Y al fin el último capitulo de este fic, a quienes les gusto genial por haberme leído a los que no, lamento que no haya llenado vuestras expectativas. Ahora intentare continuar los fics que debo terminar y por ahi meter un oneshot basura por ahi.

-Se suponia que este fic era mas comedia como uno de los animes que tienen un conflicto en un solo capitulo y lo resuelven en el mismo asi como ranma 1/2 o algo asi , me salio mas drama y exageré en cierto punto con eso, abuse en mi opinión.

-También siento que los Oc´s ganaron terreno y eso que sinceramente y personalmente a mi no me gustan demasiado los Ocs xd pero bueno, también tenian una historia.

Kaze significa "viento" en Japonés, ahora no lo entienden pero luego entenderan al leer la historia.

Van a ser las 7 de la mañana y no eh dormido un carajo killme plz

Espero les guste.


Furihata se había transformado en esa criatura mitad perro; sin embargo, parecía más una especie de bestia gigante que al oler el aura amenazante de Silver lo atacó con mucha fuerza, Akashi aprovechó de soltarse del agarre que tenía entonces y caer apropiadamente debido a su estado

En ese momento Nash había despertado de su inconsciencia debido al ruido tratando de defender a su pareja ataca a Kōki transformándose en metal, pero el híbrido de perro es mucho más rápido y lo toma del cuello sosteniendo a los dos metales con mucha fuerza mientras que los aliados de los metálicos que estaban presentes arrancan severamente asustados de aquel enorme animal.

Seijūrō piensa que es suficiente, tal vez si fuera más sanguinario dejaría que Kōki los matara, pero él no es así, ni su esposo era así en realidad, tenía que impedir que su esposo se convirtiese en un asesino, pero ¿Y si como híbrido no lo reconocía? Ni siquiera veía una herida visible que se pudiese sanar para volverlo a la normalidad.

Boku aunque ya fusionado con Seijūrō le dice que deje las cosas tal y como estaban, pero no, no estaba bien cómo iban las cosas. No quería que esto acabase con muertes innecesarias.

Sin embargo en aquella discusión mental de Akashi, el híbrido de perro olfatea algo que lo hace detenerse de pronto, un olor que le llama la atención y hace arrojar con violencia a Nash y a Silver contra una pared que los hace caer inconscientes, dirigiéndose hacia donde estaban los emperadores, el hibrido había captado un aroma en especial que le hizo relamerse corriendo rápidamente atraído por este olor metálico.

Olor a sangre… olor a muerte.

Seijūrō lo siguió, tenía un mal presentimiento de ello y por el momento sus enemigos estaban fuera de combate, así que solo quedaba seguir a Kōki para saber cuáles eran las intenciones de este.


El león estaba como ido una vez había terminado de devorar ¿Realmente había sido capaz de comerse a alguien? Siempre había pensado en matar a cualquiera que hiciera daño a su amado segundo emperador ¿Pero de ahí a comerse a alguien de verdad?

Fue tan extraño el momento en que su consciencia era solo tratar de eliminar la persona que tanto daño les había hecho a Hata y él.

Apenas y se separó de su pareja fue directamente corriendo sin pensar en nada, mente nublada al cuello de Min y se lo cortó en dos con toda la fuerza que poseía, haciendo un ruido fuerte y sordo, empezando a devorarlo con sus dientes de león, los compañeros de la hiena miraban con horror como Akai consumía los restos de quien era la persona con la cual habían estado riéndose del híbrido de león hacia nada.

El emperador estaba sentado en un charco de sangre ajeno su ropa estaba completamente manchada del líquido rojo, también sus manos que temblaban nerviosas y parte de su cara, su expresión aún estaba media ida, lo había hecho, algo que nunca que pensó que haría alguna vez

Las hienas dejaron el shock inicial para intentar atacarlo nuevamente, Akai podía ser fuerte, pero ellos eran más numerosos, le arrebatarían el puesto fuese como fuese.

Y fue allí donde se escuchó un fuerte tronido. Akai y los demás miraron a esa figura similar a un perro negro que aplasto a una de las hienas quebrando todos sus huesos como si fueran galletas, bebiendo su sangre como si fuese agua y comiendo sus restos hasta dejar un pequeño charco.

Sinceramente el emperador se asustó un poco, ese perro gigante se miraba amenazante, no sabía cuáles eran sus intenciones, pero sabía que debía alejarse.

Las últimas dos hienas trataron de huir, sin embargo el híbrido que era Furi los devoro al instante al terminar seguía mirando a Akai con interés, olía a sangre y muerte, se saboreó interesado.

—Kōki, cálmate, el emperador no es nuestro enemigo. —Akashi se interpuso pero el perro que era ahora su esposo le gruñó amenazante. Le había desconocido con el olor del traje de conejo de peluche que llevaba el pelirrojo en ese instante.

Akashi no se movió dónde estaba, el perro le volvió a gruñir y abalanzarse sobre él pero Seijūrō logro esquivarlo un poco tratando de salvar a Akai quien aún estaba algo en shock, eso no quito que Akashi se hiciera una herida en un brazo que quedo algo sangrante por la parte en que su pareja alcanzó a agarrarle.

— ¿Qué haces Seijūrō? ¡No deberías dejar que una criatura te haga daño en el estado en que estas! —Himuro apareciendo de pronto frente a ellos había visto todo y se transformó en un lince para combatir con el perro grande quien gruño y comenzaron un combate entre bestias rasguñándose y mordiéndose entre ellos, el pelo volaba como si fuesen plumas en un combate salvaje.

Un humo color violeta empezó a cubrirlo todo de pronto, Seijūrō supuso que alguien estaba poniendo el remedio al humo de la flor maravillosa ¿Pero quién sería?

No importaba, ahora su prioridad era Kōki.

Se transformó en león rompiendo su disfraz y tomando al perro del cuello como si fuera un cachorro en vez de un perro grande lo separo del lince quien había sido lastimado en uno de sus ojos antes de que ambos volviesen a atacarse.

Seijūrō al apartar a Kōki para ponerlo en un lugar seguro se había lastimado más el lugar de sus brazos, pero protegería a su esposo como fuese, rugió fuertemente al lince y este pareció calmarse un poco.

— ¿Muro-chin y Akachin están peleando? ¿Por qué? —Murasakibara se había acercado curioso al gentío distrayendo a ambos animales que se miraban aún desafiantes hasta que un gruñido más bien un alarido de dolor les hizo voltearse.

Kōki que al fin estaba reconociendo el olor del animal que era su esposo al verlo como león fue apuñalado por Nash por la espalda de improviso, nadie lo había visto llegar, nadie lo había visto acercarse debido a la pelea.

Seijūrō sintió su corazón estrujarse de angustia, lanzándose con ira al hombre quien se convirtió en oro para atacar a este.

—No dejas de ser una molestia Nash Gold.

Nash había sido apuñalado justo en su punto débil, la parte cercana a su corazón, pero ni siquiera había sido Seijūrō el causante de esto, había sido Hata quien apenas recobro el sentido decidió ayudar a los demás.

El rubio cayó en el piso inconsciente o tal vez muerto, nadie estaría seguro, pero dejaría de molestar por un buen tiempo.


Kuroko parpadeo un poco ¿Se había perdido todo eso por estar haciendo el amor con Kagami? Ahora estaba en el pasillo del hospital con su tigre esperando que las cosas se remediasen, muchos habían tenido efectos posteriores al ser afectados con el aire contaminado de las flores.

Kiyoshi y Makoto (Aunque este último más a regañadientes) solo estaban ahí por Murasakibara quien con Himuro (Este último con un yeso en uno de sus brazos) esperaban angustiados a que todo saliese bien.

—No es nada más que una alergia lo que tienen Kise Ryōta y Aomine Daiki, así como mi hijo y su esposo Kazunari, los bebés de todos al parecer están bien, pero quedarán en observación sobre todo los del matrimonio Akashi por petición de Masaomi —Informo el doctor Shinnosuke Midorima padre de Shintarō—Los demás están a cargo del doctor Furihata Kaoru.

Suspiraron algo más tranquilos pero no todavía completamente aliviados.

—Kuro-chin ¿Sabes quién era el hombre de hace un rato?

El fantasma negó con los ojos cerrados.

—No lo sé, pero parece que tiene que ver con los emperadores. Se parecía un poco a…

Kuroko miro a los demás quienes asintieron.


—Era bastante atractivo…así me gustan, fuertes, valientes.

—Ya deja de hablar de ese sujeto ¿Estás seguro que estoy bien? —Preguntó Masaomi mirando al padre de Furi bastante celoso.

—Que sí, ya le di el alta, solo debe recibir aire puro e hidratarse... Los que importan son nuestros hijos, no sabía que Kōki estaba embarazado…es riesgoso porque recibió un golpe en el estómago. —Suspira mirando un cuarto en especial con una expresión de angustia que no pudo ocultar— También lo del emperador segundo es complicado, debió haber estado muy estresado, esos dolores que debió haber tenido antes eran avisos de que el cuerpo iba a volver a reintegrarlo a su cuerpo, como los hombres no pueden abortar cuando el feto presiente estrés, los componentes de este vuelven a integrarse al cuerpo en forma de nutrientes, como en algunas mujeres cuando el cuerpo iba a tener gemelos pero solo se tiene un bebé.

— ¿Y ellos? —Masaomi hizo un gesto molesto mirando al chihuahua mayor quien aplano los labios al saber de quienes hablaba—No están a mi cargo, pero el otro médico dijo que Nash moriría probablemente.

Kaoru Furihata miro a Masaomi con un gesto de evidente censura antes de que este dijese palabra alguna.

—El padre de Nash es mi amigo, por favor reserve sus palabras, yo tampoco estoy de acuerdo y condeno lo que hizo por mi hijo Kōki y por Seijūrō pero no, es un ser humano también.

—Hijo de tu enamorado querrás decir….

Kaoru sonrió un poco.

—Eres un idiota —Lo beso rápidamente y así guiñándole un ojo se metió al cuarto donde estaban Kōki y Sei cerrando la puerta detrás de él.


Un hombre bastante similar a Masaomi pero con más cabello y barba además de unas orejas y cola de león, también de apariencia más musculosa miraba desaprobatoriamente a su hijo.

—…Y caíste en la trampa de esas hienas, yo no debería intervenir en esto puesto que una vez que asumías el puesto de emperador, el anterior no debe involucrarse en nada que tenga que ver con este… ¡Pero mira lo que haces! ¡Casi te matan y a Hata quien defendiste tanto para que estuviese a tu lado! ¡Te ibas a separar de quien esperaba un hijo tuyo! ¡Con quien cambiaste caracteres para que no te temiera! ¡Por quien quebrantaste todas las leyes de los emperadores!—Gruño casi como un rugido cruzándose de brazos. —Si no fuera porque Hata me dijo que sospechaba algún atentado la fiesta por culpa de aquella Hiena que te acosaba y no notabas y de que llevé por si acaso un concentrado de flores violeta esto habría terminado mucho peor de lo que piensas.

—También fue mi culpa señor—Hata hablo con una voz tranquila en la cama donde estaba postrado, le habían recomendado reposo y calma—Yo desconfié de Akai y el creyó que ya no lo amaba.

El emperador empuño sus manos enojado, frustrado.

—Hata, no me defiendas… ¡Casi pierdes al bebé por mi culpa! —Akai miro con un puchero a su pareja, se sentía peor que le defendiese

—No es…

— ¡Claro que lo es! ¡Mi culpa!

—Tú creías que no te amaba.

— ¡Pero Hata me amaba! ¿Me sigues amando? ¿Cierto?

El híbrido asintió y el león lo beso impulsivamente haciendo sonrojar a este, pero respondiendo.

—Y por esa discusión casi pierdes a tu hijo…—Hablo serio aquel hombre mayor. Akai miro a su padre después de besar a Hata.

—Fui muy tonto padre…Hata siempre me amó ¡Y yo dije que me divorciaría de él! ¡Y casi lo matan!

—…Ya, lo peor ya paso. —Sonrió el segundo emperador tratando de tranquilizar el ambiente, pero el padre de Akai intervino.

—Aun no lo sabemos, si tu hijo sigue perdiendo nutrientes se desintegrara dijo el doctor Furihata.

— ¡Hata perdonameeeeeeeeeee! ¡Perdóname bebé! —Akai lloro en el regazo de su marido.

El segundo emperador abrazó a su esposo acariciando su cabello con ternura

—Por favor Akai, no llores, no necesitas pedirme perdón, si lloras solo haces que me duela más el vientre, solo necesito de tu amor. —Miro al león mayor—Creo que la mayor medicina es que el niño y yo estemos tranquilos, necesitamos después de tanta angustia algo de felicidad. Gracias por intervenir y salvarnos a todos.

El león mayor asiente y acaricia el cabello del chihuahua.

—Haz feliz a mi hijo como siempre lo has hecho Hata—Miro a su hijo—Más te vale que trates bien a tu chihuahua, que si te descubro otra vez discutiendo te enteraras.

El padre del emperador se retiró y los dos emperadores se quedaron viendo.

—Akai… ¿Cómo te sientes al respecto?

—Bien ¿Respecto a qué?

—Ah…bueno, todo lo que pasó, estabas con sangre en la ropa y según sé a la hien—El emperador beso a su pareja tan cariñosamente como pudo para interrumpirlo.

—Te quiero Hata, no hablemos de eso.

El chihuahua asintió y lo beso de vuelta, tenían muchos besos que darse que no se habían dado y que necesitaban entregarse el uno al otro.

En cuanto Hata se recuperó, los emperadores empezaron a retomar su vida ahora sin querer despegarse el uno del otro por ningún motivo, Hata al parecer volvía a tener a su hijo activo y sano, prontamente se marcharon a su país.


Teppei sonriente invito a Murasakibara y Himuro (Este último un poco a las malas accedió a ir) a la casa donde estaban él y Hanamiya quien los recibió con una cara de molestia que no pudo ocultar.

—Gracias por venir Himuro, Murasakibara, los invite porque quiero que sepan que ustedes han sido una gran familia para mí y quiero que eso siga siendo igual.

Himuro alzo la ceja del ojo visible presintiendo que alguna noticia se venía a continuación.

— ¡¿Y porque tengo yo que ver en esta conversación?! —Hanamiya parecía fastidiado pero solo eran celos—Que tú seas amigo de estos no significa que yo lo sea.

—Por eso mismo los llamé.

—Explícate idiota porque ahora no entiendo nada.

—Bien queridos amigos, quería que los dos fueran amigos de Mako-chan también, no tiene ningún amigo de verdad y en verdad que debería tenerlos

— ¡¿Qué?! ¡Vete al carajo Kiyoshi! ¡Yo no necesito amigos!

Murasakibara se terminó de comer un paquete de palillos de pocky antes de contestar.

—Bien, si Kiyochin quiere que seamos amigos de Hanachin no tengo problema. Pero que no se meta conmigo o con mis dulces o lo aplastaré

Himuro puso una pose pensativa pero supone que está bien, al parecer Teppei estaba muy enamorado de la araña para pedir eso porque el de melena sí que era un poco agresivo en su forma de ser con Kiyoshi

—Está bien.

— ¿Por qué aceptan tan bien la propuesta de este idiota? ¿Qué no entienden que yo no quiero amigos? ¡Ah Kiyoshiiii!

Teppei lo acaricia en la cabeza.

—Vamos Mako-can déjese querer.

— ¡QUE NOOOOOOOOOO!

Y así comenzó la tortura del jefe de un ex grupo de arañas.


Una mujer de cabellos similares a Kuroko se había presentado, su nombre Aiko Kuroko y había venido a conocer a Kagami, pues ya se estaba desesperando del tiempo que no se habían comprometido y la verdad se sorprendió al ver que al parecer se habían unido hace poco, Kuroko tenía una mirada como sin pupilas, pero en verdad estas se habían vuelto invisibles, así como Kagami tenía unos ojos similares al animal que representaba. La mujer los regaño un poco y junto con Momoi decidieron hacer la boda lo más pronto posible.

—Por un momento pensé que ustedes ya se habían casado y no nos habían invitado a la boda.

—Perdón por eso madre pero con Kagami-kun teníamos…

—Nada de excusas quiero que se casen lo más pronto posible. Organizaremos todo con tu padre.

— ¿EH? ¡Eso me parece genial! —Dijo Kagami entusiasmado—Yo ayudare en lo que sea para que todo salga bien.

—Yo creo que vamos muy rápido con todo esto Kagami-kun, madre…

—Nada de eso, al contrario ustedes van muy lento.

El tigre miro con algo de preocupación a Tetsuya.

— ¿Acaso no quieres casarte conmigo?

Kuroko le pico la cintura a Kagami con los dedos.

—No seas idiota—Se transparento como cuando se ponía nervioso en vez de sonrojarse. —Claro que quiero.

Momoi apareció entonces semi abrazando a Kuroko.

—¡Ustedes son tan lindos! ¡Hare que tengan una boda hermosa ayudando a Aiko-san!

A la semana siguiente ya eran oficialmente por ley un matrimonio. Y aunque creyeron que Mayuzumi aparecería para arruinar sus planes no se le vio, había cumplido con que no volvería a acercarse a esa pareja.


Aomine y Kise le hicieron preguntas algo incomodas al matrimonio Midorima sobre el embarazo, aunque más que nada Kise, quien tenía muchas dudas sobre como criar a ese pequeño bebé.

Aomine sin embargo pensaba en hacerse una vasectomía, pues pensándolo racionalmente ambos tenían trabajos que les ocupaban demasiado tiempo o tal vez solo usarían preservativos.

— ¿En qué piensas Daikicchi?

El moreno miro seriamente a su pareja saliendo de sus pensamientos en los que había estado absorto, la verdad que parecía que fuera a decir algo muy importante.

—A los dos nos gusta mucho el sexo.

—¡ ¿Y por eso esa cara seria?! —Kise se rio ligeramente un poco ante el comentario tan serio de la pantera. —Ahora espero que no salgas que "el único que puede ser pervertido de los dos soy yo" —Le dio una suave palmada en el hombro aun de buen humor.

—Pero Ryōta, luego de toda esta pelea de los caninos y félidos hemos estado no en posición de trabajar, pero ahora yo tendré que volver a mi trabajo de policía y tú al de modelo, ambos trabajos requieren mucho tiempo para los dos, si tenemos más de un hijo, ya sabes, no quisiera que ellos sufrieran por nuestra ausencia.

—Entiendo lo que quieres decir. ¡Al menos nuestro pequeño zorro dorado debe ser feliz!

— ¿Por qué un zorro si yo soy una pantera y tu un perro?

—Te dije que tengo genes de zorro dorado, puede que una de mis crías salga como uno. Además. —Se tocó donde creía estar su bebé—Tengo el presentimiento de que así seré.

—Sera una pantera, no me vengas con tus presentimientos.

—Mooo Daikicchi….

Ambos se miraron y sonrieron para luego reír.
Su hijo representaba que la pelea entre las panteras y los de tipo canino estaba terminada completamente.


Había regresado del trabajo y abrió un sobre en especial que tenía con las manos temblorosas, ahora si parecía un chihuahua así de tembloroso y enojado.

—Lo matare…—Dijo entre dientes Kaoru Furihata al darse cuenta de los resultados que tenía ante sí. —Juro que lo haré.

—Al fin llegaste, te demoraste —El chihuahua fue abrazado por detrás por Masaomi susurrándole coquetamente. Esquivando este último prontamente la patada que le iba a llegar a su entrepierna. — ¿¡Que sucede!?

— ¡Tú lo sabes mejor que yo! ¡Se supone que nos acostábamos con protección! Esta mañana descubrí que uno de los condones que usas tiene agujeros hechos con alfiler.

—Oh ¿Quién habrá hecho algo así? —Masaomi fingió inocencia, pero la mirada intensa de Kaoru le hizo dejar eso. —Te dije que lo mejor era unirnos tal como lo hicieron nuestros hijos y así que todos sepan que eres mío.

—Tus espermas me fecundaron.

—Qué modo tan frio de decir que esperas un bebé de ambos.

—Es porque no quiero encariñarme con lo que abortaré. —Su mirada fue firme mirando al león. —No quiero criar un hijo de usted. Además los dos ya tenemos hijos esto no está bien.

— ¿Realmente me ves tan mala persona que no quieres tener un hijo de ambos?

—No es eso, solo que usted siempre fuerza las cosas—Su mirada seguía bastante seria —prácticamente termine viviendo con usted por una ley de tu clan.

—Pero lo he hecho bajo tus condiciones…y créeme no hubiera venido a vivir a un lugar así por cualquiera, pero contigo incluso hasta me eh encariñado con esta casa.

Masaomi se acerca a Kaoru quien se prepara para cualquier cosa incluso para un golpe, pero el león solo besa su frente.

— ¿Tanto te cuesta entender que te amo? No me gusta que pienses en abortar, pero si esa es tu decisión. —Volvió a besar al hombre que tenía frente a él muy cerca de sus labios. —Realmente quería unirme contigo sin restricciones por medio. Tener una nueva vida a tu lado.

Kaoru parpadeo por lo dicho por aquel hombre y por primera vez se acercó a Masaomi Akashi apoyándose en su pecho, abrazándole suave.

— No quería admitir lo que sentía. Tengo miedo a que si le entrego totalmente mi corazón sea destrozado por sus manos, pero sinceramente no puedo resistir más. —Miro a los ojos del león hablando serio pero más tranquilo—Si quiero ese bebé…y unirme a ti.

El león cargo en brazos entonces al doctor y lo beso efusivo en los labios siendo correspondido torpemente por este último era difícil acostumbrar a corresponder a quien supuestamente odiabas.

—Sabía que me amabas, se te notaba demasiado.

—Sigues siendo un idiota. —Masaomi lo deposito en la cama y sonrió ya que su pareja lo abrazo con las piernas.

—Pero este idiota te marcara ahora, prepárate porque voy a comerte chihuahua.

Kaoru le puso una mano en el pecho.

—Dígame que me ama.

—Te amo Kaoru Furihata. Ahora tú, di que me amas.

—No, yo no diré nada. —Sonrió con maldad— ¿No dijo que ya lo sabía?

Masaomi le acaricio el cabello y le despejo el flequillo para mirar directamente a sus ojos.

—Dilo. —El omega no pudo resistirse a esa mirada tan intensa y confesó.

—Te amo Masaomi Akashi.

— ¿Eso te costaba tanto decir?

— ¿Quieres que te golpee? —Pero ambos terminaron besándose y uniéndose formando una nueva marca que reemplazaba la anterior que era como una quemadura que se había formado cuando su anterior pareja murió.


Un chico de cabellera castaña miraba a la ventana viendo hacia el jardín pensando profundamente en lo ocurrido, agachando la mirada con dolor. Se sentía terrible de algún modo.

Se abrió la puerta y entro su marido preocupado por su pareja. Kōki lo había sentido y dejo que lo abrazara por detrás a pesar que en cierto modo quería alejarlo.

—No deberías amarme Sei…—Se giró para ver a los ojos de su pareja, a aquellos ojos que tanto le gustaban.

—No me digas lo que puedo o no hacer Kōki, no es algo que pudieras controlar.

—Mate gente ¡Con mis propias manos! ¡Casi mato a uno de nuestros amigos! ¡Lastime a un amigo! ¡Te lastime! Se supone que debía protegerte y te lastime. —Su voz tomo un tono desesperado—Además…nuestro bebé, ni siquiera sabía que ese día en que nos reencontramos después de nuestra larga separación lo habíamos concebido.

—Tu padre dijo que aunque sufriste un riesgo muy grande por ese golpe que sufriste ahora estas bien y el bebé también. Kōki te insistiré en que regreses a la cama y descanses.

—Sí, está bien solo estaba incomodo tanto tiempo en cama. —Volvió a acostarse, pues aún estaba en recuperación —Pero Sei, realmente creo que no soy digno de ti. Eh matado incluso a tu abuelo…mi forma híbrida es realmente sanguinaria, soy un peligro.

Boto unas lágrimas aferrándose a las sabanas.

Su pareja se acostó a su lado tomándolo del rostro, estaba casi en los últimos meses.

—Kōki, todo lo que hiciste fue tu instinto animal, no puedes sentirte culpable por algo que no logras manejar, estando esperando puede que incluso ello te haya hecho más salvaje aún porque buscabas instintivamente protegerte. —Bajo sus manos para tocar la parte de su corazón que estaba vendada. —Pero yo sé que Kōki es más que su forma híbrida, eres un maravilloso ser con el cual me comprometí y aunque te subestime cuando te conocí sobre todo Boku me enamoré de ti al ver lo noble y sincero que eres.

—Sei…es que me siento tan mal. Me siento culpable…

Akashi asintió y tomo sus manos para besarlas.

—Es normal Kōki, pero no puedes estancarte en ese sentimiento, porque si lo piensas mejor si no hubiese pasado quizás no estaríamos aquí ahora. —Le dio una mirada firme pero suave a la vez. —Hay que ser fuertes por nuestros hijos, que por suerte se les fue la alergia y por los que vienen en camino.

Furi asintió, no debería transmitirle ese pesimismo a su bebé, tenía que ser fuerte, además ahora era un Akashi, no podía dejarse llevar por sus pensamientos negativos.

— ¿Acaso te perderás de momentos importantes de nuestra vida por pensar en el pasado?

—No, no quiero eso tampoco, Sei, solo quiero no tener que dañar a nadie.

Seijūrō lo beso en los labios.

—No lo harás, no te preocupes de ello. Sé lo que digo.

Kōki asintió.

—Quédate siempre conmigo Seijūrō.

—Lo haré Kōki.

Volvieron a besarse cariñosamente.

—Además piénsalo Kōki, Jason Silver quedo tan asustado ante tu transformación, que prometió nunca más volver llevándose a un Nash más muerto que vivo porque no confiaba en los médicos japoneses—Hizo un gesto de rodar los ojos—Aunque nadie sabe si Nash murió o no. Pero de cualquier manera no volverán y es gracias a ti Kōki.

Furihata sabía que no debía, pero no pudo evitar sonreír al escuchar que ya no volverían aquellos que tanto daño les hicieron.

—Al fin habrá calma.

—Sí, así que por eso mismo dudo que el híbrido aparezca de nuevo. Habrá paz para todos.


Años después…

Kōki le abría la puerta a Masaomi y a su padre, hacía poco que por fin se habían casado y vuelto apenas de su luna de miel, aunque hacia 5 que habían tenido a su primer bebé.

—Espero que no te hayan causado muchos problemas. —Dijo Masaomi a Furi quien parecía bastante tranquilo, en un principio este no se había tomado nada de bien esa relación pero cuando veía a su padre feliz decidió dejarlo ahí y no meterse.

—No se preocupen, nuestros hermanos son demasiado adorables ¿Lo pasaron bien en su luna de miel?

—Más o menos—Menciono Kaoru—Yo quería conocer más de Acapulco pero Masaomi solo quería hacer cochinadas —Bufó—Además que la tiene chica.

—Sabes que no es así, pequeña no la tengo, además bien que lo disfrutabas y me pedias más.

El padre de Kōki hizo un movimiento de manos como restándole importancia

—Porque no me satisfacías, es obvio.

—Pues tus gestos de placer decían lo contrario.

Kaoru se terminó sonrojando

—Se fingir bien.

—Em ¿Pueden dejar de hablar de eso? Es vergonzoso—Hablo Furi de como hablaban frente a él de sexo como si nada.


Un chico de 5 años aproximadamente cargaba tercamente en brazos a un bebé que parecía bastante tranquilo mirando todo.

—Deberías bajar a Akito, Ginta—Seijūrō hablo con mucha calma a ese niño que lo miro algo desafiante.

—Akito es mío, si tú te casaste con Kōki, yo me casaré con mi hermano Akito.

Seijūrō alzo un poco las cejas mirando a su hermano menor hijo de Masaomi y Kaoru quien era físicamente casi igual a él solo que con cabellos oscuros y ojos color café claro.

—Cuando yo me casé con Kōki aún no éramos hermanos. Además todavía no sabes lo que quiere Akito porque aún es un bebé, vamos entrégamelo.

Ginta hizo un puchero y le entrego a Akito a regañadientes quien solo bostezo, también tenía los ojos de los Akashi, pero claramente era un chihuahua y tenía el cabello castaño claro.

—No llores, pronto llegaran nuestros padres, por cierto ¿Te has divertido con tus sobrinos?

El castaño asintió mirando a su hermano mayor con una sonrisa.

—Masaaki y los demás son muy divertidos, pero no pude ir a ver al hijo de los Aomine, los Kagami y los Midorima con ellos.

—Porque hoy vienen a buscarles a ti con Akito. Nuestros padres llegaron de la luna de miel.

En eso llega Kōki con su padre y Masaomi. Seijūrō les entrega a Akito quien estira los brazos hacia Masaomi al parecer es muy apegado a su padre al ser tan pequeño.


Cuando se retiran Kōki y Seijūrō se quedan mirando, ambos tienen la cara roja y caliente, sabían bien lo que querían en ese momento los dos ahora que estaban solos después de cuidar a sus hermanos junto con sus hijos mientras sus padres estaban de luna de miel..

—Hoy es la boda de Ryōta y Daiki pero…

—Lo sé…los dos estamos en celo. Hagámoslo rápido antes que ir. —Hablo Furi casi en los labios de Seijūrō quien ya lo estaba abrazando cariñosamente y tocándolo por encima de la ropa.

Se besaron apasionadamente juntando y acariciando sus lenguas, mezclando sus salivas desesperados por unirse rozando sus entrepiernas por encima de la ropa con una leve erección, por suerte todos los niños estaban fuera.

—Kōki hazlo tu primero…—Sei condujo a Kōki a una habitación desocupada y se desnudó la parte de abajo.

Furi estaba a punto de meter su miembro erecto después de frotarlo levemente en el trasero de Seijūrō cuando escucharon el timbre haciéndoles sacar un sonido de frustración a ambos.

—Supongo que tendrá que ser después de la fiesta.

Sei tomo del mentón a su pareja y lo beso cariñosamente.

—O durante mientras no nos vean podemos desaparecer un momento.


—¡Hemos venido a buscarlos! —Dijeron Kawahara y Fukuda a la vez cuando Kōki abrió la puerta después de vestirse con Seijūrō, el par que estaba a la entrada llevaban un anillo en la mano, era obvio que también se habían casado, por lo que ahora eran el matrimonio Kawahara.

—Pero nos encontramos con ellos y en un principio pensamos que eran ustedes hasta que vimos sus orejas. —Esta vez hablo Kōichi Kawahara quien se apartó junto con su pareja para mostrar a los emperadores que traían un niño de cinco años también en brazos.

—Esperamos no interrumpir nada—Hablo Hata de manera formal, aunque estaba bastante contento. —Hacía tiempo no les veíamos Kōki y Seijūrō. Hiroshi y Kōichi fueron muy amables con nosotros.

—Nosotros íbamos a una boda en este instante—Hablo Seijūrō mirando al niño con orejas de león que estaba escondido en el ropaje de Akai quien estaba un poco avergonzado también que su hijo fuese tan tímido. —Pero vengan, no creo que Ryōta y Daiki se enojen por un par de invitados más. Hola Kaze

El pequeño que estaba en brazos miro a la persona que se parecía a su padre.

—Hola…—Dijo con timidez mirándolos a todos y volviendo a esconderse.

—Sigue siendo muy tímido al parecer. —Comentó Kōki.

—Pero es muy lindo ¿A que si? —Comento Akai con una sonrisa nerviosa, tenía miedo de que Kaze se le cayera de los brazos, pero aún así lo sostenía porque lo adora mucho y le encanta mimarlo. —Es lo más lindo que hay.

—Deberías hacer que camine—Hablo Hata— O después no querrá hacerlo. Kaze ya tiene cinco años Akai.

—Pero es mi bebé—El emperador hizo un puchero sosteniendo a su hijo.

—Vamos, hay una boda a la cual asistir…—Hablo Ex Fukuda. Ahora Hiroshi Kawahara. —¡Y comida que comer!


Kazunari admiraba la bonita decoración que había en esa boda, está seguro que fue el rubio quien escogió esa parte. Tiene la impresión de que el modelo es más detallista en ese sentido. Había sido divertido estar con tantos niños de distintas familias y su pequeño Yū hacia fácilmente amigos, había sacado su carácter por suerte, aunque al parecer también lo supersticioso de su esposo Shintarō

— ¿Te acuerdas de nuestra boda Shin-chan? —Le hablo a su pareja quien asintió mudamente pero le sonrió al azabache.

— ¿Quisieras rememorar ese momento? —Susurro Shintarō.

—Tal vez—Le guiño el ojo—O uno de lo que paso después de eso.

—Oha-Asa dijo que era un buen día para hacerlo.

—Shin-chan…

—Es broma…Kazu
Ahora la mayoría estaban comiendo luego de haber presenciado la boda que se había hecho en la casa Aomine que era bastante grande, incluso gente famosa había asistido por causa de Kise, al parecer las panteras estaban de acuerdo con la boda habían asistido

—¿Te acuerdas cuando Momoi-san y Mamá hicieron nuestra boda?

—Nos regañaban por todo…pensé que la fiesta sería un desastre estaban como paranoicas por todo, pero hicieron la idea que les propuse. Aunque sus caras cuando hacía algo mal en los ensayos de boda me traumatizaran por siempre—Menciono el tigre mirando a su ahora esposo de cabellos celestes.

—Y luego de eso se formaron los pequeños Sora y Tora.

—Sí, son muy adorables, aunque me preocupa que esos hijos de Furi y Akashi estén tan pegados a ellos.

—Solo tienen cinco y seis años bobo no seas paranoico. —Le pega con los dedos en la nariz sin fuerza solo para distraerlo. —Tonto.

— ¡Oye! —Se tapa la nariz.

El fantasma se apoya en su hombro con una sonrisa calmada y contenta.

—Taiga…gracias por hacerme feliz.

—Lo dices como si te estuvieras despidiendo. No me asustes.

—En realidad, solo quería decirte que estoy esperando otra vez.

— ¿¡SERE PADRE OTRA VEZ?!

Todos los de la mesa se quedaron mirando a la pareja. Ex Kuroko ahora Kagami Tetsuya se hizo invisible de la pena.

— ¡Hey! ¡No me dejes solo!


Después de la comida en un rincón apartado estaba un chico de melena escondido y gruñendo.

—Mako-chan ven...acércate a los demás. —Teppei se acercó a Hanamiya quien estaba allí gruñendo de mala gana.

— ¡Vete a la mierda! No quiero que me vean con esta horrible barriga.


—Muro-chin.

—Tatsuya, dime Tatsuya, Atsushi.

—Tatsuchin. ¿Crees que Atsuchin me odie?

El lince negó.

—Es solo un niño, Atsuya ya debe haber olvidado que le destruiste su pastel de barro.

En eso aparece un niño bastante alto para su edad (4) de cabello color morado oscuro bastante similar al oso y entregándole un caramelo.

—Papá Atchin no debe esta' t'iste ¿Po' que estaba t'iste?

—No está triste. —El lince le guiña el ojo a su pareja. — ¿Lo ves Atsushi? Atsuya es un buen chico.

—Sí que lo es Tatsuchin


—Te amo Ryōta—El moreno le dio un beso que el rubio correspondió, al menos ya había terminado la eterna sesión de fotos de matrimonio.

—Yo también a ti Daikicchi, lo sabes.

La pantera miro hacia todos lados para luego mirar a su pareja y hablarle más bajo

— ¿Y si nos escapamos a hacer lo que tú ya sabes Ryōta? —El moreno ya con la ceremonia y tanto saludo lo empezaba a fastidiar, ya quería ir a lo bueno, que era la luna de miel al menos para él.

— ¿Y Ryūji? No lo podemos dejar aquí—La razón número uno de que Kise no ha querido darle más hijos a Daiki por el momento es que este último siempre está más preocupado de follar. —Al menos deberíamos dejarlo con alguien ¿No?

—Ah, pregúntale al enano del demonio a ver si él sabe quién lo puede cuidar. —Le agarra una nalga al rubio haciéndolo sobresaltar un poco porque no se lo esperaba.

—Sabes que a Seijūrōcchi no le gusta que le digas así Daikicchi.

—Es un enano del mal, admítelo, con sus tijeras y su "soy absoluto" —Se mofó haciendo un gesto con los dedos.

Kise casi se ríe de no ser porque vio una figura conocida detrás del moreno.

—Y yo que venía a felicitarte Daiki junto con Ryōta por su boda, que maleducado que eres.

—Sei, ya le dije a Reo que se hiciera cargo de los niños... —Kōki apareció justo detrás de su esposo al cual había seguido viendo a Kise y Aomine hace una reverencia. —Realmente deseo que tengan un feliz matrimonio K… Ryōta-kun, Daiki-kun, espero que tengan muchos niños.

—Awww ¡Kōkicchi es un amor! —Menciono emocionado y en parte para que Seijūrō y Daiki se distrajeran y no pelearan. —Aunque no sé si pueda el modelaje me lleva mucho tiempo igual que Daikicchi con la policía. Pero veremos cómo le haremos.

— ¡Sé que ustedes podrán hacerlo! —Furi parecía entusiasmado por verlos felices, había sido una pareja que había pasado realmente muchas tristezas, así como el con Seijūrō.

—Chihuahua de Akashi te agradezco…

—Se llama Kōki. Kōki Akashi—Hablo Seijūrō serio a Daiki corrigiéndole.

El moreno le restó importancia.

— ¿Sabes con quien dejar a nuestro hijo Ryūji? Nosotros estaremos un rato ocupados…

Seijūrō adivino las intenciones de la pantera y sonrió con malicia y Daiki silbo mirando para cualquier lado como un niño ocultando una travesura.

—Bueno, Reo se está haciendo cargo de los niños, espero no le moleste tener un rato más de custodia con ellos. Le avisaré.

—Excelente, nos vemos. —Daiki tomo de la mano a Ryōta quien se despedía de la mano y luego desaparecieron en dirección a una habitación.

Furi miro a Seijūrō antes de ir con el gato Reo Mibuchi, un poco pensativo.

— ¿Fue idea mía Sei, pero cuando hable con Reo él estaba con…? ¿Son novios?

—Sí, Chihiro y Reo empezaron a salir juntos. Creo que les va bastante bien—Menciono el pelirrojo. —Aunque todo comenzó por una apuesta que Chihiro perdió. En un principio no quería pero ahora parece que no puede estar sin Reo.

—Amores que nacen por accidente.

—Como el nuestro… ¿No me venciste por accidente? Aunque siempre me gusto tu manera de ser, me termine enamorando completamente de ti Kōki

El chihuahua se apoyó en su hombro.

—Y yo de ti. Fue el mejor accidente que pude haber tenido en mi vida—Miro al cielo que estaba comenzando a anochecer y se veían las primeras estrellas mientras ya la fiesta iba menguando. —Nuestras vidas se enlazaron involuntariamente. Lazos involuntarios.

Fin