ESTO ES INAUDITO ¿EN SERIO ESTAMOS CORRIENDO POR EL BOSQUE? ¿SI LA ULTIMA VEZ QUE VINIMOS NO HABÍA UN ALMA QUE NOS ASECHARA. DCROMEROR Y YO HEMOS ESTADO ESCAPANDO DE ESA CRIATURA ABOMINABLE Y PELUDA...CUANDO DE REPENTE PODEMOS ESCUCHAR COMO NOS PISA LOS TALONES, SUS JADEOS SE ESCUCHAN MAS Y MAS CERCA...CUANDO DE REPENTE, NOS SALTA ENCIMA.
UN TORPE DALMATA ADULTO NOS SALTÓ ENCIMA HACIENDO QUE CAYÉRAMOS AL LODOSO SUELO, SOLO LADRA DOS VECES Y MUEVE SU COLA ALEGREMENTE.
-TE DIJE QUE NO TRAJERAS CONTIGO LA CARNE SECA-LE DIGO A MI ACOMPAÑANTE, INTENTANDO QUITÁRMELA DE ENCIMA CON EL PERRO QUE NOS MANTIENE EN EL SUELO.
-SOLO CÁLLATE-DE REPENTE SIENTO COMO EL PERRO ME QUITA EL BOLSO DE LAS MANOS Y SALE CORRIENDO AL INTERIOR DEL BOSQUE...JUNTO CON EL PAQUETE DE CARNE SECA QUE TRAÍA DCROMEROR-DÉJAME ADIVINAR...AHÍ DENTRO ESTABA EL CAPITULO-ME DICE ELLA MIENTRAS SE SACUDE LA ROPA.
-ES UN ERROR QUE A CUALQUIERA LE PUEDE PASAR.
-PERO EN ESTA OCASIÓN SOLO TE PASÓ A TI-ME DEPRIMO UN POCO POR MI TORPEZA, ESCUCHO QUE SUSPIRA, PARA LUEGO BESARME DE SORPRESA, COMO LA OTRA VEZ-LINDO SONROJO-AVERGONZADA SOLO VOLTEO LA MIRADA MIENTRAS ESCUCHO COMO SE RÍE.
APARECEMOS EN MI HABITACIÓN Y ELLA ABRE UN PORTAL HACIA SU CASA.
-NOS VEREMOS LA PRÓXIMA, E-VIL-HACE BAILAR MI NOMBRE ENTRE SUS DIENTES MIENTRAS SONRÍE, YO LE DEVUELVO LA SONRISA ALGO ATONTADA, PARA LUEGO VERLA DESAPARECER
CAPITULO 2:
EMMA SWAN
Si algo sabia Emma Swan, era que no podía confiar en casi nadie, mucho menos en los angelinor, negros o blancos daba lo mismo, esa raza había sido la encargada de destruir a sus seres queridos…lo recordaba como si hubiera sido el día anterior, sus padres, sus hermanos, no les habían dado ni siquiera la oportunidad de siquiera luchar por sus vidas, pero tampoco olvidaba quien la había salvado, un ángel negro, de mirada fría y atormentada, cabellera tan larga y negra como la noche misma.
No entendía aun por qué ellos murieron mientras ella había sobrevivido a la masacre que esos malditos seres causaron en su hogar; mucho menos comprendía, luego de tantos años, porque esa misma mujer, la había dejado vivir.
FLASH BACK
Su cumpleaños número dos mil era una celebración única, ya casi no quedaban vampiros, al ser ella uno de los últimos y la más joven, se convertía en un acontecimiento de gran despliegue y celebración. Solo quedaban su familia, la princesa perdida y ella, se decía que la gran guerra contra el ángel Gabriel había causado la extinción de casi todos, cayeron tantos grandes guerreros incluyendo a los reyes supremos, los primeros en ser creados.
Era una hermosa tarde de primavera, su madre había cazado solo para ella, una hermosa gacela albina, para que su padre pudiera extraer la sangre del animal con meticuloso cuidado, así luego ponerla en un recipiente sagrado. Era un ritual ya conocido que había pasado de generación en generación, de hijo mayor a menor cuando cumplieran la edad exacta de dos milenios y esa ocasión era su turno, la gacela albina no era un animal común y corriente, su sangre tenía la propiedad de despertar los poderes dormidos de quienes la bebían; aunque Emma, tenía grandes habilidades, aún no había descubierto cuales eran sus atributos.
-¿Estás emocionada Emma?-Le preguntó su hermano mayor Bealfire, acariciando su rubio cabello.
-Claro que lo está, ha esperado por esto toda su vida-Le respondió, abrazándole desde atrás, su otro hermano Gideon, para luego levantarla en su hombro como un saco de papas. La escena era realmente tierna, los tres hermanos riéndose entre ellos como niños pequeños, acompañados de sus padres quienes miraban a sus hijos con una sonrisa cálida plasmadas en sus rostros, pero ese hermoso momento, se volvería una pesadilla para toda la familia.
Una vez Emma bebió la dulce sangre de la gacela, sintió como algo en su interior se expandía por todo su cuerpo, un embriagador calor y euforia se desataban en su pecho, viajando por sus extremidades, hasta que sintió un ligero chispazo en los dedos de sus manos.
-Y bien Emma ¿Cómo te sientes?-Su madre había visto pequeñas líneas de luz blanca salir de la punta de los dedos de su hija.
-Algo rara, pero bien-Su padre y su madre la abrazaron, sonriendo por su pequeña que se convertía en mujer.
Antes de que pudieran seguir con el festejo, algo se escuchó detrás de ellos, eran unas pisadas algo ligeras, que hacían sentirse en estado de amenaza a los mayores, sabían que lo que se aproximaba, no era un vampiro, sino una entidad demasiado peligrosa. De la profundidad del bosque un hombre de piel pálida, cabello corto y rubio, de ojos celestes, pero tan vacíos que parecían de hielo puro, en su rostro estaba plasmada una pequeña sonrisa algo extraña para quienes la veían.
-Vaya, que hermosa celebración tenemos aquí- Bealfire sin decir nada, ocultó a su hermana menor detrás de su cuerpo-¿Llego en un momento inoportuno?- Dijo con sorna el inesperado visitante.
-Gabriel…- Fue el susurro que se escuchó de los labios del padre.
Emma quedó sorprendida, había escuchado historias sobre el mismísimo ángel corrupto que había desatado la gran guerra del inframundo; historias que le helaban la sangre incluso hasta el más fuerte y valiente de todos los guerreros. Sin esperar nada, Emma vio como ese ángel se abalanzaba sobre su hermano en un intento de quitarlo de su camino.
-Solo vengo por lo que me pertenece-Dijo el ángel de una forma cínicamente amable, mientras intentaba clavar una daga en el pecho de quien estaba forcejeando con él-Entréguenmela, y los dejaré tranquilos- Decía con burla el ángel.
-¡Gideon, llévatela!-El padre grito con dolor, sabía que iba a suceder… no se volverían a ver. El hermano mayor de la joven la tomó en brazos a una velocidad alucinante, sin mirar atrás entró en la casa, con prisas abrió una compuertilla oculta en el piso de la cocina debajo de una alfombra antigua y la depositó ahí.
-Gid… ¿Qué está sucediendo?-Emma no entendía nada, atinaba apenas a preguntar, pero solo podía ver el terror en los ojos de su hermano aunado a unas lágrimas cristalinas que resbalaban por sus mejillas. Él solo se limitó a besar la frente de su niña y entregarle su preciado collar familiar.
-Pase lo que pase, escuches lo que escuches, no salgas, no te muevas, no hagas ningún ruido- Le decía Gideon mientras le colocaba el collar, sacó una pequeña navaja de su bota izquierda y se la deposito en las manos de su hermanita
-Te quiero Ems-Fue lo último que le dijo antes de cerrar la compuertilla pesadamente.
A pesar de querer desobedecer a su hermano y tirar la puerta que la separaba de su familia, su cuerpo había quedado completamente paralizado, su olfato le advirtió, tardíamente que ese collar que le había colocado su hermano traía dentro una aguja del padre tiempo, debía haberlo sabido, ahora solo le quedaba estar ahí, esperando con rabia, con dolor a que todo fuese solo una pesadilla, que podría despertarse en cualquier momento.
Los minutos se detuvieron, Emma en ese pequeño y reducido espacio, quedó completamente bloqueada de sus sentidos, no podía ver, oler, sentir u oír nada de lo que estaba pasando afuera, la espera estaba desesperándola…hasta que comenzó a recobrar la audición, no sabía cuánto había pasado, pero escuchó el característico crujir de la madera, que le decía que alguien estaba caminando, justo encima de donde ella se encontraba, de repente, el ruido cesó, las dudas la asaltaban, cuando de pronto la luz se filtró por las tablillas, podía ver de nuevo, alguien había quitado la alfombra que cubría su escondite.
-¿Qué demonios ocurrió aquí?-La voz de una mujer, de tal vez treinta años de edad, se oyó en la residencia.
-Esto huele a Gabriel por todas partes-Al parecer, venia acompañada, la voz de otra mujer se hacía presente en la estancia.
La luz del exterior que comenzó a llegarle cuando abrieron la compuertilla, casi segó a la pobre vampira que aún se encontraba detenida en su escondrijo, lo único que pudo ver con claridad en su encandilamiento, fue un par de ojos castaños oscuros clavándole la mirada, detrás de un extraño antifaz de acero.
-Zelena, hay una sobreviviente-Emma podía decir a ciencia que la mujer que estaba tendiéndole la mano a cierta era un ángel, su dulce aroma a canela la delataba, aunque también había otro aroma que le acompañaba, el claro olor a pasto y rocío.
-¿Estás herida?-La angelinor, mirando fijamente a La joven vampira, entendió que no podía responderle, no podía moverse, lo único que podía hacer era estar ahí, quieta como estatua.
Los dos ángeles pudieron ver que la joven tenía algo que le parecía familiar alrededor de su cuello; cuando la mujer de cabello negro intentó tocarlo, su acompañante la detuvo, tomando su muñeca antes de que tocara ese brillante objeto.
-Regina…mira el brillo del collar-Decía la otra ángel de cabello rojo como el fuego, en efecto ese relicario poseía una extraña y débil luz azulada.
-Sabes lo que significa, ¿Verdad?-Volvía a mencionar la pelirroja-Pareciera que la inmovilizaron con una aguja de tiempo, hay que sacarla de aquí a la sala-
-¿Para qué, para que vea como están las cosas afuera?–Menciono con rudeza Regina-Hay que llevarla con el antiguo consejo, allí la protegerán.
-¿Por qué no simplemente la dejas aquí? Regina, esa muchacha es un vampiro-Dijo con asco Zelena.
Regina sin escuchar a su hermana, se quitó el antifaz que le cubría la mitad superior de su rostro, dejando ver una mirada completamente blanquecina sin pupilas, que se clavó en la única sobreviviente de la familia Swan. Lo último que la rubia vio antes de que su entorno se volviera negro por completo, fue una cálida sonrisa de esa, quien sería su salvadora.
Cuando volvió en sí, había descubierto que estaba en un viejo castillo olvidado, rodeada de cuatro personas, a quienes no conocía, eran los miembros del consejo de magia: Rumpelstiltskin "El oscuro", Maléfica "Reina de los dragones", Úrsula "Bruja de los mares y océanos" y por ultimo Cruela De Vil "Domadora de bestias".
Había sido llevada a ese lugar protegido, como el último vampiro de su clan. Fue allí donde conoció también a quien sería su esposa en su reino y madre de su única hija, Lily, hija de Maléfica. Fue entrenada, por ellos cuatro en el arte de la magia, en el desarrollo de sus habilidades, fortalecidas por la sangre de gacela que había bebido.
A pesar de haberse convertido en una poderosa reina y vampira, jamás se recuperó de ese fatídico día, convirtiéndola en una mujer de carácter frio, desconfiado y soberbio.
FIN DE FLASH BACK.
Pudo saber que tenía visitas, no solo por el temblequeo de su barrera, sino también por ese aroma…que le parecía tan familiar, pero no recordaba de dónde.
-Madre-Se dio la vuelta al escuchar esa palabra, para ver a una jovencita que a simple vista se parecía casi en su totalidad a ella, salvo por el cabello lacio y castaño que le caía en cortina sobre la espalda y sus ojos castaños, llenos de brillo y travesura, nada parecidos a los suyos.
-Nerissa ¿no deberías estar en tus clases?-Dijo Emma con cierto fastidio.
-Pero madre alguien traspasó la barrera-La reina, solo se limitó a asentir y a despedir a su hija con un ademán de su mano.
-Vuelve a tus clases, tu madre debe estar buscándote-Le dijo como última orden, dándole la espalda a su hija y tomando su espada se dirigió a los jardines delanteros, desde donde podía percibir ese aroma acanelado que estaba muy guardado en su subconsciente, pero que aún no lograba identificar, dispuesta a asesinar a quien hubiera osado entrar en sus tierras sin ser invitado.
Las dos desconocidas, desprendían un claro olor a Angelinor, esos despreciables seres, solo estaban ahí, paradas en el centro de su jardín, viendo los alrededores, de espaldas a ella. Sin pensarlo dos veces, Emma desenvainó su espada, creó una bola de rayos con su mano libre y se precipitó a atacar a una de ellas. No medito que su adversaria, era mucho más rápida que ella y que además había sentido su presencia ni bien se acercaba; Regina bloqueo su ataque con otra espada, una que Emma no vio de donde salió, el acero contra acero, cuando las miradas se cruzaron, ambas quedaron atónitas, heladas de la impresión pero firmes en su posición, verde contra blanco (pero esta vez se veían claramente las pupilas).
Regina logró alejar con un mandoblazo a su atacante, no podía ser ella.
Emma, de un salto hacia atrás se alejó de quien tenía planeado matar, reconocía ese aroma y ahora que veía su rostro, recordaba perfectamente quien era esa mujer.
-Tú-Se dijeron mutuamente, sorprendidas.
BUENOS MIS QUERIDOS FICCIONEROS, AQUÍ DCROMEROR Y YO LES TRAJIMOS UN NUEVO CAPITULO, AVISANDO QUE COMENZAREMOS A PUBLICAR NUEVOS CAPS LUNES Y JUEVES.
ESPERAMOS QUE LES HAYA GUSTADO TANTO COMO A NOSOTROS NOS HA GUSTADO ESCRIBIRLO PARA USTEDES.
NO SE OLVIDEN DE COMENTAR QUE LES PARECIÓ, SI LES GUSTÓ, SI NO. LES PROMETEMOS QUE RESPONDEREMOS PÚBLICAMENTE A SUS DUDAS EN EL SIGUIENTE CAP.
Y CASI SE ME OLVIDA, NO SE OLVIDEN DE PASAR POR EL PERFIL DE DCROMEROR PARA DEJARLE UN COMENTARIO EN PRIVADO A ELLA TAMBIÉN DE QUE LES PARECIÓ, YA QUE ELLA TRABAJA EN CONJUNTO CONMIGO.
Y SIN NADA MAS QUE DECIR, NOS DESPEDIMOS HASTA EL LUNES, QUE SUBIREMOS EL CAP 3 ¿QUE CREEN QUE SUCEDERÁ? ¿EMMA QUERRÁ TENER ALGO QUE VER VER CON REGINA? ¿REGINA DEJARÁ SU ORGULLO DE LADO PARA PEDIRLE AYUDA A EMMA? LO DESCUBRIRÁN MUY PRONTO
