Hola nuevamente, aquí WolfCerberus trayéndoles el 3er capítulo de Caprichos del Destino, revisando el capítulo anterior caí en cuenta de que nunca definí físicamente a los Wyverns, tal vez la mayoría tenga una idea general de cómo es uno, pero además agregue unas pequeñas características extra así que aquí va una descripción de las criaturas:
Un wyvern (guiverno en español) o dragón heráldico es una criatura legendaria aladade 2 patas con forma reptiliana (para hacerse una mejor idea busquen en google imágenes) que alcanzaba una altura d metros, generalmente con la cola terminando en punta de flecha, que se dice que podía escupir fuego y poseía un aliento venenoso. Además para añadir información a las criaturas de este capítulo aquí van unas características adheridas: Las escamas de los wyvern son bastante resistentes a impactos, además de tener una buena resistencia a diferentes elementos (como por ejemplo electricidad, agua, viento y especialmente al fuego) pero como la mayoría de los reptiles poseen una gran debilidad al frio.
- hablar-
- creatura no-humana hablando-
- 'pensar'-
- sueño/recuerdo-
- *onomatopeya de sonido*-
Anteriormente….
Oficina del Maestro Makarov
- Lo entiendo Maestro, pero yo estoy seguro con mi decisión y la repetiré las veces que sea necesarias – expuso de manera seria el hombre de cabello naranja, levantándose de su asiento y mirando con convicción a los ojos del octogenario - Yo Gildarts Cliver, propongo que Natsu Dragneel sea ascendido a un mago de clase S. –
Capítulo 3: Hunt or be Hunted
- Entiendo, tomare en cuenta tu propuesta pero será necesario tomarse un tiempo para informar al resto de esta decisión, sabes que a pesar de tu posición también será necesaria la opinión de los otros magos de clase S para ascender a Natsu.- Acepto el mago anciano, sabiendo que Gildarts no daría su brazo a torcer.
- Gracias por aceptar mi petición Maestro, y no tiene por qué preocuparse, estoy de que Natsu eventualmente se volverá un mago más responsable, sobre todo si posee una responsabilidad como la de ser un mago de clase S, bueno Maestro ahora me retiro para descansar un poco, nos vemos.- y con eso Gildarts se retiró de la oficina de Makarov con dirección a su hogar.
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Forline
Fuego… fuego rodeando por todas parte a un pobre anciano de cabello canoso, ojos marrones y ropas bastantes sencillas, que se encontraba en medio de un calle de rodillas con un shock debido a los sucesos recientes.
- '¿Cómo? ¿Cómo una simple mañana tranquila se convirtió en esto?...'- pensó el sexagenario, pero un inesperado rugido, el rugido de un reptil alado lo saco de su mente – 'Los wyverns… ellos nos atacaron, pero esta vez fueron mucho más agresivos que antes' ¿Por qué? ¿Cuál es su afán de atacar este pueblo una y otra vez? ¿Qué les hemos hecho para merecer esto? –
Pero las desesperadas preguntas del hombre mayor fueron a parar a oídos sordos pues la bestia solo lo observo con sus fríos ojos grises, viéndolo como solo un ser inferior, una presa, un insecto, y sin más que esperar, soltando otro rugido la criatura arremetió contra su potencial comida mientras el anciano solo cerro sus ojos esperando su trágico final, con el único remordimiento de la impotencia de no poder ayudar a su pueblo mientras él esperaba que la parca se lo llevara lejos de todos los que una vez conoció…
- ¡Karyū no… - Pero el destino dictaba que hoy no era su día de partir – TEKKEN! –
Y así el anciano vio como un poderoso puñetazo llameante que conecto en la cabeza del wyvern y lo envió varios metros hacia atrás e incrustándolo en lo que quedaba de una casa terminando de derribarla, el puño pertenecía a un joven que vestía un chaleco negro solo con una manga larga en el brazo izquierdo, un faldón negro y debajo un pantalón corto color blanco que llegaba un poco más debajo de sus rodillas, unas sandalias negras, una bufanda de un diseño escamoso y un particular cabello rosado-salmón.
- Oye viejo ¿estás bien? – pregunto el mago de fuego viendo al anciano arrodillado frente a él, quien lo agarro firmemente de los hombros, agitándolo con fuerza mientras de sus ojos las lágrimas de dolor e ira reprimida brotaban libremente.
- p-p-por favor… t-te lo suplico… salvemos…. ¡POR FAVOR SALVE A ESTA CIUDAD! – un gran grito de desesperación antes de volver al suelo de rodillas susurrándole una y otra vez que ayudara al pueblo.
Al sentir unos ruidos extraños, Natsu inmediatamente volteo para ver que el wyvern que había golpeado antes comenzaba a salir de los escombros prácticamente intacto y retomando vuelo hacia los demás de su especie que volaban cerca del centro del poblado.
- No te preocupes anciano, ve a refugiarte que yo me encargo de esas malditas lagartijas sobrealimentadas – respondió con una mirada seria y bastante furioso debido a todo el sufrimiento que habían traído esos pseudo-dragones, sin chistar el hombre mayor se levantó de la mejor manera que pudo y camino a paso rápido para dirigirse fuera de la cuidad.
Y así Natsu emprendió rumbo a la plaza central del pueblo, aunque claro encontrándose con un par de molestias en el camino.
- ¡Karyū no Yokugeki! – Grito el DS de fuego golpeando a 2 wyverns con su ataque haciéndolos retroceder unos metros - ¡Karyū no Tekken! – grito nuevamente en medio de un salto, ahora atacando a otro wyvern más grande que los anteriores y con varias cicatrices visibles en su cuerpo, aunque la creatura solo resulto un poco sacudida por el impacto, rápidamente contraataco al mago con un golpe de cola que el pelirrosa esquivó con poca dificultad, pero no se percató que la bestia se había dado un giro para acertarle un cabezazo que lo mando a atravesar un par de casas hasta parar en un edificio bastante más grande que el común de las casas del lugar, en donde pudo apreciar el desastre que causaron las llamas que estuvieron ahí.
- auch… eso sí que dolió – comento para sí mismo el mago de fuego frotando su nuca – ese bastardo, cuando lo vea… -
- ¡GUAAAAA! ¡GUAAAAA! ¡GUAAAAA! –
- ¿Eh? ¿Que fue eso? ¿Un llanto? – pregunto nuevamente a sí mismo, girando su cabeza para encontrar el origen del casi incesante llanto, que según sus agudos oídos se situaba a su izquierda debajo de un par de escombros, grande fue su sorpresa al removerlos al ver que no solo había un bebé, sino 2 recién nacidos cubiertos casi por completo de hollín y polvo con sus pequeñas ropas rasgadas, al ver a las pequeñas Natsu sintió un extraño sentimiento en su corazón – '¿Que hacen aquí estas bebés?' – se preguntó mentalmente con gran preocupación, mientras 1 de los infantes era el origen de los sollozos, mientras el otro permanecía un estado de silencio y quietud un tanto intranquilizante, así que el pelirosa se acercó a las niñas y aunque sabía que las pequeñas obviamente no le responderían sintió la urgencia de hablarles – Hola pequeñas, ¿Qué hacen ustedes aquí?– dijo el DS a las bebés con un tono paternal que lo sorprendió, pero lo que más le sorprendió fue el hecho de que al terminar de hablarles, la bebé que se encontraba llorando se calmó, e incluso cambio de su amargo llanto a unas pegajosas risitas, mientras que la se encontraba tan quieta como una piedra dibujo una sonrisa en su rostro, Natsu quedo totalmente hipnotizado ante la ternura de ambas y sin más se quitó su chaleco para proceder a envolver lo mejor que pudo a ambos recién nacidos – no se preocupen, las sacare de aquí – recibiendo nuevamente aquellos tiernos gestos, giro su cabeza en todas direcciones hasta ver una ventana por la cual podían salir.
*Gran rugido*
Aquel rugido alerto al DS de fuego, se escuchaba cercano, demasiado cerca… y antes de que pudiera deducir de donde venía el sonido, detrás de él entro un wyvern abriendo todavía más la grieta en la pared que el pelirosa había hecho al ser enviado ahí y arremetiendo contra él – ¡Karyū no Kagitsume! – ataco audazmente dándole una fuerte patada de fuego directamente en la cabeza de la creatura, enviándola a la pared de la izquierda, derrumbándola y haciendo aún más inestable la estructura del edificio – Mierda, debo salir de aquí rápido – pensó en voz alta el mago de fuego, apretando firmemente a las pequeñas contra él corrió hacia la ventana y de un salto la rompió para salir antes de que colapsara el edificio – ufff… estuvo cerca, no lo creen pequeñas – pregunto a sus protegidas ganando unas sonrisas de ellas, Natsu se sintió extraño, verlas reír le hacía sentir tan ligero, le daban ganas de reír a él también– '¿qué extraño?¿estaré enfermo?'- estuvo varios segundos sumido en sus pensamientos hasta que recordó la situación actual – si claro, debo llevarlas a un lugar seguro – dijo para después correr de vuelta a la entrada del pueblo, tal vez si las dejaba junto a Happy las niñas estarían en menos peligro que con él mientras trataba de enfrentarse a los wyvern.
- No escaparas de nosotros maldito humano – habló una voz un tanto rasposa que hizo que Natsu volteara para encontrarse con aquel wyvern de cuerpo cubierto de cicatrices que se encontraba viéndolo fijamente y acompañado de otros 5 wyverns – ni tu ni aquellas bolsas de carne que estas cargando –
Natsu sintió una punzada de miedo en su pecho, no temía por él ya que no es como si fuera la primera vez que lo amenazaban, pero el momento en que menciono a las bebés ese sentimiento se hizo presente – 'No dejare que les hagan daño' – pensó mientras apegaba a su pecho a las pequeñas – ¿Quién rayos te crees lagarto sobre-crecido?, ¡tan solo intenten ponerle sus asquerosas garras sobre ellas y los volveré cenizas!- amenazo de regreso el mago de fuego encendiendo su puño para demostrar que no estaba bromeando.
- Miserable insolente, ¡¿QUIÉN RAYOS TE CREES PARA AMENAZARNOS ASQUEROSO HUMANO?! – Rugió el reptil alado llamando a más de sus "compañeros" que el pelirosa pudo apreciar a lo lejos.
- 'Mierda, vienen aún más, tal vez debería hacer eso que llaman "pensar antes de actuar" – pensó Natsu viendo lo que su contraataque verbal provoco, ya que detrás de él descendieron otros 3 wyverns que bloquearon su camino – 'Ahora no podre poner a salvo a las pequeñas' –
- ¿Qué ocurre escoria? Al fin te diste cuenta a lo que te enfrentas – "Habló" con arrogancia el líder de los wyverns al ver que lo callado que estaba Natsu.
- ¡Cállate maldita Lagartija! ¿En primer lugar como demonios puedes hablar?! – Pregunto furioso Natsu – 'Con el esfuerzo que me toma tratar de pensar una manera de sacar a las bebés a salvo ¡¿y esta lagartija del demonio me interrumpe?'! –
- ¡¿CÓMO ME LLAMASTE ASQUEROSA ALIMAÑA?! – Rugió nuevamente el jefe del grupo abriendo sus alas, atrayendo a varios wyverns adicionales que terminaron de rodear al pelirosa – ¡SOY NIGDASH, EL GRAN WYVERN, EH VIVIDO POR 100 AÑOS DESPUES DE BATALLAR CONTRA LOS DE TU RAZA E INCLUSO CONTRA LOS MIOS! ¡Pagaras por tu ofensa, y el costo será tu vida y la de aquellas pestes que tanto tratas de proteger! -
Después de que aquel wyvern volviera a amenazar con atacar a las pobres pequeñas, Natsu realmente se enfureció y le dio una mirada llena de odio a la criatura que amenazaba con quitarle la vida a las bebés, pero esa pequeña distracción fue usada por uno de los wyverns de su derecha para lanzar una torrente de llamas en dirección al pelirosa, y en ese momento el tiempo para el mago de fuego paso más lento, él simplemente podía tomar ese ataque y devorarlo, pero… ¿y las bebés? Su ropa era resistente al fuego, cierto, pero eso no impedía que el calor entrara o saliera de estas ¿y si las pequeñas resultaban quemadas de igual forma? E incluso ¿y si su propia magia las dañaba? Natsu realmente no quería que salieran lastimadas por su culpa, debía dejarlas en un lugar seguro, así que simplemente dio un salto para esquivar el ataque de fuego, pero uno de los wyvern de su espalda salto casi inmediatamente después de él y se dispuso a azotarlo con su cola a lo que el pelirosa reacciono rápidamente contorsionándose lo mejor que pudo para esquivar el ataque enemigo para luego aterrizar, sin embargo 6 de sus oponentes habían "convenido" un ataque combinado lanzándose hacia el Dragón Slayer desde 6 direcciones diferentes haciendo que Natsu tuviera que saltar nuevamente pero esta vez dio un salto con voltereta hacia atrás y encendió un poco las plantas de sus pies para ganar más altura y distancia, quedando cerca de 1 metro detrás de los wyvern que estaban a sus espaldas mientras aquellos que intentaron atacarlo chocaron sus cabezas de forma bastante dura, sin esperar la respuesta de sus atacantes, Natsu rápidamente dio una media vuelta y corrió nuevamente en dirección a las afueras del pueblo.
- ¡Tras él, no permitan que escape! – Ordeno a los 12 wyverns que anteriormente rodeaban a Natsu, quienes de inmediato siguieron al pelirosa, mientras Nigdash alzo vuelo y dio un gran rugido que alerto a todos los wyverns restantes- ¡HERMANOS MIOS, EN ESTE BASURERO AUN EXISTE ALGUIEN QUE SE OPONE A NOSOTROS, ALGUIEN QUE CREE QUE PUEDE ESCAPAR DE NUESTROS COLMILLOS, ASI QUE LES ORDENO, CAZEMOSLO Y DEMOSTREMOSLE QUE CONTRA NOSOTROS SUS PATETICOS INTENTOS DE RESISTENCIA SON INUTILES, QUE SUCUMBA ANTE NUESTRAS GARRAS! –
Natsu pudo escuchar claramente los rugidos que procedían de casi todos los lados del pueblo, demostrando que los más de 30 wyverns iban detrás de su cabeza, y lo que era peor, sabía que si no las protegía los bebés iban a correr el mismo destino que él.
No tenía muchas opciones…
Debía apresurarse…
Debía resguardar a las pequeñas…
Y debía hacerlo rápido.
Mientras se debatía por el que hacer, un pensamiento cruzo por su cabeza, apretando su bufanda mientras continuaba sosteniendo a las bebés – ¿Que harías si estuvieras en mi lugar, papá? –
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Hola, sé que en los anteriores capítulos no puse nada al final de estos, pero en esta ocasión quiero preguntarles sobre un tema que tal vez les facilite un poco las cosas, como se pudieron dar cuenta, los ataques usados por Natsu estaban escritos como su pronunciación en japonés, y es eso lo que les quiero preguntar, ¿sigo así o las escribo en español? La decisión quiero que la tomen ustedes, y para eso solo tienen que poner en la review su opinión, siendo eso todo, WolfCerberus les dice hasta la próxima y espero que hayan disfrutado este capítulo.
