Un viaje revelador
CAPITULO 2: La cita
A la mañana siguiente, (bueno, si se puede decir "mañana" pues eran la 1 pm), de los dos rubios que se habían quedado "regados" en el salón del apartamento del ninja, Namikaze-kun fue el primero en despertar.
. – Que…Que bien huele dattebayo… - dijo soñoliento. Al parecer a alguien le había dado tiempo suficiente de ir a su propia casa, comprar lo necesario para la cita que tenían preparada y hacer la comida.
- ¿…Mamá…? – inmediatamente se despertó para chocarse con la realidad de que seguía en ese extraño mundo.
. –Oi…Oye Naruto. Huele muy bien tío. – Dijo a su otro yo, o bueno eso… eso pretendía ya que estaba mirando en dirección a la cocina. Allí había movimiento.
La respuesta del ninja fue una especie de murmullo extraño. El dormía aun boca arriba, entonces el muchacho se dio cuenta de que la almohada que, en teoría era del menor, de alguna manera había acabado en la cara del muchacho tapándosela completamente. Se notaba que apenas podía respirar (¡por dios!). Namikaze rápidamente se la quitó de la cara y Uzumaki pudo hablar, o al menos intentarlo. Aun moría de sueño.
. – Te decía… (Bostezó)…que es Hinata preparando el desayuno`tteba…
. – joder… ¿hablas enserio?
. - ¡SÍ! – Dijo sentándose de golpe.
Un par de cuerpos se movían cual zombis a por carne humana en dirección hacia la cocina.
. - Buenos días chicos. -dijo sonriente una atareada Hinata volviéndose un poco para mirar al par, y luego volver a atender a lo que se cocinaba.
Namikaze contemplaba babeando la variedad de platillos que había ya servidos y preparados con mucho entusiasmo (¿desde cuándo hacia que no comía comida de verdad? ¿Tres días?). Uzumaki no se quedaba atrás salvo que en lugar de mirar la comida, babeaba con un par de corazones por ojos mirándola a ella.
. - ¿Habéis dormido bien? – preguntó nuevamente.
. – See…. – dijo el menor sin apartar la vista de la comida. El otro por el contrario sustituyó su mirada de bobo por una fulminante pues el Namikaze no había parado de menearse en toda la noche, y eso que habían dormido por separado. El resultado fue acabar con una almohada impidiéndole respirar.
. – Pues sentaos y empezad. – Propuso la muchacha. – esto ya casi está.
. – ¡Sí! – Respondieron al unísono.
. – ¡Buen provecho!
Pasados más o menos un cuarto de hora…
.- Joder´ttebayo… - Habló el joven. – Estoy como una pitón... – dijo sobándose el abdomen satisfecho. Los dos novios rieron.
. – estaba todo riquísimo Hinata. – dijo el ninja tomando la mano de ella. La chica se ruborizó un poco.
. – ¡cierto! Eres mejor que mamá y todo Hina jejej. Gracias por la comida.
. – gracias chicos. – Dijo ella. - no hay de qué.
En eso, alguien llamaba a la puerta y el propietario se levantó dispuesto a ver de quien se trata.
. – yo recojo Hina, no te preocupes. – dijo el rubio menor. Ella asintió agradecida.
Naruto el ninja volvió acompañado de Sakura.
. – entonces sakura-chan, ¿dices que al final no hago falta?
. – sí, tú no te preocupes que yo me encargo de él, tu ve y pasa un buen día. Ella se lo merece.
. – Lo sé jejej . – respondió rascándose la cabeza y con un poco de rubor.
. - Buenos días Sakura-san. – saludó la chica. – ¿te apetece comer algo?
. – Hola sakura. – saludó también Namikaze mientras fregaba los trastos.
. – Hola chicos, pues...la verdad es que he comido algo hace poco. – se sinceró. – Pero podría… - dudó un poco
. – los chicos han comido mucho. Si quieres puedo envolvértelo. – propuso amable Hinata.
. – De acuerdo entonces. Gracias Hinata. – Al final terminó sincerándose del todo puesto que ese pastel pintaba igual de bien como olía. La aludida solo respondió con una sonrisa sincera.
. – Ahora tu. – hablo la peli rosa refiriéndose a Namikaze. – te vendrás conmigo para ir a ver al sexto. Parecer ser que ya tiene noticias concretas con respecto a tu incursión.
. – ¡Okay`ttebayo! –dijo el chico emocionado, parece ser que pronto volvería a casa.
Unos minutos después se encontraban los cuatro saliendo del apartamento de Naruto. Namikaze llevaba nuevamente la capa de viaje que usó la noche anterior, así no levantaría sospechas.
. – bueno chicos, nos vemos al final de la tarde. – Habló de pronto el rubio mayor.
. – ¿Qué? ¿Cómo, no vienes?- preguntó el menor.
. – yo tengo asuntos que atender. - Respondió haciendo un ademán con la cabeza señalando a Hinata además de cogerla de la mano. Ella miró hacia otro lado en un intento de ocultar el rubor.
. – No lo pillo`ttebayo… - Dijo con sinceridad el chico.
. – Pues que Naruto tiene una cita con Hinata. ¡Lento! – acusó Sakura cogiéndole del brazo y tirándole en otra dirección. – y tú te vienes conmigo.
. – tranki "Tío", no te van a morder. – se burló el ninja.
. – ahora entiendo lo de la cesta. –dijo refiriéndose a la cesta de picnic que Uzumaki portaba de un brazo.
. – venga vamos. – dijo Sakura. – tenemos que ver a Kakashi-sensei
. – Pero… - insistió ya que se sentía más seguro con su otra versión. Pero él bien sabía que no convenía cabrear a Sakura.
. – ¡pasadlo bien! – se despidió la peli rosa jalando el brazo del menor.
La pareja se despidió de Sakura y Naruto con la mano. EL ninja rubio se colocó bien la cesta, cogió la mano de su chica y juntos emprendieron el camino hacia el valle por el cual pasaba el río que cruzaba la aldea.
. – Sakura... – hablo el rubio
. - dime
. – ¿hoy podre volver a casa?
. – no estoy segura. Veremos qué es lo que nos dice el sexto.
. – mmmm… - el muchacho solo miró al suelo.
. – pero no te preocupes por eso. Kakashi-sensei de alguna manera extraña siempre encuentra solución para todo. Él solo siguió mirando al suelo.
Tiempo después...
Una pareja preparaba un picnic a los alrededores de la aldea. Hacia un día perfecto.
.- mmmm…aaaayy… Hinata este lugar es perfecto. – habló el chico mientras se desperezaba tumbado sobre el mantel de picnic.
. – yo… solía venir aquí a entrenar.
. – ¿en el agua?
. – Sí, mientras realizaba una técnica, intentaba estar sobre el agua. Eso me ayudaba a mejorar el control de chakra. – comentaba la chica mientras sacaba cubiertos y bebidas.
. – ¿entonces eras tú? – hablo el rubio cruzando los brazos detrás de su cabeza, despreocupado y mirando las nubes.
. – yo… ¿a qué te refieres Naruto-kun? – preguntó la chica buscando mas trastos en la cesta.
. – Pues que sí eras tú la hermosa mujer que vi una noche en el río hace años cuando fuimos a por el bykochu ya sabes´ttebayo.
...
...
...
Nada más escuchar eso, a Hinata le dio un mini infarto provocando que se le cayera todo lo que tenía en las manos esparciéndose por doquier.
. – ¿Q-queeee? ¡Y-yo n-no…! – se apresuró a recoger lo esparcido. - ¡Q-que d-d-dices Na-Na-Naruto-ku-kun! – como ella le daba la espalda mientras cogía nuevamente los cachivaches con dificultad, el rubio aprovechó y siseó cual serpiente hasta colocarse detrás de ella sin que se diera cuenta y susurrarle…
. – Eras tú… - (¡dios!) Dio un gritito y tiraba nuevamente los objetos que difícilmente había recogido por el susto y perdía el equilibrio aun estando sentada sobre sus piernas. El muchacho se estaba comportando como una verdadera víbora.
Siseó nuevamente hasta posarse sobre ella con una mirada de satisfacción. (¡Ni qué decir!) Pues esta vez ella lo miraba muy fijamente con el rubor al máximo. Él la rodeó por la cintura y, (Para echar más leña al fuego) tiró de ella, al tiempo que soltaba otro gritito ahogado, y así intercambiar posiciones. Esta vez Naruto estaba abajo y la chica encima de él, pero aún la tenía cogida por la cintura (¡para que no huya y confiese). Y, sin esperar respuesta, prosiguió…
. – entonces… ¿eras aquella linda niña que vi? – ella desvió la mirada. Sus rostros estaban muy cerca.
. - ¿C-como lo s-sabes…? – preguntó en un susurro pero sin llegar a mirarle.
. – Hanabi… - contestó sin rodeos. Ella se dignó a mirarle. ¡No debió contarle nada a su hermana sobre ese tema! Pensó.
. - ¿C-cuando…?
Tiempo atrás…
Después de haber conseguido que el viejo Hiashi aceptara que Naruto lleve a Hinata al Festival Rinne, éste le pidió, si no le importaría, llevar también a la pequeña Hanabi con ellos. No era una petición, sino una condición que si o si debía aceptar si quería pasar el festival y ver los fuegos artificiales con Hinata, la que apenas podía ver debido a las misiones de ambos.
El por supuesto que aceptó.
Ya en el festival, Naruto, como buen caballero patrocinador de la velada (según decía el estúpido libro complicado de Sai sobre las citas) era el que se encargaba de los gastos así que los 3 se hallaban en un agradable local degustando de unos enormes batidos de frutas.
Al parecer, Hinata tenía problemas con el suyo, la tapa de repente se había desprendido y el vaso se le escurrió de las manos cayendo de pie sobre la mesa. No se había desparramado perdiéndolo todo, pero una parte le había salpicado por la cara.
. -L-lo siento…- dijo muriéndose de vergüenza. Era la tercera vez que salía formalmente con Naruto y pensó que se estaba comportando como una patosa. Hanabi y Naruto rieron, pero enseguida el chico rubio se ofreció para ayudarle.
. – Espera Hinata. – el buen novio, utilizó una servilleta para limpiar las zonas de la cara de la chica donde había caído parte del batido. Ella se ruborizó un poco mirando hacia abajo.
. – Iré un momento al servicio. P-perdón. – dijo levantándose y haciendo una reverencia. También tenía las manos salpicadas y con limpiarse no bastaba ya que podría dejarle pegajosas las manos.
. – ve, no te preocupes. - Dijo Naruto mientras terminaba de limpiar la mesa y le dedicaba una sonrisa.
Mientras esperaban a la avergonzada Hinata, Hanabi y Naruto, uno en frente del otro, se miraban mutuamente mientras sorbían sus respectivos lácteos. No decían nada, solo se limitaban a eso, a mirarse. O bueno, hasta este momento.
. - Onee-sama me dijo que en una ocasión la viste desnuda.
. - …
. - ….
–(¡¿Enserio?! ¿¡Estaba de broma!? ¿Porque la primera palabra que tenían que cruzar tenía que ver sobre un tema como ese?). Hanabi había roto el silencio con algo muy comprometedor para ambos enamorados y, ante semejante calibre de pregunta el rubio solo pudo escupir a gran presión el batido por nariz y boca (¡qué dolor!). Una cosa estaba clara, ¡él no había hecho semejante cosa! ¿¡o sí!?
La pequeña solo sonrió.
. - ¡P-p-pero q-qué e-estas diciendo Hanabi! –Naruto limpiaba su boca y nariz. La sorpresa y la vergüenza eran notoria en el chico. –¡Sabes que yo no sería capaz de hacer algo así! -Dijo esto último en un susurro, estaba llamando la atención de los demás.
. – Lo hiciste en una misión conjunta con el equipo de onee-sama. – comentó la chica despreocupada dando otro sorbo al batido. – Era de noche… sobre el agua… ¿No lo recuerdas Naruto nii-san?
. – ¿Qué? ¡Yo no…! - le sembró la duda. Solo en contadas ocasiones había formado equipo con Hinata, Shino, Kiba y Akamaru y la única vez que vio algo parecido era… en la misión para encontrar al escarabajo Bykochu. Recordó que vio a una chica que parecía estar danzando sobre el agua. Oh por dios… ¿Era ella?…
. – Hinata… - Pensó el muchacho.
. – Veo que al fin caíste Naruto nii-san. – dijo Hanabi sin necesidad de respuesta, la cara de Naruto lo decía todo. - Pero no pienses mal de Hinata onee-sama. Ella por sí misma no le contaría a nadie ese tipo de cosas jeje…
. – Esta chica… es muy diferente de Hinata. – Pensó. – No pienso mal de Hinata… pero.
. – Le pedí que me dijera como había descubierto el Kaiten. – interrumpió la chica. – Una cosa llevó a la otra hasta que se detuvo al ver que recordó algo muy vergonzoso. A veces puedo ser muy persuasiva. – concretó la chica de cabellos castaños apuntándose a sí misma con el pulgar. Cayó en la cuenta de que no le quedaba batido . – ¿Me compras otro Narutonii-san?
. – definitivamente no se parece en nada a Hinata. Da miedo. – pensó Naruto tragando con dificultad. – C-claro Hanabi.
. – Ya estoy de vuelta. Perdón si me tardé. – Dijo Hinata apareciendo de pronto. El rubio se asustó tanto que se puso de pie sin saber por que.
. – H-Hanabi y y-yo comentábamos lo increíble que eres Hinata. – dijo involuntariamente.
. – ¿e-enserio? - La aludida solo miró hacia abajo nuevamente ruborizándose.
. – ¡Así es´ttebayo! ¿No Hanabi? – Naruto se rascaba la parte de atrás de la cabeza.
. - ¡Ajá! Jejeje.
. – Ahora si me disculpan, iré por tu batido Hanabi. ¿de qué lo querías? – Dijo el chico casi cayéndose al levantarse.
. – Fresas por favor. – respondió con una sonrisa de inocente.
. – ¿Otro? – pregunto Hinata mirando severa a su hermana menor.
. – Naruto nii-san es el mejor novio del mundo y has sido tu quien lo ha pescado onee-sama. – cambió rápido de tema la menor, se supone que Hinata la reprendería para que no se aproveche de Naruto. Pues Hanabi había conseguido que, en lugar de eso, ella volviera a ruborizarse, a sonreír como una tonta y mirar en la dirección que se encontraba su novio. Él estaba haciendo el pedido para su hermana pequeña. Él se fijó que ella lo miraba y le saludó con la mano y una sonrisa, ella hizo lo mismo devolviéndole el saludo.
. - ¿t-tú crees?
. – Él es el ninja más fuerte del mundo y un héroe para todas las naciones. – Prosiguió consiguiendo que su hermana mayor se emocionara cada vez más. – Tiene para elegir a muchas chicas, pero, de todas, te eligió a ti.
. – yo… - Hinata colocó sus manos contra su pecho y miró al rubio soñadora mientras recogía el pedido y se acercaba a la mesa, ofreció el vaso a la menor y preguntó a su chica si ella también quería otro. Antes se le olvidó ya que quería salir corriendo. Hanabi los miraba feliz mientras degustaba su nuevo Batido
. – soy la mejor jejeje… - Pensó. (Sí, definitivamente.
De regreso…
. -…mmm… - fue lo único que pudo articular la chica. Nuevamente desvió la mirada para que no la viera sonreír. Acordarse de se día le trajo muchos buenos recuerdos. Lo que había dicho su hermana la hizo sentirse la chica más afortunada del mundo (Ella decía la verdad). Al final su hermana no había supuesto ningún problema y se lo había pasado bien, Naruto había sido muy complaciente con la pequeña, habían bromeado, charlado y visto los fuegos artificiales. Un festival que no cambiaría por nada del mundo.
. – entonces… ¿el destino estaba intentando juntarnos tan pronto? - preguntó el chico mientras cogía un pastelito de los que se habían regado por el susto de la chica, comió un poco y luego se lo acercó a los labios de la aÚn prisionera. Ella dio un pequeño mordisco también.
. - ¿tú crees Naruto-kun? –Se había tranquilizado ya un poco, pero seguía hablándole en susurro.
. –Quiero creer que sí…- respondió Naruto. Él había soltado su mano izquierda de la cintura de Hinata para acariciarle la mejilla y así distraerla de sus verdaderas intenciones las cuales consistían en atraer su rostro lentamente acortando la distancia de ese beso que quería darle desde que llegaron. Ella por su parte no opuso resistencia. Esta vez no había vergüenza ni sonrojo, bueno casi no había sonrojo, pero era Naruto quien la tenía entre sus brazos, el héroe de la aldea, no, de todo el mundo, el chico mas codiciado de todas las aldeas. El chico de sus sueños… sí había rubor… y nadie, ni ella misma sabría si algún día dejaría de ponerse, aunque sea un poco roja cada que su chico le diera un beso.
Naruto, a muy poca distancia de Hinata, rió y esto hizo que ella también se contagiara y sonriera. Se miraron unos segundos y sellaron su amor en un profundo y divertido beso, rodando por toda la manta mientras reían entre beso y beso.
No muy lejos de allí una persona estaba observando la escena de los dos enamorados como si de un espía se tratase.
. - Vaya… yo aquí atrapado en este mundo muriéndome lentamente y el tío este se va a una cita. – dijo el chico Namikaze que había llegado al lugar donde los dos tórtolos estaban expresando su amor.
. – Al menos me veo bien jejeje… - pensó antes de empezar a escalar uno de los árboles para ponerse cómodo y espiar a esos dos. Así al menos sabría cuan estaba enamorado su yo de una chica a la que nunca habría imaginado como una novia. - Realmente nos vemos genial… - Pensó mientras veía desde la distancia como Naruto y Hinata se acurrucaban. Ella apoyada en el pecho de él miraban las nubes pasar. Ella describía al parecer una figura, él reía y levantaba su mano para entrelazar sus dedos con los de ella. Sus manos parecían querer tocar el cielo. Él con su mano libre atrajo más el cuerpo de ella hacia el suyo y volvieron a reír por alguna broma que habría hecho Naruto.
Así transcurrió el día, la pareja comió, luego dio un paseo por la orilla del río, luego se volvieron a tumbar cara hacia el cielo y mucho más hasta que el sol empezó a ocultarse sobre las montañas, eso indicaba que era hora de volver y el rubio menor debería salir de allí para no quedar como un mirón. Así que desapareció repentinamente como había llegado pues se suponía que debía estar con Sakura y Kakashi para hablar el asunto de la incursión.
Lo que ocurrió fue que Naruto y Sakura habían llegado a la Torre del Hokage y esperaban a Kakashi ya en el despacho.
. – …era necesario, te lo mostraré. – decía Kakashi mientras abría la puerta del despacho. Los dos chicos se dieron media vuelta y se llevaron una sorpresa.
. - ¡SASUKE-KUN! – saltó Sakura corriendo a abrazar al Uchiha que acompañaba Kakashi. - ¡Q-que sorpresa! ¿Cómo así estas de vuelta? – dijo mientras le abrazaba. Sasuke solo le colocó su único brazo en el hombro y le dedicó una sonrisa muy leve.
. – Recibí el mensaje de Kakashi sobre… - contestó deteniéndose para mirar al rubio que estaba a unos pasos. - …que había llegado otro Naruto.
. – pudiste haberme enviado un mensaje de que vendrías. – Dijo la chica finalizando el abrazo para peinarse el cabello con las manos disimuladamente y mirarse si estaba presentable para recibirlo.
. – fue repentino, además yo habría llegado mucho antes de que hayas recibido el mensaje.
. – Ya veo… - dijo la peli rosa resignándose, puesto que él tenía razón.
. – Al ver que era difícil descifrar el pergamino por los medios convencionales. – habló Kakashi. - vimos la necesidad de llamar al único con un Sharingan muy potente. – dijo esto en lugar de referirse a "algún Uchiha con vida" ya que el habría perdido el suyo en la guerra. De todos modos, no mentía pues Sasuke era poseedor el Sharingan más poderoso de todos los tiempos.
. – todo esto porque tenemos la certeza de que este pergamino era de Obito y Sasuke es el único que puede descifrarlo. – continuó tomando asiento.
. – ¿Sharingan…? – Se preguntó el rubio que solo estaba expectante.
. - ¿Cómo sabemos que Uchiha Obito tenía algo que ver? – preguntó la chica
. – Lo único que se puede apreciar en ese pergamino es la palabra "Gentei Tsukuyomi" (tsukuyomi limitado). Se sabe que él estuvo haciendo muchos tipos de pruebas con esto. Pero todo va más allá. – Kakashi sacó el pergamino y se lo lanzó a Sasuke quien lo atrapó y acto seguido lo abrió.
Mientras leía, Sasuke se sorprendió y luego frunció varias veces el ceño. Parece que había cosas que podía leer sí pero que no comprendía o era difícil de creer. Una de ellas era esa, que había un tipo muy parecido a Naruto, que se llamaba igual, que su apellido solo se había cambiado por otro de sus padres y poco más. Sencillamente era extraño.
No paso ni un minuto y el Uchiha parecía haber terminado de leerlo, apartó el pergamino un poco y cerró el ojo del sharingan dejando solo el del rinnegan.
. - ¿Sasuke-kun te encuentras bien? - preguntó con preocupación ya que el Uchiha se había quedado inmóvil.
No hubo respuesta pasando así varios minutos hasta que, depronto, cerró el pergamino y se lo devolvió a Kakashi.
. – ¿Pero qué…?– Pensó Naruto, al ver que Sasuke tenía…tenía dos ojos distintos. Se sorprendió más cuando éste le miró.
Para el protagonista de esta historia, lo que vino a continuación fue prácticamente increíble e inentendible. Al parecer el tal Obito, que supuso se refería al primo de Sasuke e Itachi, según las conclusiones que iban sacando poco a poco, era que Obito había ido más allá viajando a través del espacio y el tiempo, puesto que su mangekyou sharingan se lo permitía. Kakashi supuso que quizá Obito estaba buscando todo tipo de alternativas para intentar salvar al mundo, una alternativa al Mugen Tsukuyomi (Tsukuyomi ilimitado) de Uchiha Madara. Pero al parecer, no la encontró.
Un silencio reinó en la sala. El chico rubio solo estaba expectante, sin tomar cartas en el asunto o si quiera preguntar alguna de las cosas que habían comentado.
. – Dices que solo lo encontraste, lo abriste y apareciste aquí. – dijo Sasuke refiriéndose a Naruto. Más que una pregunta era una afirmación.
. – Sí... –respondió éste
. – Kakashi. Tenemos que ir a ese mundo. – Dijo de pronto Sasuke sorprendiendo a todos en la sala. – Naruto y yo tendremos que ir al menos.
. – ¿Has visto algo más Sasuke? – pregunto Kakashi. Los demás le miraron.
. - He probado algo más. - dijo haciendo referencia a que después de leerlo, gracias a su rinnegan, envió su conciencia al lugar con el nombre de "sala de eventos". explicando a continuación.
Momentos atrás…
Sasuke había activado su mangekyou y su rinnegan para descifrar lo escrito. Lo que pasó a continuación es que el Uchiha estaba en el centro de una extraña esfera. Lo que la envolvía, era al parecer una serie de ventanas que mostraban un montón de paisajes. Había bosques, desiertos, playas, ciudades antiguas, ciudades modernas… Sasuke se dispuso a entrar a una de ellas pero una voz lo detuvo. Una voz que él conocía muy bien.
. -Espera, Sasuke.
. - Nii-san… - articuló sin girarse. El corazón le dio un vuelco. Creyó que nunca más volvería a verle
. - supongo que vienes para arreglar el asunto de Naruto-kun. – dijo Itachi, el hermano mayor de Sasuke, y éste por fin se giró para verle. Itachi llevaba ropa de otra época, parecía más joven y más sano.
. - ¿Cómo lo sabes? – Preguntó confuso el menor.
. – como ves a tu alrededor Sasuke, cada uno de estos portales representa un mundo alterno. Mundos de todos los tipos que quizá no llegues ni a imaginar. Aquí soy una especie de guardián. – dijo mirándole a los ojos.
. - ¿pero cómo has sabido a qué venía? – preguntó más concreto el hermano menor.
. – como te dije, soy como un guardián de esta sala y sé quienes entran y quienes salen. Yo me habría encargado de traer a Naruto-kun de vuelta a mi mundo que es al que pertenece, pero estoy teniendo problemas.
. - ¿Qué clase de problema?
. – los que cruzan de un mundo a otro, los que son capaces de hacerlo, no suelen durar mucho. Se desvanecen al cabo de un tiempo ya que ellos pertenecen a otro. El problema más serio es que puedan alterar el equilibrio espacio-temporales interfiriendo de una u otra forma en su curso natural. Por esto, el propio ciclo se encarga de destruir a esos intrusos. – Comentó Itachi deteniéndose y dándole la espalda. – ¿Naruto-kun se encuentra bien?
. – Sí. Está a salvo. – respondió. - ¿Cómo puedo devolverle a su mundo?
. – Presta atención hermano. – dijo Itachi serio y Sasuke hizo lo mismo. – un intruso dura lo que su energía vital le permite. En tu mundo, a eso le llamáis chakra. La cantidad de energía puede variar dependiendo del mundo y el individuo. Vosotros poseéis una gran cantidad de energía la cual aprovecháis para elaborar incluso un sinfín de técnicas para autodestruiros. El intruso no sabe esto y se queda atrapado hasta que se consume su energía lentamente mientras muere sin darse cuenta.
Muy pocos son capaces de moverse a través de las dimensiones y quienes suelen lograrlo, perecen. – Sasuke estaba muy sorprendido. Era increíble todo lo que podía haber en esta vida. Muchas cosas aún por descubrir. – Naruto-kun corre peligro Sasuke.
. - ¿Tienes un plan en mente? - Preguntó el menor.
. – Sí y ahora que estás aquí. Me será más fácil con tu ayuda. – dijo poniéndole una mano en su Hombro y éste asintió. – lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que cuando cruces a mi mundo, dispongas de la energía necesaria para aguantar lo que dure nuestra búsqueda.
. - ¿Qué debemos buscar?
. – tenemos que buscar la manera de que Naruto-kun sea aceptado nuevamente y para ello necesitamos mucha más energía, es decir chakra.
. – eso tiene solución. – comentó el menor. – Naruto, el de mi mundo, dispone de mucho más chakra que yo. Vendrá conmigo.
. – Bien, eso está bien. Ahora el único problema que queda es que necesitamos el método, es decir, la técnica o el ritual. Ahora mismo Naruto-kun está condenado, al haber realizado un viaje de este tipo, él se ha convertido en un intruso hasta para su propio mundo.
. – debemos darnos prisa. Naruto lleva ya casi 3 días allí.
. – cierto, al ser Obito de tu mundo quien ha creado este acceso al portal, solo él puede descifrar ese ritual. ¿Podrías traerle?
. – El ha muerto. – respondió Sasuke. La sorpresa de Itachi fue notoria.
. – Joder… Pero supongo que si has llegado hasta aquí, tú serias capaz de descifrar la técnica de reconocimiento.
. – Con estos ojos, soy capaz de todo. – Dijo mostrándole a su hermano sus Doujutsus, un sharingan y un rinnegan.
. – Perfecto. – Respondió el mayor. – lo primero que debes hacer es traer al Naruto-kun de tu época y juntos buscar el ritual en mi mundo. Tengo pistas no te preocupes. – dijo antes de que Sasuke formulara una pregunta. – Pero no podrás traer al otro mientras dure nuestra búsqueda, deberá quedarse allí para evitar que su energía se consuma más rápido y nos dé a nosotros más tiempo. Una vez encontremos lo que necesitamos, le traeremos para proceder a su reconocimiento.
. - ¿Cuánto tiempo le queda a Naruto? – preguntó Sasuke.
. – Si lleva 3 dias y con la media de energía que tenemos en nuestro mundo… otros tres días aproximadamente. Pero será suficiente. Te lo aseguro. Por cierto otra cosa. – prosiguió. – ¿sabrías como traer a Naruto-kun?
. – sí, lo he leído en el pergamino antes de aparecer aquí. – respondió orgulloso el chico.
. – estupendo hermano.
. –si solo unos cuantos pueden entrar en este portal, ¿cómo es que Naruto entro sin saber cómo?
. - Cuando vuelvas, hablaremos con más calma y te explicaré todo con más detalles. Yo estaré aquí esperando cuando vengáis. – Dijo esto último mientras tocaba con dos dedos la frente de su hermano menor y éste volvía nuevamente al despacho.
De regreso…
Ya veo. – Habló el sexto Hokage. – bien, mandaremos a buscar a Naruto y Procederemos. Por cierto ¿donde está exactamente? – preguntó mirando a Naruto y Sakura.
. - Está en las afueras de la aldea, cerca del rio. – respondió la pelirosa
. – ¿y qué está haciendo allí? – cuestionó Kakashi nuevamente.
. – Él… él y Hinata tienen una cita. – contestó la chica algo avergonzada puesto que no se lo había comentado a Kakashi como le había dicho a Naruto.
. – La verdad es que hacía días que no se veían… en fin, quiero que veas la información que he recopilado Sasuke, es sobre los movimientos de Obito. Enseguida regreso. – dijo Hatake Kakashi saliendo del despacho. Los tres se quedaron unos segundos en silencio.
El chico rubio estaba dándole vueltas a lo que acababa de escuchar. - Mis horas están contadas… - Pensó.
Sasuke habló.
. – Si mi hermano dice que no hay de qué preocuparse, es que es así. Confía en él.
. – Lo sé lo sé. Itachi nii-chan es un tío en el que si se puede confiar.
. - ¿Lo conoces? – pregunto algo sorprendido el moreno.
. – Sí jajaja. Él parece más mi hermano que el tuyo Sasuke. – Respondió divertido. Éste pareció haber sonreído un poco, (apenas y se notó…). – está bien, no me preocuparé. – finalizó el rubio. Para evitar más silencio, la chica fue quien rompió el silencio.
. - ¿Qué tal el viaje Sasuke-kun?
. – Poco interesante. – respondió sin ganas
. – estás hecho un desastre. Mira nada más tus ropas. Y tu cabello está demasiado largo. – (más que una reprimenda parecía que eso era una excusa para acercarse más al frió de Sasuke) el Namikaze solo rodó los ojos.
. – iré al baño`ttebayo. – dijo el rubio, pero no recibió respuesta. De esa forma tendrían más intimidad.
De camino a ningún lado (él no sabía dónde estaban los baños) pensó que iría a ver como les iba a su otro yo y a la chica tímida. Sakura había dicho que se encontraban en las afueras de la aldea, cerca del rio. Decidió escaparse.
Naruto no tenía ni idea tampoco de donde estaba el río, así que preguntó un par de veces (intentando no ser descubierto) y en tan solo unos minutos de paseo encontró un pequeño valle repleto de flores, un río que cruzaba por el medio y a una pareja que hacia un picnic. Se acercó lo suficiente para no ser descubierto y se propuso a observarles (espiarles). Mientras les miraba, pensaba en todo lo que, según Sasuke, había hablado con Itachi y que llevaba 3 días fuera de casa y sus padres no sabían nada de él.
Cuando vio que el par de enamorados empezaba a recoger el picnic, decidió volver al apartamento. Se sabía el camino, la aldea no era tan grande así que no le supuso ninguna dificultad. No tenia llaves, se supone que él se quedaría con Sakura y no le quedó de otra que esperar a su otro yo sentado en las escaleras de acceso. Pasada una media hora le vio llegar.
. - ¿Qué haces aquí? ¿Y Sakura-chan? – Pregunto el rubio mayor.
. - ¿Dónde está Hinata? – contestó con otra pregunta.
. – la he llevado a su casa después del picnic. Ahora contéstame tú.
. – ella está bien, está con Sasuke.
. – ¿Sasuke está en la aldea?
. – Kakashi-sensei le había pedido que venga. Parece ser que él era el único capaz de descifrar el pergamino.
. – estupendo ¿no?
. – estoy muriendo lentamente dattebayo. – Dijo el rubio menor sin mostrar algún signo de miedo o algo.
Namikaze empezó a narrar todo lo que había sucedido y lo que Sasuke había contado. Al terminar de contarle todo habló.
. – eres un exagerado y no te preocupes, Yo te ayudaré a regresar. Te lo prometo. –dijo mientras le ofrecía un puño, el observó y al final ambos chocaron.
. – ¿y tú que tal con Hinata?
El autor: ¡Hola! Soy GABBHO, Naruto y Hina parece que se lo han pasado estupendamente al contrario que para el joven Namikaze-kun el cual esta cagado de miedo. Según lo dicho, tiene los días contados.
Más adelante veremos como Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke emprenden su nueva misión acompañados del hermano mayor de Sasuke, Uchiha Itachi. Estos dos compartirán la aventura de la búsqueda del ritual mientras que al rubio Uzumaki le han cambiado los planes. ¿Tendrá que asistir a la preparatoria? No se pierdan el próximo capítulo de Un viaje revelador: "Un verdadero hermano"
¡Kushina-san ese no es tu Naruto!
