Y ASI DAMAS Y CABALLEROS, ES QUE ESTAMOS EN UN POZO… ¡EN MEDIO DEL BOSQUE ENCANTADO! YO SIENDO CARGADA A LA ESPALDA DE UNA MUJER QUE TIENE EL TEMPERAMENTO MAS VOLATIL QUE HE VISTO EN MI VIDA, Y ELLA, TRATANDO DE ESCALAR LAS ROCAS QUE NOS LLEVARAN A ALA LIBERTAD.

-MIRA QUE TE DIJE QUE NO CONFIARAS EN ELLA-LE DIGO DE MAL HUMOR-"FUI SU APRENDIZ, NO ME HARIA NADA MALO"

-UNA PALABRA MAS Y SUELTO LA CUERDA QUE TE TIENE AMARRADA A MI-ME RESPONDE DE UNA MANERA ACIDA.

-CLARO, COMO LA SEÑORITA SABE QUE TENGO RAZÓN, NO QUIERE ACEPTARLO.

-EVIL, ESTAS A SOLO UNA PALABRA MAS DE QUE TE DEJE CAER AL FONDO…DE NUEVO-SERÁ MEJOR NO HACER ENOJAR A LA UNICA ALIADA QUE ME QUEDA POR EL MOMENTO ASI QUE ME CRUZO DE BRAZOS Y GUARDO SILENCIO.

DE REPENTE UNA MANO SE NOS PRESENTA FRENTE A NOSOTROS, DCROMEROR SIN PENSARLO LA TOMA Y SALIMOS DEL POSO…MALA IDEA.

APENAS ELLA TOCA TIERRA FIRME, ME DESATA Y COMO SI FUESE UN COSTAL DE PAPAS CAIGO DE BOCA AL PISO. CREANME, DUELE ROMPERSE LA NARIZ.

-EL CAPITULO, DAMELO-FRENTE A MÍ ESTÁ ESA MOLESTA MUJER QUE NOS HA PERSEGUIDO DESDE CASI EL PRINCIPIO. Y A CADA LADO DE ELLA, SUS FIELES LOBOS QUE ME MUESTRAN LOS DIENTES EN FORMA DE AMENAZA.

Y COMO NO QUIERO MORIR DOLOROSAMENTE DESGARRADA A MORDIDAS, NO TENGO OTRA OPCIÓN. CON LA VICTORIA Y LAS HOJAS QUE TANTO NOS HA TOMADO ESCRIBIR, DESAPARECE EN UN EXTRAÑO PORTAL, SEGUIDA POR LAS BOLAS DE PULGAS QUE LLAMA "PEQUEÑOS".

-YA ME ESTOY CANSANDO DE ELLA-COMO SI ME HUBIERA ESCUCHADO, DE PRONTO VEO UNA FLECHA CLAVADA A SOLO MILIMETROS DE MÍ. MIENTRAS MI COMPAÑERA SOLO SE DESTORNILLA DE LA RISA, SEGURAMENTE DE MI CARA DE TERROR AL VERME CASI MUERTA POR ESE OBJETO PUNZANTE.

ALIANZA EN LAS SOMBRAS

CAPITULO 6:

¿SUEÑO O PESADILLA?

Percatándose que llevaba más tiempo del correctamente establecido para sujetar tan solo a una compañera de viaje y sin querer demostrar mayor turbación de la que sentía por tanta cercanía, Regina soltó a la rubia, quien dio directo al suelo, además trato de imprimir exasperación en su voz por lo escuchado sobre su sangre – Mira que malagradecida, te ayudo a recuperarte y te quejas del sabor de mi sangre, mejor manjar que ese no probarás jamás en tu vida – Decía esto mientras se paraba, alisando su ropa al mismo tiempo de ver como su muñeca ya estaba curada.

Intentando sentarse, mientras frotaba su cabeza golpeada por el brusco soltar del ángel - Auch, que sensible, era solo una bromita, que genio por lucifer – Pero no deseando malograr el clima que había entre ellas - Mira lo siento, no quise decirlo como agravio – Iba quejándose del malestar físico que sentía a la par que buscaba pararse – Sólo estaba brome…- No pudo finalizar la frase cuando un nuevo mareo la tomó por sorpresa.

Regina quien al percatarse del vaivén de la rubia la sujetó contra sí, otra vez, sus brazos detuvieron a la rubia de una fuerte caída. No entendía porque le pasaban esas cosas a Emma – En serio que demonios te pasa, comprendo que hayas perdido demasiada sangre por este estúpido portal pero porque no te recuperaste rápidamente – exhalando – Tu raza, los originales son extremadamente fuertes, esto no debería sucederte – Sacudía la cabeza por la incertidumbre.

A la rubia el mareo aún le estaba costando concentrarse, intentando enfocar la mirada, comprendió que era momento de contar algo más de ella, había pedido confianza y era lo que tenía que dar – Esta bien, solo, primero ayúdame a sentarme – Aun con la mirada cansada, se apoyaba en la morena.

El ángel busco controlar el revoloteo mental por tantas dudas, apoyo a la rubia para que pudiera estar cómoda, usando un montículo de tierra como apoyo a la espalda de Emma – Bien esto debe servir – Se sentó frente a ella, esperando que le explicará.

La rubia se pasó la mano por el pelo, era el momento – Viví mil años con el concejo; ellos me enseñaron muchas cosas sobre el control de la magia, animales, leer las estrellas, el clima, todo aquello que pudiera ser aprendido lo hice con ellos, creo que fui una buena alumna – Con dolor en su expresióncontinuo - Claro eso no quita que durante el tiempo que estuve con ellos acumulara rabia, dolor, frustración, tenía demasiadas emociones negativas dentro de mí; perder a mi familia de la forma espantosa en que sucedió y luego crecer con gente que te trata como un objeto al cual debes de cuidar por mera obligación, que solo necesita conocimientos para seguir, sin el calor que tenía en mi hogar, no fue exactamente un jardín de rosas – El recuerdo de sentirse un estorbo siempre la había lastimado.

Levantando la mirada, la rubia siguió con el relato de sus recuerdos – Ya no podía soportar seguir con ellos, sentirme solo una pieza de nada me ahogaba, necesitaba aire, sentía que me consumía cada vez más, no aguantaba seguir viéndolos, tenía que sacar toda esa rabia y con ellos respirándome en la nuca era imposible – Se veía dolor en sus ojos – Un día simplemente me harte, cogí un par de prendas, las metí en un bolso y me fui camino al sur del reino del concejo – Se quedó fija unos segundos pensando en la supuesta libertad que había adquirido.

- En total llevó poco más de mil años fuera del concejo, han pasado tantas cosas desde esa supuesta libertad que conseguí – Suspiro - Al inicio durante los casi 800 primeros años recorrí muchos senderos, iba donde me guiarán los pies, me quedaba a dormir donde me placía, hacia lo que quería, si algo me faltaba solo lo tomaba, nunca pague por lo que cogí – Con asco de sí misma continuo, pues lo que seguía no era grato - Fue una época muy roja, mataba a todo aquello que se me pusiera delante de lo que deseaba, no me importaba como lo consiguiera ni a quienes destajará en el ínterin, mientras estuviera satisfecha lo demás no contaba para mí. El dolor no me permitía ver si lo que hacía estaba bien o no, sentía que después de todo lo que me habían arrebatado, era solamente el karma devolviendo mi pena al mundo – Con una sonrisa que no llegaba a los ojos – Creo que de ahí vienen mis historias, mi LEYENDA, el nombre de SANGUINARIA, fueron demasiados años, asolando tierras, aldeas, matando, desangrando, destrozando – Pronunciar su sobrenombre aún le dolía – No había humanos que pudieran hacerme frente -

Relatar su último crimen era angustiante - Llegue a una villa que se dedicaba a las pieles, en una casa pequeña vi secando una piel que me gustaba, la quería para uno de mis abrigos… destruí a toda una familia solo porque se negaron a darme lo que deseaba, demonios era solo una maldita tela – Casi en sollozos recordaba - Estaba matando al último adulto, bebiendo su sangre hasta dejarlo seco, cuando en un rincón una madera crujió, bote el cuerpo a un lado pues ya no me servía, realmente me molestaba la interrupción, por ello abrí con furia la compuerta y lo que vi me dejo helada, era una pequeña muy parecida físicamente a mí… me quede congelada en el lugar, pude ver en su mirada mi dolor, en su expresión de terror reviví el mío, sentí que esa niña estaba como yo cuando me sacaste de ese hueco el día que murió mi mundo – Cerro los ojos por un momento.

Para poder seguir la historia clavo la mirada en Regina - No soporté verla, saliendo de mi estupefacción me gire para olvidar que ella estaba ahí… pero lo que había dejado tras mío hacia un momento más la imagen de esa niña me hizo reaccionar, por fin veía el horror de mis crímenes, no lograba entender como hice aquello mismo que me hicieron, me convertí en el monstruo que tanto odiaba. Me quede helada, vi todas mis atrocidades pasar en segundos por mis ojos, simplemente no pude soportar más todas esas visiones, quise… quise matarme en ese momento… -

Aquello que me saco de esos pensamientos oscuros fue escuchar a mis espaldas el sollozo de la pequeña, me limpie la sangre que sentía en mis labios, era el momento de cambiar… me gire hacia a la niña y con cuidado la levante, quería calmarla, le dije que todo iría bien, que me encargaría que nada malo le pasará. No deseaba que ella viera el desastre que yo había causado, la saque de ese lugar por la puerta trasera y la lleve conmigo, fui en busca del concejo para buscar su apoyo en encontrar un lugar decente donde ella se quedará – La rubia estaba pensativa.

Emma miro con cierto rencor en los ojos dirigido a la morena – No la abandone en cualquier lado, la tuve conmigo durante un mes, mientras hallaba la familia que yo le había quitado, me costó mucho pero con ayuda de esos 4, ubique una pareja cuya hija estaba muerta por un accidente, ellos la acogieron con mucho cariño, era un buen hogar, sentí que ahí podría ser feliz nuevamente – El recuerdo de la niña le llenaba de amor.

Logro recobrar la calma y prosiguió – Pasado unos años le dije la verdad sobre lo ocurrido con su familia, no quise negarle nunca que por mí no tenía a sus padres, le conté que cuando la saque de la casa, regresé para darle a su familia una merecida sepultura, iba a aceptar lo que decidiera, aunque eso significará no verla otra vez, pero definitivamente era un ser hermoso, supo perdonarme a pesar de mis crímenes, incluso me agradeció la nueva familia que le di, pues la trataban con tanto amor – La imagen de la niña estaba grabada en su memoria - La visite, le brinde lo necesario, la cuide intentando no interferir en su familia lo que duro su tiempo en este mundo, tuvo una buena vida, Nerissa, mi querida salvadora murió de muy avanzada edad, con una bella y gran familia, hijos, nietos, era todo un ejército de gente – Reía por los humanos que aprendió a amar.

Viendo la comprensión en los ojos de la morena - Si mi hija lleva su nombre, no encontré mejor homenaje a ella, me salvo de mí misma y eso jamás lo olvidare – Exhalando – Desde que aconteció lo de la familia de Nerissa, no he vuelto a tocar sangre humana, me sentía mal cada vez que intentaba tomar una copa de eso, por eso he modificado mi dieta a sangre animal e incluso a ellos los trato lo mejor que puedo, simplemente no quiero ser nuevamente ese monstruo – Un escalofrió recorrió su cuerpo.

Queriendo quitarse la sensación de sus miedos, decidióseguir - El concejo decidió no tomar en cuenta mis acciones pasadas, bueno no es que no supieran lo que hacía, así que si hubieran querido me habrían detenido, creo que solo decidieron ignorarlo. En fin, cuando regrese a verlos, les deje claro que no deseaba ni vivir con ellos, ni seguir con ese camino de destrucción, me apoyaron al indicarme que el reino del Noroeste estaba sin corona y decidimos que yo tomará las riendas de esas tierras, desde entonces estoy establecida ahí, viendo por ese pueblo e intentando llevar paz a mi gente – Con más calma en sus palabras prosiguió – Como ves es demasiado tiempo sin sangre humana, 200 años no es poco, eso afecta de algún modo mis poderes – Aligerando el ambienteintento bromear – Como bien sabes soy un original súper poderoso, por esa falta de sangre humana te fue fácil ganarme un poquito en batalla, además claro que deje de pelear hace mucho, solo algo mínimo de lucha estilo reyes humanos, una cosa de nada – Dijo mostrando su mejor sonrisa de burla.

El ángel había escuchado con bastante atención, era una confidencia muy importante, no quiso en todo el relato interrumpir, era el momento en que entendía tantas cosas que pasaron. Aunque al escuchar esa última broma, quiso ayudar a relajar la tensión – Ay colmillitos, las dos sabemos que aunque estuviera atada de un brazo, podría ganarte – La miró con picardía, esperando su respuesta.

Emma viendo la comprensión en los ojos de su acompañante, agradeció la liberación de tensiones – Si claro cuervito tampoco es que yo sea una manca – Quiso seguir con los piques, pero la duda asomo de nuevo su rostro – Aunque lo que si no termino de entender, es porque tu sangre me ha dejado mareada, al ser un original con la sangre humana debía reponerme rápido, la tuya aunque sepa a limón malogrado más 3 kilos de sal me debió dejar repuesta al instante y no como si hubiera dejado vacía una bodega entera de vino – Inclino la cabeza con más dudas.

Era el momento de más explicaciones ahora por parte de la morena – Bueno, creo que eso se debe a que posiblemente se hayan unido dos cosas: tu dieta sin humanos y al porqué de la prohibición de unión de nuestras razas, imagino que por ello mi sangre a pesar que te ayudo, dejo un rastro de modorra en ti – Sentenció.

Viendo que la rubia continuaba con cara de perrito apaleado decidió explicarse – Todo esto comenzó muchísimo antes que tú siquiera estuvieras en planes. Lucifer tenía entre sus filas a dos grandes razas: los angelinor negros y los vampiros originales. Cada raza es sumamente poderosa, nosotros tenemos una gran inteligencia, fuerza 20 veces la aparente y en nuestra forma completa con las alas extendidas más el cambio de ojos podemos superarnos en agilidad y velocidad, mejor cuando volamos. Por otro lado los tuyos eran muy veloces, seductores con sus presas, su magia aunque instintiva era más fuerte que la nuestra, que es mucho más mental, además tenían una capacidad sensitiva impresionante, mientras que a nosotros los ángeles nos tomaba tiempo aprender a sentir por su energía al enemigo, ustedes por esos maravillosos sentidos son capaces de hacerlo casi desde que nacen, claro ustedes no pueden volar – Explicaba la morena la diferencia entre ellas, cuando fue interrumpida.

Oye cuervo sin ofender pero eso ya lo sabía, el rey del inframundo tiene varias razas a su servicio, leí todo eso, además sé que hubo vampiros mutados, pero que desaparecieron sin hacer mayor acto de presencia en el mundo – Emma comprendía esas cosas, pero no entendía el punto - Sigo sin entender que tiene que ver todo eso con lo que me pasa, en que afecta nuestra mezcla – Bufo.

El ángel reviro los ojos – Pero que impaciente, no he terminado de contar, ni llegue a esa parte, ahora silencio sino dejamos las explicaciones hasta acá – Miro con dureza a la rubia, que bajo la cabeza, dejando que Regina siguiera con la historia – Claro que eso lo podrías saber, en cualquier libro de magia que se precie de ser bueno debe estar, lo que dicen los libros que contienen historias de ellos, es que un grupo de vampiros originales decidió unirse con ángeles negros para procrear una nueva especie poderosa, pero que fallo la unión, los híbridos que nacieron fueron genéticamente defectuosos y no llegaban a pasar de los cinco años, por eso es que el rey prohíbe la unión de razas, para evitar mezclas defectuosas y dejar débil a toda su gente – Señalo - Pero lo que no encontrarás es de donde vienen realmente esos mutados – Miró a la rubia esperando que entendiera lo oculto en sus palabras.

Entendiendo que había más de lo que se decía, pregunto la vampiresa – Es todo un engaño, la verdad es otra, ¿no? – Pregunto con cautela.

Regina entendía porque los vampiros se habían ido tan rápido de este mundo, impulsivos y muy emocionales, eran fácil de manipular, eligió no dejarla con la duda – Claro, eso solo era una parte de la verdad – Soltando el aire – Fue el mismo señor de las tinieblas el que decidió hacer esas mezclas, quería una raza más fuerte en todos los sentidos, sabía que una combinación de sus dos grupos más fuertes traería guerreros imparables, era algo que podría usar por si la guerra con los ángeles blancos se hacía intensa, el problema es que esa mezcla no dio buenos resultados, todos los niños híbridos que salieron de sus experimentos nacieron con problemas y morían muy pequeños, sé que se perdieron como 100 niños, 200 padres dolidos, imagina esa carga – Agacho la cabeza entendiendo que saber eso no era bueno.

No queriendo recordar más esa parte continuó con el relato - Por esto decidió que las uniones entre nosotros estaban prohibidas, aunque tampoco fue necesaria mucha presión en la ordenanza, ya que un tiempo después pasaron otros sucesos que hicieron que nuestras razas solo se toleren por el rey, trabajando juntos únicamente cuando él lo pedía, pero que fuera de esos momentos de colaboración se odiaran usualmente a muerte – Tratando de quitar el dedo del asunto comento – Por eso también los híbridos no son bien vistos, porque nacen con problemas, tienen demasiadas dificultades para vivir… - Entendió de pronto algo muy importante, se quedaron ambas en silencio.

Viendo el miedo en los ojos aguamarina, sin poder soportar más el silencio y las dudas no pudo evitar preguntar – ¿Lo que necesitas es por Nerissa? ¿Es para ella lo que me vas a pedir? ¿Por ella aceptaste ayudarme?– Se quedó mirándola fijo.

Definitivamente estaba siendo un día de confesiones, dar un paso atrás no era dable. Detestaba verse débil o vulnerable, pero debía contarlo, llevaba buscando ese frasco hace tanto, que no retrocedería por nada – Si, es por ella, es lo más importante en mi vida, la quiero muchísimo, haría lo que sea por ella, incluso trabajar con un cuervo si con ello logro hacer que este bien y que no le pasen cosas desagradables – Una lagrima caía por sus ojos.

Limpiándose siguió - Rumpel vino de visita al palacio para ver un tratado comercial que necesitábamos actualizar, como yo estaba preparando una excursión para visitar los pueblos no pude recibirlo, sino Lily. En cuanto termine me acerque al salón del trono para conversar con él, los encontré dialogando tranquilamente como siempre, al verlo lo salude como de costumbre con un apretón de manos, pero de pronto al sentir mi mano me miró fijamente y sin soltarme dijo "Niña tonta, porque demonios no pensaste antes de embarazarte, esa pequeña tendrá demasiados problemas, lo mejor será que la pierdas ahora" – Quitándose otra gota traicionera continuó - Siendo totalmente sincera, cuando escuche esas palabras tenía emociones encontradas, estaba por un lado perpleja porque no entendía como se había dado esa situación, pero al mismo tiempo estaba feliz… tendría a alguien sangre de mi sangre – Suspiro.

Sonreía con dolor en la mirada por los recuerdos - Sabes cuándo Lily y yo nos juntamos nunca pensé que podría de esa unión tener un descendiente, solo quería compañía en mi vida, no quería seguir sola, me daba miedo tener alguien más que pudiera perder, me bastaba con una compañera; pero paso, nos enteramos en ese momento que estaba esperándola, como seres con magia sabía que era posible, pero no pensé que podría darse entre nosotras cuando ni lo estábamos buscando – Exhalando – Realmente deseaba solo una compañera, en serio no entendía como se dio, no habíamos hecho rituales ni hechizos – Otra lagrima caía por su rostro.

Enfocada en lo que relataba - Luego de estar unos segundos en shock por la noticia, procese las palabras de Rumpel, quería que me deshaga de la niña… porque había entendido que sería una pequeña, era MI HIJA, no comprendía porque me decía esas cosas, no era posible, aunque no la hubiera buscado, ya estaba en mí, nunca dejaría ir algo tan puro de mi lado, por eso le pregunte a qué demonios se refería, el duende soltando mi manos, me miro con pesar y soltó "tu hija es una híbrida, la mezcla de ustedes nunca debió darse a ese nivel, su organismo no resistirá los cambios propios de cada raza en su cuerpo, la magia de cada una luchará en ella, esa criatura no tendrá un futuro, llegado un tiempo que puede ser corto o largo morirá" – Las lágrimas ya no podían pararse.

- Escucharlo decir eso me partió el alma, me dolía como cuando se dio el día de la perdida de mi familia – Sollozando – Le grite que algo debía hacerse, que no importaba el precio, debíamos encontrar un camino para que viva, debía poder verla crecer – Una pequeña sonrisa genuina se asomó cuando recordó - Esa vez fue la primera vez que sentí que en serio le importaba a Rumpel, porque me abrazo con mucho cariño, me susurro "Mientras esa niña este en tu cuerpo no habrá problemas, tu magia logrará el equilibrio que ella necesita, no le afectará la lucha interna, pues tu esencia manejará esos conflictos, el verdadero contratiempo comenzará cuando nazca, en ese momento el desbalance de su mezcla creara fallas en su cuerpo, haciendo que cada órgano luche, ¿de verdad quieres salvarla? – Con los ojos brillosos se quedó en silencio un momento.

- Me acomode en sus brazos, viéndolo directamente a los ojos le dije que no me importaba lo que debíamos hacer, ni el precio a pagar, pero esa pequeña debía vivir, no importaba si yo debía morir – Escondiendo su rostro en sus manos - Escuche que Lily iba a iniciar una protesta por lo que había dicho yo, pero mi amigo se adelantó y dijo "No será necesario, te haré una poción que ayudará que su cuerpo combata el desequilibrio, tendrá que ser dada a la misma hora todos los días, la dejará hacer una vida normal, pero jamás debe dejar de tomarla a tiempo o morirá" – Con un brillo de tranquilidad continuo - Estaba tan feliz de escuchar eso que iba a gritar de felicidad pero él me silencio "Eso es una medida temporal, si quieres que sea permanente, debemos elaborar algo más fuerte que logré el equilibrio total, eso te puede llevar años de búsqueda por los ingredientes, ¿estas dispuesta a todo eso?" -

La sonrisa en el rostro de la rubia era muy cálida cuando dijo – Le respondí que por ella haría hasta lo impensable, que en cuanto naciera comenzaría esa búsqueda, mi mentor asintió y desde entonces me ayuda a guardar los insumos que encuentro, así como darle a Nerissa lo que necesita para vivir sin problemas – Mirando fijamente a Regina por primera vez desde que inicio el relato – He localizado cada uno de los ingredientes que me han pedido, algunos los conseguí en horas, otros me tomaron meses localizarlos, al igual que tú he hecho viajes, búsquedas, alianzas, de todo para obtenerlos, hemos tardado casi 15 años en juntar la mayoría, pero falta uno solo, un maldito frasco con lágrimas de sirena entregadas a voluntad – Guardo silencio para ver la reacción de la morena.

La comprensión llego al ángel – Ellas odian más a tu especie que nosotros los ángeles, jamás te darían a voluntad lo que pides, la historia entre sus razas es más sangrienta que la nuestra, ya que al menos nosotros colaboramos por orden del rey, con ellas no tienes ni eso – Meneando la cabeza siguió su análisis - No las puedes obligar, porque si la poción indica que sea a voluntad, que las tortures no sirve – Mirándola a los ojos, con absoluta resolución le dijo a la rubia – No importa en qué acabe esta misión, ni si yo obtenga lo que busco, por mi vida que tendrás ese frasco, tú no tienes que perder a tu hija, ni ella sufrir si no tenemos éxito, si solo necesitas ese frasco para que este bien, pues así será, si puedo hacer que ella este a tu lado sin tener que preocuparte por esa opción de todos los días lo haré, te doy mi palabra que si ninguna sale con vida de esto, enviaré a tu mujer ese líquido – Diciendo esto se paró, cogió una de sus plumas, susurro unas palabras y está desapareció.

Emma no entendía que había pasado - ¿Qué has hecho? – Preguntó mientras seguía sentada sin comprender.

Con una sonrisa amplia en el rostro Regina la miró y le dijo – Sé cómo duele perder a un hijo, no dejaré que eso te pase, por eso acabo de enviarle a Zelena un mensaje, que si en caso no regresemos de esta aventura o yo no lo haga, igual haga llegar a tu palacio tu pedido – Mostraba su mejor cara de tranquilidad.

La rubia olvidando cualquier mareo, dolor, precaución o miedo a la cercanía se levantó de golpe y abrazo a Regina – Muchas gracias, no sabes lo que eso significa para mí, de verdad muchísimas gracias – Decía con genuina felicidad mientras apretaba a la morena entre sus brazos y una lagrima de júbilo bajaba por su mejilla.

Regina estaba tan feliz de que al menos una de ellas tuviera a su hijo consigo, que le devolvió alegre el abrazo a Emma. Al separarse, no se contuvo de limpiar la lagrima que caía por el rostro que comenzaba a apreciar, no podía evitar esos chispazos en su ser cada vez que estaba tan cerca, para aligerar el ambiente bromeo – Bueno colmillitos, ahora que eres feliz nos toca avanzar, vamos que el tiempo es oro como diría Midas

Con una sonora carcajada, la rubia tomo de la mano a Regina y caminaron hacia el portal, para por fin atravesarlo y enfrentar lo que siguiera en su camino.

A pesar de estar renovada con la sangre que su compañera de viaje le había dado voluntariamente, y saber que tenía su completo apoyo para por fin obtener lo que tanto había buscado, aun no podía confiar plenamente en ella. Por el amor a todo lo infernal, si no hubiera sido por ese cuervo, nada malo le había pasado.

para empezar, desde que había aparecido en su hogar, su mujer no había dejado de despotricar en contra de la misión, del juramento y en contra de ella también, su hija se había preocupado innecesariamente durante esos dos días de preparación, una vez había comenzado el trayecto al reino de Midas, había tenido que volar por sobre la seguridad de la firme tierra, pegada al cuerpo de quien le había pedido ayuda, se topó con un ejército del malnacido que había asesinado a su familia, y para acabarla, casi se desangraba por culpa de un maldito muro que necesitaba sangre vampírica para poder abrirse…y si añadía que había tenido que hacer catarsis con una mujer que prácticamente era su enemigo natural. Entonces ya tenía todos los boletos comprados hacia el paseo de la locura.

-¿Puedes dejar de pensar tan fuerte?-Le preguntó Regina en una voz monótona y fría, sin siquiera verla-Me estas causando migraña.

Emma no estaba acostumbrada todavía a que alguien pudiera leer su mente, claro, salvo uno de sus mentores, Rumpelstiltskin. Y sinceramente encontrar una compañera de viaje que no le pudiera dar un poquito de privacidad, le chocaba en proporciones asombrosas.

-Disculpa, pero aún estoy algo molesta por todo lo sucedido.

-¿Y tú crees que a mí me encanta haber dejado mi reino para ser acompañada por una chiquilla que casi se convierte en cadáver?-Desde que habían cruzado el portal que las separaba del reno maldito de Midas, habían sentido esa extraña sensación de malestar en su ser, todas las emociones negativas que estaban ocultas en su interior comenzaban a salir a flote-Como si fuera mi culpa que nos hubieran querido asesinar.

A pesar de que el ambiente se estaba caldeando por los sentimientos negativos que se encontraban dentro del reino maldito de Midas, Emma intentaba aligerarlo por el bien de ambas, antes de que decidieran matarse mutuamente.

-¿Y esperas encontrar el castillo de Midas? ¿Siquiera sabes dónde encontrarlo?-Sin obtener respuestas, la vampira siguió caminando junto a su compañera, al parecer sin rumbo fijo.

-En realidad no está muy lejos de aquí, solo nos queda un kilómetro de distancia-Emma, agudizando sus sentidos, pudo ver que en realidad, Regina tenía razón, pero algo no estaba bien, delante de ellas, a menos de un kilómetro, no estaba el castillo, sino un enorme muro de roca sólida.

-Permíteme informarte algo bastante importante, mi querido cuervo ¿Sabías que hay un muro de más de doscientos metros de alto estorbando en nuestro camino a la entrada del castillo?-Para desconcierto de Regina, la vampira tenía razón, era extraño, en el mapa que le había robado a ese incauto guardia, no salía nada como un bloqueo o algo parecido.

Cuando llegaron a su destino, efectivamente la fortaleza estaba tapada a la vista con una muralla completamente negra y dura.

-¿Alguna idea de cómo llegar al castillo?-Preguntó Emma, esperanzada porque su compañera tuviera otra idea que no fuera utilizar de nuevo esas alas para transportarse.

-Sí, pero de seguro no te va a gustar-Le contestó Regina con una media sonrisa-Como dije antes, tenemos dos opciones-Le dijo viendo hacia el muro-en primer lugar, podemos rodear el muro y buscar una entrada secundaria, o podemos hacerlo del modo fácil y rápido, y saltar el muro volando sobre él-Emma comenzó a caminar en el sentido contrario a la dirección donde estaba Regina-¿A dónde vas?

-Tomo la primera opción-Le respondió la rubia sin voltearse.

-Cuando encuentres esa entrada me avisas-Le dijo Regina en voz burlesca, apoyándose en una piedra de la muralla.

Tan solaron pasaron menos de veinte minutos, cuando Regina se comenzaba a aburrir de esperar a la vampira, cuando la vio, acercándose desde la lejanía de menos de dos metros.

-miren quien apareció, la buscadora de alternativas imposibles-Emma solo se limitó a responderle con una muestra de sus colmillos-vamos, colmillitos, era solo una broma-Le dijo Regina altaneramente-Dime ¿encontraste la entrada que tanto buscabas? ¿O no existe?

-Solo cállate, y has lo que tengas que hacer, y rápido-Sin mediar palabra Emma se vio levantada una vez más del suelo, sintiendo esa horrible sensación de mareo y vértigo que le causaban las alturas.

-Si hubiéramos usado mi idea desde un principio ya estaríamos de vuelta a casa-Le regañaba Regina de forma burlona, mientras la sujetaba por la cintura.

-Como si yo hubiera sabido que había un obstáculo de más de cien metros de altura en el camino.

Solo les bastó tres minutos para llegar a las grandes puertas dobles de la fortaleza abandonada, los sellos de la familia real ya estaban algo gastados y borrosos, y los escudos casi no se sostenían en sus soportes.

Las puertas se abrieron lentamente, probablemente por la magia que percibía seres vivos queriendo entrar, pero Emma y Regina no creían que fuese así de fácil.

De repente, apenas pudieron poner un pie dentro del castillo, el cuarto en el que estaban se volvió completamente blanco, solo la blancura misma. No sabían que estaba sucediendo. Por más que intentaban razonar su situación, no les cabía en la cabeza.

-A quienes el corazón puro no tienen, su alma sus pecados y pesadillas no retiene-No entendían, quien era quien les hablaba o de donde provenía esa frase, o que significaba.

Todo el castillo desapareció de n momento a otro, solo las rodeaba una blancura, tan grande y extensa que podía llegar a ser asfixiante, ninguna de las dos veía a su compañera ¿Cómo era posible? Si a hacia tan solo unos momentos estaban la una casi pegada a la otra.

Regina no entendía nada, hasta que escuchó una voz llamándola, guiándola, la dulce voz que tanto había extrañado durante tanto tiempo.

-Mamá ¿Dónde estás?-Regina, a pesar de observar y buscar por todas partes de donde venía la voz de su pequeño, no conseguía adivinar a donde dirigirse-¡Mamá, ayúdame!-La voz de su pequeño se oía desesperada.

-¡Henry, sigue hablándome!-Sin importarle si se equivocaba de camino o no, Regina comenzó a correr sin rumbo fijo, queriendo encontrar a su amado hijo, sin importarle nada más que hallarlo-¡Sigue gritando!

-¡Mamá, encuéntrame!

De repente un pequeño ataúd de cristal cubierto por una fina tela negra casi transparente, apareció en frente de ella. Feliz de por fin encontrarlo, luego de tanto tiempo de haberlo buscado, se acercó a paso veloz y tembloroso, pero cuando retiró la mortaja que cubría el vidrio, se encontró con la pesadilla más angustiante que podía atormentarla, su pequeño, no estaba dentro. El féretro estaba por completo vacío.

-No me salvaste-Detrás de ella volvió a escuchar su dulce voz, pero con ese extraño tinte de rencor y resentimiento.

Su hijo, tenía el mismo aspecto de hacía cinco años atrás, misma carita angelical, pero ensombrecida por el odio que se veía en sus ojitos cafés con vetas verdes, su piel pálida estaba casi translucida por la falta de sol. Aún tenía el mismo atuendo que le había puesto antes de depositarlo en su ataúd de cristal. Un conjunto de seda fría, de color negro, que consistía en una camisa mangas largas, de puños abotonados y cuello perfectamente doblado, junto con unos pantalones de cintura estrecha y tobillos holgados, y para finalizar un par de zapatos árabes que le cubrían no solo el pie sino también el tobillo.

-Henry-Regina había querido poder abrazarlo, pero en lugar de rodearlo con sus brazos, solo lo atravesó, como una ilusión o un fantasma.

-No me salvaste-Le repitió con la voz aun cargada de odio hacia ella-te quedaste ahí, parada, sin hacer nada-Las palabras del niño se clavaban en el corazón de la angelinor que las escuchaba como si fueran el insulto más grande que le hubieran dicho-Solo te quedaste viendo como moría.

-Henry-Las lágrimas calientes e incomodas resbalaban por las mejillas de la reina, sin poder evitarlo-Sabes que eso no es cierto, lo intenté.

-¡Mentira! ¡No me salvaste! ¡No me salvaste! ¡No me salvaste! ¡No me salvaste! ¡No me salvaste!-Regina no quería oír mas, se cubrió los oídos y calló de rodillas, deseando que esa pesadilla acabara…cuando lo entendió…pesadilla.

-A quien puro el corazón no tiene…su alma…sus pecados y pesadillas…no retiene-Se encaró con el niño que aún le estaba gritando, y con la voz más fría y monótona que pudo soltar, le sentenció la verdad que haría desaparecer ese calvario-¡Tú no eres mi hijo!-De pronto, como si nada, volvía a estar dentro del castillo, pero…a su lado, parecía que Emma estaba teniendo la misma lucha interna con sus propios pecados y pesadillas.

Emma se encontró en la misma blancura, pero a diferencia de Regina, solo escuchaba murmullos inentendibles, voces que se entremezclaban entre sí, pero que de a poco se iban acrecentando y haciendo más y más claras.

-Es ella, la sanguinaria.

-La bestia roja-Al parecer respondió una voz que se le hacía conocida, pero no lograba identificar donde o de quien la había oído.

Frente a ella se apareció un espejo de cuerpo completo, no entendía que estaba sucediendo o siquiera donde estaba, pero como toda criatura que se dejaba guiar por el instinto, se fue acercando al objeto que le mostraría su reflejo, o al menos eso creía.

Quien estaba en su reflejo, era ella, peor de un aspecto mucho más monstruoso, su cabello estaba crispado y opaco, como si hubieran pasado siglos sin peinarlo, tenía unas extrañas motas rojas de algo que parecía pintura escurriéndole en las puntas, sus ojos eran dos grandes bolas negras sin brillo, sus colmillos estaban a todo lo largo que daban, y sobre salían de su boca, pero…lo que más le impactó, fue ver sus ropas, traía un vestido, el mismo que llevaba puesto el día que Gabriel había irrumpido en su hogar y asesinado a toda su familia, pero a diferencia de ese día, esa vestimenta, estaba cubierta de un líquido rojo, al igual que su cabello y sus manos, crispadas y manchadas.

Temiendo que sus sospechas se hicieran realidad, se llevó las yemas, de su mano derecha, a sus labios y probó ese extraño líquido, su estómago se revolvió al saber que era, sangre humana, había hecho una promesa a si misma…y otra vez estaba cubierta por ese veneno que tanto la había enloquecido en el pasado.

-Asesina-su reflejo ya no estaba, en su lugar, estaba la imagen de una pequeña niña, de tal vez quince o dieciséis años de edad, era un poco más baja que ella, de cabellera tan rubia como la suya, ojos castaños claros y piel cetrina-Los asesinaste a todos, no dejaste a ninguno vivo-La voz de la niña estaba llena de resentimiento hacia ella, que por alguna razón, le afectaba enormemente.

-Nerissa-La joven asintió aun con el ceño fruncido y los dientes apretados.

-Mamá-Detrás de Emma, apareció su pequeña, que al igual que la joven que estaba dentro del espejo, también estaba cubierta de sangre-¿Qué hiciste?-A su a rededor comenzaron a aparecerse cuerpos, cadáveres, desperdigados por el suelo, todos cubiertos de sangre, con el rostro cargado de dolor, una expresión de terror eterno, de ojos blanquecinos y bocas abiertas-Asesina, eres una asesina.

-Hija, debes escucharme-No era posible que su pequeña le tuviese terror, era su madre, quien la había criado y amado desde el primer momento que supo que vendría al mundo. Pero la chica parecía no querer escuchar. Por más que intentaba acercarse, su pequeña retrocedía a cada paso que daba, como si quisiera alejarse.

-¡No te me acerques!-Emma jamás había escuchado a su hija gritarle de ese modo-¡Eres un monstruo! ¡Asesina! ¡Eres una asesina!-Sin querer escuchar más, Emma se desplomó de rodillas al suelo y se cubrió los oídos, tratando de acallar los gritos que su hija y su antigua amiga le gritaban. Cuando de repente…a lo lejos, oyó otra voz familiar.

-Emma, no es real, despierta-Por más que intentara aun acallar las voces, esa tercera voz persistía-¡Debes despertar!-Y de la nada, otra vez se encontraba en el suelo del salón principal del castillo-Solo era una pesadilla, no era real-Sin importarle nada, Emma se abalanzó a los brazos de su compañero, aferrándose a ella como su tabla de salvación, como un muelle a la realidad.