Todos los personajes le pertenece a TITE KUBO, la imagen de portada a su respectivo dueño,lo único que me pertenece es la historia, así que prohibido su reproducción total o parcial.
Notas de la autora:
Este es un spin off del fic que tengo " Caprichos del destino".
Con mucho cariño para Gianella, Ana, Lovetamaki1 y Suvev31, lamento mucho la tardanza y muchas gracias ;)
Aclaraciones
Cursiva -flashblack: recuerdos anterior
cursiva y en comillas-Pensamientos.
— diálogos
La personalidad de los personajes puede contener OCC: "Other Caracter Context" (leve cambio de personalidad") y OOC: "Out Of Chapter"
Como ultima cosa,al inicio de los capítulos se mostrara un fragmento del futuro, luego del titulo, seguiría la historia en como se desarrolla en el pasado, no se si me entendí, manejare dos momentos, si tiene alguna duda, no dude en decirme :D
"¿Si eras el hombre perfecto, porque todo termino en pedazos?"
La hoja descansaba bajo su mano mientras ella miraba por la ventana el cielo oscuro, advirtiendo la tormenta no tardaría en llegar. Extrañamente se sintió algo melancólica, sabía que algún día llegaría mas nunca creyó que fuera tan pronto.
Kōga se había cansado de ella, ¿y quién no lo haría? Ella se había negado a responder una a una las cartas que él, exhaustivamente le escribió durante casi un año.
Miro nuevamente la carta.
Kōga había escrito aquello con todos sus sentimientos, con todo el dolor que ella le causaba y amor que le profesaba.
Que diferente hubiera sido, si en aquel entonces le hubiera dado una oportunidad, hubiera sido mucho más fácil, se podría amar libremente, pero ella se negó, no le quiso dar futuro aquel amor que él profesaba. Kōga era su amigo, más no el hombre que ella deseaba, él no era Byakuya y nunca lo seria.
La lluvia comenzaba a caer y con ello el cielo se iluminaba por los rayos. No tardo mucho, cuando las lágrimas comenzaron a caer por su rostro, el sollozo fue eclipsado por aquella tormenta. Hisana se llevó la carta directo al pecho, se dejó caer mientras miles de recuerdo atestaban su mente.
Kōga sonriendo, alentado que ella siguiera su sueño, Kōga pidiendo una oportunidad y el rechazo eminente que le dio.
-Lo siento Koga-musito Hisana –lamento tanto, espero que puedas ser feliz.
Había perdido al único y verdadero amigo que poseía, todo por ser feliz, el corazón le había ganado a la razón y ahora ella tenía que pagar las consecuencias.
Por su amor, ella debía olvidar su vida anterior, incluso si significaba dejar de hablar aquellos que amaba.
Hisana Shirayuki se miró en el espejo de su habitación.
-¿Cómo fue que todo termino así?- y a pesar de cuestionarse, ella sabía la respuesta.
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~Casi Perfecto~
Por Frany.
Capítulo 1: Ilusiones que toma forma.
¿Cuantas veces más mi ingenuidad me hará llorar?
Dicen que el amor es ciego, que cuando te enamoras el corazón le gana a la razón, que todas las decisiones que tomes, será basada en el amor, las personas que realmente ha experimentado aquel sentimiento, no puede ni describir la sensación de encontrar a su otra mitad. El amor está en el aire, más no todos esta destinados a encontrarlo.
Existe muchas leyendas referente al amor, muchas implican esfuerzo y paciencia para encontrarlo.
Algunas cuentan que originalmente los seres humanos tenían cuatro manos, cuatro pies y una cabeza con dos caras. Estos seres eran muy felices con ellos mismos, pero Zeus, temiendo que estos seres fueran a suplantar a los dioses, los partió en dos obligándolos a pasar el tiempo vagando por el mundo buscando a su otra mitad.
Otra leyenda cuenta que las personas destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado, a pesar del tiempo y la distancia. No importa lo que tardes en conocer a esa persona, ni importa el tiempo que pases sin verla, ni siquiera importa si vives en la otra punta del mundo: el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá, siempre estará unido a la persona predestinada, su otra mitad.
Sea cual sea la verdad referente al amor, fue un hecho que sus destinos estaba escrito, en el momento en que ellos dos se encontraron.
…
Si te dejo quererme, ser la que adoras ¿Irías de todas formas a ser, lo único que buscabas?
— ¡Que hermoso es! Parece un muñequito—sonrió Hisana Shirayuki de quince años, mientras le hacía varias caras al bebé que cargaba su hermana mayor.
—Verdad que si—le sonrió Kanae— además de ser un bebé bien portado, no llora ni hace berrinche.
—Si—rio su hermana mientras le besaba su mejillas—y muy guapo.
El bebé le sonrió a las dos hermanas, pese a que aún era muy pequeño, él podía sentir el amor que le daba esa dos mujeres.
—E inocente—expreso con melancolía.
—Hermana ¿Dónde está su mamá? —pregunto curiosa la joven, desde que llegaron, la señora Kuchiki no había aparecido, solo un par de sirvientas, qué amablemente las llevaron al cuarto del recién nacido.
—Ella esta…. —se mordió la lengua, no podía decir ninguna mala palabra enfrente de su hermana, ni mucho menos enfrente del bebé— descansado.
—Hmm, no crees que ella debería estar aquí con nosotras, tanta confianza tiene para dejar a dos extrañas con su hijo.
—A veces Hisana, las mujeres ricas no le toma importancia a ciertas cosas, el nacer en una cuna de oro, les da ventajas de que otros se ocupen de sus cosas, en este caso, ella sabe que su hijo está en buenas manos.
—Yo nunca dejaría solo a mi bebé, un pequeño necesita los cariños y cuidado de una madre, no es cualquier cosa, un hijo es algo que crece dentro de uno.
—Eres muy ingenua Hisana, cuando seas un poco más grande lo entenderás.
— ¿Entender qué?
—Que no todas las personas piensa igual a uno, no todas las madres pueden amar a sus hijos.
Hisana la miro con ojos triste, por primera vez comprendió la situación del pequeño Senbonzakura.
— ¿Por qué esa cara? —Kanae sonrió a Hisana—si pone esa cara, el bebé se pondrá triste, no lo olvides, que una sonrisa puede alegrar hasta el corazón más triste.
—Tienes razón—Hisana le sonrió con afecto al pequeño bebé, de tan solo unos semanas de nacido. —Por cierto, ¿cuánto tiempo permanecerás ayudado a la señora Kuchiki? —pregunto.
—Aun no lo sé, su esposo me ha pedido que cuide de ella y Senbon-chan
—También tiene que cuidar de ella, pero ¿Por qué?
—Porque soy enfermera y la señora Kuchiki tuvo una cesaría.
—Kanae no puede estar cuidado a otros, no cuando tú necesita, que cuide de ti.
—Hisana, no necesito que nadie cuide de mí.
—Claro que si, estas embarazada y debes guardar reposo.
—El hecho que está embarazada, no quiere decir que no pueda desempeñar ciertas funciones.
—Pero mi sobrino
—Él está bien, está creciendo, ahora ayúdame a dormí a Senbon-chan.
Hisana se levantó, seguida de su hermana mayor, a pesar de que eran hermanas y compartía el mismo color de cabello negro, Kanae poseía los ojos negros como su madre, mientras que Hisana poseía los ojos azules de su padre.
Kanae le dio a carga al pequeño Senbonzakura, Hisana lo cargo con mucho cuidado, como si fuera de cristal, el bebé parecía cómodo y feliz en sus brazos.
—Hola hermoso—le dijo con dulzura.
Kanae miro la escena con ternura, sin imaginar el giro que tendría la vida de su joven hermana, ni que el destino de ella se encontraría sellado en esa visita de verano.
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Es curioso como pasaron las cosas, ninguno de los involucrados pensó que su destino estaría ligado de esa forma.
Pese a que su matrimonio estaba roto, Byakuya amaba a su hijo, de tal manera que había contratado a la pasante de enfermería Kanae Shirayuki, la joven enfermera que cuido a su hijo, mientras su esposa se negaba a conocerlo, mucho menos alimentarlo.
Bambietta Basterbine ahora Kuchiki, se había negado, alejado que sus perfectos pechos, eran más importante que su propio hijo. Aquel hecho había entristecido a su madre y hermana, ver como Senbonzakura era rechazado por su propia madre.
Aunque aquello no le extraño, desde siempre Bambietta había dejado en claro que no deseaba ser madre, de hecho, el nacimiento de su hijo fue producto por una imposición por parte de sus padres, los Basterbine deseaba más que nada, nietos al cual malcriar.
—Buenas tardes señorita Shirayuki, ¿Senbonzakura está despierto?—pregunto el Kuchiki, recién llegado del trabajo.
—Buenas tardes señor Kuchiki, pequeño Senbonzakura se durmió hace aproximadamente media hora.
— ¿Y Bambietta, acepto darle pecho? —cuestiono, entrado a la habitación de su hijo.
—La señora Bambietta sigue negándose alimentarlo, aunque su hermana Shutara intento convérsela, mas no pudo. —aclaro Kanae mientras lo guiaba hasta su hijo.
—No me extraña, ella siempre ha sido así—ambos había llegado a la cuna de su hijo.
Byakuya miro a su hijo dormí plácidamente en su pequeña cuna, mientras era observado y cuidado por una jovencita, sentada cerca de su hijo.
No pasó desapercibido, el cariño que la joven desprendía mientras lo miraba, se preguntó porque su esposa no podía darle una mirada de cariño y compresión, a su propio hijo.
— ¿Ella es su hermana? —dado el parecido que poseían ambas mujeres, era de suponer aquella pregunta.
La chica al escuchar su voz, levanto la vista, sus ojos quedaron atrapado por los suyos, Hisana se ruborizo y bajo la vista.
—Sí, ella es mi pequeña hermana—sonrió con orgullo—Hisana ven por favor, quiero presentarte al señor Kuchiki.
La joven torpemente se levantó y camino hacia su hermana.
—Señor Kuchiki, ella es mi hermana menor, Hisana Shirayuki.
—Mucho gusto en conocerlo, señor Kuchiki—la adolescente extendió tímidamente su mano hacia él.
Él como buen caballero tomo su mano y deposito un suave beso en el dorso de este, aquella acción hizo que Hisana se pusiera roja, nunca había esperado tal gestión, por su parte Byakuya contenía su sonrisa, puesto le causo gracia el rostro inocente de Hisana.
Kanae rio bajito, nunca se esperó que el señor Kuchiki fuera tan caballeroso, sobretodo la reacción de su hermana, se había puesto roja, que inocente era.
Definitivamente su hermana tendría que salir más a menudo.
—Es un gusto en conocerla, bella dama.
"Parece un príncipe"
Y aquel fue el primer encuentro, aquel hombre sin querer la había deslumbrado con su aspecto y galantería.
x.x.x.x.x
Un año después
Un grupo de jovencita, yacía sentada en forma de círculo, debajo de un árbol, mientras esperaban a que terminara la clase de educación física.
—Hey Hisana, ya dinos, ¿Quién te gusta? —pregunto una de su cinco amigas.
Ella tenía 16 años, iba en primer año de su carrera técnica en secretariado Bilingüe, había pasado un año desde que vio a su hermana, también su primer encuentro con Kuchiki.
— ¿Perdón?
—No te hagas la desentendida, ya me dijeron que Taichí te está pretendiendo.
—Taichí solo es un amigo—dijo inocentemente, mientras guardaba su libro de taquigrafía.
—Bueno, eso no es exactamente lo que dice—volvió a repetir su amiga Lucy—Dime ¿te gusta algún chico del contaduría? Sé que no son muy guapos, pero debe a ver alguno que te guste.
—Si te soy sincera, no me gusta ninguno de ellos—rio—son muy inmaduros.
— ¡Bah! Estas mintiendo ¿verdad? —De forma dramática intercedió Naoko— ya dinos Hisana, ¿acaso no nos tienes confianza?
—Pero es la verdad—dijo ofendida la de ojos azules—no me gusta nadie.
—¿Y Taichí?
—Ya le dije que es solo un amigo, además el no sería mi hombre perfecto.
—Puff, ¿hombre perfecto? Qué tontería es esa—Rio Naoko—El hombre perfecto es un mito, no existe tal cosa, todos los hombres son unos idiotas y solo piensa en una sola cosa.
—¿Y qué cosa es? —cuestiono Lucy con curiosidad.
— ¡SEXO!—soltó con énfasis— créeme, lo último que desean los hombres es hablar y escribir cartas de amor.
—No todo es sexo—argumento la chica de ojos azules, no todos los hombres piensa así, Naoko—Miro con determinación a su amiga—El hombre perfecto existe, es solo que.. Bueno no es fácil encontrarlo, en los libros siempre aparece cuando menos lo esperas.
—Pero son libros Hisana, no existe tal cosa-intercedió su amiga Kasumi.
—Oiga, si Hisana quiere creer en ello, entonces déjela que lo haga, no todas pensamos igual Kasumi y Naoko, no todos queremos solo sexo—Haruhi miro a sus amigas y le sonrió a Hisana.
—Bien, bien, dejaremos que Hisana siga creyendo eso, pero déjame decirte que el hombre perfecto, a mi parecer no existe, por la simple razón que no cumple con la regla—Naoko las miro como si le fuera a contar un secreto.
— ¿Qué regla? —cuestiono Lucy.
—Ya sabes, las cualidades que debe tener el hombre ideal, no perfecto.
— ¿Y cuál son esas? —Kasumi también se interesó en la plática.
—El hombre ideal, es aquel que sabe hacerlo a la primera, es apasionado, inteligente, bueno, un poco bruto para poder manipularlo—chasque los dedos-, su pequeño amigo no debe ser tan pequeño y sobretodo que sea asquerosamente rico.
—Eso se llama ser interesada Naoko. —las chicas comenzaron a reír.
— ¡Claro que no! Hay Haruhi, eso debe tener el hombre ideal.
—Creo que eso no era a lo que se refería Hisana—Kyoko quien había estado ignorándolas hasta ahora, les dijo—no es así Hisa, ¿a qué te referías con el hombre perfecto? Qué cualidades debería tener, el hombre de tu vida.
La chica lo medito antes de hablar. Pensó en todas las cosas que le gusta de un chico, sin saber porque se le vino a la mente el señor Darcy y fugazmente trajo un recuerdo de hace un año, cuando conoció a Byakuya Kuchiki.
—Él debe ser educado, atento y muy caballeroso, que se preocupe por uno y sobretodo que te amé de verdad.
—Te falto que debe ser asquerosamente rico y sexy.
—¡Naoko! —regañaron sus amigas, aguantado la risa.
—Eso sería lo ideal de un hombre perfecto—se justificó Naoko. —el amor no es duradero, el dinero sí.
—No sería al revés—opino Haruhi. —El amor es lo que perdura, el dinero viene y va.
—Na, eso solo lo dicen las novelas rosas y las películas de Disney,
—En eso concuerdo con Naoko, los hombres perfectos no existe, solo son invento para que uno siga creyendo en el amor, además, si realmente existiera tal hombre, de seguro ya estaría felizmente casado—menciono Lucy mientras revisaba el horario de clases.
"¿Casado? Es cierto, Kuchiki-san está casado."
—O en el peor de los casos, fuera gay.
—Cierto—rio Naoko—ese tipo de hombres, busca a otros hombres como pareja.
El grupo de chicas comenzó a reír ante el comentario de Naoko, sin embargo Hisana aún seguía pensado en Kuchiki, porque pensó en él para describir a su hombre perfecto. De seguro la escuela le estaba afectado la cabeza.
Gianella: lamento mucho haber tardado tanto, pero veme aqui, nuevamente retomado la historia, realmente es algo fuera de lo comun, la diera surgió a raiz de caprichos del destino, la temática que rukia fuera hija bastada de alguien como kuchiki, fue la razon por la cual nació esta idea, te imaginas,¿ que implica tener un romance con alguien casado? ¿esta bien amar a alguien, aunque esto implique lastimar a otro? xD veremos como sale todo esto
Ana:muchas gracias por tus palabras, lamento mucho la tardanza, espero que aun sigas esta historia :)
Si mi historia te hizo sentir alegría o tristeza, házmelo saber en los comentarios, claro si gustan :)
Frany
Escrito:
5/11/2015
Reedicion
09-05-2017
