HOOLA! WolfCerberus con la décimo segunda entrega de Caprichos del Destino, rompiendo récord personal nuevamente ya que este capitulo es el mas largo, este capítulo en serio es para relajarse, pero en el próximo Natsu llegara a su destino, si adivinan el destino de Natsu y compañía responderé la pregunta que quieran.
Sin más preámbulos: QUE LO DISFRUTEN!
- Hablar-
- creatura no-humana hablando-
- 'Pensar'-
- Sueño/Recuerdo/Fantasías (Imaginaciones) -
- *Onomatopeya de sonido*-
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Anteriormente…
? (2:00 de la tarde)
- No pensé que querías encontrarte conmigo – dijo una figura masculina entrando en una caverna mientras frente a este se encontraba otro hombre sentado en una roca – Ya veo, esa es tu apariencia normal ¿Cómo está tu brazo? Acnologia –
- ¿Qué es lo que quieres, Mago Oscuro? – contesto casi con un gruñido el mencionado.
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CAPITULO 12: Viejos Amigos
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- Tu deseo de destrucción, es algo muy infantil – dijo Zeref, en un tono casi de burla – Tú tienes el poder para gobernar este mundo, si lo quisieras, sin embargo, no lo haces. Tus motivos me son un tanto incomprensibles -
- Lo mismo podría decirse de ti – contra-ataco el rey de los dragones.
- Por mi parte, no tengo el minino interés en eso – aclaro el mago oscuro con una sonrisa vacía - ya que yo voy a acabar con la humanidad, esa es mi decisión –dijo con una expresión vacía, Acnologia no respondió a aquella declaración, solo analizo cada palabra que salía del "hombre" frente a él - Ahora estoy ante ti con una interesante propuesta, tú has estado a la espera de alguien, alguien que pueda darte una pelea digna de su nombre… yo sé quién podría dártela, y tendré mucho gusto en hacer que verdaderamente luches, si lo haces estando a mi lado – termino de explicar, dándole una tétrica mirada acompañada de una media sonrisa un tanto arrogante.
Acnologia no se vio afectado por aquella expresión, es más, el Rey de los Dragones sonrió, si… lo no negaría… él lo deseaba… deseaba luchar contra un digno oponente… alguien que pudiera hacer hervir su sangre con el calor de la batalla… ciertamente el dragón rojo Igneel le había brindado una excelente batalla, y la ausencia de su brazo izquierdo era la prueba de ello, pero… el precio que el dragón pago por arrancarle aquel miembro fue demasiado alto. En este punto ya comenzaba a dudar que quedaran oponentes de su nivel, bueno, tal vez existía ese alguien…
- Bien, acepto – término por aceptar el "dragón negro" – tal vez sepa a quien te refieres, y aunque dudo que realmente sea digno, tal vez el futuro dicte otra cosa – dijo, levantándose de la piedra en la que se encontraba sentado y se acercó a Zeref hasta quedar a unos pasos de este mirándolo fijamente – pero te diré un par de cosas y te aconsejo que no te atrevas a olvidarlas, somos aliados, pero eso no significa que confié plenamente en ti, si siento que tratas de engañarme o usarme para algo que no me agrade te matare ¿entendido? Y segundo, el dragón rojo Igneel fue muchas cosas, pero nunca hizo nada sin tener un plan y lo que paso el día que lo derrote no creo que sea la excepción -
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En casi un parpadeo 2 días habían pasado… 2 días desde que las hadas descubrieron la demisión del DS de fuego de su gremio… 2 días en los que todos los miembros, incluso Nab, tomaron diferentes misiones por todo Fiore para poder encontrar siquiera alguna pista del paradero del pelirosa, pero sin resultados favorables… 2 días en los que los magos de Magnolia mantuvieron en secreto la partida de su, ahora, ex-compañero evitar que gremios oscuros fueran detrás del "indefenso" mago… 2 días en los que Romeo apenas hablo con otra persona del edificio… 2 dias desde que el hijo de Macao abandono su casa y comenzó a vivir en la antigua casa de "Salamander" y entrenarse en aquel bosque cercano… 2 días, en los que Fairy Tail no ha sido el mismo... 2 días en los que el mundo no ha sabido nada de Natsu Dragneel.
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Bosque al Este de Crocus (10:15 am)
En un bosque cercano a la gran capital de Fiore, nos encontraba una persona encapuchada rodeada por a lo menos 20 hombre de diferentes edades de lo que a primera vista se podía decir que eran bandidos del bosque, rufianes que con tal de robar aunque sea un par de monedas estaban dispuestos a matar a quien se pasara por su territorio.
- Escucha bien chico, si quieres pasar por aquí, tienes que pagar el peaje – hablo el que parecía ser el líder que aquella banda, un hombre de aproximadamente 30 años, piel oscura, cabello negro y ojos azul marino, mostrándole a su "victima" una mirada intimidante.
- ¿En serio? Creí que si pasaba por el bosque me evitaría encontrarme con cosas así, es que tengo prisa - respondió el hombre que estaba rodeado, llevando su mano derecha detrás de su cabeza en un gesto despreocupado.
- Si lo entiendes entonces damos todo lo que tengas imbécil o lo lamentaras – respondió el líder furioso por la actitud del viajero, mostrando una pequeña flama que apareció en la palma de su mano derecha.
- ¡OH! ¿Así que eres un mago, eh? Que miedo – dijo burlonamente el viajero con una pequeña sonrisa, cosa que solo hizo enfurecer más al malhechor.
- Bastardo… burlándote de mí ¿no? ¿Te crees muy valiente? ¡Pues trágate esto! – grito el maleante lanzando una gran bola de fuego y dándole de llego al desconocido caminante que se vio envuelto en llamas.
Mas nada se escuchó, ningún grito de terror, dolor o desesperación, ni siquiera los demás rufianes emitían ruido alguno, solo el sonido de las lenguas de fuego meciéndose por el viento era la música de fondo de aquella escena.
- Tengo *mascar* que decirte *mascar* – se escuchó una voz que rompió aquel silencio - *mascar* no esta tan malo *mascar* no eras tan débil como creía –
Todos los bandidos giraron su cabeza buscando la fuente de la voz, hasta que uno de ellos dio con ella y en ese momento sus ojos se abrieron como platos y su cuerpo comenzó a temblar, el único sonido que salía de su boca era un raro balbuceo que nadie entendió, hasta que movió su mano para apuntar al origen de aquella voz… dentro de las llamas… donde la figura de un hombre comenzaba a volverse más y más nítida, mostrando unos pantalones blancos, una chaqueta de color negro, una bufanda blanca con un extraño diseño de lo que parecían cuadros y por ultimo una llamativa cabellera rosada.
- Gracias por la comida… oye, mira, me lo trague… tu ataque – dijo burlonamente el pelirosa abriendo su boca y sacando su lengua, mientras muchos bandidos cambiaban a una cara de terror.
- J-j-jefe… ese cabello…- dijo el primero con voz temblorosa.
- … e-esas ropas… no hay duda… - dijo otro en la misma situación.
- Ese hombre… es… es… ¡ES SALAMANDER! – grito un tercero solo para recibir un puñetazo en el estómago que lo mando a volar varios metros.
- No griten idiotas – les dijo el Slayer furioso, intimidando a algunos bandidos - con lo que me costó hacerlas dormir, si despiertan que voy a hacer – dijo lo último en un susurro Natsu con grandes bolsas bajo los ojos.
- Maldito, Salamander o no ¡te acabaremos aquí y ahora! – grito esta vez el líder, quien recibió casi de inmediato un patada en el rostro que mando a estampar y hundir la cabeza del jefe de los bandidos contra un árbol.
- ¿Alguien más quiere ponerse a gritar? – Pregunto el Dragneel de manera amenazante, si antes solo algunos estaban intimidados, después de aquel ataque contra su jefe ahora toda la banda compartía ese sentimiento así que todos en unísono solo asintieron con la cabeza para no emitir ningún ruido que pudiera molestar a tan poderoso mago – váyanse, y llévense a esos 2 gritones – les ordeno el pelirosa apuntando a quienes había noqueado de solo un golpe, los bandidos solo asintieron nuevamente y de marera rápida tomaron a los miembros inconscientes y se alejaron lo más rápido posible del mago de fuego – *suspiro* al fin se fueron, ya puedes salir Happy –
- Aye – respondió el pequeño exceed saliendo desde atrás de un grueso árbol mientras empujaba con bastante esfuerzo el coche de sus hermanitas – que bueno que no nos descubrieron –
- Que bien que las pequeñas sigan dormidas – dijo Natsu, ya de forma más relajada – ayer se nos acabó la leche de las bebes y si despiertan van a comenzar a llorar como anoche – dijo con pesar el pelirosa, aunque no podía quejarse, le advirtieron varias de veces que ser padre iba a ser difícil.
- Además a mí se me acabo el pescado – agrego también con pesar el felino.
- Pero si antes de salir de casa dijiste que tenías para 5 días ¿Y te los acabaste en menos de 3 días? – pregunto el pelirosa un tanto impactado, mientras el exceed solo se sonrojo y con una sonrisa de orgullo rasco la parte de atrás de su cabeza – no te estoy elogiando ¿sabes? *suspiro* Bueno, ya no importa, puedo oler que estamos cerca de alguna ciudad, podemos comprar lo que necesitamos ahí, así que apresurémonos Happy – dijo Natsu, tomando el coche de sus hijas.
- Espera Natsu, toma otra capa, la anterior se quemó – expuso el exceed azul mientras entregaba otra capa negra a su "padre".
- ¿En serio es necesario que me oculte con una capa? – pregunto el mago de fuego que tomaba y ponía sobre sus hombros aquella vestimenta.
- Por supuesto, así será más difícil que te reconozcan – afirmo Happy – y además lo principal es… – continuo cambiando su expresión a una más seria.
- Lo principal es… - repitió Natsu tragando un poco de saliva ante la repentina actitud de su hijo azul.
- …Es que… ¿no crees que te ves más genial así? – explico el exceed con una sonrisa.
- ¿¡Al final era para eso?! – grito el pelirosa, haciendo que sus hijas se movieran dentro del coche, dando señales de estar despertando, así que el joven padre rápidamente comenzó a mecer suavemente la carreola para asegurar que las pequeñas permanecieran dormidas – Shshshshsh duerman pequeñas, papi no volverá a gritar otra vez, pero porfis no despierten – rogo el DS de fuego con pequeñas lágrimas en sus ojos y manteniendo la voz en un volumen bajo, por suerte sus plegarias fueron escuchadas y las bebes solo se acomodaron más en su coche.
- Natsu, estas raro – comento simplemente Happy a su acompañante mientras tomaba su lugar sobre el hombre izquierdo de su padre.
- ¿Tú crees? Tal vez sea porque no dormí anoche – reparo el pelirosa masajeando el puente de su nariz – pero bueno, vámonos de una vez a la ciudad –
Y recibiendo el clásico "Aye Sir" del exceed, la familia Dragneel continuo su camino hacia su nuevo destino.
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Crocus (11:00 am)
4 Hombres vestidos de traje y una elegante dama de cabellos dorados, pertenecientes a Blue Pegasus, se encontraban paseando por una calle bastante alejada del centro de la gran ciudad de Crocus y con pocos peatones, después de tener una misión bastante simple, decidieron usar el tiempo extra para permanecer más tiempo en la capital de Fiore, hasta que cierta persona vistiendo una gran capa negra y con un familiar gato azul en su hombro llamo la atención de la mujer ya que se encontraba empujando un coche para bebes.
- ¿Uh? Es no es Natsu Dragneel – comento extrañada Jenny viendo al encapuchado Salamander y a su particular amigo.
- ¿En serio? ¿Dónde? – pregunto el más bajo y el líder de los 4 hombre, Ichiya, a lo que la mujer solo apunto con el dedo a aquella persona con el exceed azul en su hombro izquierdo, rápidamente el grupo se acercó hasta posicionarse detrás del encapuchado y su acompañante felino – Hola Natsu-kun ¿Qué haces aquí en Crocus?
El mencionado inmediatamente se dio media vuelta - ¿Eh? ¿Cómo supieron que era yo? – pregunto el pelirosa, viendo que no era necesario ocultase más, bajo la capucha de su cabeza.
- Es bastante fácil si tomas en cuenta de que solo tú tienes un gato de color azul – comento la rubia del grupo causando un silencio en el "dúo" de viajeros.
- … -
- … -
- ¡AHH! – exclamaron al unísono padre e hijo ante tal "sorprendente revelación".
- ¿¡Que pasa con esa reacción tan lenta!? – gritaron los miembros de Blue Pegasus también al unísono.
- ¿En serio no pensaron que eso podía pasar? – Pregunto Hibiki un tanto sorprendido por la ingenuidad del par que solo desvió la mirada – 'De verdad no lo pensaron'-
- Cualquiera que sepa quién eres sabrá también que eres el único que posee un gato de color azul – comento Eve haciendo que el dúo bajara la cabeza ante esa verdad.
- No te confundas, no te estamos diciendo esto porque estemos preocupados por ti ni nada por el estilo – agrego el tsundere de Ren, haciendo que el antiguo miembro de Fairy tomara un paso hacia atrás para alejarse de él.
- *tos* Cambiando de tema, ¿Qué estás haciendo por aquí? – pregunto Jenny, en parte por curiosidad, en parte para olvidar el extraño acto que el moreno había hecho.
- Pues estaba comprando leche, entre otras cosas – contesto el pelirosa mostrando la parte baja del coche, donde se encontraba una bolsa con diferentes alimentos.
-¿Estás haciendo una misión de niñero o algo así, Natsu-kun? – pregunto esta vez Ichiya viendo con curiosidad el coche que se encontraba cerrado.
- ¿Eh? ¡Ah! No, estas pequeñas son mis hijas – respondió el pelirosa con una sonrisa, dejando completamente helados a los miembros de Blue Pegasus.
- … ¿Eh?... ¿eh?... ¡¿EHH!? – gritaron completamente sorprendidos, pues nunca escucharon, o creyeron que un día iban a escuchar, la noticia de que el infantil, hiperactivo y "asexual" Salamander de Fairy Tail había tenido hijos, y si habían escuchado bien: "hijas" quería decir que no era solamente una y, por el tamaño y forma del coche era presumible que eran 2 pequeñas niñas.
- ¡No griten! ¡Las pueden despertar! – les grito el exceed que ahora se encontraba volando al lado Natsu.
- No grites tu también – dijo el mago de fuego dándole un ligero golpecito en la cabeza a su hijo volador mientras meneaba el coche para evitar que las pequeñas despertaran.
- P-pero ¿Cuándo? – pregunto Ren tratando de reponerse del impacto.
- Hace no mucho, tienen casi una semana de vida – respondió el pelirosa, levantando levemente la tapa del coche para verificar que aún estaban dormidas, mostrándoles indirectamente al grupo de Blue Pegasus a una pequeña pelirosa y a otra pequeña pelipúrpura que se encontraban dormidas – hey, no están en algún hotel o algo así, es que las pequeñas no han comido nada aun así que quiero hacerles su biberón -
- No realmente, pero podemos ir a uno y puedes pedir prestada la cocina – resolvió Hibiki apuntando la acera de enfrente donde se encontraba una pequeña posada donde se dirigieron de inmediato.
Ya dentro de una de las habitaciones de aquella posada, Natsu se separó momentáneamente del grupo para preparan las botellas de leche para sus bebes, Happy se encontraba delante de sus aun dormidas hermanitas pensando, mientras los miembros de Blue Pegasus se encontraba sentados en una de las 2 camas de la habitación, creando un improvisado circulo de reunión para comentar la actual situación del pelirosa.
- ¿De verdad son hijas de Natsu-san? – preguntó en voz baja Eve a sus compañeros.
- Deben serlo, o al menos la pelirosa es obvio que si lo es – respondió Hibiki.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso? – interrogo Ren.
- ¿Cuántas personas con el cabello rosado conoces? – cuestiono Jenny.
- Pues…bueno… - comenzó a pensar Ren, al pensar en cabellos rosados solo las imágenes del Dragón Slayer de fuego, su prometida, Sherry, y la prima de esta, Chelia, fueron las únicas personas que aparecieron en su cabeza - …solo a 3-
- Lo vez, es un color de cabello muy poco común, además no creo que Natsu-kun nos haya mentido – comento con seguridad Ichiya.
- Emm Jenny ¿verdad? – pregunto el pequeño exceed apareciendo en aquella reunión mientras veía a la modelo de Blue Pegasus – ¿Tu eres buena en magia de transformación? –
- No es mi magia principal, pero sí, soy bastante buena – respondió simplemente la rubia.
- Ya estoy de vuelta – se escuchó la voz de Natsu al tanto que entraba con los biberones en las manos, aunque paso desapercibido por las personas dentro de la habitación.
- Por favor ayúdame a aprender magia de transformación – declaro el felino inclinándose frente a la maga modelo.
- ¿Happy? – dijo el pelirosa, ahora todos voltearon a verlo - ¿Por qué quieres aprender magia de transformación? –
- Es que… lo que dijeron ellos antes es verdad, no tiene punto que tú estés encapuchado para que no nos descubran y que por mi culpa lo hagan – contesto el exceed agachando la cabeza – no quiero ser una molestia para ti, también quiero ayudarte en lo que p… -
- No eres una molestia Happy – interrumpió Natsu, posando su mano libre sobre la cabeza del pequeño para comenzar a acariciarla – Te lo dije antes ¿no? Que mientras tú, Sakura y Yuki estén a mi lado es más que suficiente para mí, no tienes que preocuparte por nada más -
El felino azul solo mantuvo la cabeza agachada, pero su rostro era adornado ahora por una sonrisa - Gracias Natsu, pero aun así quiero aprenderlo – finalizo, levantando la cabeza mostrando su mirada llena de decisión.
- Bien, si es lo que tú quieres no te puedo parar – cedió el pelirosa viendo la determinación de su hijo, se dio la vuelta y tomo a la pequeña Sakura del coche – vamos pequeña, es hora de comer –
- Bien Happy, te daré algunos tips para que puedas usar magia de transformación, pero recuerda que tú debes entrenar por ti mismo también ¿entendido? – informo la maga/modelo, a lo que el felino afirmo con la cabeza energéticamente y le dio una sonrisa.
Cuando el pelirosa se comenzó a darle de comer a su hija de ojos verdes, los miembros de Blue Pegasus quedaron estáticos ante la actitud del DS de fuego, la imagen paternal de aquel mago les pareció extraña, nunca en sus cabezas creyeron poder verlo de esa forma, pero por extraña que les pareciera la situación, la calma, la dedicación y el cariño que parecía emanar el pelirosa al alimentar a su hija les daba una sensación irreal y a la vez familiar, era como ver a cualquier otro padre alimentar a sus hijos, pero este no era cualquier padre, era el mago más destructivo, buscapleitos e infantil de todo Fiore. Terminando con la pequeña Sakura, el pelirosa la hizo eructar y la devolvió a su coche para tomar a Yuki, siempre bajo la absorta mirada de los "caballos alados", incluso el pequeño Happy tuvo que jalar las ropas de la rubia para que volvieran a su pequeña clase, pero no ayudó mucho a la concentración de esta que la bebe pelipúrpura al despertar soltara un lindo bostezo que hipnotizo a los "invitados" de la familia Dragneel por su alto nivel de ternura, aunque el padre pelirosa comenzó a alimentar casi de inmediato a la pequeña.
- 'Que tierno' – fue el pensamiento de todos los adultos en la habitación, puede que Natsu la haya visto bostezar docenas de veces, pero aquel sentimiento nunca acababa, no como el biberón que Yuki acabo en tiempo casi record.
- Bien, ya están listas ustedes 2 – dijo el pelirosa ayudando a eructar a Yuki – supongo que han estado mucho tiempo en su coche, es mejor que salgan unos momentos – tomo a Sakura lo mejor que pudo con una sola mano y tomo asiento en la otra cama frente a los magos de traje y puso a ambas bebes sobre sus muslos.
- emm… Natsu-kun – llamo Ichiya, un tanto nervioso – perdón por preguntar pero ¿Dónde está la madre de tus hijas? –
Natsu agacho su cabeza, su fleco tapando sus ojos, en estos 2 dias se había olvidado de aquel detalle, pues trataba de alejar su mente de Fairy Tail, pero el darle una madre a sus hijas también se había quedado atrás – 'cierto, ustedes aún no tiene una mamá ¿verdad?' – pensó el pelirosa viendo a sus hijas – estas pequeñas… no tiene madre – termino por decir de manera triste.
Los integrantes de Blue Pegasus quedaron de piedra, un Natsu triste era tan raro como ver 3 estrellas fugaces en una sola noche - L-lo siento Natsu-kun, fue nuestra culpa por preguntar eso tan de repente – hablo rápidamente Ichiya aún más nervioso, definitivamente tenía más curiosidad sobre el tema, pero él y sus seguidores tenía el tacto suficiente como para no caminar por hielo demasiado delgado.
- No, no hay problema – dijo el pelirosa con un tono desanimado viendo hacia abajo a sus hijas.
- Oye, esto es malo, creo que tocamos algo que no deberíamos haber tocado – susurro Ren a sus compañeros, por suerte para ellos el DS de fuego estaba más preocupado de jugar con sus hijas que en escucharlos.
- Tal vez, era una mala mujer que abandono a sus hijas – comento Eve susurrando también.
- Pero si lo fuera, Natsu-san no hubiera estado con ella en primer lugar – reflexiono Hibiki.
- Tal vez… - comenzó a pensar Ichiya, tratando de juntar las piezas de aquel rompecabezas – que tal si… -
(DECLARACIÓN: La siguiente historia solo producto de mi mente amante del genero dramático, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)
(ACLARACIÓN: Las líneas que estén entre paréntesis son narraciones de Ichiya. La historia esta descrita desde el punto de vista de Natsu)
(Un dragón protector… Una mujer indefensa)
Apenas y llegue a tiempo, la pobre mujer tenía sus ropas rasgadas y sus blanco cuerpo temblaba cual gelatina, pero no por la brisa fría de esta tarde, sino porque de no haber sido por mí, aquella persona hubiera sido ultrajada por los bastardos que ahora se encuentran regados en el suelo, inconscientes y con varios huesos rotos, se lo merecen.
- Hey ¿te encuentras bien?- pregunte a aquella chica de cabello purpura que se encontraba arrodillada y con su cabeza agachada, pero la chica no respondió, solo seguía ahí, en el suelo, temblando de miedo, maldije no ser de mejor ayuda, asi que solo hice lo único que se ocurrió, de deshice de mi chaqueta y la extendí hacia ella – Toma – dije simplemente, no quería asustarla más de lo que ya estaba. Más ella no se movía, sin saber que hacer solo puse suavemente mi chaqueta sobre sus hombros, fue en ese momento que ella reacciono, movió su cabeza en todas direcciones, viendo a aquellos que trataron de abusar de ella inconscientes por todo el terreno, hasta que su vista se posó en mí, no pude evitar el sonrojarme ligueramente, pues sus ojos verdes atraparon mi completa atención, tenían un grado de pureza único y tenían algo extraño, no lo sabría explicar, pero ese algo me tenía más que cautivado.
Sin más la chica se abalanzo hacia mí, en un principio creí que era para atacarme, pero no fue así, sus delgados brazos se sujetaron fuertemente a mi torso mientras hundía su cabeza en mi pecho, derramando lagrimas que empaparon rápidamente todo mi dorso – g-g-gracias, gra-gracias, y-yo creí… c-creí que – no pudo decir más sin volver a quebrarse en llanto, no lo soportaba, no me gusto verla llorar de esa manera, pero lo único que pude hacer fue abrazarla y frotar su espalda de forma suave.
- Vamos, te llevare a tu casa – cuando dije esto, ella tenso todo su cuerpo, quise preguntar pero ella hablo primero.
- No tengo donde volver – dijo con tristeza, en ese momento no quise preguntar más, si ella quería decirlo, yo la escucharía, pero nunca la forzaría.
- Ven conmigo, puedes quedarte en mi casa – no supe porque dije esas palabras, pero ciertamente no me arrepentía.
(Una vida que da un giro)
En tan solo 2 meses Hinowa se había vuelto una de las personas más importantes para mí, mi novia, aun me suena tan extraño, más tomando en cuenta que nuca me interesé en nadie más allá de una simple amista, pero ella lo logro en poco más de 1 mes… o tal vez menos… no había duda… ella era especial. Por petición de ella no revele nada a nadie del gremio aparte de Happy, pero no se podía evitar, él vivía en casa también, y además se llevan de maravilla ya que Hinowa era una gran cocinera y Happy es un amante ferviente del pescado en todas sus formas, cuando le pedí explicaciones del porque ella solo me abrazo, fuertemente, como si yo fuera a desaparecer.
(Una familia que crece poco a poco)
- ¡Hino ya volví! – grite desde la puerta después de llegar de aquella pequeña misión, ella siempre aparecía con su radiante sonrisa para darme la bienvenida, y hoy no fue la excepción, más si había algo diferente, su sonrisa era más amplia que ayer – ¿Qué ocurre Hino?
Ella solo me sonrió, sus mejillas se enrojecieron ligeramente al tanto que unía sus manos a la altura de su cadera y jugando con sus pulgares, siempre hacia eso cuando estaba nerviosa – Natsu, emmm yo… yo tengo algo que decirte – solo arquee una de mis cejas, no quise hablar, si lo hacía tal vez ella no diría nada, aunque no lo pareciera ella aún era algo tímida conmigo incluso después de que nosotros… - Natsu, yo… yo estoy embarazada –
"Embarazada" "embarazada", donde había escuchado esas palabras… ah! Claro, es lo que dicen las mujeres cuando van a tener bebes… cuando van a tener bebes… ¿Hinowa no acaba de decirlas…? eso quiere decir que – eso quiere decir que… - no lo podía creer, pero ella no me mentiría con algo así, y mis sospechas fueron disueltas cuando ella solo asintió con la cabeza mientras ponía sus manos sobre su vientre, no lo pude aguantar, la abrace, la abrace tan fuerte que pude jurar haber escuchado que de su espalda salió un pequeño crujido, pero ella no se quejó, solo me abrazo con gran fuerza, fácilmente comparada con la que yo aplique con ella, nos quedamos así por varios minutos, ninguno de los 2 tratamos de apartarnos del otro, quise que ese momento durara para siempre.
Happy se enteró esa misma noche, voló por toda la casa gritando que pronto tendría un hermanito o hermanita, aunque lo que pregunto después de eso me descoloco un poco: "¿Cómo se hacen los bebes las personas?", nos hizo sonrojar a Hino y a mí, así que solo le dije que se lo diría cuando el fuera mayor. Al ir a dormir le pregunte nuevamente si podía darle al gremio la noticia sobre ella y ahora sobre nuestro futuro hijo, esta vez ella volvió a negar con la cabeza y como aquella vez me abrazo fuertemente, por un momento pude ver una pequeña lágrima en el borde de sus ojos.
(Un rayo de felicidad envuelta en un velo de tragedia)
- Vamos señorita, puje, puje – ordeno el médico, mientras Hinowa se encontraba en pleno parto, yo estaba a su lado, lo admito, mis piernas comenzaban a flaquear, no me gustaba verla sufrir de esta manera, pero esto era para que nuestras hijas nacieran… si, en una de sus visitas al doctor, quien por obvias razones también sabe de nuestra relación, pero por un "Juramento Hipocra-algo" nos dio su palabra de mantener silencio, le informaron que estaba esperando mellizos, gemelos, no recuerdo la palabra exacta que ocupo, y luego en otra visita confirmaron que ambos bebes serian mujeres.
- ¡Natsu! ¡Natsu! ¡AAAAAAAH! – grito de dolor, sus ojos estaba cerrados y su mano izquierda sujetaba con fuerza la mía, casi al punto de romperla.
Una hora después mí primera hija nació, con un inconfundible cabello rosa, lloraba y gritaba fuertemente, esa energía y ese cabello seguro que lo habrá sacado de mí, pero aún faltaba nuestra segunda hija, que nació una hora después con el cabello de su madre y una piel tan clara que podía jurar ser capaz de ver a través de esta, era prácticamente la copia de Hinowa.
- Mira Hino, nuestras hijas ya están aquí – le dije mientras volteaba la vista hacia ella… lo que vi me horrorizo… su piel estaba incluso más pálida de lo normal y su mano comenzaba a perder poco a poco su calor – ¿Hino? – la llame, mas no obtuve respuesta, un frio viento recorrió mi espalda - ¿Hinowa? ¡¿HINOWA?! – comencé a desesperarme, ella seguía sin responder a mis llamados, no sabía qué hacer, pero el medico tal vez si – ¡Doctor! ¡Hinowa! ¡Hinowa no reacciona! – el doctor me aparto rápidamente, grito un par de órdenes y nombres raros de medicinas a las enfermeras, yo me mantuve en la sala aunque me dolía… me dolía la impotencia.
Minutos después Hinowa lentamente abrió sus ojos hasta la mitad, su cara se mantenía igual de pálida, cuando el medico se separó de ella solo negó con la cabeza, tal vez no era el hombre más listo del mundo, pero aquel gesto lo comprendí, Hinowa ya no… apreté mis puños con furia, cuantas veces hice lo que muchos tacharon de imposible para salvar a mis amigos, pero ahora era un completo inútil que no podía hacer nada para salvar a la mujer que amaba - Natsu… - me llamo, levantando su mano lentamente, la tome rápido – perdón – dijo débilmente, ¿Por qué se disculpaba? Esto no era su culpa, como podía serlo – yo… ¿recuerdas… cuando te pedí… que no le dijeras nada… a nadie sobre nosotros? – solo asentí, sentí que un nudo se formaba en mi garganta, se me dificultaba el respirar y más el tratar de hablar – Yo… hace 2 años… me dijeron que… no tenía mucho tiempo… que no viviría… más de 1 año y medio... me separe de todos… los que conocía para… no hacerlos sufrir con… mi muerte… y por eso… te pedí que… guardaras silencio sobre mi… a tus amigos… incluso… durante un tiempo… también pensé en irme… de tu lado y no volver… pero cada vez que trataba… no podía dar… un solo paso fuera de la puerta… muy dentro de mí no quería separarme de ti – comenzó a llorar, y yo también lo estaba – perdóname… perdóname por acerté sufrir así – se estaba disculpando ¿por permanecer a mi lado?
- No digas eso, no necesitas pedir perdón por eso, estoy feliz de que permanecieras a mi lado, estoy feliz de compartir tus últimos momentos, gracias, por compartir tu vida conmigo, por ser la madre de mis hijas, gracias por ser la mujer que amo y siempre amare – era casi un milagro que pudiera hablar de manera tan clara pues estaba llorando como nunca, mas Hinowa solo me sonrió, como si le hubiera quitado un peso de encima, y tal vez así fue, pues casi de inmediato sus ojos comenzaron a cerrarse y el agarre de su mano se debilitaba hasta que este solo cayó ante la gravedad, apuntando hacia el suelo. En ese momento solo grite, grite como nunca, grite su nombre una y otra vez, como si mi voz la fuese a traer desde el mas allá, pero eso era imposible… Hinowa ya no volvería.
- Esa fue una hermosa historia – dijeron los Trimens al unísono, quienes tapaban sus lagrimeos ojos con sus antebrazos.
- Y pensar que Natsu-kun ha sufrido tanto – sollozaba Ichiya, aunque realmente no sabían la verdad.
- Sensei, yo comienzo a admirar a Natsu-san aún más – dijo Eve secándose las lágrimas con un pañuelo.
- Pasar por algo por lo que muy pocos hombres podían, es digno de admiración, Shishou – agrego Ren llorando.
- Natsu-san es un gran hombre, igual que usted Sempai – dijo Hibiki, quien se encontraba llorando en el hombro de Ichiya.
- Lo entienden chicos, no debemos indagar más en ese tipo de asuntos, por la memoria de Hinowa-san – explico el "As" de Blue Pegasus levantando su pulgar, mientras sus lágrimas y mocos caían por su cara.
- ¡HINOWA-SAAAAAN! – gritaron los Trimens al unísono, asustando a todos los demás, exceptuando a Ichiya.
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Crocus (2:30pm)
Después de la amena conversación y posterior comida de la familia Dragneel con los miembros de Blue Pegasus, a ambos grupos le había llegado la hora de partir.
- Natsu-kun, suerte en tu viaje, y cuida a tus hijas – le deseo Ichiya.
- Por supuesto que cuidare a mi familia, gracias por aceptar no decirle nada a nadie sobre esto – agradeció el pelirosa, mientras volvía a subir la capucha de su capa para cubrirse.
- Por supuesto que no diremos nada Natsu-san, por Hinowa-san – declararon los 3 otros hombres, mientras volvían a recordar la historia que contó Ichiya.
- Adios Happy, y recuerda entrenar tu transformación – le recordó Jenny al pequeño felino.
- ¡Aye Sir! Y gracias por enseñarme Jenny-san – dijo el exceed con una sonrisa.
Y así, Natsu comenzó a empujar el coche de sus hijas y a avanzar hacia su nuevo destino mientras Blue Pegasus se dirigía hacia su gremio.
- Natsu – llamo la atención el exceed azul – Hace rato te lo quiera preguntar pero… ¿Quién es Hinowa? –
– Ni idea – respondió el Dragón Slayer de fuego.
