HOLA A TODOS! WolfCerberus en la decimo-cuarta parte de "Caprichos del Destino".
Para aclarar el review de Fipe2 y tal vez a otras personas: Al menos en este fic, Happy ve a Natsu como padre ya que por lo que sucedió en el final de la saga de Tártaros, al morir Igneel, Happy se planteó a el mismo que sentiría el si Natsu muriera frente a él, lo que le hizo reflexionar sobre sus sentimientos hacia el pelirosa, los que iban más allá de una simple cariño de amigos, sino que llegaban a ser el amor de una familia.
Aclaro esto para aquellos que aún tenían sus dudas (si todavía tienen alguna no duden en preguntarme) ¡Que disfruten el capítulo!
- Hablar-
- creatura no-humana hablando-
- 'Pensar'-
- Sueño/Recuerdo/Fantasías (Imaginaciones) -
- *Onomatopeya de sonido*-
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Anteriormente:
– Natsu, este es… - dijo el pequeño exceed, girando su cabeza para ver al pelirosa que estaba a punto de alcanzarlo
- Si, este es "El pueblo de Sol" – Respondió el Dragón Slayer viendo desde la cima las grandes edificaciones y el aún más grande pilar de llamas que se encontraba detrás del pueblo.
- Pero ¿Qué hacemos aquí? – pregunto el felino posándose sobre el coche de sus hermanitas.
- Tengo que hablar con el tío Atlas – dijo Natsu, mientras su rostro comenzaba a cambiar a una expresión triste y seria – tengo que decirle como murió Igneel – continuo mientras apretaba sus puños con tal fuerza que comenzaron a temblar – o mejor dicho… como lo mate… -
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Capítulo 14: Fantasmas del Pasado
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Pueblo del Sol / Entrada del pueblo (12:40 pm)
- ¿Quién eres? ¡Muéstrate! – Ordeno uno de los 2 gigantes que se encontraba vigilando la entrada del pueblo apuntando sus enormes lanzas al humano encapuchado que empujaba un extraño mini-carruaje y caminaba a paso seguro hacia ellos.
- Soy yo, Natsu, estuve aquí hace no mucho – respondió el hombre, quitándose su capucha y revelando sus característicos cabellos rosados mientras Happy salía de debajo de la capa del Dragón Slayer con un pescado en la boca.
- AH! Eres el chico pelirosa con el diminuto gato azul que ayudo a revivir al Protector del Pueblo, ¿Qué te trae de vuelta por aquí? - Pregunto más tranquilamente el segundo gigante a la izquierda viendo que el forastero no era un desconocido.
-'¿Porque todos dicen que mi cabello es rosado? ¡Es Salmon, por Igneel!' – exclamo mentalmente el mago, aunque él bien sabía que solo se decía eso para aligerar el complejo por su cabello, al tanto que el exceed se posaba sobre el coche - Mi nombre es Natsu, y "el gato azul" se llama Happy y… bueno, es que tengo que ver al tío Atlas ¿puedo? –
- Claro chico, pasa pasa, diles a Haward y a Hallvor que quieres ver a nuestro Señor – Dijo simplemente el primer Gigante, olvidando un pequeño detalle.
- emm ¿y quiénes serían esos? – Natsu no sabía los nombres de los habitantes del pueblo del Sol.
- Son los guardianes de la Llama Eterna, lo protegen de aquellos que osen molestarlo en su letargo, por cierto mi nombre es Argus y mi compañero aquí es Geir – Se presentó el primer Gigante, Natsu trato de grabar la imagen de aquella persona en su mente, un "hombre" que parecía tener poco más de 30 años, cabello castaño oscuro con un corte casi militar y una barba de candado, ojos verdes pantalones grises y una camiseta café sin mangas y el emblema del pueblo en su brazo derecho bastante cerca del codo. Su compañero parecía tener la misma edad, cabello negro azabache un poco más largo que Argus, ojos marrón claro, pantalones cafés con una camisa sin mangas negra y la insignia del poblado se le asomaba levente en el lado derecho del cuello.
- Claro, gracias, nos veremos – se despidió el pelirosa al igual que Happy que solo movió su mano, ya que su boca estaba ocupada por su infaltable pez mientras entraban al pueblo e iban camino al gran pilar de fuego que era el Dragón de Fuego Atlas Flame.
Mientras veían la silueta del pelirosa adentrarse en el pueblo Argus le hablo a su compañero.
- Hey Geir ¿crees que deberíamos decirle a Flare de la llegada del muchacho? – pregunto.
- Tal vez Argus, la última vez parecía que eran buenos amigos, así que creo le haría feliz saber que uno de sus amigos humanos está aquí – respondió el gigante de cabello negro.
- También lo creí, así que espera un momento, voy a darle la noticia a Flare – dijo alejándose rápidamente de la entrada y adentrándose en el pueblo con una sonrisa maliciosa.
- ¡AH! Rayos, la última vez que me dejo solo en la entrada demoro 2 horas en regresar y además lo hizo borracho y ni siquiera me invito un trago – dijo a nadie Geir, soltando un suspiro de derrota.
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Pueblo del Sol / Llama Eterna (12:50 pm)
La familia Dragneel se encontraba acercando a la zona donde se encontraba la forma actual del gran dragón Atlas Flame, aunque antes de llegar a este se topó con otros 2 gigantes encontrándose en una situación similar a la que tuvo algunos minutos antes solo que esta vez al no traer capucha fue reconocido más facilente.
- Ustedes deben ser…emm…. Como era… Howard y Hamon ¿verdad? – dijo con una sonrisa apuntando a ambos hombres de gran tamaño quienes tuvieron un pequeño tic en uno de sus ojos.
- Mi nombre es Haward – aclaro el gigante de la derecha, quien era un "hombre" calvo de ojos grises y barba anaranjada y pronunciada que terminaba en 5 trenzas, una chaqueta sin mangas negra y pantalones verde olivo.
- y el mío es Hallvor no Hamon – informo el gigante de la izquierda que poseía un corte de cabello militar, ojos purpuras, su vestimenta consistía en una camisa de color dorado y pantalones color canela – ¿qué vienes a hacer por acá chico? –
- Venimos a hablar con el tio Atlas ¿se puede? – pregunto Natsu.
- Claro… pero ¿Cómo exactamente piensas hablarle? - cuestiono Haward viendo como el pelirosa se acercaba más al fuego.
- ¡Es cierto! ¿Qué harás Natsu? Sin el "Milk Way" de Wendy no puedes hablar cara a cara con el – expuso Happy.
- No… creo que hay otra forma, solo espero que si funcione, Happy aléjate con Sakura y Yuki un momento – dijo Natsu haciendo que el exceed se tomara el coche y se alejara un par de metros de esté, mientras cerraba los ojos y comenzaba un ejercicio de respiración hasta que se vio envuelto en fuego que al desaparecer mostro que el DS tenía varias líneas en sus antebrazos y debajo de su ojo derecho que parecían escamas, las pupilas de sus ojos habían adquirido una forma más lineal y afilada y una ligera manta de color rojo carmesí envolvía su cuerpo, Natsu había entrado en un punto medio entre su "forma normal" y la Dragon Force, inhalando un poco de aire se preparó para exhalar - Karyū no Hōkō – "ataco" el pelirosa, enviando una pequeña versión de su ataque contra la gran llama que de inmediato comenzó a moverse de forma extraña.
- Ese fuego… – se oyó la potente voz desde la Llama Eterna que comenzaba a volver a su antigua forma dragonica – Solo conozco a 2 seres con ese fuego… uno es mi viejo amigo Igneel… - continuoextendiendo sus alas y cuello- y otro seria su hijo, Natsu - termino, viendo hacia abajo al pelirosa mientras los guardianes solo abrieron sus ojos como platos y de inmediato se arrodillaron frente al Dragón de Fuego.
- ¡NATSU! ¡Como hiciste eso! – exclamo totalmente sorprendido el exceed viendo como su padre volvía a la normalidad.
- El protector del pueblo volvió a convertirse en un dragón – exclamo un voz femenina que acababa de llegar.
Al darse la vuelta, Natsu y Happy reconocieron fácilmente a la mujer, su cabello rojo en 2 enormes coletas trenzadas que llegaban a su cadera, aquellos ojos rojizos y ese vestido demasiado revelador que hacia juego con su ser al ser del mismo color que sus ojos y pelo, no era tan fácil olvidarse de ella ya que en cierto punto ella fue una enemiga de su, ahora, antiguo gremio.
- Tú eres el amigo de "Rubia" ¿verdad? – recordó Flare apuntando a Natsu.
- ¿Rubia?... ¿hablas de Lucy?... Tú eras… etto… Flare ¿no? – pregunto el felino sobre el coche de sus hermanas, recibiendo el asentimiento de la mujer para después recordar su pregunta anterior – ¡AH! ¡Natsu! ¡Aun no me explicas como hiciste eso!
- A mí me gustaría más que me dijeran porque me has llamado Hijo de Igneel – presento su duda el dragón envuelto en llamas.
- Bueno Happy, la verdad es que pensé que tal vez podía despertarlo con uno de mis ataques aunque no sabía si iba a funcionar o no - dijo el pelirosa mientras se rascaba la parte de atrás de la cabeza, para después ponerse más serio – y además tío Atlas tengo algo que debo decirte… Igneel está muerto –
- Ya veo ¿Así que Acnologia asesino a Igneel? – pregunto Atlas, tratando de confirmar sus sospechas.
- No… - negó el DS apretando sus puños mientras bajaba su cabeza – quien lo asesino… fui yo –
Todo quedo en un profundo silencio, Natsu mantenía su vista en el suelo mientras sus nudillos se volvían blancos debido a la fuerza con la que apretaba sus manos, Happy mordía su labio inferior al escuchar nuevamente a Natsu decir aquella frase que lo hacía herirse a sí mismo, los gigantes solo se miraban uno al otro sin entender la situación, Flare, quien entendía solamente parte de la historia del pelirosa llevo sus manos a su boca y por último, Atlas Flame permanecía en un silencio que más que nada era el silencio de un depredador observando a su presa.
- Así que… fuiste tú… entonces dime… ¿porque no debo matarte aquí y ahora? – pregunto el dragón de fuego con una calma que, contradictoriamente, intranquilizo a la mayoría de los presentes.
- Tal vez, hace poco más de una semana no me hubiera opuesto a eso ¿sabes? – contesto tranquilamente Natsu asombrando enormemente al exceed azul – pero hace una semana todo cambio, realmente no quiero que Happy, Sakura y Yuki se queden solos, no puedo hacerles eso, no a ellos, mientras ellos me necesiten yo siempre estaré ahí para ellos, es mi responsabilidad, es mi deber el cuidar a mis hijos –
Atlas solo observo al joven mago y trato de calmar su ira, pero solo encontró una forma de hacerlo – Necesito saber exactamente que ocurrió, así que dime cómo fue que asesinaste a Igneel –
Natsu solo asintió y comenzó a recordar los eventos que llevaron a la muerte de Igneel por sus manos.
(Batalla contra Tártaros)
Natsu y Gray habían acabado su batalla con Mard Geed, sorprendidos por la aparición de Zeref que con solo un chasquido de sus dedos convirtió al demonio en un libro que casi de inmediato comenzó a incinerarse, para después de cruzar unas palabras con Natsu y desaparecer junto con el libro de E.N.D.
Mientras esto pasaba en la tierra, en los cielos la batalla entre los grandes dragones: el Rey de los Dragones de Fuego Igneel y el Dragón del Apocalipsis (y Rey de los Dragones) Acnologia, estaba llegando a un punto crítico, golpes, rugidos y explosiones resonaban a kilómetros del centro de la batalla.
- 'Demonios, Acnologia es más poderoso de lo que creí' – pensó el Dragón Rojo viendo como su enemigo se recuperaba fácilmente del golpe que le acababa de acertar.
Pero aquellos segundos de distracción le costaron caro, pues el Dragón Negro apareció rápidamente delante de él y le golpeó fuertemente con su cola mandándolo a estrellarse contra el piso, sin perder un segundo Acnologia descendió velozmente para enterrar fuertemente sus garras varias veces en el pecho de su adversario.
- ¿Ese es todo tu poder? Rey de los Dragones de Fuego – pregunto el Dragón del Apocalipsis.
- He estado durmiendo por bastante tiempo – respondió de forma burlona el Dragón de Fuego molestando a Acnologia que presiono con más fuerza el pecho de su víctima.
Al escuchar los gritos de dolor de Igneel, Natsu corrió inmediatamente en dirección a donde se encontraba su padre, en ese momento el Dragón Rojo por medio de telepatía comenzó a explicarle al pelirosa él porque se sellaron dentro de los Dragón Slayer al tanto que se sacaba a Acnologia de encima y ambos volvían a retomar el vuelo.
Frente a frente nuevamente en los cielos, Acnologia e Igneel, este último sabía que el siguiente ataque podía significar el último, pero ¿Cómo podía dejar el que esto terminara así? ¿En verdad no podía hacer nada más? No, si lo había, aunque sabía que sería cruel para Natsu, era la mejor opción a futuro.
El Dragón del Apocalipsis embistió al Dragón Rojo quien permaneció quieto, esperando el momento exacto para hacer su movimiento. Los segundos parecieron horas mientras en su mente veía acercarse al Dragón Negro centímetro a centímetro, esperando… esperando… y entonces Igneel contraataco moviéndose ligeramente hacia su derecha atrapando el brazo izquierdo de su enemigo y arrancándoselo de un solo movimiento, pero para su desgracia el ataque de Acnologia arranco parte del lado izquierdo de su abdomen, pero gracias que se había movido hacia su derecha la herida no lo había matado de inmediato.
A pesar de no ser 100% mortal, el Rey de los Dragones de Fuego sabía que esa herida era letal y que le quedaba poco tiempo. Al perder parte de su ala izquierda Igneel comenzaba a precipitarse contra el suelo al tanto que el Dragón Negro se preparaba para lanzar su rugido – 'Maldición… tengo que contraatacar, aún queda algo que debo hacer ¡Esto no debe terminar así!' – exclamó mentalmente preparando con casi lo último que le quedaba de fuerza su propio rugido. Acnologia lanzo un poderoso rayo de energía blanca que salió disparada desde su boca mientras que Igneel exhalo un gran torrente de fuego que choco contra el ataque del Rey de los Dragones, causando una explosión que tranquilizo al Dragón Rojo que había caído pesadamente al suelo, pero su tranquilidad duro poco ya que una pequeña parte del rayo continuaba descendiendo e impacto directamente en su pecho dejando una gran herida que lo atravesaba de lado a lado.
- ¡IGNEEL! – grito atónito Natsu viendo como su padre era alcanzado por aquel ataque, solo siguió corriendo hasta llegar al lado del Dragón herido – Igneel ¿Estas bien? Contéstame por favor -
El mencionado abrió sus ojos con dificultad – Natsu *respiración pesada* ¿Eres tú? *respiración pesada* Por favorescúchame *respiración pesada* ya no me queda mucho tiempo *respiración pesada* así que tengo algo que pedirte *respiración pesada* Por favor mátame–
Natsu retrocedió varios pasos, había escuchado mal ¿verdad? – Es… una broma ¿verdad? – dijo el pelirosa soltando una risa forzada – No es un buen momento para tus bromas de mal gusto ¿lo sabes? –
- No es una broma *respiración pesada* - respondió secamenteIgneel –Tu debes matarme *respiración pesada* -
- ¡NO DIGAS ESTUPIDECES! ¡PORQUE DEBO HACERLO! – grito furioso el DS de fuego apretando fuertemente sus manos mientras sus ojos se humedecían.
- Natsu, *respiración pesada* es la única opción que queda * respiración pesada *- hablo con gran dificultad el gran dragón rojo mientras unas pequeñas lagrimas traicionaron sus ojos al caer por sus escamosas mejillas.
- ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! ¡NO! Tiene que haber otra forma, ¡TIENE QUE HABERLA!- grito desesperado el muchacho peli rosa mientras desde sus ojos color negro ónix un rio de lágrimas corría por su cara, su propio estado no era el mejor, pero el ver a su padre en tal estado le partía el corazón y más aún aquella petición del dragón de fuego - ¡NO PUEDES SIMPLEMENTE LLEGAR Y PEDIRME ALGO ASI! ¡REALMENTE CREISTE QUE LO HARIA! –
-* respiración pesada * Si no lo haces tú * respiración pesada *, "Él" lo hará * respiración pesada * y todos habremos perdido * respiración pesada * además si lo haces * respiración pesada * podrás acceder fácilmente a…. ghaa– un quejido de dolor salió de su gran boca, haciendo más obvia su mala condición.
Y así el peli rosa lentamente se acercó a la figura más cercana que tuvo de un padre, mientras miles de recuerdos se agolpaban en su mente y pasaban frente a sus ojos: aquellas tardes de entrenamiento, las frías noches donde se acurrucaba al lado de sus cálidas escamas para caer dormido, sus clases para que aprendiera al menos lo básico del mundo humano, todos y cada uno de los momentos vividos juntos se presentaban justo ahora, no lo soportaba pero aun así tenía que hacerlo por su padre, por sus nakamas.
- Está bien – respondió el joven, su voz solo fue un simple susurro, ni siquiera el creía lo que acababa de decir pero su padre tenía razón, aunque una parte de él creía que aún existía otra manera pero otra parte le decía que no la había, lamentablemente la otra parte era la que sería apoyada por su padre adoptivo, técnicamente eran 2 contra 1, le gustase o no debía hacerlo… antes de que sea tarde.- Por favor, perdóname Igneel –
- Al contrario * respiración pesada * tu perdóname * respiración pesada * por hacerte cargar este peso, * respiración pesada * pero quiero que sepas que * respiración pesada * siempre he estado orgulloso de ti… Natsu-
El pelirosa se posiciono sobre el Dragón Rojo mientras la vista de su padre estaba sobre él - Fuego en mi mano derecha… fuego en mi mano izquierda – dijo encendiendo ambas manos y uniéndolas por sobre su cabeza creando una gran esfera de fuego, se mantuvo así por un segundo, su fleco ocultando sus ojos, apretando fuertemente sus dientes mientras que Igneel solo le dio una afirmación final - Karyū no… ¡KŌEN! – grito finalmente impactando su ataque sobre el centro del pecho herido de su padre, escuchando como los huesos del esternón crujían y cedían ante la fuerza aplicada hasta que una explosión final envolvió de fuego a Natsu e Igneel.
Al disiparse todo el humo de la explosión Natsu se encontraba con la mirada baja y el fleco de su cabello cubría sus ojos, bajo él el cuerpo muerto del que una vez fue el Rey de los Dragones de Fuego comenzaba a convertirse poco a poco en cenizas que se esparcían por el aire. Acnologia seguía en el cielo, moviéndose en círculos sobre su rival caído y el joven dragón slayer.
- 'Así que ese mocoso lo mato ¿Qué estabas planeando Igneel?' – pensó el Dragón Negro viendo al pelirosa sobre el cuerpo inerte del Dragón Rojo – 'No importa, solo debo acabar con ese humano' – preparando su rugido nuevamente.
Al sentir como el Dragón del Apocalipsis posaba su vista sobre él, Natsu levanto su cabeza hacia el cielo viendo como Acnologia preparaba su siguiente ataque mientras su mente se llenaba de pensamientos de ira hacia el dragón que volaba sobre él, inconscientemente comenzó a rodearse por un gran remolino de fuego que incluso se alzaba por sobre el Dragón Negro, la corriente de viento que produjo aquel pilar causo que las cenizas de Igneel se disiparan con mayor rapidez e incluso comenzaron a girar junto con las llamas hasta que estas se disiparon, mostrando la "nueva forma" del pelirosa que había entrado en la Dragon Force debido a su obvio estado anímico, ya que su mirada solo desprendía una cantidad de odio tal que nadie se esperaría ver en Natsu.
El Dragón del Apocalipsis sin pensarlo más lanzo su rugido nuevamente hacia el suelo en dirección del Slayer de fuego que con su nuevo poder también lanzo una gran llamarada de fuego que colisiono contra el rayo de energía proveniente del Dragón Negro, pero lamentablemente aun no podía rivalizar con el poder total de un dragón como el de Acnologia así que su ataque se veía superado con relativa facilidad. Natsu segado por su ira solo uso más poder a su ataque, pero de todas maneras el Rey de los Dragones se seguía imponiendo ante él.
Pero a sus lados un gran dragón de color plateado, uno enteramente negro, otro completamente blanco y otro un tanto más pequeño que parecía poseer plumas lanzaron al unísono sus respectivos rugidos al punto exacto donde colisionaban los ataques de Natsu y Acnologia, creando una gran explosión que anulo todos los ataques. Acnologia después de eso simplemente se fue volando hacia un rumbo desconocido aliviando enormemente a los demás dragones, ya que aun con la ventaja numérica y el miembro faltante del Dragón Negro, dudaban que la victoria estuviera a favor de ellos.
- ¡VUELVE AQUÍ MALDITO! - grito fúrico el pelirosa viendo como el Dragón del Apocalipsis comenzaba a desaparecer en el horizonte - ¡Te dije que vo-aghhhh! – se quejó de pronto Natsu, sintió que su cuerpo comenzaba a pesarle miles de veces más de lo normaly sus ojos comenzaban a cerrarse poco a poco – es…espera… maldición… ¡MALDICION! – grito finalmente para luego pasar a la inconciencia.
Los presentes solo volvieron a guardar silencio en ese momento, Happy se había acercado de forma cauta y ahora abrazaba fuertemente al pelirosa que solo apretaba los puños al recordar aquel momento, Flare estaba bastante impactada, ya que trataba de empatízar con el Dragón Slayer, pues al igual que este, ella fue criada por una especie diferente de la suya pero aun así considera a todos los gigantes del pueblo como su familia y si algún día le pidieran que hiciera algo así…
- Ya veo – dijo tranquilamente Atlas rompiendo aquel silencio creado por aquel relato – no puedo enojarme contigo, ni tu tampoco contigo mismo, solo cumpliste la última voluntad de Igneel, no hay modo de que pueda enfadarme por eso, pero sí sé que debo decirte esto: No te culpes a ti mismo, sé que Igneel seguramente murió feliz sabiendo que podría ayudarte a crearte un mejor futuro, uno en el que como tú mismo dijiste tienes el deber de cuidar de tus crías –
Natsu dejo de apretar sus puños y comenzó a respirar profundamente para calmarse – Gracias tío Atlas, y es por eso que tenía otra razón para venir hasta aquí –
Aquello dejo intrigado a todos los presentes, sobre todo a Happy quien no se esperó que existiera además otra razón para estar en el pueblo del Sol.
- Yo quiero ser más fuerte… para proteger a mi familia y a todos los que sean importantes para mí – dijo Natsu arrodillándose y prácticamente pegando su cabeza al suelo exclamo – ¡Por favor ayúdame a entrenar! –
Esta vez de la intriga pasaron al asombro, Natsu era un gran peleador, su fuerza, agilidad y poder mágico eran de un alto nivel y que podía rivalizar fácilmente con los Magos Santos de bajo nivel, pero ahora se encontraba de rodillas, prácticamente pidiendo ser entrenado por el que podía ser el último dragón de fuego existente, quien veía la determinación del pelirosa.
- Levántate hijo de Igneel, por el respeto y la amistad que tuve con tu padre, yo, Atlas Flame acepto con gusto el ayudarte en tu objetivo de volverte más fuerte – respondió a las suplicas del DS frente a él levantándose y extendiendo sus alas de fuego de una forma majestuosa, para después volver a su antigua posición– Dicho esto, lamentablemente no creo poder mantener mi forma original por demasiado tiempo ¿aun así estás de acuerdo con esto?
- Gracias Tío, y ¿Cuánto tiempo crees que puedas mantenerte así? – pregunto un tanto preocupado Natsu, ya que si solo podía manteners meses no sería mucha la ayuda que recibiría.
- Pues, veamos creo que poco menos de 1 año – respondió Atlas, con la cabeza un tanto ladeada.
- ¡Eso es bastante tiempo! – gritaron al unísono Natsu y Happy asustando a las bebes, aunque rápidamente ambos se acercaron a ellas para calmarlos.
Atlas solo los miro como si fueran algún tipo de fenómenos, un dragón podía vivir fácilmente mil años ¿en serio un mísero año era bastante tiempo?
- Por cierto chico ¿tienes donde quedarte? – pregunto Hallvor viendo que el pelirosa se iba a quedar en el pueblo por algún tiempo.
- Realmente no, y eso me preocupa un poco, si Yuki o Sakura se enferman otra vez... no quiero eso – respondió Natsu, aunque a él o a Happy no les molestara, si las pequeñas seguían durmiendo prácticamente a la intemperie podrían coger otro resfriado o peor.
- Entonces quédate en casa de Flare, ¿estás de acuerdo con eso Flare? – pregunto Haward a la pelirroja quien se vio inquieta por unos momentos.
- ¡Eh! No, bueno yo… no, creo que no hay problema – contesto con bastante duda la mujer.
- En serio, ¡gracias! – gritaron levemente los forasteros, expresando su gratitud hacia la mujer de largo cabello mostrándoles sus amplias sonrisas.
Algo dentro de ella le decía que el tiempo junto al pelirosa iba a pasar muy rápido y a la vez tan lento, ni ella misma podía decir porque ¿intuición femenina tal vez?
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Hola de nuevo… es la segunda vez que escribo al final de un capitulo, pero es para un motivo importante y es que "Caprichos del Destino" ya casi cumple ¡1 AÑO! Así que el próximo mes no habrá capítulo de la historia (en parte para hacer el salto temporal) y me gustaría hacer un especial para ustedes, así que me gustaría que me dieran algunas ideas que a ustedes les gustaría ver en "CdD", como por ejemplo: "¿Qué hubiera pasado si?" o "la primera vez que Natsu le canto a Happy" (cap. 8) o cualquier cosa que quieran, solo escríbanla en los reviews.
