— ¿Cuántos meses tiene Juvia? ¿De qué habla, Ultear? -La peli azul intentó tragar fuertemente toda la saliva que tenía en la boca para aparentar como si nada estuviera sucediendo, tratando de ocultar la verdad de la peli negra, no confiaba en ella y mucho menos por la manera en la que se había comportado desde que se vieron en el camino.
— Hablo de la criatura que está creciendo en tu interior. -Los ojos azules de Juvia eran tan claros como el agua para Ultear, no podía mentir o decir algo para negarlo porque su mirada automáticamente demostraría lo contrario, Juvia podía mentir, pero una de las habilidades de la prima de Gray era descubrirlo.
— Juvia no… — Mujer, no intentes ocultarlo, lo deduje rápidamente, aunque no lo creas siempre me fijo en los detalles y en todo el tiempo que has estado en este lugar me demostraste que estás embarazada en más de una ocasión, cuando brindé en la mesa tomaste agua en vez de alcohol, duermes como animal hibernando y el desmayo y las nauseas repentinas. Soy veterinaria y sé que te sucede. -Eran demasiadas razones como para poder refutarlas, Juvia había hecho todas esas cosas inconscientemente y claramente era inútil decir que no estaba embarazada.
— Pero Juvia no es un animal -Dijo en su defensa, alargando la verdad un poco para luego ver la sonrisa en el rostro de la joven peli negra.
— Lo sé, pero no hay mucha diferencia entre nosotros y una vaca. Lamento haberme comportado como una bruja, pero en realidad la mujer que esté con mi primo debe aceptarlo con todo y su pasado. Solo puedo decir que estabas en periodo de prueba y que el bebé te sumó muchos puntos. Se que en realidad lo amas y solo por eso estamos en tregua. -Rápidamente el color rosa en las mejillas de la joven apareció, sus ojos se deslizaron rápidamente para dirigir su mirada al suelo.
— Gray es lo más importante en la vida de Juvia y no puedes solo sumar puntos por un bebé, no es muy justo. -Sonrió para ver cómo con cuidado la peli negra la arropaba y le acomodaba la almohada.
— Bien. ¿Qué quieres de desayunar? No importa lo que me pidas, mandaré a Natsu al pueblo si es necesario, debes alimentarte bien. -La peli azul abrió prontamente sus ojos, estaba tan sorprendida por el cambio repentino de actitud de Ultear, parecía una santa la que le estaba hablando en ese instante y no la mujer venenosa que conoció.
Juvia sonrió para indicarle la tremenda lista de cosas que quería para desayunar, Ultear tomó un cuaderno para anotar cada palabra.
— Esto es demasiado, además no creo que hayan estas cosas en el pueblo. -La peli azul se acomodó en la cama, era su momento de tomar venganza por todas aquellas cosas que Ultear le había hecho y sobre todo lo de la cena. — Son gemelos, Ultear. Ellos quieren comer eso. -Juvia estaba completamente segura que no iba a olvidar la expresión en el rostro de la peli negra, casi la joven se había quedado congelada por la noticia y es que en realidad la Loxar no había confirmado la existencia de un solo bebé.
— ¿Dos? -Trató de verificar lo que había escuchado para ver cómo la peli azul asentía con la cabeza.
— ¡Oh por Dios! -Gritó emocionada para sentarse en la cama y desarropar a la joven, intimidada la peli azul solo se corrió un poco y vio como ella le subía la camisa que traía puesta. — ¡Debes comer! -Gritó la prima de Gray, sumamente preocupada por Juvia y los pequeños, no era sano que ella estuviera tan delgada, se lo advirtió para luego levantarse y ayudarla a estar cómoda en la cama.
— Ultear, Juvia no le ha dicho nada a Gray sobre los bebés, ella te agradecería si no le contaras a él.
— ¿Qué es lo que estás esperando para contarle, mujer? Gray se va a morir de la felicidad o tal vez del miedo, pero de que se muere se muere. -Las dos soltaron una carcajada imaginándose la reacción del Fullbuster. La Loxar acarició su vientre suavemente y mordió su labio inferior totalmente emocionada.
— Juvia ha intentado contárselo en dos ocasiones, pero siempre la interrumpen, primero fuiste tú en la carretera y luego fue él. El momento aún no se da. – La peli negra asintió para señalarla, no entendía porque la señorita de ciudad era tan complicada, si ella estuviera en esa situación ya hubiera contado sobre el bebé directamente y sin rodeos.
— Si no le cuentas hoy yo sé lo contaré. -Y la muchacha se cruzó de brazos ante la amenaza de Ultear, no le parecía justo que ella se atreviera a contar algo tan intimo, pero tal vez algo de presión para confesarlo no le caería mal.
— Duerme entonces, Gray traerá las hierbas, descansa hasta que te prepare el agua. ¿Está bien? -la peli azul asintió para luego ver cómo la joven se iba de la habitación, le parecía sumamente increíble su cambio, pero así era mejor para ella, que la complaciera en todo lo que exigía y que no tratará de atacarla cada diez segundos.
— ¡Natsu! -La joven salió de la habitación para bajar las escaleras y encontrar a Natsu limpiando toda la sala, al ver a la peli negra sus ojos verdes se abrieron grandemente para detener lo que estaba haciendo y dirigirse a ella.
— ¿Qué es lo que tiene? -Preguntó con curiosidad y un ligero toque de preocupación.
— No lo sé, no soy doctora. -Dijo tratando de ocultar el secreto, aunque lo quisiera gritar y saltar de felicidad porque iba a ser tía, muy en el fondo sabía que eso no le correspondía y que Juvia debía ser quien le contara a ellos sobre su situación.
— Pero eres veterinaria y somos iguales que las vacas. -Protestó el peli rosa que sabía que su amiga le estaba ocultando algo.
— Solo es un virus. -Concluyó para entregarle la hoja con los requerimientos de la muchacha. — Necesito que vayas al pueblo y consigas esto. – El muchacho la vio desconcertado para luego refunfuñar.
— Todo yo -Repitió para seguir trapeando y arreglando la sala.
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El alma parecía que súbitamente se le había escapado del cuerpo, Gray, que jamás pensó volverla a ver estaba completamente aterrado por encontrarse cara a cara con ella y claramente se sentía demasiado culpable, no podía verla al rostro sabiendo que él fue el causante del dolor que sintió, que por culpa de él, Molly había perdido toda la familia que le quedaba. Sin embargo, ella estaba sonriendo, como si no hubiera pasado nada y fueran aún amigos.
La muchacha dejó los baldes con agua en el suelo para sin previo aviso acercarse y abrazar a Gray, el Fullbuster que ni siquiera podía hacer que su cuerpo se moviera a plena voluntad dejó que ella lo abrazará, recordó entonces su olor a manzana mezclado con el trabajo del campo.
— Hace mucho no te veía. -Dijo separándose de él con su acento típico de campesina y sus movimientos bruscos.
— Tú te fuiste del pueblo sin decir nada. Claro que ir a la cárcel a despedirse de un delincuente no es nada tu estilo. -La peli azul llevó sus dos trenzas tras su espalda para asentir ante las palabras de Gray.
— Te guardaba demasiado rencor, pero ahora entiendo que fue culpa de Deliora. -Dijo la muchacha sosteniendo su brazo como si fuera a caerse. Molly estaba tal y como él la recordaba. Amable, tierna y muy bella, parecía que los años no le hubieran pasado nunca.
— Jamás pude decir lo siento. -Afirmó el peli negro con vergüenza.
— Yo jamás te agradecí por quedarte con él en sus últimos momentos. -Y toda la vida Gray imaginó como sería el encuentro entre ella y él si algún día se presentaba, pensó, en la mayoría de ocasiones que recreó aquellas escenas, que Molly iba a culparlo, a odiarlo y que realmente iba a decirle una gran cantidad de malas palabras, pero ahí estaba y era todo lo opuesto a lo que una vez creyó.
— Pero ya no hablemos de cosas tristes, escuché que llegaste con Natsu y con una chica, dicen en el pueblo que se parece a mí. -No podía negar el claro parecido que tenían ambas, tomó las hierbas en sus manos echándoles una mirada, asegurándose de que fueran las que Ultear pidió, dándose tiempo para pensar una respuesta.
— Ultear nos invitó a su casa, Natsu está muy emocionado por volver y ella, pues realmente son completamente diferentes en personalidad. -La muchacha que tenía en frente sonrió para luego respirar aliviada.
— Ya me estaba asustando, no quería que nadie me suplantase. -Dijo como una broma para ver cómo Gray asentía y se rascaba su nuca completamente incómodo con la mano que tenía libre.
— Imagino que es tu chica. -Afirmó la joven con un ligero tono de tristeza en su voz. Él asintió rápidamente, no podía negar que sentía inseguridad de hablar con ella y más porque si Juvia estuviera con él no le gustaría para nada que hablaran o al menos cruzarán palabra.
— Es mi novia, llevamos casi un año juntos. -Abrió la puerta de su camioneta para entrar las hierbas y dejarlas en el asiento.
— La cosa entonces va en serio. Sería una lástima que se separaran. -Y Gray frunció su ceño porque casi pudo percibir maldad en las últimas palabras de la joven.
— Sí, los dos vamos muy en serio y no hay razón para separarnos. -Molly estiró sus labios en desacuerdo, Gray sabía que había algo diferente en ella, estaba completamente seguro que no era la jovencita dulce y sincera que conoció y entonces algo le creaba cierta desconfianza de esa chica.
— No olvides invitarme a la boda. -Habló con un ligero tono de sarcasmo para tomar los baldes en sus manos y hacer ademán de entrar a la casa.
— No lo haré. -Dijo el joven para entrar a la camioneta y suspirar profundo, vio las hierbas y recordó que Juvia era lo más importante y que debía llegar pronto para saber cómo estaba. Supo entonces que ese encuentro era necesario, que sentía como un peso se caía de sus hombros, por fin había podido decir lo siento y ella no estaba llena de venganza como creyó que estaría.
— Encendió la camioneta para hacer un gesto con la mano despidiéndose y así salió de la finca para ir a casa.
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Juvia entre sueños escuchó el motor de la camioneta de Gray, rápidamente abrió los ojos y al hacerlo descubrió que había una lagartija pegada a la pared, tomó toda la saliva que tenía en la boca, eran inofensivas, pero claramente no estaba acostumbrada a ver ese tipo de animales. Suavemente se levantó de la cama sin hacer ningún ruido y tampoco sin quitarle la mirada de encima al animal. Salió de la habitación y corrió para bajar las escaleras con cuidado y pedir ayuda, al no ver a nadie en la gran sala se dirigió a la cocina donde escuchó una voz familiar que la hizo automáticamente perder el temor.
— Molly estaba en casa de los Connell. -La muchacha se detuvo y se escondió tras del muro al escuchar el nombre del antiguo amor de Gray. Sus manos comenzaron a temblar insegura de si misma, de los sentimientos de Gray. No quería que él viera a esa chica y mucho menos cuando tenía tanto miedo de perderlo y se sentía dependiente de él por ser el padre de sus gemelos.
— ¿Cuándo volvió al pueblo? -Preguntó alarmada la peli negra.
— ¿Qué sentiste al verla de nuevo? -Está vez fue Natsu quien habló y Juvia deseaba saber esa respuesta con todas sus fuerzas. Deseaba que dijera que no fue nada lo que sintió, pero la respuesta de Gray fue totalmente lo opuesto.
— Sentí como si pudiera teletransportarme en el tiempo. Volví a sentir que tenía quince años, como si todo fuera como antes cuando mis padres estaban vivos, cuando caminaba con ella por el pueblo estúpidamente enamorado. -La chica apoyó su espalda en la pared, tapó su boca con sus manos tratando de controlar las lágrimas que querían salir de su ser. Totalmente asustada de que ella pudiera robarle a su chico o peor aún, que Juvia no fuera la mujer de la que él estaba enamorado y que solo la hubiera escogido por su parecido con Molly.
— ¿Pero que te dijo? ¿Te trató mal? -Habló Ultear para luego correr una silla y sentarse en la mesa de la cocina.
— No, en realidad fue muy buena conmigo. Me agradeció por estar en los últimos momentos del viejo -Hubiera sido completamente preferible para Juvia que Molly se hubiera comportado de una manera grosera con él, así no tendría ni la más mínima posibilidad de dejarla para ir tras de ella.
— ¿Y en qué quedaron? ¿Qué te dijo? -Gray suspiró profundamente para alzar sus hombros.
— Le dije que la invitaría a mi boda con Juvia. -Y la peli azul ladeó la cabeza sintiendo como su corazón se detenía. — Recordé que nada es como antes y que Juvia es la mujer con la quiero estar en mi presente y en mi futuro. -La joven sonrió para llevar sus manos a su vientre con una sensación de alivio.
— ¿Entonces te vas a casar con la flaca? -Preguntó con un ligero tono de sarcasmo Natsu, Juvia totalmente quieta mordió su labio inferior, emocionada, sintiendo como su corazón se iba a salir de su pecho.
— Tú serías nuestro padrino de bodas. -Juvia retrocedió unos cuantos pasos para hacer como si acabara de llegar, se sentía satisfecha con lo que había escuchado y no podía sentirse mucho más feliz.
— ¡Gray! -Dijo algo asustada, el muchacho de un brinco salió a encontrarla en la entrada de la cocina algo timbrado de que ella hubiera escuchado de lo que estaban hablando.
— ¿Qué sucede? ¿Qué te pasa? -La examinó rápidamente con su mirada para cerciorarse de que estuviera en perfectas condiciones.
— Hay un animal, en la pared. Es muy grande y tal vez le haga daño a Juvia. -Le encantaba sentirse protegida, su hombre que siempre corría a cumplir sus caprichos cuando ella abría la boca y esa vez no fue la excepción.
— Vamos a mirar qué tipo de animal es. -El joven caminó tomándola de la mano a la habitación, cuando entró rió para luego mirarla cruzado de brazos.
— Juvia, es una lagartija. Jamás te hará daño. -La chica se escondió tras la espalda de Gray y fingió estar completamente aterrada, solo quería su atención y que la apartará del peligro como él solo sabía hacerlo.
— Claro que si, puede morderla e inyectarle algún tipo de veneno. -El muchacho negó con la cabeza dándose por vencido.
— No tienen veneno. Ven, puedes tocarla. -La chica negó rotundamente para ver cómo el entraba a la habitación e intentaba agarrarla.
— No la molestes, los va a atacar por tu culpa. -La chica vio como corría con gran velocidad el pequeño animal para no ser capturado. — Juvia no quiere tocarla. -Aseguró finalmente para que no siguiera en la ardua tarea de atraparla.
— La tengo -Gray le mostró el pequeño animal a su novia. — Déjalo ir. -Gray negó para sentarse en la cama.
— Te quiere conocer, te estaba cuidando mientras dormías. – la chica negó con su cabeza para alejarse y salir de la habitación.
— Juvia no la quiere conocer -El Fullbuster le dirigió una cuántas palabras al animal para en seguida ambos mirarla con una mirada acusadora.
— Está bien -Juvia caminó con cautela para sentarse en la cama y en un fallido intento estiró su mano para que le pusiera allí el animal, gritó de nervios sin que él le hubiera puesto la lagartija en la mano.
— Juvia no puede.
— Está bien, solo cierra los ojos. -Juvia obedeció y en vez de la lagartija sintió como suavemente se apoderaban de sus labios, correspondió al beso del peli negro mientras este dejaba al animal en libertad.
— Le estás haciendo trampa a Juvia -Susurró muy cerca de los labios del peli negro.
— La lagartija me dijo que no quería asustarte, solo se distrajo con tanta belleza. -La Loxar revisó que el animal no estuviera por ahí cerca.
— No le digas esas cosas a Juvia. -Sí, él era el único que lograba sonrojarla cuando le decía cosas bonitas, cuando le recordaba que era linda y con sus acciones la protegía.
— No puedo ocultar la verdad…¿Cómo te sientes? Voy a ir al pueblo con Natsu a llamar al doctor. Te dejaré sola con Ultear por un momento. -La peli azul abrió sus ojos grandemente para negar con gran velocidad, se abrazó al Fullbuster como una garrapata para no dejarlo ir.
— Juvia se siente mucho mejor, no llames al doctor. Ella no lo quiere ver. -Necesitaba convencerlo de que no lo llevará, porque si Ultear tuvo esa capacidad de descubrir su embarazo con tan solo unos detalles, claramente el doctor lo haría examinando sus síntomas y ella aún no quería decirle nada a Gray. Era muy difícil poder confesar la verdad y más cuando Juvia no estaba completamente segura de la reacción que iba a tomar el peli negro, además así como él le contó sobre su pasado ella también debía hacerlo, se lo debía.
— Es un gran doctor, no quiero que mi novia esté enferma. -Juvia negó y trató de evitar que se levantara de la cama.
— Juvia no está enferma, solo necesita descansar un poco. Promete que no traerás a ningún doctor. -Gray la miró con desaprobación, debía hacerlo ya que estaba sumamente preocupado por ella, pero no podía negarse ante las peticiones de la muchacha.
— ¿Alguna vez podré decirte que no? -La chica sonrió, se acostó en la cama casi proponiéndole cosas indecentes con el movimiento de su cuerpo, el joven resistió la tentación para levantarse y darle un beso en la frente.
— Iré por las cosas que pediste, descansa, necesitas esa energía para recuperarte. -Haciendo un puchero vio como Gray salía de la habitación, se arropó para buscar con su mirada a la pequeña lagartija que estaba de nuevo en la pared, mirándola con sus penetrantes ojos negros. La chica le dio la espalda y se quedó dormida después de unos pocos minutos.
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El olor de la cena era algo que Juvia no podía soportar o al menos quería controlar las nauseas y no mostrarlas ante Gray, por eso estaba sentada en el pasto, recostando su espalda en el tronco de un árbol, muy lejos de la cocina o de la casa. En la tranquilidad del campo solo podía escuchar los sonidos de la naturaleza y eso era demasiado relajante, no debía preocuparse por terminar diseños en un tiempo determinado o por estresarse por eventos, la verdad estaba en un estado de tranquilidad total y eso le agradaba demasiado.
— ¡Hey! La cena ya casi está lista. -El sol que se escondía tímidamente para dejarse relevar por la noche mostró los brillantes cabellos rosados de Natsu, Juvia vio en dirección al Dragneel y asintió, aunque claramente no quería levantarse de ese lugar.
— ¿Ya estás mejor? -Juvia asintió con su cabeza y vio como este se acomodaba a su lado.
— Juvia ya está mucho mejor…Gracias por preocuparte y por limpiar el desastre que ella hizo en la sala, además por ir al pueblo a conseguir comida, Juvia pensó que la odiabas. -El peli rosa movió levemente el árbol donde ella estaba para ver como unas manzanas caían al suelo, a plena vista escogió el mejor fruto para limpiarlo con su camisa y ofrecérselo a la joven.
— Yo pensé que eras demasiado egoísta como para agradecer, pero parece que ambos teníamos una idea errónea del otro. -La muchacha le dio un mordisco a la manzana para disfrutar del sabor de un fruto fresco y delicioso.
Ambos se declararon la guerra, Juvia pensó que en realidad podrías alejar a Gray de su lado y era algo que ella no podía permitir, aunque en cierta forma Juvia te entiende, ella no es lo mejor para Gray y los amigos siempre buscan que las personas que quieren no sufran. -El peli rosa mordió la manzana para ver al horizonte, ahora pensaba que tal vez se había equivocado con Juvia, juzgándola de tal manera de que jamás se dedicó a descubrir su verdadera personalidad.
— Pienso que lo que pasó debe quedarse en el pasado, ambos pueden soportarse, nadie es perfecto, Juvia, pero te has esforzado por ser buena persona para Gray. Él siempre me dijo que eras buena, pero nunca le creí. -La muchacha sonrió levantando sus hombros.
— Juvia no puede confiar en cualquier persona, no puedes demostrar benevolencia a alguien que puede hacer pedazos lo que eres. Es decir, Juvia solo confía en muy pocas personas.
— ¿Infancia difícil? -No se tenía que ser un experto para saberlo, la muchacha se lo confirmó con un movimiento de su cabeza. — Me alegra que ahora seas feliz. -Terminó Natsu para sorprenderse con la pregunta de Juvia.
— ¿Y tú eres feliz? -Natsu vio los ojos azules de la chica intentando descubrir la naturaleza de su pregunta, las intenciones que tenía con conocer la respuesta. — Ella siempre pensó que salías con Lucy para sacarle dinero a Juvia, para distraerla, pero ahora que ella no está y cada vez que la nombran tu actitud cambia. -el Dragneel frunció el ceño.
— Estoy mejor sin ella. -Mintió y llevó su mirada al lago para que ella no descubriera que no se encontraba diciendo la verdad.
— Es una perra, es una entrometida, pero si es tu felicidad no dejes de luchar por ello. La pelea de ella es contra Juvia no contigo -Natsu mordió lo que quedaba de su manzana con frustración.
— Ya han pasado tres meses, es evidente que yo no le importo. -La peli azul arrancó unos cuantos pastos y luego sonrió.
— Tal vez los dos son demasiado orgullosos para aceptar que se necesitan. -El peli rosa abrió los ojos muy sorprendido, jamás había pensado en esa posibilidad. No entendía cómo habían pasado de odiarse tanto con Juvia, casi hasta la muerte a darse concejos de amor, pero era lo que estaba sucediendo en ese momento.
— O puede que en realidad no le interese, seamos realistas, Juvia, solo estaba conmigo porque necesitaba información sobre ti y Gray. -La peli azul asintió. — Puede ser una versión, ¿pero realmente será la verdadera? -El muchacho vio al horizonte totalmente perdido en sus pensamientos.
— Pase lo que pase Juvia y Gray no se van a separar, Juvia está esperando gemelos y ya nada de lo que diga puede destruirlos. Búscala y confirma por ti mismo cuál es tu situación con ella. -El pedazo de manzana que Natsu tenía en la boca se le cayó cómicamente para resbalarse por su ropa, trató de identificar la mentira en los ojos de la chica, pero sabía que no estaba mintiendo.
— ¿Gemelos? ¿Cómo pasó? -La peli azul se levantó del suelo para caminar a la casa.
— Juvia no va a explicar cómo pasó porque eso es obvio, Gray aún no lo sabe, así que si te vas de bocón no volverás a ver la luz del día. -con una sonrisa en sus labios caminó a la casa y el peli rosa sonrió automáticamente, le encantaba la idea de ser tío y dos pequeños sonaba tan adorables que ya quería conocerlos.
— ¿Estás segura que caben adentro de tu cuerpo huesudo? -Corrió tras ella para cerciorarse que todo marchara bien con el embarazo.
— Claro que caben, es más, lo más probable es que Juvia se engorde como esa vaca de allí. -El peli rosa vio en dirección al animal más grande y fuerte que Ultear poseía en su ganado. Sonrió pensando que no era del todo malo, que podía sacrificar por un tiempo su aspecto si con eso traía al mundo a sus sobrinos.
— ¡Ahora cállate! Juvia no quiere que Gray se entere. -Juntos hicieron silencio cuando entraron en la presencia de los muchachos que ya habían servido la mesa y se encontraban sentados.
— Huele delicioso -Juvia mintió, en realidad no soportaba las nauseas y se sentó para tratar de disimular las molestas reacciones que su cuerpo le mostraba.
— Te va a encantar. -La chica sonrió para asentir, en realidad dudaba la afirmación del peli negro.
— Hay una fiesta en el pueblo, ¿Quieren ir? -Y Juvia empezó a escoger la comida para empezar a comer, debía mantener en su cuerpo la mayor cantidad de nutrientes posibles y vencer las nauseas por el bien de sus bebés y el de ella, Natsu no podía dejar de ver a la peli azul, estaba tan sorprendido por la noticia que en realidad se encontraba muy feliz.
— ¿Cómo son las fiestas aquí? -Preguntó la chica, curiosa, quería ir, distraerse y disfrutar. Natsu le explicó cada palabra y entonces estaba decidido, todos iban a ir a disfrutar de esa noche llena de nubes.
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Era un gran granero en el centro del pueblo, todas las personas se encontraban allí y la música era como la música country que alguna vez escuchó en su adolescencia, todos reían y parecían pasarla bien. Los músicos en la pequeña tarima tocaban mientras que la gente bailaba animadamente en el centro.
Ambos se sentaron y Natsu y Ultear los acompañaron en la mesa, trajeron una ronda de cerveza mientras Gray hablaba animadamente de cosas triviales con el peli rosa.
— No puedes tomar -Susurró la joven a Juvia, ella asintió y le indicó que ella lo tomará mientras los demás no estuvieran pendientes. Personas se acercaban a saludar a los recién llegados mientras ella solo escuchaba a las personas hablar. Ultear estaba bebiendo sin control y Juvia solo veía a las personas bailar casi contagiándose con el ritmo, su cuerpo se movía involuntariamente y entonces sintió como Gray le rozaba la mano.
— Vamos a bailar. -Propuso el joven, ella hizo fuerza para que él no la levantara de la silla.
— Juvia no sabe bailar ese tipo de música. -Dijo en su defensa, Gray terminó convenciéndola. Al principio intentó seguir el ritmo fallando en el intento, pero después de acoplarse se adaptó perfectamente para reír y bailar con los presentes de una forma adorable. Reía a carcajadas mientras Gray la apoyaba para que siguieran bailando, podía quedarse así toda la noche, se estaba diviergidndo como nunca antes. Canciones después, al sentirse cansada solo fue a la mesa.
Descubrió a una Ultear haciendo concursos de quien tomaba más cerveza con hombres mientras que Natsu sonreía feliz tocando uno de los instrumentos.
— Eres una gran bailarina -La halagó el Fullbuster, Juvia sonrió, pero se distrajo inmediatamente con una chica que acababa de llegar, si no estuviera segura que no había bebido ni una gota de alcohol pensaría que ella estaba totalmente borracha y que estaba viendo doble. La chica que estaba frente a ella era tan parecida que dudaba si tenía una hermana gemela.
Sonriendo Molly se acercó a la mesa donde estaban los dos, Gray solo sonrió incómodo, no quería que ella estuviera cerca de Juvia y más porque la peli azul a veces tenía un carácter demasiado fuerte.
— Es bueno verlos acá -Y al emitir una sonrisa Juvia sabía que la iba a odiar para siempre.
— Con que tú eres mi doble -Molly juzgó mirándo a Juvia de arriba a abajo e inmediatamente hizo una sonrisa fingida.
— Juvia es única, ni se puede comparar con nadie, jamás tendría un acento ridiculo como el tuyo o esa ropa tan fuera de moda. -Gray la golpeó suavemente con su hombro para que no siguiera repartiendo veneno.
— Pero si una ridicula manera de hablar en tercera persona -Molly rió para luego negar con sus manos. — No me malinterpretes, linda. No somos rivales. ¿Quieres bailar, Gray? -Juvia agarró tan fuerte de la mano al Fullbuster que podía partírsela, con esa acción le estaba advirtiendo que si iba estaría en problemas, de alguna forma se zafó de su agarre y aceptó la invitación de la joven.
Juvia solo los veía bailar desde la mesa, totalmente llena de ira y con unas inmensas ganas de tomar a la joven por los cabellos y arrastrarla por todo el granero. Solo estaban bailando al ritmo de la música, pero Juvia no soportaba verlos tan juntos. Era casi desagradable para ella, tanto que las nauseas volvieron.
La chica salió del granero para vomitar en el pasto que quedaba fuera.
— ¿Estás bien? -Juvia se limpió la boca y caminó a la camioneta.
— Juvia quiere irse.
— Pero la fiesta acaba de empezar. -Protestó el peli negro. Juvia apretó sus puños con fuerza para golpear la puerta de la camioneta del joven.
— ¡Ya! -Gritó histérica y el oji gris asintió para abrir la camioneta. Estaba tan enojada que el muchacho prefirió no decir palabra durante todo el camino a casa de Ultear.
Al llegar la peli azul se sentó en el sofá situado en el porche de la casa, se cruzó de brazos para enseguida ver al horizonte restándole importancia a Gray que se encontraba en la puerta abriéndola.
— ¿Vas a entrar? -Preguntó sabiendo muy bien que ella estaba furiosa y que para desgracia de la peli azul no podía ir a ningún lado, Juvia solo quería estar un tiempo a solas. La Loxar no contestó haciendo que Gray desordenara sus cabellos en frustración.
— Lo siento, no quería hacerte enojar. -Dijo el peli negro para cerrar la puerta de la casa y luego sentarse al lado de ella, Juvia únicamente se corría en la superficie para no quedar a una distancia donde el Fullbuster pudiera alcanzarla. Sus intentos fueron en vano, pues el muchacho se movía al mismo ritmo que la joven y a ella se le acabó el sofá quedando expuesta a un gran abrazo por parte del Fullbuster.
— ¿Qué sentirías si Juvia bailará de esa manera con Lyon? -Lo empujó para que dejara de tocarla y simplemente se levantó para ir al otro lado del porche.
— Esa sonrisa de estúpida, es una mosca muerta y tú un completo idiota. -Gritó furiosa y así volvió al sofá cuando Gray trató de estar a su lado.
— Somos amigos, Juvia. -Se justificó el peli negro, la joven se sentó en las escaleras de la casa para ver la profunda oscuridad que le mostraba el horizonte.
— Solo vete de la vista de Juvia. -El joven se cruzó de brazos para sentarse en el mismo escalón de la joven.
— Molly hace parte de mi pasado. Tal vez yo también podría recreminiarte si al menos me contaras algo del tuyo. -La peli azul atravesó con la mirada al pelinegro. — ¿Quieres saber sobre el pasado de Juvia? -La joven no dejó que el muchacho contestará, ni siquiera dudó en decirlo, estaban solos y era el momento de decirlo.
— No soy francesa, ni siquiera mi nombre verdadero es Juvia Loxar. -Automáticamente el peli negro se sorprendió al escuchar que no estaba hablando en tercera persona o con su refinado acento y casi se ahoga con su propia saliva al saber que lo decía muy en serio.
— Nací en estados unidos en la cuna de oro de los Phantom, claro, como un chantaje, la típica mujer pobre y ambiciosa que haría cualquier cosa por casarse con un hombre rico, sí, yo soy esa cualquier cosa. Mi madre solo me necesitaba para conseguir dinero y por tanto jamás fui amada, para ella yo solo era una herramienta para lograr un fin. -A Gray se le había trabado la lengua, estaba tan completamente sorprendido que no podía actuar a mera voluntad. — Crecí, era gorda y a mí no me importaba porque realmente amaba la comida, pero para ella era una vergüenza, era como un tipo de fenómeno que no encajaba en su mundo de amistades perfectas y apariencias, entonces desde pequeña me expuso a castigos inimaginables para una niña, únicamente para hacerme lo que ella quería que fuera. La mujer estaba completamente loca.
— ¿Qué tipos de castigos? -La chica sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo de solo recordarlo. — Encadenarme en el sótano durante días sin comer, sin dejarme ir al baño, sin siquiera dejarme ver la luz del día. Tenía mucho miedo, era una niña que le temía a la oscuridad...Mamá sostenía mi cabeza y me dejaba bajó el agua, casi disfrutando como me ahogaba, como le pedía que no lo hiciera, llorando, prometiendo que adelgazaría, que no volvería a ser una niña mala. Me golpeaba hasta que sangraba y cuando se cansaba me volvía a encerrar en la oscuridad. -Gray negó con la cabeza, no lo podía creer, era casi imposible que Juvia hubiera tenido que pasar por eso y que nadie la ayudara, su pequeña e indefensa chica.
— ¿Por qué no le contaste a nadie lo que te hacía tu madre? -La peli azul sonrió con tristeza e ironía.
— Intenté muchas veces decirlo, nadie le cree a los niños y piensan que tienes demasiada imaginación, mamá casi me mata cuando se enteró de que hable con papá, con el sacerdote, con sus amigas, ninguno me creyó. Cuando ella invitaba a gente a la casa se mostraba muy amorosa y yo, yo tenía que fingir que todo estaba bien. -El muchacho trataba de no romperse en ese instante, no entendía como ella no estaba llorando contando todo lo que le habían hecho.
— Entonces cuando cumplí quince decidí que era hora de escapar, pero esa mansión era como una prisión, imposible de penetrar, con altos muros y sin poderme darme la libertad. Mi salvación llegó con cabello largo y ojos muy rojos, el jardinero que se había dado cuenta del maltrato que me daban. -Y bien, Gray recordaba a una persona con esas mismas características físicas, alguien que había sido su vecino por años y que le había confesado que era amigo de Juvia de la infancia.
— ¿Por qué no intentaste defenderte cuando fuiste mayor?
— Porque estaba acostumbrándome a que me golpeará, ya ni siquiera me dolían sus palabras, sus golpes, yo estaba completamente convencida que podía seguir viviendo de esa manera cuando todos mis intentos de escape se vieron frustrados. Entonces Gajeel durmió a todos cuando echó una de sus plantas en la cena. Juntos escapamos de ese lugar, tomé todas las joyas de mi madre para hacer mi vida muy lejos, nadie se molestó en buscarnos. No le importaba a nadie de todos modos. -El peli negro no podía dejar de crear imágenes en su mente de una niña de cabellos azules siendo maltratada. De los gritos de auxilio que emitía y que nadie escuchaba o que solo fingían no oír.
— Mi pasión siempre fue el diseño de modas, decidí entrar a la universidad con el dinero de las joyas, tenía dieciséis y la educación que me dieron en casa bastaba para entrar. Iba a volver a empezar mi vida, claro no conté con que las personas podían a llegar a ser tan crueles. Allí conocí a uno de los errores de mi vida. ¿Recuerdas el video con el que Nano trató de separarnos? -Era imposible no recordarlo, él había dejado que ella se lo confesará cuando estuviera listo y realmente no estaba completamente seguro si quería escuchar ahora de que se trataba.
— Bora fue la primera persona que me dijo que me amaba, me sentía feliz porque aunque la mayoría en la universidad me molestará por mi apariencia física él me aceptaba tal y como era o eso era lo que yo creía. Sí, mi primera vez fue con él, una experiencia que fue hermosa para mí, pero luego toda la mentira se vino abajo. Yo era una estúpida y muy inocente apuesta, yo en serio creí que ese idiota me amaba. Él acabó con la vida que había empezado, el video que sacó sobre nuestra intimidad lo vio toda la facultad, todos en la universidad. El bullying era insoportable, pero el dolor de un corazón roto era algo que ya había experimentado con el rechazo de mi madre y nuevamente ese dolor volvía, eso que intenté dejar atrás con mi nuevo comienzo. -La voz de la peli azul empezaba a quebrarse y ella no deseaba mostrarse débil, quería superar su pasado, el peli nego ni siquiera sabía que decir, pensó que él había sufrido con la vida que le había tocado, pero ahí estaba ella demostrándole todo lo contrario.
— Estaba cansada de todo y viaje a Francia, dispuesta a cumplir mi sueño, a convertirme en otra persona a la que jamás volvieran a humillar, conseguí papeles falsos y pase de ser Ocean Phantom a convertirme en Juvia Loxar...Adelgace haciendo demasiado ejercicio, volviéndome prisionera de la anorexia y aunque mi talento era demostrable nadie me daba una oportunidad. Siempre una característica diferente te hace una entretención, empecé a hablar en tercera persona para llamar la atención. -Y la mujer había llegado al pedazo de la historia al que más temía, la reacción de Gray debía ser favorable, ya no podía callar más. — Tenía tanto que demostrar, pero todos me cerraron las puertas porque no tenía los estudios necesarios y ahí se presento el error del que me arrepentiré toda la vida... Un hombre que conocía a Mirajane Strauss me dijo que el puesto de diseñadora sería mío si me acostaba con él y luego con su hermano. -Inmediatamente el joven llevó sus manos a su boca y bajó la mirada para tratar de aceptar lo que Juvia le había dicho.
— No sabía lo que hacía, lo siento, perdóname por hacer eso. -Era muy difícil para Gray aceptarlo, su chica, el pedestal tan alto en que la tenía porque estaba completamente seguro que trabajaba hasta el cansancio por conseguir todo lo que tenía lo había decepcionado y de la peor manera.
— Por favor, dí algo. No te quedes callado -La muchacha trató de tocarlo, pero el inmediatamente rechazó su contacto.
— Dame tiempo para pensar. -Fue lo único que pronunció para levantarse e ir a la puerta, Juvia salió corriendo tras él. — ¿Tiempo para qué? -Dijo angustiada.
— Perdón, nunca volvería a hacer algo como eso, por favor entiéndeme. No me dejes, tu eres la única persona con la que me siento amada. -El muchacho abrió la puerta y entró a la casa para tratar de subir a la habitación, sin embargo fue detenido por Juvia que lo agarró del codo totalmente en pánico, era difícil, la mujer estaba tan asustada que él la dejara que solo quería escuchar de sus propios labios que todo estaría bien, que serían los de siempre.
— ¡Por favor, háblame! -Le suplicó la peli azul.
— No quiero hablar contigo -No quería herirla, no deseaba decir cosas de las que se iba a arrepentir, simplemente solo quería huir y dejar que la rabia se fuera de su cuerpo, eran demasiadas noticias, muchos impactos que se podían asemejar a como si lo arrollara un tren. No era como si él nunca se hubiera equivocado, Juvia aceptó su pasado y él debía hacerlo con el de ella, pero que hubiera caido tan bajo por conseguir un empleo le revolvía el estómago y lo llenaba de ira.
— Dí lo que sea, al menos dí que me odias. -Juvia que ya había dejado salir unas cuantas lagrimas estaba perdiendo el control de sus nervios y a punto de entrar en una crisis. El Fullbuster forcejeaba con ella para que lo soltara, sin embargo la chica no quería dejarlo ir.
— ¡Sueltame! -Le gritó elevando su voz a un nivel que logró asustar a Juvia.
— No te enojes, solo di que me entiendes y que juntos vamos a superar todo.
— No puedo decir algo que no siento, ¿pero sabes que en verdad siento ahora? Bien, estoy tan decepcionado de ti, pensé que te habías esforzado por tener lo que tienes ahora, pero no hiciste nada diferente a lo que una prostituta barata hubiera hecho. ¿Con ese dinero sucio ibas a montar nuestro restaurante? -La muchacha retrodeció unos pasos sintiendo como el dolor se hacía notable en su corazón, dolían sus palabras y más porque ella no se sentía orgullosa de lo que había hecho y él sabía que había logrado herirla, no deseaba lastimarla, no quería hacer sufrir a la persona que amaba, pero estaba han envenenado que no lograba controlarse.
— Trabajé duramente para hacer ese dinero, no soy una prostituta, solo necesitaba una oportunidad. -e inmediatamente ambos escucharon el motor de un auto llegar. Pensaron que eran Natsu y Ultear pero el color no correspondía a la camioneta de Ultear.
— ¿Qué hace esa mujer aquí? -Preguntó con notable enojo la peli azul al ver a esa chica en la puerta. Gray vio por la ventana y se dio cuenta que era Molly y entonces fue a la puerta a abrirla.
— Hola Gray, se acaba de romper un tubo en la casa de los Connell y ya que eres bueno en eso puedes ayudarnos.
— Sí, solo déjame ir por la caja de herramientas de Ultear. -Cuando el chico entró en la casa, Juvia lo agarró fuertamente del brazo.
— Sí te vas con ella terminamos en este instante, Gray. -El joven sonrió para luego verla con sus ojos totalmente ensombrecidos.
— Bien, terminemos. Alista tus maletas, nos vamos mañana. Me canse de tus chantajes. -Juvia abrió sus ojos, claramente creyó que Gray iba a decirle que no iría, que su relación era mucho más importante, pero estaba enojado y no pensaba con toda claridad.
— Era mentira, no quiero terminar contigo.
— Bien, entonces espérame en casa. -La chica vio como él tomaba la caja de herramientas.
— ¡Estoy embarazada! -Gritó la peli azul, vio como este se detenía en la puerta y la miraba con sus ojos grises llenos de enojo.
— Ya basta de mentiras, Juvia o ¿Ocean? Ya ni se quién eres.
— No estoy mintiendo, puedo probártelo. -Su voz ya no sonaba del todo clara, su llanto la hacía ahogarse y su desesperación la hacía lucir patetica.
— Ajam -Emitió Gray sin creerle una palabra.
— Son gemelos -Dijo Juvia para sentir como él cerraba la puerta con fuerza y se subía en la camioneta. Lentamente se desplomó apoyada en la pared hasta quedar en el suelo, sus lágrimas salían una tras otra, era el fin o al menos para Juvia habían sido definitivas las ganas de terminar con todo de Gray.
Al ver el reflejo de unas luces la muchacha se levantó emocionada, pensando que él había recapacitado y había vuelto, sin embargo era Ultear y Natsu. Despacio se bajaron del auto para encontrarla con su cara llena de lágrimas.
— ¿Qué sucede? -Preguntó alarmado el peli rosa.
— Los dos discutimos, Gray se fue con Molly. -entonces entrando en una de sus crisis Juvia comenzó a golpearse el rostro con sus propias manos.
— No debiste haberle dicho nada, eres una tonta. -Se repetía una y otra vez mientras Ultear con fuerza la detenía y evitaba que siguiera haciéndose daño.
— Voy por él, cálmate -Muy asustado Natsu tomó las llaves de Ultear para ir tras Gray, sí, el peli negro le había contado acerca de los desequilibrios mentales que Juvia sufría a veces, pero jamás pensó que le doliera verla de esa manera.
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En el momento en el que Juvia había vuelto a tomar control de sí misma escapó en la camioneta de Gray, cuando Ultear no le estaba poniendo atención, después de manejar durante horas bajo la inclemente lluvia había llegado de nuevo a París.
Para ella ya no tenía sentido quedarse, claramente Gray había hecho su elección y debía como en muchas veces anteriores volver a empezar, no era la primera vez que tenía un corazón roto, pero debía seguir porque ahora se trataba de mantener vivos dos corazones extras en su interior.
Juvia a Meredy: ¿Juvia puede ir a tu casa está noche? -Eran casi las tres de la mañana y ella sabía que lo más probable era que Meredy estuviera completamente dormida, pero no tenía a donde más ir, si iba a un hotel la prensa comenzaría a hablar y si Gray después de todo se atrevía a buscarla al primer lugar que iría sería al apartamento. Ella ya no quería hablar con él, no después de haberse ido con esa mujer.
Meredy a Juvia: ¿Qué sucedió? ¿Dónde estas? -Y Juvia respiró al ver que ella estaba despierta.
Juvia a Meredy: Ella luego te explica, Juvia está cerca de tu casa. -guardó su celular en su bolso y dejó las llaves dentro de la camioneta de Gray. Le dio una mirada al edificio del Fullbuster, ese al cual no iba a volver porque la operación Raccoon se había cancelado por vencimiento de términos. Llamó a una compañía de taxis y esperó a que uno llegará, aunque en su situación actual podía salir a las calles completamente sola sin importarle su seguridad.
Llegó en pocos minutos a casa de Meredy, la joven golpeó en su puerta y cuando vio la melena rosa rompió en llanto, la chica la acunó entre sus brazos y escuchó cada palabra que ella le contó para luego darle consejos y asegurarle que solo era una pelea con solución como las que ya habían tenido antes.
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Juvia no pudo dormir, había pensado toda la noche en Gray, en que podía estar en ese instante entre las sábanas de Molly, pensando que ya no había vuelta atrás, que todo estaba perdido. Esa mañana y parte de la tarde había dedicado su tiempo para ir al banco para hacer muchas transacciones bancarias, allí donó la mayoría de su dinero a fundaciones que apoyaban a los niños que habían sido abusados de cualquier manera. Su dinero, que ahora lo sentía sucio por las palabras de Gray había desaparecido con tan solo unas cuantas firmas y los niños iban a agradecer su donación. Se miró en el espejo del baño de Meredy, ya estaba lista para el evento y sus ojos volvían a sentirse vacios, a lucir la tristeza que escondía su alma.
— ¿Fuiste por mi auto? -Meredy asintió para entregarle las llaves.
— De nuevo es Gray, ya lleva llamándome más de diez veces, Juvia. -La peli rosa le mostró la pantalla de su celular en la que se veía como él la llamaba, Juvia no había contestado, simplemente no se sentía con las fuerzas necesarias para verlo a la cara después de lo avergonzada que se sentía por su error. — No le contestes, ya le dijiste que no sabías donde estaba.
— ¿Sabes? Tengo un mal presentimiento, Juvia. No me da buena espina que Oración seis haya cambiado el día de su lanzamiento de temporada para hoy a unas cuantas horas del nuestro, tengo un mal presentimiento. -En ese momento Juvia no podía pensar o al menos eso ya no tenía importancia para ella, le resto importancia a las palabras de su amiga para tomar su bolso.
— ¿Meredy alguna vez pensaste en que si morías nadie te extrañaría, nadie lloraría por ti? -La oji verde la vio algo extrañada, no le gustaba que ella dijera ese tipo de cosas y más con la depresión que estaba atravesado.
— No, ¿Por qué lo preguntas? -Juvia negó con la cabeza para cambiar de tema rápidamente.
— Vamos, ya estamos retrasadas y Mirajane debe estar colgada del techo. -Las dos jóvenes salieron del apartamento y se aventuraron por las calles de Paris para llegar al gran salón.
Meredy se sintió completamente orgullosa cuando entro al salón y vio la decoración, la música y los susurros de las personas de alto estrato que se mezclaban en la sociedad de personas adineradas, Juvia se perdió entre la multitud para hacerse cargo, corría de un lado a otro intentando que todo saliera perfecto, haciendo todo lo posible por agradar a los que serían sus clientes y después de unos largos minutos todos los invitados ya estaban en sus respectivos asientos y entonces el evento dio inicio.
Las modelos salieron una tras otra vistiendo los diseños que Juvia había creado con esmero, todas sus obras originales, estaba segura que iba a encantar al público, pero se equivocaba, nadie aplaudió a su talento, los críticos que la respetaban comenzaron a gritar que era un plagio, una vil copia de algo que ya habían visto. Asustada intentó saber lo que pasaba y allí estaba Mirajane que apareció de repente frente a ella, mirándola con desprecio con su hermana tras de sí con una gran sonrisa en sus labios.
— ¿Cómo pudiste hacerlo? -Gritó Mira a una Juvia muy sorprendida que no entendía lo que estaba sucediendo.
— ¿Hacer qué? ¿Qué es lo que pasa? -Lisanna con malicia mostró las fotografías de la colección de Oración Seis, esos diseños que eran totalmente idénticos a los suyos y que ya habían sido lanzados hace unos cuantos minutos.
— Puedo explicarlo -trató de defenderse la peli azul, estaba más que claro que alguien había vendido los diseños.
— Fue Lisanna -Dijo la peli azul totalmente segura de sus palabras.
— ¿Cómo crees que mi hermana va a vender los diseños? No seas cínica, ¿Sabes cuánto dinero vamos a perder? Sería un auto robo, nadie es tan estúpido. -Aterrada, con el mundo encima, escuchando la criticas que la condenaban. Estaba tan asustada como cuando tenía ocho años y estaba encerrada en ese oscuro sótano.
— Enseguida llamo a la policía para que se lleven a esta delincuente -Lisanna marcó en su celular el número de la policía, el mundo de la joven comenzó a dar vueltas, pero solo había una única cosa en su mente, debía escapar, ya que no había ninguna forma de probar su inocencia.
Corrió con sus altos tacones por el salón para ir por su auto, Meredy que estaba igual de estupefacta que Juvia salió tras ella.
— ¡Espera Juvia! Eres inocente, no tienes porque huir -El maquillaje de Juvia se había corrido por las lágrimas, la desesperación, la rabia, su mundo se había destruido de nuevo, todo lo que había construido se estaba derrumbando como si fuera una simple torre de cartas.
— Lisanna va a hacer que me pudra en la cárcel, nadie me va a creer, por eso tengo que irme donde nadie me encuentre… tú tienes que decir que yo te obligue a vender los diseños.
— ¡No puedo decir eso! Te incriminaría.
— No importa si con eso te puedes salvar, donde voy a ir eso ya no va a importar -la peli rosa levantó su ceja.
— ¿Y a dónde vas a ir? -Juvia sonrió para subirse en su auto, sabía que no podía contestar a esa pregunta sin causarle ningún dolor y en seguida le dio un pequeño papel. — Dejé dinero en esta cuenta, es el suficiente para que hagas una nueva vida lejos de esto, esté mundo no es para ti, aléjate antes de que te vuelvas como yo.
— Escríbeme cuando estés a salvo.
— Donde voy dudo que pueda escribir cartas...Meredy, gracias por ser mi amiga, se lo feliz que yo no pude ser. Perdóname por no cumplir la promesa que te hice -Meredy solo pudo dejar que sus lágrimas se resbalaran sabiendo a que promesa se refería, era tan joven, no se lo merecía y aunque le marcara muchas veces a su celular no iba a contestar, no iba a poder evitar lo que la peli azul iba a hacer, así a toda velocidad arrancó su auto, esquivando, pasando semáforos en rojo, tratando de ser más rápida que la policia. Tenía menos de diez minutos y debía ser mucho más hábil. Si cogia carretera y llegaba a ese lugar podía lograr su cometido. Miraba su espejo retrovisor cada dos segundos, usaba su oído para identificar cualquier sirena, recordó todo lo que había vivido y entonces en la oscuridad de la noche tomó esa fatídica ruta donde no pasaban carros y que conducía a aquel abismo que terminaba en el feroz mar.
La chica tomó un papel para escribir unas palabras, con su mano temblorosa, muy asustada, dejando su corazón en ese pequeño trozo de papel, lo dobló y escribió las palabras: "Para Gray Fullbuster" Se bajó del auto para dejar las llaves de este en el techo, el viento temible desordenaba su cabello mientras ella caminaba al final del camino y al mirar hacia abajo observaba las olas del mar que se estrellaban contra la pared.
No sobreviviría a la caída, de eso estaba segura, pero era la única forma para ella. Se agachó lentamente para arrodillarse en el suelo y tomarse el vientre con sus dos manos.
— Perdónenme, siento no haberles permitido ver la luz del día, lamento mucho no haberlos podido cargar entre mis brazos o alimentarlos. No quiero que nazcan en una cárcel y tampoco quiero convertirlos en una carga para Gray, así como yo lo fui para mi padre. Este es el fin del camino, es nuestro fin. -La muchacha vio el vacío enfrente de ella, ya no sería una carga para nadie, simplemente desaparecería de la vida de las personas que dijeron alguna vez amarla.
— ¡Vamos a saltar!...Uno -Suspiró profundo dándose el valor necesario para hacerlo.
— Dos -Puso en su mente la sonrisa del peli negro, un recuerdo feliz para disminuir el nivel de angustia y tristeza que estaba sintiendo.
— Tres…
Notas de autor.
Bien, ese era el drama que les prometí y sobre todo advertí. Nos queda un solo capítulo y no se angustien porque será lo que vivió Gray desde que se fue con Molly, espero que este CAP les haya llegado a los sentimientos o sea al kokoro. Levanten la mano quienes odian a Lisanna, jajaja yo la amo pero en el fic la puse de mala. (No le vayan a echar arena) ¿Qué creen que va a pasar? Bueno, Contestando sus hermosos reviews:
Doramassilvi: Hola! Sip, Ultear fue súper mala con ella, pero cambió cuando se enteró que tenía a los pequeños en su vientre y Molly, ella solo es el diablo vestido con ternura. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Jbadillodavila: Hola, ¿Esa qué? Llegó para llevarse a Gray y las ruinas de la relación de Juvia y Gray. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, chau.
Rirukasabe: Hola! Se lo que se siente esperar por una historia y me gusta demasiado que estés tan pegada a la historia, el capítulo pasado me salió largo así que bueno tuviste mucha barrita. Bueno, lo tierno se acabó en este capítulo para comenzar el drama, ahora el drama llegó. Espero que te haya gustado o al menos haya llegado a tu kokoro, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Gruviaforever: Me alegra haberte alegrado el día y sacarte del estrés. Tal vez con este CAP te produzca tristezas. Si, hubo celos en el capítulo y pues Gray pensó que era mentira sobre los bebés. Pero bueno lo que remato fue lo de Lisanna. Me encanta que te encante y en estos dos subiré capítulo de gotas de agua dulce. Gracias por tu review, espero que este CAP te encante y te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Lymar Vastya: Hola! Ir a ese pueblo solo impulso a Juvia a hacer lo que hizo, pensando en Gray, en Molly en que en realidad había perdido a su único y verdadero amor. Ultear fue muy dulce con ella cuando se enteró que estaba embarazada. Molly no le movió el tapete, pero Juvia creyó que si y más con su inseguridad, bien me encanta que te de felicidad y espero que el CAP te haya gustado o al menos sacado lagrimitas, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
NoahhChan: Hola! Hay muchas emociones y más en este CAP, dedicó mi tiempo porque deseo que ustedes lo disfruten, Molly solo era el principio del fin y bueno espero que al menos te haya emocionado. te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Natt Night: Hola, se aman demasiado y decirlo se sentía como una relajación para ella, lo aceptó, aceptó sus sentimientos y vio la oportunidad de decirle, pero todo pasó muy rápido y Gray solo quería estar a solas. Bien, el pasado de Juvia fue cruel y Juvia bien ella solo abrió su corazón y Gray no la entendió. Ultear cambió del cielo a la tierra con Juvia y Molly solo fue el Principio del fin. Bueno, está vez si fue algo demasiado cruel y te atormentare un poco con la espera. Yo tomaba a ese Gray porque aceptaba lo que sentía por Juvia, el de edoras solo era muy gallina. Amo tus testamentos, ahora solo queda un capítulo y sabrás que fue lo que pasó, te mando un beso y un abrazo psicológico.
Airyz00: Hola, exacto si no te gusta la sopa te dan dos tazas, bien, pobre Juvia porque en realidad Gray no le creyó cuando intentó decirlo. Son Bros, necesitaba hablar con él para poder estar completamente segura de sus sentimientos. Los celos de Gray cuando se trata de Lyon son desesperantes, él explota, pero en cierta forma no desconfiaba de su vecino, solo quería saber sobre su pasado. Mujer, llego la hora del drama ahora sí y mira que dolor, todo estuvo muy mal, no, Gray no la amaba tanto como quería a Juvia, solo su parecido físico y se sentía muy mal porque la había escogido porque se parecían y no quería hacer sentir mal a Juvia por esa razón. Actualice súper rápido y bueno, ya muy pronto actualizare gotas de agua dulce.
