El león parpadeo dos veces antes de mirar a su esposo ¿Había oído bien, su esposo se quería divorciar? No, no algo estaba mal. Ese no era su hermosa pareja.

-Creo que aun te falta tiempo en el baño Kōki, aun estás diciendo disparates.-

-Sei…-Tomo el rostro ajeno para que viera que estaba bien- Te intente lastimar, acabar con tu vida, no puedo sentirme digno de ser alguien como tu esposo, te amo y nunca debería haberme atrevido siquiera a decirte esas cosas tan horribles, nunca podría odiarte ¡Hice actos aberrantes! ¡Me atreví a lastimarte! No soy un esposo digno de ti.

El pelirrojo se separo del castaño de manera prudente y le puso una toalla en la cabeza y otra en su cintura para luego cargarlo antes de que su pareja dijese nada para protestar siquiera hasta la habitación de ambos y colocarlo en la cama de manera suave.

-Sécate el cabello Kōki y dime ¿Por qué rayos piensas cosas tan absurdas?-Se cruzó de brazos esperando la respuesta de su pareja algo molesto.

-¡No son absurdas Sei! ¡Te lastime! ¡Mi instinto me pedía matarte! ¡¿Cómo puedo sentirme un buen esposo siquiera?!

Seijūrō suspiro y tomo del mentón suavemente a Kōki para que se miraran de frente, para leer sus expresiones y su mirada.

-¿Me odias?-Pregunto directamente

-No, nunca podría ¡Jamás! ¡Ni siquiera sé porque dije esas cosas!-Negó de manera insistente.

-¿En serio soportarías que estuviésemos separados ahora?-Miro de una manera más dura a los ojos de su amado. -Kōki entiende, a mi no me interesa lo que hiciste, porque no eras tú en ese momento, estabas siendo manipulado. Mi esposo es un chico que me ama y con el cual tenemos unos hijos maravillosos.

El pelirrojo seco con suavidad el cabello de su pareja y acariciándole las mejillas dijo lo siguiente.

-Eres mío, jamás te dejaré ir. –Sentenció finalmente acercándose más a su esposo.- ¿Acaso ya no me amas?

El cachorro no resistió oír decirle esas cosas y lo abrazo fuertemente quedando encima de su pareja, dándole besos cariñosos en el rostro.

-¡Claro que no soportaría estar lejos de ti! Te amo demasiado Sei, pero me porte mal…-Lagrimeo en el hombro de su esposo- Soy un mal chihuahua no trate bien a mí león.

-Que bien que entiendas que te portaste mal, pedir el divorcio te hace un mal chihuahua.

-No me refería a eso Sei. –Inflo las mejillas el castaño en un gesto infantil que hizo reír a su pareja de manera leve.

-Pero es lo que importa ahora, no te voy a perdonar eso tan fácil, voy a cobrarte todas esas malas acciones en que me des caricias y besos y finalmente un "te amo" por cada "te odio" y derivados que me dijiste.

Dicho esto beso a Furi que estaba un poco sorprendido por lo que su amado decía, pero que correspondió al acto con amor y mucho cariño. Se besaron nuevamente, pero cada vez el beso iba tomando más pasión, más necesidad del otro, de perderse en las sensaciones, no importándole nada más que ellos dos allí.

-Sei~-Lo lleno de besos en el rostro y en el cuello de manera insistente y muy cariñosa.-Hagamos el amor~-

-Tan deseoso como siempre mi cachorro, pero no podemos.-Le nalgueo el trasero acariciándoselo luego provocando un sonrojo en su pareja-Recuerda que por eso discutimos la ultima vez por eso. Iremos al médico a verificar que estemos bien, además.-Lo beso con mucho cariño en una mejilla-Tenemos visita, no está bien que cedamos a nuestros impulsos en este momento.

-Pero aun hueles a celo.-Se ruborizó un poco con lo de las visitas-Es verdad están los emperadores… ¿Y donde se supone que están?

-Creo que están viendo a los bebés. Será mejor que te vistas, me estas tentando mucho.

-Ya voy entonces…-Se termino de secar y fue por la ropa.


-¿No son adorables?-Dijo el emperador león viendo al mayor de los niños jugando con unos cubos, mientras Miaka mordía un juguete y Ouji abrazaba un peluche de león para luego quedarse dormido- Nuestros niños se verían iguales.

-Es verdad.-El segundo emperador asintió enternecido porque esos bebés parecían bebés híbridos y no cambiaformas- Solo tenemos que esforzarnos-Tomo la mano de su pareja quien sonreía feliz.

-Estas feliz ¿Verdad? Por fin nos unimos de verdad. Es muy posible que esperemos cachorros también-

El de orejas de chihuahua asintió con una sonrisa amplia y sincera. Su marca era cerca del pecho a diferencia de sus "gemelos" que vivían en esa casa y era similar a la de una flama, era una marca más clara que su tono de piel natural que brillaba a veces.

-Por fin me siento tu pareja.-No pudo evitar soltar.

-Tonto, siempre has sido mi pareja- El pelirrojo frunció el ceño haciendo un gesto infantil.-Ahora más importante tendremos cachorros-Le mostro los dientes caninos en una sonrisa.

-Si, eso es cierto.-Asintió su pareja.

-¿Aka-chin? ¿Kōki-chin?-Apareció el oso pelilila haciendo que el león híbrido se aferrara al chihuahua un poco asustado mientras el de cabello castaño simplemente lo miraba curioso.

-¿Murasakibara-san?-Furi apareció con una camisa anaranjada con líneas escocesas de color negro y rojo por encima un chaleco con corte en v de color negro que le quedaba hasta un poco más bajo de la cintura y unos pantalones rojos. -¿Sucede algo malo?

-¿Dónde está Aka-chin Kōki-chin? Es que tenemos que reunirnos urgentemente, apareció Kuro-chin.

-¿Kuroko apareció?-El oso asintió y el chihuahua lo mira entusiasmado y emocionado-¡Sei!

El susodicho aparece pronto frunciendo el ceño.

-Kōki no grites, harás que nuestros bebés se perturben.-Miro al de cabellos lilas.-¿Qué se te ofrece Atsushi?

-Kuroko apareció Sei-Le dijo su esposo tomándolo de las manos. El pelirrojo miro primero a Kōki y luego al de cabellos lilas.

-Si lo encontramos Aka-chin, Kōki-chin pero...-Hizo una pausa, no sabía cómo decir lo siguiente aun mirando a los híbridos un poco curioso.

-¿Esta muerto?-Pregunto sin tacto Akashi.

-¡Sei!- Lo regaño su pareja. No iba a creer que Kuroko estuviese muerto, era su amigo, no podía estar muerto. El chihuahua se negaba a creer algo así.

-No Aka-chin, pero necesita ayuda debemos reunirnos todos.

-Bien-Miro a los emperadores.-Sé que quizás tengan cosas muy importantes que hacer realmente, pero ¿Podrían cuidar a nuestros bebés? Si no, Kōki se quedara aquí.

-¡No es justo yo también quiero saber que tiene Kuroko y en lo que puedo ayudar! –Se quejo Furi haciendo un puchero.

La versión híbrida de Furi respondió.-No hay problema, además creo que a ustedes después de lo que sufrieron deberían estar más tiempo juntos.

-¡Se lo agradezco mucho segundo emperador!-Le dijo Kōki contento al de las orejas de chihuahua quien solo le sonrió casi de manera maternal.


Y horas después, en la casa del tigre unos animales que habían oído el relato del chico fantasma no dejaban de verlo con curiosidad.

- Es un poco gracioso-Comento un chico de cabello negro sentado al lado de Midorima que también había asistido y llevaba consigo a un pequeño bebé de cabellos verde oscuro—Ahora eres un verdadero fantasma.-Se carcajeo levemente.

-¡Bakao!-Le regaño su pareja.

-Deja de decirme así, estamos casados.-Se quejó el azabache mostrándole al bebé-Harás que nuestro hijo tenga una mala impresión.-Le fingió un drama a la rana que cayó fácilmente.

-Oi cállense, Tetsu ¿Y tú no sabes nada acerca de tu propio clan?

El chico negó completamente un poco desesperado.

-Mis padres no me quieren decir la verdad, creen que me merezco esto cuando les conté la historia, creen que seduje a Mayuzumi-kun a propósito.

-¡Eso no es justo Kurokocchi! ¡Tú amas a Kagamicchi! ¡No es tu culpa que quedaras así!-El golden retriever estaba indignado ¿Cómo unos padres se negaban a ayudar a su propio hijo?

-Lo que hay que hacer es buscar una solución o simplemente tratar de convencer a tus padres.-Kiyoshi había alzado la voz de pronto.

-No lo harán, lo intenté todo, hasta les rogué pero…-Negó con la cabeza, aun estaba cubierto de harina para que lo vieran.

Nadie advirtió cuando Furi se levanto y quedo de frente al peliceleste, analizándolo un poco e intentando tocar las partes no visibles del fantasma.

-¿Qué haces Furihata-kun?-

-Es Kōki -Corrigió la pareja del chihuahua también algo curioso por lo que hacía su cachorro.- Kōki Akashi.

-Eres invisible, pero no intangible.-El castaño sonrió bastante animado mirando a todos los presentes- ¿No lo ven? Es como lo de un libro.

-¿Qué libro?-Se atrevió a preguntar Kagami.

-El legado del alquimista de Jules Verne ¡Hablaba de un tema muy similar!

Todos los presentes se lo quedaron viendo, obviamente ninguno sabía lo que se refería el chihuahua.

-¿Qué nadie lo leyó? –El cachorro hizo un puchero- ¿Qué nunca leen? O mejor dicho ¿Qué es lo que leen?

-Leo lo que encuentre interesante.-Dijo Kise.

-Yo no leo Furi, prefiero jugar al básquet.-Menciono incomodo el tigre rascándose la cabeza.

-Yo opino igual es mejor el básquet que leer-Contesto el de cabellos azules.

-Yo leo los libros que me recomienda Oha-Asa. –Midorima se acomodo los lentes mientras hablaba tratando de lucir serio.-Pero suelo leer literatura japonesa.

-Igualmente-Dijo el fantasma- Me gusta más lo de mi propio país.

-¡Yo leo mangas si me preguntan!-Comento de buen ánimo Takao.

-Y yo también o libros que hablen sobre comida-El oso abrió una bolsa con papitas y se las empezó a comer.

-Pues yo opino igual que Kise, si un titulo me llama la atención lo leo.-Comento Kiyoshi.

-Mi padre me inculco leer solo literatura de mi país, pero mi madre me hacia leer de todo, de hecho Kōki, creo que leí ese libro, pero tenía como cinco años cuando lo hice. Así que no me acuerdo.-El león abrazo a su pareja-Lamento si no logro recordarlo, así no te sentirías tan solo.

-No tienes que compadecerme, pero me alegra no ser el único que lo leyó Sei.-Hizo una pausa-Bueno, no importa, quizás sea difícil Kuroko, pero creo que lo que te serviría probablemente es una transfusión de sangre, pero tendría que ser una gran cantidad donde la mayoría de esta sea cambiada.

-Eso suena un poco extremo Furihata-kun, además ¿Cómo puedo hacerme eso si mis venas no se ven para que les hagan pinchazos y me saquen o me pongan sangre? Por no decir que incluso podría morir en el proceso ¿No lo has pensado?

-Se llama Kōki Akashi-Menciono de nuevo el león.

-Ponerte harina y que te marquen el lugar con una línea luego de limpiarte, pero ¿No crees que es una opción? Sé que es un poco peligroso, pero piénsalo.-

-Realmente suena muy arriesgado, aunque puede servir ¿Qué opinas tu Kagami-kun?

-Pienso lo mismo, es arriesgado pero es una oportunidad para que seas el de siempre.-Menciono el de cabellos bicolores acariciando el cabello de su pareja.

-Tienes toda la razón Kagami-kun.


El vigilante seguía haciendo su trabajo mientras llamaba a quien estaba detrás de todo ello.

-Bajaron la guardia, pero están esos emperadores y son fuertes jefe. Ah, Ok, entonces seguiré esperando instrucciones.


Días después…

Un pelirrojo estaba acariciando a su pareja que en ese momento no era más que un adorable chihuahua que descansaba y se dejaba mimar en su regazo. El mismo Akashi se lo había pedido para poder mimarlo en su forma animal y de hecho a Furi le gustaba ser mimado así, además descansar en el regazo de su esposo era una de las mejores sensaciones que podía sentir siendo un perro pequeño, era cálido y se sentía cómodo, además de que su esposo lo acariciaba mientras jugaba al Shogi.

-¡Sei-chan! ¡Ya llegue!-Furi bostezó y se bajó de donde estaba para estirarse un poco, la llegada de Reo significaba solo una cosa.

-Bien, cuida bien a los niños que Kōki y yo iremos al médico a ver si estamos bien.

-Solo una pregunta Sei-chan ¿Por qué no fueron antes?-Preguntó con curiosidad el gato negro.

-Porque no teníamos con quien dejar a los niños, mis sirvientes están de vacaciones mientras reconstruyen mi casa y no quería abusar de la hospitalidad de…

Escucharon un llanto y Kōki fue corriendo a ver quién era, era la niña. Se transformo en humano y la reviso a ver si todo estaba bien, había comido, estaba limpia y ya tuvo su descanso, no entendía que quería puesto que se calmó en cuanto la tomo en sus brazos, pero en cuanto la soltaba lloraba.

-Oh ya entendí, de acuerdo, no quieres quedarte con Reo.- El chihuahua llamo a Akashi para que sostuviese a la niña quien prácticamente se aferro como una garrapata a su padre, mientras Furi se terminaba de vestir. –Sei, la niña no quiere quedarse.

-Ah, no, tu eres una niña atrevida ¿Qué no entiendes que tus padres necesitan sus momentos a solas? Conoce tu lugar Miaka-La niña le sonreía y trataba de hablar con él en su idioma de bebé que termino conmoviendo al mayor.-Eres sumamente convincente. Te llevaremos-Le toco suave la nariz-Pero solo por esta vez iremos sin tus hermanos.

Se puso el porta bebé para cargar mejor a la pequeña niña que parecía de mejor humor y parecía entusiasmada con salir hablando en su idioma de bebé mezclando ruiditos que podrían ser de perro o de león no era seguro porque era demasiado pequeña.

-Cuida bien la casa y a nuestros niños por favor Reo- Le rogaron al gato quien asintió entusiasmado incluso con un ligero ronroneo de cuidar a los hijos de su Sei-chan y del cachorro Kōki.


Al parecer los dos estaban sanos por lo que el doctor alcanzo a revisar a ambos mientras la niña la cuidaba una enfermera, que la verdad podrían haber comenzado a revisarse mucho antes y que ya antes podrían haber comenzado a tener relaciones si querían.

-Te lo dije Kōki-Le dijo el pelirrojo sonriéndole a Furi mientras salían del hospital con coquetería.- Ahora sabes que no hay que esperar tanto tiempo cariño.-

El castaño quien ahora cargaba a Miaka quien parecía muy curiosa por mirar todo a su alrededor inflo las mejillas-Ya lo sé, quieres cobrar lo que no hemos hecho ¿no?

-Han sido tres meses ¿Tu no me has extrañado?-Le guiño un ojo.

-Claro que si.- Hundió su cara avergonzada en la propia cara de la niña quien se reía un poco de la expresión de su padre.

-Por lo que veo la puta de tu pareja te regreso a la normalidad. Y yo que quería divertirme más controlándote.-

El chihuahua gruño furioso sosteniendo a la niña con su vida. Nash había sido el culpable de todo lo que había ocurrido. El león se antepuso mirando con aun más odio a aquel personaje, si las miradas mataran alguien ya estaría muerto hacía bastante tiempo.

-Le vuelves a hacer algo similar a mi esposo y te juro que ahora si veré la forma de fundirte maldito.

Realmente lo quería lastimar a ese maldito, pero era peligroso, sin embargo el otro fue más rápido y le puso de forma brusca una flor similar a la que había olido el cachorro en su nariz.

-¡NO! ¡SEI!-Grito Furi, la niña con el escándalo se puso a llorar en los brazos de este.

-No grites Kōki. Asustas a la niña.-El pelirrojo no parecía afectado en lo absoluto.-¿Que se supone que debía pasar?

-¿Acaso no oliste la flor?- El rubio se sorprendió un poco.

-Si, de hecho ¿Por qué? ¿Con que esa es la flor con la que controlaste a mi pareja?-Le dio una patada tan rápida fuerte en la entrepierna como pudo antes de que el otro reaccionara y se transformara. Mientras se agarraba Akashi lo golpeo en la cabeza con mucha fuerza dejándolo inconsciente.

-Vámonos Kōki- Ofreció su mano quien su pareja tomo con suavidad.

-¿Por qué no te afecto la flor?-El castaño trataba de calmar a la niña que de a poco estaba dejando el llanto y empezó a mirar las cosas a su alrededor mas tranquila.

-No lo sé, el segundo emperador dijo que la flor no les afectaba solo a las personas que ya les hubiese afectado la primera vez…-Abrió los ojos desmesuradamente al recordar algo-Mi padre…mi padre me controlo con una de esas flores cuando era un niño.

-¿Qué?-

-Era muy pequeño por eso no lo recordaba, solo recuerdo que mi madre me hizo bañarme en unas flores violetas iguales a las tuyas, lo recuerdo porque cuando esas flores empezaron a pegarse en el cuerpo me dolía mucho, solo era un niño…

-Sei, eso es horrible.-Miro a su esposo preocupado y lo abrazo de lado con el brazo desocupado.

Negó con la cabeza.-Es doloroso, pero, es pasado, en cierto modo debo agradecérselo, al hacerlo evite lastimarte. Y eso si habría sido horrible.

-¿Entiendes como yo me sentía ahora?-Furi miro casi con ganas de llorar a su esposo que también miraba a su pareja con los ojos algo aguados.

-Basta, nada más de lagrimas, debemos alegrarnos de que ambos estamos bien…-Miro a Miaka-Y tenemos bellos hijos, quizás pronto tengamos más…

-¿Quieres más?-Alzo las cejas el chihuahua.

-Por supuesto, quiero que hagamos un equipo de baloncesto con sus reservas y todo.

-Eres un bobo Sei…

-Pero me amas.

-Obvio que sí.

El león se apoyo ligero en su pareja.

-Espero que Tetsuya esté bien, dijeron que aun no reunían la suficiente sangre para la trasfusión, no es un proceso fácil aunque lo parezca del modo en que lo dijiste.

-Todo tiene que ir bien, además es del tipo A ¿No? No es tan difícil de conseguir como la O negativo. Nuestro amigo lo logrará.

-Esperemos que así sea, aunque me sigue pareciendo un plan algo descabellado.

Estaban ya bastante cerca de su casa, cuando el castaño pregunto:

-Sei ¿Aun quieres que trabaje contigo en las empresas? No creo saber de esas cosas de negocios.

-Por supuesto que sí y no te preocupes amor mío-Lo tomo de la mejilla y se la beso con mucha ternura- Yo te puedo enseñar desde el principio, es que simplemente no quiero estar lejos de ti.

El castaño beso a su pareja de improviso de manera muy pasional mientras la niña se había quedado dormida. Apenas si se separaron para tomar algo de aire.

-Yo tampoco soporto estar mucho tiempo lejos de ti, solo por eso hare el esfuerzo para lograr ser tan bueno como tú en lo que tú quieres Sei, te amo mucho y quiero ser siempre el mejor para ti, alguien digno del que te sientas orgulloso.

-Ya me siento orgulloso de ti antes de que decidas ello, siempre e creído que eres mi decisión correcta y nunca me arrepentiré de ello, hasta el momento no lo he hecho.

Entraron a la casa algo había anormal allí, se veía muy desordenado, Reo podía ser lo que quisiera pero desordenado no era, para nada. Había también un extraño olor que no era familiar, no les gustó para nada a ninguno de los dos.

Llevado por un mal presentimiento Furihata fue hasta el dormitorio donde estaban los niños, no corrió por que tenía a Miaka que se había quedado dormida.

Akashi encontró un extraño Dvd que tenia la nota de que fuera reproducido de inmediato. Alzó la ceja y mientras lo ponía a reproducir su esposo alterado llego hasta donde estaba el pelirrojo y dijo desesperado y lleno de angustia.

-¡Sei los niños no están!-Estaba totalmente shockeado-¡No están!

Una risa estruendosa se escucho desde el televisor y vieron de quien se trataba. No podía ser.

Hola perdedores, si me están escuchando quiere decir que la misión fue un éxito y capturamos a sus hijos. Eso es lo que te ganas Furihata Kōki por matar a parte de nuestros camaradas.

Hanamiya Makoto les estaba sonriendo burlescamente a través de la pantalla.