Su corazón palpitaba con fuerza en un doloroso movimiento, mientras sus lágrimas amenazaban con salir, sabía perfectamente que si seguía en esa casa podía seguir pronunciando palabras hirientes hacia ella y no lo deseaba, no cuando con sus acciones le hacía daño a la persona más importante en su vida.

Tomó la caja de herramientas dejándola tras el Platón de la camioneta y así se subió en ella, sintiendo como sus manos temblaban por la discusión, tratando de volver a encontrar la compostura y la serenidad que lo caracterizaba. Odiaba profundamente pelear con ella y mucho más dejarla así, pero era necesario para poder pensar las cosas con cabeza fría y al menos darse un tiempo para poder procesar todo o eso era lo que pensaba.

— ¿Estás bien? -Preguntó la peli azul mientras ponía en marcha el vehículo. Gray que no despego su mirada de la ventana asintió mientras la veía a ella dentro de la casa, visible por medio de los cristales, con sus ojos llenos de lágrimas y su mano en uno de los vidrios esperando que él no se fuera, rogándole casi con la mirada que entendiera su pasado.

— Pues no parece, ¿estabas peleando con ella? -Y Molly nunca se andaba con rodeos, preguntó sin la más mínima gota de miedo, queriendo saber que había pasado, disfrutando del momento y pensando que podía aprovecharse de la situación si era lo suficiente sutil y venenosa.

Al salir de la granja Gray puso su vista al frente tratando de calmar su respiración tan agitada y sus apretados puños que solo demostraban lo enojado que se encontraba. En su mente solo había un pensamiento que podía causarle hasta risa, el hecho de que Juvia le dijera que estaba embarazada para retenerlo era una manera divertida para él, la imposible mentira en ese momento, pues solo era una nueva fase de engaño que jamás pensó que la chica podía desarrollar.

— Problemas que nunca faltan, ya sabes. -Dijo cortante, haciéndole entender a la mujer que no quería hablar del tema o en pocas palabras que ese no era su problema. En medio de la oscuridad de la noche meditó unos segundos en volver a casa temiendo por ella, sabiendo que se había comportado de una manera horrible, sintiéndose completamente culpable al saber que al contrario de ella que había entendido su pasado él solamente la había juzgado.

— Deberías considerar dejar a esa chica altanera, no es mujer para una persona como tú -Suavemente la muchacha bajó su mano de la palanca de cambios a las piernas del Fullbuster, con claras intenciones y sin ningún motivo para esconderse. Reaccionando y sobre todo evitando que esa mano siguiera subiendo a un lugar donde ahora solo la Loxar podía tocar, Gray se corrió más hacia la puerta minimizando así cualquier tipo de contacto, extrañado por las acciones de esa joven que tenía frente a él que parecía no reconocer.

—Mira, Molly. No sé por qué piensas que tienes el derecho de hablar de ella como si la conocieras, pero te voy a pedir que no te metas en nuestra relación y te voy a aclarar que jamás la traicionaría y mucho menos contigo. -No dudó en expresar lo que sentía, tal vez su voz sonó muy fuerte o la mujer esperaba otro tipo de respuesta, lo cierto es que al peli negro jamás se le había cruzado por la cabeza dejar a su chica, porque precisamente era su altanera y muy indefensa mujer.

— No te confundas, yo solo te estoy dando un consejo como amiga, deberías estar con una mujer más adecuada para ti. -Afirmó con inocencia, mordió su labio inferior conteniendo toda la ira, necesitaba que Gray no fuera tan reacio con ella.

— Gracias, pero no necesito un consejo de alguien que no conoce nuestra historia. -Estaba muchísimo más enojado que cuando salió de casa de Ultear, entonces de repente sintió que un auto atrás de ellos cambiaba sus luces. Al ver hacia atrás se dio cuenta que era la camioneta de su prima.

— Detente -Le pidió amablemente Gray a la mujer, de mala gana ella frenó casi haciendo que Natsu se detuviera en seco.

— ¿Qué quieren? El daño puede inundar la casa, debemos apresurarnos. -Le dijo casi mandando a Gray, enojada de que se entrometieran más personas en lo que se supone que era un momento a solas con el peli negro. El chico vio por el espejo retrovisor a su mejor amigo, respiró hondamente tratando de encontrar la razón por la que estaba siguiéndolos y se dio cuenta entonces como este se acercaba a la camioneta.

— Bájate, nos vamos a casa –Ordenó con una actitud extraña en él, completamente serio y una voz tan temible que podía llegar a intimidar a Gray.

— Hola Natsu -Dijo sarcásticamente la pueblerina cuando notó que el oji verde no la había saludado y que prácticamente la había ignorado haciendo como si no existiera.

— ¿Qué sucedió? -Preguntó alarmado el muchacho, Natsu no le respondió o al menos no quería exponer los problemas de casa delante de esa chica.

— Ahora. -Dijo sin meditarlo. Extrañado el peli negro abrió la puerta para bajarse, inmediatamente evitando que se fuera la muchacha lo tomó fuerte del brazo. — ¿No me vas a ayudar? Los Connell necesitan que arregles ese tubo. -El joven frunció el ceño, no entendía ahora porque no soportaba ni el más mínimo roce de la joven, se soltó con algo de rudeza para luego bajarse y cerrar la puerta tras de sí.

— Adelántate, ya vamos para allá. -Y resoplando como un toro totalmente enojada dejó que Gray fuera con Natsu y maldijo mentalmente al Dragneel por entrometerse en sus planes.

— ¿Qué pasa? -No le gustaba que otras personas se entrometieran en sus asuntos, se sentía ligeramente avergonzado de tener que meter a Natsu y a Ultear en sus problemas de pareja, pero le inquietaba el saber porque Natsu se había tomado la tarea personalmente de ir a buscarlo.

— ¿Qué pasa? Yo soy el que debe preguntar eso, hombre, acabas de dejar sola en casa a esa chica, tan terriblemente afectada que se estaba golpeando a ella misma. -El dolor en el corazón del muchacho se hizo presente, sabía entonces que había caído en una nueva crisis por su culpa y ahora estaba muy asustado por el hecho de haberla dejado sola.

— ¿Se hizo daño?

— Estaba haciendo algo como esto -Natsu la arremedo claramente golpeándose con poca fuerza. — Ultear la tomó con fuerza para que dejara de hacer eso, hermano, no sé lo que pasó entre ustedes, pero eso no le hace bien a los bebés. -Gray negó con la cabeza casi con una sonrisa en sus labios.

— ¿También te dijo esa tontería? Vamos, ella se cuida demasiado, en sus planes no está tener hijos. Te lo dijo únicamente porque me quería allá. -Natsu negó con la cabeza, se cruzó de brazos para inmediatamente recostar su cuerpo en la latonería de la camioneta.

— Me lo contó antes de la cena, parecía verdad. No creo que esté mintiendo, puede que sea mentira, pero ¿Por qué Ultear cambio tanto con ella desde que se desmayó? -El muchacho inmediatamente pasó toda la saliva que tenía en la boca, todo cobraba sentido para él lentamente. — Las mujeres tienen ese sentido, se dan cuenta de todo mucho antes que a nosotros se nos llegue a pasar por la cabeza. -Cayó en cuenta entonces que las repentinas nauseas de la chica y su manera tan larga de dormir podían ser causas y que realmente podía estar embarazada.

— ¿Voy a ser padre? -Preguntó casi como un susurro, totalmente asustado, pero más que todo con cierto shock.

— De dos o al menos ella dijo que iban a ser gemelos. -Seguido a esto Natsu sonrió por la expresión de terror de su compañero, el peli negro solo se cubrió el rostro intentando pensar, asustado de no poder ser un buen padre o un gran esposo, porque ya no era solo él, debía alimentar a tres personas, no era tan grave sabiendo que Juvia tenía dinero y que ese no era un obstáculo para ellos. El verdadero problema era él o al menos no se sentía lo suficientemente capaz.

— La trate muy mal, ahora no sé cómo decirle que lo siento. -Habló con un ligero tono de arrepentimiento y sus labios temblaron totalmente emocionado, sintiendo que aunque sus miedos eran mucho más grandes no podía dejar de lado la felicidad que le causaba el poder conocer a alguien que tuviera sus genes, una personita muy tierna e indefensa y en este caso dos que fueran su razón más fuerte de vivir.

— Pues con la boca. -Natsu pronunció sarcásticamente, sabiendo que ni él mismo era capaz de hablar con la chica que le gustaba para decir lo siento y vencer su orgullo. — Juvia te ama y solo si hablas con ella con calma todo va a solucionarse. -El peli rosa sintió como una gota de agua caía en su mejilla, al ver al cielo descubrió que estaba a punto de venirse un gran aguacero o una tormenta si su sentido no fallaba.

— Vamos entonces a casa -Sugirió el Dragneel, Gray negó con su cabeza para suspirar hondamente. — Bisca me dio las hierbas para que Juvia se mejorará esta mañana, lo menos que puedo hacer por ellos es arreglar su tubería. Ultear la cuidara bien mientras llegamos, ¿No es así? – Natsu entendía el deber que todos tenían en el pueblo de ayudarse mutuamente, era algo que debían hacer, entonces ambos se subieron a la camioneta y así arrancaron.

Se preguntaba en qué momento había pasado, desde cuando su peli azul sabía sobre la existencia de los niños y sobre todas las cosas porque diablos iban a ser dos. Un miedo profundo entró en su ser al pensar que Juvia podía acabar con ellos, pero entonces le agradó que ella fuera consciente de que era una decisión de ambos que al menos lo hubiera consultado con su mejor amigo. Ahora a casi cinco minutos de llegar a casa de sus vecinos pensaba en el incómodo momento que vivió al lado de Molly, despreciando como se había portado con él y mucho más con Juvia.

— Molly intentó seducirme, no sé qué le pasa, no me dejes solo con ella. No quiero que después invente cosas que puedan afectar a Juvia y nuestra relación. -Confesó, su mejor amigo lo entendía y era el único que no lo juzgaba.

— Vamos hombre, a esa chica se le veían las intenciones contigo desde quinto de primaria, no me extraña que quiera comerte, pero es una pesada sabiendo que la flaca es tu novia. -Natsu negó con su cabeza en desaprobación al comportamiento de la joven mientras trataba de ver en la oscuridad y con la fuerte lluvia que los perseguía, esa que se volvía mucho más fuerte con el pasar de los minutos.

— La madre de mis hijos. -Su voz ya sonaba con un cierto toque de orgullo, al diablo su pasado, al diablo lo que hizo, ahora lo más importante era el futuro, uno con ella y sus pequeños bebés.

—Literal -Apoyó el peli rosa para entrar en los territorios de sus vecinos, aunque con el término vecinos no significaba que vivieran cerca, las tierras de Ultear eran extensas y ocupaban mucho territorio, en carro quedaban a quince minutos de la casa de la joven. Rápidamente se bajaron y corrieron a la casa para no mojarse, saludaron con decencia a sus ancianos vecinos y Alzack en medio de sus muletas les mostró el lugar afectado en el granero.

— ¿Por qué dejaste que Molly se quedara acá? -El anciano levantó sus hombros. — No tenía a donde irse, además sabes que fue una buena amiga de mi hija. -El peli negro asintió y cuando llegaron al granero descubrieron a Molly intentando tapar el agujero para que el agua no siguiera desperdiciándose.

— Se tardaron -Dijo la chica que se hizo a un lado y dejó todo en manos de los muchachos. No se tenía que ser un científico para descubrir que el daño en la tubería había sido a propósito. Gray había trabajado antes en eso, su padre le había dado algunos tips para arreglarlos.

Concentrados en su labor empezaron a trabajar sin decir una palabra de lo descubierto, la chica desapareció del lugar por algunos minutos y volvió con unas cervezas destapadas sobre una bandeja.

— Por su arduo trabajo -Los dos se regalaron una mirada, su larga amistad les había enseñado a comunicar sus ideas sin siquiera hablar y entonces sabían muy bien que no debían probar cualquier cosa proveniente de ella. Natsu se levantó para tomar la primera cerveza para enseguida lanzar la segunda torpemente, al tratar de recoger el desastre que había causado regó el contenido de la primera y así se deshizo del líquido.

— Lo siento, suelo ser algo torpe con mis movimientos. -Sonriendo triunfante le regaló una mala mirada a la jovencita, casi la vena de su frente se había brotado por completo, estaba enojado con esa chica y no entendía en qué momento se había puesto del lado de la flaca como él la llamaba, pero estaba completamente seguro de apoyar a Juvia y la relación que mantenía con su amigo.

— Ya les traigo otras.

— No es necesario -Dijo Gray que había logrado que el flujo del agua no siguiera escapándose. — Ya estamos a punto de terminar -Le dijo para restarle importancia a la muchacha y seguir con ayuda de Natsu en su trabajo. Molly apretando fuertemente la bandeja salió del lugar lanzando improperios al aire que claramente ninguno de los hombres escuchó.

— Ella lo hizo, caíste en su trampa, hombre. Es increíble que no te dieras cuenta que te quería hacer pelear con la flaca. -El peli negro resopló para rápidamente terminar los detalles de la tubería asegurándose que no se volviera a romper de nuevo. Se levantó al terminar poniendo todas las herramientas en orden y entonces escucharon como un rayo caía cerca a ellos, con el sonido que los hizo casi subirse uno encima del otro por el susto.

— Está lloviendo muy fuerte -Dijo el peli negro al escuchar como las gotas caían con gran dureza en el techo, salió rápidamente para correr a la casa y despedirse de los ancianos que ya estaban completamente dormidos en el sillón, Molly estaba cruzada de brazos recostada en una pared observando a los jóvenes, la chica suspiró para luego ver como ellos se iban diciéndole un simple adiós.

— Vamos, necesito decirle que lo siento. -El peli rosa sabía que era peligroso conducir con esa lluvia, pero no era muy lejos y entonces cuando fue a arrancar la camioneta, la llanta trasera los dejó anclados por el barro que había formado el agua de lluvia combinado con la tierra.

— ¡Diablos! -Maldijo el pelinegro, imprimiendo toda la fuerza del motor del carro el oji verde intentó librarse en vano ya que se enterró mucho más, al ver que no funcionaba Gray se bajó para tratar de empujar, ante el clima inclemente y la mirada de diversión de la peli azul.

— Préstame las llaves de tu auto, vamos a halar la camioneta. -La muchacha negó con su dedo índice, escondiendo las llaves del alcance de Gray para guardarlas en su bolsillo.

— No confió en tu juicio, Fullbuster, además no quiero arruinarla. Buena suerte. -Sonrió finalmente para entrar a la casa y cerrar la puerta tras de sí. Gray y Natsu quedaron totalmente sorprendidos.

— No importa, sigue empujando. -Afirmó el Dragneel para con todas sus fuerzas intentar sacar la camioneta de Ultear.

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Había pasado una hora desde que se dieron cuenta que estaban atrapados en el lodo, los muchachos decidieron que era mejor que una grúa en la mañana los ayudará o al menos alguien que no fuera Molly. Caminaron entonces bajo la lluvia que se había calmado un poco por el camino, totalmente oscuro y tenebroso, siguiendo la carretera y arruinando sus zapatos y pantalón con el barro que era interminable.

Al ver los árboles de la finca de Ultear agradecieron, habían caminado por treinta minutos aproximadamente, estaban tan cansados que solo querían darse un baño e ir a la cama. Estaban completamente seguros que no iban a volver a hacerle un favor a nadie o por lo menos Molly había sido tachada como una no deseaba en la lista de sus amistades.

El peli negro se extrañó demasiado al no ver su camioneta en el lugar, frunció su ceño y entró en la casa. Al ver la cara de preocupación de su prima pudo sentir como su alma se escapaba de su cuerpo.

— ¿Dónde está ella? -Preguntó el peli negro con algo de rudeza.

— Se fue mientras le hacía algo de comer, lo siento, Gray. No me di cuenta, no pude evitarlo. -El muchacho negó con la cabeza y corrió a la habitación para comprobar con sus propios ojos que ella no estaba, que se había marchado. Al entrar vio algo escrito en el espejo del tocador, Gray podía identificar el labial favorito que usaba su chica para agradarlo, con este había escrito las palabras "No, nos busques." El muchacho vio un papel encima del tocador, lo tomó y leyendo los términos extraños que contenía se dio cuenta que era real, que Juvia si estaba embarazada y que la impresión de esas figuras negras que se notaban con claridad eran sus pequeños gemelos.

No pudo evitar exclamar una maldición, tomó los resultados de la ecografía entre sus manos y bajó desesperadamente las escaleras.

— ¿A dónde vas? -El peli negro levantó sus hombros inseguro de su respuesta, la maleta de la joven estaba en el armario y también había una nota allí. "Quema todo o bótalo, no me interesa lo que hagas".

— Tengo que ir tras ella antes de que haga una locura. -Sus pensamientos lo llevaron a aquel día en que sus padres murieron por conducir bajo la lluvia, desesperados por encontrarlo, no podía permitir que eso también le pasara a ella, a ellos.

— No hay forma, tenemos que esperar hasta mañana. Sabes que los autobuses no salen a esta hora y estamos a tres horas de una estación de tren. -Ultear intentó hacerlo entrar en razón, no era tampoco como si le fuera a permitiera salir sin el carro a que algún borracho lo arroyara, la opción más inteligente era esperar, pero él no quería. Gray Fullbuster estaba realmente asustado por ella y por cualquier cosa que le pueda pasar o cualquier locura que su mente inestable pudiera incitarla a hacer.

Mordió su labio inferior angustiado, intranquilo, tomó su celular y en repetidas ocasiones intentó contactar con ella, todo fue inutil por dos razones, primera, la señal era lo bastante inestable como para tan solo un poco lograra llegar, con la lluvia se había empeorado el servicio y segundo, porque claramente ella no iba a contestarle por lo enojada que se encontraba. Su única opción era esperar y rogar porque estuviera bien.

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Por fin había llegado al enorme apartamento, Gray que la estaba viendo recostada en la cama con una tranquilidad sumamente inquietante, con un vestido blanco que hacía notar la palidez en su rostro, se alegraba de verla y sonrió llamándola por su nombre.

— Juvia -Dijo suave, ella no le contestó, entonces al acercarse a la Loxar y tratar de acariciar sus cabellos azules esa voz tan conocida para él llamó su atención. Se volteó y la identificó de pie con un vestido elegante, demostrando su estatus social y su notable belleza.

— Querrás decir, Ocean. -Sonrió para luego tapar su sonrisa con una especie de abanico que sostenía, confundido, el muchacho intentó descubrir lo que estaba pasando, llevó su mirada a la chica que seguía durmiendo plácidamente en la cama y entonces sintió como esa mujer que era igual a Juvia se agachaba y susurraba en su oído.

— Linda, ¿No? Me llegue a aterrar cuando te conoció, cuando empezó a enamorarse e irse a la luz, realmente pensé que podías salvarla. -Gray vio a la joven que hablaba a su lado, recordaba perfectamente que ese vestido lucía el día que se conoció con ella, la primera vez que intimaron.

— ¿De qué hablas? -Preguntó, intentando reconocer que era lo que estaba pasando.

— Qué temía no podérmela llevar al infierno, tú la estabas sacando de la oscuridad y alejando de mi lado, pero la decepcionaste y no solo me diste un alma, me he llevado el premió triple. -La chica encima de la cama hizo una expresión de dolor, se movió en la cama pidiendo ayuda con sus voz entre cortada y sin poder despertar.

— ¡Déjala en paz! -Gritó el muchacho para levantarse y verla a la cara, la jovencita cuando se levantó empezó a expulsar chorros de sangre por sus ojos, boca y oídos, de repente la habitación se llenó de llamas y escuchó los desgarradores gritos de la peli azul que estaba atrapada en la cama pidiendo ayuda. Asustado, haciendo todo lo posible por rescatarla de las llamas y escuchando llantos de bebés, gritó despertando de aquella pesadilla.

— ¿Estás bien? ¿Qué pasó? -Natsu que se encontraba a su lado verificó que su amigo estuviera en buen estado y no se hubiera hecho ningún daño.

Gray miró a su alrededor, había sido un sueño muy real para él, pero ella no estaba en esa habitación y el día ya se había convertido en noche. La noche que Juvia se fue no logró dormir absolutamente nada, toda la mañana y parte de la tarde de ese día intentó comunicarse con ella, había llegado a París a las tres de la tarde y la llamó tantas veces que podía jurar que habían pasado las cien, pero todo fue en vano, hasta había hablado con Meredy para tratar de sacarle algo de información, solo estaba seguro que Juvia estaba desaparecida y que no sabía nada de ella. Gray estaba esperando que la peli azul llegará a su apartamento y por casualidad se había quedado dormido en la cama de la Loxar.

— Tuve una pesadilla horrible, Natsu tengo una fea opresión en el pecho. Siento como si algo malo estuviera sucediendo. -En ese instante su celular sonó, con rapidez lo buscó entre sus bolsillos y se dio cuenta que era la peli rosa.

— Hola, Meredy. ¿Sabes algo de ella? -El peli negro supo que algo sucedía por el silencio tan largo que hubo por parte del otro lado de la línea.

— Gray, no sé cómo decirte esto -El corazón del Fullbuster se detuvo cuando la escuchó llorar, se sentó intentando calmar el agujero negro que se había creado en su estomago y entonces con inseguridad y su voz totalmente cortada hablo. — ¿Decirme qué, Meredy?

— No sé si sabias que hoy era el lanzamiento de temporada de los Strauss. -El muchacho asintió y con un nudo en la garganta no pudo pronunciar palabra alguna. — ¿Ella está contigo en el evento? -Preguntó después de obligar a su voz a salir claramente.

— Gray, no sé si ya salió en las noticias, pero la casa de oración Seis lanzó su temporada primero, hace algunas horas y eran los diseños que Juvia había hecho, todo lo que íbamos a lanzar hoy. Juvia estaba conmigo y delante de todos los asistentes Lisanna la acusó de espionaje industrial, de robo a propiedad intelectual y de muchos cargos más.

— ¿La policía se la llevó? -Preguntó tratando de mantener la compostura, sabiendo que debía ser el apoyo de Juvia ante cualquier proceso judicial y que debía mantenerse fuerte por eso.

— Gray, ella escapó, pero antes de irse me dio a entender que iba a atentar contra su vida. -El muchacho sintió como si corriente lo atravesara por toda la espina dorsal. Se sentó en la cama y mordió su labio inferior tratando de no entrar en pánico. — ¿Hace cuanto fue eso? ¿Sabes dónde puede estar? Tenemos que encontrarla, Meredy.

— Fue hace media hora, no pude llamarlos porque tuve que enfrentar a todos los asistentes, hasta a la misma Mirajane, la policía me va a llevar a la estación para declarar, Lyon me conseguirá un abogado. Encuéntrala, dile que vamos a luchar para que la verdad se conozca. Debo colgar. -El peli negro se tapó la boca con una de sus manos, desesperado intentó pensar en cualquier lugar donde ella pudiera estar, sin embargo nada llegaba a su mente.

— ¿Qué te dijo? ¿Por qué estás tan blanco? -De repente el teléfono de Natsu sonó, era esa llamada que hace meses esperaba, pero no era un buen augurio considerando la situación por la que estaban pasando.

— Hola, Natsu. Sé que hace mucho no hablamos, pero cuando me enteré de esto pensé que sería justo que ustedes supieran primero. -El peli rosa cerró sus ojos, se sentía tan agradable volver a escuchar la voz de la rubia que podía disfrutar de cada palabra, aunque claramente ese no era el momento.

— ¿Qué sucede, Lucy? -Gray se levantó de su asiento, buscando respuestas con sus ojos, reclamándole a Natsu que le comunicará que estaba sucediendo.

— Me llamaron para decirme que Juvia Loxar se había suicidado, acabo de llegar al acantilado para cubrir la noticia, Natsu. Está su auto, hay una carta de suicidio y los policías están tomando las evidencias, lo siento, lo siento mucho. -El peli rosa cerró sus ojos dolorosamente intentando controlar sus lágrimas, en lo primero que pensó no fue en Juvia o en los bebés, no tenía ni la menor idea de cómo le iba a decir a Gray sobre la noticia. Otra perdida para él y sabía que esto no iba a superarlo, que no volvería a verlo reír después de esto.

— ¿Qué pasa? -Preguntó angustiado el peli negro, Natsu colgó la llamada para enseguida poner su mano en el hombro de Gray.

— Necesito que seas muy fuerte. -Los ojos de Gray empezaron a temblar. — Promete que serás fuerte. -Gray asintió con la cabeza, mintiendo, temiendo por lo peor.

— Juvia está aparentemente muerta. -El mundo se le vino encima y aunque su corazón se fragmentó para romperse en pequeños cristales, no pudo dejar que sus lágrimas salieran.

— No me gustan tus chistes -Dijo negándolo, inmediatamente sintió como la puerta del apartamento estaba siendo violentada, salió corriendo emocionado, esperando que fuera ella la que atravesará esa puerta y le dijera que todo era una mentira.

— Policía, identifíquense -Los ojos grises del peli negro se llenaron de lágrimas, el dolor en su pecho era completamente insoportable, escuchó como Natsu decía sus nombres porque estaba han afectado que no podía decir absolutamente nada.

— ¿Gray Fullbuster? Necesito que nos acompañe a la estación de policía, la mujer ha dejado una carta para usted y es necesario que testifique todo lo que sabe sobre Juvia Loxar y las razones por las cuales se ha suicidado. -Natsu lo ayudó a caminar empujándolo de los hombros, Gray sentía como su alma definitivamente abandonaba su cuerpo, ella ya no estaba y parecía muy irreal para él.

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— ¿Dónde conoció a Juvia Loxar? -No quería contestar, no deseaba decir una sola palabra, solo quería asegurarse con sus propios ojos que ella ya no estaba.

— ¿Por qué no la están buscando? Ella puede estar viva aún. -ignorando completamente la pregunta, le reclamó al policía, con su voz en un hilo.

— Es imposible mandar un equipo a buscarla, las olas se estrellan con tal fuerza con la roca que sería imposible mantenerse a flote, además, seamos realistas Fullbuster, la mujer no sobreviviría a una caída así o al menos los peces ya se nutren con su carne. -Sin ningún tipo de tacto, mascando chicle y tratando de acabar su trabajo rápidamente el policía fue claro con el peli negro.

— ¿Qué relación sostenían ustedes dos? -Preguntó asegurándose que la grabadora estuviera activada.

— ¿Puedo leer la carta que ella me dejó? -Su chica era astuta, pensaba que podía haberle dejado una pista en la carta, algo que le dijera dónde estaba, una sola razón para no tirarse por esa ventana y morir en ese instante.

— Primero debe contestar las preguntas señor. ¿Cuál era su relación con ella y en dónde la conoció? -Como un bombardeo todos los recuerdos llegaron a su mente trayéndole un fuerte dolor de cabeza, no podía ser cierto, Gray se negaba a la idea de que ella estuviera muerta.

— Trabajo como mesero en el restaurante Les tablettes. Ella solía visitar el lugar con frecuencia, había cierta química entre los dos o al menos su aspecto físico no era indiferente para mi, una noche hace casi un año estuvimos juntos en el baño de mujeres. Desde ahí empezamos a tener una aventura. -No quería comprometer o dar muchos detalles de su relación, estaba seguro que a nadie le importaba lo que pasaba entre los dos y que a ella no le gustaría decir todo lo que solo les competía a ellos.

— ¿Está diciéndome que duraron saliendo un año entero? -El muchacho asintió con la cabeza.

— ¿Era serio o solo una aventura su relación? -No sabía que contestar a eso, no eran novios oficiales, ella jamás lo presentó como si fuera una persona agradable a la sociedad.

— Para mí era muy serio. Yo la amo. -Dijo como si su vida se fuera a acabar en ello, desolado, completamente en shock por lo que había pasado.

— ¿Para ella era serio? ¿Ella lo amaba? -El muchacho levantó los hombros demostrándole que no tenía respuesta, mentía, sabía perfectamente que ella lo amaba con todas las fuerzas de su ser.

— ¿Reconoce usted esto? -El policía sacó una bolsa hermética de una caja que contenían las evidencias, dentro de ella se encontraba la tobillera que Gray le había regalado a la joven.

— ¿Dónde estaba? -Al tratar de tocarla, el policía la alejó de su alcance.

— Debo suponer que eso es un sí.

— Yo se lo regalé -completó la frase el Fullbuster. El hombre asintió para tirar la bolsa de nuevo en la caja.

— ¿Juvia había manifestado con anterioridad alguna acción que atentara contra su integridad? -Las veces en las que la vio entrar en crisis creía que no las podía contar con los dedos de la mano, no era para menos después de todo lo que le había tocado vivir.

— Sí, cuando se enojaba o perdía el control sobre ella misma se golpeaba, la mayoría de veces dañaba sus nudillos.

— ¿Entonces qué pasó? ¿Por qué cree que ella tomó esa decisión? -El peli negro tragó fuertemente toda su saliva y cerró los ojos culpándose por todo lo que había pasado.

— Salimos de viaje a mi pueblo natal, íbamos a quedarnos toda una semana a disfrutar de la naturaleza. No era de los lugares a los que estaba acostumbrada, pero estábamos bien. Ayer discutimos por una tontería, ella viajó a París y yo llegué hoy para buscarla y pedirle disculpas. -Gray se sentía verdaderamente incómodo, los ojos de aquel policía sobre él lo hacían sentirse peor de culpable.

— ¿Entonces usted participó en la venta de los diseños? ¿Lo hizo por dinero?

— Ella no sería capaz de vender sus propias creaciones, su lealtad hacia Mirajane era increíble. Yo veía cómo trabajaba, como se esforzaba para que todo saliera bien. Le puedo jurar esta noche que ninguno de los dos tuvo algo que ver con eso. -La defendió porque era lo único que podía hacer para limpiar el nombre de su chica. No entendía como ese hombre lo trataba como si fuera un ladrón, como si ahora lo más importante fuera saber por los dichosos diseños cuando su chica estaba probablemente perdida en el mar, pidiendo a gritos su ayuda.

— Bien, así que fue Meredy ¿No?

— No, ninguna de las dos tiene nada que ver en eso, Meredy es una persona correcta. Esto solo es una trampa de alguien que quería destruir a Juvia y lo logró. -Dijo con unas terribles ganas de llorar, sin embargo las lágrimas no salían, parecían estar todas trancadas.

— ¿Quién cree que fue? -Gray negó con la cabeza, temía que si dijera algo en contra de los Strauss pudieran incriminar a Meredy y a él con la manipulación de algunas pruebas.

— Pero si Juvia era inocente, ¿Por qué hoy vació su cuenta de ahorros para hacer donaciones a fundaciones de niños? El dinero de Oración Seis entró en su cuenta así que es prueba suficiente para incriminarla. Tal vez solo hizo esa jugada porque se sentía como un ratón acorralado -Gray bufo pareciéndole totalmente absurda la deducción del investigador. Las palabras que había pronunciado sobre el dinero sucio tal vez tenían algo que ver con esa decisión, el Fullbuster había sido el causante de eso.

— No sabía que ella había donado todo su dinero, pero Juvia tenía tanto que es estúpido el pensar que se iba a arriesgar por una cantidad de dinero tan absurda, además, ella no sería capaz, ya se lo dije. -El muchacho frunció su ceño casi demostrándole que si no dejaba de hablar mal de ella iba a romperle todos los dientes.

— ¿Cree que puede estar viva? -No podía ocultar su ilusión, deseaba con su corazón entero que todo fuera una pesadilla y que estuviera a su lado.

— Ojalá así fuera. -Dijo para taparse el rostro totalmente frustrado e impotente.

— ¿Usted la ayudaría a ocultarse? -Claro que lo haría, sí, se convertiría en un criminal dispuesto a encubrirla, a ayudarla.

— No, le pediría que se entregue porque sé que ella es inocente y podemos demostrar su inocencia.

— Juvia ha aceptado su culpabilidad, dice que usted no tiene nada que ver y no hay nada sospechoso en su cuenta bancaria. Puede irse, señor Fullbuster. Por ahora, la carta hace parte de la investigación, por tanto no le podemos entregar la original. Está es una copia. -El muchacho vio la carta y dudó en recibir el trozo de papel, con determinación la tomó después de segundos y entonces salió del lugar buscando un lugar a solas.

Bajó las escaleras para irse a la calle gracias a la puerta, la primavera había llegado y las calles lucían mucho más frondosas, aunque de noche solo se viera mínimamente gracias a la luz de las farolas.

— ¿Cómo te fue? ¿Qué dijeron? -Natsu se despegó de la camioneta a penas lo vio, sumamente preocupado y tratando de ocultar el mismo dolor que él sentía por la pérdida de Juvia y de los bebés.

— Necesito un momento ¿Si?

— Pero… -Natsu dejó que se fuera, sabía que era malo dejarlo solo, pero su amigo necesitaba pensar, solo iba a dedicarse a seguirlo sin interferir. Gray por su parte caminó dos cuadras para entonces sentarse en una banca que se encontraba en uno de los parques del sector.

Desenvolvió el papel y concentró su mirada primeramente en la letra, no había ninguna duda, era la letra de su peli azul. Llenándose de fuerza y valor leyó la primera línea, terriblemente asustado y viendo como el papel se movía por el temblor de sus manos.

Hola, Bombón.

Sí, déjame llamarte así por última vez. Seré breve, no tengo mucho tiempo.

De antemano te pido perdón por todas las molestias que te causé, porque por estos días siguientes no te dejarán en paz los periodistas, pero no te angusties, será por muy poco tiempo, cuando la noticia de mi muerte sea superada por algo más entretenido para los medios.

Te escribí a ti porque no tenía a nadie más, porque realmente hoy moriré sabiendo que tal vez solo era importante en tu vida y conociendo mejor que nadie que me olvidaras cuando pase algún tiempo. Y es lo mejor, no era una persona buena para ti.

No puedo expresar en este simple trozo de papel lo mucho que te amo, lo protegida que me encontraba cuando me acunabas en tus brazos, lo feliz que me sentía cuando estaba a tu lado, esa noche cuando vimos la estrella fugaz mi deseo fue ser feliz y creí que podía serlo a tu lado, pero olvidaba que las herramientas como yo no tenemos sentimientos, no somos felices, no tenemos el derecho a ser amados, la vida siempre se había encargado de recordármelo y estaba volando demasiado alto.

Tenías todo tu derecho de alejarte de mí y te entiendo, créeme que en realidad tomaste una buena decisión terminando conmigo, hoy me han descubierto y odio que hayas tenido que darte cuenta de esta manera, vendí los diseños con el único propósito de destruir a Mirajane, pero sabía que si te decía me ibas a impedir hacerlo, porque siempre fuiste muy correcto y admiro eso de ti. Apoya a Meredy, ella no tuvo nada que ver en esto.

Bien, esto es todo, no te culpes por nada, olvídame y realiza tu vida, ódiame hasta que me vuelva un recuerdo borroso en tu vida, te amo y siempre te amaré. Cuídate mucho y busca tu felicidad sobre todas las cosas.

Con amor, Juvia Loxar.

Nada, no había nada, su alma estaba tan seca que ni siquiera lágrimas podía dejar caer.

— Mentirosa, mentirosa -Repitió una y otra vez golpeando la silla en la que estaba sentado.

— ¿Por qué te echaste la culpa? -Se levantó para dar patadas a todo, a la banca, a la basura, al farol, lastimando sus propios pies. Natsu lo detuvo antes de que siguiera desquitando su ira con los objetos, lo entró en la camioneta y se lo llevó al apartamento.

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— ¿Crees que yo haya sido uno de los motivos por la que tomó esa decisión? -La rubia con lágrimas en sus ojos buscó el abrazo del peli rosa, Lucy había estado pendiente todo el tiempo de ellos, no se había ido del apartamento de Gray. Estaba allí apoyándolos después de una semana desde que Juvia decidió acabar con su vida.

— Claro que no, no puedes sentirte culpable. Ella tomó esa decisión porque tuvo un momento de debilidad. -Con fuerza el muchacho abrazó a la joven, demostrándole que estaba allí, que le daba todo su consuelo.

— Yo me metí en su vida sin siquiera pensar en ella como persona, me siento tan culpable. -La muchacha cubrió sus ojos chocolates con las manos, susurrando porque no quería que Gray se despertara.

—No fue tu culpa, no fue culpa de nadie. -Los ojos verdes del joven se cristalizaron, con un nudo en la garganta empezó a hablar, a decir lo que pensaba, no había podido hablar con nadie, desahogarse. Lo único verdadero era que a él también le estaba afectando. — ¿Sabes? Ella murió y todo se destruyó, mis sueños, mis ganas de tener nuestro restaurante, yo realmente quería cumplir mis sueños, ahora ver a Gray de esta forma, no sé qué hacer con él, me preocupa el hecho de que no llore, de que no hable con nadie, que duerma todo el tiempo. Ha decidido renunciar al curso de cocina, no sé qué decirle, como aconsejarlo. Siento como si fuera un mal amigo, uno que él no necesita ahora.

La Heartfilia lo tomó de las mejillas, para negar con la cabeza.

— No puedes renunciar a tus sueños, no se han acabado, solo debes esperar a que vuelvan a tomar su flujo natural, Gray no ha podido expresar correctamente sus sentimientos, pero es un chico fuerte, lo va a superar. Solo debemos empezar a dejarlo andar solo. Tal vez solo necesita estar a solas para demostrar todo lo que siente. -Natsu asintió creyendo que había algo de verdad en sus palabras, decidió entonces que era hora de dejarlo por su cuenta dándole algo de espacio y que debía volver a su apartamento.

— ¿Necesitas que te lleve a alguna parte? -La chica asintió. — ¿Podría quedarme en tu apartamento? No quiero estar sola. -El peli rosa asintió, fue a revisar que su amigo estuviera en buen estado, le dejó la comida servida en un plato y en seguida salió del apartamento, la rubia le tomó la mano delicadamente y con un sonrojo en sus mejillas Natsu la apretó fuertemente.

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Lentamente el Fullbuster abrió los ojos, habían pasado exactamente nueve días desde que Juvia había muerto y los rumores acerca de ellos en la televisión se estaban disminuyendo, ya no lo acosaban y la investigación estaba dando por conclusión que ella se quitó la vida.

— Hola Bombón, se te está haciendo tarde para ir al restaurante -Sonrió automáticamente al escuchar su voz y se volteó para verla acostada al lado de su cama.

— ¿Cómo amaneciste, Juvia? -Ella sonrió. — Juvia aún tiene algo de náuseas, pero está bien.

— Voy a hacerte algo de comer rápidamente y me voy, ¿Te parece? -La chica se volvió a arropar con las cobijas y él se levantó para darse una ducha rápida. Salió y se cambió delante de ella para luego irse a la cocina y hacer algo que le gustara verdaderamente a su chica, al terminar fue a su habitación y dejó la comida en la cama.

— Me voy, ¿Necesitas que te traiga algo del supermercado? -La joven negó con su cabeza y el muchacho vio el momento exacto en el que tomaba los platos.

— Aunque pensandolo bien, Juvia y los gemelos quieren chocolate.

— Como órdenes. -El chico se miró en el espejo para acomodar su corbata y se puso su chaleco para abotonarse. — Te amo. -susurró para luego desaparecer.

Los periodistas habían dejado de seguirlo y pudo llegar a su trabajo cumplidamente, Natsu le sonrió para empezar a alistar las mesas, después de todo lo que había pasado el restaurante se llenaba más de lo habitual, querían conocer al famoso mesero, otros se atrevían a preguntarle cosas, pero a Natsu le inquietaba esa actitud de serenidad que tenía su amigo.

No se atrevía a preguntarle qué le pasaba o como seguía, si tal vez seguía pensando en ella. No quería echar más sal en la herida, pero vio a Gray distraído con su celular en toda la jornada. En su descanso vio como el peli negro sonreía levemente al leer algo en la pantalla de su celular.

—¿A quién le escribes? -Era imposible que Gray hubiera superado tan rápido a Juvia, no cabía en su mente que estuviera hablando con otra mujer, entonces la respuesta del muchacho le heló hasta los huesos.

— Pues con Juvia. -Natsu negó con la cabeza.

— ¿De qué estás hablando, Gray? -El peli rosa capturó el teléfono del muchacho, descubrió que él le había mandado millones de mensajes a Juvia y que nadie había contestado de la otra línea.

— Gray, Juvia murió.

—¿De qué estás hablando? Juvia está en mi apartamento, no se siente muy bien por los bebés, por eso no fue hoy a la casa de modas. -Y Natsu sintió un feo dolor en su corazón al ver los ojos de Gray que lucían como si tuviera una verdad absoluta. Creyendo que aún ella seguía viva.

— No está, Gray, ella se suicidó.

— No mientas, Natsu. Ella está en mi casa, está durmiendo en mi cama. -Natsu asintió, tratando de hacerlo caer en razón. — Bien, si vamos y ella no está tienes que aceptar de una vez por todas que ella murió. -Gray afirmó con su cabeza casi creyendo que su amigo se había vuelto completamente loco, el peli rosa entró pidiendo permiso ante el dueño del restaurante, el hombre entendió y dejó que ambos chicos se fueran.

En el camino el muchacho no dejaba de ver la conversación que tenía con ella, los mensajes que su mente creaba como si fueran respuestas provenientes de ella. Natsu estaba tan preocupado por su amigo, no quería que la locura lo terminará por absorber.

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— No hay nadie, Gray. -El muchacho abrió los ojos para ver que no había nadie en su habitación, la comida que había servido estaba encima de la cama, revisó su celular de nuevo para descubrir que era cierto, que estaba hablando solo y que todo estaba en su imaginación.

— ¿Qué me está pasando? -Se escurrió en el piso y por primera vez en todo el tiempo que había pasado sus lágrimas salieron con toda libertad, tenía que aceptarlo, no podía negarlo más. Juvia había muerto.

— Llora Gray, es lo que necesitas. -Natsu lo abrazó y sintió como muchas más lagrimas bañaban su hombro.

— ¿Por qué me hizo esto? ¿Por qué? -Le preguntó a Natsu, él muchacho negó con su cabeza sin conocer la respuesta. Entonces Gray se levantó y fue a la cocina, vio todos los objetos que Juvia le había regalado para montar su cocina, recordó entonces la promesa que le había hecho, esa que hicieron cuando ella le pidió ser su primera comensal, llorando a gritos empezó a lanzar todo al suelo, llamándola, gritando su nombre mientras sus gemidos de dolor eran claramente audibles por esas paredes de papel.

— ¡Juvia! -Gritaba una y otra vez mientras que los ruidos de las ollas al caer al suelo aminoraban su dolor. Natsu solo podía ver cómo su sueño se destruía, como tal vez deberían perseguir otra cosa, sabiendo que el dolor en su amigo jamás iba a desaparecer.

— Desquítate, saca todo el dolor, Gray. -el muchacho gritaba como un animal herido, cuál lobo alejado de su manada, era totalmente duro para él, su chica y sus hijos habían desaparecido de repente, sin siquiera estar preparado, había estado reprimiendo todo su dolor, había dejado que el dolor se acumulará en su corazón y esté explotó causando todo ese desastre.

Un golpe en la puerta del peli negro los sorprendió, más que todo a Natsu porque Gray estaba tan afectado que ni siquiera escuchó cuando el muchacho abría la puerta.

— Hola Levy. -Era imposible que los vecinos no escucharan el escándalo que Gray estaba causando.

— ¿Todo está bien? -Natsu negó con la mirada. — ¿Puedo hablar con él? -Al Dragneel no le pareció una buena idea, el Fullbuster estaba en su fase de rabia.

—Basta por favor -Gray vio a Levy y tapó su rostro con sus manos. La chica se acercó tratando de no pisar los objetos que estaban en el piso y luego lo abrazó.

— Gray, cálmate. Si Juvia estuviera aquí no le gustaría verte así, por favor.

— ¡Ella ya no está! Juvia no va a volver. -Y rompiendo de nuevo en llanto abrazó fuertemente a Levy. — Hay tantas cosas que quería decirle, no quiero que se vaya, solo quiero una oportunidad. -Completamente perdido, llorando como un infante dejó que Levy la acariciara.

— Aún hay una forma de decirle todo lo que sientes, solo piensa muy bien cuál es. -El muchacho hizo completo silencio. Tratando de pensar en alguna solución, se levantó y fue a la cama, tal vez solo necesitaba dormir o al menos eso sucedió hasta que se cansó de llorar.

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El joven había hecho muchos borradores buscando la carta perfecta, la mejor reunión de palabras para decirle todo lo que pensaba a Juvia y era entonces esa que tenía en las manos, había pensado en lo que Levy le había dicho, podía decirle a ella que lo sentía y la única manera que encontró para hacerlo fue esa.

Natsu había limpiado todo el desastre que había hecho, para fortuna de él casi todos los productos habían sobrevivido. Leyó la carta nuevamente para recordar las palabras que había escrito.

Hola, amor.

Recibí tu carta, fue muy difícil para mí leerla sin romperme a llorar, pero fui fuerte porque pensé que aún seguías viva, que todo era una mentira y una horrible pesadilla, pero ya han pasado casi dos semanas y mis esperanzas de volverte a ver son diminutas, he aceptado por fin que estás muerta o si no iba a volverme completamente loco.

Aún recuerdo la última vez que te vi, tu mano en la ventana pidiéndome que no me fuera, sí, si me hubiera quedado la historia sería diferente. Si no me hubiera comportado como un tonto seguiríamos juntos, amándonos, alegrando la existencia del otro.

No sé si te llegues a imaginar el dolor que estoy sintiendo sin ti, no sé si no fui muy claro o si no creíste lo que te decía, pero te lo repito todas las veces que sean necesarias, Juvia, te amo, te amo más que a mí vida y ahora que no te tengo aquí todo dejó de tener sentido, me siento vacío y solo veo pasar los días como si no tuvieran importancia. Yo no sé qué hacer, me enseñaste a amarte, a hacerte el amor, pero nunca me dijiste que hacer en este momento, nunca me enseñaste a vivir sin ti.

Perdóname por todo, fui un estúpido al no creerte, al no apoyarte, al juzgarte e irme completamente furioso, es una decisión que me va a pesar toda la vida y aún siento rabia conmigo mismo por lo estúpido que fui, pero si tuviera una máquina del tiempo, lo haría, me quedaría, te diría lo feliz que me hace la noticia de nuestros hijos. Sí, fuiste la única persona con la que pensé tener un futuro y ahora que no estás no sé qué va a ser de mí, me siento perdido entre un mar de gente y quiero solo morirme, no deseo seguir viviendo en un mundo sin ti.

Nunca fui bueno expresando mis sentimientos, pero ahora solo quiero pedirte que cuides a nuestros hijos en el cielo, diles que su padre los ama demasiado y que le hubiera gustado conocerlos, sujetar sus manitos, cuidarlos de todo peligro. Sé muy feliz, te amo y jamás lo dejare de hacer.

Sé que estabas mintiendo en la carta, jamás hubieras hecho algo malo, tú fuiste a la persona que más daño hicimos en este mundo y espero que donde estés te olvides de todo lo malo que viviste.

Esta es nuestra despedida, amor. No sé con exactitud tu nueva dirección, pero espero que la carga te llegue sin contratiempos.

Con amor, Gray.

La dobló con sumo cuidado y enseguida ató la carta a los globos de color azul como su cabello, esos que había comprado en su honor. En la azotea de su edificio respiró profundamente y dejó que los globos se fueran, se elevarán y lograran alcanzarla a ella llevando su mensaje. Esperó minutos que los globos desaparecieran de su vista y cuando lo hicieron dejó que sus sentimientos representados en lágrimas salieran, bajó a su apartamento tratando de calmar su dolor.

Cuando entró la soledad lo abarcó completamente, pero había algo diferente en él, vio una maleta en la sala. Estaba completamente seguro que no era suya, cuando la abrió se dio cuenta que eran millones de euros representados en billetes de alta categoría, había una nota en la maleta. "Cumple tus sueños, se feliz" Sonrió porque vio encima de su mesa las llaves que Juvia tenía de su apartamento, su letra, supo entonces que la joven estaba viva.

Notas de autor.

Bien este es el final de la historia, si quieren un epílogo con lo que pasó después digan Aye Sir y escribiré un capítulo con eso, si, si pueden darme sugerencias sobre que quieren que tenga. Perdón pero FF me borró algunos guiones de dialogo en el capitulo pasado. Espero haberlos agradado demasiado y también leer sus reviews.

Contestando sus hermosas palabras:

Evanabern: Hola hermosura! Bien, pues ella no se lanzó o al menos eso es lo que cree Gray, fue muy duro para él y Molly fue muy mala con ellos. Espero que tu corazón de agujero como el de Óbito haya sentido este capítulo también, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Jbadillodavila: Hola! Lisanna se pasó de malvada en este cap, odiaba tanto a Juvia que no pensó en las consecuencias. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

ZaDaBiA: Hola! Lamentó haberte dejado en depresión, este capítulo también fue demasiado triste, pero si te animaste a leer la historia descubriste que él lo lamenta demasiado tambi´ne. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

ClaudiaCorvo: Holis! ME siento orgullosa al haberte hecho llorar, porque sigifica que estaba transmitiendo correctamente los sentimientos de ambos. Espero que este cap te haya gustado bastante, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Nekonekodesu 3: Holis!, yayp, Molly fue lo peor que pudo haber sucedido, fue todo un caos y Juvia tuvo que aguántasela, pobrecita. Gray tuvo su merecido, pues cada acción tiene una reacción, el pobre se estaba volviendo completamente loco. Pinche todo, que sabias palabras, muchas gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Valeria561: Hola! Me encanta que te parezca hermoso, bien pues Juvia tuvo que sufrir demasiado cuando niña y más con Gray. Espero que este cap te haya gustado muchisisimo, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Adri: Hola hermosa! Bien, aquí en este cap di ligeros toques de Nalu, no es mi especialidad, pero lo intento. Gracias por tu review y por siempre apoyarme. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lia: Hola! Mi intención no era hacerlos llorar (Claro que sí, mentirosa) Bueno, pero al menos espero que tu corazón se haya calmado un poco viendo el sufrimiento de Gray en este capítulo, Pasó de todo en el capitulo y Juvia perdió el control de todo, el mundo se le vino encima y Gray no se comportó como el caballero que solía ser, pero bueno la pagó y terriblemente. Sí, debiste haberme dejado un review, pero lo importante es que te gustó y que te emocionaste con la historia. En este cap no pude poner todo lo que había pensando entonces lo más probable es que haga otro, claramente pasó lo que decías, Juvia está aparentemente muerta delante de todos y sí ya ando escribiendo continuación de Chosen One. Mmm con respecto a la peli ya estoy super emocionada para que llegue a mi país, por lo demás debemos ser pacientes. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Rirukasabe: Holis! Waaa lo siento, no quería arruinarte más el día pero el drama er inminente, espero que con el sufrimiento de Gray pudieras superarlo un poco. Además tengo esperanza que este cap te haya fascinado, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Lymas Vastya: Hola! Bien todo estaba perfecto hasta que esa mujer apareció e intento separar a Gray y a Juvia, Sí, Juvia estaba haciendo las pases con todos y realmente quería un buen futuro, pero el peli negro se fue un poco por el mal camino, aunque en este cap lo pagó. Lo que la terminó de matar fue Lisanna, ver como todo su trabajo se iba a la basura fue realmente duro para ella, pero bueno con respecto a la idea que me mandaste puede ser cierta, Juvia escapó con ayuda de alguien. Gracias por tu review, esperó que este cap te haya gustado demasiado, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

NoahhChan: Holis! Bueno, Gray estaba completamente ceado por la rabia, lo que hizo con Molly fueron acciones de pura decencia y en este cap la mandó al carajo cuando le mostro sus verdaderas intenciones, no lo culpes por no creerle, él sintió que Juvia lo decía para manipularlo, pero realmente no fue así. Lisanna se lleva el premio a las más malévolas del fic, me va a salir otro cap de esta historia así que no te lances por favor. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.

Sami Zurita: Holis! Estar sin internet por dos meses es toda una tragedia y luego te encuentras con todo el drama, es bastante desastroso. Me encanta que te encante, gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.