Hola una vez más, aquí WolfCereberus les trae el 9° capítulo de Caprichos del Destino, así que espero que lo disfruten.

- hablar-

- creatura no-humana hablando-

- 'pensar'-

- sueño/recuerdo-

- *onomatopeya de sonido*-

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Capítulo 9: Mentira Desatada

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La oscuridad rodeaba totalmente a Natsu mientras flotaba en la aparente nada, hasta que un llanto llamo su atención, lo había escuchado el día de ayer y se habían vuelto parte de su vida el día de hoy, era el llanto de Sakura, el joven padre rápidamente giro su cabeza y cuerpo en todas direcciones hasta que encontró a las pequeñas frente a él a unos metros de distancia.

- Yuki! Sakura! – grito el pelirosa mientras avanzaba hacia sus hijas, pero con cada paso que daba, las pequeñas se alejaban 2, desesperado el mago comenzó a correr con todas sus fuerzas hacia las bebes, hasta que de la nada 3 grilletes tomaron sus muñecas y cuello, forzandolo a detenerse y caer de rodillas – ¡PERO QUE MIERD….!-

- No sirves para ser padre – hablo una voz y silueta femenina bastante distorsionada que tomo a las hijas del pelirosa cuando estas se detuvieron.

- ¿Quién rayos dice eso?- pregunto Natsu forcejeando con sus grilletes.

- Olvídalo, alguien tan infantil, idiota e irresponsable como tú no debería ser padre de nadie – esta vez hablo una voz masculina igual de distorsionada que apareció al lado izquierdo de la mujer.

- Padre ja, ¿siquiera sabes lo que es ser un humano? siempre has parecido más un animal que una persona – dijo una tercera silueta con voz femenina tomando a Yuki de las manos de la primera.

- ¡Bastardos! ¡Devuélvanme a mis hijas! – grito furioso el pelirosa.

- ¿Tus hijas? Pobres pequeñas – otra voz masculina se hacía presente mostrando una silueta más alta que las demás – supongo que lo mejor será que acabemos con su sufrimiento cuanto antes – dijo mientras transformaba su brazo en una especie de lanza.

- ¿Q-qué?… no… d-detente – susurro el padre al ver como las bebes eran lanzadas hacia arriba – Detente – hablando más fuerte viendo a aquel sujeto levantar su brazo apuntando hacia el cielo mientras veía descender a sus hija, aun forcejeando contra sus cadenas, viendo impotente como sus las pequeñas se acercaban cada vez más a su final -¡DETENTEEEEEEE! – más los gritos fueron inútiles y las bebes fueron asesinadas frente a él, sintiendo los grilletes de sus muñecas más flojas lo único que hizo el pelirosa fue agachar su cabeza tomarla entre sus manos y – ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! - soltar un desgarrador grito lleno de impotencia, tristeza y desesperación.

- Te lo dijimos, no sirves – repitió la primera voz, haciendo que el choqueado hombre levantara un poco la cabeza encontrándose rodeado de al menos 20 siluetas.

- No sirves como padre – hablo una tercera voz femenina.

- Les fallaste a tus hijas – dijo una sexta voz.

- No pudiste protegerlas –

- No pudiste hacer nada –

- Padre inútil –

- Mal padre –

- No, No, cállense, cállense - repitió en susurros el pelirosa aun arrodillado, hundiendo su cabeza aún más mientras las lágrimas salían de sus ojos – Por favor ya no más –

- No pudiste protegerlas – Dijo una voz muy grave detrás del joven quien abrió sus ojos asustado, giró su cabeza rogando mentalmente una y otra vez que no fuera él – Les fallaste– pero ahí estaba frente al pelirosa el Rey de los dragones de fuego con una enorme herida en la parte izquierda del torso y un agujero en el pecho - Así como también me fallaste a mi Natsu -


El pelirosa despertó en medio de la noche de aquel horrible sueño, sudando frio y con el corazón a mil por hora, la imagen de sus hijas y padre aun fresca en su mente causo que sintiera que su estómago se retorcía y solo quería llorar, llorar para sacar todo lo malo de su interior, mas no había tiempo para eso, salió de la cama con mucho cuidado para no despertar al exceed que dormía plácidamente ahora a la izquierda de esté y se dirigió a la cuna de sus hijas pero antes de poder llegar la pequeña pelirosa comenzó a llorar, despertando al felino azul.

- Natsu… ¿Qué pasa? – preguntó somnoliento.

- Nada Happy, Sakura se despertó y comenzó a llorar – dijo el joven padre, omitiendo parte de la verdad – tu solo vuelve a dormir compañero yo me encargo de ella – mientras el exceed azul solo volvió a caer rápidamente ante Morfeo, Natsu tomaba a la pequeña pelirosa entre sus brazos, brindándole su calor natural – no te preocupes pequeña, no permitiré que nada te pase a ti ni a Yuki, las protegeré a ustedes y a Happy, nadie las dañara ni nadie las alejara de mí nunca – susurro el DS de fuego abrazando a la pequeña contra su pecho e incluso comenzó a mecerla y tararear una pequeña canción de cuna para apaciguar a su hija y cuando la pequeña pelirosa se encontraba ya dormida, Natsu volvió a meterla y arroparla en la cuna junto a su hermana, dándoles a ambas un tierno beso en la frente antes de volver a la cama a descansar.

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Forline / Tienda de Natsu (9:00 am)

Happy despertaba perezosamente sin abrir los ojos, se movió por toda la cama, buscando el calor que Natsu siempre emitía pero no lo encontró solo con el tacto, así que lentamente abrió sus ojos y escaneo la "habitación" encontrando al pelirosa en la silla de la tienda alimentando a la pequeña pelipúrpura.

- Buenos *bostezo* buenos días – dijo somnoliento el felino.

- Al fin despiertas Happy – contesto el mago de fuego con una sonrisa un tanto burlona – y eso que no te despertaron Sakura y Yuki cuando estuvieron llorando –

- Aye… ¿dónde están mis pescaditos? – preguntó perezosamente el exceed azul frotando sus ojos.

- A los pies de la cama, termino de alimentar a Yuki e iremos donde el viejo alcalde para que nos de la recompensa y volvemos a Magnolia – dijo Natsu, en tanto Happy tomaba y sacaba de su bolsa su desayuno.

- Volvemos al gremio eh… ¿me pregunto qué cara pondrán los demás cuando vean a las bebes? – comentó Happy, mientras veía como su hermanita estaba a punto de terminarse su botella.

- No sé, pero le voy a restregar en cara a ese idiota de Gray que soy padre primero que él – respondió el pelirosa con una sonrisa triunfal – Yuki término su botella, así que vamos ahora – dijo al tanto que mantenía a la pelipúrpura en su brazo derecho.

- ¿Y qué hay de Sakura? – interrogo Happy.

- Le di de comer antes de que te despertaras, está aquí en su cuna – contesto el mago mientras tomaba a la pequeña pelirosa con su brazo izquierdo, aunque la pequeña se puso bastante inquieta y comenzó a jalar el cabello de Natsu – Auch auch, no Sakura, no tires el pelo de papi – se quejó el pelirosa mayor tratando de alejar su cabeza de su hija de igual color de cabello, pero no imagino que su otra bebe se comportara de la misma forma tomándole la comisura de los labios y jalándoselo – auch auch auch Do tu dambien Yuki – trato de hablar lo más claro que pudo mientras ambas bebes solo reían.

- Vaya, vaya, parece que aún tiene problemas – hablo una voz femenina desde la entrada de la tienda.

- Diana-san! Buenos días – saludo el exceed azul tirando el esqueleto de su comida.

- Buedos diaf – trato de saludar también el mago de fuego.

- Buenos días a ambos – respondió la enfermera acercándose al pelirosa tomando a la pequeña de cabello purpura – a ver, déjeme ayudarle – dijo alejando a la bebe poco a poco hasta que soltó al padre.

- gracias Diana, por cierto ¿dónde está el alcalde? – pregunto de inmediato el pelirosa.

- Esta cerca de la entrada del pueblo dirigiendo las obras de reconstrucción – respondió la mujer un tanto intrigada - ¿porque lo pregunta? –

- Queremos la recompensa para volver a casa – contesto Happy.

- Oh, ya veo – dijo Diana un tanto triste desviando la vista, pero dándole pequeños vistazos al bebe en sus brazos – Vamos, yo los guiare donde el señor José –

La caminata hasta donde estaba el alcalde de Forline fue bastante callada y cuando el padre pelirosa o el felino azul, que estaba sobre cabeza de su padre, trataban de iniciar una conversación, la enfermera solo respondía con monosílabos o con simples sonidos. Al estar cerca de la entrada del pueblo, los magos de Fairy Tail vieron a cerca de cincuenta hombres reunidos en un semicírculo en donde el alcalde José estaba prácticamente en el centro junto a 2 hombres más.

- Ayer hicieron un trabajo excelente, si todo sigue como hasta ahora e días más el pueblo volverá a ser lo que era antes, así que les pido a todos que hagan caso a sus capataces y que también tenga mucho cuidado. Bien, sin más que decir, pueden continuar la reconstrucción como lo acordamos antes – dijo el alcalde alentando a los hombres presentes que dieron un grito de ánimo y se separaron para seguir trabajando mientras el grupo de nuestro protagonista se acercaba por la espalda del hombre mayor.

- Señor Ramírez, Natsu-san quiere hablar con usted – dijo la enfermera a solo un metro del hombre.

- Eh, claro Diana gracias, bien joven Natsu ¿Qué necesita? – pregunto el alcalde.

- Veras viejo, es que nosotros ya vamos a volver a Magnolia así que... –

- Quiere su recompensa ¿me equivoco? – interrumpió el anciano con una sonrisa un tanto triste.

- Bueno, sí, pero viéndolo mejor, parece que ustedes van a necesitar ese dinero también – dijo el pelirosa, sacándole una cara de intriga al anciano – digo para que le pueda pagar a todos los que están trabajando –

- Ah! Eso, no se preocupe por eso – respondió el anciano, dejando a los magos de Fairy confundidos - esos hombres que usted vio son habitantes de Forline, así que lo están haciendo de forma voluntaria y los materiales fueron comprados ayer, y si es que necesitamos algo más aún tenemos dinero guardado –

- Ah, ya veo, entonces creo que estarán bien – comento el mago de fuego un poco más aliviado.

- aunque si quiere se puede quedar con un poco, ya estamos acostumbrados a recibir menos de que la recompensa real – se integró a la conversación el exceed azul desde la cabeza del pelirosa.

- Muy generoso de su parte, pero lo menos que podemos hacer es darle la recompensa completa, después de todo les debemos mucho – respondió José con una sonrisa – pero tendrá que acompañarme a mi tienda de campaña, ahí tengo guardado el dinero –

Y así los cuatro siguieron el camino hacia la tienda, aunque ahora la caminata fue más alegre que el anterior, ya que el alcalde del pueblo les conversaba sobre extrañas anécdotas que tuvo cuando era joven, haciendo reír más de una vez a los magos de la ciudad, aunque de vez en cuanto sentían cierta tristeza proveniente del hombre y también de la enfermera.

La tienda de campaña del anciano no había cambiado mucho desde ayer, seguía teniendo un montón de papeles y objetos varios tirados por todo el piso, así que el alcalde escudriño entre aquel desastre para buscar el dinero de los magos visitantes que se encontraba dentro de una pequeña caja fuerte de acero.

- Aquí tiene joven Natsu, los 800.000 jewels – dijo el anciano, entregando un sobre bastante gueso.

- Si, gracias – agradeció el pelirosa metiéndose aquel sobre en uno de sus bolsillos.

- Ahora nos vamos a Magnolia ¿no? – pregunto el felino.

Detrás de ellos, la mujer abrió su boca solo para cerrarla casi de inmediato, hasta que finalmente hablo – Natsu-san, podría esperar un poco más, le preparare un bolso con cosas para las bebes y algo que creo que le ayudara bastante en el futuro – entrego a la pequeña Yuki a su padre y les dio una sonrisa que los magos notaron un tanto forzada pero decidieron no hacer ningún comentario cuando la mujer salió de la tienda de campaña.

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Magnolia/Gremio Fairy Tail (9:30 am)

La mañana en Fairy Tail iba bastante lenta y eso que al igual que ayer, casi todos los miembros estaban ya que esperaban que cierto mago pelirosa volviera de su misión para comenzar la celebración por su promoción, además de a la dragón slayer del cielo y sus acompañantes aún no habían regresado.

- ¡Maestro! ¡Necesita ver esto! – grito un miembro X del gremio entrando por la puerta del edificio, trayendo en su mano derecha lo que se podía deducir que era un periódico.

- ¿Eh? Pues déjame ver – contesto el anciano sentado en la barra, estirando su brazo y esperando que le fuera entregado el periódico, más cuando vio la portada de la prensa sus ojos se abrieron como platos – oh Dios no –

- Maestro ocurrió algo malo – pregunto Mira a la derecha del Dreyar mayor pero cuando vio el periódico no pudo evitar abrir sus ojos también.

El silencio en el gremio era sepulcral, "¿Qué ocurre con ese periódico?" era la pregunta que todos tenían en mente, y aunque nadie lo dijo, no tomo mucho hasta que el maestro comenzó a leer el articulo en voz alta.

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Forline/ Tienda de campaña n°1 (9:40 am)

- Disculpe la demora Natsu-san – dijo la enfermera entrando a la tienda, con un gran bolso de color naranja entre sus manos – aquí tiene, adentro encontrara pañales, biberones, mudas de ropa, fórmulas para la leche, papillas, toallas, talco y cremas para las bebes – enumero, estirando sus brazos para entregar el bolso mientras el pelirosa acomodaba a ambas bebes en su brazo izquierdo para poder recibirlo en su mano derecha.

- Es un poco pesado, pero gracias Diana – agradeció el joven padre con una sonrisa mientras colgaba su bolso con un poco de dificultad – entonces supongo que nos vamos ahora ¿no?-

Tras decir eso, el silencio se hizo presente y un tinte de tristeza se reflejó en los ojos de la mujer, pero el alcalde rompió ese silencio.

- Lo acompañaremos a la salida del pueblo si no tiene algún inconveniente – sugirió el sr José, a lo que el pelirosa respondió casi de inmediato que no lo tenía.

Una vez más, la caminata fue tan silenciosa como la primera de la mañana, Natsu y Happy no sabían el motivo, pero sentían que no debían ser ellos quienes hablaran primero.

- 'Esto es realmente incomodo' – fue el pensamiento de ambos miembros de Fairy Tail, quienes sentían que sus acompañantes, y por sobre todo la enfermera estaban ocultando algo.

Pero para su suerte el paseo fue más corto de lo esperado.

- Bien, aquí estamos – el alcalde rompiendo nuevamente el silencio, apuntando a lo obvio – Joven Natsu, pequeño Happy, les agradezco todo lo que hicieron por nuestro pueblo y les deseo un viaje seguro – parecía que el hombre quería decir algo mas pero simplemente no encontraba las palabras.

- Claro, gracias vie… señor José, muchas gracias por todo también – dijo el pelirosa con una sonrisa mientras él y el felino volador a su lado hacían una pequeña reverencia.

- N-Natsu-san – finalmente hablo la mujer que los acompañaba acercándose al mago, sus ojos revelaban gran tristeza – por favor cuídelas mucho – continuo, acariciando las mejillas de las bebes – estoy segura que estas pequeñas, estarán muy bien en sus manos, pero aun así… pero aun así, me entristece el saber que se alejaran de mi – lagrimas amenazaban con salir de sus ojos – y es por eso que quiero que me prometa que cuidara de estas pequeñas – finalizo con solo un hilo de voz.

- Si Diana, te prometo que no dejare que nada les pase, protegeré a mis hijos con todas mis fuerzas – Dijo el pelirosa con convicción dejando a los presentes un tanto intrigados.

- Pero si son niñas, ¿Por qué dices "hijos"? – pregunto el felino ganándose un pequeño coscorrón del pelirosa.

- Tonto, tú también eres mi hijo ¿no? – respondió Natsu con una sonrisa que fue respondida con la sonrisa del exceed – Bien, es hora de que nos vayamos, vamos despídanse ustedes también pequeñas – dijo el pelirosa cuándo movió ligueramente sus brazos haciendo que las bebes les dedicaran unas sonrisas a aquellas personas que los cuidaron antes de la llegada del mago.

- Natsu-san, Happy, les deseo solo felicidad, y espero que en un futuro vuelvan a visitarnos con unas Sakura y Yuki mas crecidas ¿vale? – se despidió Diana, y aunque sus ojos aún mostraban cierta tristeza la sonrisa que le entregaba a los mago de Fairy Tail era completamente sincera.

Mientras Natsu caminaba hacia Hensei el pequeño felino volaba hacia atrás agitando su mano despidiéndose de Forline y de las personas que los acogieron ahí, con la promesa de volver algún día.

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Hensei (10:00 am)

La familia Dragneel caminaba por las calles de Hensei, mientras Happy comía tranquilamente un pescado, Natsu sentía las miradas de muchas personas sobre él, pero cuando se giraba a confirmar sus sospechas, las personas movían su cabeza en otra dirección, aunque sus ojos nunca abandonaban los movimientos del pelirosa.

- Hey! Tú, jovencito – llamo un anciano desde la puerta de un local, el hombre aparentaba tener setenta años parecía medir un poco menos que Natsu debido a su espalda encorvada, mantenía sus ojos cerrados y extrañamente vestía con túnicas que recordaban a los tiempos antiguos – Déjame preguntarte ¿eres de casualidad un mago? –

- Si viejo ¿Por qué lo dices? – respondió y pregunto rápidamente Natsu.

- Hehehe, aun no pierdo mi toque – dijo por lo bajo – antes de responderte a eso ¿eso que estas cargando son bebes verdad? –

- Si ¿es que acaso no lo ve? – pregunto esta vez el felino.

- Lamentablemente estos ojos no funcionan desde hace más de 20 años – respondió tranquilamente el anciano, mientras que el exceed se sintió un tanto mal por su pregunta – no te sientas culpable pequeño, no me siento ofendido, y respondiendo a su pregunta joven pues veras hace mucho yo también era un mago que viajo por muchos lugares, pero ahora debido a mi ceguera y mi edad soy un vendedor de objetos mágicos y es por eso que creo que tengo un producto que tal vez pueda llamar su atención – sonrió de manera relajada mientras invitaba a los magos a entras en su tienda.

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Forline/ Tienda de Campaña n°1 (10:00 am)

Mientras el pelirosa y su familia paseaban por Hensei una horrible noticia era conocida en Forline.

- ¿Pero quien se atrevió a escribir tal falsedad? – gruño el sr José sentado en su escritorio, arrugando un gran trozo de papel entre sus manos.

- No lo sé señor, solo encontré este periódico en Hensei y vine corriendo a enseñárselo – respondió con un poco de miedo el hombre frente a él.

- No importa, avísale a los demás que debo partir a Crocus y aclarar este desagradable malentendido – dijo molesto, mientras arrojaba con fuerza aquel periódico sobre su escritorio, dejando ver la portada de este:

EL FAMOSO MAGO "SALAMANDER" SE VE INVOLUCRADO EN LA MUERTE DE 2 PERSONAS EN EL PEQUEÑO PUEBLO DE FORLINE TOWN