HOLAA! Bienvenidos una vez más a un nuevo capítulo de Caprichos…. Sé que lo he repetido demasiadas veces, pero en serio disculpen el que siempre termine retrasándome con los capítulos. QUE LO DISFRUTEN!
- Hablar-
- creatura no-humana hablando-
- 'Pensar'-
- 'creatura no-humana pensando' –
- Sueño / Recuerdo / Fantasías (Imaginaciones) -
- *Onomatopeya de sonido*-
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Capítulo 25: Unas Vacaciones Tranquilas…. son Imposibles
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Puerto de Veria (12:20 am)
Veria, una de las muchas pequeñas ciudades portuarias al noroeste de Fiore, pero lo más importante de este puerto, era que una gran cantidad de cruceros que zarpaban de sus muelles, anclaban en los muelles de la Isla Caracol para que los pasajeros se maravillaran con las exóticas maravillas que ofrecía la lejana isla.
- ¿Este es el mar? Es la primera vez que lo veo ¡Es enorme! – exclamo emocionada la exceed de pelaje dorado, viendo la extensa masa de agua salada frente a ella.
- ¿Podemos comer algo antes de zarpar? Seguro que habrá un montón de restaurantes que sirvan pescado – pidió Happy con rio de saliva en la boca, pero su pequeña hermana Sakura, a quien llevaba en sus brazos, jalo su mejilla izquierda y lo saco de su alucinación.
- Preferiría ir de inmediato al barco y terminar de una vez con esta tortura – respondió por lo bajo Natsu abrazándose a sí mismo.
- Vamos, tal vez y tengamos suerte – trato de animar Flare con una pequeña sonrisa, mientras Yuki descansaba en su hombro.
- Aye Sir! espero que tengan muchos pescados – declaro con alegría el peliazul, ignorado la súplica de su padre.
Para el pesar de Natsu, y gozo de Happy, el barco más próximo a zarpar partía a las 14:30 am, lo cual les permitía recorrer la ciudad portuaria por un par de horas y por sobre todo el degustar de los distintos platillos que ofrecía el puerto y el restaurant "Delicias Marinas". El almuerzo hubiese sido tranquilo si no fuera por un cliente que quiso pasarse de listo con una camarera, lo que gatillo en un montón de problemas que fueron solucionados una vez el pelirosa le dio un puñetazo que saco volando al sujeto del edificio y le ayudo a liberar un poco de tensión.
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El barco no era un crucero de lujo, pero tenía lo necesario para que sus pasajeros estuvieran cómodos, pero había un solo pasajero que no se encontraba complacido con el viaje.
- H-h-happy, si *tragar* si me mu-uero, cuídalas a todas *ugh* - suplico un moribundo Natsu, mientras su cabeza descansaba en el regazo de la pelirroja.
- Estas exagerando Natsu – replico el peliazul con una gota en la cabeza.
- ¿Cuánto crees que dure este viaje? – pregunto preocupada la pelirroja, acariciando la cabeza de Natsu.
- Pues cuando pregunte, dijeron que tardaría cerca de 4 horas en llegar a la Isla Caracol, y eso sí nos acompañaba el clima – respondió Happy un tanto afligido.
- ¡¿qué!? – grito débilmente el pelirosa, levantándose del regazo de la maga, pero al segundo siguiente cayo de vuelta con la cara completamente verde – noooooooo -
- Tranquilo, me quedare aquí contigo, todo el tiempo que haga falta – declaro Flare, acariciando la cabellera rosada del DS, quien solo pudo sonreír y tratar de no vomitar sobre las piernas de su amada – Happy, Rose-chan ¿pueden cuidar a las pequeñas mientras estoy con Natsu? –
- De acuerdo, ya que Natsu está así supongo que no podrás hacer mucho ¿verdad? – concluyo exceed viendo al pelirosa y luego a sus hermanitas que estaban en su coche/cuna, antes de recordar algo – el viaje de Magnolia hasta Hensei fue de 5 horas, así que esto no debería ser tan difícil para él el soportar esto ¿hay alguna forma de ayudarlo? -
- A-ayudare en todo lo que pueda Flare-san – agrego la exceed con una vacilante
- Gracias Rose-chan – respondió con una sonrisa la pelirroja, para luego notar que el Dragneel menor se encontraba pensativo - ¿Pasa algo Happy? -
- Hmmm… de hecho creo que puedo hacer algo para ayudar a Natsu, pero no va a ser muy bonito – contesto el peliazul, aun con la mano en su barbilla.
- ¿Podemos intentarlo? – pregunto esta vez Rose.
- Bueno… traten que Natsu se mantenga de pie – instruyo Happy, mientras las mujeres siguieron la orden del peliazul, quien comenzó a recorrer con su mano izquierda el pecho de su padre hasta llegar a su ombligo, luego levanto su mano hasta llegar a su plexo solar, separo ligeramente sus piernas, llevo su brazo derecho hacia atrás, apretó su mano derecha hasta formar un puño y la transformó en su garra dracónica – 1…2…3 Ora!- Al finalizar la cuenta el puño de Happy impactó certeramente en la parte superior del estómago del pelirosa y lo dejo noqueado – Al estar débil en el barco eso lo mantendrá dormido por poco más de una hora, o al menos eso espero –
- ¿No cree que fue demasiado duro con Natsu-san? – pregunto la rubia dejando con mucho cuidado al inconsciente pelirosa recostado en la cama.
- No te preocupes, comparado con lo que le hacía Erza, esto no debería ser nada – contesto Happy tratando de bajarle el perfil al asunto.
- Supongo que es mejor que descanse así a que este sufriendo despierto – reflexiono la pelirroja quitando unos mechones de cabello que habían quedado en la cara de Natsu.
El viaje fue más placentero para la familia Dragneel, Natsu estuvo poco más de una hora inconsciente, pero para su alegría, Happy y Rose habían ocupado el tiempo que el pelirosa estuvo dormido para conseguido comida en el comedor del barco.
Isla Caracol (20:45 pm)
Como les había dicho el alcalde de Forline, Isla Caracol era una hermosa isla tropical, incluso a la hora en la que había llegado se podía ver que aún faltaba poco más de 1 hora para que el sol se ocultara en el océano. Pero para sorpresa de los Dragneel, una gran fila se había formado en el momento en el que bajaron del barco, Rose, quien estaba libre, volvió a transformarse en humana y fue a espiar el principio de la fila, en donde varios hombre en armadura estaban deteniendo a las personas para registrar sus pertenencias. Después de casi una hora de espera, ya era su turno.
- ¡Los que siguen! – Ordeno un de los soldado, apareciendo frente a ellos una mujer de cabello rojo empujando un coche para bebes gemelar, una joven señorita de cabello rubio oro y un muchacho peliazul cargando sobre sus hombros a un hombre pelirosa que se mantenía en pie con dificultad - ¿Motivo por el que vinieron a esta isla? -
- De vacaciones en familia – respondió la maga.
- ¿Y esa marca? – pregunto inmediatamente el segundo soldado, señalando la insignia del pueblo del Sol en el pecho de Flare.
- Es el símbolo de mi pueblo, el Pueblo del Sol – respondió la maga tocando el tatuaje en su pecho.
- Hmmm… nunca había escuchado de un pueblo así – murmuro el soldado de forma pensativa – pero solo conocemos un puñado de ciudades de Fiore -
- Aunque tal vez necesitemos examinarla más detenidamente – comento el segundo soldado con una mirada pervertida debajo de su yelmo.
- Tocas a mi mujer y te mato – gruño el DS aun siendo sostenido por su hijo, mostrando sus afilados colmillo y pupilas afiladas como un animal.
A pesar de que el hombre frente a ellos les parecía relativamente débil, no pudieron evitar el tragar saliva secamente ante la amenazante mirada del pelirosa, y sinceramente no querían explicarle a su superiora que se habían enfrentado a un visitante de la isla por acosar sexualmente a la mujer del sujeto.
- B-bien, pero necesitamos revisar sus bolsos – argumento el primer soldado de forma calmada, para no crear ningún otro roce con el hombre.
Luego de que les encontraran "limpios", pudieron seguir su camino, pero ya que el sol se había ocultado en el horizonte marino, así que lo mejor que podían hacer era encontrar un hotel para pasar la noche.
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Después de una tranquila noche que reparo completamente a Natsu, él y su familia se encontraban dando un paseo tranquilamente por las blancas arenas de una de las tantas playas paradisíacas que ofrecía la isla. Obviamente estaban vestidos para la ocasión, Natsu traía un traje de baño naranjo con un diseño de llamas rojas en su pierna izquierda, con sus sandalias y su infaltable bufanda atada en su cabeza, Flare llevaba un vestido de playa rojo con lirios rosados como decoración, con los hombros de la prenda caídos, lo cual le hacía mostrar la marca de una mordida en su hombro izquierdo, muy cerca de su cuello, nada profunda, pero si notoria, por comodidad llevaba su cabello atado en una única trenza que caía por su espalda hasta su espalda baja; por decisión de ambos, prefirieron llevar a las pequeñas en sus brazos, Natsu llevaba a Sakura, quien traía un traje de baño de una pieza de color rojo en su brazo izquierdo, mientras Flare llevaba a la pequeña Yuki en su derecha, mientras sus manos "libres" estaban tomando la del otro mientras sus dedos estaban entrelazados.
- hey Natsu, mira atrás – susurro Flare, apuntando con sus ojos a sus espaldas, donde estaban Rose y Happy, el peliazul llevaba una camisa azul con peces blancos completamente abierta y un short verde con un estampado de alas en su muslo derecho, mientras la joven rubia vestía un traje de baño de una pieza de color blanco con detalles dorados en los bordes, y en su cabeza el sombrero de paja que vistió cuando "tomaron prestada" la misión de Rogue; tomados de las manos, aunque a diferencia de ellos, la pareja de jóvenes no tenían sus dedos entrelazados, pero aun así, ninguno de ellos parecía incomodado por la proximidad entre ambos, Natsu solo sonrió tranquilo unos momentos, antes de que su sonrisa se volviera una traviesa y burlesca – Natsu no – susurro rápidamente y con seriedad, dando a entender que sabía las intenciones del pelirosa.
- Oh vamos, él nos molestaba siempre ¿Qué hay de malo en hacerlo una o dos veces? – pregunto el DS con un ligero tono de súplica.
- ¿Quién es el padre de quién? – interrogo Flare ligeramente seria, a lo que el pelirosa solo aparto ligeramente la mirada.
- …Yo lo soy – respondió finalmente el Dragneel.
- ¿Quién es el adulto maduro? – continuo la pelirroja.
- *suspiro* Yo – suspirando en derrota, respondió nuevamente el pelirosa.
- ¿Y-y quien es el hombre que amo? – pregunto finalmente completamente sonrojada.
- Jeje, yo – contesto Natsu con una sonrisa para luego darle un corto beso en la mejilla, a lo que la mujer respondió dándole otro corto beso en los labios mientras las niñas en sus brazos aplaudían la demostración de amor de sus padres, aunque realmente ninguno de los dos se había acostumbrado aun a todo eso de ser una pareja, pero estaban seguros de algo, les agradaba demasiado el estar así de cerca el otro como para dejarlo.
- Oigan! Si quieren seguir con eso vuelvan a la habitación del hotel – dijo de forma burlona Happy detrás de ambos.
Natsu dirigió su mirada de "vez lo que digo" al pelirroja, para luego apuntar con la mirada al peliazul.
- Esta bien, hazlo, pero solo porque él se lo busco – autorizo la pelirroja, captando el mensaje del hombre.
- Nos descubriste Happy, pero creí que no lo harías ya que se ve que estas ocupado con otras cosas – soltó el pelirosa, dirigiendo su mirada a las manos entrelazadas de ambos.
A Happy se le sonrojaron las mejillas como pocas veces le había pasado, pero la rubia tenía el rostro completamente rojo, tanto que aunque trato de ocultar su rostro con su sombrero, fue imposible ocultar el que incluso sus orejas estaban rojas, y aunque ambos estaban completamente avergonzados ninguno quiso deshacerse del agarre del otro.
- ¡No te importa! – grito el peliazul muerto de vergüenza, mientras Natsu y las pequeñas comenzaron a reírse de la actitud de su hijo e incluso Flare no pudo frenar una corta risita, pero todo eso cambie en un momento, a la distancia, en un muelle no muy lejano, se escuchó un gran estruendo e incluso desde donde estaban se vio el chapoteo del mar, como si algo increíblemente pesado hubiese caído al agua.
- ¿Qué fue eso? – se preguntó el Dragneel mayor al escuchar que la gente alrededor de ellos estaba igual de confundida que ellos - ¿Acaso están atacando esta isla también? –
- ¿Es que acaso no podemos ni tener unas vacaciones tranquilas? – pregunto Happy a nadie en especial.
- Voy a echar un vistazo – comento Natsu de pronto, entregándole a Sakura a Flare y sin esperar nada, se lanzó hacia la zona.
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- Increíble, corto aquel buque por la mitad – relato uno de los habitantes de la isla al ver efectivamente como aquel transporte marino estaba partido por la mitad en un corte limpio.
- Bastardo… ¿Qué crees que haces? – gruño molesto uno de los oficiales del barco, viendo a la figura masculina y bastante musculada sentada sobre la proa del barco.
- Oe, oe, esa es mi frase – resonó la grave voz de un hombre por sobre los quejidos de los marinos en el buque – Oyaji les advirtió hace tiempo: "No se atrevan a poner un solo dedo en esta isla" ¿es tan difícil entender eso? ¿O es que acaso son tan idiotas como para desafiar a Oyaji? – pregunto el hombre de cabello verde envainando su katana de hoja negra en el lado derecho de su cintura, en donde reposaban otras 2 katanas mas, una blanca y otra roja – Responde ejercito de Alvarez -
- Maldito Kaizoku Gari – gruño molesto el oficial mientras se aferraba a una tabla para no caer al mar.
- ¡Papi! – grito un pequeño niño, corriendo hacia el hombre que el pequeño identifico como su progenitor.
- ¡Hijo! – grito de vuelta el hombre agachándose para recibir en sus brazos a la sangre de su sangre, para luego voltear a ver al hombre que lo había salvado – Gracias… muchas gracias señor Roro… –
El mencionado solo levanto su mano derecha, deteniendo las palabras del hombre – No hay nada que agradecer, después de todo esta isla está bajo la protección de Oyaji, si no los ayudara mancharía su nombre y por sobre todo ese viejo cascarrabias me daría la paliza de mi vida -
- Aun así no creo que las palabras sean suficientes para agradecerle – agrego el hombre agachando su cabeza a modo de reverencia repetidamente.
- Ya le dije: No es neces… -
- ¡Oye tú! – interrumpió un grito que hizo que el peliverde volteara a su derecha, donde un hombre joven de cabello rosa le mirada de manera seria - ¿Qué rayos paso aquí? ¿Quién demonios destruyo ese barco? –
- Quien destruyo el barco fui yo ¿Hay algún problema con eso? – pregunto el hombre de la cicatriz en el ojo, pero la respuesta que recibió de vuelta fue el tener que esquivar un puñetazo que iba a su cara – 'Este tipo… es rápido' –
Sin perder tiempo, el peliverde desenvaino dos de sus espadas y apunto la katana derecha negra hacia el cuello del DS, pero Natsu se agacho antes de que la espada lo tocara y trato de conectarle un uppercut al espadachín, pero este se cubrió con su antebrazo izquierdo, para sorpresa del pelirosa, su oponente tenso los músculos de su brazo y solo con eso fue capaz de mover a Natsu, quien además dio un salto hacia atrás para tomar distancia del peliverde.
- 'Ese tipo es más fuerte que yo' – pensó el pelirosa, Natsu no pudo evitar el sonreír ligeramente, el hombre frente a él parecía superarlo al menos en fuerza física, y lo más seguro era que tal vez le daría una buena pelea, pues siendo sinceros, las únicas peleas que Natsu había disfrutado últimamente eran las que tenía cuando entrenaba con Happy transformado.
- 'Este pelirosa, no es alguien a quien deba tomar a la ligera' – pensó el peliverde, sintiendo su antebrazo algo adolorido – Oe , soy Roronoa Zoro ¿Cuál es el tuyo pelirosa? –
El mencionado arqueo una ceja, antes de darse cuenta a que se refería el peliverde – Natsu, Natsu Dragneel… Ryū no Uroko: Tsume – recito el Dragón Slayer invocando las escamas escarlatas de ambas manos y antebrazos, al menos eso le daría más protección contra las espadas del sujeto.
El pelirosa se movió rápidamente y apunto su puño izquierdo hacia el peliverde, quien puso la espada de su mano derecha frente a él e intercepto el ataque de Natsu, luego con su izquierda lanzo un corte diagonal hacia el Dragneel, pero este se cubrió con su antebrazo derecho cubierto de escamas, ambos saltaron hacia atrás y se dieron un pequeño lapso de tiempo para descansar antes de lanzarse contra el otro, las chispas de fuego y luz volaban por el aire cada vez que las escamosas garras del DS chocaban a gran velocidad contra el metal de las espadas de Zoro, ninguno, ni por un segundo bajo el ritmo de sus ataques o despego la vista de su rival, ni cuando la familia del pelirosa se hizo presente. Happy fue el primero en aparecer, vio a su padre luchar codo a codo con el hombre peliverde, ambos, con una sonrisa en los labios y una fiera mirada, el peliazul quedo asombrado, conocía perfectamente al hombre que con orgullo llamaba padre y compañero y sabía que en estos momentos estaba disfrutando la batalla, él no sabía el motivo por el que estaban peleando, pero sí pudo asumir que lo más seguro era el pelirosa ya la hubiese olvidado, solo seguía luchando contra el peliverde porque así se lo dictaba su corazón, su instinto, la última vez que había visto esa cara en Natsu fue en las peleas que había en el gremio, un rostro que mostraba respeto y deseos de derrotar a la persona frente a él.
- Hmmm… su nivel de poder no está nada mal, pero aun así no podrían hacer nada contra mí, no pasan – hablo de pronto un hombre a varios pasos de los combatientes, de contextura delgada y mediana estatura, pelo en punta de color oscuro al igual que sus ojos, como vestimenta llevaba pantalones de color oscuro, una chaqueta del mismo tono la cual tiene diseño a cuadrados en la parte exterior; lleva una camisa de color claro con un gran cuello, en su cabeza como accesorio el lleva un par de gafas y un pañuelo alrededor de su frente.
- ¿Quién rayos eres? – interrogo el espadachín peliverde, dirigiéndole una dura mirada al recién llegado.
- ¿Y por qué demonios interrumpes nuestra pelea? – pregunto Natsu, apuntándole al hombre con su dedo.
- Ups, que modales los míos, pueden llamarme Marin Hollow – se presentó el hombre con una sonrisa, inclinando su cuerpo hacia su derecha – Soy miembro del escuadrón de Brandish de la Armada Imperial de Alvarez –
- Natsu esta persona me da escalofríos – comento Flare, acercándose al pelirosa.
- Oh cielos, pero que lindos bebes, esas linduras pasan con todos los honores – anuncio Marin sin dejar de sonreír, ni cuando las pequeñas comenzaron a desaparecer de los brazos de la mujer pelirroja.
- ¡BASTARDO! Que hiciste con Sakura y Yuki! – gritaron los Dragneels y Flare; las pupilas de Natsu cambiaron a una forma vertical afilada y sus colmillos crecieron, Happy estaba mostrándole sus colmillos mientras su cola se contoneaba violentamente, la pelirroja desato su cabello y sus 9 mechones se movían como serpientes mientras brillaban en un color rojo escarlata. La pobre Rose se ocultó tras el exceed y la pelirroja.
- Tranquilos, tranquilos, están seguras en mi dimensión de relajación – informo de forma relajada el hombre de traje sin darle importancia a las miradas llenas de ira que desprendían la familia frente a él, pero de pronto vio la hoja de una espada cerca de su cara.
- Oye, secuestrar niños inocentes es de cobardes – comento Zoro de forma seria. Al darse cuenta de su situación, el rostro de Marin cambió radicalmente.
- ¡¿A quién crees que le estas apuntando tu espada, IMBECIL?! – exclamo fúrico el hombre del ejercito de Alvarez, pero antes de que el peliverde pudiese hacer algo, el puño de Natsu se encontraba bastante cerca del rostro del azabache, su golpe creo una gran explosión de fuego que pareció engullir al hombre… pareció – Oye oye, sabes que es de tontos atacar a alguien sin saber su magia, por cierto yo soy un especialista en magia de espacio – oyó el pelirosa atrás de él, pero al momento de voltear solo había aire, pero sin previo aviso sintió un fuerte golpe en la espalda.
- 'Esa es… magia de tele-transportación' – pensó Zoro, antes de sentir un punzante dolor en la nuca, producido por lo que él intuyo fue el tipo que hace unos momentos atacaba al pelirosa.
- Aquellos que manipulan el espacio siempre saldrán victoriosos – clamo arrogantemente Marin desde el tejado de una de las casas.
- Marin ¿Cuánto tiempo vas a seguir jugando? – oyeron tras de ellos una voz femenina, al voltear vieron a una mujer delgada y alta, de cabello color verde, al igual que sus ojos, y de tamaño corto, con un flequillo cortado en forma recta que acababa encima de los ojos, en las laterales de su cabeza lleva dos objetos con forma de cruz como si fueran un par de cuernos, también utilizaba aretes en forma de cruz. Su estilo de vestir es bastante revelador ella utiliza un bikini compuesto de dos piezas siendo ambas de color marrón con grabados de destellos en color dorado y bordes del mismo color utiliza un largo abrigo de color marrón, las mangas del mismo son bastante amplias y está decorado con un estampado de estrellas. En el cuello lleva una gargantilla con un par de cadenas que caían y se desvían antes de llegar a su busto y un par de sandalias en sus pies.
- Señorita Brandish, mil disculpas… ese atuendo pasa sin dudarlo – saludo Marin al lado de la mujer recién llegada.
- 'Que demonios pasa con ese abominable poder mágico' – pensó Happy aterrado, su cola dejo de menearse y se ocultaba entre sus piernas, muy cerca de él, Rose apenas y podía aceptar el hecho de que un ser humano tuviera tanto poder mágico.
Brandish camino tranquilamente entre los hombres que previamente habían estado peleando entre ellos y contra su subordinado, hasta llegar a una pequeña tienda de helados – Deseo comprar un helado de mango estrella – pidió de forma calmada, mientras el vendedor, con las manos temblorosas, preparo y entrego el frio dulce a la mujer.
- Brandish-sama, este hombre – comenzó Marin, señalando al peliverde – deshabilito uno de nuestros navíos y acabo con varios de nuestros hombres, deberíamos darle una lección –
- No me importa, ya compre mi helado, vámonos a casa – anuncio la mujer con calma y simpleza.
- ¡Espera! ¡Devuélveme a mis hijas bastardo! – exclamo el pelirosa, quien muy opuesto a la mujer, no podía contener la ira, apuntándole al hombre de cabello azabache.
- …. Marin devuélveselas – ordeno la peliverde, aunque su tono de voz no había cambiado ni un poco.
- ¿Eh? pero usted dijo que podía quedarme quien quisiera y además eran súper lindas – protesto el hombre de cabello oscuro, pero basto una sola mirada de su superiora para que su opinión cambiara completamente, haciendo aparecer a las pequeñas a salvo en los brazos de su padre.
- Bien, si eso es todo, nos retiramos – anuncio la mujer, pero el pelirosa tenía otros planes.
- Oye espera – dijo Natsu, dando un paso hacia adelante – Dije que ese tipo tomo a mis hijas, y aunque las devolvió sanas no me puedo quedar tranquilo hasta darle una paliza –
- ….. – la peliverde movió su mano apuntando a su subordinado, y sin necesidad de hacer movimiento alguno, el hombre desapareció de la vista de los presentes, desconcertándolos a todos, pues la mujer simplemente se dio la vuelta y se dispuso a marcharse – ahí tienes, le di una reprimenda a mi subordinado, no lo hice por consideración, es solo que tengo poca tolerancia con las cosas que me parecen tediosas –
- Oe mujer ¿aun crees que Oyaji dejara pasar algo como esto así como así? – pregunto Zoro, apuntándole con su espada. Happy conocía el habito de la imprudencia de la mando de su padre, pero que este hombre, aun sintiendo el abominable poder mágico de aquella mujer no vacilara en apuntarle con su arma, sintió que realmente ambos, el peliverde y Natsu, estaban a un mismo nivel de necedad – Ustedes se metieron en esta isla, no crean que saldrán impunes de esta, ejercito de Alvarez -
- *suspiro* A pesar de que dije que odio hacer cosas tediosas… Consideren esto como una advertencia y háganse un favor, aléjense de nosotros y de Arakitashia – dijo de forma tranquila volteándose hacia Natsu y Zoro.
En menos de un parpadeo, el suelo bajo sus pies desapareció y fue remplazado por el vasto océano.
- ¡Happy! – grito rápidamente el pelirosa, lanzando a sus hijas por los aires, pero gracias a su alerta, el peliazul fue capaz de atrapar a ambas sin mayores problemas, los únicos que no habían caído al mar fueron los exceeds, las pequeñas Dragneel y la mujer del ejercito de Alvarez de cabello verde. Los gritos de desesperación y miedo tras perder la tierra que había bajo sus pies no se hizo esperar.
- Existen 12 magos de mi calibre en Alvarez, te sugiero que le digas a tu capitán que no comience una guerra que no tienen oportunidad de ganar – advirtió Brandish mirando al peliverde en el agua, antes de desparecer, posiblemente tele-trasportándose a los grandes buques que se divisaban.
Poco después de que los barcos de Alvarez se alejaran, una gran cantidad de barcos se acercaron a rescatar a las personas que se encontraban en el mar, y entre ellos destacaba un enorme barco con la forma de una ballena blanca con velas blancas.
- ¡Mira! Es el Moby Dick! – exclamo uno de los habitantes de la desaparecida isla.
- ¿Ese es el gran barco de Shirohige-san? ¡Es enorme! – grito emocionado un niño.
- ¡Todos los que puedan, suban rápido! – clamo uno de las personas en el barco, mientras dejaban caer varias escaleras por el costado de la embarcación.
- Rose, lleva a Flare a ese barco – pidió Natsu a la exceed dorada, quien de inmediato tomo a la pelirroja y la llevo a la cubierta del barco.
- Dejare a Yuki y Sakura con Flare y luego vendré por ti – dijo Happy llevando a las pequeñas con su madre
- No tengas prisa, también puede ayudar a otras personas antes – replico nervioso Natsu, pero al ver a su alrededor se dio cuenta que él era prácticamente el único en el agua – rayos -
Mientras subía la escalera del Moby Dick, el peliverde observo con su ojo el lugar donde anteriormente estaba la Isla Caracol, siendo más específico a la gaviota que se encontraba parada sobre un pedazo de tierra no más grande que el pie del ave - 'No hizo desaparecer la isla, la redujo al tamaño de una mísera piedra, además de tener esa enorme cantidad de poder mágico… Esa mujer, es bastante peligrosa' –
- ¡Espera Happy! V-vamos a pensar esto un poco más ¿sí? – rogo el pelirosa, él y su hijo/compañero ya estaban encima del barco.
- ¡No te quejes! Es mejor que seguir en el mar – regaño el peliazul, pero Natsu solo forcejeaba ciegamente para zafarse del agarre de su hijo.
- N-no, no lo es… ¡No Happy NO…! – Pero era muy tarde, el exceed lo había soltado sobre la plataforma sin ningún miramiento, al tocar el piso de madera, el pelirosa cayó al suelo en menos de un segundo – Me muerooo por favor alguien salvemeeeee… - luego de sus penosos alaridos, el DS se mantuvo en silencio por unos segundos, comenzó a levantarse lentamente hasta quedar de pie, toco sus piernas, seguido de su torso y luego su cabeza, repitió la misma acción varias veces cada vez más rápido que la anterior.
- Natsu ¿qué ocurre? – pregunto Flare, con ambas bebes aún en sus brazos y Rose flotando a su lado.
- No lo estoy – murmuro a nadie el pelirosa, mientras miraba sus manos.
- Eh? ¿De qué hablas Natsu? – pregunto Happy
- No estoy mareado – dijo el DS, levantando su cara y mostrando su rostro lleno de alegría y exaltación se abalanzo sobre su hijo y comenzó a bailar - ¡No estoy mareado! –
- ¿¡En serio!? ¡Increíble! – grito el joven peliazul bailando junto a su padre, mientras ambas mujeres solo reían ante las ocurrencias de los Dragneel.
- Oe, Zoro ¿Quiénes son estos mocosos ruidosos? – pregunto una voz masculina, la voz de un hombre ya entrado en años, aquel hombre parecía medir más que tres personas y eso que se encontraba sentado, lo que les hizo pensar que tal vez era incluso cinco veces más alto que una persona normal, sobre sus hombros se encontraba una gran chaqueta blanca con hombreras doradas y con el interior forrado de color rojo, unos pantalones holgados de color crema que eran mantenidos por un fajín de color vino tinto que daba varias vueltas alrededor de la cintura del hombre, sobre su cabeza se encontraba un pañuelo negro bajo un gran tricornio de igual color con el dibujo de una calavera con el mentón cuadrado, al igual que el hombre que lo usaba, atravesada por la espalda por 2 huesos en forma de cruz, pero lo que más resaltaba de aquel cráneo era el enorme bigote de media luna que adornaba también la cara del hombre del tricornio, en su nariz, una cánula nasal era visible, dando a entender que el hombre frente a ellos no gozaba de buena salud.
- ¡¿Qué rayos pasa con ese viejo, ES ENORME?! – gritaron ambos Dragneel contemplando sorprendidos al enorme hombre de blanco bigote.
- Espera Natsu, puede este viejo también tiene magia de crecimiento como lo hacía el maestro – reflexiono Happy, mientras el pelirosa pensaba en esa posibilidad.
- Oyaji no está usando ningún tipo de magia, él es así de grande – aclaro el peliverde con simpleza, destapando una botella de vino.
- ¡¿EN SERIO?! – gritaron nuevamente ambos aún más sorprendidos.
- Gurarararara! Son muy ruidosos, pero no me desagradan – rio el semi-gigante, llevándose una gran botella de sake a la boca.
- Oyaji-sama, recuerde no debería beber – reprendió ligeramente una mujer con un traje de enfermera, al lado de otras 2 mujeres vestidas de la misma forma.
- No seas aguafiestas mujer, el sake cura cualquier enfermedad – bromeo el enorme hombre, llevándose nuevamente la botella de alcohol a la boca.
- Oiga ¿y a dónde vamos? – pregunto Natsu, ya más tranquilo.
- No se tu mocoso, pero nosotros vamos a hacerle una pequeña visita al reino de Alvarez– respondió el hombre de bigote blanco de forma seria – ¿Las coordenadas están listas? –
- ¡Si Oyaji, con este viento no nos tomara más de 3 horas llegar al continente! – respondió gritando uno de los hombres del pirata, que estaba en el puesto de vigilancia del palo mayor.
- Yosh, es un buen tiempo para llegar – murmuro para sí mismo el gran capitán, para luego dirigirse al hombre con 3 katanas – Zoro! avísale a todos los demás, quiero que se preparen, tenemos que hacer que esos idiotas de Alvarez recuerden que no deben meterse con nosotros nunca jamás –
- Entendido – fue lo único que salió de la boca del espadachín antes de ir a cumplir la orden de su capitán.
- Oe chico pelirosa ¿quieres que te dejemos en el puerto en el que desembarquemos? – pregunto Shirohige al Dragneel.
- Hmm… no – respondió Natsu, después de un momento de silencio, su mirada reflejaba enfado y su rostro se volvió seria – Por culpa de esa tipa perdimos nuestras ropas y otras cosas, y además ese Alvarez arruino nuestras vacaciones, no puedo irme tranquilo sin darles una paliza a esos tipos –
- De acuerdo, si eso quieres… tu familia y tú pueden quedarse en el barco lo que dure el viaje, si quieren pueden preguntar por un camarote desocupado – instruyo el hombre del bigote blanco, dándole un último trago a su botella.
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UN PEQUEÑO AVISO! Este es el penúltimo capítulo de la primera parte de toda la historia…. Pero el próximo mes no habrá capítulo, porque quiero sacarme de la cabeza al menos una de las historias que tengo metidas y que apenas y me dejan concentrarme completamente en esta historia.
Habiendo dicho esto, les deseo mucha suerte y nos VEMOS HASTA LA PRÓXIMA!
