No se ni como logro hacer estos capítulos tan rápidos y en el hetero me quedo trabada.. Me odio, en fin si alguien quiere leer lo que hay aquí adelante.


El hombre recobro la compostura. Pero al ver a su hijo que seguía relamiéndose el blanco líquido como si se tratase de algo sumamente delicioso volvió al shock.

¿Y Furihata? Pues él se había perdido un poco en los placeres y el cansancio post orgasmo que casi no noto que había entrado otra persona a la casa, nunca había sentido algo tan bueno, quería más. ¿Cómo sería el momento de hacerlo? Recuperándose un poco de la sensación busco a su pareja con la mirada le entro la curiosidad…Pero al ver la persona que estaba allí, se arreglo como pudo muerto de la pena.

-Kōki, no sueltes ese aroma ahora, si no es difícil contenerme.-Se relamió de nuevo, el castaño había expelido un olor sumamente estimulante debido a que había quedado algo excitado- Ah, ahí cambio. Creo que tengo que agradecerle a mi padre y que te haya hecho despertar.

-No sé cómo puedes hablar ese tipo de cosas enfrente de otra persona…-Dijo con los dientes apretados muerto de pena-Y sobre todo con tu padre.-Miro al hombre que ya parecía más recobrado-Buenas tardes Akashi-san.-Hizo una inclinación un poco más baja de lo normal disculpándose por lo sucedido y presenciado.

-Es su culpa por llegar y entrar de repente a casa. Podríamos haber estado en medio de nuestra unión y el entra sin avisar.

-Mande un mensaje hace unos días Seijūrō.

-Pues pensé que vendrías en tren bala, no en transporte común, sabes que en auto son cinco días de viaje no sé porque lo prefieres si en tren es solo una hora. Estoy empezando a dudar de tu inteligencia padre.

- Eso no importa ahora, necesito hablar ciertas cosas contigo Furihata Kōki.

El mencionado trago saliva, su prometido le rugió amenazadoramente a su padre.

-¿De qué se trataría Akashi-san?-Furi trataba de calmar a su pareja acariciándole el cabello.

-Le haces daño a Kōki y lo lamentaras padre.

Masaomi se aclaro la garganta y le rugió de vuelta a su hijo haciendo que sin querer Furi gruñese también del estrés y del sobresalto.

-Tenemos que definir bien las cosas, no por haber vencido a mi hijo significa que puedes quedarte con él. -

-No es algo que yo haya querido.

Por primera vez Akashi miro enojado a su pareja, eso no debería haberlo dicho enfrente de esa persona.

-Entonces perfecto, si sigues con esa idea podemos deshacer el compromiso.

-Ya no se puede- Dijo Seijūrō-Nos acostamos muchas veces, el prácticamente esta enlazado a mí.

-No mientas hijo, los ojos cambian cuando te enlazas a una persona, por lo menos durante las primeras tres semanas. ¿Quién es el ingenuo ahora?-Miro al pelirrojo que le devolvía la mirada con odio- Bien Kōki te doy una excelente oportunidad de deshacer este compromiso.

El castaño estaba un poco en shock, la verdad los primeros días no le agradaba eso del compromiso forzado, pero estar con Akashi en verdad no era tan malo como creía…

-¡No puede ser! ¡¿Realmente estas dudando Kōki?!-Se levanto su pareja enojado y salió de la habitación indignado.

-¡Sei! –Iba a seguirlo pero su paso fue bloqueado por el mayor.

-¿Qué te importa lo que pase con esa persona ahora? Acabas de rechazar el compromiso, ya no tienes nada que ver con él. ¿Por qué no firmamos un acuerdo donde admites tu desacuerdo y todo listo?

-Akashi-san, quizás no me haya dado cuenta a tiempo ¡Pero yo si quiero estar con Sei!

-¿Y qué le vas a ofrecer a cambio? ¿Esta inmunda casa que les pertenecía a los Mayuzumi antes que llegara una familia y después la tuya? Los Akashi merecemos más que esta casita pequeña, Seijūrō vivió siempre en una lujosa mansión donde siempre sirvientes le dieron todo lo que quería, en unas habitaciones que no son ni la mitad de esta casa ¿No te da vergüenza intentar retenerlo a tu lado? Encima no tienes ningún talento en especial ni nada que destaque. ¿Por qué no lo piensas mejor? Estaré cerca de aquí por algunos días volveré en tres, solo piénsalo bien Furihata Kōki.

Así el mayor se retiro dejando al chico con sentimientos encontrados y sintiéndose culpable. Akashi había vivido con todo tipo de lujos y por culpa de ese compromiso vivían con apenas lo justo y lo había aceptado de manera tan natural, jamás se había quejado de eso mientras estuvo viviendo con él.


El pelirrojo no podía creerlo ¿Realmente su elección no fue la correcta? ¿Había sido rechazado? ¿Furihata había roto el compromiso? Estaba enojado, demasiado.

Se descorrió la puerta donde estaba este y entro el castaño.

-Sei…

-¿Ya deshiciste el compromiso? ¿Quieres que me vaya? De acuerdo, pero te lo advierto te vas a arrepentir y…

Furihata lo abrazo por detrás tan fuerte que incluso el siendo mucho mas fuerte sintió que casi lo dejaba sin aire.

-No quiero que te vayas, perdóname por no tener grandes cosas como las que debería tener para tenerte aquí, pero me siento egoísta y algo me dice que no debo dejarte ir ni deshacer esto porque siento que me arrepentiré toda mi vida.

-Estoy muy enojado contigo Kōki, sabes que nunca me importo tu casa, siempre la encontré perfecta para vivir, puede que antes viviera entre lujos, pero nunca me sentí realmente feliz hasta que entre a esta casa, yo quiero seguir siendo tu prometido incluso si tú mismo te opones, porque sé que me necesitas.

El cachorro humedeció las ropas ajenas y el león supo que eran lágrimas.

-Perdóname…

-Espero que no hayas firmado nada.

-No, no lo hice.

-Entonces no hay nada que deba perdonarte-Dijo en un tono más tranquilo girándolo y apegándolo en un abrazo que el castaño correspondió. –Seguimos siendo pareja.

-Sí, lo somos. –Quizás aun no había un lazo tan fuerte como el amor entre ellos aun, pero Furihata estaba seguro que un lazo los unía y que no debía oponerse a ello.


Cuando fueron al día siguiente Kuroko y Murasakibara al mismo lugar se encontraron con la ingrata sorpresa de que el local estaba cerrado para el público y que la gente de allí iba a mudarse.

-No puede ser… ¡Mis dulceeeeeeees!-El titán de pelo morado ya estaba haciendo dramas, pero es que aquí vendían sus dulces favoritos y era el lugar más cercano- Gami-chin, Muro-chin los extrañare, pero a Kiyoshi no.-Gruño el oso.

-Me hubiera gustado conocer más a Kagami-kun-Dijo bajito el peliceleste acercándose a su amigo para palmearle suave su espalda- Vamos ¿Qué tal si me ayudas a hacer pastel en casa?

-De acuerdo Kuro-chin.


Los tres días pasaron como una ola y allí estaban frente a frente ambos hombres de cabellera castaña, uno de mirada potente y otro de mirada simple, pero con valentía a pesar de los nervios que le ponía aquella mirada.

-Espero que hayas tomado la decisión correcta Furihata Kōki, si quieres puedo ofrecerte una buena fortuna para que vivas cómodamente el resto de tus días si te separas de mi hijo.

-No quiero sus "generosas" ofertas, Sei no es un objeto y no lo pienso tratar como tal, puede que no es algo que yo haya elegido en un principio, pero creo que no podría deshacer la unión y creo que quiero estar con él, no sé si sea lo correcto privarlo de una vida tan lujosa que puede tener, pero lo único que sé es que no quiero que se vaya ¡No voy a dejar que se vaya!

El hombre tuvo un tic en un parpado, no le gusto nada lo dicho por el pequeño perro que lo miraba desafiante ¿Cómo se atrevía siquiera a dirigirle una mirada así?

-Escúchame pequeña rata ladradora: No voy a aceptar nunca ese compromiso tuyo, haré lo que sea que este en mi poder para separarlos.

El león le rugió amenazantemente al chihuahua quien gruño amenazando con morder a esa persona, tenía miedo a ese hombre pero no se dejaría intimidar.

-Kōki, ya llegue de las compras e hice un poco de té –Miro al recién llegado y frunció el ceño molesto-Padre…

-¡Esto es una declaración de guerra Furihata Cookie!

-Es Kōki. –Corrigió su hijo.

-¡No importa! ¡Los voy a separar! ¡Sé que no han copulado! ¡Y mientras no lo hagan puedo separarlos como yo quiera!

El castaño estaba mostrando los dientes gruñendo cada vez mas alto realmente quería morder a ese hombre, causarle daño, cada palabra lo enojaba más.

Akashi abrazo a su pareja, también estaba enojado, pero el cachorro estaba casi fuera de sí.

-No te atrevas a desafiarme, eres solo un perro pequeño mientras yo soy un león ¿Crees que realmente puedes hacerme daño?

Acto seguido Furi dejándose llevar por el instinto animal lo mordió fuertemente en la mano clavando casi sus dientes en la piel ajena, el hombre empujo a este moviendo el brazo haciendo que Seijūrō lo atrapase.

-¡Maldita rata ladradora! –El hombre estaba furioso, Furi no le había querido soltar el lado mordido por nada, hasta había conseguido atravesar un poco de piel haciéndolo sangrar.- ¡Voy a matarte!

-Le haces daño a mi prometido y seré yo quien te mate padre. Puedo hacerlo, es completamente legal. –El pelirrojo sostenía a su pareja quien aun gruñía, pero menos que antes.

- Seijūrō aun no comprendo que le ves a este, me voy pero mientras estén juntos no serán felices, de eso me encargare yo ¡Nunca aprobare este compromiso!-

El de ojos rojos le rugió a su progenitor mientras se marchaba, ojala se fuera y no volviese nunca.

-Sei…-Dijo el castaño recuperando un poco su cordura- Creo que lo e empeorado todo.

-El se lo busco por provocarte de ese modo.-Le acaricio el cabello a su pareja quien se relajo con esas caricias, como cualquier perro común.- No voy a dejar que te haga daño.

-Pero, nos hará la vida imposible Sei- Se quedo mirando a su pareja, mientras aun era acariciado.

-Si, hay que hacer algo antes de que él lo haga con nosotros.

-No estoy seguro, pero ¿Qué me puedes contar sobre tu familia? Es que no sé si quieras saber pero al morderlo detecte ligeros aromas diferentes de mujer.

-Oh ¿En serio? Mi madre murió hace unos años. Pero luego mi padre dos años atrás estando borracho perdió contra una mujer jugando al póker y quedaron unidos porque ese mismo día se había acostado con ella, es un poco estúpido de su parte la verdad, pero no me extrañaría nada una infidelidad por parte de mi padre, su esposa es una mujer común, pero buena gente aunque bastante celosa.

-Lo siento mucho por tu madre Sei, pero todo esto me ha dado una buena idea.

-¿Si? ¿Y cuál sería?

-Pues veras…


Y allí encontrábamos al castaño días después en la oficina de Akashi corp. Donde tenía que soportar las burlas del zorro que era el recepcionista de la oficina principal.

-Jajajaja ¡En serio que me haces reír chihuahua! ¿Realmente quieres entrar a la oficina de Masaomi Akashi? ¡Te descuartizara vivo! ¡Te destrozara como una muñequita de trapo! Aunque a mí no me importa realmente lo que te pase, pero te estoy advirtiendo que ahora está ocupado y si lo interrumpes será peor.

Furihata le gruño a ese sujeto odioso, Imayoshi el zorro seguía divertido por las ganas que tenia de morir el cachorro.

-Te lo advierto, si entras te mataran.-Le advirtió por última vez el pelinegro sujetando del brazo mirándolo por primera vez seriamente desde que estaban allí.

-Sé lo que hago…-Se soltó bruscamente del pelinegro.

-Yo digo que no lo sabes…pero bueno ya no insisto más.

-¡Por fin!-El castaño fue directamente a la oficina de Masaomi Akashi. Imayoshi se puso unos audífonos para no oír la matanza y trabajar tranquilo, pobre chihuahua pensaba, iba a ser masacrado por ese león. Negó simplemente, ya se lo había advertido de todos modos.

Pero a los minutos sale el chico intacto, por lo que el chico zorro queda impresionado alzando las cejas lo más alto que podía. ¿Cómo le había hecho? NO TENIA NINGÚN JODIDO RASGUÑO y encima parecía satisfecho. ¿Qué había pasado?

Furihata con una sonrisa amplia se acerco al chico zorro y le mostró un documento con firma y sello oficial del empresario.

-Mira esto cuatro ojos…Masaomi me dio la aprobación oficial.

-¡¿Cómo?! ¿Cómo lo hiciste?

-Se-cre-to.-Dijo el chico sonriente guardando el papel y marchándose del recinto.


-No soy religioso pero este chico tiene los dioses de su parte, sepa cómo consigue las cosas con esa facilidad. –El zorro quedo incrédulo sin dejar de ver por el camino en que se fue el castaño.

Akashi se reía por lo ocurrido que le contaba el castaño, realmente le causaba gracia de verdad.

-¿Entonces se asusto cuando le dijiste que venias de parte de su esposa?

-Si y que si no me veía completo sabría que algo sospechoso había pasado.

-Mira que ir justo cuando estaba con sus amantes, esa fue una estrategia arriesgada Kōki.

-Lo sé, pero ahora nos dejara en paz ¿no?-Se apoyo ligero en su prometido.

-Si…-Miro a su cachorro con ternura- Me alegro que hayas decidido quedarte a mi lado.

-Es que no sé cómo decirlo, me siento bien estando contigo y buen aun es muy luego para definirlo como algo.

-Por más pequeño e indefinido que sea, crecerá y se definirá, estoy seguro.

-Lo mismo pienso yo, estoy seguro que eso pasará.- Mostró una sonrisa animada al pelirrojo.

Seijūrō observaba los labios del castaño y tomándolo suave de las mejillas y le dio un pequeño beso y por primera vez el castaño se dejo llevar completamente por el beso.

Luego de ello su relación fue mejorando cada vez más, estrechándose, pasaron dos meses en que el castaño sentía un sentimiento cada vez mas fuerte por el pelirrojo y este también por Furihata, casi no iban a ninguna parte si no era con el otro, en los juegos siempre el chihuahua animaba a su pareja, los mismos amigos de Akashi empezaron a notar los obvios cambios Kuroko pensó que no era necesario hacer que los demás intervinieran en esa relación…

Sin embargo Furihata aun guardaba un secreto que aun no contaba.

Sin embargo Akashi cometería un grave error que haría que las cosas ya no volvieran a ser las de antes.

Continuara…