Nada,la idea me vino muy rapido, lo lamento si algunas cosas me quedaron demasiado cortitas.
No había nada en el mundo que te bajara el libido más rápido que tu padre y tu suegro te vean a punto de follar a tu pareja. Furi se separo lo más rápido que pudo, se vistió e hizo una rápida reverencia.
-¡Hare el desayuno!-Corrió a la cocina con las mejillas muy rojas por la vergüenza.
-Quizás no debí entrar de pronto, pero ustedes creo que deberían tener un poco de consideración a que este aquí.-
El león menor se estaba vistiendo cuando el padre de Kōki dijo esas palabras. No sabía porque pero había algo que no le gustaba en todo ello además esa mirada que le dirigía tenía un deje de desprecio. Pero ¿Por qué?
Había algo extraño en el chihuahua mayor que debía averiguar.
-Oh vamos Kaoru, están casados, no puedes pedirles que se dejen llevar por sus pasiones. Además seguro que están cerca del celo.
-Supongo que si… y por favor llámeme Furihata-La sonrisa del doctor fue extraña-Bien, ayudare a Kōki con el desayuno y me iré a trabajar.
-¿Aun me seguirá rechazando?-El Akashi mayor retuvo del brazo al hombre que se dirigía a la cocina.-Mis intenciones son sinceras con usted Kaoru.
Seijūrō sabía que eso se lo decía a todos, esperaba que realmente el doctor no le creyese.
-Ya le dije cuales son mis razones, si me disculpa-Se soltó del agarre con una sonrisa seguido de una pequeña reverencia y casi corrió a encontrarse con el cachorro quien estaba preparándolo todo.
El hombre mayor suspiro, pero el Akashi menor no le creyó en absoluto su drama romántico.
-Padre ¿Podrías dejar al papá de mi esposo en paz? Tienes a muchos otros que felices tendrían una noche de pasión contigo.-Bufó molestando
-No creas que es un capricho mío como las otras veces. Lo que yo siento por él es…increíble. Nunca espere sentir algo por un animal tan pequeño y encima por un canino, me siento tan desadaptado-Negó con la cabeza-Ahora entiendo lo que sientes por Kōki.
-No comprares lo que siento yo por mi esposo con tu capricho, seguro que cuando logres acostarte con él se te pasará todo eso.
-¿Por qué te cuesta tanto creer que me enamoré?-
-Porque siempre has sido una persona fría y calculadora, eres incapaz de amar de verdad.
-A tu madre yo la amaba. Y mucho.-
-Me cuesta creer que estas enamorado, en verdad. Además tu siempre molestaste cuando estaba enamorado de Kōki, que era un simple chihuahua, que su casa era humilde como para vivir con él, que los felinos y los caninos no se mezclan ¿Por qué debo de creerte?
-Porque desde que lo conocí supe que estaba equivocado en todo lo que te había dicho.-
-¿Y es cierto que te vas a divorciar de Alexandra?-
-Así es.-Dijo con firmeza mirando a su hijo.- Nuestra relación fue solo pasión, no había amor…
-Padre explícame ¿Cómo te enamoraste de Kaoru Furihata?-
-Pue-
-El desayuno está listo-Apareció Kōki interrumpiendo-Perdón si molesto alguna conversación.
-No, no hay problema-Dijeron Ambos Akashi, aunque a Seijūrō le preocupo el rostro de su esposo, algo había pasado.
Hace un rato mientras ambos castaños preparaban el desayuno.
-¿Tu esposo no hace el desayuno contigo?-El castaño mayor le pregunto a Kōki quien hacia un poco de arroz para el desayuno y preparaba té.
-Me gusta ser el que prepare la comida así que está bien, aunque sí, a veces él cocina conmigo-Se encogió de hombros mientras esperaba a que el agua del té hirviese.
-Kōki, voy a decirte algo, puede que te enojes pero tengo que decírtelo.-El padre del cachorro tomo un poco de aire antes de decir lo siguiente en voz algo baja.-Yo sabía que eras mi hijo desde que entre a la casa, incluso antes, pero tenía que fingir no acordarme.
-¿Eh? ¿Por qué?- Furi se sobresalto un poco con aquella información.
-Temía que el hijo de los Akashi intentara algo extraño, pero veo que te casaste con él, dime ¿El te obligó a hacerlo?-
Un extraño brillo había en los ojos de aquel hombre.
-No, yo me uní a él porque lo amo… ¿Por qué dices esas cosas papá?-Realmente todo lo dicho lo estaba asustando ¿Por qué su padre decía cosas extrañas como esas? ¿Qué rayos estaba pasando? ¿Acaso Sei le ocultaba algo?
-Escúchame, cuando recobre toda la memoria hace unos meses averigüe porque nos habíamos ganado justo ese viaje en crucero nosotros cuatro y nadie más. Todo fue un plan de Akashi Masaomi para deshacerse de la familia que mato a su padre-Le dijo en voz baja de una manera fría mirando fijamente a su hijo.- El sabia, lo había averiguado que éramos nosotros los que teníamos ese poder de transformarnos en un híbrido y que tú habías matado a su padre.
Furi quedo en shock, los culpables de que mataran a su madre y a su hermano mayor era la familia con la que tenía hijos.
-S-Sei no lo sabe, no creo que sepa nada de esto-Trato de regularizar su respiración por el impacto de la información estaba a punto de quedar en shock y perder el aire. Incluso sintió un poco de nauseas.
-Pregúntaselo directamente. Ahora es tiempo de enfrentarnos a esa gente.-Termino de ayudar a su hijo a preparar las demás cosas del desayuno y a ponerlas en el lugar correspondiente.
Furihata fue inseguro hasta donde estaban los dos Akashi discutiendo al parecer. La verdad no prestó atención a lo que decían
-El desayuno está listo-Ambos lo quedaron mirando ¿Tan evidente era que le había pasado algo? Oh quizás los había pillado conversando de algo importante-Perdón si interrumpo algo.
-No, no hay problema- Contestaron. Su esposo lo miraba preocupado, Furi tuvo la urgencia de tomarlo de las ropas y decirle las cosas de frente, pero temía que el si lo supiera y le hubiese mentido, si era así no sabría que hacer.
Camino inseguro y se sentó en su lugar mientras Masaomi miraba con demasiado interés como el chihuahua mayor terminaba de poner las cosas Seijūrō no pudo evitar molestarse, en serio, su padre debía de dejar eso.
Mientras desayunaban de pronto el Akashi mayor hablo.
-Kaoru ¿Por qué no lo piensas? Si te quedas conmigo podríamos ser una linda familia mi hijo se caso con tu hijo ¿No podríamos hacer lo mismo? No te sientas menos por ser un chihuahua, te trataré bien.-
El castaño mayor sonrió de lado en una mueca incomoda incluso asqueada que esta vez no disimulo en absoluto el desprecio que le tenía.
-No lo aceptaría jamás, puesto que usted fue el culpable de que perdiera a mi esposa y a mi otro hijo.-
Kōki suspiro mirando a su pareja quien le devolvía la mirada sorprendido y luego mirando a su propio padre.
-Espero que este bromeando Furihata-san ¿No padre? ¿Cierto que es una broma?-
El Akashi mayor trago saliva, incomodo, lo habían descubierto, sabían esa parte del pasado. Pensaba que el hombre mayor no recuperaría su memoria, apenas supo que el hombre era de la familia Furihata temió este enfrentamiento hizo un reverencia muy baja como cuando los hombres se arrepienten a un nivel que ni su vida repararía todo.
-No miente, yo lo hice.-Cerro los ojos con fuerza culposo de saberse descubierto-En el momento pensé que estaba bien, pues tenía que vengar la muerte de mi padre. Aun así me sentí mal cuando lo hice-Seguía aun inclinado con mucha vergüenza. Nunca un león se había arrepentido de sus actos- Por eso pensé que tu no debías meterte con el pequeño chihuahua Kōki pero…
-Eres de lo peor…me avergüenza ser tu hijo.-Abrazo a su pareja quien empezó a botar lagrimas en su hombro.
-¿Tu no tuviste nada que ver con eso Sei?-Le pregunto con miedo Furi.
-Por supuesto que no-Lo tomo del rostro y beso sus lagrimas-No haría algo tan bajo, Kōki yo te amo y entenderé si no quieres estar conmigo, pero…
El chihuahua se aferro con más fuerza a su pareja de manera posesiva casi quitándole el aire a este.
-No entiendas nada, quédate conmigo para siempre.
-Lo haré-Acaricio el cabello de su amado.-Siempre estaré a tu lado-
El chihuahua mayor le hizo una mueca de desprecio al león mayor y se acerco a la pareja acariciándoles el cabello a ambos. Al parecer se amaban mucho y el joven Akashi no era mala persona.
-Bien me debo ir debo preparar todo para la operación de Kuroko Tetsuya.-Se escucho un tono de celular y el chihuahua mayor atendió-¿Si? Bien, ya voy.-Hizo un gesto de despedida apurándose al parecer habían dos heridos de bala y Midorima Shinnosuke los había estado atendiendo toda la noche anterior.
El león mayor se reincorporo y lo siguió no importándole nada.
-Y mi padre dice que está enamorado de tu padre…que hipócrita-
-Sei…por favor nunca te vuelvas como tu padre.-
-Por supuesto que no.-Lo beso cariñosamente y fue correspondido con mucho amor.
Llegaron al hospital raudamente más se encontraron que debían esperar un poco. Kuroko se desesperó un poco pero cuando supieron quien era por quien estaban esperando el fantasma quedo pensativo mientras el tigre frunció el ceño ¿Qué le había pasado aquel negro pervertido?
Había algunas panteras esperando la evolución de Aomine Daiki extrañamente con Kise, el padre de Midorima le había contado a su hijo y este sintió la necesidad de contarle al rubio, al parecer la herida en el pecho había sido bastante grave. Las panteras en vez de alejarlo lo acogieron ya que este se veía tan verdaderamente afligido, tan verdaderamente afectado que no le pudieron apartar pues sintieron que en verdad no había sentido apartarlo si la preocupación era la misma.
Todos querían que Aomine se recuperara. En verdad que la preocupación era bastante. Kuroko empezó a llamar a los demás para que se enteraran del asunto.
Mientras Kise enterado de todo no podía dejar de llorar, era justo esto lo que quería evitar. Que hubiese heridos por culpa de proteger lo que sentían. ¿Por qué la sociedad de los cambiaformas caninos y felinos era tan estricta? Cuando son de materias o piedras no tienen esas normas. Kise quizás tomaría una decisión, quizás no era la correcta, pero era la que debía hacer.
Murasakibara salió del cuarto donde estaba Kiyoshi pero apenas avanzo unos pasos fue tomado del brazo tan rápidamente y jalado a una habitación donde un felino con cabello negro le miraba de manera furiosa.
-¿Realmente te vas a meter con Kiyoshi?-La voz fue algo fuerte pero no tanto como para que le escucharan desde fuera de aquella habitación.
-Muro-chin ¿Qué te pasa? Pareces muy enojado…-
-Parezco no es la palabra apropiada Atsushi. ESTOY ¿Por qué siempre me hiciste creer que te gustaba cuando no era así? ¡Maldita sea! Debí imaginar que era Kiyoshi quien te gustaba realmente, lo debería haber tenido claro antes pero igual luche por ver si me tomabas interés.
El oso de cabellos lilas trago saliva, entonces nunca había sido mentiras sus suposiciones, ambos chicos estaban interesados en él. Sabía que de Kiyoshi lo era aunque se hacia el que no. Aunque quizás en este ultimo si estaba equivocado la forma en que miraba aquella nota…
-Pero Muro-chi-
-¡Cállate Atsushi no me digas nada! Si te gusta el vete con él. Hagamos que nuestra relación sea estrictamente laboral. -Apretó los puños y salió por la puerta sin dejar que el otro se explicase de absolutamente nada.
Aunque en realidad no sabía que decirle a este, su corazón tenía una enorme confusión.
***/Flash Back/***
Lo protegió rápidamente y la bala llego directo a su pecho. El emperador no alcanzo a caer en cuenta de que su amado le protegió cuando escucho el segundo disparo efectuado por el moreno contra su propio hijo.
-Ahora si pueden hacer lo que quieran conmigo, cobre venganza y me deshice de un hijo inútil-Sonrió ampliamente con una maldad tan grande que daba asco. Ese hombre era una persona realmente asquerosa. Fue fusilado casi de inmediato por orden del emperador.
El pelirrojo sujeto en sus brazos al segundo emperador que le sonreía tranquilamente a pesar de su herida grave.
-Si muero…-
-¡No vas a morir! ¡No voy a dejar que mueras!-
-Yo debería haber muerto hace tiempo, pero decidiste no comerme y romper con la tradición, yo, yo…-El segundo emperador sonrió mientras decía estas palabras y pareció irse, aunque la verdad solo había perdido el conocimiento. Aunque es muy posible que muriese si no era atendido pronto.
***/Fin Flash Back/***
Ahora el pelirrojo esperaba por su lado que tanto su pareja como la pantera estuviesen bien. Ahora que el médico había confirmado lo que presentía del segundo emperador: Estaba esperando un bebé, si moría iba a morir él y la criatura que se formaba en su interior...
El emperador tenía una mirada poco típica de él a pesar de parecer siempre liviano y despreocupado ahora podría matar con la mirada, se habían metido con lo mas amaba. Y a algunas personas pueden reaccionar de la manera más agresiva cuando se meten con lo que quieren.
Furihata dio un pisotón brusco a la reversa de aquel auto justo cuando iban a caer al vacío. El grupo de las arañas les iban a dar un empujón para que cayeran, sin embargo no contaban con que el auto que manejaba la familia Akashi fuese tan duro y que los aplastase casi al chocar con este. Hanamiya y su compañero quedaron con varios pedazos de metal y vidrio clavados en el cuerpo, si no es por un milagro no lo cuentan dos veces.
Akashi y Furihata partieron hacia la meta aunque no había nadie. Ellos quedaron como los ganadores y volvieron a casa.
-
Se toco la herida más grande en la pierna provocada por un cristal grueso de una ventana que cayó con rapidez enganchándose en la carne por culpa de ese pequeño perro atrevido de Furihata.
La verdad que los caninos parecen ser todos de la misma calaña desagradable. Ahora estaba casi igual que Kiyoshi ¿Karma? Nah, simplemente era una coincidencia estúpida y se le pasaría y volvería a ser el de siempre. Además el terranova se lo merecía con justa razón le había sido infiel con esa estúpida de Riko.
Lo volvería a ver y volvería por él, quería verlo porque a pesar de todo quería arreglar las cosas aunque claro no se lo dejaría tan fácil un par de golpes se ganaría al menos por idiota que es ese estúpido sonriente de Kiyoshi. No va a dejar que le rompa el corazón nunca más.
¿Por qué lo quería a pesar de todo? Al parecer él era su persona elegida, no podía fijarse en nadie más que no fuese ese imbécil, ese era el maldito problema. Ese bastardo seria suyo por completo esta vez.
A veces el amor tiene su dosis de dolor. A veces cuesta admitir que amas sobre todo a quien te lastimó es por eso que se lastima igualmente.
-Sei…¿Qué haces?-El chihuahua suspiro al sentir el miembro erecto a través de los pantalones ajenos restregándose en su trasero con insistencia mientras este iba a calentar leche para cuando despertaran los bebés.
-Te deseo Kōki-Antes de que el castaño se diese cuenta le habían bajado los pantalones y se estremeció al sentir algo húmedo en su retaguardia, más explícitamente su pequeño agujero estaba siendo lamido por su pareja.
-Ah…yo...Umh- No pudo evitar gemir ante aquella lengua caliente que le estimulaba aquella zona, encima luego sentir la mano de su amado en su entrepierna masturbándolo hizo que se olvidase de lo que hacía y empezó a hacer jadeos y gemidos muy sensuales, quizás estaba entrando en celo o era por el tiempo en que no lo hacían pero realmente sentía la necesidad de que el pelirrojo lo hiciese suyo. –Sei…yo quiero ya.
Sintió unos dedos untados con lubricante una intrusión incomoda que más pronto que tarde sintió placentera, realmente quería ser penetrado. Pronto escucho como el pelirrojo se desabrochaba su propio pantalón. Furi sintió su corazón ansioso anhelante del deseo en eso.
Pero sintieron unos pasos y entro al padre del chihuahua que no había visto a Akashi quien se agacho de nuevo y la parte de donde estaba este no se podía ver tapado por el mueble de cocina.
-Kōki, olvide un bolso ¿Lo viste por ahí? Ah ahí esta-Lo saco de un sillón y miro al castaño- Hay un olor raro… ¿Estas entrando en celo?
-Ah, pues es muy posible-El pelirrojo volvió a lamer el culo de Kōki metiendo parte de su lengua en su interior quien se estremeció nervioso con ello y apretó los dientes para no gemir.
-Te veo algo inquieto ¿Estás bien?
-Si, no te preocupes…papá. Ve pronto, Sei y yo te alcanzaremos luego para ver lo de Kuroko...si eso.-
-De acuerdo. Cuídate mucho tu, Seijūrō-san y mis nietos.-
El hombre desapareció por la puerta y el león se incorporo de nuevo abrazando a su pareja por detrás, para lamerle el cuello y frotarse de nuevo contra él..
-Sei...Idiota, pudo haberse dado cuenta…-Gruño Kōki, aunque la lamida en el cuello le hizo amansarse bastante.
-Lo siento, pero tenía que aprovechar esa vista que estaba a mi alcance, tu trasero es muy apetecible.-
-No digas estupideces.-
El chihuahua aun con el rostro algo enojado tomo por si mismo el miembro del pelirrojo y metiendo un poco se inclino hacia atrás para recibirlo completamente sintiendo un delicioso placer sorprendiendo a su pareja quien pronto lo tomo de las caderas y lo embistió con energía.
Furi se movió energéticamente también queriendo sentir más de esa sensación de fricción tan deliciosa en su interior tan cálido del miembro ajeno invadiéndole.
-Estas tan deliciosamente…um apretado-Jadeo Akashi sin contenerse ningún sonido esta vez, empujo lo más fuerte que pudo para acariciar la próstata en cada embestida con brío.
-Hazlo más fuerte… ¡AH! ¡Siiii ahí! Si…umnh.-Se aferro de cualquier cosa ya que prácticamente su pareja le azotaba el trasero en cada movimiento fuerte con su pelvis, ni siquiera necesitaba acariciarse el miembro ya solo estaba goteando algo de presemen.
-Ah, Kōki…mío ¡Te amo! Umh-Gruño mordiendo el cuello de su pareja, quien cuando lo hizo no pudo evitar venirse en ese instante manchando el delantal negro que llevaba puesto en ese instante y botando algo de semen en el piso.
Su compañero se vino completamente dentro de este luego de unos minutos más volviendo a morder el cuello de su pareja quien ahogo un gemido al sentir el semen caliente llenando su interior.
Realmente les hacía falta tener momentos íntimos, desde ayer se habían dado cuenta de ello. Ambos agitados y con las piernas temblorosas esperaban que se despegasen solos.
-Kōki…-Akashi fue repartiéndole besos en parte de su rostro cansado mientras salía de él.
-¿Si Sei?-Dijo en un suspiro mientras se dejaba besar respirando tan agitado como su esposo.
-Lamento hacerte enojar…quizás debí esperar para después en la noche.-
-No Sei, yo necesitaba tanto esto como tú.-Lo besa cariñoso- Solo espero que los bebés no se hayan despertado con el griterío…
-Te amo mi hermoso chihuahua.-
-Y yo a ti mi león.-
Se besaron dulcemente, si no se habían enterado de lo que pasaba era por que Seijūrō había apagado los celulares de ambos para que no los interrumpieran en el momento intimo.
Al salir el médico de la casa se encontró de nuevo con esa persona gruñó con molestia y trato de ignorarlo pues llevaba prisa, necesitaba atender al chico invisible puesto que ya habían tratado lo peor de las hemorragias de ambos disparos, ahora tenían que esperar de la propia fortaleza de las personas.
La persona que le estaba esperando le sujeto del brazo y el hombre mayor agarro una navaja quirúrgica y casi se la clava en el cuello de Masaomi Akashi quien se sorprendió de los rápidos reflejos del hombre chihuahua.
-Escúcheme por favor Kaoru.- Pidió el león, sin embargo el chihuahua mayor lo miro con intenso odio en sus ojos.
-No tengo por qué escuchar a ratas como usted-Sonrió de lado casi con burla.-Esta vez le diré sinceramente lo que siento por usted, me da asco total, si tengo que elegir entre vomito y usted elegiría el vomito.-Lo empujo rápidamente contra una pared no con mucha fuerza más que nada rapidez, ya que por ser Omega no era precisamente muy fuerte y le hizo un corte en el cuello no muy profundo.-Supongo que comprenderá que ese papelito del tímido Furihata Kaoru no es más que una obra montada ¿No? Este es mi verdadero yo. Si vuelve a meterse conmigo, mi hijo o mis preciosos nietos juro que lo mato. -
