Un chico tocaba la guitarra esa tarde de mayo, esperando… ¿Qué esperaba?

-Un león y un chihuahua se enamoraron~ una rana y un halcón se enamoraron, un tigre y un fantasma se enamoraron… Un oso indeciso sobre un lince o un perro...Una pantera y un golden retriever separados por una familia…-Toco unos acordes con mucha pasión- Y yooooo, y yoooo~ ¡¿Por qué soy el único que está solo en esta historia?! ¡No es justo!

Fukuda tira lejos la guitarra en un ataque de enojo que le dio de pronto.

-¡Ya van a ver todos!¡Voy a conseguir algo para mí! ¡Yo también quiero mi tajada de pastel! ¡No me importa si es con el padre de Akashi!

En realidad no se cree mucho que Fukuda consiga algo así, pero al parecer este no quiere seguir soltero(n) en esta historia, quien sabe que pueda ocurrir después.


El rubio miro de manera culposa al de cabellos azabache quien no dejaba de dirigirle una mirada muy seria, estricta, la verdad sabía que Kasamatsu tenía un carácter fuerte de hecho era eso lo que le atraía un poco de este y pensaba que le haría olvidar a Aomine, sin embargo cuando intentas olvidar a alguien las cosas se ponen mucho peores.

Es como si los recuerdos te golpeasen más fuerte para no olvidarlo a propósito.

-Entonces es verdad.-Soltó Kasamatsu cruzado de brazos.- Deberías dejar de temer Kise, si sigues así vas a acabar de la peor forma.

-Ya lo sé Kasamatsu senpai.- El rubio miro al piso mirando impotente, apretando los puños- La verdad creo que no podre olvidarme de Aominecchi, creo que él era mi elegido. Pero así no puedo hacer nada.

-¿Sabes la manera en como quedar comprometido con una pantera?

-La verdad intente averiguar pero no encontré…espere ¿Por qué me pregunta eso Kasamatsu senpai?

-Eres idiota ¿Por qué no averiguaste más?-Mostro el puño en actitud agresiva indicándole que el rubio debería haber luchado más por lo que quería.

-¡¿Para qué?! ¡Su familia no me aceptaría de todas formas!

-De hecho si tienen que hacerlo, es una obligación para cualquiera que haga la costumbre del clan. Por ejemplo como los leones al ser derrotados tienen que casarse o matar a la persona con la cual sufrieron tal humillación. Ninguna familia puede oponerse a menos que el "emparejado" deje por escrito y con sangre la renuncia al compromiso, pero si te unes a esa persona en ese mismo momento no hay manera de dar pie atrás. ¿Entiendes a lo que me refiero?

-¿Cómo sabes sobre eso Kasamatsu senpai? Y lo otro ¿Por qué me ayudas?

-Un amigo quedo emparejado de alguna manera con una pantera y lo otro, creo que me parece muy injusto lo que les hicieron a ambos.

-Kasamatsu senpai tu…

-No hables ninguna palabra Kise, odio las situaciones injustas y también te estoy despreciando por ser un idiota y hacerme sentir cosas que no son-Le da una patada en el trasero bastante fuerte que casi hace saltar al rubio.-Pero voy a ayudarte porque no quiero que ilusiones a nadie más.

- ¡Auch! –Se soba el trasero- Lo siento mucho por eso, pero al mismo tiempo gracias.

-No hay de qué- Le da otra patada- Pero no creas que te ibas a librar de mi ira, que no se me ira hasta darte unas buenas patadas.

-Lo siento.-

Estaba entre feliz e infeliz porque al parecer estaba condenado a recibir patadas de Kasamatsu a cambio de tener a quien amaba.

A veces el amor requiere pequeños sacrificios ¿No?


Estaban listos para recuperar a sus hijos, Furihata sobre todo lucia un aura asesina poco digna de él, pero sí de su animal representante: Los chihuahuas son realmente unas fieras cuando se trata de su familia y Furi destilaba rabia por los poros, nadie se metía con sus hijos.

Akashi comprendía, tenía todo listo y su instinto de león también clamaba por sangre. No iba a dejar que las cosas quedaran así, pero tenían que hacerlo bajo las condiciones de esos hijos de puta, al menos de momento.

-Akashi-sama acaba de decir que tiene listo el auto Seijūrō-sama.-Dijo uno de los sirvientes haciendo la reverencia alejándose mientras Kōki y Seijūrō se dirigían al lugar donde tendrían ese singular "trueque"

-Kōki ¿Estás seguro de que sabrás conducir? No dudo de ti, pero jamás te he visto conduciendo. -

-Te lo dije Sei, mientras era pareja de Nash Gold a veces me obligaba a jugar a las carreras de autos ilegales-Su actitud era decidida, el había optado por ser el conductor- además cuando no estabas en la mansión a veces yo conducía solo cuando iba a comprar.

-Yo digo Sei-chan ¿Están seguros que no es una trampa?-El gato estaba algo preocupado mirando al par todo ese asunto se veía arriesgado.

-Deberías haberte quedado en casa Reo.-Dijo el pelirrojo-Esto va a ser peligroso.

-¡No puedo! ¡Me siento culpable por no haber cuidado a los niños como debía!-Lloriqueo este porque hubo apenas un descuido y habían robado a los niños del matrimonio Akashi.

Llegaron al terreno desértico cerca de las montañas donde se llevaría a cabo aquella carrera tan loca.

Furi miro con cara de fiera embravecida a aquella araña apestosa que sonreía con sorna al lado de un castaño que temblaba asustado y sujetaba a los dos bebés, quería despedazarlo cortarlo por completo y los pedazos repartirlos a las palomas. Incluso a ese sujeto que parecía que nada tenía que ver en ese asunto lo mataría también. Sus hijos los quiere YA.

El pelirrojo sujeto bien a Furi, aunque casi no podía el castaño estaba sacando fuerzas más allá de lo normal, su instinto de animal le pedía la cabeza de ese sujeto. Seijūrō entendía tanto a su esposo, pero tenía que calmarlo porque este estaba perdiendo casi su esencia humana de solo la rabia que contenía.

Le acaricio el cabello suavemente aunque casi se gana una mordida de su pareja.

-Kōki, yo también estoy furioso con Makoto, pero conserva la calma, si te abalanzas sobre él puede causarle daño a los bebés.-Su voz sonó de manera estricta- ¡Vamos a hacer lo que quiere y recuperaremos a nuestros hijos! Lo prometo.

El castaño se relajo un poco y se abrazo a su pareja con fuerza.

-¡No soporto estar sin mis bebés! ¿¡Porque rayos le entregaste Miaka a Masaomi, Seijūrō!?-Le golpea aun un poco rabioso en el pecho sujetándolo de la ropa luego y remeciéndolo impotente-¡ES MI HIJA!

-Porque mi padre es la mejor protección para ella en este momento ¿Entiendes que no puedo dejarla desprotegida en ningún momento ahora menos que nunca? ¡MIAKA TAMBIÉN ES MI HIJA!-Le gruño de vuelta.

Ambos animales se quedaron mirando algo enojados el uno con él otro gruñéndose fieramente y mostrando los dientes. Ninguno iba a ceder en sus convicciones.

-Ja ja ja ¡Que adorable! La parejita de enamorados ya empezó a pelear ¿No es adorable? No, la verdad que no, ustedes son patéticos.

-¡VOY A MATARTE HANAMIYA MAKOTO!-Dijeron el chihuahua y el león en un furioso gruñido.

***/Flash back/***

El que les había hablado por esa pantalla sonrió con sorna mostrando la lengua y enseñando el dedo corazón.

Seguro ahora ambos están desesperados, pero no hagan algo estúpido como llamar a la policía, pues sus hijos morirían en el acto.

Furi no pudo evitar derramar lágrimas de impotencia ¡¿Por qué a sus hijos?! ¿Por qué no a él? Se empezó a agarrar las mechas de cabello cuando obtuvieron una llamada del celular de Akashi quien lo puso en altavoz al ver que pertenecía al azabache.

Hola, par de patéticos, seguro quieren a sus cachorritos ¿Verdad?

-Escupe de una vez que es lo que quieres ¿Cuánto es lo que quieres de dinero? Te daré el que quieras, pero dame a mis niños.-Seijūrō hablo con firmeza.

-Si lo que quieren es a mí, me entrego, pero dejen a mis bebés por favor-

El pelirrojo abrió los ojos como platos cuando Furi dijo esas palabras. No, no, no. No iba a dejar que su esposo se sacrificase tampoco, tendría a toda su familia.

Uuuuh, ustedes son taaaan aburridos y típicos, podríamos pedir eso, pero la verdad no nos interesa ni tu vida Furihata, ni el dinero tuyo Akashi. No somos tan básicos para pedir esas cosas. Queremos algo más interesante.

-Di lo que quieres de una maldita vez.-El de cabello rojo se altero más ¿Qué rayos querían esas malditas arañas?

En eso se escucho un estruendo desde el closet y aparecía arrastrándose un Mibuchi Reo atado y vendado con unas sogas especiales anti transformación. Parecía una especie de gusano. Con que ahí lo habían metido.

Algo muy simple: Haremos una carrera de autos, si ustedes ganan tendrán a sus cachorros, si pierden los matamos. ¿No es divertido?

-No lo es.-Akashi apretó los dientes con tanta fuerza que hicieron un ruido notorio haciendo un amago de rugido.

Que lastima~ Supongo que quieren que sus niños mueran entonces.-

-No eh dicho eso, aceptamos el reto. Ganaremos y recuperaremos a nuestros cachorros.-

¡Ja! Estas muy confiado Akashi.

-Nunca he perdido y esta no será la primera vez.

Si mal no te recuerdo tu esposo te venció, no me vengas con estupideces Akashi, los quiero mañana en la montaña de sal, si traman algo raro ya saben.

***/Fin flash back/***

Furihata decidido se subió al auto sin importarle nada más que recuperar a sus pequeños, su esposo se sentó de copiloto y Reo detrás poniéndose rápidamente el cinturón de seguridad.

En el auto donde competían iban Hanamiya y un chico llamado Furuhashi Kōjirō quien sería el que conduciría.

Un castaño que tenía a los niños en un carrito esta vez bajo la bandera. Sin embargo el grupo de las arañas partió antes de que eso pasara.

-¡Tramposos!-Escupió Reo Mibuchi pero antes de que dijera algo más, el auto que conducía el chihuahua alcanzo rápidamente una velocidad impresionante alcanzando sin ningún problema a los rivales.

-Bastante bueno es este auto Seijūrō ¿De dónde lo sacaste?-

-Kōki, dime Sei- El chihuahua solo le dedico un gruñido.

-Aun estoy enojado contigo por lo de Miaka.

El de ojos dispares respondió también un poco molesto.

-Es un auto especial, puede alcanzar hasta los trescientos kilómetros por hora y es un auto blindado por lo que es prácticamente un tanque, pero veloz como un tren bala, puede resistir el peso de un elefante y las municiones, solo gente como la CIA y los mafiosos suelen tener solamente este tipo de autos y claro, gente como yo.

-¿No creen que vamos demasiado rápido? Sei-chan, Kōki-chan nos matará.-El gato estaba asustado con lo rápido que iban en el vehículo hasta había sacado parte de las garritas aferrándose a lo que fuera.

-Guarda silencio Reo, esto es necesario.-Le advirtió el león, mientras el cachorro aumentaba la velocidad.

El auto de las arañas les hizo un fuerte choque cuando pasaban por una parte peligrosa donde debían hacer una curva, casi chocan, pero Furi aprieta fuerte el freno que detiene el auto al instante donde casi chocan contra una piedra filosa.

-Tratan de matarnos, pero no, yo acabare con ellos.-El castaño estaba fuera de sí, su obsesión era recuperar a los niños. El azabache casi se desmaya del susto y Seijūrō abrió los ojos algo sorprendido.

-¡Vamos a morir! ¡Mamáááááááá!-

Kōki puso la radio por que los ruidos y gritos de Reo le estaban punzando en la cabeza se escuchaba la canción de Judas Priest "Freewell burning" a todo volumen mientras el auto volvió tomar velocidad, al parecer el auto de Hanamiya no era tan bueno, pero tenían varias cartas bajo la manga como arrojar aceite, el auto donde estaban el matrimonio Akashi empezó a girar como descontrolado al tener contacto con el aceite. Reo chillaba a estas alturas.

-¡VAMOS A MORIR! ¡Nos vamos a matar! ¡SEI-CHAN POR FAVOR ME QUIERO BAJAR!

-¡CALLATE REO!-Le gritaron a la vez Furi y Akashi molestos y hechos una furia.

Con dificultad salieron del charco de aceite para encontrarse con que habían dejado clavos que el de cabellos chocolate esquivo con tal precisión que su pareja no pudo evitar hacer una exclamación de orgullo por su chihuahua.

Hasta que por fin parecían estar por alcanzar al vehículo de las arañas y pasarlo.


El castaño no quería estar ahí, hacia poco tiempo que era novio de Hanamiya ¿Por qué rayos tenía que ser empujado a esto? Encima aunque ganaran los Akashi, Makoto no les daría a los niños, de hecho el objetivo de esta carrera era solo matar al matrimonio del león y el chihuahua.

Sakurai no estaba de acuerdo con este plan tan horrible a él no le gustaría pasar por algo así, ni en sueños. La mirada del chihuahua le había asustado en verdad, pues realmente parecía dispuesto a todo ¿Seria el igual de fiero cuando le arrebatasen a sus hijos? El no era un animal tan fuerte, solo era un conejo. Pero realmente odiaría si le quitasen a sus hijos.

-¿Me puedes pasar a los bebés un momento?-Menciono Furuhashi de manera seria. Sakurai se los paso con el carrito, pero luego encontró algo extraño ¿No estaba este conduciendo con Hanamiya? Justo en ese momento recibió un golpe en la cabeza que lo dejo en estado inconsciente.

-Esta hecho Akashicchi-sama-Dijo a través de un celular.-Los niños están a salvo.-

Furuhashi recupero de a poco su verdadera forma que era la del rubio Kise Ryōta, quien además de ser un perro golden retriever tenía la ventaja del doppelgänger que hacía que tomase la forma de cualquier persona que viese.


Akashi recibió una llamada, aunque estaba enojado contestó apagando un poco la radio, mientras ambos autos se daban topetazos el uno al otro. Se notaba que las arañas no dejarían que ganasen la carrera, pero Kōki iba totalmente decidido a recuperar a sus bebés.

-¿Padre? ¡Estupendo! Sabía qué harías algo al respecto, te lo agradezco.-Miro a su esposo que tenía una fuerte batalla con hacerse chocar los autos entre sí-Kōki, mi padre recupero a nuestros be-

Justo en ese momento habían sido empujados violentamente a un acantilado. Reo empezó a rezar por su vida justo en ese momento.


Himuro se había quedado viendo a la pareja de reojo que parecía volver a llevarse bien, en cierto modo desconfiaba de Kuroko, no quería que su hermano volviese a sufrir si el peliceleste huía otra vez.

-¿Qué haces Muro-chin?-El lince se sobresalto al oír la voz de Murasakibara de pronto.

-No es nada, iré a ver si el pastel ya se horneó.-

-Espera Muro-chin-El oso le siguió tranquilamente a la cocina-¿Por qué estas distante conmigo? ¿Hice algo malo?

-No te preocupes Atsushi, no es nada.-Simplemente el del lunar ya veía que al parecer este y Kiyoshi parecían tener una relación más cercana y estaba sinceramente bastante celoso por ello, pero no podía decir nada ¿Para qué? Ni siquiera Murasakibara y él eran novios.- Solo, necesito un tiempo solo para pensar las cosas, relajarme un poco, si no sé que me pondré violento y estoy seguro que a nadie le gustara eso.

-Entiendo Muro-chin, pero, por favor no te distancies demasiado, me haces falta.-

El de cabello negro le dedico una sonrisa amable.

-Tratare de hacerlo.-

Pero lo que hacia el lince no era más que hacer una bomba que explotaría tarde o temprano de la peor manera posible.


Kiyoshi acababa de leer una carta que lo dejo blanco.

-Así que está vivo…-Sudaba frio, tantos errores que habían cometido en un pasado con Hanamiya, tanto dolor.

¿Qué haría a partir de ahora? El azabache buscaba venganza de lo anterior, pero ya se había vengado con su pierna ¿Qué más quería de él?


Días después…

-Roarrrr~

-Riaan~

-Awwwww~.-

-Rooooooouarrrr~

-Riaau~

-Awwwwwn~ ¡Tiernoooo!-El castaño abrazo a Masaaki para llenarlo de besos-Precioso.

-Kōki, estoy enseñándole a rugir a Masaaki, no debería ser tierno para ti, te debe causar temor le causaras la impresión equivocada-El león alzó una ceja-¿No deberías enseñarle a ladrar fuerte a Ouji?

-Pero aprenderá solo a hacerlo, yo aprendí solo. Además esta dormidito-Le acaricio el cabello al bebé que se había quedado dormido jugando. Masaaki hizo amago de tocar a su hermano para jugar con él.

-No Masaaki, deja dormir a Ouji.-Furi abrazo y beso al bebé mayor quien rió por los besitos y le intento rugir a su padre chihuahua.

-Riuuuur~-

-Tan lindo.-

-Rouu~-Rugió la niña bastante alto lo que sorprendió a ambos padres.

-Pensé que Miaka era una chihuahua, sus orejas son algo puntudas ¿Sera mezcla?-Furi miro a la pequeña que estaba gateando al lado del pelirrojo quien la tomo en brazos.

-¿Importa eso? Es nuestra hija y es nuestro orgullo. Ya ruge bastante fuerte para su edad. Tendrá la fuerza y el coraje de mi bello esposo-Le besa a la niña en las mejillas y en la boca varias veces a Furi quien se ríe un poco pero luego siente las mejillas calientes.-También estoy muy orgulloso de ti Kōki, eres perfecto.

-No es verdad, no lo soy-Acaricio los cabellos de Masaaki quien volvió a rugir suavemente como típico bebé león.

-Lo eres, casi caímos en ese acantilado con Reo y supiste retroceder a tiempo y sobre todo ganamos-El pelirrojo acaricio los labios de su pareja para luego lamerlos.-Cuando los niños se duerman esta noche tu no podrás dormir, supongo que sabes de lo que hablo.

-Si, lo sé.-Miro a su pareja un poco sonriente- Aunque tu estarás de pasivo las primeras veces.-

-Sabes que no me importan las posiciones ahora, pero si gustas de esa forma está bien.-Lo sigue besando pero los niños reclaman atención así que se separan.- Mi linda Miaka-La besa en el cabello y le da mimos.

-Sei…-Menciono Furi mientras mudaba a Masaaki quien acababa de hacerse en el pañal.- Lamento haber discutido ese día, tenias razón, Masaomi era la mejor protección para Miaka, solo que estaba tan desconsolado…

-Lo sé Kōki, no necesitas disculparte.-Se acerco a Masaaki y le acaricio la pelusita que era el cabello de este mientras Furi terminaba de mudarlo.

Miaka bostezo y haciendo que su padre pelirrojo le soltara, se puso al lado de su hermanito mayor e imitando a sus padres le dio un besito en la mejilla de su hermano.

Ambos padres se enternecieron.

Uno de los sirvientes de los Akashi apareció en la casa.

- Seijūrō-sama, Kōki-sama-El castaño estuvo a punto de arrojarle el pañal sucio al sirviente en la cabeza (Ya se le quedo arraigada esa costumbre) pero su esposo lo detuvo.-Masaomi-sama desea hablarles.

Luego apareció el hombre mayor mirando a la familia conformada del león, el chihuahua y sus cachorros. Hizo una reverencia a modo de saludo y se puso al lado de ellos.

-¿Están bien todos? –El matrimonio asintió a la vez- Vine a decirles unas cosas, la primera es contigo Kōki.

El cachorro alzo las cejas, esperaba que no fuese nada malo esta vez.

-¿Pasa algo malo Akashi-sama?-Miro un poco nervioso al hombre pero dispuesto a todo. Su esposo miro feo a su padre, si le causaba daño a su pareja el león destrozaría a este como fuese.

-No exactamente, pero a estas alturas creo que te debo una disculpa, te e juzgado por el tamaño y no por la capacidad ni por lo que has hecho. Mi hijo es feliz gracias a ti, has sabido mostrar coraje para recuperar a mis nietos, quiero que sepas que ya no hay rencores contra ti y quiero que entiendas que a partir de ahora cuentas conmigo así que puedes tratarme como padre.

-¿EEEH? ¿Está seguro Akashi-sama? digo…mmm ¿Padre?- Menciono algo incomodo la verdad, no estaba acostumbrado a tratar así al hombre mayor.

-¿Seguro no estás planeando algo?-El pelirrojo no le creía totalmente ese cambio, no si había algún motivo- ¿No es por la llegada del doctor Kanou que estas así? Según también sé es un chihuahua.

-Pero Kōki es como mi hijo también ¿No Kōki? ¿Me disculpas por lo mal que te traté en un pasado?

-Usted cuido a Miaka y salvo a mis niños, así que está bien. Gracias por todo…aunque no crea que me sea tan fácil llamarle padre…al menos no tan pronto.-Miro a su pareja-Sei ¿Quién es el doctor Kanou?

Siendo de la raza chihuahua no le sonaba absolutamente a nadie conocido ese apellido. Solo conocía a los Fukuda.

-El doctor que tratará a Kuroko, dicen que antes de la transfusión van a revisar que el órgano que hace uno tenga las transformaciones no tenga daños irreparables y si se puede reparar de una manera más fácil sin tener que recurrir a un método tan arriesgado.

-¿Y cómo verán eso? ¿Se puede hacer algo así siendo que Kuroko es invisible?

-Si.-Hablo esta vez el padre de Akashi.- Pero veras Kōki, Kaoru tiene una especie de lentes para ver los colores que generalmente nosotros, la verdad es un articulo traído de estados unidos diseñado por la NASA para casos especiales y creo que el doctor ya a operado a personas similares.

-¡Eso es genial!-Exclamo el cachorro, los bebés hicieron unos ruidos que alertaron al castaño- Los bebés tienen hambre. Sei, iré a preparar un poco de leche.

-No te preocupes cariño, los bebés estarán bien cuidados. Hay dos leones aquí.

-Lo sé.- Sonrió el chihuahua y en eso escucho la puerta así fue a abrir primero. No sabía cómo entraba el papá de Akashi si ahora tenía una puerta reforzada. Seguro tenía una llave especial o algo así.

-...Raro me suena conocida esta casa.-Dijo un sujeto mayor cuando Furi abrió la puerta.

-Buenas tardes se le ofrec…-Miro mejor a la persona que estaba parada frente a la puerta-¿¡Papá!?

-¿Eh? ¿Quién eres tú?-

-Pero si estabas muerto…-

Continuará