Lamento no actualizar antes, estaba sinceramente algo decaída y no había podido hacerlo antes, espero que les guste el capitulo.


-¡No es lo que piensas Bakao!-Midorima ayudo a Furihata a levantarse pues si caía podría perder al bebé que esperaba y Akashi ayudo a su pareja a ponerlo totalmente de pie.

-¿Y entonces esa pose?

-Mi pareja evitaba caerse, ya que está esperando un bebé como yo-Dijo Akashi abrazando a su pareja suavemente quien correspondió al abrazo de manera suave.

-¿Y van a esperar que les crea eso?-Comento Takao divertido, pero una mirada asesina del pelirrojo le hizo cerrar la boca- Oh, está bien, aunque hubiese sido divertido si se trataba de una orgía.

-No, no lo seria-Comentaron serios Akashi y Midorima a la vez.

-Bien, yo solo venía a decirle una cosa a Shin-chan…pero si aun estas ocupado te lo digo después.

-No, yo ya me iba, hablémoslo.-Midorima intentaría poner los puntos sobre las íes finalmente, aunque tenía mucha pena realmente, temía al rechazo, por eso a veces se había mostrado como si no sintiera nada en absoluto. Solo que el azabache se estaba tratando de ir pero el de ojos verdes le retuvo para oírle-Vamos, dime qué pasa.

-Solo quería decirte que voy a estar un tiempo alejado de ti Shin-chan ¿Sabes? Creo que solo así podre recuperar esa forma de amigos en la que siempre nos hemos llevado. No quiero que me veas haciendo algo patético.

El halcón se soltó para irse pero la rana lo seguía, estaba decidido a decirle a pesar de los nervios que sentía.

-No necesitas hacer eso.-Dijo este.

-Tú no sabes lo que necesito Shin-chan.-Empezó a apresurar el paso hacia la salida, pero el otro lo seguía también con rapidez.

-Lo sé.

-No, no lo sabes.

Le retuvo del brazo al alcanzarle para poder hablar con el chico halcón como se debe pero este se resistía.

-Déjame decirte, maldición.

-Yo no quiero escucharlo.

-No seas idiota Bakao.

-Pues si soy idiota, no soy como tu maravilloso león del cual tú estás enamorado.-Se soltó del más alto para por fin salir de la mansión Akashi seguido siempre por el de lentes.

-¡Por eso te digo que eres idiota Bakao!

-¡Deja de decirme idiota, idiota!

-LO ERES MALDITO IDIOTA-Grito el peliverde para luego susurrar casi inaudible-Me gustas…

-¿Qué dijiste?-Al fin se había detenido sobre todo por el grito que había pegado la rana.

-Ya lo oíste.

-No lo oí, en serio, hablaste muy bajito.

-No lo pienso repetir ¿Como no lo vas a escuchar?

-Más bien como lo voy a escuchar si hablas tan bajito.

-Demonios…-Tosió mirando hacia un gustas.

El halcón abrió los ojos desmesuradamente. ¿Sería una broma? ¡Pero si su Shin-chan no sabía bromear! Abrió la boca, pero luego la cerro, era la primera vez que lo dejaba sin respuesta, solo atino a abrazarse a él impulsivamente, fuertemente, abrazo que fue correspondido por una apenada, pero feliz rana.

Aunque abrazarse así hizo que sus instintos más animales surgieran y terminaran en la cama, sin poder, ni querer evitarlo.


-¿Seguro no quieres pastel? –Pregunto Kiyoshi al chico de cabellos lilas, habían vendido un pastel por mitades y solo quedaba un pedazo- Se va a desperdiciar.

Al oso no le agradaba mucho el perro terranova, le molestaba que sonriera a pesar de que estaba con la pierna rota. Le parecía desagradable, como si quisiera ocultar que sufre.

-Bueno igual me lo comeré Kiyoshi-Le quito el plato con el pedazo de pastel que quedaba.-Solo porque el pastel lo hizo Muro-chin.

El castaño le sonrió amablemente y el titán desvió la mirada, ese tipo le ponía nervioso. Aunque el del lunar también lo ponía bastante nervioso, simplemente el oso se sentía confundido, por una parte sentía agrado y por otra incomodidad, pero eran similares ¿Qué rayos le ocurría?

-¿Han visto a Kuroko? No lo he visto hace demasiado tiempo y me tiene preocupado.-El tigre había aparecido en el comedor se rasco la cabeza nervioso, tenían que conseguir los materiales para hacer un pastel con fondant y entregarlo mañana, pero eso era lo de menos para el tigre. Necesitaba ver al chico fantasma.

-Es lindo ver que te preocupas por mi Kagami-kun, pero ya estoy aquí.

El tigre casi pega un salto que lo deja pegado en el techo como un gato cualquiera.

-¡No hagas eso! ¡Casi me das un susto de muerte!

-Kagami-kun exagera un poco, pero es tierno.-El peliceleste se le pega demasiado al Alfa, quien traga saliva puesto que al parecer su pareja empezaba a entrar al celo. –Traje las cosas.

-Gami-chin, yo también creo que exageras.

El castaño se reía levemente.

-Kiyoshi ¿Tu también?

-Es que me da risa, ustedes ya parecen esposos.

-¡No es verdad!-Gruñe el tigre-¡Apenas nos estamos conociendo y…!-El chico fantasma le dobla las rodillas- ¡Oye!

-Tranquilízate un poco Kagami-kun, yo no te estoy presionando a nada, solo quiero que intentemos ser felices.

-Tú…idiota. –Lo medio abraza, no demasiado, no quiere que sus impulsos lo dominen.

Aquel omega le preocupaba demasiado cuando desaparecía, no era lo mismo como cuando salía con Furihata que se podía cuidar mejor cuando salía por ser lo que era. Kuroko era un omega y podía ser marcado por otro y de algún modo eso le angustiaba y le enojaba a pesar de que este parecía permanecer fiel a él en todo momento. Ni siquiera sabía si sentía algún sentimiento de querer a este, pero indiferente al peliceleste no era y sabia que este si estaba bastante interesado en él.


Iban a seguir de cariñosos en la cama, dándose todo el amor que necesitaban de una reciente reconciliación, porque no era suficiente necesitaban más cariño aun, sentían en sus cuerpos la necesidad de sentirse hasta conectar sus almas. Sin embargo entre besos y caricias vinieron a avisar (golpeando la puerta antes esta vez) que unas visitas llegaban a ver a Seijūrō.

-¿Mas visitas? Ya esta anocheciendo Sei…-Acaricio el pecho de su pareja de manera suave.-Creo que tendremos que alojarlas.

-Lo mismo pienso. Me intriga saber quiénes serán.-Beso a su pareja en la frente para dirigirse a la recepción.

Furi lo seguía aunque bastante cansado, había sido un día muy agitado, no quería mas emociones fuertes.

Un grito lo hizo saltar y gruñir de manera casi inconsciente.

-¡SEI-CHAN!- Un chico de melena no muy larga casi se tira encima de Akashi pero este le hace un gesto que lo frena en seco-¿Qué pasa Sei-chan?

-Buenas noches Reo en primer lugar y segundo te aconsejo que no hagas algo tan brusco…estoy esperando un bebé.

-¡No puede ser Sei-chan! ¿Ya el degenerado pervertido de tu prometido ya te marco? Que indecente es para haberte corrompido de esa manera tan pronto.-Puso una cara indignada tocando donde creía que había algo creciendo en el pelirrojo.-¿Puedo ser el padrino? Al menos el cochino degenerado ese debe darme permiso para ser el padrino ¡Quiero romperle la cara a ese infeliz!

El de cabello de melena miró recién al chico que estaba al lado del pelirrojo que parecía algo turbado ante las palabras dichas por él. Pensó por sus ropas que era solo un sirviente, el chihuahua seguía vistiendo tercamente su norma normal.

-¿Y tú que estas esperando? Tráenos algo de beber o lo que sea.

El chihuahua le gruñó indignado, ya le estaba sacando bastante de quicio esa persona que le hablaba sin conocerlo.

-Suficiente Reo. Estas hablando de más. Estas ofendiendo a mi futuro esposo.

-¡Pero Sei-chan! ¡Solo estoy diciendo la verdad! El abusó de ti y de tu virginidad, te ensucio con sus sucias garras y encima ya te dejo preñado.

-¡Usted ni siquiera sabe como pasaron las cosas! ¡No hable de lo que no sabe!-Furihata se interpuso entre los dos haciendo un ruido fuerte y amenazador.

-No te metas niño, estoy hablando con Sei-chan…-Le hizo un gesto de que se fuera con la mano. Ese perrito no le causaba miedo más bien ternura a pesar de que parecía que en cualquier momento lo mordería y no precisamente despacio, si no destrozándole. .

Akashi abraza a su pareja cariñosamente haciendo que este se calmase un poco, acariciándole el cabello.

-Reo te equivocas en muchas cosas, primero, mi prometido no abusó de mí, yo lo deseaba todos los días y me rechazaba-Tomo del mentón a Furi haciendo que su atención fuese hacia él-Segundo…-Beso al cachorro muy apasionadamente que fue correspondido igual de intenso por parte de este ante los ojos del tal Reo- Kōki no es un sirviente, es mi pareja y lo amo, también espera un cachorro que obviamente es mío.

Al de melena casi se le cae la mandíbula, ese pequeño e indefenso perro, de aspecto común, sin gracia que parecía alguien bastante inocente y adorable incluso a sus ojos ¿Le había ganado a Sei-chan y encima lo había embarazado?

-Pero… ¿No es una broma Sei-chan?

-Sabes que no bromearía con algo así.-Le muestra la marca del cuello de Furi y la suya- Estamos unidos.

Furihata se apega a su pareja en un abrazo, no muy fuerte para no dejarse llevar por el olor de este, ya se había relajado, pero seguía mirando feo al azabache.

-Quiero que te disculpes con mi futuro esposo Furihata Kōki, Reo .Ahora.

-Si Sei-chan-Hizo una reverencia- Lamento mi actitud chihuahua-chan. Es decir Furihata-chan-El castaño parpadeo un poco sorprendido que supiese que animal era-Es solo que…-Miro al pelirrojo-¡Mi Sei-chan! ¡Pensé que te casarías más adulto, como a los veinticinco años con tu princesa o príncipe azul! ¡Con alguien fuerte, millonario atractivo y listo Sei-chan!

-No soy un santo Reo, además es solo una formalidad, ya nos unimos.

-Yo…creo que iré a dormir, no me siento muy bien.

-Tengo que saber si perdonaste a Reo, Kōki.

-No estoy seguro-Parpadeo, esa persona le hacía sacar todas las inseguridades que había hecho a un lado-Por favor no me presiones Sei…

-¡Y ya permites que te llame Sei! ¡Ni yo puedo decirte así a pesar de los años que e convivido contigo casi como un hermano! ¡Perdón chihuahua, digo Furihata! ¿Cómo deseas que te llame?

-Como quiera-Resoplo, ese chico de cabello azabache le hacía irritar un poco con su actitud-Hablamos después Akashi-san.

Furi dio la vuelta y se encerró en su habitación.

-Reo...Acababa de reconciliarme con mi pareja después de una confusión que tuvimos y tú haces que se enoje conmigo otra vez.

-¡Perdón! ¡Perdón! ¡Sei-chan! ¡Es que no pensé que ese tipo de persona fuese tu pareja! Me imagine a alguien más rudo y no tan tierno como ese perrito. ¡Te ayudare a reconquistarlo!

-Más te vale.-Menciono bastante serio.- ¿Y los demás?

-Deben estar intentando entrar esa chatarra por auto que tiene Eikichi por auto ¡Es una cosa desastrosa!

-¡Hey! ¡Akashi! ¿como estas?-Dijo un musculoso tipo moreno trayendo a un rubio que estaba todo emocionado mirando a todos lados viendo en donde podía estar la pareja del pelirrojo.

-¡¿Dónde?! –Olio el aire el rubio-¡Quiero conocer a tu novio Akashi! ¿Hace poco que estuvo aquí? ¿Es un animal grande y fuerte?

-Es solo un chihuahua Kotarō. Bastante adorable y lindo, casi para ponerle un lacito. –Dijo medio en broma medio en serio el de melena.

-Bueno, esperaba a alguien fuerte con quien pelear y medir fuerzas, pero si es lo que Akashi escogió, estará bien.-Se cruzó de brazos el de piel morena mientras el rubio seguía emocionado.

-¡Espero que sea alguien genial! ¡Seguro que lo es! ¿Cierto Akashi?

-Para ser un leopardo a veces te comportas como un perro Kotarō.-Reo paso las manos por sus hebras negras.-¿Sei-chan podemos quedarnos cierto? ¿Tu pareja no se enoja?

-No hay problema.-Parpadeo un poco-Si quieren pueden pedir comida los sirvientes les traerán lo que quieran, yo me quiero retirar, lo siento. Nos vemos mañana.

-¡Sei-chan!-El de melena quiso detenerlo, pero al ver la mirada del otro no insistió

-Reo, en serio, necesito ir por él.

-Ve Sei-chan…

Cuando el pelirrojo se fue el de cabellos azabache suspiro largamente.

-No puedo creerlo aun, mi dulce querubín está completamente enamorado.


Furihata derramaba unas lágrimas silenciosas en la cama hasta que sintió golpes en la puerta, quizás debería fingir dormir, pero eso no resolvería las cosas. Akashi termino entrando de todos modos porque tenía una copia de la llave en caso de cualquier cosa.

-Cariño-Dijo el pelirrojo acariciando el bulto envuelto en sabanas que era su pareja, sabía que estaba despierto-¿Hice algo que te molestara?

El castaño hizo un ruido de negación.

-¿Realmente está bien que yo sea tu pareja Sei? Digo Akashi-san.

El león lanzó un bufido molesto.

-Así que es eso. –Le destapó y vio que su pareja tenía los ojos rojos- No puedo creer que llores por algo así.

-¡Pero no estoy a tu altura! ¡Alguien como tu merece a…!-Fue callado de un beso muy pasional que lo dejó sin aliento-A…Akas-

El pelirrojo le tapo los labios con un dedo-No me digas nunca más así o no te lo perdonare.

-P-pero Sei…

-Pero Sei nada, ¿Por qué te preocupas de esas cosas ahora? Ya nos unimos, eres mío y yo soy completamente tuyo. No me trates de Akashi-san o me molestare contigo Kōki, llámame por mi nombre o Sei, nunca bajes la cabeza, ni Boku ni yo te consentiremos que estés decaído por algo como el estatus social o el animal que eres ¿Me entendiste bien?

-Es que... ¿Realmente estas satisfecho conmigo?

-Si no lo fuese de esa manera no te pediría matrimonio. –Lo beso tiernamente en los labios. –Y si aun estas inseguro, hagamos el amor hasta que mi olor y el tuyo se mezclen tanto que sea difícil distinguirnos.

-Sei...-Se quedo mirando a su pareja embobado con el corazón latiéndole como loco cuando se acordó de algo de pronto-Ahora me acuerdo que Kise-san me pidió si podía decirte que si por si acaso podrías hacer una ceremonia más simple, para que los parientes de Aomine no se enteraran del plan que hiciste de fingir ser pareja de este.

-Ya es tarde, cuando conversabas con él y yo hablaba con Midorima paso que mi padre llamo y envió invitaciones a todos los que podía, incluso a aquellas personas que eran idénticos a nosotros, esos emperadores…

-¿Qué? Oh, vaya.

-Pero no te preocupes, haré algo para protegernos a todos.

-Te amo Sei…

-Y yo a ti.


Y hablando de los emperadores…

-Emperatriz…hace rato que estas en la computadora ¡Quiero que me mimes!-Hizo un puchero medio enojado el pelirrojo, hasta se había atrevido a decirle de la forma en que el segundo emperador que era exactamente igual físicamente a Furihata, detestaba.

Todo por un intento de llamar su atención. Pero nada pasaba. El castaño seguía absorto en su trabajo. Hasta que gruño y se aparto de la computadora con fastidio.

-Rayos, aun no puedo encontrar a esos sujetos. Se supone que estamos aquí para capturarlos porque son especialmente fuertes y vinieron de tráfico trayendo algo sumamente peligroso.

-Traficantes de… -El emperador físicamente igual a Akashi se sobresaltó-¿No me digas que…?

El castaño asintió.

-¿…Trafican dinosaurios?

-…Mi querido emperador, con mucha sutileza debo decirte que la inteligencia no es lo tuyo. ¿De dónde sacaste que se podían traficar dinosaurios?

-No lo sé. Pero sería divertido ¿No?

El castaño negó apagando la computadora y mirando a su pareja.

-Mejor busca que vestir, nos invitaron a una boda.

-¡Genial!


Al día siguiente un Reo Mibuchi se disculpaba exageradamente con el chihuahua, después que este llegaba de trabajar.

-¡En serio lo siento mucho Kōki-chan! –Dijo el azabache tomándole las manos a Furi al día siguiente.

-No, no hay problema. Ya nos reconciliamos ayer y todo esta bien.

-Si lo hay ¡Hay que vestirte lindo para la boda con Sei-chan! ¡Ya no queda nada! ¡Tengo que tomarte las medidas!-Saco una cinta de medir y lo puso en diferentes ángulos anotando lo que era necesario anotar.

-¿Qué tipo de traje será?

-Eso es un secreto entre Sei-chan y yo, pero no te preocupes, el usará casi lo mismo que tu. ¡Se verán tan lindos! Ambos son adorables y me los comería a besos.

-¿Adorable? Yo no me encuentro adorable.-Alzo las cejas, el se encontraba normal y hasta medio feo.

-Como digas, me alegro que se hayan reconciliado con Sei-chan, hazlo feliz por favor, se lo merece y se nota que disfruta mucho haciéndolo contigo.

-¡¿Nos espió?!-Le ardió la cara de pura pena.

-¡Ooops! ¡Es que no lo pude evitar! ¡Quería saber si tenía que ayudar a Sei-chan a reconquistarte!

-El no lo necesita. Sei, siendo como es simplemente puede enamorar a cualquiera.

El de melena hizo un ruido enternecido. Se abrió la puerta de la habitación donde estaban entrando un moreno y un rubio.

-¿Tu eres la pareja de Akashi?-Preguntaron a la vez. El chihuahua los quedo mirando un poco impactado pues el más musculoso venia comiendo rápidamente mucha comida, incluso más que la que había visto comer a Kagami alguna vez mientras el leopardo se acerco demasiado rápido a su cara poniéndolo incomodo.

-S-si. ¿Por qué?

-¡Un gusto conocerte entonces!-Dijo el mas musculoso riéndose y dándole una palmada en la espalda a Furi tan fuerte que casi le hace caer-¡Te encargamos a Akashi!

-¡Ten cuidado con Kōki-chan! ¡Bruto! ¡Está esperando un bebé al igual que Sei-chan!-Lo abrazo el de melena al perro. -¿Estás bien tesoro?

El chihuahua asintió.

-¡Genial! ¡Tienes que hacerte fuerte Kōki! ¡Te enseñaremos a ser poderoso y cuidar a tus crías con Akashi!-Menciono el rubio emocionado.

-Mi nombre es Furihata Kōki. Me apena un poco que me hablen por mi nombre directamente.

-Lo siento, es que Reo te hablo por tu nombre. Pero de todos modos tu apellido será Akashi, así que te llamaremos Kōki igualmente al final.

En eso tenía razón, sería un Akashi y casi no faltaba nada para eso. Se puso el doble de nervioso ¿Y si lo hacía todo mal? ¿Y si fallaba al decir algo? Negó con la cabeza, tenía que ser fuerte, ya no quedaba nada para la boda, aun así no podía evitar tener nervios.


Cerraron la tienda de dulces ese jueves más temprano de lo acordado.

-Yo no sé porque Furi sigue empeñado en trabajar si se casara con un multimillonario-Dijo Kagami.

-Siempre ha sido así Kagami-kun, le gusta ganarse las cosas por sus propios méritos.

-Es verdad, desde que lo conozco a sido así.

El Omega se puso un poco celoso pegándose más al tigre, pero este se tapó la nariz.

-Kagami-kun, algún día tenemos que unirnos.-Se sintió un poco ofendido de que su Alfa hiciera eso.

-¡Pero aun no! –Se separo del chico fantasma-¿No recuerdas que debemos hoy hacerle la despedida de soltero a nuestro amigo Furihata?

-¡Es verdad! ¡Casi lo olvido!-Si no fuese por eso no hubiese usado un bloqueador de celo, estaba en pleno y quería que su tigre lo marcase de una vez para dejar de sentir miedo de que Mayuzumi lo marcase antes.

-¡Pues vamos!-Dijo Kagami animado con los demás que al parecer tenían un leve conflicto interno.

Kiyoshi y Himuro estaban interesados en Murasakibara y al parecer este estaba confundido, pero estos si se habían dado cuenta y se miraban raro, como queriendo marcar territorio.


-¡Demonios Kise! ¿Qué vamos a hacer ahora?-El moreno estaba desesperado ya casi solo quedaban horas para la boda de Akashi y Furihata.

-No lo sé, algo se nos ocurrirá Aominecchi. –El rubio miro a su pareja con un poco de sospecha la verdad-Una cosa ¿Por qué no lo hemos hecho aun? Sabes que podemos usar condones para no quedar marcados si no quieres que nos comprometamos tan luego, pero aun así ¿Qué pasa Aominecchi? me gustaría saber de verdad.

Temía que el otro hiciese esa pregunta, lo temía, maldición era tan penoso decirle la verdad al rubio. No es porque no quisiera unirse con este ni nada, no es que sintiera ni asco de su olor que no lo deseara, que no quisiera tocarlo, nada de eso.

Solo que había un motivo en especial para no hacerlo y era eso que todavía era una traba que no lo dejaba avanzar.

Continuara…