Furi se mira su propio disfraz más que cohibido o alguna cosa esta como que ¿Por qué? ¿Por qué justo ese disfraz a él?

—Te ves hermoso.

—No te burles Sei...

—No lo hago, me gusta cómo te ves.

—No sé cómo me puedo ver hermoso con un traje de galleta—Su disfraz era de una galleta con chispas de chocolate. —De hecho yo diría que el tuyo va más para eso Sei. Pero dime ¿Por qué tu disfraz es de un conejo de peluche?

—Reo dijo que un traje de conejo seria provocativo para ti—Se encogió de hombros mirándolo con una sonrisa.

—No creo que se refería a ese tipo de traje Sei.

El pelirrojo lo beso y el castaño respondió con intensidad y mucha pasión a este apenas si despegándose.

—Mejor bajemos o si me veré tentado con ese traje de conejo Sei. —Le agarro la colita esponjosa y luego el trasero, su pareja lo dejo, pero pronto le apartó las manos.

—Era la idea, pero vamos, al final de la noche podemos hacer lo que se te venga en gana con mi traje y conmigo Kōki o en unas horas más, quizás tampoco me contenga demasiado. Te deseo y este conejo quiere su zanahoria más pronto que tarde.


El segundo emperador estuvo ocupándose de la investigación de la flor maravillosa, ay que aún faltaba atrapar al segundo traficante de las flores, el más importante, todo se había detenido cuando el emperador había estado a punto de declarar la guerra, tenía los ojos hinchados de tanto llorar, solo se había detenido porque le podía hacer daño al bebé. Decidió ocuparse en lo que fuera, seguramente su pareja iría solo a la fiesta después de esto o no irían.

Una risita se escuchó detrás del de orejas de chihuahua, volteo para ver a uno de los "consejeros" del emperador, aunque la verdadera intención de muchos de ellos era ver cómo hacer que el emperador fallara para que lo derrocaran.

— ¿Así que el emperador quiere terminar la relación que tienen? Realmente es muy lamentable. —El tipo movió sus orejas de hiena riendo de nuevo. —Debería simplemente apartarse tal y como quiere.

—Si es por hacer las cosas que uno debería hacer tú deberías regresar a Corea, Min Gook Hyung—El chihuahua hablo muy serio—Yo aún soy el esposo de Akai, el emperador.
—Aunque lo seas la credibilidad del emperador estuvo perdida cuando se abstuvo de comerte. Una vez que se separe de ti ya cualquiera podrá derrocarlo ¿Sabes porque los leones son los emperadores no? Ellos tomaron el poder haciéndose valer del miedo. —El híbrido coreano sonreía tranquilamente— Esa tradición de comerse a su pareja fue para que los otros híbridos los respetaran y no se atreviesen a meterse ni siquiera a plantearse la idea de derrocarles. El emperador cometió un error dejándote vivo…nadie lo respeta en verdad, todos están viendo el momento oportuno de quitarlo del medio.

El chihuahua parpadeo molesto, mirando al otro de manera casi asesina.

—Yo no voy a permitir que eso pase.

—Nosotros solo esperamos a que se divorcie de ti para hacerlo. —La mirada del híbrido que miraba al segundo emperador se hizo aún más burlesca. —Cuando te apartes del medio ya nada nos estorbará.

—No importa si él se separa de mí, yo no me apartare de su lado, yo seguiré protegiéndolo como hasta ahora. —Mostro los dientes de manera fiera gruñéndole al otro quien también le gruño desafiante.

—Hata ¿Qué estas haciendo? —El emperador apareció de pronto curioso y un poco serio al ver que al parecer se estaba originando una pelea.

El segundo emperador miro a su pareja y se detuvo al igual que la hiena.

—Oh emperador. —Este último hizo una reverencia exagerada. —No es nada de importancia, solo una pequeña diferencia de opiniones, pero ¿Es cierto que ya el segundo emperador no lo ama y por eso se separaran?

El emperador bajo la mirada un poco triste y el de orejas de chihuahua se acerco a este preocupado.

—Hata, ya no será el segundo emperador cuando regresemos de Japón. —El mencionado parpadeo incrédulo ¿Realmente hablaba en serio con lo de la separación?

—Emperador…—El león no miraba a su esposo, solo miraba al suelo con la mirada acuosa perdida en sus pensamientos.

—Que lastima, pero ya verá emperador, habrá muchos otros que si le podrán dar ese amor que usted desea.

El segundo emperador le dirigió una mirada tan asesina a Min Gook que lo hizo estremecer del miedo. Aunque solo fuese un chihuahua siempre inspiraba el miedo que debería inspirar un león.

Sin embargo al ser tomado del brazo por su esposo y jalado casi arrastrado por él se distrajo, mientras la hiena solo sonreía con maldad esperando a que esos dos se separasen de una vez para tomar control sobre los híbridos orientales.

—Emperador yo…—El pelirrojo le paso el disfraz que tenía que usar para la fiesta casi sin mirarlo.

—Ya sé que no me amas Hata, pero al menos te pido que vayamos a esa fiesta juntos, quiero tener un recuerdo agradable junto a ti, aunque sea el último. Luego de eso nos separaremos.

El segundo emperador escucho sus palabras totalmente desecho, no quería separarse de él. Menos ahora que esperaban un hijo.

—Nuestro bebé…

—Yo lo cuidaré, puesto que es otro futuro emperador Hata. Aunque ni siquiera sé cómo cambiare los pañales ni siquiera sé hacer algo tan simple.

—Escúchame por favor Akai, necesito que…

—No quiero escucharte, ya no quiero ¡No quiero sufrir! ¡Dices cosas muy crueles! ¡Además me odias! ¿Por qué tengo que escuchar palabras de alguien que me odia? ¡No quiero!

—Pero...

— ¡Cállate Hata! ¡Solo obedece!

El chihuahua asintió y se empezó a cambiar la ropa, su destino ya estaba sellado, su matrimonio con el león híbrido se había terminado en ese momento. Lagrimeo en silencio mientras todo transcurría.


Mientras entraba en el lugar Kagami tenía una vergüenza horrible al llevar ese traje, al parecer no lo podía cambiar porque así era que tenía que venir. Era humillante, seguro que era algo hecho a propósito para querer verlo mal con ese traje de bailarina de ballet color rosa.

— ¡No me importa nada! ¡Este como este recuperare lo que es mío! ¡Kuroko espera por mí!

—Yo ya te decía bro que no era buena idea venir a la fiesta. —Comento Himuro con un traje de hada de los dientes —Creo que la intención con esto era humillarnos.

—No sé, a mí me pareció divertido el traje que escogieron para mí —Comento Fukuda de buen ánimo con su traje de estrella entrando al lugar —No se desanimen, Yo creo que esta fiesta estará muy divertida.

El tigre le dio la razón, había que hacer lo que se venía a hacer desde un principio que era recuperar a Kuroko, algo que haría pasara lo que pasara. Esto era un desafío del destino, uno que el superaría.

Debió confiar más en su fantasma, en aquella persona que incluso lucho contra su propia transformación por él ahora era el turno de él para dar todo por Kuroko, se casarían tarde o temprano.


—No me gusta este traje, es estúpido—Menciono Kaoru Furihata en un traje de cosplay de Candy Candy — ¿Por qué no podía llevar algo mejor? Bien supongo que tendré que ir a esa fiesta de todos modos. —Miro a su acompañante— Vamos…Um Masaomi-san. —Trató de no reírse al ver el traje que llevaba su acompañante.

El susodicho llevaba un vestido de la reina roja por lo cual era más gracioso porque le venía muy bien a su faceta de mandón y de querer hacer siempre lo que se le daba la gana.

—Ya, aunque no creas que andar en tacos es fácil para alguien como yo. —Menciono algo indignado, pero era la condición para que Kōki lo dejara entrar en la fiesta con su padre. Si no estuviese tan enamorado se impondría completamente pero no quería decepcionar a la persona que quería mostrándose tan impulsivo.

El padre de Furi saco una sonrisa que mostraba parte de sus dientes.

—Vamos, no quiero que lleguemos tarde. —Tomo su mano sintiendo una rara sensación en donde antes el padre de Kōki tenía una quemadura debido a la muerte de su pareja en donde antes había tenido una marca de unión. ¿Era un nuevo lazo que se estaba formando? Imposible él no se había acostado con Akashi Masaomi al menos no sin la protección adecuada….sin embargo algo estaba pasando.

Por su parte el mayor de los leones tenía algo tramado. Su chihuahua seria suyo y el mismo se estaba dando cuenta que ya había un lazo entre ellos que no se rompería fácil.


***Flash Back***

Allí estaban los dos; el oso y el león, mientras Kōki terminaba de vestir a sus retoños con sus disfraces para la fiesta también. Murasakibara terminaba de decirle cual era el problema que lo aquejaba en ese instante y lo ocurrido con Himuro.

—La verdad es que comprendo completamente a Himuro Tatsuya—Hablo Akashi con una cara un poco extraña pues los habían interrumpido teniendo sexo con su pareja—Es obvio que esté así, tú no has sido claro con tus sentimientos sino hasta ahora. Has sido muy indeciso. Él nunca ha estado en una situación así, puesto que siempre tuvo a las personas que quería a sus pies. —Tomo un poco de aire antes de seguir—Por lo que sé es un chico popular por lo que es muy del pensamiento seguramente de quien realmente quiere algo se esfuerza hasta el final por lo que quiere sin dudar.

Murasakibara parpadeo un poco serio y molesto también

—Pero yo le dije que lo amaba. No, espera no se lo dije… ¡Pero es que no me dejo! Solo alcance a decirle que lo quería como novio —El oso hizo un puchero y se comió un maiubo frustrado.

—Antes de que te rehúya díselo, dile exactamente mirándolo a los ojos lo que quieres, que sepa que no le mientes.

—Pero Aka-chin las cosas no son fáciles—El oso miro al piso —Muro-chin tiene un carácter muy fuerte.

Akashi alzo las cejas levemente.

—Pensé que estabas decidido. No importa, tienes que hacerlo quizás salgas no muy bien parado de la situación porque a diferencia de mí, tú no sabes controlarte—Hablo con calma el león, pero sabiendo bien lo que decía. —Pero si no lo intentas no llegaras a nada.

Y el oso lo sabía sin embargo Himuro era el único que lo podía dejar sin saber bien como defenderse, como si fuera un osito de felpa. Que gracioso, siendo que el inspiraba miedo con su enorme altura. Se sentía bobo.

Se revolvió el cabello.

—Lo haré Aka-chin, prometo que lo haré…

***/Fin flash Back/***

El problema ahora es que si lo notaba ahora que llevaba ese disfraz de árbol de manzanas.

Disimuladamente trato de acercarse al hada de los dientes que estaba conversando con la bailarina de ballet recomendándole que debería hacer cuando viese a Kuroko.



Al menos de a poco empezaban a llegar los invitados, lo gracioso eran algunos disfraces que llevaban algunos. Furi quería ver a sus amigos de infancia reunidos de una vez. Mientras Seijūrō hablaba con Shintarō que llevaba un disfraz de sirena donde sostenía un cangrejito que era su bebé. Mientras Kazunari se acercaba a otro grupo que venía llegando. Fukuda con su traje de estrella se acercó a Kōki quien lo recibió de manera alegre.

Ahora estoy trabajando en el mismo negocio de pasteles que tú estabas Kōki. ¡Creo que cocinar es lo mío! —Hablo animadamente este.

— ¿Fukuda? —Menciono una voz detrás de este, viendo a un chico de cabeza rapada vestido de astronauta que conocía bien.

— ¡Kawahara! —Se abrazaron de manera muy animada aunque con la cercanía se separaron algo incomodos y nerviosos.

— ¡Al fin el trio está reunido! —Furi contento tomo los brazos de ambos llevándolos al centro de la fiesta, para que bailaran y comieran sin embargo se lo quedaron mirando, el castaño no comprendió mucho.

— ¿Entonces cumplimos la promesa de casarnos entre los tres? —Hablo Kawahara de pronto.

— ¿EEEEEEEEEEEH? ¡Ya saben que estoy casado con Sei!

Sus dos amigos rieron de pronto y el castaño quedo algo confundido.

—Ya lo sabemos, solo bromeábamos. —Los dos chicos se miraron de nuevo.

—De los tres eres el único que encontró pareja, siendo que tú eras el que decía que se iba a quedar solo—Menciono Fukuda. —Mientras tanto nosotros…

Kōki miro a los dos chicos fijamente, parecían algo deprimidos, pero sin embargo...a su parecer la solución estaba allí mismo. El chihuahua tomo las manos de sus dos amigos y las enlazo.

—Ustedes dos podrían ser una buena pareja.

Ambos chicos se sonrojaron, luego bufaron y miraron al chihuahua menor que los miraba casi con inocencia.

—Te equivocas. No resultaría.

—Así es—Hablo Kawahara esta vez. —Una vez pensé que él sentía algo por mí pero al final solo me ve como amigo.

Fukuda parpadeo molesto mirando al de cabeza rapada.

—Espera fuiste tú el que me rechazo.

— ¿¡Que!? Yo no te rechace…no me vengas con eso.

—Creo que tienen que hablar bien lo que paso ese día entre ustedes, porque yo no estoy entendiendo nada.

El chihuahua Omega le hablo a Furi un poco exasperado y sobre todo indignado su cara lo mostraba empuñando las manos.

— ¡Él no puede decirme eso Kōki! ¡Que lo deje en la friendzone es una mentira! ¡Hace años le di una carta de amor y la rechazo!

—Espera ¿Esa carta era tuya? Pensé que era de una chica…

— ¿Por qué te voy a pasar la carta de alguien más? —Fukuda y Kawahara entendieron la confusión del momento. Se miraron fijamente un poco apenados y sonrojados.

—Creo que ustedes tienen que hablar mucho después de todo—Finalmente Kōki también entendió que sus amigos tenían que poner sus sentimientos en orden. —Esta galleta se retira.

El cachorro de chihuahua se fue de allí y se reunió con su esposo. Solo esperaba que sus amigos resolviesen las cosas bien.


Una figura negra apareció en la fiesta, venia acompañada de Kuroko quien vestía un traje de perro para el horror de Kagami, aunque a este último estaba más preocupado de la figura que acompañaba a su fantasma vestido de Darth Vader ¿Quién sería esa persona? De solo pensarlo apretó los puños furibundo, celoso de pensar que podría estar esa persona cerca de SU Omega.

Kuroko fue distraído por Furihata quien lo arrastro a cierto lugar mientras la persona después de saludar al castaño se acercó intencionalmente a donde estaba el tigre vestido de traje de bailarina de ballet. Este último hizo un ruido dispuesto a atacar si fuese necesario.

— ¿Kagami Taiga? —Dijo una voz de mujer dentro de la máscara de Darth Vader quien se sacó el casco y descubría una chica pelirrosa que miraba fijamente al tigre Alfa. —Soy Momoi Satsuki, sé que mi nombre no te suena, pero soy amiga de Tetsu-kun. —Le ofreció la mano al tigre en forma de saludo que el quedo mirando algo desconfiado pero la tomo. —Quiero que sepas que yo no voy a quitarte a Tetsu-kun ni nada parecido, pero si sigues haciéndolo sufrir…quizás si lo intente, puede que él me rechace, pero es un Omega y yo una Alfa. Algún día puede que si ceda.

Esto enfado de sobremanera al tigre, se alteró bastante rápido. Pero esa chica era una mujer a pesar de todo y no golpearía a una mujer, aunque fuese una alfa. Aunque su Kuroko es suyo y le molesta sobremanera que le llame de esa manera tan cariñosa y familiar.

—Sé que cometí un grave error, pero es por eso que vine a esta fiesta, a pesar de que estoy vistiendo este traje ridículo y me amenaces tomare lo que es mío, a mi prometido…

La pelirrosa sonrió animada entonces.

—Así me gusta. Kagamin, por favor trata de hacer feliz a Tetsu-kun, él lo necesita en verdad, te necesita, no es bueno que andes desconfiando de él. —Se vuelve a poner la cabeza de Darth Vader—Mayuzumi ya se despidió de él, así que tampoco lo rondará ¡Así que pone todo tu esfuerzo Kagamin!

El tigre alzo una ceja ¿Entonces en realidad ella solo le estaba ayudando? ¿Y qué es eso de que Mayuzumi ya se había despedido de Kuroko?


—Ya llegamos ¿Ya nos podemos ir? —Hablo de manera irritada Hanamiya llevando ese traje de ricitos de oro cruzado de brazos de mala gana a una enorme banana que era Kiyoshi en ese momento. —Sabes que nunca me ha agradado el contacto con otras personas.

—Lo sé, me dijiste que por ciertos traumas del pasado no eres muy dado a socializar—Kiyoshi tomo una de sus manos. —Solo quiero que te salgas un poco de tu encierro, ya sé que eres una araña y te gusta vivir aislado por eso, pero de vez en cuando es bueno cambiar de ambiente.

La araña rodo los ojos con fastidio, pero asintió, mirando una enorme pila de globos color uva que cargaba un tipo disfrazado de árbol. Bufó al reconocerlo era el estúpido del oso que pretendía a Kiyoshi, ahora parece que estaba pretendiendo a ese chico que estaba disfrazado del hada de los dientes. Ese oso no tiene límites, es aberrante.

—En serio creo que deberíamos irnos ya de este lugar—Resoplo entre dientes, no quería que su pareja lo viese, que se acercase a él. Su estúpido perro era suyo, de nadie más, sin embargo este al parecer ya lo iba a ir a saludar.

Hanamiya lo jalo de la ropa.

—Oye perro tonto, déjalo ¿No ves que esta con otra persona? —Hizo un gesto incomodo con la boca. —Vas a interrumpir el ambiente. —Aunque más lo decía llevado por sus celos en ese instante que en vez de cualquier otra cosa.

Diciendo esto lo abrazo y lo beso tomando la iniciativa. El castaño alto quedo sorprendido mientras esto pasaba, incluso cuando estaban en la cama siendo que Hanamiya era la mayoría de veces activo, generalmente el que tomaba la iniciativa era Kiyoshi.

—Eres bastante lindo cuando muestras tus celos.

—Soy hombre idiota, es incómodo que digas que soy lindo.

Igual no pudo evitar una sonrisa por ese comentario, ya vería después de esa fiesta, o un poco más entrada en calor.


—Soy un hermoso girasol—Kise sacudió su cabeza que era la flor de la que estaba disfrazado moviendo sus pétalos muy animadamente. Tenía mucha energía en aquellos momentos y no sabía porque pero le gustaba mucho.

—Pareces más inquieto que de costumbre Ryōta ¿Te pasa algo? —Vale que era que ya se estaban empezando a hablar más cercanamente con los nombres, pero Aomine igual se sintió un poco raro al mencionarlo en ese momento.

— ¡No lo sé pero me siento muy contento! ¡Podría rodar en el piso en este instante! ¡Creo que lo hare! —Aomine abre mucho los ojos cuando ve que literalmente Kise rueda por el suelo.

— ¿Qué demonios te pasa? ¿Te drogaste?

Midorima siendo traído por un carrito donde se mantenía en una piscina siendo sirena por Takao que iba como princesa de cuento hablo en ese instante.

—Vaya que rápido ocurrió, bueno, supongo que era de esperarse. —Acomodo sus lentes mirando a Aomine que lo miraba con cara de que no entendía un rábano lo que pasaba. Al notarlo el hombre sirenita suspira y le explica. —Esas reacciones de un cambiaformas perro se dan generalmente cuando está esperando cachorros. Se ponen en un principio muy animados, aunque depende del tipo de perro que sea este.

—…—El moreno parpadeo varias veces antes de desmayarse.

Kise se acercó rápidamente a ver como estaba su pareja.

— ¿Es verdad que puedo estar esperando? —Miro al de lentes quien asintió bastante serio. Por su parte el rubio aún se sentía ansioso y contento por su parte, tenía mucho ánimo.

—Oha-asa me dijo que me podía ir mal si mentía, pero si quieres podemos hacerte un examen y confirmarlo.

—Felicidades Ryōta, espero que ese niño crezca feliz—Menciono Seijūrō acercándose con su traje de peluche de conejito.


—Solo quiero que confíes en mí…Muro-chin, sé que he estado indeciso pero el amor de mi vida eres tú y ahora es cuando me he podido dar cuenta.

El lince parpadeo mirando serio al de cabellos lilas.

—De acuerdo, pero tendré que ponerte a prueba, si no la superas…mejor olvida que existo. —No quería dejarse llevar por las promesas que pudiera hacerle, era demasiada crueldad que el pelilila le hiciese esto a él

—Murochin, no. Yo quiero que entiendas que ya te amo. Créeme Kiyochin es solo un amigo.

Era tan difícil creer, tan difícil confiar en sus palabras.

—Bien, déjame asimilarlo. Esto no es fácil para m—Y sus palabras fueron acalladas de un beso tan intenso que apenas si lo dejo respirar, pero no le importó, puesto que cuando recibió ese beso algo mágico provoco que hizo que todas sus dudas se disiparan de una vez. Su instinto animal lo supo. Esa era la persona para él y ya no había más dudas al respecto.