Un especial por los 100 rewiews en Amoryaoi

Advertencia:

Es como un capitulo sin las cosas que pasan actualmente por ejemplo:

Kuroko es visible.

Aomine y el segundo emperador estan como si nada.

Habrá un poco de MuraHimu Midotaka y KiyoHana pero este ultimo muy muy al final

Lo que pase en el especial, se queda en el especial y no afecta a los capitulos sieguientes.

que les guste


Cielo azul, un calor bastante fuerte, unas playas cálidas de color turquesa donde había una arena hermosa y blanca, el perfecto paraíso de verano o al menos eso se suponía que debería ser, pero una fuerte lluvia acabó las vacaciones que se iban a tomar la familia Akashi y sus invitados esa semana.

Habían invitado a sus amigos a una isla paradisiaca para que se divirtieran en una casa amplia que tenía el pelirrojo, incluyendo a los emperadores del país vecino y a sus propios padres para sacarlos un poco de esa aburrida rutina.

Aunque llovía fuertemente ese día todos estaban felices o al menos eso parecía. Aunque Akashi se había enojado un poco al ver a Kise y a Aomine no contener sus ganas y ponerse a follar en pleno pasillo de aquella casa estilo tradicional que tenía en la isla, por lo general todos estaban bastante animados conversando y hablando de cosas triviales incluso Midorima parecía de bastante buen humor con su pequeño hijo Yū en brazos mientras Takao hacia alguna de sus bromas. Kagami y Kuroko parecían muy cariñosos el uno al otro y no parecían querer separarse aunque uno de los dos estuviese envuelto en llamas.

Todo transcurría normal se habían puesto a jugar y platicar tranquilamente Furi y su gemelo híbrido habían hecho la comida de los bebés de la familia Akashi y a Seijūrō y el pelirrojo híbrido les había tocado cambiarles los pañales y mudarlos. El padre de Furi solo ignoraba al de Akashi centrándose simplemente en sacarles fotos a sus nietos.

Todo parecía bien hasta la hora de la cena, el emperador le sugirió a Seijūrō que hicieran una cena especial con ciertos hongos que había traído de regalo por haberles invitado a pasar un rato agradable y así este simplemente pidió a sus sirvientes que lo incluyesen en la cena de esa noche. Todo parecía normal hasta cierto momento sin embargo el segundo emperador sentía que había algo raro, miro los hongos tomándolos por los palillos y se dio cuenta que no eran los que supuestamente debían traer, pero se dio cuenta que todos habían comido hasta entonces.

Algo muy malo acababa de pasar, pero vería quien se daba cuenta primero de ello.

– ¿Qué pasa segundo emperador? ¿No va a comer?–Pregunto Furihata de pronto curioso porque el castaño con orejas de chihuahua no tocaba la comida, Seijūrō miro a su esposo y parpadeo extrañado. Como si hubiese algo que no encajaba casi un poco perturbado caso.

– ¿Y quién rayos eres tú?–Pregunto el pelirrojo mirando al castaño quien al mirar a su pareja también se extrañó y se apartó con miedo como si hubiese visto un fantasma.

– ¡¿Quién rayos es usted?! –Se apegó al que tenía más cerca en ese momento que era Kise quien se rio un poco por la acción exagerada del chihuahua.

–Pero Furicchi, digo Kōkicchi ¿Qué haces? Akashicchi ¿Qué te pasa? ¿Es un juego de ambos?

– ¿A qué te refieres Ryōta? Yo no conozco a ese sujeto. –Miro casi con desprecio al castaño que también se preguntaba quien rayos era el pelirrojo

– ¿Y hablando de eso? ¿Quién es este con quien hablas tan familiarmente Akashi?–Aomine apuntó al rubio quien al mirar a su lado se extrañó al ver al moreno

– ¿Ah?– El pelirrojo alzó las cejas, algo raro estaba pasando. –No me digas que no recuerdas a la persona con la que te estabas revolcando hacia unos instantes en mi pasillo.

–Jajá fue divertido aunque casi me matas, pero espera ¿Era él?–Tanto el moreno como el rubio se miraron confundidos y sonrojados.

Todos los presentes empezaron a ver a su antigua pareja con extrañeza e incluso asustados apartándose bastante de ellos.

– ¡Cálmense!-Dijo con voz autoritaria el de orejas de chihuahua– ¡Todo tiene una explicación y yo se las daré!

– ¿Tú quién eres y por qué vistes parecido a mí?–Pregunto el emperador.

–Prometo explicárselo al igual que a todos. –Suspiro con cansancio– Kōki Te acuerdas de todas las personas de aquí menos de Akashi ¿Verdad?

– ¿Quién es Akashi?–Pregunto confundido el chihuahua sin comprender nada.

–Yo soy Akashi Seijūrō, desconocido–Hablo por su parte el león también algo confundido.

–Un gusto… creo, yo soy Furihata Kōki, Akashi-sama–La mirada de esa persona le parecía imponente y algo aterradora, pero no se dejaría amedrentar por su aspecto imponente, claro que no.

–Akashi-san solamente, por favor así le dicen a mi padre, por cierto el parece que estaba acosando al padre de mi… ¿Esposo? ¿Quién es mi esposo?–

–El chihuahua es tu pareja Akashi, es tu esposo ¿Qué no recuerdas eso?–Midorima menciono un poco molesto con todo esto.

–Y según me di cuenta tú no recuerdas que Kazunari es el tuyo. –

– ¿En serio soy pareja de este?– El halcón dio una risotada porque le causaba gracia en verdad que alguien tan distinto a él fuese su pareja.

El peliceleste miro a Kagami quien sonrió entre incómodo y contento y luego a Akashi.

–Pues la verdad, yo creo que puede ser posible que Kagami-kun sea mi pareja, es mi tipo totalmente. Pero–Se dirigió al chico híbrido castaño–Pero ¿Por qué no recordamos que son nuestras parejas correspondientes?

El segundo emperador miro a todas las parejas que estaban ahí aún bastante confundidas y aclarándose la voz comenzó a hablar.

–Lo que sucede es que los hongos que comieron no eran los que tenía que traer hoy mi pareja y termino trayendo hongos del olvido, quien come de esos hongos se olvida completamente de la última persona de la cual estuvo enamorada. –Hizo un gesto de que aún no hablaran mientras intentaba explicar todo– Cuando los cambiaformas y los híbridos empezaron a tener diferencias y después de una guerra que termino expulsando a estos últimos de Japón, los híbridos en Taiwán que tenían familias con cambiaformas en Japón buscaron un método para olvidar a esas parejas que por obligación nunca volverían a ver (bueno, al menos ahora si pueden) y encontraron esos hongos los cuales se hicieron muy famosos un tiempo. Aunque tuvieron polémicas porque muchos cambiaformas cuando las fronteras se abrieron y buscaron a sus familias estas no les recordaban en absoluto. Pero créanme no fue a propósito pero la solución es–

Fue interrumpido por una puerta abriéndose y el padre de Furi apareció comiendo lo mismo que los demás comían hace unas horas.

–Esta sopa de hongos esta exquisita ¿Quién la preparo?– Pregunto con una sonrisa.

– ¡Papá! ¿No me digas que olvidaste a mamá?–Se acercó Furi a su padre preocupado sosteniendo de los hombros a este.

–No ¿Por qué lo haría?–Ladeo la cabeza sin comprender por qué su hijo parecía estar en pánico.

–Es que esos hongos te hacen olvidar a la última persona de la cual estabas enamorado…Yo olvide quien es mi pareja. –Miro de reojo a Seijūrō–Dicen que es esa persona de ahí y yo no sé qué pensar–

– ¿Ah sí? –Sonrió el hombre mayor con algo de malicia–Interesante.

La puerta se descorrió de nuevo y apareció el padre de Akashi.

–Lamento llegar tarde a comer Seijūrō pero me llamaron de algo importante y…–

–Masaomi san ¿Quiere probar?–Dijo el chihuahua mayor haciéndose el amable con el león mayor ofreciéndole un hongo que sostenía con los palillos–Diga aaah~

El hombre se sorprendió un poco de la acción porque el padre de Furi solía ser muy esquivo con él aun así no desaprovecharía la oportunidad y comió la comida ofrecida por el doctor sin embargo a los pocos minutos miro con extrañeza al otro.

– ¿Quién es usted?

–Vaya, con que si estaba enamorado. – mencionaron Furi, su padre y Seijūrō a la vez.

–Nadie importante, no se preocupe. –El chihuahua mayor se encogió de hombros con una sonrisa feliz mientras el Akashi mayor miraba con cara interrogante. –Solo el padre de Kōki.

El león mayor se lo quedo mirando con interés luego, por lo que el padre de Furi puso cara de asco que no disimuló.

–Bueno basta de esto, quiero saber entonces además de saber que este chico es mi esposo–Dice el león mayor tomando de la mano algo posesivo, pero de manera no amorosa a Furihata quien bufó molesto porque el pelirrojo acababa de tratarlo como si fuera una cosa– ¿Hay alguna cura para esto?

El híbrido con orejas de perro mira al león y asiente.

–De hecho sí, pero les recomiendo que esta noche pasen la noche y la mayoría del día con sus parejas, tienen que convivir un poco. Necesito para el antídoto frutillas y algunas hierbas especiales.

–De acuerdo, entonces cada uno vaya a las habitaciones que les tocó, en 24 horas nos reuniremos aquí. – Hablo Akashi decidido y miro a su padre quien recién había llegado–Lo siento padre con mi esposo nos retiramos y mejor no comas sopa de hongos esta envenenada. Nos vemos.

–Akachin ¿Qué hago si aún tengo hambre?–Pregunto cierto pelilila que se había mantenido callado todo el rato por estar comiendo casi sin mirar a su compañero que tenía un lunar bajo su ojo y que también había permanecido en silencio.

–Pídele a las sirvientas, ellas no se negaran Atsushi–Salió de allí casi arrastrando a Kōki quien trataba de soltarse pero su compañero era más fuerte lamentablemente.

Después de un rato todos estaban en sus respectivas habitaciones con un desconocido que horas atrás había sido su pareja.

El león hizo un sonido de molestia después de unos momentos en que lo llevaba por uno de los pasillos al cachorro que parecía querer soltarse.

– ¿Puedes dejar de forcejear conmigo?–Miro a su compañero que lucía de mal humor mirándole fijamente–Eres mío, deberías comportarte como un buen esposo y mantenerte en tu lugar.

Kōki hizo un gesto de molestia que no pudo evitar.

–No me trate como una pertenencia, no soy un objeto, hacer eso es repulsivo ¿Lo sabía?

– ¿Cómo lo conseguiste? –Alzo las cejas manteniendo una mirada muy fuerte y Furi lo miro interrogante– ¿Acaso mi padre te pago para que te casaras conmigo? Yo te puedo pagar el doble o el–

No termino de hablar cuando el chihuahua le dio un fuerte golpe en la cara que seguramente le dejaría marca.

–Ni idea porque me case con alguien como usted, pero si cree que es por esas razones, déjeme decirle que no me interesa el dinero, yo prefiero incluso morir a venderme por dinero como una vil rata. Mi ex me trataba como un objeto y usted me trata de igual manera, me pregunto qué mierda habré visto en su persona, pero que bueno que no lo recuerdo.

Se dio la vuelta dispuesto a irse pero el león lo tomo del brazo sujetándolo. El mismo pelirrojo se dio cuenta que lo estaba juzgando demasiado rápido ¿Y si el chico era buena persona?

–Lo siento, no soy así generalmente, creo que te cause una horrenda mala impresión solo que con mi padre y como es de prejuicioso o como era antes de conocer a tu padre siempre fui algo desconfiado, siempre elegía a personas para mí para casarme. Pero si te elegí a ti debe ser por un buen motivo, yo no elijo a cualquier persona.

–Entonces se equivoca, yo no soy nadie importante créame no destaco mucho, algunas habilidades tengo pero no es nada del otro mundo, soy alguien normal. Ahora déjeme en paz, la verdad lo poco que he conocido de usted no me ha gustado.

–Kōki, déjame conocerte por favor. No me he comportado como debería hacerlo un esposo lo sé, pero si te apartas será peor. Somos esposos después de todo y tendremos que convivir diariamente –

–Akashi-san, solo prométame que no me tratará de nuevo como lo hizo. –

–Lo prometo–Le ofreció la mano para que se la tomara–Vamos a mi...digo a nuestra habitación.

Una pantera y un perro golden retriever estaban sentados en una de las camas pensando en que harían cada una de las habitaciones tenía solo una cama, aunque bastante grande, debido a que la mayoría iría en pareja a dormir.

– ¿Y se supone que dormiremos juntos?–Pregunto el moreno–Si no vamos a coger lo encuentro innecesario.

–Pues supongo que sí, pero me pregunto yo ¿Cómo fue que llegamos a ser pareja? Los caninos y los felinos siempre tienen problemas por no decir también que tienes la impresión de que no te gustasen los hombres por no decir qu–

–Bueno si, me gustan más las mujeres, sobre todo las que tienen buenos atributos, unos buenos pechos siempre me encantan–Hace una ligera pausa– Pero tienes parte de mi olor, quiere decir que no soy totalmente heterosexual como yo mismo pensaba.

Ambos se quedaron mirando un poco sin saber porque sentían un extraño calor al estar cerca del otro ¿Era el instinto animal que los llamaba a eso? Quien sabía.

–Pero supongo que soy de tu gusto, aunque bueno un modelo tan sexy como yo no puede traer indiferente a nadie–El rubio hizo una pose llamativa intentando despertar la pasión del moreno pero este no le hizo mucho caso.

–Creo que me fije en ti porque pareces una chica de algún modo tan blanquito y delicadito–

El rubio alzo una de sus cejas de manera seria, pero se hizo el desentendido.

–Por cierto ¿Tu nombre cual era? ¿Algo así como Aho…Aho….?–

–Aomine Daiki–Bufó la pantera cruzado de brazos– ¿Y el tuyo princesa?

–Vuelves a decirme así te rompo la cara Aho…mine–

–Ay, si, ay, si ella la rubia furibunda–Se burló de manera teatral.

Se miraron desafiantes unos segundos el uno al otro haciendo los ruidos amenazantes de sus animales correspondientes sin embargo, impulsivamente se besaron, luego otro y otro…

Y un tigre y un hombre fantasma se sonrieron mutuamente cuando llegaron a su habitación correspondiente, el primero en hablar fue el tigre quien estaba un poco avergonzado, se sentía torpe ante ese Omega que al parecer era su pareja debido al olor que tenía este en el cuerpo.

–Oi Kuroko… ¿Así te llamas no? Yo dormiré en el piso si es que te molesta que durmamos juntos.

El Alfa se rasco la cabeza incomodo mirando al peliceleste quien se veía muy inexpresivo y eso lo asustaba un poco porque no sabía si el otro estaba enojado o no. Era muy complicado intentar leer sus expresiones, solo esperaba no ser una molestia.

–Que caballero Kagami-kun, pero soy muy friolento así que preferiría una buena compañía en la noche si es que no te molesta mi presencia–Hizo una pequeñísima sonrisa pareciendo inocente. Aunque nada de lo que hacía en ese momento era con inocencia. Le gustaba el aspecto de ese chico.

–De acuerdo, solo espero que no te enfades, digo eres un Omega y hueles muy bien Kuroko…no sé si pueda contenerme–

El hombre fantasma amplio un poco más su sonrisa.

– ¿Quién dijo que tienes que contenerte Kagami-kun?

–…Después no te quejes. –

–Esto no me gusta, esta habitación parece estar lejos del bebé, debo tenerle su lucky Item temprano, no quiero que tenga mala suerte.

–Ja, ja, ja ¿En serio te preocupas por eso? Yo me preocuparía más si nuestro pequeño tiene hambre o necesita una muda de pañales Shin-chan–Contesto el de cabello azabache con una risita.

– ¿Cómo me llamaste? –

–Shin-chan, te llamas Shintarō ¿cierto? Siendo pareja deberíamos llamarnos con más confianza ¿No?

–Tienes razón…supongo K-Kazunari. –Hablo tratando de ser amable el de cabellos verdes aunque estaba muy serio, le costaba bastante ser de ese tipo de personas expresivas. Aunque el joven halcón si le hacía sentirse bastante extraño y en confianza ¿Cómo habrá sido su historia antes de llegar a ser pareja?

–Trata de no ponerte tan tenso, somos pareja solo intenta relajarte más Shin-chan, no voy a comerte–Le regalo una sonrisa este que hizo que el peliverde se sonrosara un poco.

–No tienes que esforzarte a recordarme…yo me iré–

–Oye Muro-chin. ¿A dónde iras? Está lloviendo mucho, es peligroso. –Si recuerda su nombre es porque Tetsuya había pedido la sal llamándolo Himuro-san.

–A cualquier parte. –No recuerda mucho del pelimorado, pero lo que recuerda es que al parecer no era correspondido. –Me puedo transformar en un animal no creo que sea tan peligroso.

–¿No quieres quedarte en verdad?–Miro con un puchero el más alto al lince quien al ver al más alto si no fuera tan alto pensaría que es como un niño pequeño pidiendo cariño.

–Okey, solo por esta vez me quedaré Atsushi. – No es que recuerde su nombre, lo escucho de parte de Akashi, pero no se delataría tan fácil su pérdida de memoria.

–Gracias, Muro-chin parece una persona genial y es muy atractivo, seguro atractivo, seguro atrae muchas chicas.

Su compañero de habitación asiente, en verdad es popular y atrae a mucha gente, pero no es por eso que sea muy feliz tampoco. La apariencia muestra poco si las personas que se le acercan son banales o sus intenciones son hipócritas.

–A mí me gustaba mucho alguien, pero creo que para variar justo el que atrae a muchas personas no atrae a esta. Muy irónico como la mayoría de las cosas de la vida.

Fue arropado por el oso con una manta de pronto.

–Abrígate, hace frio Muro-chin. –

–G-gracias Atsushi–Le parecía realmente encantador aquel chico a pesar de parecer incluso un poco perezoso y brusco. No se quería enamorar de nuevo si era esta persona la que no le correspondía, pero quizás algunas cosas son inevitables.

Y así ellos fueron los primeros en quedarse dormidos.

Seijūrō se acercó a la puerta de la habitación de ambos después de echar un vistazo a las de los bebés pero recordó algo y le cedió a Furihata quien lo miro algo extrañado.

–Recordé que tenía que hacer entrar primero a mi esposo, no me mires así es algo bueno.

"Creo" Pensó el pelirrojo.

El chihuahua abrió la puerta y le cayeron sorpresivamente una lluvia de pétalos de rosas y de cerezo a la vez con un peluche de león que cayo exactamente en los brazos de Kōki quien quedo impactado, en la habitación estaba escrito en un cartel colgante "Feliz aniversario" y lleno de globos rojos y dorados con forma de corazones, la pantalla de un televisor se prendió y la imagen de su pareja apareció.

¿Creíste que lo había olvidado amor mío? Feliz aniversario y si mis planes salieron bien ese peluche cayo justo en tus brazos, conozco cuantos segundos tomas en abrir la puerta y tus gestos amor–Muestra una amplia sonrisa antes de seguir– Déjame decirte una vez más que siempre estaré agradecido que estés conmigo, eres maravilloso te amo. Gracias por existir y darme unos maravillosos hijos–El pelirrojo de la pantalla hizo un gesto poniendo sus manos en su corazón. Mientras tanto el león como el chihuahua miraban la pantalla un poco absortos–Tú haces de mi vida algo precioso que no podría comparar, ni comprar con nada, te amo Kōki, jamás parare de decirlo, te amo. Espero que te guste el regalo que te deje en cama, aunque sabes que ningún objeto puede compararse a ti.

"¿Realmente estaba tan enamorado de este chico?" Pensó el pelirrojo mirando al castaño que aun miraba todo bastante sorprendido, luego el mismo Seijūrō recordó cuando filmo ese video, aunque no recordaba todo lo que había dicho.

Nunca nadie le había dicho algo tan bonito, Kōki no sabía que pensar. ¿Ese era el hombre con el que se había casado? ¡Pero si era como un príncipe! Todo era tan hermoso, tan lindo que parecía de un sueño. No sabía qué hacer ni cómo actuar, apretó más ese peluche que tenía contra sí, no quiere pensar que esto es una burla porque no podría soportar algo así.

– ¿Estas bien Kōki?–Akashi se acercó un poco preocupado de la reacción de su esposo que parecía un poco en shock.

– ¿Esto no es un sueño? ¿No lo es verdad?–Parpadeo un poco mirando al pelirrojo, luego recordó algo–Es cierto es nuestro aniversario, en la mañana yo también hice algo para usted seguramente. –Le entrega al pelirrojo una caja que saco por un lado de la habitación donde tenía sus cosas donde había un llavero con formas de fichas de shōgi y que al revés habían fotografías de sus pequeños. –Espero le guste, lo hice yo mismo, aunque supongo que no tiene el mismo significado ahora que no nos reconocemos.

–Quizás, pero para mí este es un gran regalo– Opino algo conmovido el pelirrojo que se quedó leyendo una carta que venía con el llavero.

"Feliz aniversario Sei.

Ya son dos años que estamos juntos ¿Lo puedes creer? ¡Para mi es algo fantástico! Aunque en un principio parecía que esto fuese algo raro en como sucedió, creo que el vencerte accidentalmente fue lo mejor que nos pasó. Me haces feliz con cada una de tus sonrisas, con cada uno de tus actos .A veces yo pienso que soy muy poco para mi novio, pero tú siempre me demuestras que eres lo único que necesitas y eso es lo que me hace sentir seguro. Sobre todo cuando estamos abrazados después de hacer el amor y me muestras esa sonrisa tan dulce, única y sensual que solo tú puedes tener para mí.

Me haces sentir amado, nadie me hizo sentir esa emoción excepto mis padres, pero al mismo tiempo es una emoción diferente. Quiero que tú siempre te sientas amado por mí así como yo puedo sentir tu amor. Quiero que sepas que los hijos que me diste no se comparan a nada, son lo más hermoso y perfecto que me has dado.

Gracias por ser mi esposo Sei y padre/madre de mis pequeños

Siempre tuyo, Akashi Kōki.

El león quedo impresionado ¿Así es como se veían entre ellos? Parecía tan bonito que se le hacía un poco irreal. Miro su celular y busco más evidencia; Todas las fotos parecían muy felices y tranquilos, incluso había una foto donde su pareja montaba a Yukimaru, quien era un corcel no muy fiado de los extraños. El pelirrojo guardo la carta como si fuese algo muy frágil junto con su regalo.

—Kōki, al ver todo esto, creo que me he portado pésimo contigo…—Hizo una inclinación sentido de lo hecho por decirle esas cosas. —También quiero que perdones mi atrevimiento pero quiero conocerte más.

El chihuahua no supo que decir en ese instante. Eso realmente no se lo esperaba.

—Yo-yo creo que el que debería disculparse soy yo, le lastime sin saber nada— Hizo una ligera pausa— ¿Eso es en serio? Pero ya es tarde Akashi-san…deberíamos ir a dormir. —No es que no le gustara la idea de conocer a quien era su pareja, pero deberían descansar.

— ¿Por qué? Nadie nos apresura Kōki, además creo que aun tienes un regalo de parte mía en la cama. —El pelirrojo se empezó a desnudar sin importarle e incluso tratando de ver como reaccionaba su pareja para ponerse luego la ropa de dormir

Furi asintió un poco avergonzado sin mirar a su pareja en verdad, esperaba que su regalo no fuese algo sexual. Sabía que eran esposos, pero sentía que sería demasiado pronto para dar aquel paso, no, no podría atreverse a tocar tan pronto a ese chico. Dejo el peluche en la mesita de noche, tomo el paquete de la cama y se encontró con un dije muy bonito hecho de oro con un león y que tenía los ojos rojos con rubíes.

—Esto es muy costoso, simplemente no puedo usarlo—Miro el dije y lo volvió a guardar en su cajita.

—Si te lo compré es para que lo uses, no te preocupes aprendí hoy que no debo juzgar tan rápido Kōki, aunque basta de tratarme por el apellido, tú también eres ahora un Akashi, así que llámame Seijūrō o como dice en tu carta "Sei"

— ¿EEEEH? Pero, pero...

—Nada de peros, Kōki, quizás eso nos ayude a recordar más rápido.

—Tiene razón S-Sei-Seijūrō-kun.

Bueno al parecer tendrían para largo esa noche.

— ¿Tenemos que dormir juntos? No quiero—Hablo el emperador con orejas de león haciendo un puchero mirando al otro con desconfianza.

—Ah no se preocupe por eso Emperador, yo me retiraré.

— ¿En serio? Gra—Se escuchó un trueno—¡Gyaaaaaaaaaaaaaaaaaah! —Se aferró al de orejas de chihuahua muerto del susto—Mejor quédese por favor ¡Seré bueno!

— ¿Está seguro de dormir con un desconocido? —Hablo el segundo emperador.

— ¿No somos esposos? No sería un desconocido, además si no he cumplido con la tradición quiere decir que vamos a tener cachorritos ¿No?—Se escuchó otro trueno y el pelirrojo se aferró al otro hibrido casi como un gato— ¡Por favor tengo miedo!

El chihuahua sonrió y le empezó a acariciar el cabello de manera suave mientras recostaba al otro en la cama tarareándole una canción que relajo al emperador y abrazo de manera más suave a esa persona detectando un perfume conocido que se le hacía muy bueno y lo incitaba.

—Hueles muy bien…—Dijo quedándose de a poco dormido.

—Gracias. —Cuando el león se quedó dormido se terminó de acomodar en la cama con su pareja y beso a su pareja en la frente. —Te amo.

—Ahhhh Aominecchi mas fuerte~—Grito el rubio sosteniéndose de las sabanas mientras era penetrado por el moreno quien obedeció y separo más las piernas del rubio embistiéndolo.

—Wow! eres increíble…estás muy apretado.

—Mejor s-sigue moviéndote. —La verdad cuando el moreno habría demasiado la boca lo desconcentraba un poco. — Ah, siiiii así ah, ah aaaaaaaaaaaaargh

— Mueve más esa cadera o si no me vendré antes que ti

El rubio hizo un bufido de molestia pero obedeció, estando en la posición de perrito igual no era tan difícil, todo el cuarto estaba lleno de rugidos y gruñidos de animales y sexuales que pronto culminaron cuando ambos chicos se vinieron casi al mismo tiempo ensuciando las sabanas y dentro de su compañero con fuertes movimientos. Ambos al moverse tanto habían destruido parte de la habitación de la manera agresiva que habían terminado teniendo relaciones.

—Ahh…Akashicchi, se enojara con esto…

Ambos se quedaron dormidos después de eso incluso aun pegados.

— ¿Kagami-kun?

— ¿Si?

— ¿No quieres acercarte un poco más? —El tigre estaba casi a la orilla de la cama, la verdad es que aunque Kuroko le tentaba sentía que iban muy a prisa con todo esto.

—Aquí estoy bien Kuroko, no te preocupes.

— De acuerdo, pero si cambias de opinión aquí te espero.

El peliceleste puso una cara algo frustrada pensando en que sería fácil conseguir a aquel tigre, pero las cosas no salían como él quería.

—Kazunari ¿puedes dejar de tocar ahí?

— ¿A dónde Shin-chan? Yo no veo nada está muy oscuro desde que apagaste la luz.

—No te hagas, sabes bien donde tocas…para.

—Ouch, quería divertirnos como lo están haciendo en el cuarto de al lado.

El peliverde hizo un bufido molesto.

—No hagas caso a esos imbéciles, son unos desvergonzados.

—Pero Shin-chan, yo creo que no tiene nada de malo si estamos casados.

—…Mejor intentemos mañana. —Se arropo con las mantas. —Mañana será un mejor día para cáncer.

El azabache hizo una risita, pero decidió hacerle caso a su excéntrico marido

Una sombra silenciosa había entrado al cuarto de Akashi Masaomi. Sujetaba en una de sus manos una jeringa con un veneno de un animal marino que es casi indetectable por los forenses para determinar una muerte. Sería la perfecta manera de vengarse contra ese hombre despreciable.

Sin embargo no se esperó que prendieran la luz de pronto, guardo la jeringa antes de que lo descubriesen por completo.

— ¿Qué pasa Furihata-san? ¿Tampoco puede dormir?

El castaño parpadeo un poco y sonrió haciendo el papel de un hombre tímido y frágil.

—Sí, lo siento, es que hace mucho frio y las mantas no son suficientes, lamento si lo molesto…volveré a mi cuarto, no se moleste Akashi-sama.

Se iba a ir raudamente cuando fue atrapado del brazo.

— Espere un momento ¿Cree que no sé sus verdaderas intenciones Furihata-san?

El chihuahua mayor apretó los dientes, le habían descubierto, empezó a sudar frio esperando alguna golpiza de mínimo o una amenaza.

—Sí, bueno ya no lo puedo ocultar ¿Verdad? —Dijo casi con una voz de simpatía esperando a que el león no supiese realmente.

—Oh, usted es muy tímido, pero la verdad yo siento lo mismo al verle.

— ¿Eh? —Ahora sí que no entendió nada cuando fue jalado hacia la cama y el león mayor encima de él entre sus piernas.

—Usted es un viudo igual que yo, necesitado de amor y cariño que al ver a su hijo sintió la curiosidad de probar un león, yo le quitare esa curiosidad y lo calentaré, su aroma de Omega me vuelve loco. —El padre de Akashi sonrió seductoramente al castaño.

— ¿Ah? Ah es que…es que, pero yo no…—Ahora si se sentía en problemas. El león mayor acaricio su cabello y lamia su rostro. El chihuahua se tensó, tenía que hacer algo para salir de allí.

—Vamos, puede llamarme Masaomi, no se ponga nervioso, le quitaré sus miedos—Beso las manos de Kaoru quien ya estaba desesperado.

Luego se escucharon un par de ruidos y rugidos animales desde afuera de esa habitación y un chihuahua corriendo desesperado por salir de ese lugar.

Mientras el mayor de los Akashi tenía toda su ropa rota y llena de arañazos y mordidas al igual que en su piel.

—Y es un Omega salvaje, creo que ahora me gusta el doble~

— Kōki ¿Qué pasa? ¿No puedes dormir? —El pelirrojo había apagado las luces por petición del mismo Furi que le había dicho que estaba cansado cuando se puso en la cama ya tapándose con las mantas, sin embargo Akashi a los pocos minutos sintió una vibración por parte del chico, parecía tembloroso, así que prendió la luz. Su esposo le miraba desde su lado de la cama algo culposo.

—Tengo miedo a que esto sea solo una broma Akashi-san. Usted estará acostumbrado a estos lujos, pero a mí me hacen sentir incomodo no soy de esta vida, mi casa es sencilla y no sé si seré una buena pareja para usted, puede que me salga de sus expectativas.

—A mí no me molesta si te sales de mis expectativas, de hecho creo que está bien, le agregarías algo de sabor a mi vida rutinaria—Se acercó un poco a él oliéndolo, tal y como lo pensaba ese chihuahua estaba lleno de su olor, incluso le daba la impresión de que incluso hubiesen tenido intimidad hacia unas horas atrás. El imaginarse ello incluso hacerse la imagen de Furihata tomándolo o el haciéndole el amor a este hizo que los colores se le fuesen al rostro. —Kōki. Eres mi esposo, así que tranquilo no te preocupes de nada, si nos olvidamos ahora hare lo posible para que nos recordemos o incluso volver a conocernos.

El castaño sonrió tímido pero contento de esas palabras, es que Akashi le parecía atractivo y después de esa sorpresa de aniversario mucho más. Algo que su compañero de cama noto e impulsivamente se acercó más a él queriendo olerlo más, queriendo sentir más. Si, había algo agradable y cálido en aquel chihuahua que le gustaba mucho.

—Yo, quizás sea atrevido si te pido esto pero no puedo más, en serio creo que tu aroma me esta trastornando.

— ¿Qué pasa Aka…Seijūrō-kun? —Se sintió raro y nervioso sintiendo que tenía ganas de besar a aquel chico que tenía tan cerca y que se había apoyado en su pecho para pedir lo siguiente.

—Kōki…hazme el amor.

—¿EEEEEEEH? — El chihuahua le miro con ojos de huevo tibio y rojo como un tomate por lo inesperado, pero el león sonrió levemente casi como en una travesura.

—Es una broma Kōki, pero si quiero probar tus labios—Dicho esto llego y beso o mejor dicho apenas si rozó los labios de su pareja en una suave acción, bastante dulce a pesar de todo se separó lentamente, pero ese tiempo le hubiese parecido una eternidad en ese tiempo.

Apenas tocar a su marido con los labios significo despertar algo en el que seguramente había antes de perder la memoria. Es que no podía comprender como un torbellino de fuertes emociones parecían inundar su pecho, casi era indescriptible esa sensación.

Furi por su parte no podía si no sentirse de igual manera es que su corazón empezó a latir tan fuerte que sentía que el corazón se le escaparía de las entrañas. Esto era demasiado para el ¿Por qué si su mente no lo recordaba su corazón si?

—Es normal que pase eso, por eso les dije que se quedaran juntos. —Contesto el híbrido de chihuahua a Seijūrō que alimentaba a uno de los pequeños bebés con un biberón. —Piensa, si el sol desapareciera de pronto su calor aun duraría unos minutos en la tierra, esto es algo similar, por eso para que esos sentimientos no se fueran es que les hice quedar juntos y que convivan entre ustedes.

—Ya quiero recordar a Kōki, no soporto no saber cómo terminamos juntos. Quiero que no me tenga miedo, pues pareciese que no confiase en mí totalmente.

—No es eso Seijūrō-kun, no es miedo de usted —El mismo Furihata había aparecido con los otros dos pequeños Miaka y Masaaki en un cochecito rugiendo con sus "Riaaar" solo porque estaban contentos. —Tengo miedo a que esto solo sea un sueño hermoso y al final despierte solo…

—No es un sueño, lo que siento por ti es real, nuestros niños son reales. —El pelirrojo dejando el biberón ya vacío en la mesa se acercó a Furi con Ouji en brazos. — Ya verás y una vez que este día termine todo será mucho mejor.

El cachorro asintió contento besando al bebé sostenido por su pareja que pedía con sus ruiditos que sus padres le tomaran en cuenta.

El híbrido simplemente los miro y suspiró, al menos ellos parecían que llevarían todo bastante bien. A diferencia de él que parecía no haber despertado nada en su pareja aparentemente, fue jalado leve por las ropas y justo era este que lo miraba con cara de animalito suplicante.

— ¿Estás enojado conmigo? —El de orejas y cola de perro lo miro extraño ante su pregunta y el emperador se encogió más debido a la mirada de este.

—No. No estoy enojado, no se preocupe.

— ¿Entonces porque? ¿Por qué no actúa como debería hacerlo?

—No comprendo a lo que se refiere emperador.

— ¡No es cariñoso conmigo! ¡Pensé que éramos pareja! —El de orejas de león hizo puchero encogido algo asustado ese chihuahua parecía bastante dominante.

—No quería molestarle ya que no me recuerda, pero si ese es el caso—Lo abrazo cariñoso haciendo que su pareja sonriese de manera instintiva en ese momento.

Justo fue en ese momento en que Kise y Aomine entraron discutiendo algo que no era muy delicado justamente en público así que como pudieron Akashi y Furi taparon los oídos de sus bebés.

—…Pues tu gemías como loco y te movías chocando contra todo también

—No Aominecchi es tu culpa, a mí no me vienes con eso.

—Es por tu culpa rubia, solo quieres librarte de que Akashi te regañe.

— ¿Y eso porque sería exactamente Daiki y Ryōta? —El mencionado se puso enfrente de estos con el niño en brazos haciendo que diesen un respingo de sorpresa y también de miedo.

— No te preocupes Akashicchi cualquier cosa que hayamos roto lo pagaremos nosotros ¿Cierto Aominecchi? —Miro al moreno que también estaba algo aterrado, pero este asintió. —Solo por casualidad ayer y hoy terminamos intimando y…y bueno…

— ¡Rompimos algunas cosas de la habitación! —El pelirrojo alzó una ceja—Bueno todas las cosas de tu habitación menos la cama ¡Pero no es nuestra culpa! ¿Quién rayos nos manda a dormir juntos?

—Ah, como si no hubieses querido hacerlo conmigo Aominecchi.

—Yo no quería, tú me tentaste que es muy diferente.

— ¡Yo no te tente a nada! ¡Tú caíste solo!

—Entonces ¿Cómo harán para pagarme lo roto? ¿Saben que algunas cosas de ahí valían millones?

La pareja trago saliva de manera incomoda, ninguno de los dos sabia como realmente le iban a pagar las cosas tan caras. Iban que tener que convertirse como una especie de esclavos de la familia del pelirrojo para poder costearlo. Este último sonrió con malicia.

—Descuiden, de hecho las cosas que puse en ese cuarto fue justamente para que las rompieran, están aseguradas y en verdad no eran muy bonitas.

— ¡¿Lo planeaste desde el principio?! —Mencionaron la pantera y el golden retriever. Akashi asintió con una sonrisa amplia que mantenía hacia un rato.

—Tenía que hacerlo. Digamos que no confió mucho en ustedes o mejor dicho en Daiki más que en nadie más.

— ¡Oi! ¡Eso es ofensivo Akashi!

El pelirrojo simplemente se encogió de hombros ante lo dicho por el moreno no importándole menos lo que dijera. Se dirigió a la pareja pero mimando a su bebé mientras lo hacía.

—Hay algo que quiero preguntarles. Además de acostarse juntos ¿Sintieron algún tipo de atracción sentimental por el otro? Sean sinceros.

—Eso…eso ¿Por qué quieres saber eso Akashicchi? —Es obvio que el rubio había sentido algo pero no lo contaría así de fácil por miedo a sentirse demasiado vulnerable ante el moreno y de hecho, estaba preocupado pues sus pupilas habían empezado a cambiar y una marca apareció en parte de su cuerpo al igual que la pantera…puesto que lo habían hecho sin protegerse.

—Es que ustedes ya eran pareja hace unas horas, para que ese sentimiento no desaparezca tienen que seguir juntos o hacer cosas para reactivar esas emociones.

— ¿Y qué pasará si no lo hacemos? —Pregunto el moreno más osadamente un poco molesto con eso de estar obligadamente con un desconocido (Aunque más que nada tenía miedo de sus propios sentimientos en ese momento)

—Pues si no pasa seguro cuando recuerden a la persona no sentirán lo mismo por ella seguramente, quizás no sería malo, pero ustedes acaban de hacerlo sin protección y eso significa que están enlazados.

La pareja se miró con preocupación, no habían pretendido enlazarse de ese modo y de hecho sin querer se habían terminado haciendo una herida que al juntarla se había cerrado y les había aparecido una marca en el pecho. Estaban enlazados pero ¿Realmente eran una pareja destinada? Ni siquiera recordaban quien era el otro.

Un peliverde que se había asomado un poco callado con el azabache escucharon todo y se miraron a la vez. Eran muy diferentes el uno al otro, pero sus sentimientos estaban ahí, ahora comprendían todo o casi todo de lo que les pasaba. Si ellos percibían sus sentimientos y eran bastante fuertes a pesar de todo.

Todos o la gran mayoría trataron de comportarse cerca de sus parejas ese día, mientras los que eran más amigos que una pareja se mostraron distantes. Himuro tenía miedo realmente de mostrar sus sentimientos al pelimorado quien lo seguía a todas partes.

— ¿Por qué me esquivas Muro-chin? —Le pregunto el oso al lince quien había salido a la playa pues en ese día (milagrosamente) había estado soleado esta vez y estaba sentado en la arena viendo el atardecer.

—Yo no te estoy esquivando Atsushi —Dijo aparentando tranquilidad, pero su corazón era un maldito delator, lo bueno es que quizás el otro no le escuchaba este o al menos eso era lo que pensaba.

—Yo pensaba Muro-chin —El oso se acomodó a su lado. —Que éramos pareja o algo así…pues cuando me acerco a ti yo siento cosas fuertes, pero no te recuerdo ¿A ti no te pasa?

—Pues yo la verdad. Atsushi mira…

—Oigan —Comento un alegre halcón —Dijeron que ya tienen la solución al problema ¿Supongo que también lo tienen no? Esa pérdida de memoria, bueno de todos modos es mejor que todos la probemos por si acaso ¿No?

Tanto el pelimorado como el del lunar asintieron.

Y adentro de la casa…

— ¡Seijūrō-san ayúdeme, su padre me quiere violar! —Menciono el chihuahua padre de Kōki escondiéndose en la espalda del pelirrojo como un aparente perrito miedoso y asustado.

Masaomi por su parte venía con unas rosas para el castaño mayor mirándolo como un bobo enamorado.

—No es eso, usted y yo podríamos hacer una muy buena pareja Furihata-san. Acepte mis rosas por favor.

—Papá deja en paz al padre de mi esposo, pensé que no lo recordabas. —El pelirrojo frunció el ceño, parece que algunas cosas nunca cambiaban ni con magia. —Y tengo que mudar a Miaka por favor compórtate.

—Seijūrō-kun —Apareció Furi en el cuarto donde Akashi mudaba a la bebé menor que jugaba con sus dedos e intentaba llamar al pelirrojo pues todo el día estuvieron practicando las palabras junto con los demás bebés y Kōki. —El segundo emperador dijo que nos reuniéramos en el salón.

El pelirrojo termino de mudar a la bebé quien se abrazó posesiva al león cuando la alzo en brazos y se acercó a su esposo acariciándole con un dedo sus mejillas.

—Estoy ansioso por querer recordar este lindo rostro que tengo frente a mí. —Su voz sonó entre cariñosa y sensual a la vez haciendo sonreír al castaño.

—Yo también lo estoy, quiero ya recordarte.

—Pufff ya paren, quedo pasado a amor. —Se asomó la pantera y todos los de esa sala le miraron feo —Ya, ya no dije nada, no me maten.

Y en el comedor luego…

Todos tenían enfrente una bebida color rosa, solo esperaban alguna indicación especial para tomarla del de orejas de chihuahua e incluso los padres de Furi y Akashi estaban ahí sin entender bien por qué.

—Ya está. Tienen que tomárselo al seco, pues aunque no lo aparente por el color es muy amargo. Y…

—Perdón si interrumpo pero ¿Está seguro de que somos pareja? Digo Kagami-kun ni siquiera se acercó a mí.

— ¡Espera! ¡No fue porque yo quisiera! ¡No quería causarte daño!

— ¿Por qué no dices que no te atraigo lo suficiente Kagami-kun?

— ¡Que no es eso joder! ¡Solo siento que mis instintos como Alfa te pueden dañar!

— ¡Y yo te dije que no me importaba! ¡Kagami-kun! Yo quiero ser tu Omega y como tal necesito atención.

— ¿Ven lo que pasa cuando no follan? Deberían hacerle más caso a sus instintos animales. —Menciono Aomine.

El león saco la palabra entonces.

— ¿Sí? pues tú le haces demasiado caso a tus instintos Aomine, estas comprometido con una persona que ni siquiera recuerdas bien.

El moreno iba a abrir la boca para opinar pero termino cerrándola enojado entonces cruzado de brazos entre molesto y resignado, él no tenía la culpa que no reconociera a aquel rubio que le hacía sentir emociones tan fuertes.

—Mejor bebamos el brebaje, será lo mejor… —Furi hablo de manera conciliativa y todos asintieron y bebieron.

Con ganas de escupir, puesto que realmente el sabor de ese jugo era asqueroso, pero terminaron por tragárselo.

La mayoría vio a sus parejas y se abrazó a ellas de manera cariñosa al recordarles.

—Sei…perdón por golpearte. —Dijo el cachorro.

—Kōki, no hay problema, fui un imbécil, merecía eso y más de tu parte.

Se besaron tiernamente.

Kuroko y Kagami se besaron con mucho cariño, Takao le señalo la boca a su pareja pero este se sonrojo diciéndole que en cuanto estuvieran en un sitio privado. El moreno y el rubio parpadearon un poco confusos.

—Aominecchi…esto...

—Creo que fue lo mejor que nos pudo pasar aunque haya sido un accidente.

El rubio se lanzó de nuevo al moreno de manera afectuosa dándose besos apasionados.

—Muro-chin…

— ¿Si Atsushi? —El del lunar trago saliva.

— ¿Saldrías conmigo?

— ¡Por supuesto que sí! —Menciono con entusiasmo.

Se abrazaron suavemente cerrando los ojos.

— ¡Kaoru! ¡Al fin te recuerdo!

— ¡Aléjese de mí! —Menciono el chihuahua mayor con asco al Akashi mayor.

El emperador segundo asintió viendo que al fin todos estaban bien, contentos y felices.

— ¿Por qué no me miras a mí? ¡Yo quiero que nos besemos como las demás parejas! —Reclamo el emperador híbrido.

Haciéndole caso, este le beso con mucho cariño.

En otro lugar lejos pero no tanto en un hotel mirando las estrellas.

—No me imagine que me invitarías aquí Hana-chan. Yo iba a ir con el grupo de Akashi-san. —Menciono un alto castaño abrazado a un chico de melena azabache que también miraba el cielo.

— ¡Bah! No quería que te juntaras con esos idiotas, te quería solo para mí.

—Eres un egoísta Hana...

—No me importa.

—A mí tampoco, así me gustas.

—Más te valía pedazo de perro idiota.

Fin del Especial.