Su mirada gris se encontraba perdida entre los entrepaños de la alacena, sabía que aunque quería creerle a Juvia, no podía creer que la modelo refinada, con lujos y manotadas de dinero fuera amiga de un hombre que trabajaba en una empresa de metales casi como un simple obrero. Era demasiada coincidencia, sabía que Juvia no le mentiría con algo como eso, pero era difícil no crear escenas locas en su mente cuando los celos eran los claros protagonistas en ese momento.
Respiró hondamente, se llenó de valor casi sin pensarlo demasiado, salió rápidamente de la cocina para dirigirse a la puerta y abrirla con sumo cuidado, cerró suavemente tras de sí verificando de antemano que tuviera las llaves y con gran fuerza golpeó en el apartamento vecino, ya no había marcha atrás, podía salir corriendo como cuando era niño y jugaba a golpear en las puertas para luego huir, pero en cierta forma quería saber qué sucedería después de que abrieran esa puerta y no deseaba esconderse.
— ¡Diablos! Ya no dejan ver televisión en esta casa -Escuchó el murmullo proveniente de Gajeel que estaba en el sofá con su televisor encendido a un volumen moderado, casi como una queja y una maldición al aire. Gray supo entonces que jamás en su vida había tenido que atravesar por algo como esto, nunca estuvo interesado en una mujer a tal punto de cuidarla de todos los hombres porque la consideraba únicamente suya y sí, se sentía completamente ridículo, pero a la vez estaba muy enojado, demasiado para su gusto. No quería perder el control, pero ella siempre tenía el don de sacar lo peor del Fullbuster.
— ¿Cómo te fue en el trabajo…? -Y al ver al peli negro en vez de a Levy al otro lado de la puerta cortó su frase para en seguida ladear la cabeza.
— ¿Gray? -Preguntó algo extrañado, sabía que debía mantener la calma, que no podía decir nada de lo que su amiga le había contado porque era un juramento entre amigos, más serio aún, entre hermanos y no podía ceder, debía cuidarle la espalda a su amiga peli azul hasta el final. — Levy aún no ha subido de la librería, creo que está a punto de cerrar. -El oji gris negó con su cabeza inmediatamente, el motivo de su visita no era hablar sobre el trabajo que compartía con la novia del Redfox.
— No vengo a hablar de Levy o la librería, eso ahora no me interesa en lo más mínimo, quiero que me expliques que hacías con mi chica está tarde. -El tono de voz del Fullbuster aunque claramente no lo deseaba, sonó con un leve rastro de reclamación, enojo y un poco de frustración. El peli negro alzó sus hombros, no estaba en una condición justa para responder porque no sabía con claridad que era lo que Juvia le había dicho a él, si le había contado sobre los bebés o si al menos se había atrevido a revelar todo su pasado y su verdadera identidad, entonces solo actuó natural, como si nada le afectará y movió sus ojos rojos para endurecer la mirada.
— Nos encontramos de casualidad, yo era un amigo de su infancia, ya sabes, antes de que se volviera famosa y todas esas pendejadas. Trabajaba en su casa como jardinero. -Y paró allí la explicación, no quería embarrarla porque claramente tenía una lengua demasiado larga y unas enormes ganas de contarle todo a Gray para que de una vez por todas ayudará a superar todos sus traumas a Juvia.
El corazón de Gray se calmó un poco, la tempestad comenzaba a aminorar para mostrar levemente el arco iris que se asomaba bajó las dudas de su corazón que se despejaban como nubes. Bien, al menos tenían un punto en el que concordaban y ninguno de los dos parecía mentir.
— ¿Un amigo de su infancia? -Trató de verificar la información para estar totalmente convencido.
— Sí, de hecho la conocí cuando le salieron sus primeras espinillas. -En seguida el Redfox se rió al recordar a la joven y al crudo acto de crecer que no había sido muy bueno con su amiga — Créeme esa novia tuya no se parece en nada a la mujer que conocí. -Gray intentó imaginarla, no podía crear otro pensamiento en su mente que no fuera el actual de Juvia, para él ella era la mujer más hermosa del mundo e imaginarla con desperfectos tal vez lo hacía amarla muchísimo más.
— Entonces tú la conociste antes, ¿No es así? Debes saber porque ella…bueno… porque es así. -El muchacho no sabía explicarse muy bien, cosa que exasperaba a Gajeel que solo quería volver al sofá para dormir al lado de su gato, Gray y él no eran buenos amigos, solo pasaban de ser simples conocidos y tal como el Fullbuster llegó a sentirse amenazado por él al verlo con Juvia, en muchas ocasiones anteriores Gajeel detestaba ver a Gray con Levy.
— ¿Qué es cómo? -Gray no podía más con la duda, con la incertidumbre, deseaba saber que le había pasado a Juvia para que fuera así de esquiva, miedosa, que gritará que no creía en el amor, pero que sobretodo se hiciera daño a ella misma de forma física y con su problema de alimentación.
— Debes saber que fue la que la marcó, que fue lo que le hicieron, he tratado de ayudarla todo lo que puedo con mis propios medios, pero es difícil cuando ni yo tengo la menor idea contra que estoy luchando. -El Redfox miró el tarro de helado que tenía en sus manos para luego ver cómo la respuesta aparecía mágicamente en su mente, sabía que Juvia había pasado por mucho y le producía algo de alivio en su corazón que alguien se estuviera preocupando por ella, pero era un pasado donde no podía hacer y deshacer, no tenía el derecho ni mucho menos podía contar las intimidades de la chica cuando ella no lo había hecho con anterioridad.
— De hecho, creo que tu intención es buena, Gray. Pero ella debe ser la que te cuente lo que pasó, yo no te voy a contar nada porque simplemente no es mi deber hacerlo, pero solo quiero que apoyes a Oce..a Juvia en este momento, te necesita, también necesita que le des tiempo para poder confesarlo. ¿Entiendes? -Gajeel amenazó con su mirada a Gray como si fuera un hermano mayor que podría romperle todos los huesos si decepcionaba a su princesa.
— Yo solo necesito una pista. -Insistió para luego ver cómo Gajeel negaba con la cabeza.
— Las luchas ya van a empezar así que adiós. -Cerrando la puerta en sus narices se entró para respirar profundo, rió al imaginarse a ese hombre corriendo tras un bebé, mientras el otro lloraba, sentía un poco de lástima por su amiga ya que no iba a ser fácil el reto al que se enfrentaba, pero para eso tenía a ese mesero, para apoyarla.
El muchacho emitió un suspiro dirigido hacia arriba para ver cómo la diminuta corriente de aire subía sus cabellos para desordenarlos un poco, no pudo sacarle palabra a Gajeel y eso lo frustraba, nunca antes tuvo tanta curiosidad por saber de su Juvia y de todo lo que le había pasado, solo estaba seguro de una cosa, si alguien fue capaz de dañarla o lastimarla psicológicamente iba a romperle todos los dientes, eso estaba más que claro.
Abrió suavemente la puerta haciendo el menor ruido posible, Juvia había dormido casi toda la tarde y no quería molestarla, más cuando antes lucia tan enferma. Asomó su cabeza por el corredor para cerciorarse que Juvia seguía durmiendo en la cama, casi en la misma posición fetal. Fue de nuevo a la cocina e hirvió unas hierbas medicinales para combatir el dolor de estómago que sentía Juvia. Entonces entendió que no tenía ni la menor idea de la vida de Juvia, pero debía aclarar que él tampoco había hecho mucho para contarle sobre él.
Sirvió el agua en el pocillo más bonito que tenía para enseguida agregarle un poco de azúcar, estaba seguro que le iba a encantar porque lo había hecho demasiado agradable y con buen sabor, se dedicó a caminar lentamente por el corto corredor, para luego entrar en la habitación.
Dejó el agua a un lado y se acercó lentamente a ella, deslizó su mano suavemente por el rostro de la joven para ver cómo ella abría sus ojos algo sorprendida y asustada, los ojos azules de la joven se calmaron al reconocer a su chico y como una niña mimada se acercó a él buscando sus caricias.
— Dormilona, trabajaste demasiado estos días, ¿No es así? Odio que todas tus energías se expriman cuando un lanzamiento de temporada se aproxima. -La joven había trabajado horas, no había descansado y literalmente había pasado noches enteras sin dormir.
— Todo tiene que salir perfecto y más porque Juvia no va a estar en el evento. -Sonrió para sentir como él sonreía.
— ¿Estás segura que quieres ir? Mi pueblo no es un lugar para alguien como tú, creo que te vas a aburrir. -El muchacho se alejó de ella, tomó el agua de hierbas entre —sus manos para pasárselo a Juvia que inmediatamente sintió nauseas al percibir el olor que desprendía. Tapándose la boca y con algunas arcadas corrió al baño, pensaba que las ganas de vomitar anteriormente presentadas eran normales por la enfermedad que padecía, pero ahora entendía que era exclusivamente por el crecimiento de los gemelos.
Extrañado Gray salió tras ella no sin antes dejar el agua encima de su cama, se agachó a la altura de la joven cuando llegó al baño para tomar su cabello y acariciarle suavemente la espalda con la otra mano.
— Deberíamos ir al doctor -Propuso para luego ver cómo la joven levantaba su cabeza y volvía a vomitar en el inodoro.
— ¿Desde cuando estás enferma? -Preguntó para luego pasarle un pedazo de papel a la joven para que se limpiara la boca. La chica al sentirse mejor se levantó y se lavó la boca en el lava manos, mientras Gray impotente quería que su chica se mejorará en ese mismo instante.
— Juvia está enferma desde esta mañana, no es nada grave, algo debió haberle caído mal. -Mintió y se hizo la fuerte para no darle ningún indicio de su embarazo al joven, no era el momento para decirlo o al menos quería que fuera un momento especial, donde se sintiera preparada psicológicamente para decirlo.
— Entonces toma el agua, me han enseñado que estás hierbas son especiales para la indigestión y los cólicos. -La muchacha que nuevamente se encontraba encima de la cama apartó el pocillo.
— Juvia no aguanta ese olor, le revuelve el estómago. -El joven asintió para volver a dejar el agua en la cocina, tal vez después se sentiría mejor y podría tomársela. Juvia vio a su alrededor y se dio cuenta que ya estaba oscuro, no sabía cuánto había dormido, pero debió haber sido bastante considerando la hora que llegó al apartamento de Gray.
— Futuro Chef de Juvia -Inmediatamente el joven sonrió por las palabras de la chica en la cocina, la muchacha empezaba a ponerle apodos y eso le gustaba demasiado, con anterioridad le había dicho solo una vez bombón y ahora solo esperaba que le dijera que era su amor por siempre o algo cursi típico de las parejas.
— ¿Por que no fuiste a trabajar? -Y el muchacho negó prontamente con la cabeza sabiendo que era muy clara la respuesta.
— ¿Cómo crees que voy a dejar a mi chica enferma sola? Si iba no iba a ser capaz de concentrarme ni un solo momento. -La joven sonrió emocionada y sintiéndose claramente importante para él, se movió en la cama y buscó el control del televisor.
— Juvia está feliz porque te quedaste. -y viéndolo en el umbral de la puerta palmeó la cama para que él se acostara a su lado.
— Debo hacer algo para que comas y te recuperes, además de alistar mi maleta, mañana será un día largo de viaje. Tal vez sería mejor que cancele porque no quiero que viajes así. -La muchacha abrió sus ojos grandemente, ella no había alistado su ropa y una parte de ella tampoco quería ir a ese lugar, sin embargo ya había apostado con esa mujer y no iba a dar su brazo a torcer.
— No puedes cancelar todo, sabes lo mucho que Juvia batalló para conseguir sus vacaciones, además ya estaba decidido y solo es un simple dolor de estómago. -Llevó sus manos a su vientre para acariciarlo suavemente y con las expresiones de su rostro hacer como si nada estuviera pasando.
— Bien, entonces descansa. Tendremos que pasar a tu apartamento por tus cosas más tarde.
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La alarma sonó despertando al joven, normalmente Juvia siempre era la primera en despertar en ese tipo de situaciones, pero la muchacha seguía profundamente dormida y aunque Gray quería dejarla dormir un poco más deseaba despertarla y preguntarle como seguía, además ella claramente era la que se demoraba mucho más en alistarse y debían apresurarse si no querían viajar de noche.
— Hey, dormilona. Es hora de levantarse. -La chica se quejó entre sueños para voltearse y seguir durmiendo. Gray acortó la distancia entre la enorme cama de Juvia para alcanzarla bajo las cobijas y empezar a toquetear zonas prohibidas tratando de llamar su atención.
— Gray más abajo -Susurró entre sueños mientras sentía una linda sensación. El joven subió sus hombros y le hizo caso a su chica para empezar a estimular su botón rosa por encima de su ropa.
— Así, a Juvia le gusta -Decía cuando empezaba a despertar lentamente.
El joven metió su mano por dentro de la pantaloneta que Juvia traía puesta para excitarla, ella en un lento movimiento prendió la luz de la lámpara en una leve intensidad para ver la cara de deseo y travesura de Gray.
— Parece que amaneció muy activo, señor Fullbuster. -La muchacha sonrió para llevar su mano a la zona prohibida del joven y así empezar a masturbarlo.
— Y usted muy sensual, señorita Loxar. -La muchacha mordió su labio inferior para luego apoderarse suavemente de los labios de Fullbuster, tranquilamente, para luego sentir como él bajaba lentamente su ropa.
— Natsu debe estar listo, está muy emocionado por ir al pueblo así que será un rapidito. -confesó el muchacho para apartar las cobijas, se quitó el bóxer que era la única prenda con la que dormía y se subió encima de ella sin aplastarla apoyándose de sus rodillas.
— ¡Espera! Juvia quiere estar arriba -Nunca antes se preocupó por las posiciones o por si estás le hacían daño, pero cuando recordó a sus bebés ahora debía cuidar como lo hacían para no lastimarlos o mucho peor, perderlos.
— Lamento decirle que esto no es una democracia y que yo quiero tener el control. -la muchacha apoyó sus plantas en el colchón para enseguida abrir las piernas, inmediatamente vio cómo Gray apoyaba el peso de su cuerpo en sus rodillas y su cola estaba casi en sus tobillos.
— Hazlo con cuidado -Dijo Juvia, para luego sentir como se acercaba lentamente a ella acortando la distancia entre sus sexos, era bastante difícil para ella concentrarse en el mero acto cuando estaba preocupada porque algo pudiera sucederle a los bebés.
— ¿Quieres suave? -Ella asintió, el joven entendió y lentamente se introdujo en ella, con cuidado y sin ser para nada brusco como a veces solía serlo.
— ¿Así está bien? -la chica asintió con un notorio sonrojo en sus mejillas, apoyó sus manos en el colchón para tener equilibrio y así movió suavemente su cadera para encontrarse con las ligeras embestidas de Gray en una sincronización perfecta.
El ceño del peli negro se fruncía siempre que intimaba con Juvia, aunque con anterioridad ya había visto el rostro de su amante mientras se relacionaban en ese momento la peli azul no podía dejar de ver a Gray, su cara totalmente concentrada y centrada en los pechos de ella que esta vez no se encontraban desnudos o simplemente el hecho de que los labios del joven se juntaban en una delgada línea cuando estaba disfrutando, sí, ya conocía los gestos que él hacía y llegaba a acostumbrarse tanto a ellos que parecía conocerlo de toda la vida.
Comenzó a emitir unos pequeños suspiros cuando sentía que el placer era mucho más alto que la sensación que sentía inmediatamente anterior, Juvia que siempre perdía la compostura en el sexo estaba haciendo un esfuerzo sobre humano para cuidar a sus bebés mientras complacía a su padre.
— Te amo, Juvia. -Ella sonrió levemente y lamió sus labios para disfrutar del deleite que se sentían sus palabras y movimientos.
— ¿Mucho? ¿En serio crees que el amor existe? -Preguntó con miedo. Él asintió, para separarse de ella y sentarse en la cama, ofreciéndole sus manos ayudó a levantarse del colchón a Juvia para indicarle con un gesto que se sentará en sus piernas cruzadas. La muchacha con cuidado lo hizo, acomodándose abrazó a Gray para ver cómo él hacía lo mismo y con un beso la penetraba nuevamente.
— No puedo definir con una palabra todo el amor que siento por ti -Susurró el joven para enterrar sus dedos en la larga y azul cabellera de la joven y comenzar nuevamente con su suave y tierno movimiento.
— Juvia sabe que el amor no existe, pero si tú la dejaras ella moriría, se rehusaría a seguir viviendo -Y Gray inmediatamente la besó para callarla, no le agradaba que la joven hablara de muerte y más cuando se sentía tan dependiente de ella. Se dedicó a besarla mientras no paraba su sutil movimiento de cadera, tal vez con esa acción podía demostrarle sin palabras lo mucho que la amaba y lo confiado que se sentía en el amor, pero sobre todas las cosas lo agradecido que estaba por tenerla.
La joven mordió suavemente el hombro de Gray para escuchar la ligera expresión que su chico emitía, sonrió al ver como él la abrazaba mucho más, sin importarle que ella lo hiriera.
— Prométele a Juvia que jamás la dejaras. -Susurró a su oido, Gray sabía que no podría hacerlo por voluntad.
— Nunca te voy a dejar -Concluyó para apretarla de sus mejillas y acercarla a sus labios.
— Te amo, Juvia. -Sonrió para luego ver cómo ella hacía la más hermosa expresión, esa que contenía una combinación de notoria felicidad y placer.
— ¿Escuchaste? -La muchacha con inocencia negó únicamente para oírlo de nuevo salir de sus labios, esas palabras que con anterioridad había escuchado, esa sola frase que hombres habían pronunciado hacia ella antes de Gray, esos que solo la engañaron y jugaron con sus sentimientos.
— Lo dijiste muy bajito -la muchacha refregó su oído con su mano. — Juvia no escuchó -Dijo con ternura y jugando con la nariz del peli negro.
— ¡Te amo! -Gritó con mucha más intensidad viendo cómo la peli azul lo miraba con sorpresa.
— ¡Te amo! -Repetía una y otra vez, mucho más fuerte para que todo el mundo lo escuchara, aunque claramente el apartamento era muy amplio y el sonido nunca saldría de ese lugar.
— Te amo mucho -Susurró en sus labios rozándolos con delicadeza. — ¿Tú me amas? -Le preguntó a ella, expresar sus sentimientos era demasiado difícil para Juvia, siempre tuvo miedo de amar a alguien después de su primera decepción amorosa, pero Gray, ese hombre era prácticamente todo para ella y eso le asustaba demasiado. Después de un silencio incómodo ella abrazó al pelinegro.
— Juvia te ama, por favor nunca la decepciones y entiéndela, comprende su pasado, por favor. -Lo dijo como una súplica, sabía que había cometido errores en su pasado y que le había mentido a Gray con lo que ella era, pero su intención jamás fue herirlo.
— ¿Qué dijiste? -El muchacho imitó a la perfección la acción anterior de Juvia haciéndose el sordo, ella sonrió. — Juvia dijo que te ama. -Lo dijo más fuerte que él.
— ¿Qué? -Hizo como un anciano que no escuchaba ni una sola palabra.
— Que te ama con todo su corazón -Gritó con su voz cortada llegando a la mayor excitación que el choque de sus cuerpos le provocaba, el oji gris suavemente cayó en la cama y dejó arriba a la peli azul. La muchacha con cuidado comenzó a montarlo con el ritmo y la profundidad que la llevaban a la gloria.
— Te ves hermosa -Dijo el pelinegro para tomarle un pecho y sentir como este rebotaba con el movimiento.
— Y tú, tu cuerpo es espectacular -Dijo como un cumplido para acostarse en el pecho del muchacho y robarle un beso con eficiencia. La joven suspiró con una sonrisa en sus labios, satisfecha, sabiendo que los dos habían acabado y que se sentía especial el momento, mucho más íntimo y confidencial.
Sin decir ninguna palabra el peli negro acarició los cabellos azules de la joven con suavidad, se separó de ella para darle un tierno beso en la frente y la apartó suavemente para dejarla en la cama.
— ¿Ya te sientes mejor? -La peli azul asintió, para sentarse.
— ¿Estás completamente segura que quieres ir?
— Claro que Juvia quiere ir, pero ahora le parece que tú no la quieres llevar. -Gray negó inmediatamente, el tono de voz de Juvia sonaba a pelea y él había aprendido a reconocerla.
— Solo que no es un lugar para ti y realmente siento que te vas a aburrir. -Juvia sonrió para acariciar suavemente el rostro del peli negro. — No lo sabrán hasta que no vayan, pueden devolverse e irse a una isla y hospedarse en un hotel de cinco estrellas para que te sigas dorando esa piel tan deliciosa. -La joven mordió al joven provocándole un gran escalofrío.
— Bien, entonces me voy a alistar, te haré el desayuno e iré por Hope. -La muchacha cruzó inmediatamente sus brazos.
— Jamás dijiste que se irían en tu camioneta, Juvia pensó que iban a ir en su carro. -Gray negó para palmearle suavemente la cabeza a la chica.
— Es el campo, donde no hay caminos con asfalto, tu carro no está diseñado para esas situaciones, además llamaríamos mucho la atención y empezarían a hablar de que solo estoy contigo por tu dinero, no sabes lo mucho que pueden hablar las personas. -la muchacha hizo un puchero, odiaba la vieja camioneta del joven y más porque estaban expuestos a vararse en cualquier momento.
— Tardarán mucho tiempo en llegar. -Gray asintió. — Por eso debemos apresurarnos. -Juvia le lanzó una almohada al rostro mostrando su desaprobación para luego acostarse y ver cómo el muchacho desaparecía de la habitación mostrándole una vista de su trasero.
Al estar completamente sola en la habitación llevó sus manos a su vientre, mordió su labio inferior para luego sentir como las lágrimas empezaban a apoderarse de ella, no entendía porque lloraba o cuál era la razón por la que no podía parar el llanto, pero el motivo más evidente y posible era que él había dicho que la amaba, que nunca la iba a dejar. Sí, ahora estaba mucho más convencida de los bebés y de estar con él formalmente, si Mirajane no le permitía tener sus bebés ni mucho menos mostrar a Gray iba a renunciar para buscar otra cosa que hacer.
Ahora solo debía decir lo que Gray necesitaba saber, quién ella fue en su adolescencia, lo que hizo, como habían sido sus padres con ella y si aún así decía amarla iba a ser la mujer más feliz de la vida. Debía decírselo, estaba completamente segura que el viaje era una oportunidad perfecta y por tanto fue la razón por la que decidió aceptar, solo esperaba que el campo no la venciera y que pudiera ser digna de aceptación de la familia de Gray.
Escuchó el agua caer en el baño e inmediatamente el flujo de agua se detuvo, el muchacho salió segundos después con una toalla amarrada en su cintura y su cabello mojado, para quitársela delante de ella, la confianza entre los dos era evidente.
— Es tu turno, ve a bañarte. -El peli negro tomó una ropa sencilla de la maleta agachándose, en ese instante sintió un dolor en una de sus nalgas.
— Estás como quieres -Dijo la joven con cierto grado de travesura para reír y salir corriendo y refugiarse en el baño, el Fullbuster sonrió para sobarse el golpe e inmediatamente se alistó, debían recoger a Natsu.
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— ¿Por qué tardaron tanto? -El peli rosa estaba esperándolos afuera de su edificio, Gray miró su reloj extrañado porque Juvia y él llegaron a la hora acordada. — ¿Qué tanto hacían?
— Lo que tú ya no haces con Lucy. -Respondió Juvia para bajar sus gafas de sol un poco como una diva, al terminar su frase las dejó en su lugar y se burló con sutileza de él.
— ¿Y tengo que aguantarte por cinco días? -preguntó frustrado el peli rosa para ver cómo ella le confirmaba con una sonrisa, Juvia vio por medio del espejo retrovisor como Natsu ponía sus maletas en el platón de la camioneta, al terminar el muchacho caminó a la cabina para abrir la puerta y sentarse junto a Juvia. No habían otros espacios o muchos asientos, solo eran los tres en la misma línea de sillas.
— ¿Listos? -Preguntó Gray, la Loxar y el Dragneel se miraron para negar con la cabeza, el peli negro encendió el auto y con él la radio y arrancándo empezaron la travesía.
— Tienes que disfrutar de la vista, no puedes perderte de ningún detalle. -La muchacha asintió, quería estar despierta y no perderse ni un solo segundo al lado de Gray.
— ¿Pudiste hacer la tarea, Gray? La salsa me quedó demasiado espesa. -Y Juvia se vio envuelta en una conversación de la cual no entendía ni una sola palabra, los muchachos claramente estaban bastante emocionados con su curso y querían dar lo mejor de sí para convertirse en los mejores chefs de toda Francia.
Lentamente la chica sucumbió ante la fuerza del sueño, el movimiento del carro hizo que la cabeza de la chica cayera en el hombro de Natsu que inmediatamente reaccionó empujándola contra Gray, la chica no despertó a pesar de la voz ruidosa de los dos.
— Esa mujer tiene un sueño de piedra, ¿Es que acaso no la dejas dormir por la noche? -El Fullbuster negó con la cabeza para acomodarla en su hombro y acariciarle suavemente la cara cuando no tuvo que usar esa mano para conducir.
— En dos días será el lanzamiento de temporada de los Strauss, últimamente ni siquiera dormía para terminar todos los diseños y cuadrar los detalles del evento, aunque no lo creas Juvia trabaja demasiado. -Natsu vio a la joven, la había juzgado mal pensando que solo debía caminar y sonreír ligera de ropa para ganarse todo el dinero que ganaba.
— Los días en el pueblo la ayudarán a relejarse, allá no pensara en el trabajo. -Afirmó Natsu para bajar el vidrio y sentir cómo el viento rozaba sus cabellos.
— Estoy preocupado por ella, no es su ambiente y sabes lo cruel que puede llegar a ser Ultear, no quiero que la haga sentir mal.
— No va a ser tan malo o al menos puede ser divertido ver a una citadina en el campo. -Gray negó prontamente ante la expresión de maldad reflejada en el rostro de Natsu.
— ¿Crees…tú crees que ella esté ahí? -preguntó el Fullbuster cambiando de tema, los ojos verdes del chico lo vieron sorprendido.
— No, sabes que después de lo que pasó se marchó del pueblo, pero si volvió creo que lo mejor sería que le contaras a Juvia sobre su existencia, ¿Cuándo planeas hacerlo? -El peli negro verificó que Juvia estuviera profundamente dormida.
— Se lo contaré mañana. Le voy a decir lo que hice y a quien maté.
— Si alguien te escuchará hablar pensaría que en realidad eres un asesino. -El peli negro suspiró profundo. — Lo soy en cierta forma y es algo que debo decirle a Juvia.
— Bien, por ahora solo disfrutemos las vacaciones, dejemos de pensar en el pasado. -El Dragneel sonrió para estirarse tanto como pudo en el carro y cantar la canción que sonaba en el momento con naturalidad y un poco de baile.
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La muchacha se había despertado varías veces durante el viaje, pero se encontraba realmente cansada como para mantenerse despierta más de diez minutos, se dio cuenta que habían llegado porque Natsu como si fuera un pequeño cachorrito había sacado toda su cabeza por la ventana y se encontraba saludando a todos los presentes.
— Llegamos -Le dijo Gray a la joven cuando la vio despierta, los ojos azules de la joven se dedicaron a ver a su alrededor, era un lugar muy pequeño con únicamente las cosas esenciales, totalmente diferente a la ciudad. Gente nueva y con otra manera de vestir, su atuendo estaba completamente a la moda pero sabía que en el lugar estaba fuera de tendencia.
— Vamos a comprar algunas cosas, ¿Bajas? -El muchacho ando la camioneta por unas cuantas calles hasta detenerse frente a una tienda y parquear el auto, Natsu salió disparado para empezar a saludar y sonreír a todo el mundo mientras una multitud ya se había formado a su alrededor.
— Parece que Natsu es una persona muy sociable. -Dijo la peli azul cuando vio que Natsu señalaba a Gray y a Juvia dentro de la camioneta. — Van a reconocer a Juvia, ella tiene la peluca en la maleta -La joven se escondió tras él y Gray solo rió por su reacción.
— No, acá no llega ni señal de televisión, estoy seguro que no deben tener la menor idea de quién eres.
— ¿Estás seguro? -Gray afirmó con su cabeza, se separó ligeramente de ella para abrir la puerta y en seguida ofrecerle la mano para ayudarla a salir. Al poner uno de sus pies en el suelo el tacón de la joven se enterró en el barro para ver cómo este se ensuciaba. La chica vio todo el camino, en toda su extensión se encontraba lleno de barro.
— Juvia se arruinó el tacón. -Lo dijo con frustración mientras él la ayudaba a apoyarse.
— Bienvenida al campo, cuando llegues a casa de Ultear debes ponerte algo más adecuado.
— Juvia cree que debiste haber empezado por eso. -La muchacha le sacó la lengua en desaprobación.
— No sabía que había llovido tanto por acá, pero tú vestido está hermoso, a ver una vueltita. -La chica giró suavemente mientras él la ayudaba a hacerlo agarrándola fuerte de la mano.
— Preciosa, simplemente hermosa. -Dijo para luego cerrar la puerta y caminar con ella a la multitud.
— Hola -Saludó tímidamente a todos el muchacho, sin embargo Juvia notó en seguida que empezaron a hablar entre ellos cuando la vieron. No le quitaban los ojos de encima y ella naturalmente tuvo miedo de que le preguntaran por su profesión.
— Se parece a Molly, pero esta parece que no come. -Escuchó la peli azul, para luego ladear su cabeza.
— ¿Quién es Molly? -Preguntó curiosa para ser arrastrada por Gray hasta la tienda, sin poder escuchar de quién hablaban o ser presentada ante esas personas.
— Suelta a Juvia, ella quería saber quién era Molly.
— Ultear debe estar esperándonos y ella odia esperar, de hecho odia todo en particular, pero si nos quedamos demasiado tiempo puede haber alguien que te reconozca. -La muchacha asintió ante las palabras de Gray sin hacer cualquier otro comentario, le creaba una cierta desconfianza notar el nerviosismo del peli negro, pero realmente quería creer que era por Ultear.
Juvia se dedicó a ver los objetos del lugar, tan diferentes y orgánicos que sabía que había por lo menos una cosa buena del campo, podía alimentarse adecuadamente allí, no podía perderse horas escogiendo productos porque solo habían los necesarios y eso ahorraría tiempo. Tomó dos frascos de mermelada, se veía tan delicioso lo que había en su interior que su propio estomago rugía exigiendo que lo quería, los pequeños debían querer probar eso a través de su madre, se las mostró a Gray que asintiendo con su cabeza permitió que los echará en la canasta.
El muchacho no había comprado otra cosa que lo esencial, algo de pan y complementos de desayuno y cena. Caminó con ella al mostrador para ver cómo la mujer que estaba aprendiendo abría su boca con sorpresa.
— ¡Por Dios! Gray Fullbuster, hace mucho no te veía, muchacho. Molly, que cambiada estás, te ves mucho más delgada -Dijo refiriéndose a la joven. La chica negó inmediatamente con la cabeza.
— Ella no es Molly, anciana. Es mi novia, su nombre es Juvia.
— Es tan parecida a ella. -Gray negó con la cabeza para con una velocidad increíble sacar todos los objetos de la canasta y hacer que la mujer le cobrará lo más pronto posible para salir del lugar.
— Parece que necesitas gafas, no se parecen en nada. -La joven caminó a la puerta del negocio, sabía que Gray le estaba ocultando algo y empezaba a sentirse mal por no saber que era. Miró el cielo, estaba oscuro pero el ambiente era perfecto.
— Gray salió del lugar con las bolsas para tomarla de la espalda.
— ¿Vamos? -Juvia quería preguntarlo, necesitaba saber que era lo que estaba pasando, pero ella solo asintió y se subió en la camioneta sin decir ni una sola palabra más al respecto.
— Natsu -Gritó Gray para sacarlo de esa multitud, el muchacho sonrió y con señas les indicó que llegaba a la casa de Ultear por su cuenta, que deseaba quedarse hablando mucho más con las personas del pueblo. La muchacha mordió su labio inferior sabiendo que iba a estar sola con él, que se moría de ganas por preguntar.
El joven arrancó su camioneta sin decir una palabra, observó a Juvia viendo por la ventana y supo entonces que ella ya se había dado cuenta que él le ocultaba algo. Mordió su labio inferior y trató de hacer como si nada pasará.
— Nuestras casas están a diez minutos o bueno las que eran nuestras. -La peli azul sonrió para luego callar, hubo un silencio incómodo por algunos segundos hasta que ella se atrevió a hablar.
— ¿Quién es Molly? -Gray calló y ella lo vio al rostro para preguntarle de nuevo. Cómo no respondía la joven se cruzó de brazos para ver el bosque, el camino que la hacía mover de un lado a otro porque estaba lleno de agujeros.
— Gray, ¿Por qué no le dices a Juvia? -El joven paró la camioneta y apagó el motor para luego verificar que está no se iba a deslizar. Salió del carro y ella salió con él, el muchacho la tomó entre sus brazos para sentarla en el capó de la camioneta. Gray se rascó un poco la cabeza para luego sentarse a su lado.
— Lo que te voy a contar no es fácil para mí decirlo. -La chica lo miró con sus ojos azules para poner su mano sobre la de él. — Juvia no quería presionarte, si no querías contarle, perdónala. -Gray sonrió para luego acariciarle el rostro.
— Debo decirlo...Yo, Molly. Bueno ella era la chica que me gustaba cuando estaba en la escuela. -Juvia pasó toda la saliva que tenía en la boca para sentir como su corazón se detenía, no quería rivales, no deseaba compartir el amor de Gray con nadie. — Mis padres, en realidad no teníamos una buena posición económica, pero teníamos lo necesario. Natsu era mi mejor amigo y yo era un buen chico, hasta que conocí a Deliora. -La muchacha levantó su ceja, para ella Gray era el mejor hombre del mundo, no podría imaginarse a él siendo malo.
— El dinero me empezó a gustar, poder tener todo lo que quisiera y las drogas más alocadas que podían llegar a este pueblo. Sí, Deliora me hizo adicto a eso y para poder conseguirlas debía robar, quitarle cosas a la gente buena y así dárselas a esa basura. -la chica ahogó el nudo que tenía en la garganta, su chico ya no era así, no había porque juzgarlo, pero era triste escuchar que había sufrido en su pasado, no quería que él pasará por nada malo.
— Mis padres querían ayudarme, estaba convirtiéndome en un problema y ese día alguien nos delató. Ellos querían evitar que hiciéramos nuestro gran golpe, no sabía dónde íbamos a robar, pero sabía que había mucho dinero de por medio. Entonces llegamos a la casa de Molly. -Juvia escuchó como la voz de Gray se rompía, para consolarlo empezó a acariciar su rostro.
— Todos se equivocan, no te sientas mal. -Dijo, lo abrazó para sentir como él hacía lo mismo. — Molly vivía con su abuelo, era lo único que ella tenía y traté de negarme al descubrir donde íbamos a robar, Deliora me obligó. Molly estaba en casa de una amiga, agradezco que haya sido así porque esa rata pudo haberle hecho daño, su abuelo era un anciano, demasiado viejo, se sorprendió demasiado. Mientras él sufría un ataque al corazón Deliora y los demás robaban toda la casa, intenté ayudarlo, traté de llamar una ambulancia. Todo lo que hice fue inútil. La policía llegó sin previó aviso, yo no podía dejarlo morir, obviamente me capturaron, mis padres nunca llegaron a la estación, ellos murieron en un accidente esa noche tratando de evitar que siguiera siendo un mal hijo y si yo…si no hubiera hecho eso ellos seguirían vivos. -Tener padres buenos y amorosos es un tema en el que Juvia jamás podrá intervenir porque nunca los tuvo, sin embargo le dio su apoyo, no le importaba en lo más mínimo lo que había pasado, sabía que él era un hombre bueno.
— Ya no eres un ladrón, no tuviste la culpa de la muerte de tus padres o la muerte del abuelo de Molly, tu intentaste ayudar.
— Eso fue lo que dijeron en mi defensa, duré algún tiempo en prisión y entonces decidí ir a la ciudad, quería empezar de nuevo.
— Está bien, conociste a Juvia gracias a eso. La vida de Juvia hubiera sido una aburrida y sin sentido si jamás te hubiera conocido, todas las acciones que hicieron en el pasado desataron el momento en el que los dos se vieron en el restaurante, de lo contrario hubieras seguido acá, tal vez ella te hubiera apartado de mí, ella hubiera tenido el privilegio de tenerte a su lado. -él bajó su mirada, no podía soportar la mirada de Juvia cuando se sentía tan culpable de todo lo que había sucedido.
— Maté a tres personas, Juvia. Mis padres seguirían vivos de no ser por mí. -Ella sonrió para negar con su cabeza. — Ellos murieron porque ya era su día y eso era solo algo que debías aprender. Entonces ¿ella fue tu primera novia? -Curiosa preguntó, no le importo sonar imprudente, debía saberlo.
— No, ni siquiera la besé. Después de lo que sucedió jamás volvió a cruzarme la palabra. — Jamás tuvo el privilegio de hacer esto. -Juvia lentamente se acercó a los labios del joven para besarlo con suavidad, demostrarle que lo entendía, que no le importaba su pasado. Era el momento para ella de sincerarse.
— ¡Hey estamos en horario familiar! -Gray se separó de ella rápidamente para descubrir a una señorita en una camioneta más bonita que la del peli negro, era el instante adecuado para hablar sobre el pasado de la chica, también para confesarle lo de los gemelos, pero esa mujer había dañado todo.
— Hola Ultear -La sangre le llegó a las mejillas al descubrir de quien se trataba, era la mujer que la había retado por celular, estiró sus brazos para que Gray la ayudará a bajar y se acercó a la camioneta a saludar, inmediatamente sintió como esa mujer reaccionaba igual que el resto, impresionándose de su parecido con otra chica.
— ¿Y tú quien eres? -Ultear intentó disimular por la mirada acusadora de Gray, ella se acercó para ofrecerle su mano. — Juvia Loxar -Con algo de recelo la peli negra le dio la mano. — Con que tú eres la famosa modelo. -La chica asintió para luego hacer una pequeña reverencia con un ligero aire de sarcasmo.
— Voy a ser sincera contigo, ¿Quién trae tacones al campo? ¿Estás loca? ¿De dónde la sacaste, Gray? -La muchacha vio hacía abajo, su ropa, le parecía que se veía hermosa y mucho más a la moda que la campesina que tenía al frente suyo. Juvia en seguida ladeó su boca para controlar todo lo que quería decir.
— ¡Cállate! No la molestes, solo necesita cambiarse los zapatos.
— sí, sí, lo que digas, no sabía que ya habían llegado, estoy preparando la cena, ¿Cuánto se demoraron? ¿Dónde diablos está Natsu? Pensé que iban a tener más complicaciones, anda lloviendo demasiado por estos lados y los caminos se vuelven imposibles.
— Casi cuatro horas, se quedó hablando en el pueblo con los demás. Tuvimos algo de suerte, el camino estuvo bien para nosotros.
— Bien, vayan a casa, coman lo que quieran y tú, puedes acabarte la nevera si quieres, estás extremadamente delgada, si vas a cargar los hijos de mi primo debes tener más fuerzas. -La peli azul dio pasos hacia atrás terriblemente sorprendida por las palabras de Ultear, debía ser una bruja si con tan solo verla había adivinado que estaba embarazada, era imposible y claramente lo era, las palabras de la peli negra solo fueron un comentario ocasional por la delgadez de la modelo.
— Bien, yo te ayudo con la cena, trae al idiota. -Gray ayudó a la joven a subirse en el auto mientras vio que Ultear cogía camino al pueblo.
— ¿Qué le hice? ¿Por qué me odia?-Dijo Juvia en medio de un puchero, él negó con la cabeza para tomarle suavemente las uñas y jugar un poco con ellas.
— Desde que mamá murió cree que puede ser ella y por eso es ruda con las chicas que quiero, según ella debo encontrar a la mujer perfecta para mí.
— ¿Y no lo soy?
— Claro que lo eres -Juvia sonrió ante el guiño de Gray para dedicarse a ver por la ventana, le agradaba el lugar, había demasiada calma y la naturaleza era hermosa, nunca había visto tanta belleza junta. Lo único malo del lugar claramente era que todo quedaba lejos de todo, habían andado más de diez minutos desde el pueblo para ir a casa de Ultear y nada que llegaban.
— ¿Ves esa casa de allá? -La peli azul asintió. — Ahí crecí. La casa de al lado era la de Natsu -E inmediatamente la imaginación de Juvia voló viéndolo correr por los campos, jugando a las escondidas con un pequeño niño de cabello rosa y robando la fruta de casas vecinas mientras disfrutaban de la infancia que ella nunca pudo tener.
— Es bastante linda y grande. ¿Eras feliz? ¿Tus padres eran felices acá?
— Mi vida era perfecta antes de que creciera y me diera cuenta que de niño era muy feliz.
— Esos son los recuerdos que debes mantener. Son los más importantes. -Y llegando a una enorme finca de gran extensión y una hermosa casa, Gray detuvo el auto, después de tantas horas de viaje por fin estaban en su destino. El muchacho pasó a darle una pequeña visita guiada a la peli azul, no era feo o desagradable a plena vista, pero claramente la joven no estaba acostumbrada a vivir con animales, a ver una vaca solo al asomarse por la ventana.
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— ¿Tu novia cuanto tiempo pretende seguir durmiendo? No ayudó a hacer la cena y ha dormido desde que llegó. -Gray miró a su prima, sirvió la comida que había hecho en los platos para empezar a acomodar la mesa.
— Fue un viaje largo, además no estamos haciendo nada que requiera sus habilidades, con dos chefs en la cocina es más que suficiene, déjala en paz.-El muchacho se quitó su delantal para ayudar a Natsu sacando el postre del horno.
— ¿Y por qué le haces una comida diferente? Es demasiado caprichosa para mi gusto.
— Porque ella no come tanto como nosotros, además nuestra comida le puede hacer daño y no tiene que gustarte, es mi novia después de todo. -La peli negra negó con la cabeza mientras ponía los últimos platos en la mesa.
— Voy a ir a llamarla. -La peli negra subió prontamente a la habitación que ella desginó para Juvia y Gray, con fuerza y algo de brusquedad golpeó rápidamente en la puerta. — Princesita la comida está lista, ¿Deseas que te la suba? -Dijo con un notorio rastro de sarcasmo, la peli azul vio por la ventana descubriendo que había dormido demasiado.
— ¿Qué horas son? -Preguntó refregándose los ojos, cansada, sin ganas de hacer absolutamente nada, ni siquiera quería bajar a comer.
— Son casi las ocho. -La muchacha asintió y con algo de pereza se levantó de la cama, verificó su aspecto en el espejo y se peinó rápidamente al descubrir que estaba despelucada.
— Buenas noches -Saludó cuando los vio sentados en la mesa con una sonrisa, la joven se sentó con ellos y agradeció por la comida con una pequeña reverencia.
— Es un placer tenerlos acá de nuevo -Dijo la peli negra para subir el vaso de cerveza que sostenía. — Espero de todo corazón que todos sus proyectos salgan bien. -La peli azul sonrió para hacerle entender a Gray que ella deseaba exactamente lo mismo, peor la muchacha brindó con un vaso de agua, sabía que tomar alcohol podía representar un riesgo para lo pequeños.
— ¿Así que eres modelo? -La muchacha con la comida en la boca asintió, se limpió la boca para contestarle.
— Juvia es diseñadora de modas y cuando le salen contratos de modelaje ella los acepta.
— ¿Cómo conociste a Gray? -Juvia rió para recordar que fue bastante rápido lo que pasó entre los dos.
— Ella fue a comer en el restaurante y el que terminó comiendo fue Gray en el baño. -Respondió Natsu con naturalidad a lo que rápidamente la cara de Gray quedó completamente roja.
— Ya veo, fue sexo. -Dijo Ultear que empezaba a dudar de la relación que ambos tenían.
— Sí. Juvia siguió encontrándose con Gray porque nadie se lo había hecho tan bien. De hecho es todo un dios en la cama. -El peli negro comenzó a atorarse con su propia saliva y a sentir mucho calor.
— ¿Adivina quien le enseñó? - La peli azul dejó caer el cubierto en el plato para atravesar a Gray con la mirada buscando respuestas.
— ¿Podrían dejar de hablar de mi intimidad en la mesa? -Natsu soltó la carcajada mientras Juvia le regalaba una mala mirada a la peli negra. — ¿Y quién lo hace mejor de las dos, Gray? -Preguntó con malicia Juvia.
— ¿Es en serio, Juvia? -El muchacho apartó la comida de su boca para mostrar su molestia.
— No te dirá la respuesta, linda. -le picó el ojo Ultear para luego ver como Juvia apretaba el mantel fuertemente con su mano. La Loxar tomó un poco más de comida y la llevó a la boca para tratar de calmarse, contar hasta diez mil si era necesario.
— Cambiemos de tema -sugirió el peli rosa que veía la incomodidad en el rostro de la peli azul.
— Si solo fue sexo lo que los unió, entonces solo crees amarla por el parecido que tiene con Molly, ¿No es así? - Juvia vio a los ojos a Gray, sus manos comenzaron a temblar para sentir como sus ojos se llenaban de lágrimas. El peli negro atravesó a Ultear con la mirada.
— Claro que no, ¿Cómo puedes decir eso, Ultear?.
— Es solo que es caprichosa, no hace nada y te tiene dominado, hasta le cocinas cosas diferentes. No parece que en realidad la ames si no que...-Juvia se levantó de la mesa para lanzar la servilleta a su plato.
— No hablen como si Juvia no estuviera acá. -Dijo finalmente para abandonar el comedor y subir a la habitación.
— Gracias, Ultear. Lo único que faltaba era que nos hicieras pelear. -El Fullbuster se levantó para ir tras ella.
— Eres una mierda. -Dijo Natsu para retirar la servilleta de la comida de Juvia y empezar a comer de ese plato. — Esa es mi especialidad. -Contestó Ultear para continuar con su cena, sabiendo que si no era capaz de aguantar sus comentarios y el pasado de Gray no estaba hecha para entablar una relación con su primo.
El muchacho por su parte entró a la habitación y la vio acostada, la ira podía sentirse en el aire.
— Disculpa a Ultear, a veces dice cosas que en realidad no quiere decir.
— Esa idiota no tiene porque meterse en lo de los dos. -Dijo Juvia con sus mejillas rojas de la rabia que la recorría.
— Una cosa es lo que ella piense y otra nuestra intimidad, no necesitamos la aprobación de nadie para tener lo nuestro. -La peli azul asintió para morder su labio inferior.
— ¿Estás con Juvia porque se parece a ella? -El muchacho negó con la cabeza para sentarse al lado de su chica. — Claro que no, no te voy a negar que te pareces, pero desde el primer momento en que hablaste conmigo en ese restaurante sabía que eras totalmente diferente, una maleducada que me trató como se le dio la gana. Tienes diferentes talentos, tu manera de seducirme, la forma en la que ríes y cuando dices que me amas, tú no sabes lo única que eres. -La modelo intentó no dejarse afectar por lo sucedido, pero estaba a punto de llorar y no quería darle el gusto a la peli negra.
— Juvia no te cree -Dijo en forma de puchero para luego sentir como él la abrazaba y acariciaba su cabello azul.
— No dudes de lo que siento por ti. -Enunció como una súplica, no quería que ella dudara y que posiblemente lo abandonará por culpa de otras personas.
— Es difícil, que alguien se fije en alguien como Juvia y en realidad la ame, es extremadamente extraño de creer.
— Pues yo soy el más extraño por hacerlo, ¿Si? -El joven la tomó de la barbilla para verla directamente a los ojos. — ¿Quieres que nos escapemos? Tengo una sorpresa para ti.
— ¿Qué sorpresa?- Preguntó curiosa.
— Si te lo digo no sería sorpresa. -Y así tomó a la joven de la mano, la sacó de la habitación para salir corriendo con ella, fuera de la casa, de las personas que dudaban de su relación, en la oscuridad corrieron sin descanso para llegar a un lugar demasiado oscuro, un pequeño muelle de madera en el que se sentaron escuchando el flujo del agua y con la tímida luz de la luna ver el enorme pozo que no tenía final o al menos en ese momento para sus vistas.
— ¿Qué hacen acá? -Preguntó la chica que vio como Gray se sentaba y se acostaba en las tablas de madera. El muchacho con un gesto le indicó que hiciera lo mismo y ella ladeó su cabeza, pero sin importarle que su ropa de miles de euros se ensuciara, se acostó al lado del chico.
— Quiero que veas el cielo. -Y entonces Juvia admiró algo que nunca había visto por la contaminación lumínica, las incontables estrellas en el cielo que brillaban de una manera especial.
— Pensé que iba a estar nublado por la lluvia, Juvia, mi amor por ti es como las estrellas. Infinito. -La muchacha volteó su rostro para verlo, él sonrió y en ese instante sus dientes lucían como otra estrella. Tan brillantes y sinceros, la joven se acurrucó junto a él para contemplar las estrellas, su esplendor y belleza.
— ¿Alguna vez has pensado en tener hijos? -El muchacho alzó sus hombros.
— Cuando estoy a tu lado lo pienso, pero tengo miedo de que no sea lo que tú quieras y debo respetar tus decisiones -La peli azul abrió sus ojos grandemente, era el momento de decirlo, estaba confiada en que él iba a entender.
— Juvia está ... — ¡Mira! Una estrella fugaz. Pide un deseo, pero no lo digas. -La muchacha vio al cielo intentando encontrar el suceso que su peli negro había visto, su ojo alcanzó a percibir un movimiento y entonces lo asoció con eso. "Juvia desea ser feliz" pensó para luego acostarse al lado de Gray nuevamente.
— ¿Quieres hacerlo mirando las estrellas? -Propuso el joven para luego ver la sonrisa de Juvia. — A Juvia le encantaría.
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— ¿Dónde vas, bombón? -Dijo Juvia que había sentido cuando el muchacho se levantaba de la cama, ni siquiera había salido el sol por completo.
— Anoche Natsu y yo quedamos en ayudar a ordeñar las vacas, duerme otro poco. No me demoraré. -con suavidad el joven se acercó a ella para darle un beso en la frente.
— ¿Juvia puede acompañarte? - La muchacha se sentó en la cama, jamás había visto como ordeñaban una vaca y realmente no quería que después Ultear dijera que no ayudaba en nada.
— Hace un poco de frío, así que abrígate. -La muchacha asintió para buscar entre su ropa una pinta que fuera cómoda, se vistió para luego lavarse los dientes y bajar al lado de Gray. En el lugar ya se encontraba Natsu que estaba preparando las vacas y los elementos necesarios, Ultear ya se encontraba despierta atendiendo las diferentes tareas que tenía por hacer en la finca.
— Buenos días, Juvia. -Dijo el peli rosa con una sonrisa en sus labios. — La clase de hoy se llama como sacar la mejor leche. -La peli azul asintió para ver de cerca como lo hacía, se ató el cabello en una moña cuando este le molestó y vio a Gray que empezaba con otra vaca diferente.
— ¿Ves lo fácil que es? -La muchacha atendió cada una de las indicaciones del joven para sentarse e intentarlo por su cuenta, con algo de miedo empezó, para luego tomar más confianza y sacar mucho más leche.
— ¿Gray, viste que buen maestro soy? -La chica se levantó para tomar el balde con alegría, lo apartó para traer uno nuevo y cuando traía el vacio en sus manos de repente se desplomo perdiendo el conocimiento sobre Natsu.
— ¡Juvia! - El Fullbuster se levantó prontamente para ayudar a Natsu a no dejarla caer, repitió su nombre varias veces para ver si la chica despertaba, por su parte el peli rosa la golpeó suavemente en el rostro con la intención de que al menos abriera los ojos.
— Ayúdame a llevarla adentro. -Al ver como ambos jóvenes llevaban a la modelo a la casa Ultear se alarmó dejando todo lo que estaba haciendo.
— ¿Qué sucedió? -preguntó con su voz alarmada a lo que Gray, ni Natsu pudieron dar respuesta. La pusieron en el sofá y antes de que la peli negra pusiera un poco de alcohol en su nariz la joven despertó lentamente.
— ¿Qué sucedió? -Mirando a su alrededores. Dándose cuenta de un Gray demasiado preocupado por ella.
— Te desmayaste.
— Toma algo de agua -El peli rosa le ofreció un vaso y ella lo recibió, al tomar el primer sorbo no aguantó las ganas de vomitar en el piso. Al ver lo que había hecho se puso a llorar pidiendo perdón por lo que había hecho.
— Juvia lo siente, en serio.
— No te preocupes, mujer. ¡Limpia eso, Natsu! - Y en contra de todo pronóstico Ultear se comportó de una manera humana con la peli azul, la ayudó a subir las escaleras y a acostarse en la cama para luego ordenarle a Gray que fuera por algunas hierbas a la casa de los vecinos.
— No tardaré en llegar, Juvia. -Tomando las llaves de la camioneta salió del lugar como un jet. Al asegurarse de que Gray había salido y que Natsu estaba abajo limpiando el desastre que había provocado la Loxar, la miró.
— ¿Cuántos meses tienes? -Y la peli azul abrió sus ojos totalmente impactada, sabía que era inútil mentir.
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— Gracias por las hierbas, mi prima más tarde le dará unos cuantos huevos gratis.
— Sabes que no es necesario. -Al salir de la casa de sus vecinos Gray se subió en la camioneta y cuando volteó a mirar hacía el jardín vio a una peli azul que traía unos baldes con agua.
— Hola Gray -Y la lengua del pelinegro casi se paralizó, no pudo pronunciar palabra durante casi diez segundos, después unas suaves palabras salieron de su boca. — Hola Molly.
Bien hermosuras, estuvo largo pero espero que lo hayan disfrutado ya que solo nos quedan dos capítulos, Gray ya confesó sus pecados, ahora falta Juvia.
Bien respondiendo sus sexys reviews:
Jbadillodavila: Hola! Si fueron dos grandes sorpresas para la joven, en el próximo capítulo Gray se enterará y verás su reacción. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Rirukasabe: Hola! Creo que nadie esperaba esa noticia, fueron tres bebés, pero me encanta que te encante. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Doramassilvi: Hola! Pues si el doctor te lo reconvenido aquí te doy un poco de dosis, Gray estaba celoso. Es difícil ya que las personas que son maltratadas en la infancia quedan con ciertos traumas y puede ser muy duro superarlas, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Nekonekodesu 3: Holis! Rayos lo sabrás en el próximo capítulo. Nadie tomó en cuenta lo de la usb, ya luego sabrás que fue lo que pasó con eso. Meredy no tuvo la culpa aunque bueno si debió haberle dicho todo lo que la doctora le dijo, ambos serán grandes padres pero primero deben superar una gran prueba que se presentará en el próximo capítulo. Gajeel quiere lo mejor para Juvia y debe apoyarla en todo. Eso te irá bien lo sé, la universidad no es tan importante, ok no. Pero bueno déjame muchos reviews, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Guest: Hola! Muchas gracias por tu review y entiendo tu punto de vista, sin embargo depende de en qué contexto se mueva, por ejemplo en mi país y en Francia está prohibido abortar a excepción de tres casos, que la vida de la madre esté en peligro, que tenga malformaciones o que haya sido una fecundación sin consentimiento de la madre (violación) y como ves el caso de Juvia no era ninguno de esos. Wendy tenía la opción de decirle que en un lugar podían sacarle los bebés ilegalmente, pero creo que eso suena mucho más poco ético teniendo en cuenta los valores de los médicos que deberían ser luchar por la vida. Bien, no compartimos la misma opinión considerando que existen muchos métodos anticonceptivos, que se puede evitar quedar en embarazo o que puedes dejarlo en adopción y que el aborto no debería ser una opción a menos que te encuentres en esos tres casos. En fin es mi opinión, pero cada mujer puede jugar con su vida yendo a un lugar donde no se garantice el procedimiento y pueda morir, respeto tu opinión, pero no la comparto. Por eso no toqué el tema demasiado en el fic. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Yoxitha94: Hola! Bien! Este capítulo cuenta como dos considerando lo largo que me quedó, ya verás la reacción de Gray en el otro capítulo. Muchas gracias por seguir mi historia. te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Natt Night: Hola! Soy un poco cruel, bien este fic es más un fic edolas y pues no necesitaba a la Wendy tierna si no más una chica madura y algo bromista. Juvia adora a sus pequeños, son de ella y de Gray, eso es hermoso. Gajeel siempre es la voz de la razón en su vida. Lo del género de los bebés lo pensare, el siguiente CAP si tiene drama así que por favor prepárate. Awww muchas gracias por tus testamentos, yo adoro tus palabras y adoro los reviews completos y largos. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Kaede Hiwatari Blueriver: Hola! Definitivamente esto es demasiado duro para Juvia, dos bombas atómicas. Lo que sigue es mucho drama, así que prepárate. Siempre investigó demasiado porque no me gusta hablar cosas inventadas, prefiero estar informada, sin embargo cuando no se de alguna cosa no entró en detalle. Muchas gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Lymar Vastya: Hola! Me encanta que te encante sobre los bebés, Juvia los quiere solo que tiene miedo por lo que pasó cuando era niña. Gajeel siempre es la voz de la razón y por tanto la que la guía, Juvia sabía que Gajeel le iba a decir que siguiera con su embarazo, por eso fue a hablar con él, para que le diera apoyo psicológico. Gray es muy tierno celoso y siempre quiere lo mejor para Juvia. Ahora lo que sigue es descubrir el pasado de Ocean. Todo se derrumbara. Prepárate psicológicamente, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Guest: Hola! Muchas gracias por tus palabras, lee todos mis fics, te los recomiendo, personalmente los adoro, ya después de echarme flores te agradezco por leerme. te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Noahhchan: Hola! Sip, fui demasiado específica con lo del método, se veía venir los bebés y Juvia recapacitó gracias a las voces amigas. Él viaje solo es el principio del fin, el Apocalipsis y todo va a empezar allí. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Bremm Ruarte: Hola! Sí, me encantaron tus dibujos, intenté ponerlos de Imagen de historia pero son demasiados grandes, muchas gracias por tu arte, te están quedando hermosos, avísame si haces más. Gracias, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
