. - …Tranquilo Naruto… - era la voz del rubio mayor algo agitada. – ya casi llegamos…

Hace un momento…

. – Eres un exagerado y no te preocupes, Yo te ayudaré a regresar. Te lo prometo. –dijo mientras le ofrecía un puño, él observó y al final ambos chocaron.

. – ¿y tú que tal con Hinata? – preguntó el rubio menor.

. – pues… intenté que Hinata se lo pase bien… hacía tiempo que no nos veíamos y extrañaba molestarla jajaja. - respondió pensando en lo sucedido durante la cita.

. – jejeje… sí que te gusta hacer que lo pase mal… - Namikaze empezó a sentirse mal. De pronto, todo a darle vueltas. Ya no oía nada.

. – Oe…Naruto… ¿Qué te ocurre?... – fue lo último que escucho antes de que todo se vuelva negro.

De regreso…

. – Que… ¿Qué ha ocurrido?... – el chico empezó a incorporarse lentamente. Se hallaba nuevamente en el mismo hospital cuando despertó por primera vez en ese mundo.

. – estas sufriendo los síntomas del desvanecimiento. Estas perdiendo energía vital poco a poco. – Contestó la chica peli rosa, era ella quien le atendía. A un lado de la sala se encontraban Naruto, su otro yo y Sasuke.

. – no fastidies… ¿voy a morir Sakura? – preguntó nuevamente. Esta vez sí tenía miedo.

. – Morirías si yo no estuviera aquí, tonto – dijo la chica sin mostrar ningún tipo de preocupación al respecto. – Solo tendrás que no ejercer mucho esfuerzo físico, alimentarte bien y nosotros nos encargaremos de que no pierdas más chakra.

. – entonces… ¿no me preocupo por ello?

. – ya no – dijo el rubio mayor acercándose. – antes no lo sabíamos pero ahora sí. Te he transferido un poco de mi chakra. Con eso será suficiente para ir a tu mundo, buscar el jutsu y que puedas regresar a casa.

. – vaya… ¡gracias chicos! – dijo sintiéndose más aliviado. –ya… ¿puedo levantarme?

. – por supuesto. – dijo la chica. – ahora tienes que comer algo para recuperar energ…

. – ¡CONOZCO EL SITIO PERFECTO DATTEBAYO! – gritó emocionado el joven Uzumaki dándole un susto de muerte a Sakura.

. – ¡TONTOO! – y ¡PAM! Hostión en la cabeza al rubio mayor. – ¿que no te das cuenta de que esto es un hospital? ¿Cómo puedes chillar de esa manera? – la chica estaba furiosa (¡por dios!)

. –¡Ouch!, ay ay…perdona Sakura-chan… - se quejó el muchacho.

. – ¿Y cuál es ese sitio? – preguntó el menor

. – ¡ICHIRAKU NO RAMEN´TTEBAYOO¡ - contestó sin perder la emoción por el golpe de antes

. - ¡SHANAROO! – Y ¡PAM! Un segundo golpe no faltó. - ¡TE DIJE QUE NO GRITARAS!

. – ¡OUCH!

Namikaze miraba con mucho miedo al par. Parecía que era él quien sufría semejantes arremetidas.

Por otro lado, a un lado de la sala y sin decir nada, Uchiha Sasuke pensaba en la conversación que había tenido con su hermano Itachi. Su confusión radicaba en que él era de otro mundo y no el Itachi que él conoció. Pero su forma de ser y de tratarlo, era la misma con la que el recordaba. Y él le llamó "hermano" en varias ocasiones durante su encuentro. Podría ser que quizá por fin tendría tiempo de hablar con él, o al menos conocer al Itachi de ese mundo.

Más tarde en el puesto de ramen de Ichiraku…

. – ¡Buenas O-chan! – dijo el dueño del puesto de fideos.

. - ¡Hola Naruto-kun! ¡Hola chicos! ¿lo de siempre muchacho?! – Respondió contento Teuchi saludando a Naruto, al encapuchado, a Sakura y a Sasuke.

. - ¡Por supuesto dattebayo!

. – Veo que traes nueva compañía. – dijo el viejo refiriéndose al encapuchado.

. – así es – respondió el rubio mayor rodeando con un brazo a Namikaze. – oye O-chan, sobre eso… ¿puedo confiar en tu discreción?

. – Mmmm… por supuesto… ¿Qué ocurre? – preguntó el hombre intrigado.

. – Verás… no te lo vas a creer. – Dijo en un susurro acercándose al oído de Teuchi. – él es mi yo de otra dimensión y le traje para que probara el mejor ramen del mundo, bueno, de todos los mundos.

. – ¿Lo dices en serio? - preguntó el hombre sientiéndose vigoroso. - ¿y ha venido desde muy lejos solo para probar mi ramen?

. – bueno… más o menos jejeje. – comentó el chico. No era cierto pero… el viejo se merecía todos los halagos del mundo. El ninja le hizo una señal para que se quitara el cobertor y este asintió.

. – ¿crees que es una buena idea Naruto? – preguntó Sakura y el chico se detuvo.

. – no lo sé… pero si preguntan les diré que es uno de mis clones de sombra y listo. – Dijo como solución al problema. – ¿por cierto hoy no está Ayame nee-chan?

. – ha ido a comprar más productos. Desde que todo el mundo sabe que aquí es donde se alimenta el héroe, viene gente de lugares que no sabía que existían jajajaj.

. – jajajaja, menos mal hemos venido temprano. – rió sincero el chico con la mano en la nuca. Muestra de que se sentía alagado y avergonzado. Sakura también sonrió y Namikaze se mostró asombrado pues vaya donde vaya su otro yo, éste era muy respetado por todos.

. – Bueno O-chan, prepara tu mejor ramen. Hoy es una ocasión especial. – dijo muy emocionado el rubio mayor. El joven se dispuso a quitarse el cobertor de una vez.

. – ¡cielos! Si es como verte a ti mismo. – dijo asombrado el viejo Teuchi.

. – más o menos jajajaj. – el chico Namikaze estaba más animado ahora, aunque el hambre que tenía era voraz y olía muy bien.

. – Verás cómo será lo mejor que hallas probado en toda tu vida jejej. – el mayor estaba ansioso.

. – Teuchi no o-chan Tiene su propia línea de restaurantes en mi mundo. Es el mejor ramen de la ciudad, muy famoso´ttebayo. Pero eso sí, nunca le había visto en persona jejeje.

. – ¿Lo dices en serio Naruto-kun? – preguntó el viejo. Era su sueño ser famoso por lo buenos que estaban sus fideos.

. – así es jejeje. – respondió.

. – Bien, entonces probarás ¡el mejor ramen hecho por las mismísimas manos del maestro Teuchi-sama! - Los dos Narutos rieron al contrario que sakura y sasuke, a ellos solo les resbaló una gota. La ficticia fama se le estaba subiendo a la cabeza.

Los cuatro comieron muy a gusto y el joven rubio pidió 4 raciones, (pobre bolsillo Uzumaki). Sin duda era el mejor ramen del mundo.

Entre bromas y comentarios se acercaba la hora de la partida y Sasuke y Naruto irían a su mundo mientras el joven se tendría que quedar. Pasaron por el apartamento del ninja para equipar lo necesario para la misión. Pero Hinata ya se estaba encargando de ello.

. – Hinata, que sorpresa. No tenias que molestarte dattebayo… - dijo el chico rascando su cabeza.

. – Para nada, no es ninguna molestia Naruto-kun. – respondió la chica con una sonrisa mientras doblaba unas mudas de ropa del chico. Ella se enteró de la misión por su novio poco después de que el Namikaze fuera ingresado por segunda vez y ellos quedaron en verse en el apartamento. – ¡Oh! Tu cena ya esta lista. – dijo la chica yendo hacia la cocina, él solo se quedó mirando por donde se había ido la chica con un leve rubor y un par de corazones en lugar de ojos. La cara de bobo perfecto.

. – oe… - preguntó el menor.

. – mmm ¿qué quieres? – respondió éste mirándolo.

. – Quería… - le resbaló una gota, Uzumaki le miraba con esa cara de estúpido. – quería darte esto – Dijo el chico sacando un aparato rectangular y pequeño de su pantalón. La cara de idiota pasó a una interrogante.

. - ¿Qué es eso?

. – se llama teléfono móvil.

. – ¿y para qué sirve? – preguntó dándole vueltas y observando con sumo interés.

. – sirve para comunicarse desde cualquier parte con otras personas que tengan otro como este o un aparato similar. Lo necesitarás cuando vayas a mi mundo – comentó quitándoselo de las manos y encendiéndolo.

. – ¿y cómo funciona`ttebayo?

. – Te lo mostraría, pero aquí no hay cobertura y viendo tu reacción supongo que aun no se han inventado.

Namikaze enseñó a Uzumaki cómo tenía que usarlo. El mayor pensó que todo eso era muy complicado pero, si era necesario en aquel mundo, debía aprender a usarlo.

Después de unos diez minutos entró nuevamente la chica a la habitación. Ella venia por la mochila de misión de su novio para dejarle todo preparado. Después de sonreírles a ambos, salió enseguida con lo que venía a buscar.

. – No duermes con ella pero dejas que haga todo por ti, eres raro´ttebayo. – dijo el rubio menor mirándolo con los ojos entrecerrados.

. – ¡¿p-pero q-que dices?! – preguntó un rojo de vergüenza Uzumaki. – Yo no… ¿Cómo crees…? ¿Q-qué puedo hacer? No puedo decirle que no si me mira así… - dijo finalmente poniendo cara de bobo nuevamente.

. - ¿Cómo que te mira "así"?

. – pues que me mira así…

. – estas como una cabra ¿lo sabías? – dijo resignado tumbándose en la cama para relajarse.

. – ¿hace cuanto que estáis saliendo? – preguntó mirando al techo. El mayor se había sentado al filo de la cama mientras miraba el teléfono móvil, se detuvo para pensar.

. – pues…creo que ya son 3 meses. – respondió volviendo al aparato

. - ¿Cómo no lo sabes? Se supone que las parejas cada mes celebran el día que empezaron a salir y hacen cosas especiales y todo ese rollo… - dijo pensativo poniendo sus manos detrás de la cabeza mientras miraba al mayor con intriga.

. – Amo a Hinata y cada que paso tiempo con ella quiero que sea especial, que sonría y que se sienta a gusto. – dijo tumbándose a un lado de la cama imitando al menor. – Ella cuida mucho de mí como has visto. No debería tener porqué hacer lo que hace así que por eso intento siempre compensarla de alguna manera. Y no necesito una fecha específica para tener que hacer algo especial por ella. - Añadió.

. – Joder´ttebayo… no sabía que podría llegar a ser tan profundo. – dijo refiriéndose al rubio mayor como si fuera él mismo.

. – Lo sabrás cuando encuentres a la indicada.

. – pero si es la única novia que has tenido tío. – dijo el menor sintiéndose orgulloso.

. – pues me alegro de que la primera haya sido la indicada. No tengo la necesidad de salir con otras chicas cuando ya tengo a la perfecta. – dijo despreocupado y con semblante sabio. El rubio menor se sentó para admirarle bien. En serio pensó que era bastante profundo.

. – Pues sí que es la indicada… para darle llaves de tu apartamento y todo… - el rubio mayor sonrió ante esa afirmación.

. – sobre eso… jejeje… fue hace un par de meses más o menos… como sabes yo no suelo ver a Hinata todos los días ya que o ella tiene alguna misión o las tengo yo... – rió y empezó a recordar.

Meses atrás…

Una tarde antes de una misión, Hinata había ido a despedirse de Naruto a la entrada de su apartamento ya que justo acababa su misión y él se iba a otra. Ya eran más de dos semanas las que apenas se veían.

. –Hola Naruto-kun. – dijo la chica sonriendo, con un leve rubor y con las manos detrás de la espalda.

. - ¡Hinata! - exclamó Naruto sorprendido al salir de la puerta. Estaba listo para reunirse con Shikamaru, Sai y Sakura. - ¿Q-que tal ha ido tu misión? – preguntó desviando la mirada, ya que estaba ella allí, aprovecharía para darle "eso".

. – algo cansada… pero todo ha salido bien. – dijo ella también desviando la mirada al suelo. – yo…y-o quería venir para desearte suerte…

. – Gracias… - dijo el chico sobándose la nuca, estuvieron en silencio unos largos segundos hasta que ya estaba decidido. - Espero que le guste… - pensó el rubio

. – Hinata. – dijo nuevamente acercándose un poco a la chica.

. - ¿Sí Naruto-kun?

. – Tengo un regalo para ti. – soltó y al mismo tiempo la tomó de las manos. Los tonos de la chica empezaron a cubrirle la cara. – lo dejé en el salón.

. – ¿c-como?

. – Si jejeje… toma – dijo ofreciéndole las llaves de su apartamento

. – E-espera Naruto-kun. Yo… - decía la chica muy confundida pues el chico hace poco menos de un mes le pidió formalmente que sea su novia y veía repentino que le diera las llaves de su apartamento, ¿confiaba tanto en ella? ¡El bien podría abrir la puerta y darle eso que tenia para ella antes de irse! Luego por otra parte estaba el hecho de que él se las había arreglado para hacerle ese regalo a pesar de no poder verse. Naruto entonces cogió la mano de la chica y con la otra le dio las llaves luego aprovechó la cercanía para agarrarla de la cintura y pegarla a su cuerpo. Ya no había más tonos de rojo existentes para delatar lo ruborizada que estaba.

. – Te echo de menos… -dijo el chico antes de darle un beso con mucha necesidad. Ella no sabía qué pensar, al menos sí sabía que necesitaba ese beso tanto como él al igual que le echaba de menos.

Cuando se separaron él la miraba con una sonrisa y ella no sabía donde ocultar ese rubor.

. – Nos vemos pronto. – dijo tomándola de la mejilla. Ella se mantuvo en silencio. Naruto bajó las escaleras de un salto y, antes de continuar, la chica reaccionó por fin.

. – !Nos vemos pronto Naruto-kun!. –él se dio la vuelta y caminando, hacia atrás, se despidió con la mano unos instantes. Luego se volvió otra vez para correr hacia el sitio de encuentro con sus compañeros de misión. La chica empezó entonces una lucha de indecisión. No sabía si entrar o no a por el regalo. Pensamientos como "es muy repentino", "no sé si pueda entrar si Naruto-kun no está" "¡qué vergüenza!", todo esto acompañado de bajadas y subidas de las escaleras de acceso, al final se estaba cansando, tenía que decidirse.

Finalmente encontró el valor y, caminando con cuidado, fue al salón donde él le dijo que estaría el regalo. Efectivamente allí estaba, cuidadosamente envuelto y con una pequeña nota que decía "para Hinata". Ella pensó un momento (ruborizada por la emoción y el detalle) y luego lo abrió. Se encontró con una foto enmarcada y en ella había dos jóvenes, uno mostraba una sonrisa muy amplia mientras abrazaba al otro con un poco de rubor en su cara. Se trataba de ellos dos en su segunda cita, fue un día genial. Era la primera fotografía que compartían.

Ella abrazó la foto contra su pecho y sonrió, realmente estaba feliz pues el sueño de que el rubio haya aceptado sus sentimientos se había cumplido.

De regreso…

Una hora más tarde se encontraban todos en el sitio de encuentro, es decir, uno de los campos de entrenamiento al aire libre. Allí realizarían la técnica que les llevaría al otro mundo.

Todos los chicos estaban allí para despedirse de los viajeros Naruto y Sasuke. No todos los días se planea un viaje a otros mundos.

Ya era el momento.

. –Si tienes tiempo, mira si papá y mamá están bien. Quizá estén preocupados… - Pidió el rubio menor a su otro yo.

. – Por supuesto dattebayo. Yo también quiero verles jeje… - dijo el rubio mayor con un poco de nervios, vería a sus padres.

. – gracias tío. – añadió ofreciendo un puño, Uzumaki respondió al gesto.

. – Cuida de Hinata. – soltó de repente el mayor sin pensar en lo que causaría en la chica puesto que estaba allí con ellos. Ella miró hacia otro lado para que no se fijaran en que estaba roja (ya…) de todos modos no tenía sentido, ella era más fuerte que su otro yo y estaba claro que se podía cuidar sola pero… un novio es un novio.

. – lo haré, lo haré´ttebayo jajaja y antes de que se me olvide… - dijo localizando a Ino, pues momentos antes se había percatado del cacharro y Naruto, viendo la curiosidad de ésta, le enseñó a hacerse fotos y a editarlas mientras iban de camino al campo de entrenamiento. El rubio mayor aprovechó el momento a solas para tomar a la aun ruborizada Hinata por la cintura. Esto empeoró el rubor.

. – Q-que tengas suerte Naruto-kun. – dijo con todo el valor del mundo mirándole a los ojos.

. – ¿sin mi beso de la suerte? – el tono de rojo subía

. – ¿!Q-quee¡? ¡Naruto-kun… e-están todos! – dijo esto en un susurro y ya sin mirarle.

. – ¿entonces no quieres darme "mi beso de la suerte"? – Aun la tomaba por la cintura.

. - ¡N-no! Q-quiero decir sí… ¿p-pero delante de t-todos Naruto-kun?

. – ellos saben que eres mi chica ¿no? – ¡Le iba a dar un infarto!

. – E-está b-bien… - Dijo ella sonriendo y nuevamente mirándole por fin.

Lentamente la chica subió sus manos para atraer el rostro de su novio, ponerlo a su altura y plantarle un beso…

Naruto cayó en la cuenta de que era la primera vez que Hinata era quien le besaba por primera vez. Entonces sonrió separando el contacto de sus labios y, para exagerar la cosa, levantó a la chica por la cintura para seguir besándola mientras daban un par de vueltas. Él estaba muy feliz.

Por supuesto todos se empezaron a dar cuenta de que los dos enamorados estaban expresando su amor abiertamente y los comentarios como "Uuuuuh" o "¡iros a un motel!" no faltaron. Sakura moría de envidia. - ¿Por qué sasuke-kun no es así? – pensó.

Cuando Naruto bajó a Hinata cubrió su rostro con las manos para evitar mirar a todos los que ya de por si estaban mirándolos, el chico solo rascaba su cabeza avergonzado.

Momentos más tarde, Naruto y Sasuke estaban uno junto al otro mirando el pergamino, el moreno activó sus ojos y procedió.

Una luz brillante les cegó por completo para después oír una voz que Sasuke reconoció de inmediato.

. – Os estaba esperando. Naruto-kun, Sasuke.

. – Itachi… - dijo algo sorprendido el rubio.

. – estamos listos. – habló Sasuke.

. – entonces por aquí. – continuó sin perder más tiempo entrando por uno de los portales. Sasuke cogió por el brazo a Naruto y ambos entraron. El rubio solo vio una luz cegadora nuevamente y sintió mareo.

. – Bienvenidos al siglo XXI viajeros. – Hablo una voz. Esta vez no era la de Itachi. Uzumaki miró hacia un lado y vio a Sasuke incorporarse, luego a su alrededor y vio que los dos estaban en una especie de altar. Echó un vistazo alrededor y vio a un grupo de sujetos encapuchados. Uno se acercó a ellos.

. – Yo soy el líder de la hermandad Nube roja, Yahiko. En vuestro mundo nos llamábamos Akatsuki. – todos empezaron a acercarse y a descubrirse, los dos muchachos se sorprendieron mucho ya que efectivamente estaban los miembros de dicha organización es decir, Itachi, Deidara, Sasori, Konan, Nagato, Hidan, Kakuzu y Kisame, estos dos últimos parecían más humanos y menos aterradores. Naruto y Sasuke se pusieron en guardia enseguida.

. – Tranki, tranki. – saltó deidara. - En este mundo tenemos mejores cosas que hacer como para estar haciendo el caos. Joder.

. – nuestra misión aquí es ser los guardianes de las distintas dimensiones y por ello, queremos ayudar a Naruto a volver. – habló el pelirojo Nagato. Los dos muchachos se calmaron.

. – además en vuestra dimensión sois muy fuertes, no os podemos vencer pero sí deteneros. – dijo nuevamente el líder. Los dos chicos estaban muy sorprendidos

. – creo que me estoy perdiendo algo. – hablo Naruto mostrando su incomprensión.

. – Te lo explicaremos. – contestó el líder y procedieron a hacerles un resumen de lo que sucedía. - de alguna forma existen muchas dimensiones creadas a partir de variaciones espacio-temporales las cuales acaparan todas las posibilidades a la vez sin tener que elegir y es aquí cuando se crean las dimensiones.

. – Ne… no me entero de nada. – Interrumpió Uzumaki y a todos les cayó una gota.

. – a ver tío... mmm... imagínate que vas por un camino y de pronto te encuentras que se parte en dos. – comentó Kisame.

. – Ajá – comentó el joven que ya iba entendiendo a la explicación de kisame.

. – en un letrero pone que si sigues por allí encontraras comida y en el otro que hay dinero. Lo normal es que tengas que elegir uno de los dos pero si eliges uno, te quedas sin el otro. Lo vas… ¿pillando?

. – sí

. – pero sucede que tu quieres las dos cosas y tienes la capacidad de clonarte y eliges los dos caminos.

. – Aaaaaah, entiendo. – todos suspiraron.

. - ahora tú y tu clon vais por dos caminos distintos pero os encontráis con dos o más desvíos y vuelves a crear varios clones para acapararlos todos. Al final lo que estás haciendo es crear varias dimensiones.

. – ahora si comprendo dattebayó. – contestó rascándose la cabeza mientras los demás miraban a un kisame victorioso.

. - Existe la posibilidad de que se pueden crear brechas espontáneamente que unen dimensiones pero aun así solo muy pocos son capaces de verlas o siquiera adaptarlas como es lo que ha hecho Uchiha Obito de tu mundo. El aparte de poder ver las brechas, ha creado todo un sistema sofisticado de acceso, es decir el pergamino. – continuó Yahiko. Pero el rubio tenía la cara en dos líneas, esto quería decir que se había vuelto a perder.

. – imagínate que vas por el bosque y por casualidad ves una cueva y descubres que dentro hay el mejor balneario de aguas termales del mundo solo para ti. Entonces para que nadie más pueda entrar a él, coges y le pones una puerta, la cierras con llave y cubres la entrada. – Comentó kisame atendiendo a los mensajes de su móvil despreocupadamente.

. - ¡ahhh! Entiendo`ttebayo. – dijo nuevamente el rubio. Todos perdieron el equilibrio y cayeron. Por dios…

. – AHORA…– Procedió el líder apretando los dientes y con una vena hinchada. – nuestra misión es averiguar donde se han abierto esas brechas y evitar que nadie pueda pasearse libremente por las dimensiones ya que es mortal además de crear posibles alteraciones en los diferentes mundos.

. – nosotros aun no somos capaces de pasar más allá de la entrada, es decir la sala donde Itachi se encontró con sasuke. – habló Konan, la chica. – estamos buscando el ritual creado por Obito el cual le dotó de la habilidad necesaria para cruzar de una dimensión a otra burlando el desgaste vital que supone. Eso nos ayudará a que Naruto regrese a casa sin sufrir la muerte. – terminó la chica mostrando una enorme mesa redonda donde habían un montón de papeles y artefactos antiguos.

. – Si Obito pudo hacer todo eso, ¿porque no eligió una dimensión y quedarse en lugar de intentar destrozar nuestro mundo? – preguntó Sasuke

. – buena pregunta hermano. – hablo Itachi. – lo que sucede es que aunque el pueda viajar entre dimensiones, el se convierte en un narrador en tercera persona. Vaya donde vaya, ya hay otro como él, con su propia vida y su propio camino. El es solo eso, un viajero con pasaporte libre pero no puede retroceder en el tiempo para cambiar las cosas.

. – mmm… bien, entonces, Naruto, Sasuke, nos ayudareis a buscar el ritual que se dejó Obito aquí. Le estamos siguiendo la pista. – dijo un joven Kakuzu guiándolos hasta la mesa.

. – ¿qué es eso? - preguntó el rubio mirando una especie de prisma en medio de aquella mesa.

. – con ello podemos canalizar la energía que emana la brecha que conecta a este mundo con los otros, y ver la mayoría de mundos. Muy pocos pueden verlas.

. – Ya veo… - dijo el ninja rubio admirando la complejidad del aparato.

En ese mismo instante, otro aparato empezó a vibrar y Naruto se dio cuenta de que se trataba del cacharro que le prestó su otro yo.

. – contesta, ¿a qué esperas? – preguntó Deidara pues el chico se quedó mirando el nombre que ponía en la pantalla luminosa: "Mamá".

. – Eh…yo… - el chico estaba muy nervioso, era mamá y no sabía que decirle.

. – tienes que tocar donde parpadea y arrastrarlo. – se supone debía pensarlo bien, pero Deidara se adelantó. – ¿Ves?

. - ¿¡POR QUÉ HAS HECHO ESO DATTEBAYO!?

. - ¡Naruto! ¿¡e-eres tu hijo!?... ¿¡Dónde estás!? ¿¡Cariño te encuentras bien!? – la voz de la mujer que salía de ese trasto se oía muy desesperada y preocupada, parecía estar al borde de las lagrimas si es que aun no lo estaba. Al chico se le hizo un nudo muy grande en la garganta.

. - ¿e-estas…ahí…? - se oyó un sollozo.

. - ¿A qué esperas capullo? ¡Es tu madre! - dijo el rubio de la nube roja. El aludido se fijó en que todos estaban mirándole.

. – Ella no es mi madr… - respondió susurrándole a deidara. Pero este nuevamente se había adelantado y le había puesto el aparato en la oreja. Detrás se oían más sollozos. Ella estaba destrozada.

. - H-hola… - no le quedó de otra al ninja rubio, no tenía salida.

. – ¡NARUTO!, ¿¡ESTAS BIEN!?

. – S-sí…

. – entonces vuelve a casa hijo…lo siento mucho…papá y yo lo sentimos mucho… te queremos tanto… - la presión en la garganta del chico era tan grande, que se abrió paso a través de sus ojos liberando un torrente de lagrimas. - S-si no quieres volver al menos dinos dónde estás.

. – Yo… - un pequeño sonido salió del aparato y no se oyó nada más. Naruto lo miró sin comprender.

. – parece que te has quedado sin batería. Suele pasar. – respondió Deidara que se encontraba a su lado.

. – Tienes que volver a la casa de tus padres Naruto-kun. - Habló Itachi, el no había caído en que sus padres estarían preocupados por él y puesto que llevaba casi 4 días desaparecido, podría ocasionar problemas.

. – ¿Y-y que hay de la misión? - preguntó buscando prioridades. - Se supone…

. – No te preocupes, con Sasuke y los chicos será suficiente. – interrumpió el Uchiha mayor. - Cuando hayamos encontrado lo que buscamos, entonces te buscaremos para culminar el ritual. Ya sabes, necesitamos de tu energía.

. – ¿estás seguro de que no me necesitáis? –

. – al contrario, de esta forma nos ayudas a mantener a la policía alejada ya que te estarán buscando porque seguramente tus padres habrán denunciado tu desaparición. – habló el líder esta vez.

. – está bien… - respondió el ninja rubio. Muchos sentimientos ahora inundaban su corazón, estaba ansioso, nervioso, preocupado y feliz. Vería a sus padres…

. – pues vamos cuanto antes. - se ofreció el Uchiha. - Sasuke, puedes quedarte mientras llevo a Naruto-kun a su casa, así los chicos te ponen al tanto y empezamos. – Sasuke asintió y Uzumaki seguía mirando el teléfono móvil ahora "sin bateria".

Los demás empezaron a recoger papeles, a escribir con los dedos muy rápidamente en otros aparatos luminosos, a fumar… Sasuke se acercó de pronto a Naruto.

. – deberías estar alegre. – dijo posándole la mano en el hombro dándole ánimos.

. – Lo estoy…Sasuke, pero…

. – tómatelo como una misión en todo caso. De esa forma no me estorbarás.

. – teme… jajajaja.

. – vamos Naruto-kun. – Dijo Itachi una vez había recogido sus cosas. El muchacho asintió y le siguió a través de una pequeña puerta escaleras abajo.

Al pasar a un piso inferior, todo cambiaba. No se parecía en nada a lo lúgubre que parecía el ático en el que habían aparecido ya que todo estaba más iluminado. El Uchiha le guió por un pasillo hasta entrar a una de las habitaciones.

Ya una vez dentro abrió un armario y empezó a sacar ropa mientras Naruto se dedicaba a curiosear la estancia. Estaba claro que esa habitación era más grande que la suya. Había aparatos modernos, un instrumento de cuerda colgado en la pared, un montón de figuritas y fotografías en su mesita (había fotos de la feliz familia Uchiha, otras de niño junto con sasuke, con su padre, con su madre, con unos jóvenes integrantes de akatsuki). Nada comparado con el Itachi de su época. Este sin duda había sido feliz.

. – Tienes que quitarte esas ropas. – dijo ofreciendo unas cuantas prendas. - toma.

. - ¿Qué tienen las mías? – respondió observando que sus ropas estaban en perfectas condiciones.

. – que llamarías la atención. A menos que parezcas un friki que acaba de salir de una convención de manga y anime. – dijo divertido.

. – d-de acuerdo… - contestó resignado, no sabía lo que era un friki y menos una convención de manga y anime.

Al final terminó sin su banda ninja, con una camisa manga corta entre abierta negra sobre una camiseta interior roja, unos "pitillos" negros también y unas "deportivas" bastante cómodas.

. – perfecto, ahora si ya podemos irnos. – comentó Uchiha mientras veía al rubio mirarse en el espejo.

. – esta bien´ttebayo. – la verdad no le quedaba nada mal el nuevo vestuario.

Parecía una red de viviendas al igual que su apartamento, salvo que en lugar de bajar escaleras utilizaron un pequeño cuarto que parecía un teletransportador pues en cuestión de segundos habían bajado 12 pisos. Llegaron a una estancia a la que el hermano mayor de Sasuke llamó "estacionamiento subterraneo" y se detuvieron ante una especie de máquina.

. – ¿Te gusta mi montura? – preguntó dirigiéndose hacia un armario, Naruto miraba la "montura" pues parecía no tener vida.

. - ¿montura? – preguntó sin dejar de mirarla, no tenia patas y tenía dos ruedas, era más pequeño que un caballo y si se supone me tenía que llevar allí, preferiría ir saltando tejados.

. – Toma. - dijo Itachi ofreciéndole una especie de casco. Cada vez entendía menos. – póntelo, así nos evitaremos problemas con la policía. – sí, de seguro no se enteraba de nada. Obedeció

Ambos montaron sobre el aparato y de pronto se activó debido al rugido que soltó. Parecía que había cobrado vida de repente y salieron del parking para mostrarle al chico una ciudad muy iluminada y despierta.

Luces y más luces, y edificios muy grandes. Calles muy grandes y aun así abarrotadas de tráfico. Lo bueno de ir en la "motocicleta" de Itachi es que podía adelantar y moverse con más facilidad que otros vehículos ya que habían un montón de tipos.

Las preguntas del chico no tardaron en aparecer las cuales iban desde qué eran las luces que obligaban a detenerse o a moverse, hasta de la enorme ave que había pasado haciendo mucho estruendo.

Minutos más tarde habían reducido la velocidad (esa montura era muy rápida y parecía no cansarse) pues habían pasado de la ruidosa ciudad, a una zona más residencial y tranquila. Eran casas más separadas, pequeñas e independientes.

. – Hemos llegado. – dijo de repente el muchacho deteniendo la motocicleta en frente de una casa de dos plantas. El rubio se bajó y se quitó el casco de moto ofreciéndoselo a Itachi sin apartar la mirada de la fachada principal de la casa. En el buzón rezaba "Namikaze". – Tranquilo. – dijo sonriendo debido a la cara de espasmo del chico. – por cierto estaré en contacto contigo a través de tu móvil. Intenta mantenerlo siempre cargado. – finalizó y el chico asintió con la cabeza para dirigirse a la puerta y dudando un poco, tocó.Se oyeron unos pasos apresurados, luego una pausa y la puerta se abrió de golpe.

. – ¡Naruto! - dijo la mujer peliroja enfrente del rubio con las manos en el pecho y con unas lágrimas que amenazaban con salir de golpe. El muchacho solo tragó saliva y no dijo nada puesto que muchos pensamientos se aglomeraban en su cabeza y sentimientos en el corazón que le impedían pronunciar palabra. – ¡Hijo mío has vuelto…! – dijo abalanzándose sobre Uzumaki para envolverlo en un abrazo y hundir su cara en el pecho de éste rindiéndose al llanto.

. – Mama… - alcanzó a pronunciar al final para terminar por abrazarla también y soltar unas lágrimas rebeldes.

Se habrían quedado así durante unos minutos ambos sin articular palabra, solo un silencio interrumpido de vez en cuando por los sollozos de ambos. El llanto poco a poco cesó y la madre se separó un poco del hijo para mirarle a los ojos, ésta frunció el ceño aun con lagrimas en los ojos observando al confundido muchacho debido al raro cambio de actitud.

. - ¡PAAAAM! – Un certero golpe se incrustó en la rubia cabeza de Naruto sin previo aviso.

. - ¡DUELE! – Chilló el chico encogiéndose para sobar la zona del impacto y apaciguar el dolor frenando la muy probable aparición de un enorme chichón. Al Uchiha que aun seguía mirando un poco apartado y montado en su moto le rodó una gota.

. - ¡NAMIKAZE NARUTO! ¡¿CÓMO TE ATREVES A HACERNOS PASAR POR TODO ESTO A TU PADRE Y A MI?! – decía ahora una furiosa Kushina mirando a su hijo que, aunque le sacaba más de una cabeza de altura, ahora se hallaba encorvado y temblando de miedo. - ¿¡Y quien eres tú!? – preguntó aun enfadada dirigiéndose al motorista.

. – ¡H-hola K-kushina-san! – respondió el muchacho quitándose el casco apresuradamente.

. - ¡¿Itachi-kun?! ¡TU!– Dijo mirándolo sorprendida pero aun con cara de asesina.

. – Y-yo… - dijo muy nervioso sin saber que hacer o decir. Seguramente ella le está culpando por encubrir la rebeldía de su hijo.

. – B-buenas noches Kushina-san, Naruto-kun. ¡L-lo siento! - El moreno se puso con dificultad el casco y arrancó su moto a toda velocidad para huir.

. - ¡Me las pagarás Itachi-kun! – dijo saliendo un poco más mientras levantaba un puño inquisidor. – ¡Pásate un día de estos a comer! – finalizó, despidiéndose con la mano. El muchacho no habría oído esto último.

Ahora se acercaba con las manos en jarra al asustado Naruto que temblaba pues había puesto nuevamente su anterior cara de cabreada. El chico solo cerró los ojos.

. – Nos tenias preocupados… - soltó la mujer mientras le abrazaba de nuevo. – No lo vuelvas a hacer por favor. – Dijo mirándole con ojos tiernos. Naruto se sentía feliz de que sus padres se preocuparan mucho por él y, aunque su madre cambie de un estado a otro en cuestión de segundos, era una muestra de que le quería sin dudas.

. – N-no lo volveré a hacer´ttebayo. – dijo devolviéndole el abrazo y con una sonrisa. La madre también sonrió.

. – Ahora entra y toma un baño mientras preparo la cena, tu padre llegará en unos momentos y tienes muchas cosas que contarnos. – hablaba la mujer mientras le conducía al interior del hogar. – como por ejemplo el porqué llevas el pelo más corto y estas como que mas corpulento. ¿es por alguna chica?

. - ¿e-eh? Y-yo… - dijo sonrojado pensando en Hinata, ¿Qué estaría haciendo ahora mismo?

. – aaa ya veo, es por una chica. – comentó cómplice la peliroja. Él seguía cada vez más rojo. – espero que esta vez sea la adecuada y te ayude a sentar cabeza de una vez. Sobre todo que cuide de ti ya que eres un desastre.

El joven Uzumaki tomó un largo baño mientras meditaba todo lo que acababa de pasar. Su madre era bastante hermosa y lo importante era que lo hizo sentirse querido. Nunca había experimentado nada igual y desde luego no era lo mismo imaginárselo.

Después de la ducha y de estar un rato buscando cual era su habitación (la del chico era la que tenía una pegatina de "peligro" en la puerta junto con lo que parecía poster de un jugador de basket-ball, ese juego que su otro yo le describió) se cambió de ropa y se tumbó en la cama y observó; habían posters de basketball, grupos de música modernos, alguna mujer sexy, una canasta de basket-ball en una esquina, unas medallas encima de una estantería, figuritas de acción… en eso se acordó de que tenía que cargar el móvil, Itachi le habría dicho cómo hacerlo. Lo enchufó a otro aparato y oyó que había llegado alguien debido a que su madre había levantado la voz. El muchacho enseguida bajó para encontrarse a un cansado Namikaze Minato que lo miraba incrédulo mientras su esposa se aferraba sonriente a su brazo.

. – Papá… - dijo el rubio menor.

. – Naruto…Hijo… Has vuelto. – dijo con esa característica voz serena, con una sonrisa y sintiéndose más relajado al ver que su desaparecido hijo se encontraba sano y salvo en casa. Naruto corrió a abrazar a Minato con lágrimas de felicidad.

Los tres se unieron en un abrazo y Naruto lloró feliz pues nunca había sentido más vivos que nunca a sus padres, aunque él era consciente, solo él, de que sus padres ya no vivían, no podía desaprovechar esa oportunidad de sentirse por primera vez amado.

Minutos después, se sentaron los tres en el salón para pedirle explicación a Naruto de su repentina desaparición, de por qué no les había avisado de nada y en donde había estado. Por suerte Itachi era listo y se inventó una excusa la cual consistía en que necesitaba un tiempo para pensar y replantearse su vida, y para cambiar, que quería despejarse y olvidarse por un momento de los problemas, le contó que había estado solo con Itachi ya que no quería comprometer a Sasuke (su mejor amigo). En fin que la riña terminó con una disculpa del chico, prometiendo que no lo volvería a hacer y ambos se dispusieron a cenar en familia. Naruto estaba muy feliz.

Por otro lado…

. - Ya estoy aquí, ¿todo listo? – preguntó Itachi a los chicos nada más regresar. Estos asintieron

. – Sasuke-kun está ya al corriente – Habló konan. – Mañana podemos empezar.

. – Sí joder… voy por una cerveza. – dijo Hidan. – ¿alguno se viene?

. – yop. – contestó Deidara desperezándose, aparte le siguieron Kisame, Sasori, Yahiko y Nagato. Konan dijo que tomaría un baño e Itachi y Sasuke se quedaron en el ático un rato más. El joven Uchiha tenía preguntas.

. - ¿Qué es este lugar?- preguntó.

. – es como nuestro refugio. –respondió el mayor encendiéndose un cigarro. – aquí vivimos todos. Es como el cuartel general de nuestra hermandad la Nube Roja. Abajo están las habitaciones, la sala, la cocina, los baños… un balcón con vistas a la ciudad…Aquí arriba es donde tenemos… nuestro laboratorio, nuestro sitio. – comentó echándole un ojo a la habitación como si fuera la primera vez que la veía. Sasuke hizo lo mismo. Efectivamente, había un montón de papeles, ordenadores, objetos antiguos, rituales…

. – No eres como mi hermano. – soltó de pronto el mayor y el otro le miró algo confuso. – me refiero a que eres más serio jajaja. – rió un poco viendo la cara extrañada Sasuke.

. – será por todo lo que he visto y vivido. – respondió ojeando un frasco con una criatura muerta en un liquido extraño. – no siempre he estado del lado de los buenos.

. – Me imagino, Sasuke. – dijo el mayor poniéndose en pie.

A kilómetros de allí…

Habiendo terminado la cena en familia, Uzumaki se encontraba tumbado en la cama, no estaba muy cansado como para dormir además de que la avalancha de sentimientos no ayudaba a pegar ojo. Solo miraba al techo y pensaba

. - ¿Cómo le estaría yendo a Sasuke? – En ese momento alguien tocó la puerta de su habitación y el chico dio permiso aun tumbado. Era Kushina quien entraba con una montaña de ropa doblada. Supuso que eran las de su otro yo. Éste se levantó de inmediato para ayudarla.

. - ¿Qué sucede? ¿No puedes dormir? – preguntó la madre mientras colocaba ropa en el armario.

. – A-algo así…

. – bueno esto ya está. – dijo indicando que había terminado de guardar la ropa. Se fijó en el pijama del chico, le quedaba algo… ajustado. – veo que habrá que comprarte ropa nueva. Creces muy rápido. – dijo esta sonriendo. El chico solo rascó su cabeza nervioso. La mujer se dispuso a salir de la habitación.

. – y duérmete ya. – dijo antes de irse. – ni creas que te vas a escaquear mañana de ir al colegio. – cerró la puerta.

. – ¿c-colegio? – se detuvo a pensar un poco pues según tenía entendido era como la academia de ninjas, no soportaba estar en clases, era aburrido... ahora que lo pensaba no sabía ni donde quedaba su colegio, ni a que clase iba… ni qué se supone tenía que hacer. ¡Joder!

Pensó en escapar, pero los chicos le dijeron que esa era su misión ahora. Luego pensó en activar el modo sennin, buscar a Sasuke e ir con él. Seguro Itachi sabría ayudarle Y después volvería para asistir a ese dichoso colegio. Pero se fijó en el aparato que estaba cargándose en la mesita de al lado de su cama. Lo observó un rato recordando cómo le habían dicho que funcionaba. Momentos después encontró el nombre de Itachi en la agenda y agradeció a los dioses. Después de unos segundos…

. – Dime Naruto-kun, ¿Cómo te va?

. – ¡Itachi! ¡No me comentaste nada de que tenía que asistir a ningún colegio!

. – Uff… ¡qué problema!

. – ¿en serio?

. – No en verdad, a ver…yo tengo que ir con Sasuke mañana para empezar a movernos, le diré a tu primo que vaya a buscarte y te lleve. Ahora busca algo donde apuntar lo que te voy a decir.

. – ¿primo? ¿Qué primo?

. – ¿ya tienes donde apuntar?

. – espera… sí

Al otro lado del teléfono…

. - ¿Es Naruto? – preguntó Sasuke.

. – sí, parece que Kushina-san le obligará a asistir a la preparatoria. – dijo el chico sonriendo. Por otro lado, ahora que Sasuke pensaba, muy pocas veces había visto sonreír a su hermano. Siempre lo recordó preocupado, frustrado o callado. Éste Itachi estaba despreocupado, sonriente, distinto pero a la vez, para el Uchiha menor, le seguía pareciendo un hermano admirable. El muchacho sonrió levemente.

. – ¿entonces ya lo tienes? … Listo. Estaremos en contacto por mensajes. De vez en cuando te escribiré para informarte. Hasta luego.

. – será un gran día para Naruto-kun. – Dijo con una sonrisa. – Y tu, señor serio, te vas a tomar una cerveza mientras charlamos un poco más. – dijo recostándose sobre una de las tumbonas que habían en el amplio balcón del apartamento de los de la hermandad. Tenía muy buenas vistas a la ciudad. El mayor sacó un par de birras y le ofreció una. Él aceptó mirando con interés la pequeña botella de cristal y tomó asiento en la otra tumbona. Bebió un poco y sintió lo amarga y asquerosa que era esa bebida. Itachi rió al ante la cara de arrugado que ponía.

. – ¿Quieres hablar de algo en especial?– preguntó bebiendo un poco y mirando a las estrellas relajado. – De nosotros digo, sé que yo estoy muerto en tu mundo y seguramente pensarás que yo no soy tu hermano, Sasuke. Aun así de una cosa sí estoy seguro. El observar las distintas dimensiones, me ha mostrado que somos diferentes, pero siempre mantenemos… una esencia que nos hace…únicos. Eso no cambia.

. – Para empezar, en mi mundo eras una persona muy dedicada, eras un prodigio como ninja. – empezó a contar Sasuke también más relajado. – un niño muy disciplinado, casi sin saber qué era divertirse. Muchos dicen que eras ya todo un adulto con solo 8 años.

. – jaja… ¿en serio? – rió Itachi. Sasuke solo asintió sin mirarle. – continua.

. – Más adelante, tu y Obito asesinaron a todo el clan Uchiha, menos a mi… - Itachi se puso algo serio. – todo por evitar un golpe de estado el cual tenía preparado nuestro clan contra la aldea. En ese entonces crecí con odio y sed de venganza contra ti... no necesitaba amigos, no tenía familia y solo quería hacerme más fuerte que tu para algún día poder aniquilarte. – el semblante de Itachi seguía igual de serio. – Y ese día llegó, pero no fui lo suficientemente fuerte en ese entonces para acabar contigo. – dijo casi terminándose la cerveza. – Aun así caíste, y yo sin saber cuáles eran tus intenciones, por qué lo habías hecho, por qué no acabaste conmigo cuando aun podías. Cada paso que daba me sumía más en la oscuridad, todo por buscar respuestas. Ahí es donde entró el dobe, Naruto, ese tonto… - sonrió.

. – Sasuke… no puedo entender del todo a mi yo de ese mundo… ya sabes… no conozco toda su historia, ni su propósito. Pero está claro que al menos debí haberte dado una explicación. Entenderás que todo eso fue de alguna manera para protegerte... estoy seguro porque eso es lo que yo haría aunque no haya salido bien. Te quiero hermano. – dijo mirándolo y éste le devolvió también la mirada. – eso en ninguna dimensión cambiará. – Itachi tocó la botella de Sasuke con la suya en señal de brindis. – Por los Uchiha. – dijo y bebió, Sasuke hizo lo mismo.

El Uchiha menor le daba vueltas a toda la situación, por fin podía charlar con su hermano, pensó en que debería hablarle más y no quedarse tan callado pues no sabía cómo actuar. Todo ocurría tan rápido… no sabía por dónde empezar. Pensó que primero sería olvidar de una vez lo pasado, perdonar a su hermano y perdonarse a sí mismo. Este Itachi hablaba más y debía aprovechar eso.

. – Mañana será un largo día… - dijo el mayor desperezándose. - ¿estás listo?

. – por supuesto, nii-san.


El autor: ¡Hola!... Soy GABBHO….

¡SUMIMASEN! He estado liado y mi objetivo era actualizar mínimo un capítulo por semana… bueno el resumen y el avance…Naruto está muy feliz por haber visto nuevamente a sus padres, haberles abrazado... pobrecillo :( y por otro lado preocupado pues Kushina-san le dijo que no se libraría de ir a la escuela. Por su parte, Sasuke esta algo ansioso pues ahora compartirá una misión junto con su hermano mayor y será ideal para pasar tiempo con él antes de volver.

Más adelante veremos como los hermanos Uchiha se preparan para una misión nada fácil ya que gansters y otros personajes no se lo pondrán nada facil. en cuanto a Uzumaki Naruto le tocará enfrentarse a un nuevo reto, sobrevivir en la jungla que supone un instituto, interactuar con las versiones de sus amigos y ¿u-una fiesta? No se pierdan el próximo capítulo de Un viaje revelador: "La prepa"

. - ¡Escucha inbécil, la chica te ha dicho que no le apetece!

. - Naruto...kun