la comida se te enfrié -Los ojos de Gray se quedaron quietos al ver a la joven que lentamente bajaba las escaleras con un hermoso y costoso vestido no demasiado revelador, pero que era perfecto para resaltar sus atributos. El Fullbuster se irguió ligeramente al sentir como su corazón palpitaba fuertemente y de un momento a otro se había detenido, estaba completamente hermosa y ella lo sabía, pero Gray estaba seguro que jamás se cansaría de admirar su belleza.

— Estás hermosa -Dijo el oji gris que como todo un caballero la esperó en las escaleras para brindarle su mano y ayudarla a bajar los pocos escalones que le quedaban.

— Gracias, caballero. -Sonrió la peli azul para sin pensarlo dos veces abrazarlo.

No era francesa, pero celebrar el año nuevo como una de ellos para Juvia no era problema, sabía que una de sus tradiciones era besarse con su pareja bajo un muérdago cuando dieran las doce, no había comprado dicha planta pero no era demasiado supersticiosa, sin embargo quería asegurar que Gray estuviera con ella por ese año y por muchos más, por tanto le tomó el rostro para besarlo lentamente y sonreír como una chica traviesa al terminar.

— Aún no son las doce -protestó Gray, que era un poco supersticioso en cuestión de agüeros y tradiciones.

— Juvia lo sabe, pero hay otra cosa que ella quiere que hagan a las doce. -Y tomándolo de la mano lo guió para subir nuevamente la escalera, sin quejarse o preguntar, el muchacho subió con ella, si se trataba de lo que estaba pensando no iba a tener ninguna objeción porque la comida se enfriará. Sabía mejor que nadie que era de buen agüero lo que estaban a punto de hacer y se sentía feliz porque jamás lo había hecho antes con una chica. Estaba demasiado emocionado por el camino que estaba tomando la relación.

— Quedan tres minutos. -Afirmó el peli negro viendo su reloj, la muchacha apresuró el paso para llegar a su habitación, lentamente suspiró y miró a Gray a los ojos cuando llegaron al borde de la cama. — Juvia quiere un año más así, con esto. -Lentamente se apoderó de los labios del Fullbuster, el muchacho que mientras subían las escaleras había descubierto el mecanismo del vestido, con los ojos cerrados quitó el nudo del cuello de la joven para en seguida bajar la cremallera y así por gravedad permitir que el vestido cayera al suelo. La chica que no traía ropa interior se despegó un poco del joven al terminar el beso y sonrió al ver como Gray la miraba como si estuviera hipnotizado. Con rapidez quitó los botones del chaleco del muchacho para hacer lo mismo con su blanca camisa.

— Un minuto -Susurró el joven en el oído de la chica. — Juvia hace todo lo que puede -Con torpeza por el afán dejó que Gray la ayudará quitándose su pantalón. En un largo beso cayeron a la cama para así el Fullbuster acomodarse encima de ella y hacerse paso entre las delgadas piernas de la peli azul.

— Este nuevo año quiero compartirlo todo contigo -Confesó el peli negro mientras le mordía el labio inferior a la joven, la chica asintió con su cabeza haciéndole entender que también ese era su deseo. Gray verificó que la mujer estuviera lista para poder proceder. Miró a Juvia buscando respuestas cuando se dio cuenta que lo estaba.

— Juvia estaba pensando muchas cosas contigo mientras se arreglaba -Le picó el ojo para luego sentir como la llenaba para hacerla perder el aliento. — Feliz año nuevo -Susurró el peli negro para dejar que ella lo abrazara sin que su peso cayera sobre ella. El sonido de los fuegos pirotécnicos no se hizo esperar mientras en la ventana tenían la vista de la torre Eiffel y los colores que pintaban el cielo demostrando que el año viejo se había ido para dar paso a los siguientes días llenos de oportunidades.

— Feliz año nuevo próximo Chef de cuisine de Juvia. -El peli negro sonrió para empezar su movimiento suave, lento, sin violencia o salvajismo, solo eran los dos en la habitación, dos personas que se amaban y que habían superado la época de tener sexo solo para satisfacer sus necesidades, ahora ellos se demostraban su sentimiento con acciones lentas y repletas de amor.

— Gracias, primera comensal de mi restaurante. -El joven le dio un beso en el cuello para luego en el oído de la joven aceptar cuanto la necesitaba, lo mucho que la amaba y que deseaba que jamás se fuera de su lado. La chica lo abrazó mientras escuchaba cada palabra, metiendo en su mente que debía creerle, que era hora de empezar a dejar sus miedos y amar con toda libertad, de aceptar sus sentimientos.

— Juvia también te ama, demasiado. -Y Gray quedó completamente inmóvil al escuchar de sus propia boca esas palabras que había estado esperando por tanto tiempo.

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— Lo siento, Juvia, pero no puedo dejar que dejes el evento en manos de esa peli rosadita que es prácticamente una novata. -La peli azul frunció su ceño para luego cruzarse de brazos.

— Juvia le había pedido permiso desde antes de año nuevo y usted no tuvo problema en dejar el lanzamiento de primavera en manos de Meredy, ya han pasado dos meses y no puede cambiar de opinión justo cuando ella va a tomar sus vacaciones. -La peli blanca despegó los ojos de su celular para helar a Juvia con la mirada.

— Claro que puedo cambiar de opinión, no olvides quien es la dueña en este lugar. Además necesito que todo este perfecto y te quiero aquí. ¿Entiendes? -La joven negó con la cabeza, estaba cansada, realmente odiaba el trato que Mirajane le daba, que tuviera que seguir sus ordenes cuando ella prácticamente era la que siempre sacaba a flote las temporadas, cuando todas las ideas de los diseños de la ropa provenían de ella porque claramente su hermana no tenía sentido de la moda o Mira era muy poca creativa como para avanzar en el tiempo.

— No, la decisión ya está tomada. Mañana Juvia va a viajar y Meredy se encarga de todo, si cuando Juvia vuelva aún quiere despedirla ella misma le pasará su carta de renuncia. -Y cerrando con violencia la puerta tras de ella dejó a su jefa completamente sorprendida en la silla, al caminar unos cuantos pasos empezó a ver pequeñas estrellas brillantes, a lo lejos escuchó la voz de su asistente que la condujo a una de las sillas mientras ella cerraba los ojos para lograr que su visión volviera del todo.

— ¿Estás bien? -No dejaba de repetir la de ojos verdes, con gran velocidad le llevó un vaso de agua, el cual la joven peli azul bebió lentamente.

Al sentirse mejor vio a su alrededor para identificar donde se encontraba, estaba en su oficina y Meredy estaba con ella, se había mareado y aunque ya no le pasaba desde que estaba comiendo correctamente al lado de Gray no entendía cuál era la razón.

— ¿Qué te pasó? –Preguntó la chica mientras Juvia levantaba los hombros indicándole que no lo sabía.

— ¿Estás comiendo bien? –Juvia asintió para acercarse a ella y susurrar sus siguientes palabras. — ¿Med, alguna vez se te ha descontrolado el periodo? –La peli rosa negó con la cabeza.

— Yo soy muy regular, Juvia, pero ¿Hace cuánto estás así? –La chica hizo una cuenta mental para luego dársela. — Dos meses, casi tres, Meredy. Desde la inyección a Juvia no le viene.

— Tal vez es el efecto de la segunda inyección, Juvia. –La chica abrió sus ojos sintiendo como su mundo se desplomaba.

— ¿Cuál segunda inyección? Juvia…ella…desde Londres no se han cumplido tres meses. –Inmediatamente la peli rosa se puso tan blanca como un papel.

— ¿Qué sucede? –Al ver la expresión en el rostro la peli azul sintió un frío en la espalda.

— El efecto solo duraba un mes. –Las manos de Juvia comenzaron a temblar mientras sus ojos se llenaba de lagrimas.

— Pero ¿Por qué no le dijiste a Juvia? –Preguntó casi sin fuerza en la voz la peli azul.

— Pensé que ella te lo había dicho, estaba en el papel que ella me entregó. –Haciendo memoria la joven recordó que había lanzado el papel mientras ayudaba a un Lyon completamente borracho a entrar a su habitación.

— Perdóname, Juvia. En serio lo siento, fue mi culpa. –La oji verde en lágrimas abrazo a una muy conmocionada chica.

— Está bien, no hay nada confirmado. Juvia tiene que estar completamente segura, llama a su doctora, dile que ella va a ir ahora, si Mirajane pregunta dile que ella se enfermó. ¿Entiendes? –La peli azul tomó su bolso para dejar olvidado una memoria azul donde estaban todos los diseños de la temporada sobre su escritorio.

Notas de autor:

Final del capítulo, se avecina muchísimo drama y cuando digo mucho, es demasiado (Soy drama queen, u know) así que prepárense por favor. Espero que les haya gustado el capítulo.

Respondiendo sus sexys reviews:

Bremm Ruarte: Hola! No sabes cómo ame tu review, fue como que me alegraste demasiado el día, eran como las doce y había tenido un día súper largo, de la emoción le dije a una amiga que viera lo que habías hecho y como que las dos a la mitad de la noche gritamos de la emoción por Whatsapp, eres muy buena, en serio muchísimas gracias. Me encantó y espero que sigas subiendo más fan arts de esos, en serio los zombies, la casa y Juvia te quedaron preciosos, todo en serio me encantó demasiado. Me gusta que te encante y que pueda sacar con mis palabras la artista que hay en ti. Claro que tienes mi permiso para crear muchísimo más, voy a cambiar la imagen de lo siento pero sobreviviré con esa, muchas gracias. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye. Te adoro demasiado.

Natt Night: Hola! Waaaa bueno no te reprimas de leer los caps por la advertencia de drama, pero realmente el siguiente si estará lleno de drama que puede afectar tu kokoro, vas a odiar a Gray en el próximo capítulo así que prepárate. El mensaje solo será el comienzo de todo ya que Gray debe enfrentar su pasado y lo hará con Juvia a su lado, pues van a viajar juntos. El final ya lo tengo en la mente, pero bueno ya casi acabo la u y comienzo a trabajar, lo terminare antes de que eso suceda. Gracias por tu comentario, te quiero demasiado y te mando un beso y un abrazo enorme, bye.

Yoxitha94: Hola! No, de hecho el capítulo lo tenía al día siguiente de haberlo publicado, solo esperaba que los reviews llegarán y cuando vi que pues tal vez no llegarían más lo actualice. La relación de esos dos es una hermosa amistad y eso tampoco le gusta a Natsu, que Lucy no lo quiera y que tenga que estar junto a ella solo por información. El peli rosa le hizo entender a Gray que estaba actuando como princeso y pues por medio de los celos lo hizo entrar en razón. Exacto, los dos crecieron tanto como pareja que ¿adivina que? Ya no son dos. Gracias por tus palabras, se hace lo mejor para poder escribir. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Sami Zurita: Hola! De nada, con este CAP me tarde un poquito más, cundo quieras crear la cuenta lo haces, con tal de que puedas ver las actualizaciones de mis fics y comentar todo está bien. Lo siento pero sobreviviré es mi primera historia y por tanto los primeros capítulos están llenos de horrores y de frases sin un total desarrollo, pero me encante que te encante. Ya sabrás todo sobre su pasado, lo sé. Tus últimos puntos pueden hacerse realidad en los siguientes capítulos, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Guest: Hola! Bien, a veces los hombres tienen un problema superando a sus ex parejas, pero créeme que Gray si quiere a Juvia aunque en el siguiente capítulo estoy segura que lo odiaras, pero bueno así son las personas a veces. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Airyz00: Hola! Sí, sé que tardas en comentar, pero no me molesta porque sé que tus reviews son los más completos y eso me gusta, porque abarcas como todo. Lucy tenía que hacerlo, los periodistas suelen ser así, deben triunfar en ese mundo siendo algo amarillistas, Lyon la quería pero el debe también cerrar ciclos y concentrarse en lo mejor para él. Su trabajo es importante y ella quería aceptar la relación, pero era mejor para él y así no lo seguirían molestando. Gray estaba molesto en ese momento, pero Juvia si hizo un sacrificio para estar con él, lentamente ella empieza a entender que es importante en la casa de modas y que puede exigir lo que le venga en gana. Yo también hubiera hecho todo lo posible para que Gray no estuviera enojada, pero súper Natsu llegó al rescate. No demore mucho en actualizar y muchas gracias por tu hermoso review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

NoahhChan: Hola! Perdóname por favor, no sé que paso, tal vez no recibí tu correo o se me refundió con otros reviews, a veces la página trolea y no me los muestra, realmente lo siento, sabes que siempre contesto los reviews. Perdón. Natsu es experto en persuadir a la gente y supo como hacer que Gray perdonara la cagada que hizo Juvia. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lymar Vastya: Holis! Gracias por amarme tanto, yo solo me inspiré y actualice prontamente. Lucy y Juvia limaron perezas para golpearse entre ellas, era justo y necesario, el pobre de Natsu solo estaba siéndole fiel a su amigo así eso signifique que tiene que dejar que Lucy se vaya. Claro, los hombres deben amarnos y dar todo por nosotras, así que si la reconciliación estuvo linda. Gracias por tu review, yo también te amo mil y te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Rirukasabe: hola! Me encanta que lo consideres súper tierno, gracias por tu comentario, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Kaede Hiwatari Blueriver: Hola! Me encanta realmente que te encante, esos dos con sus regalos de Navidad son una perfecta combinación. Los pasados de esos dos se sabrán muy pronto, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Dark Solís news: Hola! Me encante que te hayan gustado las historias, veras demore casi seis meses escribiendo todo para actualizar con tiempo y estás cosas, fue un tremendo reto pero no creo que vuelvan a sacar temáticas para Gruvia Month, hace poco fue la gruvia week y soy una vergüenza por no participar, lo bueno es que pude actualizar está historia, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.