Todos los personajes le pertenece a TITE KUBO, la imagen de portada a su respectivo dueño,lo único que me pertenece es la historia, así que prohibido su reproducción total o parcial.
Notas de la autora:
Este es un spin off del fic que tengo " Caprichos del destino".
Aclaraciones
Cursiva -flashblack: recuerdos anterior
cursiva y en comillas-Pensamientos.
— diálogos
La personalidad de los personajes puede contener OCC: "Other Caracter Context" (leve cambio de personalidad") y OOC: "Out Of Chapter"
Este fic fue inspirado en la canción "Casi perfecto" de Ana Cierra.
Con mucho cariño para Gianella, Ana, Lovetamaki1 y Suvev31, lamento mucho la tardanza y muchas gracias ;)
"Y el amor llego como una ilusión, que destrozo todo a su paso"
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"No llores, no seas tonta, vamos, esto ya se volvió un hábito, pero…"
Se abrazó a sí misma, reprimió los gritos que amenazaba por salir, cerró los ojos, intento contar del uno al diez, pero eso jamás funcionaba, no quería llorar, no quería sufrir más, debía dejar el pasado atrás, pero no era fácil, nunca lo era.
Los recuerdos la perseguían, decisiones tomadas y equivocadas. Constantemente se cuestionaba si había hecho lo correcto en tener aquella relación clandestina con Kuchiki, jamás ni en sus locos sueños imagino terminaría de esa manera, creyó en su amor y este le destrozo la vida.
"¿Qué pretendías, verme la cara?...Simplemente fuiste una ventura más, ¿acaso creías que te eras la primera? ¡Realmente creíste que me quedaría contigo! Por dios, soy Byakuya Kuchiki, pensé que eras más lista Hisana"
La había tomado de los hombros, él jamás había sido violeta con ella, mucho menos dicho esas cosas horribles, él siempre fue un caballero con ella, era su hombre perfecto, entonces ¿Por qué la hería de esa manera?
"No sabes cuánto te odio "le grito con odio puro "maldigo la hora en que me fije en ti, en una simple mujerzuela"
Fue solo un instante en el que todo se derrumbó.
"Byakuya"
"¿Realmente creas que dejaría a mi esposa por ti?" el sarcasmo detonaba en cada palabra "dejar todo por una mujerzuela y una bastarda"
"¡Basta!"
"¿Acaso no lo vas a negar? Siempre fuiste una zorra, primero con Koga y luego conmigo"
"¡Por favor escúchame, tal solo escucha lo que tengo que decir!"
Pero él no la escucho, nunca lo hizo, él simplemente le aventó cada una de las cartas que koga le había escrito en los últimos años, se había quedado estática mientras lloraba, no supo cómo defenderse, simplemente se quedó ahí, escuchado las mil injurias que su hombre perfecto gritaba.
Había sido un error conservar todas esas cartas, pero era lo único que le había quedado de Koga , ella rompió todos los lazos importantes que ostentaba, lo prefirió a él, eligió la vida que tenía y ahora pagaba las consecuencias de sus actos.
— ¿Mamá? —una suave voz la saco de su ensoñó, frente a ella de once años, se encontraba Rukia, la pequeña se abrazó a sus piernas; la miro directamente con aquellos ojos violetas, Hisana dio un respingo , siempre que veía a Rukia era como ver a Byakuya Kuchiki.
— ¿Porque llorar, mami?—una pregunta que había estado repitiendo cada vez que la pillaba en esa situación.
Levemente sonrió, mientras se secaban las lágrimas con su mano, intento calmar los espasmos que producía su cuerpo, aclaró la voz, pero fue en vano.
—Solo estoy algo cansado, Rukia. —la voz le salió ronca.
—Siempre estas cansada—inquirió con interés. —Constantemente estas llorado, dice que es por cansancio—frunció el ceño—pero no creo que sea solo por eso, Mami —Rukia era demasiado perspectiva, sabía que algo no andaba bien, su madre no lloraba por un simple agotamiento—¿Qué ocurre? ¿Por qué siempre estas llorando? ¿Acaso te duele algo?—la niña le retuvo la mirada.
Hisana acaricio las mejillas de Rukia, su inocencia le daba cierta ternura e ingenuidad, ¿cómo decirle a su pequeña hija lo que pasaba? ¿Cómo decirle que su padre renegaba de ella? Tenía miedo de hablar con la verdad, de que Rukia la culpara por ser una bastarda.
La ingenuidad y la inocencia en la que ella vivía debían quedarse así. Mucho era lo que había sufrido después de que Bambietta se enterara de su existencia, la ignorancia de su hija era algo que amaba y la vez lamentaba.
— ¿Es por papi que estas así?— sin espera respuesta. La pequeña fue directo al tema que más le dolía e intentaba evadir. — ¿Por qué papá no viene, mami?
Sollozó, no pudo aguantar más, lloró.
—No llores mami. — Rukia se alarmo al ver a su madre así e inevitablemente también comenzó a llorar.
—Rukia— decía, mientras era consolada por su hija
—Mami no llores —volvió a repetir Rukia.
—Lo siento mucho
—Mami.
—Algún día me lo reprocharas—hablo para sí misma — y tendrás razón
—Mami
—Lo siento mucho.
El dolor era imposible se soportar. Había pasado casi dos años desde que se alejó de Kuchiki. Dos años desde que había dejado todo atrás y su vida dio un giro inesperado.
Las cosas hubieran sido tan distinta, si ella hubiera hecho la elección correcta, ahora debía asumir las consecuencias.
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~Casi perfecto~
Capitulo Dos. —"Piezas"
"Tenía miedo a todo lo que vendría, pero al ver sus ojos, me daba el valor de continuar con esto..."
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13 años atrás
Agosto 1989
—Hisana Shirayuki
— Si—dijo tímidamente, mirando a los ojos al jefe de recursos humanos de Kuchiki corp.
—Bueno es muy joven—medito levemente el señor, Ren era un hombre que no pasaba de los cincuenta años, su cabello aún era negro pero con un par de mechones blanco, era de piel clara y ojos verdes, pese a la edad que poseía, aún conservaba algunos rastros de su juventud, Hisana no dudaba que en su tiempo fue un hombre extremadamente guapo, aunque ahora parecía más a una versión joven de santa Claus, más con ese bigote que sobre salía de su rostro.
—Bueno, no soy muy joven que digamos — le regalo una sonrisa, Kanae le había aconsejado que debía ser amable y fresca en su entrevista, después de todo, el 79 por ciento de las empresa se fijaba en la presentación y tacto de la persona.
–Tienes una carrera técnica en secretariado bilingüe.
—Así es, como puede observar en mi currículum, esto capacitada para esta noble profesión.
—Eso parece —el señor Ren le regalo una sonrisa – aunque me sorprendió bastante que posea una recomendación tan buena, considerando le hecho que no tiene menos de un año que termino su carrera.
Hisana tosió levemente.
Oh no, se ha dado cuenta, le dije a Kanae que la carta de Ryuken era demasiado exagerado.
—Que le puedo decir, para eso estudie— se encogió de hombros pero sin bajar la vista —fue lo primero que se le ocurrió, Hisana jamás en su vida había trabajado en su vida y ciertamente todo aquello sería un reto.
—Tienes 20 años —aquello sería un problema, Ginrei había sido bastante especifico, "ninguna mujer joven y bella" parecía que la mala experiencia que años atrás dejo Harribel seguía presente, era un milagro que hubiera encontrado a Karin Uzumaki para el puesto, lamentablemente esa mujer era una despistada y ahora pagaba las consecuencias de aquello.
—Veinte y medio, pronto cumpliré veintiuno— aclaro, sacado de su ensoñó a Ren.
—Eres bastante joven.
—No tanto, ya sabe legalmente soy una adulta para el gobierno, que no le engañe mi apariencia, suelo acostumbrarme rápido al trabajo, soy eficaz.
El hombre sonrió levemente, aquella chiquilla era bastante entusiasma, algo que le gusto, normalmente siempre que alguien solicita trabajo, solían traer una cara de sufrimiento y pesadez, pero aquella jovencita parecía muy animada, además no parecía el tipo de mujer que busca dinero a costa de otros, ciertamente no creía que ella tendría problemas con Byakuya, el hombre de bigote regreso su vista a la carta de recomendación.
— ¿Cuál fue la razón de que dejara de trabajar en la clínica Quin?
Es bastante sencillo, jamás trabaje ahí, Ryuken me consiguió la carta de recomendación de por parte su amigo.
El hombre la miro directamente.
Lo sabe, sabe que miento.
—Estaba— comenzó— estaba cubriendo a la secretaria que estaba embarazada— continuo con encogimiento— hace poco ella retomo su empleo, por cuestiones económicas, la clínica no podía darse el lujo de contratar a otra secretaria, usted comprenderá que la situación económica no está muy bien, actualmente.
"Ojala que no haga hincapié en ello, sería bastante difícil desmentir que una clínica tan cara como la Quin, no pudiera sostener a otra secretaria"
—Oh— el nombre del bigote volvió a leer la carta de recomendación, era más que obvio que no era falsificada, aunque la jovencita que tuviera enfrente fuera muy joven, era hasta el momento la única persona que traía documento en regla y que cumplía en cierta medida, las exigencias del patriarca de los Kuchiki y del mismo presidente.
—Sabe inglés, coreano y francés por lo que veo en su currículo— el hombre de traje gris dejo a un lado su expediente académico.
—Sí, he tomado varios cursos y actualmente estoy inscrita en una escuela de lenguas extranjeras.
—Comprendo— el sujeto la miro a los ojos— le seré sincero señorita Shirayuki, usted es demasiado joven para el puesto —lo cual no es muy bueno, Ginrei Kuchiki fue claro en eso, sin embargo Hisana y Harribel era completamente opuestas, sería imposible que se repitiera lo sucedio hace cinco años— necesitábamos gente responsable, capaz de cumplir cualquier petición por más inverosímil que parezca y con ello me refiero que pueden pedirle un documento de un día para otro— explico – el puesto de secretaria es bastante fácil a simple vista, pero no es así, es un puesto muy importante y que demanda cierta presión— el jefe de recursos humanos la miro con seriedad— trabajara directamente con el señor Kuchiki, tendrá que asistir a reuniones en ciertas ocasiones, habrá día que tendrá que quedarse a trabajar más de la cuenta, llevara el control de la agenda personal del señor Kuchiki ,además de manejar documentos importantes y delicados —Hisana comprendió perfectamente lo que decía, su maestra siempre le había dicho que una secretaria debía mantener todo en secreto—lo que escuche no deberá repetirlo, deberá ser la sombra y mano derecha del presidente.
—Comprendo la importancia del trabajo y la importancia de la discreción, se perfectamente lo que significa la palabra secretaria, sobre todo cuidar la espalda del presidente..
—Me alegra que sepa aquello, la discreción es lo que más deseamos en la empresa, usted comprenderá que la empresa Kuchiki se encarga de elaborar productos eléctricos, toda información que hay aquí, debe quedarse resguardad, por ello mismo debe saber que este puesto es muy importante y por lo tanto no cualquiera puede obtenerlo—Hisana asistió con la cabeza, sabia escuchado de personas que vendía información a la competencia— le seré sincero señorita Shirayuki, las posibilidades que tenga de conseguir el empleo son escazas, sin embargo, tiene un currículo bastante amplio, no solo eso, sino que tiene una recomendación de la clínica Quin, una de las mejores de la ciudad.
— ¿Entonces?
—No puedo asegurarle nada— respondió el señor con sinceridad— mi trabajo consiste en hacer las entrevistas y pasar la información al señor Kuchiki, quien tiene la última palabra es él.
—Entiendo.
—Además, debo aclarar que este trabajo es temporal, como sabrá la secretaria del señor Kuchiki está convaleciente.
—Comprendo…
—Me alegra que lo comprenda—la interrumpió el señor de bigotes —si usted consigue el puesto y desempeña un excelente trabajo, posiblemente tenga una oportunidad en esta empresa, esto a largo plazo, claro—hablo animado—por favor sea paciente y espere a que nos comuniquemos con usted—la chica simplemente suspiro— no pierda la esperanza, si no es en esta empresa, seguramente otra la contratara—con ello dio por terminado la entrevista.
—Gracias señor Ren. —Hisana extendió su mano y se despidió del sujeto. A pesar de que estaba emocionada. También era consciente que el puesto podía no ser suya.
La joven salió de la oficina del tercer piso.
—Tendrá que buscar entre los clasificado otras opciones, en caso de no obtener el empleo—hablo para sí misma dirigiéndose directamente al elevador.
Contraria a ella, por otro lado, el presidente Kuchiki se dirigía al despacho de recursos humanos, necesitaba lo antes posible una secretaria. Karin Uzumaki llevaba menos de dos días fuera de la empresa y los teléfonos de su oficina no dejaban de sonar, ni que decir todo el papeleo pendiente, maldijo la hora que esa despistada mujer se cayera de las escaleras, Byakuya suspiro, quería una solución y lo quería en ese mismo momento.
Mientras las secretaria y varios empleados le daba la bienvenida. Kuchiki se percató de algo o más bien de alguien que no pertenecía aquel lugar, con solo ver su vestimenta y aquel aire juvenil fue bastante obvio, aunque la chica llevara un traje sencillo de color negro, era contraste a su misma juventud que reflejaba su cuerpo. Cuando su mirada se encontraros, él le regalo un simple asentimiento de cabeza.
Esos ojos, esa chica la he visto en otro lugar.
Hisana hizo una leve reverencia al momento de Kuchiki paso a su lado.
Dejo escapar un "buenos días", él no contesto y siguió su camino, Hisana sabía que los hombres de ricos no eran tan amables como parecía, ella no creía en el destino, no hasta tiempo después, cuando su vida estuviera rehecha y la circunstancia la uniera nuevamente a esa persona.
Hisana seguía caminado hacia al ascensor, absorta en sus pensamientos hasta que tropezó.
Fue consciente de que había caído, el golpe que sentía en su cadera era bastante fuerte.
Parpadeo varias veces antes de darse cuenta que estaba en el piso, alrededor de ella volaba varias hojas, centro su vista en el sujeto con quien había chocado, se veía bastante apenado.
—Como lo lamento—dejo salir, mientras tomaba la mano de Hisana y la ayudaba a ponerse en de pie—No me fije por donde iba— su voz era gruesa, el chico no espero a que Hisana se disculpara, rápidamente comenzó a recoger los documentos que esparcido en el suelo.
Era bastante atractivo, su cabello era negro y tenía unos hermosos ojos verde agua.
—No fue su culpa— admitió apenada— estaba distraída—se inclinó para recoger los documentos que se había esparcido en el suelo.
—Desde luego que no fue culpa suya, yo— fue entonces que la miro, sus ojos lo cautivaron, sentía como si de pronto fuera un adolescente de quince años frente a la mujer de su vida— Usted no trabaja aquí—fue más una afirmación que una pregunta, Hisana le regalo una sonrisa nerviosa—yo, realmente lamento haber tirado, no fue mi intensión lastimarla, bella dama.
Hisana le sonrió más.
—No se disculpe, también tuve la culpa—la mujer de ojos azules le entrego las hojas que había recogido, el chico no mayo de veinticinco años no dejaba de mirarla, sus manos se rozaron levemente al momento de tomar los papeles.
Fue una sensación extraña para Koga, las manos de Hisana eran suaves y calidad, no pudo evitar pensar que se parecía bastante a una muñeca de porcelana: hermosa, pequeña y frágil.
—Kōga—se presentó el chico—a sus órdenes, hermosa dama — le dijo extendiendo la mano.
—Hisana— le correspondió al saludo, dejado escapar una risa nerviosa.
—Es un gusto conocerla— sonrió, aunque rápidamente se dio cuenta de su error. — digo, en otras circunstancias sería mejor, lamento todo esto, yo, estaba distraídos, y luego usted es..—Se detuvo, solía hablar de más cuando estaba nervios, se puso más colorado de lo que ya estaba. — Lamento mi torpeza. —nuevamente se disculpó.
—No se preocupe, creo que fue bastante claro que ambos tuvimos la culpa.
—Cierto—afirmo el chico sin dejar de sonreírle— ¿usted es nueva? Nunca la había visto—abrió la boca, más luego la cerro, nuevamente las palabras salieron sin pensar.
—No realmente, vine a una entrevista de trabajo.
—Para el puesto de secretaria— afirmo
— ¿Disculpa?
—Lo siento, la mayoría de las personas que trabajamos aquí, estábamos al corriente de la vacante en presidencia.
—Entiendo— el rostro de Hisana decayó. —quiere decir que ese puesto es muy solicitado.
—Si pero... Tú parece ser una persona bastante encantadora y eficiente— realmente había dicho aquello, Hisana no hizo más que sonreír incomoda— digo, si yo fuera Ren, nuestro jefe de recurso, te daría el puesto sin dudarlo.
—Gracias, el señor Ren fue muy amable y sincero, por ello no me hago muchas ilusiones, es una empresa grande y muy solicitada.
—En eso tiene razón—admitió el chico— pero quizá yo pueda..
—Kōga está retrasado— interrumpió unos de sus compañeros.
Hasta entonces el chico fue consiente que tenía una importante junta, maldijo la hora en que su jefe se le ocurrió aquello.
—¡Oh rayas! Lo lamento mucho Hisana…
—No te detengas por mí, parece que te necesitan.
—Me gustaría mucho compensar mi falta de respeto por haberla tirado al suelo.
—No es necesario.
—¡Koga!
—Insisto, por favor acepte tomar un café por mi torpeza
—Kōga, el señor Kuchiki te espera— su amigo interrumpió nuevamente la conversación.
—En otra ocasión—Ella dudo en continuar— fue un gusto en conocerte Koga —dijo rápidamente, la jovencita se retiró sin dudarlo, aquel chico parecía bastante ocupado, lo último que ella deseaba era causarle problemas, sin embargo Kōga se quedó desconcentrado.
Adiós a cualquier posibilidad de salir en una cita, su primer ligué y terminaba así.
—El gusto fue mío—respondió, mientras veía como Hisana se alejaba y el quedaba como tonto a media sala.
—Kōga
—Gracias— dijo con sarcasmos, mientras se acercaba su compañero de oficina.
— ¿Qué? he dicho algo malo.
—Eres un idiota, Pff, acabo de perder una cita con la mujer más hermosa que he visto y.
—En realidad deberías agradecerme, no veía la hora que le juraras amor eterno, eso fue tan patético, te estabas hundiendo como el titanic.
—Muy gracioso Hisagi, te aseguro que si no fuera por ti, ahora mismo tendría una cita con aquella hermosa chica.
—Ya romeo, no es como si la conocieras realmente, deja toda esa tontera barata, el jefe solicita tu presencia
— ¿Mi primo? —Arqueo la ceja— ¿Y la junta?
—Se canceló hasta nuevo aviso—dijo sin darle mucha importancia— el presidente está furioso, creo que hizo llorar a dos empleados, parece que le afecto bastante que Uzumaki se callera de las escaleras.
— ¿Es urgente?—inquirió, si no lo era, aun podía alcanzar a Hisana si bajaba por la escaleras.
—Supongo, sospecho que tiene que ver los nuevos modelos que sacara la empresa el siguiente mes.
—Mierda.
— ¿Qué ocurre?
—No le pregunte su apellido, doble mierda, ni siquiera le pude sacar su número telefónico—Hisagi lo miro con pesar, Koga era realmente lento para eso de ligue, se compadeció de su amigo.
—Vamos.
—Aun puedo alcanzarla.
—No, sabes bien que no podemos dejar esperado a Byakuya Kuchiki, sabes cómo se puede luego.
Koga Kuchiki simplemente suspiro, no le quedó más remedio que ir directamente a la oficina de su querido primo Byakuya, algunas veces se cuestionaba porque siempre parecía amargado, después recordó el tipo de esposa que se cargaba y se compadeció de él.
"El destino suele ser bastante irónico, moviendo de una u otra forma las piezas del juego."
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Si mi historia te hizo sentir alegría o tristeza, házmelo saber en los comentarios, claro si gustan :)
Frany
09-05-2017
