—No pensaba verle en este lugar Nijimura-senpai…um—Él estaba visiblemente incomodo al encontrar al ex de su esposo en ese lugar aunque aparentara lo contrario.
—Lo mismo digo—Se rasco la cabeza el de cabellos azabache un poco contrariado, pues en parte se sentía culpable por haber creado conflictos entre este y Akashi. Iba a decir algo pero se quedó mirando al pequeño bebé que el chihuahua tenía en sus brazos. Tenía orejas de león y el cabello entre castaño y pelirrojo era más que obvio quien era su otro padre. —Qué lindo bebé, duerme tan tranquilo.
—Sí, Masaaki es un buen niño, aunque duerme mucho, según sé los cachorros de león suelen ser así aunque la primera vez me asustó un poco esa actitud.
—Es muy bonito, entonces ¿Ha ido todo bien con Akashi entonces?
El castaño bajo la mirada un poco apesadumbrado recordando el día de ayer con su esposo.
—Soy yo quien no soy suficientemente fuerte para él. Sei necesita un novio que le ame a pesar de todo. Yo lo amo, pero no creo ser el esposo decidido que merece.
Nuevo capitulo publicado a las tres de la mañana en amor yaoi y ahora por acá. Espero que guste.
—Yo creo que si te escogió Furihata es porque él te ama tal y como eres.
Kōki se quedó mirando a Nijimura, un Alfa doberman, este tenía pinta de ser el tipo de persona que debería merecer su esposo, parecía de carácter fuerte, decidido y con metas bien claras. Quizás este tenía razón sin embargo…
— Kōki tiene que aclarar sus ideas, está bastante confundido. Por el mismo y por Akashi es que hace esto. —Saco la voz el chihuahua mayor.
—Pues nunca hace mal intentar ser más duro—Menciono el hombre de oro bebiendo otra cerveza. —Pero, como eres padre de familia debes tener cuidado con los extremos, porque si te endureces mucho, lo que querías unir se rompe finalmente…
—A ti te paso cariño, pero siempre puedes recomenzar conmigo—Kaoru Furihata se colgó del brazo del rubio quien rodo los ojos, el chihuahua parecía una colegiala encaprichada. Que no era su tipo ¿En qué idioma se lo tenía que decir?
En eso se sintieron unos golpes en la puerta bastante fuertes.
— ¿Esperas más visitas Nash? —Nijimura hizo una mueca de pato. Esperaba que no fuesen los idiotas de la banda rival a pedir una revancha de la pelea de ayer. Por si acaso hizo crujir los nudillos dispuesto a todo
—Yo abriré la puerta~—Menciono el chihuahua mayor aun de buen humor. Aunque al abrir la puerta no se esperaba a ver al padre de Akashi quien poseía una mirada feroz en aquel momento. — ¿A qué vienes? ¿Te mando tu hijo? —Menciono con la voz completamente fría y seca a diferencia de la melosa que usaba con Gold. Miro a los de adentro—Esperen un momento, ya vengo. Kōki quédate aquí.
El mayor de los chihuahuas cerró la puerta y se cruzó de brazos esperando respuesta del padre de Akashi, sin embargo no se esperó ser jalado del brazo ni ser besado así tan sorpresivamente por este. Así que solo por eso, le dio un rodillazo en la entrepierna con toda la potencia que pudo. Iba a dañarlo con una navaja quirúrgica pero el león le retuvo la mano aun enojado y aunque la patada en la entrepierna le dolía casi para no querer moverse más, no se contuvo y dijo lo que pensaba.
— ¡Usted es mío Kaoru Furihata! Es mío, no voy a dejar que este con otro. — Lo sostuvo de los hombros y luego hizo un amago de abrazarlo pero el otro le detuvo.
El chihuahua por primera vez hizo una cara como en parte admirada sinceramente de esa persona que tenía en frente llevando al adolorido padre de Akashi a un lugar más apartado.
—Usted está loco ¿Lo sabía? ¿Por qué me ama a mí? Sea sincero…usted vino por órdenes de su hijo. Deje ese teatro de una vez, su hijo por fin está lejos de mi cachorrito, pero no se confié. Kōki recuperará lo que es suyo, solo se hará más fuerte para ello.
—Estoy loco por ti Kaoru, yo no puedo contener estos sentimientos, me negué a mí mismo, pero míreme, jamás he hecho tantas locuras por una persona, jamás me he arrastrado por el amor de alguien. Estoy enamorado de ti de verdad. —Hizo una pausa mirando directamente a los ojos de quien amaba para que creyese en sus palabras, pues no decía nada más que la verdad. — Y con respecto a mi hijo el sufre porque no tiene a su pareja ¿Qué le dijiste a tu hijo para que se separase así de fácil de él? El hijo que Akashi espera es completamente de tu hijo.
Ignorando las primeras palabras del león el medico respondió lo siguiente con una voz más neutral y calmada.
—Mi hijo no es tonto, sabe que el hijo que espera Seijūrō es de él. Sin embargo él quiere ser un padre fuerte para sus cachorros, para su nuevo cachorro que viene en camino y para su esposo. ¿Entiende eso? En la mañana me lo dijo, supo al instante que ese hijo que esperaba su pareja era de él. Los instintos de un chihuahua jamás se equivocan.
—Eso es admirable…—El de cabello castaño dorado asintió con una pequeña sonrisa. —Pero yo quiero hablar de nosotros. No de Kōki ni de Seijūrō. Yo lo amo, créame que lo amo como a nadie en este mundo y si he venido aquí es por usted.
—A mí me gusta otra persona si se pudo dar cuenta—Le indico con un dedo la cámara que tenía colgada el león que era de esas que usaban los paparazis incluso para espiar dentro de las casas, las conocía cuando estaba en los Estados unidos —Aunque realmente admiro su insistencia conmigo, pero ya basta tiene que comprender que no va a llegar a mí.
— ¡Realmente no soporto como mira a esa persona! ¡No puedo estar sin pensar que esa persona tiene su atención! Hiervo de rabia cada vez que le veo tan cerca de él ¿Qué tiene esa persona que yo no? Contésteme Kaoru…
—El me trató bien, no me vio en menos por ser un Omega como hacen todos los demás. Es la segunda persona que lo hace además de mi ex esposa que hace algo así.
El león se volvió a acercar al chihuahua y tomo sus manos firmemente.
—Yo creo que es el Omega más admirable que haya visto. —Beso las manos de este casi con devoción. —Me enamoré de usted por esa faceta.
—Sigo diciendo que usted está loco.
—Usted me ha llevado a esta locura.
Sonrió de lado casi con burla del león mirando hacia cualquier lado
—Yo le desprecio por haber hecho tanto daño a mi familia, usted mató a quienes yo amaba ¿No entiende que podría abusar de ese amor que me profesa e intentar matarlo?
—Sé que cometí el peor error de mi vida al hacerlo. Pero al menos si lo dejará hacer eso me dejaría amarlo.
—Definitivamente está loco—Hizo un gesto separando las manos que le sostenían las suyas sin embargo sonrió y se acercó a la oreja de este para susurrarle. —Aunque me agradan los locos, si quiere tenerme persista y gáneme, yo no me entregaría a cualquiera que no luchara para obtener lo que quiere.
Se separó de este sonriendo casi con malicia y dándole la espalda para volver donde estaban los demás... Ni siquiera sabía porque le había dicho eso último. Quizás ese beso le había afectado de algún modo el juicio. Aunque también era la primera vez que alguien hacia algo así y le sorprendía con un beso, la mayoría de las veces lo intentaban atacar.
Trató de permanecer tranquilo, pero en verdad que no lo estaba Hanamiya lo tenía atrapado contra su voluntad y aunque en parte no se sentía tan incómodo puesto que no lo trataba precisamente mal (Le daba comida y agua, de vez en cuando le daba caricias) No le gustaba la idea de estar retenido contra su voluntad en ese lugar, tenía que salir de allí de algún modo.
—Entiende Kiyoshi que el único modo en que te vayas es que aceptes lo innegable, somos pareja y aunque no te guste lo tienes que aceptar.
—Yo admito que estemos destinados, pero forzarme a estar aquí para aceptarte no me gusta, eso me hace querer alejarme aún más.
—Eso es porque eres idiota y no admites que aún me amas.
— ¿Amor? Es un poco irónico que tú me hables de amor—Kiyoshi tenía una voz rara—Yo creo que el amor no lastima, el amor de verdad es confiar en la otra persona, cosas que tú no has hecho Hana-chan.
El de melena hizo una mueca molesta "perro tenía que ser el muy cretino" fue su pensamiento.
—Quiero que recomencemos ¿Es acaso eso malo? Tú tampoco fuiste un santo Kiyoshi, me engañaste con esa perra de Riko.
—Admito que ese fue mi error.
— ¿Solo dirás eso? ¿Por qué no tratas de hacer un esfuerzo por esta relación como yo? —Lo tomo casi con brusquedad de la barbilla haciendo que lo mirase directamente a los ojos. —Quiero que terminemos con las niñerías de intentar aparentar lo que no somos así como tu metiéndote con alguien a quien no amas como ese oso.
El terranova frunció la boca pero miro desafiante a la araña que le miraba desafiante al tener el control de la situación teniendo atado en esa silla a su destinado.
—Lo hice porque en el fondo no quería admitir lo evidente.
—Lo imagine, puesto que te dije a mi me paso lo mismo cuando intente hacer mi vida con otra persona que no fueses tú.
El perro sintió una leve punzada de molestia al escuchar eso ¿Estaba celoso acaso? Quien sabe, pero era molesta aquella sensación en el pecho, aun así no quería admitir sus sentimientos hacia Hanamiya, no tan aprisa, no tan luego, así no ¿Orgullo? ¿Terquedad? Tal vez. Pero era un amor que hacía daño.
Y quizás seguiría haciendo daño.
—Tuve que ir cerca de la prefectura de Aomori, en Tohoku. Fue bastante difícil llegar por cierto, para hablar con uno de mis parientes de parte de los zorros dorados a ver si conocía al tal Aomine Tsutomu, por suerte uno de ellos sabía dónde estaba. Creo que nos estaban espiando, porque luego varios días casi caigo en varias trampas, en un principio pensé que eran coincidencias, pero luego se hicieron más evidentes. Incluso fui secuestrado pero no contaban con mis habilidades de doppelgänger para hacerme pasar por uno de ellos y escapar. —El rubio miro a Akashi con una sonrisa. — ¿Sabes? Uno puede hacer muchas cosas cuando está desesperado y enamorado.
El pelirrojo suspiro. Eso es verdad, el amor puede llegar a lograr a hacer lo impensado, su propio amor le llevo a alejar a Kōki, escuchaba al rubio y al mismo tiempo su mente pensaba en su esposo, quería sentirlo a su lado. Quería abrazarlo, recordaba esas palabras cuando hicieron el amor esa noche "Siempre he adorado tus caricias Sei, acaríciame como nunca esta vez" "Eres el único para mí, el único que siempre llevare en mi corazón esté donde esté" "Te amo y daría mi corazón y mi alma por ti y mis hijos" "Quiero ser el ideal para ti" Akashi cerro los ojos y negó con la cabeza ¿Cómo no se dio cuenta de que su esposo se estaba despidiendo de él? Tenía que recuperarlo, como fuese no importaba si tenía que vender su alma para conseguirlo tendría a su esposo a su lado otra vez como siempre debió ser.
—…Y no sabía dónde estaba, una vez que me liberé de mis captores, estuve perdido por muchos días vagando a la deriva, dormía en cualquier parte en mi forma canina para no despertar sospechas —Se cruzó de brazos pensando en algo en especial— Aunque ¿Me vas a creer que siempre soñaba con una figura parecida a Kōki quien me dejaba comida, agua y a veces una manta? De hecho las cosas estaban allí una vez que despertaba— Akashi le miro con las cejas alzadas, pero Kise parecía firme en lo que le decía, sin parecer que dijese mentiras—Una vez llegue hasta donde estaba el abuelo de Aomine casi muero al solo querer entrar al palacio. Sin embargo a diferencia de su padre, el abuelo de este fue muy comprensivo, dijo que el mismo estaba preocupado puesto que es posible que su raza estuviese en peligro puesto que el disparo efectuado al esposo del emperador de los híbridos había despertado la ira de este. Dijo que ayudaría a la paz de ambas razas canina y felina, pero solo si le ayudaba a detener al emperador y detener su ira. Y es por eso que necesito tu ayuda Akashicchi.
— ¿Mi ayuda? Ni siquiera estoy seguro si me recibiría, incluso a mí me miro mal cuando su pareja se recuperó.
—Pero Kōkicchi le dono de su sangre al esposo de este ¿No? Eso podría ayudar a crear que no quiera atacar Japón ni a las panteras. Tenemos que hacer que el conflicto entre animales se detenga.
El león asintió un poco más decidido. Es verdad, hay que hacer que los conflictos se detengan, aunque mientras existan personas como Nash Gold Jr. siempre será difícil una armonía, pero tenían que hacer lo que fuese posible, para darle un país más libre a su propia pareja.
—Ya casi llegamos Ryōta—El perro se aferró de alguna manera ansioso al brazo de Akashi, si este no fuese de cuerpo bien formado ya le habría hecho una marca bien fea en el brazo de este.
El rubio trago saliva mientras entraban a la casa que tanto conocía y que ahora le estaba cuidando esa chica que se parecía tanto a Aomine pero en femenino. Pero una vez entraron a la habitación y lo vio se sintió pésimo, pues este parecía tener la mentalidad de un niño pequeño además de no reconocer al rubio quien no dejaba de mirarlo fijamente con los ojos acuosos
— ¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué llora? —Aomine se acercó al rubio y le mostro una pelota de básquet ¿Te gustaría jugar al básquet conmigo?
—Sí, de acuerdo —Dijo el rubio con una fingida sonrisa tenía que ser fuerte por ambos.
— ¡Aoi-chan! ¡Voy a jugar con este chico al básquet! ¿Puedo salir al patio?
La morena apareció y le dio un gesto de asentimiento pero al mismo tiempo uno de advertencia a Ryōta de que cuidase a Daiki. Akashi se había mantenido afuera de esa habitación, sintiéndose curiosamente observado ¿Seria su imaginación?
— ¿Así que tuvieron una discusión? Pero, quizás tuvo un motivo para ocultarte el embarazo, aun así deberías preguntarle los porqué. —Nijimura se cruzó de brazos pensativo ante todo esto—Es raro Akashi no suele callarse nada, es más incluso si hiciera algo mal o fuese infiel te lo diría en la cara. Seguramente lo dijo por protección a ese bebé que espera de los dos.
—Es a la misma conclusión que llegué yo. Pero por eso mismo quiero ser alguien digno de mi esposo.
—Vaya que los chihuahuas suelen tener bastante determinación. Pensé que solo tu padre tenía eso. —Hablo el rubio. — ¿Me pregunto con quién estará hablando afuera?
—Creo que es el padre de mi esposo, quizás quieren que regrese a casa, pero aun no estoy preparado para tal cosa, aun quiero forjar más mi carácter, por mí y por mis hijos. Ese pequeño tendrá alguien digno de ser su padre.
El chico de boca de pato sonrió al chihuahua, sinceramente estaba sintiendo admiración por este.
— ¿Pu-Puedo preguntarle algo Nijimura senpai? Sin que se sienta molesto claro está, no quisiera incomodarlo pero que yo supiera estaba en los Estados Unidos de nuevo o algo así me dijo Sei… ¿Cómo fue que termino aquí? Perdón si soy irrespetuoso, solo tengo curiosidad.
El doberman no parecía molesto, más si sorprendido por esa pregunta hecha tan así de repente además de la velocidad de habla que tenía el chihuahua.
—Es que esta banda es de Estados Unidos, solo que andamos de gira por diferentes países además aquí en Shisui hay muchas aguas termales y lugares agradables así que decidimos establecernos un tiempo por aquí antes de partir a otra parte. Por lo menos mi padre está estable ahora y pudimos hacerlo, pero si empeora tendré que regresar al país con o sin la banda.
—No pienses esas cosas Shūzō, sabes que si hablas de esas cosas es como si atrajeras lo malo hacia ti.
Apareció otro chico de cabello negro bostezando, parecía alguien de carácter bastante amable a simple vista.
—Hacen mucho ruido y no dejan dormir cara de gemir. —Hizo un gesto a ver si captaban su juego de palabras pero solo lo quedaron mirando un poco confundidos — ¡Oh pero si esa era muy divertida! ¡Hey! ¿Quién es él? —Se acercó al chihuahua animadamente.
—Mi nombre es Fu…digo Akashi Kōki. Un gusto—Le extendió la mano que tenía libre.
—Fummm —Miro al castaño como analizándolo después de tomar su mano— Por tu forma de ser tu eres… ¿Una galleta?
— ¿Eh?
—Ya sabes Kōki "Cookie" suenan muy parecido.
—Soy un chihuahua. No una galleta. —Ya era la segunda persona que le decía así aparte del padre de Akashi.
—Así que eres un perro ¿Te cuento un chiste? En una cacería de zorros, uno de ellos despista a todos los perros menos a uno. Cuando intenta escapar choca con el perro y se disculpa en inglés: I´m sorry. El perro asustado le contesta: I'm perri…
—Ba dum tiss. —Hizo el sonido el padre de Nash.
—No entendí…
— ¡Pero si ese chiste era fácil de entender! ¿Habré perdido mi toque? Aunque si tocara mucho me tildarían de acosador. Oh, en serio ¿Por qué nadie entiende mis chistes? Tengo otro: En un restaurant un mozo le dice al cliente: ¿Le traigo un "tabasco"? y el tipo dice: Gracias, pero no "fusmo"
— ¿Está mal que no entienda ese tipo de humor? —Dijo el chihuahua sintiéndose un poco mal por no entender a lo que se refería el chico de cabello negro quien parecía algo deprimido por que no había logrado reír a Furi.
Aunque Nijimura disimulo una pequeña risita por eso.
—No te preocupes es bastante normal, no le tomes importancia—Hablo el rubio, mirando que recién había entrado el padre del chihuahua con una cara media rara. — ¿Qué te paso Kaoru? Tienes una cara contrariada.
El mayor de los chihuahuas trato de sonreír aunque lo que había hablado con el padre de Akashi recientemente no se le quitaba de la cabeza ¿Realmente pensaba darle una oportunidad a esa persona? ¿En qué rayos estaba pensando? ¿Estaba empezando a tener sentimientos por este? NO. POR SUPUESTO QUE NO. Primero lo mataba antes de tener esos sentimientos, aunque ese maldito beso no se le quería quitar de encima ¿Hace cuánto no recibía cariño? ¿Hacia cuanto no tenía un encuentro intimo? Negó con la cabeza, quizás su falta de afecto había influenciado en su mente, eso tenía que ser.
—No me pasa absolutamente nada Nash, no te preocupes, aunque me alegra que preguntes por mi~—Trato de aparentar como si nada, pero esta vez sin colgarse del brazo del otro ni acercarse tanto al rubio lo cual extrañó bastante a este.
— ¿Seguro que estas bien?
— Claro que lo estoy ¿Por qué iba a mentir?
Kōki miro a su padre esperando también que lo que decía su padre chihuahua fuese verdad, parecía alterado por algo. Después le preguntaría.
Akashi recibió una llamada de su padre de mala gana contesto aunque en cierto modo también tenía curiosidad de lo que pasaba con su chihuahua, pero el león mayor solo le hablaba de que estaba entusiasmado con querer conquistar al padre de Furi ahora más que nunca.
Seijūrō se preguntó dónde había sacado tanta confianza si el medico era obvio que le odiaba, es más estaba seguro de que sentía asco incluso hacia el león mayor. Aunque en el fondo tenia curiosidad ¿Cómo había llegado a enamorarse del padre de su esposo? Hacía tiempo que esa pregunta rondaba en su cabeza.
Miraba simplemente a Kise y Aomine jugar como si fuesen unos niños al básquet, era extraño como el rubio podía aparentar estar tan feliz y tranquilo frente a esas situaciones, parecía ser el de siempre sin que nada lo afectase.
Sintió una sombra moverse. Ahora estaba seguro de que alguien lo vigilaba, salió disimuladamente de esa casa sintiendo que aún le seguían, hasta un callejón oscuro. Enfrentaría a esa persona fuese quien fuese y le mostraría su lugar.
—Sé que me estas siguiendo ¿Por qué no te muestras de frente? No te tengo miedo.
La figura se mostró enfrente de él, su vestimenta era prácticamente normal exceptuando que tenía un pañuelo que le tapaba cabello, orejas cuello y parte de la cara similar a un Hidhab usado por las mujeres musulmanas, sobre todo cuando la persona se descubrió la parte del rostro quedando toda la parte de la cara al descubierto. Ese rostro lo conocía muy bien.
—Es un gusto volver a verle…
—Tu eres… ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No se supone que tu…?
—Es una larga historia. Lo que sé es que tengo que permanecer aquí por un tiempo antes de que ocurra una desgracia. —Su voz sonó muy seria sin dejar de mirar a Akashi a los ojos.
— ¿Tu esposo sabe que estas aquí segundo emperador?
Asintió, pero volvió a taparse la cara esperando que nadie los hubiese seguido por lo que miro a los lados y olio el ambiente esperando estar seguro. Lo siguiente lo dijo en voz algo baja.
—Lo sabe, pero no sabe dónde estoy, huí de casa y decidí quedarme aquí. No quiero que sepa dónde estoy.
— ¿Por qué? ¿Qué es lo que paso? —Algo de eso le molestaba sinceramente y le sonaba como una patada en el estómago al pelirrojo. Quizás su mal presentimiento tenía fundamentos después de todo.
—Mi esposo quiere declarar la guerra a Japón después de lo que me pasó. Quiere eliminar a la raza que puso en riesgo a su marido y a su futuro hijo.
