Ambos tigre y fantasma entraron a una habitación desocupada de los Akashi, empezaron a quitarse la ropa con desesperación, ambos ansiosos, llevados por el deseo intenso que sentían en aquel momento, la necesidad los llevo a besos de tiernos a fogosos de aquellos que quitaban el aliento en cada momento. Ellos estaban envueltos en pasión, en lujuria de ese momento, en ese instante en que por fin estaban juntos se iban a desinhibir de todos sus antiguos temores y actuarían de una vez.

Una vez ya desnudos, Kagami empezó a morder y lamer el cuello de su pareja haciendo estremecer a esta con la húmeda lengua que daba una sensación de cosquilleo en la piel, besando luego sus pezones los cuales mordió aunque deseoso intentando no lastimar el frágil cuerpo demasiado irguiéndolos de paso, rego de besos aquella piel blanca y pura en su pecho y bajando lamiendo con infinito amor ese cuerpo que tanto deseaba hasta llegar al miembro de su Omega, que ya se notaba bastante la erección que tenía en ese instante dándole una lamida, su pareja gimió fuerte en esa habitación sin contenerse en ningún momento.

El tigre luego junto su propio pene con el de Kuroko para frotarlos al mismo tiempo con movimientos incesantes mientras los masturbaba haciendo que instintivamente ambos moviesen la pelvis para más sensaciones.

—Kagami…-kun—Kuroko jadeaba fuerte y su respiración se estaba haciendo más pesada a cada instante, sentía que se estaba volviendo loco y que su propio cuerpo quería, pedía ser tomado por su Alfa en ese instante. Su olor de Omega empezó a ser expulsado casi de manera instintiva aumentando el deseo de Kagami de poseer a su pareja ya, sin embargo…

— ¿Lo hago o no? —Pregunto con una sonrisita.

Su pareja le hizo un gesto y tomo sus mejillas para estirárselas.

—Kagami-kun, si no me haces tuyo ahora mismo me voy a enojar mucho contigo. —Su pareja sonrió y lo beso de una manera cariñosa y apasionada.

—Solo bromeaba—Tomo una de las piernas de su amado acariciándoselas para luego acariciar suave el lugar donde tomaría a Kuroko, siendo un Omega no era necesario lubricarlo o al menos eso pensaba sin embargo estaba preocupado igualmente, Kagami ensalivo sus dedos para preparar con cuidado el pequeño agujero de su pareja aunque se sentía húmedo y cálido igual quería estar seguro de que todo estuviese bien antes de penetrarlo.

Kuroko hizo un sonido extraño cuando sintió los dedos largos y algo gruesos de su pareja metiéndose allí adentro, la sensación era totalmente nueva, pero al mismo tiempo mientras iba descubriendo que ese acto le gustaba sentía la urgencia de algo más, de ser poseído por el miembro de su acompañante.

—P-por favor~—Soltó un suspiro entrecortado por el placer y su voz sonó algo ronca de la excitación que tenía en ese instante— Maldita sea te necesito ahora Kagami-kun.

Este sintiendo que tampoco aguantaría más se acomodó en las piernas estiradas de su pareja, puso la punta en el ano de su Omega y empujo lentamente hundiéndose lentamente, haciendo que para ambos fuese una sensación agradable. Kuroko sentía como era invadido, era una sensación extraña, incomoda y algo dolorosa al principio pero de a poco se iba acostumbrando, ni siquiera supo cuando el mismo empezó a querer que se enterrara más en su cuerpo, como queriendo que lo partiese en dos.

—Métela más por favor…—Rogó casi con desesperación queriendo sentir pegada la cadera de su Alfa en su culo. Cuando Kagami llegó hasta el fondo, Kuroko no pudo evitar gemir largamente y así continuo cuando su tigre no pudo aguantar y empezó a moverse llevado por su instinto, ambos hicieron que el acto se fuera volviendo más salvaje en cada instante.

Se aferraron el uno al otro casi con locura, como temiendo que los separasen en aquel instante, llevados en el trance y la experiencia de su primera vez, solo querían pensar en ellos, en la deliciosa sensación que estaban experimentando en ese mismo instante.

Kuroko arqueando la espalda se vino tan de pronto que ni siquiera supo que le estaba pasando, pero el placer había llegado a un punto tal que le había hecho ver casi luces de colores para llegar a un punto máximo y estallar con su semen, para sentir después de minutos después el de Kagami, quien se había excitado al ver que su pequeño fantasma había llegado al éxtasis, llenando de semen en su interior. Ahora solo esperaban el momento de despegarse.

Ambos estaban fatigados, pero satisfechos, por fin habían logrado unirse, por fin estaban conectados. Por fin estaban juntos, se miraron complacidos mientras esperaban despegarse. Ya nada los separaría o al menos eso es lo que querían creer ambos.

No se dijeron ninguna palabra, como si estas sobraran, al menos ese instante, solo tomaron sus manos y enlazaron sus dedos. Kagami se quedó mirando a Kuroko descansar y peinando su cabello antes de quedarse dormido el también. Enlazaron sus piernas al dormir, luego deberían realizar el proceso de su marca.

Por fin el tigre tenía a la persona que necesitaba, a la que amaba y con eso le bastaba en ese instante, no necesitaba nada más.

Quería casarse con su amado fantasma, lo necesitaba para la tranquilidad de su alma.


***/Flash Back/***

Había decidido no ir a ver al emperador que tanto le aterraba cuando este le invito a su casa escondiéndose en donde fuese. Pero el pequeño e indefenso Hata de apenas diez años había sido encontrado por unos soldados y golpeado en el rostro por el híbrido panda que era el tutor del pequeño emperador.

—Eres muy valiente si crees que puedes esconderte de tu destino—Hablo el viejo al niño tembloroso y ahora con unas lágrimas que escurrían por su rostro—Entiéndelo, tú no tienes elección, le perteneces al próximo emperador, puesto que él te ha elegido tu llevaras a sus hijos o lo que él decida.

—P-pero él me da miedo…—Ante esa respuesta fue golpeado nuevamente haciendo que el chihuahua tuviese la mejilla morada e hinchada, retrocedió con miedo encogiéndose para no ser más lastimado.

—Vas a ir de todas formas. A nadie le interesa lo que pienses, lo único que importa es lo que diga el emperador. Vamos de una vez.

El pequeño castaño que no lograba comprender del todo la situación asintió, solo para que dejaran de golpearle, le dolía demasiado donde le habían golpeado.

— ¿Quién te golpeo? —Hablo el pequeño emperador levantando la vista del libro que tenía en sus manos, en un principio contento al sentir su olor pero al verlo así se preocupó.

—No le pasa nada, solo le cayó por eso no venía a verte ¿Cierto? —El anciano que traía a Hata le mando una mirada de advertencia al chihuahua quien asintió lloroso.

El pequeño emperador cerró el enorme libro que traía en sus manos acercándose con paso firme hasta donde estaba Hata, abrazándolo cariñosamente.

—No me mientas Hata, sé que te hicieron daño. —Akai acaricio con suavidad los cabellos del chihuahua que al principio se asustó cuando el emperador se dirigió hacia él, pero con la caricia se fue relajando. —Y... —Miro al híbrido panda serio—No quiero que dañen a mi prometido.

El hombre se asustó con la mirada del león, era la misma que tenía el padre de este, fiera y con capaz de hacer cualquier cosa si dañaban a lo que amaba. Solo se retiró asintiendo sumisamente a lo dicho por el león y marchándose de allí.

—Hata, no debes mentirme nunca ¿De acuerdo? Aunque yo sepa lo que ocurre, no debes hacerlo.

El pequeño perro asintió simplemente, esa persona le asustaba demasiado como para contradecirlo.

—Hare lo que el emperador quiera, pero no me haga daño…

El león ahogo un suspiro y lamio las lágrimas del chihuahua con suavidad de no pasar a llevar su mejilla hinchada.

—Quiero que dejes de tenerme miedo.

— ¡Si señor! ¡H-hare lo posible!

—Hata, eso no es una orden—Tomo su mano con suavidad—Voy a hacer algo, hare que tu tengas mi carácter y yo el tuyo. Hay una piedra que al tocarla invierte las personalidades, así no me tendrás más miedo. Solo quiero que tengas más confianza en mí y que algún día sientas el mismo interés por mí que el que yo poseo en ti en este instante

— ¿Me puedo ir a casa ya?

Hata no estaba interesado en lo que le decían, no lo comprendía, en ese momento solo era un niño asustado y nervioso.

—No, no puedes. —El chihuahua hizo un puchero poniendo los ojos aguados de nuevo—Saldremos a un lugar, luego de eso puedes irte a casa si gustas.

—Se lo agradezco señor.

—Dime Akai —Hablo con voz suave a su pareja.

—Akai…

Quien diría que justo ese día se enamoraría Hata del futuro emperador de los híbridos.

***/Fin Flash Back/***

—…perador ¿Segundo Emperador? —Llamaba Kōki a Hata que se había ensimismado en sus pensamientos, quien al darse cuenta que le hablaban pareció salir de un trance en ese instante. — ¿Esta bien? Pensé que usted y el emperador se habían reconciliado…pero parece que no es así.

Furi miro de reojo al emperador pelirrojo que en ese momento parecía intentar distraerse con lo que fuera para no estar triste y luego miro al hibrido chihuahua a quien había notado muy decaído.

—No hay manera de que haya reconciliación Kōki. El ya no confía en mí, le dije directamente mis sentimientos por él y no me creyó—Suspiró pesadamente mirando al cielo como para gritar el porqué de su situación—Apenas se acabe esta fiesta él y yo…ya no seremos pareja.

Kōki frunció la boca, el emperador le había ayudado, animado, era como casi un hermano, el hermano que perdió. Le dolía verlo mal.

— ¡Debe haber un método! ¡Tú lo amas! ¡Él te ama! ¿¡Como las cosas pueden terminar así?! Tienes que oponerte a separarte de él.

—Es una decisión tomada por el emperador. No es como si fuera una pareja común, si lo desobedezco me puede ir peor, así son las reglas de nosotros los híbridos. El me odia además Kōki.

—No creo que pueda irte peor que ahora, además no creo que te odie.

—Lo besé, lo bese de manera en que entregaba todos mis sentimientos a él, le dije que lo amaba de frente Kōki. Él me dijo te odio (Algo que pensé que jamás me diría) y que esto solo lo hacía por el niño…No hay esperanzas.

La voz del segundo emperador realmente sonaba muy lastimada. Realmente le habían herido profundamente. Furi bajo la mirada sintiéndose un poco mal sin saber que hacer al respecto.

— ¿Quién es esa persona que baila con el emperador? No recuerdo haberla invitado. —Seijūrō había llegado junto a ellos y le indicaba a cierto hibrido que bailaba ahora con el emperador con un traje de mouse de computación, el hibrido chihuahua abrió mucho los ojos sorprendido pero pronto furibundo.

—Min Gook Hyung…—Sintió un nudo en el estómago cuando reconoció al híbrido hiena bailando con Akai con evidente seducción en la forma en que le miraba. Algo muy malo iba a pasar. El niño que estaba en su interior parecía golpearle más fuerte a propósito, como regañándolo por no actuar.

—La verdad Min, no creo que Hata me haya mentido con lo último —Miro al chico hiena que le sonreía tratando de mostrarse comprensivo con el emperador, aunque sus intenciones claramente eran muy diferentes. —Creo, que debo hablar con él.

El león trato de separarse pero el otro híbrido no lo dejo hacer tal cosa. No iba a permitir que esa pareja volviese a reunirse

—Emperador ¿Realmente cree que esa sea una buena idea? ¿Volvería con una persona que no le ama de verdad solo porque tienen un hijo en común? Se nota que el segundo emperador no le ama como dice hacerlo. —Miro con desdén hacia donde estaba el híbrido chihuahua—En cambio si usted me lo permitiera….

Tomo del mentón al pelirrojo que había bajado la mirada para que ambas miradas se encuentren. Akai trago saliva. No estaba seguro si el otro le estaba seduciendo, pero no le gusto esa mirada de Min Gook, le causo asco mas bien.

—La verdad es que quizás soy muy tonto…pero imaginarme una vida sin Hata no es agradable. No importa que no me quiera, pero yo si lo amo. Lo amo demasiado, por eso me duele tanto haber tomado esta decisión de separarme de él.

La hiena hizo un bufido molesto que no pudo contener.

—Escúcheme mi emperador, el pequeño emperador merece un ambiente cálido y acogedor para crecer sano ¿No cree que es insano estar con alguien que no le ama como a usted? El creerá que todas las relaciones son así de insanas. El pequeño emperador que viene en camino no merece eso.

— ¿Y qué piensas tu Min?

La hiena dejo de bailar con el león para acariciar sus labios, sin embargo este último le alejo la mano de una palmada como se alejaría a una mosca. Definitivamente a Akai le asqueaba la manera en que le trataba. No quería dejarse tocar por ese sujeto que al parecer no se rendía tan fácil.

—Yo creo que merece a alguien mejor, alguien que lo merezca de verdad. —Le sonrió tratando de seducir, sin embargo al emperador seguía provocándole rechazo—Alguien como yo.

— ¿Alguien quien solo trata de seducir a Akai solo para derrocarlo? No creo. —El segundo emperador estaba furibundo mirando al híbrido hiena. Se estaba metiendo con quien aún era SU esposo. No lo iba a tolerar.

—Ah, pero si es el segundo emperador o mejor dicho el "ex" segundo emperador. Dices eso de mí, tu quien fingió amar al emperador hasta hacia poco.

El híbrido chihuahua endureció mas la mirada queriendo lastimar a Min, una palabra más y lo golpearía hasta que dejase de hablar tanta estupidez.

—Hata ¿No te dije que te fueras?

En ese momento Hata, miro de reojo a su esposo, en cierto modo sabía que debía acatar cualquier orden que este le diese, pero…

—No me iré, aún no hemos aclarado las cosas. Aun no has comprendido.

—Pero si no hay nada que aclarar, está claro que no lo amas. —Dijo con una semi risotada la hiena.

El emperador simplemente miro serio por primera vez a su esposo, era raro que este lo desafiara directamente. Aunque generalmente era el segundo emperador quien imponía las órdenes.

—Yo te pedí que nunca me mintieras Hata ¡Y lo hiciste! ¡Me mentiste todo el tiempo sobre tus sentimientos!

—Eres un idiota.

— ¿Soy un idiota? ¡Lo sé, lo soy! ¿Solo eso me vas a decir? Hata no pensé nunca que…

Antes de decir algo más fue besado insistentemente por el híbrido chihuahua tratando de hacer que cediese a sus débiles intentos de rechazo por parte del emperador, quien termino cediendo a aquel beso un poco confundido, hasta que la falta de aire los hizo separarse. Hata tomo del rostro a su pareja para que lo mirase a los ojos.

—Aunque te divorcies de mí, aunque me quieras echar de tu vida no me alejaras de tu lado, yo quiero permanecer al lado de la persona que me enamoré. De ti y nadie más que ti, este hijo que espero es de la persona que amo ¿Crees que me hubiese dejado tocar por otro que no amara? —Tomo su mano y la coloco en donde crecía el bebé de ambos— Akai, lo siento. No voy a hacerte caso, me quedare a tu lado cuidándote, amándote aunque tú creas que es una mentira.

—Hata…

La hiena puso los ojos en blanco.

—No me diga que va a creer semejante teatro emperador, es obvio que lo hace por el bebé.

El emperador parpadeo un poco, la verdad estaba confundido con todo eso. Aunque Hata seguía siendo tan sincero al hablarle no podía confiar tan fácil.

Min Gook Hyung tomo del hombro al pelirrojo acurrucándose a su lado de una manera muy coqueta y besándolo. Esto hizo Hata se celase tan rápido, que actuó más rápido de lo que pensó golpeando al híbrido hiena un puñetazo y tomando del brazo al emperador prácticamente de una manera brusca con tal de que se soltase del otro híbrido.

—¡Si vas a meterte con otro, al menos vete con alguien que te ame de verdad y no por interés como este idiota!

—Hata...

—Hata nada, quiero que me escuches maldición, este sujeto quiere que nos separemos para aprovecharse y derrocarte, no lo permitiré.

—Tú qué sabes, tampoco me amas Hata. —Le dijo finalmente el emperador mirándolo con un puchero.

—Estas completamente convencido de que no te amo. —Hablo esta vez de manera cansada—Estaba enfadado porque creí que me habías engañado, no es porque no te amara Akai —Tomo su mano suave— ¿Acaso tú no te sentirías traicionado si la persona que te ama te hiciera pensar que en verdad solo te quería por interés? Aunque no lo creas me dolía mucho rechazarte.

—Entonces simplemente no debiste hacerlo.

El híbrido chihuahua suspiró cansado y resignado

—Cierto que no, ya que estaba equivocado y ha sido el peor error de mi vida. Me iré entonces, si ya no puedes confiar en mí no puedo hacer nada.

Ya no iba a seguir luchando por una causa en vano, era inútil seguir con algo que al parecer ya no tenía vuelta atrás, había intentado rebelarse, mostrarle a Akai que si lo amaba, pero ni siquiera eso lo hacía reaccionar, lo mejor era irse antes de hacer un espectáculo patético, no iba a rogar por algo, si el emperador ya había tomado la decisión ahora era solo la decisión de este si quería estar con él o no, por su parte e había luchado su parte para tener a quien amaba.

Fue abrazado por detrás impulsivamente por el emperador quien ya no podía aguantar más, se había hecho el duro, el fuerte, pero sin su chihuahua no podía ser el mismo, lo amaba demasiado.

—No me dejes Hata…—El mencionado pudo escuchar un pequeño sollozo del león, lo cual le hizo derramar una lagrima también. —Te amo.


—Entonces ¿Qué nombre le pondrán al niño? —Pregunto Takao a la pareja de Kise y Aomine.

—Depende de lo que sea ¿No? —Menciono el mismo Kise con una sonrisa algo nerviosa.

—Sera varón, no creo que sea chica, soy demasiado macho para engendrar chicas.

—En serio Daikicchi, creo que a veces la inteligencia y tú no son muy buenas amigas.

— ¿Qué? ¿Ahora que dije? —Sin embargo el Golden retriever como aún estaba de buen humor se puso a reír, aun no se le iba el buen ánimo.

Midorima estaba algo serio mirándolos y en eso Akashi quien se había acercado y este intercambiaron miradas, había algo que les hizo entrar en alerta. Sus sentidos animales percataron que algo malo había.

Kōki acercándose también en algún momento para hablar con Aomine y Kise miro a su esposo que parecía dispuesto a atacar algo pero no se veía que era lo que amenazaba. Hasta que Akashi se acercó a su esposo rápidamente cubriéndole la nariz y la boca. El castaño no entendía que era lo que pasaba, pero pronto noto que de a poco un humo color amarillo y gente con mascarilla estaba empezando a aparecer por ciertas partes de la mansión.

¿Qué demonios estaba pasando?

Alguno de sus compañeros que si habían respirado el aire estaban como inmóviles, no podía ser posible… ¿Acaso era algo similar a la flor maravillosa?

De la parte central de la mansión apareció una figura conocida.

Era Nash Gold quien llevaba una mascarilla también.

—Furihata Kōki, con esto tenemos el control de la mayoría de tus amigos, si no aceptas mis condiciones haré que ellos se vean en la obligación de matarte o mucho mejor…matarse entre ellos.

Ese hombre era perverso.

El chihuahua miro a su esposo quien le devuelve la mirada con preocupación, quizás que tenía entre manos ese hombre de metal en sus manos.

Seijūrō miro desafiante a Nash quien le dio una risita burlesca en respuesta.

— ¿Qué? ¿Acaso pensaban en verdad que los dejaría en paz así como así? No, mi venganza no terminara hasta que uno de los dos caiga. Y tu little pet seguirás las condiciones de mi juego si no quieres que todo salga mal para ti ¿Te ha quedado claro?

El chihuahua asiente, sabe que es muy posible que dañen a su familia si se opone, no le queda más remedio que aceptar.

¿Continuara?