Nuevo capitulo, espero sea de su agrado.
Estaba incomodo, a pesar de que ya era el tercer día en que permanecía en ese lugar, simplemente se sentía fuera de lugar, se enderezo, sintió nauseas abrió los ojos y vio que era ya de día por lo que se incorporo de aquella cama enorme mirando a su pareja quien parecía dormir tranquilo, fue al baño que estaba conectada con esa misma habitación y vomito…Nada, pues no había comido nada aun y lo del día de ayer había sido digerido ya. Odiaba eso, no tenía fundamento ¿Todo porque estaba esperando? Su hijo debería ser menos exigente, al menos su esposo al parecer vomitaba menos.
Se ruborizo un poco al pensar al pelirrojo como su esposo, aun no lo eran, aunque según decían la marca que tenían ambos en el cuello se suponía que sí.
Salió de aquel baño enorme después de lavarse los dientes y darse un baño y se encontró con que su pareja salía del baño del otro lado de la habitación.
-Buenos días cariño ¿Nauseas?
-Si ¿Tu igual Sei?
El pelirrojo asintió acercándose a él y dándole un suave beso.
-Te amo Kōki, eres mi vida, dime ¿Cómo te has sentido aquí?
-Yo también te amo-Le dio muchos besos en el rostro haciendo que el otro sonriera más amplio.-Incomodo.
-¿Hice algo que te incomodara?
-No es eso, no es la vida a la que estoy acostumbrado temo que en cualquier momento van a sacarme a patadas de este lugar por haberme atrevido a poner los pies siquiera. Y sobre todo esos sirvientes tuyos diciendo: sama, sama, sama, sama, sama ¡Estoy harto! No soy alguien importante como un presidente o un emperador, siento que no debo estar aquí.
-¿Por eso les tiras zapatos a la cabeza a los sirvientes de la casa? Yo pensé que era costumbre de tu clan, hasta pensaba ponerles unos blancos de tiro en la cara para que nos divirtiésemos juntos. –Niega y toma de las manos a su pareja para llevarlo a la cama- Kōki, los sirvientes son tuyos, esta mansión ahora es tuya nadie te sacará de casa de esa manera, es más tu eres el que puede hacer eso.-Se acostó y con un gesto indico que se pusiera arriba de él, en cuanto lo hizo el pelirrojo lo abrazo con las piernas.- Yo también soy tuyo, puedes hacerme cuanto quieras el amor.
El chihuahua miro a su pareja de manera dulce.
-Sei, lo único que me importa es que tú seas mío y estar juntos.-Lo beso apasionadamente, quizás hacer el amor con su león lo calmaría un poco, acaricio y empezó a desnudar a su compañero quien hacía lo mismo, el castaño beso el cuello ajeno lamiéndolo y seguramente dejándole marcas estaba entusiasmado en tomar al pelirrojo como suyo nuevamente cuando fueron interrumpidos por un mayordomo.
- Seijūrō-sama Kōki-sama, Masaomi -sama desea ver…-Le llego un zapato en la cara dejando inconsciente al mayordomo que les había interrumpido, al parecer el embarazo ponía de un modo más agresivo a Furi. Mientras Akashi sentía que andaba con mucha libido últimamente.
-¡Al menos deberían tocar la puerta!-Gruño el chihuahua, su pareja se reía aunque estaba un poco incomodo también saberse interrumpido.
-Bajemos cariño-Lamió los labios ajenos dulcemente.- Tenemos que ver que quiere mi padre, seguramente es respecto a la boda y debemos desayunar.
-Para volver a vomitar…-Respondió a lo ultimo el castaño, si al menos las nauseas se detuvieran seria hasta un proceso más agradable- ¿Cuánta gente ira a la boda?
-Varios millones y gente importante de otros países.
-Sei ¿No podemos hacer algo más discreto? –Dice mientras caminan al comedor.-No me gustan las multitudes, me dan pánico.
-No te preocupes tus frases para el público no serán muy largas.
-¡¿TENGO QUE HABLAR FRENTE AL PÚBLICO?!
-Si y espero que no nos dejes en ridículo. –Dijo la voz del león mayor, el padre de Akashi que estaba en el comedor esperando a la pareja. Se había levantado temprano exclusivamente para hablar de los temas de la boda incluyendo los trajes y la ceremonia en general.
Unas horas más tarde.
El de ojos café miel miro al moreno con el ceño fruncido.
-Aominecchi…No creo que haya sido buena idea que le pidieras eso a Akashicchi.
-No me vengas con tus celos ridículos Kise, que el enano de mierda no es de mi gusto. Ninguno de los dos nos aguantamos, de hecho no sé qué es lo que dices que tiene de atractivo.
-No me refería a eso Aominecchi, solo que piénsalo bien. Akashicchi concreto su unión con Furihatacchi, ahora está embarazado quiere decir que pronto harán su unión oficial y tendrán una boda oficial a la que asistirán muchas personas y podrían ir alguno de tus parientes y descubrir la farsa que inventaste. –Esto último lo dijo mirando al de piel morena preocupado sinceramente.
El de cabellos azules se rasco la cabeza incomodo, su pareja tenía razón.
-¿Qué crees que debo hacer Kise?
-Podrías decirle a Akashicchi que haga una fiesta más reservada es lo único que se me ocurre, aunque todo depende de lo que el padre de Akashicchi tenga planeado.
-Mnh ¿Y si eso no resulta?
-Estoy pensando…-Se detuvo un poco- ¿Y si vamos a comer alguna cosa? Tengo hambre y quiero pizza.
-No traigo dinero conmigo.
-Pero yo si Aomin….-Se quedo mirando a una persona que tenía un raro sombrero y un traje ¿Militar? Una capa de color rojo oscuro, se parecía a cierto castaño. No de hecho era él, parpadeo no esa debe ser a otra persona.
-¿Qué rayos te pasa? ¿Qué estas mirando?
-Me pareció ver a Furihatacchi
-No me importa ese chihuahua, vamos a comer entonces.-Nalgueo al rubio que se sobresalto.
-¡Si vamos!
El amor, cosa inútil, cosa de gente fracasada, aunque no lo admita el también había caído por las redes de ese sentimiento, pero aunque ahora el sentimiento no gobierne su cuerpo con esa persona, ahí están otros sentimientos que quedaron en negro y lo pudren. No debió nunca encariñarse con ese sujeto.
Aun recuerda como lo conoció, parecía un chico torpe y de hecho lo era, pero había un no sé qué, a pesar de que era un simple cambiaforma animal, un ser sucio y bajo (Que según él todos los animales esos deberían desaparecer junto con los humanos por ser inútiles y asquerosos) era adorable de algún modo, le gustaba su sonrisa y su animo a pesar de que no era la gran cosa en un principio.
Tal como él chico le había pedido le había enseñado algo de básquetbol para impresionar a aquella chica que quería, pero entre más le enseñaba un sentimiento brotaba en el interior de sus entrañas. Un día después de meses de enseñarle básquet, sin poder contenerse le dio un beso que el castaño correspondió, el sentimiento se había hecho mutuo.
Y se habían hecho novios.
Sabia que ese chico no era un omega ni un alfa, era de esa maldita raza la s, no le gustaba, ese había sido una de sus trabas para no querer admitir lo que sentía, pero ahora que lo asimilaba tenía que hacer suyo a ese pequeño perro, así se convertiría en su omega y nadie se lo quitaría, sería completamente suyo y no escaparía, pues sería un ser completamente dependiente de él.
Es por eso que siempre le insistía en que hicieran el amor, pero el chihuahua siempre le decía que aun no era tiempo, y le daba besos en las mejillas, sintiéndose un poco culpable de que el chico de metal no pudiese obtener lo que quería de él.
Le gustaban los besos, por eso es que quería más de él, quería ese cuerpecito bajo el suyo. En un principio trato de convencer al castaño con palabras amorosas, pero luego cada vez mas usaba presión psicológica incluso, es que tenía que convencer a ese chihuahua que solo sería feliz con él.
Que era feo, que nadie se fijaría en alguien como él, que era un mono patético, que tenia suerte de que él se hubiese fijado en su escuálida persona pues nadie se fijaría en alguien tan poco atractivo. Bajarle la autoestima solo era un plan para que no buscase a nadie. Furihata solo debía ser de él.
Pero seguía sin ceder.
Un día le dijo a Furihata que se reunieran en cierto lugar y a cierta hora, ese día entre sus amigos trataron de sujetarlo para que Nash lo hiciera suyo de una vez. Pero el chico se convirtió en perro intentando huir, de la rabia el rubio fue tras él y lo tiro de una patada dándole varias reiteradas mientras el chico aun era un perro, aun así el animal mas muerto que vivo logro huir de su ira. Maldito animal malagradecido ¿Por qué no entendía que lo quería en serio? ¿Por qué no entendía que todo era por su bien y el suyo como pareja?
Supo después que estuvo a punto de morir, pero sobrevivió, ese mismo día en que por fin el chico estar consiente a pesar de que tenía varias partes de su cuerpo rotas que aun tardarían en recomponerse, el chico de oro fue a visitarlo. Furi estaba algo asustado la verdad, quería gritar pero al mismo tiempo no estaba seguro de que decirle, quizás si Nash lo dejaba no habría nadie que lo quisiese de verdad, pero tampoco estaba seguro de soportar otro intento de violación. Sin embargo el metálico le dijo lo que él no se atrevía: Que la relación estaba terminada. Pero antes que el castaño dijese algo el otro le dijo que era una basura, que era frígido y que a nadie le gustan los frígidos, que nadie se enamoraría de alguien como él, que era tan horrendo y patético, que realmente no sabía porque realmente había deseado tocarlo si era asqueroso en verdad. Todo con el fin de dejarlo tan destruido como pudiera.
Pero no era necesario, el chihuahua estaba destrozado en cuerpo y alma. Le dolía tanto el corazón en ese momento cuando el rubio se había marchado que sintió ganas de morir, de hecho muchos meses intento suicidarse, si no fuese por Kuroko quizás Furihata no existiría en el mundo.
Nash solo pensaba dejarlo un tiempo para volver con él perro, pero al encontrar que estaba comprometido con ese patético gato con melena sintió repugnancia. Humillaría a ese mono pelirrojo, sin embargo el león le humillo a él y luego ocurrió ese incidente…donde el que casi murió fue él.
Y ahora desharía la raíz de todos los problemas, ese maldito perro moriría en sus manos. Pero antes lo cogería hasta el cansancio y se quitaría esas malditas ganas inconclusas.
Y por allí caminaba la presa inocentemente, esperando ser cazada, esta vez no escaparía, lo mataría mas pronto en caso de que se transforme, esta vez no tendría piedad.
El de pelo castaño caminaba indignado, se había ido corriendo de casa transformándose en un perro para no ser seguido y había llegado a un parque, sabía que Akashi le encontraría, pero al menos se sentiría más tranquilo cuando eso pasara. Tuvo que ir a esas tiendas de ropa en caso de emergencia, donde uno podía elegir ropa y pagar después, de enojado le dijo que la cuenta se la dejaran a nombre de su pareja, aunque nunca le ha gustado ser dependiente del dinero de otros.
Realmente estaba enojado en aquel momento.
-Es tan idiota…-
***/Flash Back/***
Masaomi explicando…un poco shockeado cuando veía al cachorro tirarle cosas a los sirvientes cuando estos llamarle por "Kōki -sama" Y a su hijo pegado a este cariñosamente como un gatito amansado a este lo único que le hacía falta es que ronroneara, que debían pedir exactamente qué cosas querían en la boda y que no. De qué color la decoración los detalles más ínfimos en qué lugar querían que se hiciera la ceremonia y muchas cosas más. Furihata le abrumaba sinceramente tener que ver por cada detalle de hecho prefería que la mayoría de las cosas fueran elegidas por su pareja, el opinaba de vez en cuando, estaba tan emocionado como el pelirrojo que elegía con gran entusiasmo a pesar de que no fuese tan expresivo como él.
-Bien, entonces casarse en la parte del patio cerca del jardín de rosas, me parece una buena idea el espacio es amplio y les demostrara a los demás que tenemos las mejores rosas cuidadas en todo Japón.
-Quiero que Kōki vea de noche el hermoso lago de nuestra casa y el patio, apenas si ha querido salir de aquí.
-Tengo que cuidar mi embarazo y tú también, deberías dejar la equitación un tiempo, es riesgoso.
-Tienes razón, por cierto Kōki, necesito las medidas para tu vestido.
Parpadeo tres veces esperando no haber escuchado lo que escucho.
-¿Qué vestido?-Trato de hacer que no entendía.
-El vestido de novia por supuesto.
De estar en sus cabales normales se lo hubiese dicho de una manera más tranquila, lo hubiera tratado de conversar, de por lo menos explicarse mejor, pero no las hormonas del embarazo le hicieron explotar de indignación.
-¡NO VOY A USAR UN VESTIDO! ¡NO SOY UNA MUJER Y AUNQUE LO FUERA NO TIENES DERECHO A ELEGIR SIN PREGUNTARME SI YO QUIERO O NO!
-Pues pensé que era obvio. Eres el animal más débil y por ende "la novia"
El padre asintió aunque presintió que una bomba acababa de ser arrojada.
-¿Así que soy un animal débil? –Ahora sí que se había irritado- ¡Pues este "animal débil" decidió que no va a casarse con alguien que le considera inferior!-Miro con profundo resentimiento al de ojos rojos- Es mas voy a deshacerme de esta estúpida marca que nos une.
Agarro un cuchillo de cocina para dirigirlo al cuello y hacerse heridas que borrasen esa marca que lo ataba al otro pero Akashi le detuvo.
-No seas ridículo. ¿Qué piensas hacer? ¿Por qué no te detienes a pensar un poco? ¿Acaso deseas morir? ¡Deja de hacer cosas que me avergüencen!
El castaño soltó el arma, resoplo y miro de una forma al pelirrojo que este nunca creyó ver por parte de este, realmente le había lastimado grave, se notaba en aquella mirada fiera, pero que al mismo tiempo se veía acuosa, el fuego y el agua combinados en esa mirada.
Furihata empujó bruscamente a su pareja, pero siempre teniendo cuidado de no lastimarlo, solo quería soltarse.
-¡Si tanta vergüenza te doy no deberías casarte conmigo en primer lugar! ¡SOY UN ANIMAL DÉBIL SOY POBRE Y NO SOY LO QUE QUIERES! ¿ENTONCES PORQUE MIERDA INSISTISTE EN UNIRME CONTIGO? –Ya no podía contenerse- ANTES DE CONOCERTE ESTABA POR FIN TRANQUILO DESPUÉS DE UNA RELACIÓN DE PESADILLA CON NASH GOLD ¡EL IDIOTA ESE CASI ME MATA! SI HUBIERA SABIDO QUE IBA A METERME CON UN IMBÉCIL QUE TAMBIÉN TIENE LA MANÍA DE HUMILLAR A SU PAREJA TE HUBIESE ECHADO DE MI CASA.
-Kōki yo…perdóname.
-Te odio…- Luego de decir eso se fue raudamente de esa mansión convertido en chihuahua.
***/Fin del Flash Back/***
Recordarlo le hizo sentir una punzada de dolor en los ojos y en el corazón, lagrimeo, aunque ahora se sintió un imbécil, su novio le había pedido perdón, con un rostro realmente sentido y él le había dicho que lo odiaba ¿Era realmente tan estúpido? Ahora su pareja estaría realmente enojado con él, suspiro largamente… todo por culpa de un vestido, quizás debería haber accedido, después de todo lo amaba y la ceremonia no era tan importante, pero le hubiese gustado una boda más equitativa, eso era todo.
-¿E-estas llorando?-Sonó como si fuera la primera vez que le hubiese visto llorar y que estuviese realmente sorprendido ante ese acontecimiento. Furihata parpadeo y levanto la mirada; Su pareja lucia un extraño traje, parecía como de un príncipe o algo así, además de un extraño sombrero como parecido al de un arlequín pero solo con dos puntas que iban hacia atrás. Este tomo sus manos y se las beso.-No sé quién te hizo esto, pero mi querido emperatri… ¡Segundo emperador! ¡Tú eres fuerte! Apuesto que con lo estúpido que soy pensabas que no te encontraría… pero jeje ahora no soy tan tonto ¡Admírame que ahora te encontré solito sin ningún tipo de ayuda!
El pelirrojo empezó a girar en sí mismo y por poco se cae al marearse y Furi se empezó a preguntar si no se había golpeado en la cabeza o algo.
-Amor mío, anímate y cambia ese rostro acuoso y triste. Sabes que mataría a la mitad de la gente de aquí solo por ver tu sonrisa.
-No es necesario que hagas tanto-Lo miro realmente pensando en que el otro había perdido la cabeza. Susurro bajito-Además es por culpa tuya que este así.
-¡¿MI CULPA?!-El cachorro dio un salto con él grito de sorpresa del otro, pero quedo en shock cuando vio al pelirrojo postrarse a sus pies y lloriquearle exageradamente-¡PERDONAMEEEE, NUNCA TE VOLVERÉ A DAÑAR!
Si, definitivamente su pareja había terminado de enloquecer.
Había derramado lágrimas que no pudo contener a pesar de su gran fuerza de voluntad. Ese "Te odio" le había dolido demasiado sintió su corazón desgarrado.
-¿Qué hice? –Tenía los ojos abiertos mientras lloraba y su otro yo amenazó abiertamente con desplazarlo pero lo acalló.- Kōki ya no me ama…
- Seijūrō, cálmate si te agobias demasiado puedes tener un aborto espontaneo-Le advirtió el hombre mayor-Además este lo dijo solo porque estaba irritado seguro se le pasa.
-Iré a buscarlo. Mi esposo puede sufrir daños si va como un cachorro…-Abrió los ojos-¡Pero no es que lo considere débil es por el embarazo! Yo lo amo el no puede odiarme, haré lo que sea por su perdón.
-Hijo, no vayas, estás delicado con ese embarazo.
-¡Papá no entiendes que necesito arreglar las cosas con él! Yo usare el vestido o lo que él quiera, pero no quiero estar sin él.
Salió decidido a buscar a su pareja.
-Shin-chan, hey Shin-chan –Le saca los lentes y el hombre rana le mira con el ceño fruncido.
-¿Qué mierda quieres Bakao?-Dice de manera irritada tratando de quitarle los lentes al chico halcón.
-Desde que recibiste esa carta de la ceremonia a la boda de tu amigo Akashi estas así raro-Le pone los lentes el mismo-¿Acaso aun te gusta?
-¡No digas tonterías Bakao!
-Eso significa que si entonces.
-¡Eso no significa nada! ¡Deja de poner palabras en mi boca que no he dicho!
-¡Vamos Shin-chan, sé más sincero con tus sentimientos! …Por ejemplo yo seré sincero ¡Tú me gustas hace tiempo Shin-chan!
El hombre rana empezó a ignorarlo mientras buscaba entre sus objetos el que le daría suerte hasta que escucho eso último.
-¿Qué dijiste Takao?
-Que… ¡Que el objeto que buscas no está por ahí!
El halcón huyo raudo de allí. ¿Cómo se había terminado fijando en esa rana? Si solo eran amigos de infancia y nada más.
Akashi vio a su esposo que vestía un extraño traje ¿Se lo había puesto para que no lo reconociera? Esa extraña capa y ese sombrero largo negro, además el traje tan formal. No importaba, tenía que hablar con él, se acerco pero vio que alguien se había adelantado y era ese sujeto que pensaban que había muerto.
-¡Al fin me vengare de ti pequeña rata!
-¿Disculpa?-El de cabellos castaños miro a Nash Gold con frialdad.
-No te hagas el inocente, que es culpa tuya que casi muriese.
-Bueno si casi te mueres quiere decir que de alguna manera te lo merecías.- Sonrió tranquilo, pero sin mucha expresión y sin ocultar su aversión por aquel personaje desagradable.
El chico de metal agarro a quien creía Furihata y lo tomo de un hombro pero el joven le hizo una especie de llave que termino por dejar al rubio prácticamente estampado en el suelo.
-Hombre de metal…-Sonrió de manera perversa el castaño- Pueden ser muy fuertes pero aparte de que cada vez que su vida se acorta hay una parte de su cuerpo que no pueden transformar y justamente esa es la parte del corazón.-Alargo sus uñas dispuesto a matar al otro que parecía asustado ¿Realmente ese chihuahua lo mataría? No parecía dispuesto a ceder. Sin embargo un brazo detuvo al castaño.
-No te ensucies las manos con esa basura, no merece la pena.
Akashi no quería que cometiera un asesinato, Furihata estaba muy agresivo últimamente, pero quería que conservara su pureza, ensuciarse con sangre de alguien como ese sujeto tan execrable.
El de cabellos rubios no se podía parar, realmente el castaño había usado la misma energía que tenia para matar a este para tenerlo en el suelo.
El supuesto Furihata se incorporo un poco poniendo un pie en el cuello del rubio y miro al pelirrojo de una manera bastante altiva.
-Estás muy atrevido conmigo Emperador…Si quiero matarlo es mi decisión. –Le dio un pisotón al cuello ajeno casi estrangulándolo y dándole patadas constantes al rostro ajeno luego.
-Si esto es culpa mía el que estés así lo entiendo, pero déjame aclarártelo todo.
-Tan tierno… -Le dio una última patada al estomago del rubio dejándolo inconsciente y se reunió con una sonrisa –Emperador te amo…Por cierto ¿Por qué estas vestido de civil?-Lo olio-Ah, no eres él, aunque te ves idéntico.
-¿Qué?-Olió a su vez al chico, pero su olor era diferente aunque incluso en el olor era bastante similar a su chihuahua. -Lo siento, me confundí.
Se iba a ir pero el falso Furihata lo retuvo.
-Estás muy tenso, dime a quien buscas, yo te puedo ayudar a encontrarlo.
-Prefiero buscarlo yo solo.
-No tienes porque hacerlo, de verdad.
-No puedes obligarme, necesito a mi pareja. Y tú no lo eres.
-Y yo te digo que no es necesario ¿Se parece a mi verdad?
-Tu no lo puedes reemplazar, nadie puede, mí cachorro es único para mí en el mundo.
-Y yo te repito que no necesitas buscarlo, ahí vienen junto a mi pareja. –Le indico con un dedo detrás de él que venían caminando su pareja junto con alguien idéntico al león.
Akashi se sorprendió mucho lo idéntico a él que era ese sujeto, excepto que se tropezó torpemente y cayo de manera aparatosa al suelo.
-¿Estás bien?-Dijo el verdadero Furi preocupado por esa persona que se parecía tanto a su pareja, creyendo que así era.
-Si, disculpa por ser tan torpe jajaja.
-Deja de hacer eso, no necesitas comportarte así para disculparte.
-¡No lo hago a propósito! –Hizo un puchero y se incorporó para besar al castaño.
-¡NO!
Continuara…
